Ese libro no me dejó tranquila

Viernes 16 Noviembre

Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, el Señor me recogerá.

Salmo 27:10

El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.

Hebreos 13:6

Ese libro no me dejó tranquila

«Desde mi más tierna infancia, mi vida estuvo marcada por las decepciones. Como mis padres no me amaban, quise encontrar el amor en el mundo. Busqué la felicidad en la música y en las drogas. Trabajaba en el municipio, y a primera vista todo estaba en orden. Sin embargo, interiormente vivía un infierno: me había vuelto esclava de la heroína. Un día fui detenida y encarcelada en Múnich, Alemania. Los médicos pensaban que no sobreviviría; el exceso de drogas me estaba destruyendo y tenía una ictericia*) preocupante. Sin embargo, Dios me salvó de la muerte. Después de una terrible semana sobreviví a la desintoxicación física, pero continué viviendo como antes. Hasta que encontré una Biblia y la puse en un rincón del armario de mi celda, pues estaba decidida a no leerla.

Pero curiosamente ese libro guardado en mi armario no me dejó tranquila. Al final lo tomé, lo abrí, y lo que leí me conmovió. Está escrito que Dios es el Señor, el Rey. Él es el Señor, fuerte y poderoso, poderoso en el combate. También dice que es mi ayuda y que no debo tener miedo (Salmos 25 y 118).

Cuando leí estas palabras, lloré, pues toda mi vida había luchado tratando de encontrar atención y amor. Luego oré: «Dios, si realmente quieres luchar por mí, entonces quiero ir a ti». Eso sucedió en agosto del año 1986. Desde entonces aprendí a conocer mejor a Dios, y él me liberó. Le estoy agradecida desde lo más profundo del corazón».

Sylvia

*) Ictericia: coloración amarilla de la piel debida a una fuerte contaminación del higado.

Josué 5 – Hebreos 7:18-28 – Salmo 125 – Proverbios 27:21-22

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

UN ANCLA DE CONFIANZA

Noviembre 15

UN ANCLA DE CONFIANZA

En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás; líbrame en tu justicia.

(Salmo 31:1)

Como lo indica el versículo de hoy, David tuvo gran confianza en Dios en medio de la aflicción. También dijo: “Porque tú eres mi roca y mi castillo; por tu nombre me guiarás y me encaminarás. Sácame de la red que han escondido para mí, pues tú eres mi refugio” (Sal. 31:3-4).

Su confianza radicaba en el carácter santo de Dios. Un adecuado conocimiento de Dios es esencial para la estabilidad espiritual. Y la única forma de conocer a Dios es mediante lo que Él ha querido revelarnos de sí mismo en las Escrituras.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, www.portavoz.com

PRUDENCIA

PRUDENCIA

Charles R. Swindoll

15 de noviembre, 2018

Proverbios 30

Los niños entran al mundo sin entender el concepto del «no puedo». No obstante, el mundo comienza a enseñarles que hay algunas cosas que ciertamente están más allá de su alcance. Cuando llegamos a la edad adulta, varios fracasos ya han delineado nuestras capacidades. Desafortunadamente, estos fracasos pueden robarnos la confianza haciéndonos tímidos y sin deseos de intentar lograr metas alcanzables y dignas. Los sabios conocían sus limitaciones, pero no permitían que esas limitaciones se volvieran excusas.

El conejo.  Agur, el sabio que escribió este conjunto de proverbios, utilizó un animal bien conocido en Judea para ilustrar una característica admirable de la sabiduría. La palabra hebrea es shafan. La forma plural es shefanim. Representa una especie de roedor parecido al conejillo de indias con orejas pequeñas, cuerpo gordo, cola rechoncha y pelo café corto. En la edad adulta, este tipo de criaturas puede llegar a medir unos cincuenta centímetros y pesar unos cuatro kilos. Al igual que los conejos, son animales dóciles.

Se alimentan de vegetación en la mañana y, en la noche, viven en madrigueras formando comunidades muy apegadas. Un shafan no tiene defensas naturales contra sus depredadores, los leopardos, las serpientes, los lobos y las águilas. A pesar de que todos los animales quieren comérselos y que pueden ser cazados desde el cielo o desde la tierra, muy pocos shefanim son víctimas de sus depredadores. ¿Sabe cuál es la razón? viven en refugios muy protegidos, siempre se mantienen cerca de sus madrigueras y tienen un sistema muy complejo de vigilancia. Los adultos por lo general buscan lugares altos donde puedan vigilar y prevenir a los demás si hay algún signo de peligro.

Comparado con muchos otros animales, el shafan lleva las de perder. Vive en terrenos ásperos y es una criatura relativamente indefensa. No obstante, sale adelante porque reconoce sus propias limitaciones y aprovecha sus circunstancias. Además, utiliza su comunidad como protección.

Todos tenemos limitaciones, pero una de las claves para tener éxito en la vida es rehusar que esas limitaciones se conviertan en excusas. Por el contrario, debemos buscar la forma de lograr las metas que procuramos.

Reflexión: ¿Cuáles limitaciones le están amenazando en este momento? ¿Una discapacidad física? ¿Problemas financieros? ¿Obstáculos políticos o sociales? Acepte sus limitaciones pero considere la forma de improvisar, de adaptarse a ellas y vencerlas para así lograr sus metas.

¿De qué forma su comunidad puede ser parte de la solución para ayudarle a lograr sus metas?

Todos tenemos limitaciones, pero una de las claves para tener éxito en la vida es rehusar que esas limitaciones se conviertan en excusas.

Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios  (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

«Revolución Sexual»

Lanzamiento «Revolución Sexual»

Por Su Causa 2018: Sé Santo Porque Él es Santo, tuvimos la oportunidad de presenciar el lanzamiento del libro «Revolución Sexual: Una Perspectiva Bíblica y Un Análisis Médico» escrito por el Pastor Miguel Núñez y su esposa, la Dra. Catherine Scheraldi de Núñez. Puedes conseguir más información sobre este libro y como comprar una copia entrando a https://librosmiguelnuñez.com.

La elección de la fe

Jueves 15 Noviembre

Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios.

Hebreos 11:24-26

La elección de la fe

Cuando Moisés todavía estaba con sus padres, estos lo educaron conforme a su fe. Luego, desde muy joven, tuvo que ir a vivir en la corte del Faraón. ¿Olvidaría las convicciones y las enseñanzas de sus padres?

La fe no se hereda. Incluso si un joven tiene padres cristianos, debe arrepentirse personalmente, ir al Señor y tomar la decisión de la fe. Tendrá que tomar decisiones que comprometan toda su vida, y las tomará por la fe, es decir, con el profundo deseo de comprender y seguir el camino que Dios le trazó.

Cuando llegó a la edad adulta, Moisés tomó una posición clara y sin compromisos en favor del pueblo de Dios. Era consciente de que renunciaba a una vida lujosa, de riquezas y de poder en la corte del rey. Pero escogió “ser maltratado con el pueblo de Dios”, prefirió “el vituperio de Cristo”. Solo por la fe pudo estimar el verdadero valor de lo que escogió, pues humanamente hablando era un gran sacrificio renunciar a la corte del Faraón.

Su fe le mostró que “los deleites” del pecado en la corte del rey serían “temporales”. Por lo tanto no se dejó deslumbrar por “los tesoros de los egipcios”. Una vida de comunión con Dios y con su pueblo tenía mucho más valor para él; la consideraba como las “mayores riquezas”.

¿Qué valor tiene para nosotros la aprobación de Dios en nuestra vida?

Josué 4 – Hebreos 7:1-17 – Salmo 124 – Proverbios 27:19-20

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

 

EL SEÑOR ESTÁ CERCA

Noviembre 14

EL SEÑOR ESTÁ CERCA

El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos. (Filipenses 4:5-6)

El Señor Jesucristo rodea a todos los creyentes con su presencia (Sal. 119:151). Cuando usted tiene un pensamiento, el Señor está cerca para leerlo; cuando usted ora, el Señor está cerca para oír la oración; cuando necesita su fortaleza y su poder, Él está cerca para darlos. En realidad, Él vive en usted y es la fuente de su vida espiritual. El estar consciente de su presencia evitará que caiga en la ansiedad o sea inestable.

El saber que el Señor está cerca nos ayuda a no estar “afanosos” por nada, ya que sabemos que Él puede resolver todo lo que se nos presente. La inquietud y la preocupación indican falta de confianza en Dios. O usted ha creado otro dios que no puede ayudarlo, o cree que Dios pudiera ayudarlo pero no quiere, que significa que usted está poniendo en tela de juicio la integridad de Dios y de su Palabra. Así que deléitese en el Señor y medite en su Palabra (Sal. 1:2). Sepa quién es Él y cómo obra. Entonces podrá decir: “El Señor está cerca, así que no me afanaré por nada”.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, www.portavoz.com

Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

DILIGENCIA

DILIGENCIA

Charles R. Swindoll

14 de noviembre, 2018

Proverbios 30:24-28

Hormigas, conejos, langostas y lagartijas. Parece una lista del arca de Noé o de los personajes de una película animada, ¿no cree? Estas cuatro criaturas que se mencionan en Proverbios 30:24-28 ilustran cualidades que toda persona sabia debe de poseer.

El pasaje comienza diciendo que estas cuatro criaturas son pequeñas en tamaño, pero son más sabias que los sabios (v. 24). Cada una ofrece una característica especial que reemplaza una limitación significativa. Naturalmente, esos contrastes nos invitan a analizar a estas criaturas y luego apreciar la forma en que la sabiduría se aplica a sus propias desventajas.

La hormiga. Tarde o temprano, todos llegamos a sentirnos imposibilitados o inadecuados. Eso me sucedió a mí durante mi tercer año del seminario. En esa época, tuvimos nuestro primer hijo y yo era pastor asistente de mi mentor, el doctor Dwight Pentecost. Gracias a ello, pude tener un salario estable. Además de esas responsabilidades, tenía que ir al seminario veintiún horas a la semana, además de otros dos cursos extracurriculares que tomé (no fue una buena decisión). Durante ese tiempo, la mama de Cynthia estaba muriendo de cáncer, yo tenía piedras en los riñones y un chofer ebrio choco nuestro auto, rompiéndole a mi hijo la mandíbula y destruyendo nuestro auto. Para ser honesto, yo quería tirar la toalla. No tenía tiempo y me sentía agotado. Los gastos médicos del embarazo y del accidente eran gigantescos. Me sentía física y espiritualmente exhausto.

Recuerdo una noche, cuando me sentía desesperado. Fui al patio del apartamento y miré al cielo, ese gran cielo estrellado de Texas. Me sentía extremadamente pequeño e inadecuado y allí me puse a orar derramándole mi corazón al Señor.

Proverbios 30:25 dice que las hormigas no son fuertes. A diferencia de una gran muchedumbre de persona, las hormigas son vulnerables al ataque y pueden ser destruidas fácilmente. No obstante, siguen adelante a pesar de su debilidad. ¿Sabe por qué? Porque nunca se rinden. Sirven a su comunidad sin que tengan superiores que les estén gritando órdenes. Trabajan cada día para mantener un lugar seguro donde vivir. Reúnen alimento durante los tiempos abundantes para poder sobrevivir durante las dificultades inevitables. La hormiga nos da un ejemplo como la diligencia, la dedicación, la previsión y la ingeniosidad, en pequeñas dosis y día con día, hacen que una colonia esté protegida y alimentada.

Esa noche en particular, Dios me recordó que yo era responsable nada más que de dar lo mejor de mí cada día.

No veía la forma de pagar las cuentas, de completar la carrera en el seminario y de darle un hogar cómodo a nuestro hijo, pero al menos podía concentrarme en dar lo mejor de mí cada día. Y de esa forma, poco a poco, salimos de esa época difícil.

Reflexión: ¿Qué desafíos enfrenta en este momento que le hacen sentir abrumado? Comience a establecer un plan a largo plazo para encargarse del asunto. Mucho mejor si cuenta con la ayuda de un profesionales adecuadamente capacitados. Luego, enfóquese en el día de mañana y de lo mejor de usted.

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios  (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Décimo mandamiento: No codiciarás

Miércoles 14 Noviembre

No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

Éxodo 20:17

La concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

Santiago 1:15

Décimo mandamiento: No codiciarás

El décimo mandamiento quizá sea el más radical de todos. Resalta claramente la dimensión interior de la Ley, que no solo condena las acciones y las palabras, sino que va a la raíz: la codicia. Esta puede expresarse mediante una acción o permanecer escondida, pero ante todo es una actitud del corazón.

La codicia consiste en desear lo que no nos pertenece, aquello que Dios estima que no es útil darnos. Este mandamiento pone directamente el dedo en las raíces materialistas de nuestra cultura, y en su búsqueda del placer. Los medios de comunicación y la publicidad se esfuerzan para provocar la codicia, para mantenernos en una insatisfacción permanente.

No es malo desear que nuestro negocio prospere, recibir el salario por nuestro trabajo o la ayuda necesaria para satisfacer nuestras necesidades. Lo malsano es la codicia, querer adquirir un bien simplemente porque otra persona lo posee. ¿Por qué luchamos sin cesar para tener más de lo que necesitamos? Nuestro materialismo y egoísmo favorecen la indiferencia hacia los pobres, tanto los que nos rodean como los de todo el mundo.

La codicia nos hace esclavos del pecado y ahoga el mensaje de la Palabra de Dios. ¡Incluso los creyentes pueden vivir dominados por ella! ¡Solo el Espíritu Santo nos puede liberar de su influencia! El apóstol Pablo escribió: “He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación” (Filipenses 4:11).

(continuará el próximo miércoles)

Josué 3 – Hebreos 6 – Salmo 123 – Proverbios 27:17-18

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La fuente del contentamiento

LA VERDAD PARA HOY

13 DE NOVIEMBRE

La fuente del contentamiento

He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.

Filipenses 4:11

El existencialismo, la actitud mental dominante de la psicología contemporánea, se ha infiltrado no solo en nuestro país, sino también en muchas iglesias. Da a entender que todo hombre tiene el derecho a hacer cualquier cosa que lo haga sentir bien. Pero una manera equivocada de pensar como esa se origina en el orgullo ególatra. Es la persona egoísta la que dice: «Si lo hace sentir bien pero me hace daño a mí, no puede hacerlo. Pero si me hace sentir bien pero lo daña a usted, puedo hacerlo de todas maneras». Algunos se engañan a sí mismos al pensar que su pecado no perjudica a nadie, pero el pecado siempre termina haciendo daño.

En contraste con la egolatría, la Biblia dice que debemos ser humildes y altruistas (Fil. 2:3-4), amar a quienes nos maltratan (Mt. 5:44), y mostrar misericordia a quienes tropiezan repetidamente (1 P. 4:8). Esas virtudes ayudaron a Pablo a estar contento en cualquier circunstancia. En cambio, algunos creyentes toman todo lo que oyen y ven y lo filtran en su mente para ver si los hiere de alguna manera, lo que resultará en inmediata inestabilidad y ansiedad.

Cuando otros lo maltraten, la humildad lo ayudará a mantener el equilibrio.

Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

Dios no exige, sino que da

Martes 13 Noviembre

Así dijo el Señor:… ¿Por qué cuando vine, no hallé a nadie, y cuando llamé, nadie respondió?… ¿No hay en mí poder para librar?

Isaías 50:1-2

Dios no exige, sino que da

Muchas ideas enraizadas en nuestras mentes nos impiden conocer a Dios. Por ejemplo, pensamos que Dios es un Dios exigente o que pide lo imposible. ¡Pero es totalmente diferente! Si Dios nuestro Creador se acerca a nosotros, es en calidad de Donante.

Cuando Jesucristo, el Hijo de Dios, vino a vivir como un hombre en la tierra, dijo de sí mismo: “El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:45).

Jesús vino a vivir entre los hombres para librarnos de nuestra miseria. Desea dar la paz a nuestra conciencia cargada con nuestros pecados. Él los llevó en nuestro lugar en la cruz. Ahora llama a nuestra puerta y nos ofrece su perdón y la vida eterna. No abrir equivale a rechazar ese don de la gracia de Dios.

“Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8).

Tal como soy, sin más decir,
que a otro yo no puedo ir,
y tú me invitas a venir.
Bendito Cristo, heme aquí.
Tal como soy, sin demorar;
del mal queriéndome librar.
Tú solo puedes perdonar.
Bendito Cristo, heme aquí.
Tal como soy, tu gran amor
me vence y busco tu favor;
servirte quiero con valor.
Bendito Cristo, heme aquí.

Josué 2 – Hebreos 5 – Salmo 122 – Proverbios 27:15-16

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