Jesucristo en el corazón del evangelio

Viernes 6 Marzo

Cristo Jesús… se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre.

Filipenses 2:58-9

Jesucristo en el corazón del evangelio

La palabra «evangelio» significa «buena nueva». Esta buena nueva anuncia que Dios quiere salvarnos del mal y de la muerte. Varias expresiones del Nuevo Testamento nos presentan la riqueza del evangelio, por ejemplo: el “evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios” (Marcos 1:1); “el evangelio de la paz por medio de Jesucristo” (Hechos 10:36); “la palabra (o la predicación) de la cruz” (1 Corintios 1:18); el “testimonio de la resurrección del Señor Jesús” (Hechos 4:33); el “evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:24); “la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación” (Efesios 1:13).

El punto en común de todas estas expresiones es una persona: Jesucristo. Su venida, sus sufrimientos, su muerte y su glorificación habían sido anunciados en el Antiguo Testamento. Algunos de esos textos anunciaban a un Siervo sufrido, mientras otros evocaban a un Mesías glorioso. El capítulo 53 de Isaías revela el vínculo entre los dos: a causa de su humillación como siervo de Dios, el Mesías recibiría el poder y la autoridad. Las personas que lo rodeaban pudieron percibir esa misteriosa dualidad, que vino a ser el fundamento de la proclamación del evangelio de Jesucristo por medio de los apóstoles. El “Santo y… Justo” (Hechos 3:14), el “Autor de la vida” (Hechos 3:15), “murió por nuestros pecados” (1 Corintios 15:3), “ha resucitado de los muertos” (Mateo 28:7), fue “recibido arriba en gloria” (1 Timoteo 3:16).

Jesucristo es el corazón del evangelio. Es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. Es el Salvador de cada uno de los que creen en él.

Éxodo 18 – Hechos 13:26-52 – Salmo 30:6-12 – Proverbios 11:1-2

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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49/63 – ¡Estad preparados! | Marcos 13:28-37

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

49/63 – ¡Estad preparados! | Marcos 13:28-37

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Cómo identificar una predicación sana

Coalición por el Evangelio

Cómo identificar una predicación sana

JOSUÉ ORTIZ

La predicación sana determina el bienestar de una iglesia.

Muchos decimos que escuchamos o exponemos predicaciones sanas, pero eso no siempre es así. Necesitamos evaluar los sermones que enseñamos o escuchamos. Si identificamos que ellos no son bíblicos, debemos cambiar nuestra preparación y enfoque al predicar. Pero ¿cómo podemos identificar una predicación sana?

Aunque ninguno de nosotros es la autoridad por sí mismo para afirmar cuándo una predicación es saludable o no, hay algunas cosas que podemos decir al respecto cuando nos basamos en la Palabra de Dios.

La predicación sana hace más que citar la Biblia

Recordemos que Satanás usó las Escrituras erróneamente para tentar a Cristo (Mt. 4:1-11). Los falsos maestros, por lo general, usan la predicación que solo busca textos fuera de contexto que apoyan sus premisas principales. Ellos pervierten el significado del texto para justificar sus intereses mezquinos (2 P. 3.16).

La Palabra no es un trampolín para impulsar tu propio mensaje. Tampoco para exponer sobre intereses personales o temas oportunistas. En cambio, es un pozo para profundizar en el conocimiento del amor y poder de Dios. Él siempre obra a través de su Palabra.

Por lo tanto, el predicador debe “dar sentido al texto” (Neh. 8:8). El predicador necesita comprender el mensaje central del pasaje, luego exponer la verdad de Dios a la congregación, y finalmente promover la aplicación adecuada de sus conclusiones.

Una tentación frecuente para los predicadores es solo buscar predicar pasajes que apoyen los temas que nos apasionan o queremos hablar. No está mal hablar de los temas que consideres importantes para tu iglesia, pero si usas la Biblia solo como una nota al pie de tu sermón, debes preguntarte si usas bien la Palabra de verdad (2 Ti. 2:15).

La predicación sana no se enfoca en tradiciones

Muchos piensan que la predicación es bíblica solo por ser tradicionalista, ya que así contiene muchos estándares y reglas. Ellos hablan de “conservar la llama del pasado” y se jactan de eso. Esto los lleva a legalismos tales como no permitir cierta ropa, prohibir algunos instrumentos musicales, y evitar visitar ciertos lugares. Creen que la iglesia es más espiritual por ser más “tradicional”.

Con esto no quiero decir que los miembros de las iglesias pueden hacer de las suyas sin reglas ni límites, pero los tradicionalistas suelen oponerse a los cambios, incluso a los buenos y necesarios. Hay quienes predican que debemos ser diferentes al mundo. Y debe ser así, pero la definición de “mundo” suele restringirse a solo las últimas décadas. Muchos olvidan que nuestra tarea no es mantener tradiciones sino obedecer la Palabra.

La predicación tradicionalista es parcial, local, y enfocada solo en ciertas opiniones y corrientes denominacionales. La Palabra de Dios, en cambio, va más allá de nuestras denominaciones y rige mucho más que nuestras opiniones e ideas. ¿Sabes si tu predicación prioriza las leyes de los hombres por encima de las de Dios? (Mr. 7:8).

La predicación sana distingue entre moralidad y santidad

Cuando solo predicamos reglas en contra de cualquier pecado, lo único que hacemos es poner metas inalcanzables (Gá. 3:10Stg. 2:10). Esto provoca que las personas tengan una vida doble, tratando de ocultar lo que se supone que está mal. Ese fue el problema de los fariseos (Mt. 23:27-28). Esta predicación no es diferente a las enseñanzas de otros grupos religiosos que también predican moralidad, civismo, y ética.

La predicación sana expone la santidad de Dios, mientras que una predicación deficiente propone la moralidad del hombre

La moralidad y la santidad no son lo mismo. Una predicación sana expone la santidad de Dios, mientras que una deficiente propone la moralidad del hombre. Dios no quiere personas morales, Él quiere personas santas porque ellas serán morales. Pero alguien puede ser moral sin ser santo. Ese es el peligro de la predicación moralista.

Una predicación moralista llega a ser legalista. El legalismo antepone las reglas por encima del poder de Dios. Evita que el creyente ponga su mirada en el Dios que nos transforma. Él es quien nos capacita para evitar aquello que la ley prohíbe. Empezamos a crecer en santidad cuando sometemos nuestra voluntad a Él.

La predicación sana es expositiva

Por predicación expositiva me refiero a la que interpreta y expone el mensaje central de un pasaje de la Escritura.

Aunque habrá momentos donde la iglesia necesite orientación sobre diversos temas, ella no necesita tu opinión personal. En cambio, necesita una exposición clara de lo que la Biblia enseña al respecto. Los ciudadanos del reino necesitan el mensaje del Rey. Tu labor es alimentar y apacentar a la grey de Dios (1 P. 5:2). No es tu iglesia o tu gente. Solo somos administradores de lo que Dios nos encargó por un tiempo.

Así que predica el texto. No te enfoques solo en aplicarlo, sino también en interpretarlo primero. Sé un estudiante de la Palabra. Que seas caracterizado por meditar, interpretar, y exponer la Biblia. Solo así tu predicación será sana y guiarás a tu iglesia a vivir lo que David dijo: “¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca. De tus preceptos recibo entendimiento, por tanto aborrezco todo camino de mentira” (Sal. 119:103-104).

La predicación sana es rica en teología

Una predicación saludable es teológica. Esto no habla de academia o complejidad, sino de profundidad y sentido. La predicación teológica se caracteriza por su rico contenido bíblico. Esta predicación no solo presenta las verdades de Dios, sino que presenta al Dios de las verdades. Todo esto considerando los estándares definidos a lo largo de la historia de las doctrinas cristianas, donde se ha separado lo falso de lo verdadero.

Si afirmamos que Dios se revela en las Escrituras por medio de Jesús (Jn. 14:9), entonces cada predicación debe revelar a Dios por medio de la obra redentora del Mesías. Nuestras predicaciones deben estar centradas en el evangelio. Cada sermón nos dirige a pensar cómo el pasaje se conecta con el mensaje redentor de Cristo.

Cada mandamiento, versículo, y palabra, descansa en el mensaje central de la Biblia: que Dios restaura a su creación por medio de Jesús. Así que si estás en los Salmos o en Gálatas, tu labor no es “armar” creativamente un sermón. Tu labor es ver que tu predicación refleje la imagen de Dios, su revelación, su persona, su plan, su rescate, y su voluntad.

Josué Ortiz (MDiv., DMin.) es pastor fundador de la Iglesia Gracia Abundante en la Ciudad de México. Es doctor en predicación expositiva por The Master’s Seminary. Está casado con Rebekah y juntos tienen tres hijos. Puedes seguirlo en twitter: @pastorjosuecdmx

No hay queja justa

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

No hay queja justa

R.C Sproul

R.C. Sproul describe porqué nadie en el infierno puede levantar una queja justa contra Dios.

Transcripción

“Allí será el llanto y el crujir de dientes”.

Algunas personas cuando despierten en el infierno estarán devastadas. No encontrarán suficiente agua en sus ojos para satisfacer su necesidad de llorar. Estarán sollozando: “¡Oh no, aquí no!  ¡Oh Dios, por favor ten piedad de mí!” Será la mayor decepción que puedan experimentar al despertar en el infierno. Pero entonces, el otro grupo que estará allí no estará llorando un poco, ellos estarán crujiendo los dientes, lo cual es una metáfora bíblica para la furia humana. “¿Cómo te atreves, Dios, a ponerme aquí?” La ira de los condenados no conocerá límites. Ahora, como dije, yo no quiero terminar en el infierno. Pero una cosa sé con certeza: Si eso pasa, si me he engañado todos estos años y si soy uno de los que dicen: «Señor, Señor, ¿no hice esto o hice aquello», y Él me mira y dice: “Por favor retírate, no te conozco” y me envía al infierno. Algo que te puedo asegurar es que seré un llorón, no uno que cruje, porque si sé algo de teología, yo sé que, si me envía al infierno esta noche, no podría levantar queja alguna contra Él.

Yo he sido culpable de traición – traición cósmica. Cada vez que he pecado, he afirmado mi voluntad sobre la voluntad de mi Creador. He declarado que yo soy soberano, no el Señor Dios. He obrado en contra de Su reino, no a favor. He pecado contra el ser santo e infinitamente justo, quien no me debe nada. Y si me despierto en el infierno, me daré cuenta de que solo he recibido lo que mi vida se merecía: no crueldad, no injusticia, sino perfecta justicia.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

2/27 – Enseñando con el ejemplo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

2/27 – Enseñando con el ejemplo

Carmen Espaillat: Los niños aprenden muchas cosas simplemente observando. Con nosotros Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Madres, jamás podrán gobernar a sus hijos con efectividad si no pueden primero dominar sus propias pasiones. Y no podrán enseñarles a sus hijos sobriedad, templanza y dominio propio si ustedes mismas no son un modelo de sobriedad, templanza y dominio propio.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones, con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

¿Qué impresión nos causa cuando escuchamos cosas negativas salir de la boca de nuestros hijos y luego darnos cuenta de que las aprendieron de nosotros mismas? Y es que los niños graban todo y tan rápido… ¡Más nos vale que sentemos un buen ejemplo! Nancy nos enseña cómo hacerlo en la serie llamada «La mujer contra-cultura».

Nancy: ¿Qué consideras que es lo más importante que tu hijo debe recordar? Cuando sean mayores, cuando estén fuera del hogar, ¿Qué quisieras que recordaran? ¿Qué quisieras que fuera parte de sus vidas como adultos, como hombres o mujeres?

Estamos estudiando el capítulo 31 del libro de Proverbios esta semana. Hoy estamos en el primer párrafo donde leemos de la instrucción que una madre da a su hijo. Su hijo iba a ser rey, el rey Lemuel. De adulto él le enseñaría a otros las cosas que su madre le había enseñado a él siendo un joven príncipe.

Creemos que quizás este rey fue el rey Salomón y si es así, entonces su madre sería Betsabé. Ella aprendió algunas cosas de mala manera como resultado de su relación ilícita con el rey David, el padre de Salomón. Ella tenía gran apremio en enseñarle a su hijo, al pequeño príncipe, unas cuantas cosas a fin de prepararlo para que fuera un buen rey.

Al llegar hoy al versículo tres, vemos que esta mujer va a darle a su hijo consejos y advertencias desde el versículo 3 hasta el 9 y veremos hoy solo la primera parte de este pasaje. A modo general ella advertirá y aconsejará sobre la pureza moral y lo que la falta de ella puede causarle a un rey.

Ella va a advertirle acerca de la falta de templanza y la necesidad de dominio propio y la sobriedad y también le advertirá sobre el peligro de la indulgencia. Y luego sobre la importancia de ser un rey compasivo y justo.

Y entonces, comenzando en el verso 10, le aconsejará sobre cómo elegir una esposa, las cualidades que debe buscar en su compañera de vida y la importancia de escoger una compañera que sea una bendición y un beneficio para él a lo largo de su vida. Así que ella le dará estos consejos y advertencias y será muy importante que él preste atención a esta sabiduría.

A modo de paréntesis… Es bueno recordar que aunque seamos adultos, es muy importante que continuemos considerando el consejo y las advertencias de nuestros padres, de nuestros profesores, de pastores cristianos piadosos, porque si violamos un consejo bíblico, no seremos una excepción a la regla de Dios. Viviremos consecuencias que serán altamente destructivas.

Esto es lo que vemos en el versículo tres que esta madre le dice a su hijo y que luego él, como adulto, relata lo que ella le enseñó. Ella le dijo «No le des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes».

Ahora si piensas en lo primero que quisieras que quedara registrado como consejo a tus hijos, ¿Sería esto una de las primeras cosas? Ella le dice a su hijo -se lo enseñó desde que era un joven príncipe- número uno: «No le des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes»

Y entiendo que ella le está advirtiendo sobre dos cosas: Primero, contra perder su masculinidad y segundo, contra la impureza moral. Ella le advierte esas dos cosas aquí. No le des tu vigor a las mujeres.

Y la palabra VIGOR aquí, de manera interesante es la misma palabra que se usa en los idiomas originales cuando llegamos al versículo 10 y se traduce como «virtuosa» o «excelente». ¿Mujer virtuosa, quién la hallará? En este versículo esa misma palabra puede traducirse como VIGOROSA.

Cuando lleguemos al versículo 10 veremos esto pero ahora ella le dice a su hijo: no le des tu vigor-tu vigor masculino- que es distintivo entre las virtudes de un hombre, no le des ese vigor a las mujeres. No lo pierdas. No renuncies a ello.

Dios hizo al hombre y la mujer diferentes. No tengo que decirles eso. Pero Dios le dio a los hombres una fortaleza y virtud distintiva. Y Dios le dio a la mujer – como veremos en la parte final de este capítulo – una fortaleza y virtud femenina distintiva. Este versículo creo que en esencia lo que dice es: «Hombres, no renuncien a su fortaleza o virtud distintivamente masculina».

Cuando lleguemos al verso 10 y el resto de este capítulo, el mensaje será «Mujeres, no renuncien a su fortaleza o virtud distintivamente femenina». Como ustedes pueden observar, nuestra cultura hoy ha torcido y ha distorsionado perversamente el sentido de las diferencias entre hombre y mujer. Hemos torcido las diferencias que Dios creó, y ahora tenemos hombres portándose como mujeres y mujeres actuando como hombres.

¿Y cómo terminamos? Terminamos en confusión. Caos. La batalla de los sexos. Competencia. Cuando lo que debiéramos tener… Si los hombres mantuvieran su fortaleza masculina y las mujeres guardaran su fortaleza distintivamente femenina, lo que debiéramos tener es un bello ritmo, una armonía, una unidad, un complementarismo. Así que ella le esta diciendo a su hijo… «Sé un hombre» .

Luego pasa a decirle «busca una esposa que sea una mujer, distintivamente femenina». Así que ella le advierte sobre la pérdida de masculinidad y contra el adulterio y la inmoralidad. Ella le advierte que esto debilitará su mente y su cuerpo. Que lo destruirá. Y por eso le dice «No des tu camino a lo que destruye a los reyes».

Quizás ella estaba pensando en otro líder: Sansón, quien no hacía muchos años había sido uno de los jueces de Israel y había dado su fuerza a las mujeres. Esta mujer sabía y estaba advirtiendo a su hijo que violar los estándares de Dios sobre la pureza moral le dejarían sin poder.

La impureza moral, le dice ella a su hijo … Necesitamos estar hablando acerca de todo esto con nuestros hijos e hijas. Necesitamos recordarnos que la impureza moral, la impureza sexual destruirá tu relación con Dios. Destruirá tu relación con tu pareja, con tus hijos y con otros miembros de la familia.

Destruirá tu testimonio como cristiana. Destruirá tu futuro. Destruirá tu sensibilidad. Destruirá tu razonamiento. Quienes ceden ante la impureza moral frecuentemente se vuelven irracionales. Destruye tu capacidad de gozo. Destruye tu conciencia.

Ella le dice «Nadie es invencible. Solo porque seas el rey y tengas todo este poder y tengas toda esta autoridad, no eres invencible. No estás por encima del resto de los hombres para no pecar de esta manera». No eres invencible. Yo no soy invencible. En el momento en que empezamos a pensar que no caeremos, estamos en el momento de más grave peligro.

Así que ella advirtió a su hijo y su hijo dejó estas palabras en las Sagradas Escrituras para advertirnos a nosotras hoy. No solo a los hombres, porque los hombres no serían inmorales si no hubiera mujeres inmorales, así que la advertencia es para ambos, para hombres y mujeres.

Ahora, si este hijo, fue Salomón, aparentemente él se apegó al consejo de su madre en su juventud, pero luego se alejó de este consejo. Él renunció a su masculinidad distintiva debido a las mujeres. El rindió su fortaleza distintiva como hombre de Dios y se dio a otras mujeres. El primer libro de Reyes, el capitulo 11 nos dice que sus esposas desviaron su corazón de Dios.

Él comenzó con un corazón para Dios pero debemos recordarle a los niños que podemos comenzar con un corazón para Dios pero terminar a la deriva si no confiamos en Dios para conservar y mantenernos en el área de la moralidad. La inmoralidad te desvía el corazón de Dios.

Así que, ¿Has advertido a tus niños, hijos, hijas sobre la importancia que tiene la pureza moral? ¿Has sido lo suficientemente clara con ellos? ¿Has sido específica? No esperes que el programa de educación sexual del colegio les enseñe lo que está bien o lo que está mal. Dios te dio esa responsabilidad a ti. Si no se lo enseñas tú, el mundo le enseñará otra forma completamente diferente de pensar sobre esto.

¿Estás dejando que Dios guarde tu propio corazón? O ¿es posible que tú misma hayas estado jugando con fuego? Estás emocionalmente atada a una relación ya sea por computadora, en el trabajo, aun en la iglesia, que está viciada de inmoralidad? Permíteme decirte «SAL DE AHÍ». No te detengas a pensarlo, simplemente sal.

Sé implacable al tratar con el área de la pureza sexual. Las bendiciones que tenemos son increíbles cuando nos guardamos puras para Dios -cuando un hombre o una mujer se guardan puros para el matrimonio. Pero el daño y destrucción es incalculable cuando no hacemos caso a las advertencias.

Carmen: La inmoralidad es increíblemente destructiva. El libro de Proverbios está lleno de consejos adecuados para todo tipo de situaciones aplicables hoy en día. Continuaremos descubriendo esto en un minuto cuando regresemos a la enseñanza de Proverbios 31 versículo a versículo.

Es tan importante transmitir la sabiduría de la Biblia a las mujeres. Y precisamente eso es lo que hacemos en nuestras conferencias de Mujer Verdadera. Aquí está el pastor Miguel Núñez.

Pastor Miguel Núñez: La mujer cristiana del mundo de hoy vive en una tensión entre lo que ella va aprendiendo que la Palabra de Dios le informa -le dice- y lo que la sociedad le va enseñando al mismo tiempo, y la sociedad lamentablemente ha vendido una idea de que si esa mujer no ocupa un lugar de competencia al igual que el hombre ocupa, pues ella no se siente, ella no tiene valor o ella no está aportando al desarrollo de la sociedad de la misma manera que el hombre. Entonces ella escucha eso, pero luego escucha y lee y aprende en la Palabra de Dios, que realmente ese no es su rol y en esa tensión muchas veces ella se debate entre una cosa y otra.

Yo no quiero generalizar, yo creo que hay un grupo de mujeres, quizás pequeño, quizás una minoría, pero yo creo que hay un grupo de mujeres que ha comenzado a ver que el diseño de Dios para ellas es distinto y que hay un valor en ser una esposa, hay un valor en ser una madre, hay un valor en levantar la próxima generación de esos hijos y yo creo que cada vez más uno va oyendo que alguien abrazó el diseño bíblico para la maternidad o para ser esa esposa que la Palabra manda, pero al mismo tiempo luego veo otro número significativo que todavía no lo ha abrazado, simplemente lo rechaza o vive una ambivalencia donde ella puede ser parte de lo que Dios le llama a ser y parte de lo que la sociedad le está pidiendo que haga y en esa ambivalencia no puede encontrar paz.

El movimiento de Mujer Verdadera puede tener un impacto significativo en el mundo hispano parlante por varias razones, en primer lugar creo que el movimiento puede contribuir a esparcir una enseñanza que muchas veces no se escucha no está bien entendida, definitivamente no está bien esparcida, yo creo que esa es la primera ayuda que puede brindar.

La segunda ayuda, al ver mujeres de diferentes denominaciones, diferentes edades, identificarse con ese llamado, pues aquella que aún no ha decidido abrazar su llamado pudieran darse cuenta, percatarse de que realmente no están solas, que hay otras que han ido delante. De tal forma que este movimiento de la mujer verdadera, pueda contribuir a la transformación de la mente femenina y una transformación en la dirección de la mente de Cristo, yo creo que es un movimiento también que puede promover bases teológicas para lo que es el cambio y la transformación y el llamado y puede proveer también ayudas y recomendaciones y consejos prácticos de tal forma que la teología no se quede en el aire sino que pueda bajar a la práctica en el día a día, de tal forma que ahí yo veo una ayuda multidimensional que va desde lo que es la enseñanza -como ya dije al principio- hasta lo que es el modelar un estilo de vida, una nueva cosmovisión y luego la parte práctica de cómo hacer el cambio.

Es una conferencia que no te querrás perder si te preocupa la siguiente generación.

Estaremos celebrando una los días 26-27-28 de febrero en Santo Domingo República Dominicana. Visita AvivaNuestrosCorazones.com para obtener más detalles acerca de este evento.

Ahora regresemos al estudio de Nancy sobre Proverbios 31. Lo retomamos en el verso 4.

Nancy: Llegamos ahora a una advertencia que la madre del rey le da cuando aun el es un joven. Una advertencia contra el abuso del placer. Le advierte contra la falta de dominio propio. Le recuerda que él será rey. Que él es un rey en potencia.

Al criar a tus hijos e hijas, recuerda que estás criando jóvenes que serán reyes y reinas para Dios, para ser de la realeza espiritual. Pedro nos dice que somos linaje escogido. No querrás que tus hijos sean solo personas ordinarias, que se ajusten a lo que dice la multitud, la cultura o que sobrevivan en ella, sino que sean ejemplos espirituales y líderes y revolucionarios.

Así que ahora ella le recuerda «Tienes un alto y santo llamado. Recuerda quién eres. Eres un rey y estás destinado a liderar». Luego le recuerda «No puedes gobernar a otros correctamente si aun eres esclavo de tus propios apetitos, tus propias pasiones y deseos. Recuerda tu llamado», le dice «recuerda tu posición y actúa conforme a la misma».

Esto me dice lo que esta madre le dijo a su hijo «Esto significa que mejor aprendes a gobernarte aquí y ahora si alguna vez gobernarás a otros efectivamente». Madres, jamás podrán gobernar a tus hijos efectivamente si no puedes gobernar tus propias pasiones, no serán capaces de enseñar a sus hijos sobriedad, templanza y dominio propio si ustedes mismas no son un ejemplo de sobriedad, templanza y dominio propio.

Ahora bien, en el Antiguo Testamento se nos advierte contra la borrachera, contra el beber mucho, y esta advertencia de una madre a un hijo que será rey es una de esas advertencias. Pero no solo era para los reyes del Antiguo Testamento. También era para los sacerdotes -aquellos que servían en el templo o en el tabernáculo, a quienes se les pedía no beber mientras desempeñaban su labor sacerdotal.

En Levitico capítulo 10, el versísuclo 9 dice

«No beberéis vino ni licor, tú ni tus hijos contigo, cuando entréis en la tienda de reunión, para que no muráis».

Ezequiel capítulo 44 también nos dice que ningún sacerdote beberá vino cuando entre en el atrio interior. Así que era considerado peligroso que los sacerdotes y los reyes bebieran en el Antiguo Testamento. Les podía afectar en su desempeño y en la labor y en el llamado que Dios les había hecho.

Y esto es lo que esta madre entiende y advierte a su hijo. «No es para los reyes, oh Lemuel, no es para los reyes beber vino, ni para los gobernantes desear bebida fuerte». Verses 5-7: «no sea que beban y olviden lo que se ha decretado, y perviertan los derechos de todos los afligidos. Dad bebida fuerte al que está pereciendo, y vino a los amargados de alma. Que beba y se olvide de su pobreza, y no recuerde más su aflicción».

Lo que ella está diciendo en efecto es que aunque otros beban como un medio de escape de sus problemas, como un medio de escape de su dolor y de sus presiones, los reyes no deben hacerlo.

Ahora, este párrafo no está promoviendo la bebida entre los que no son reyes. En realidad es una descripción -y una muy gráfica- de lo que el alcohol le hace a la mente. El abuso del alcohol o drogas resulta en una mente que no estará clara ni aguda. Adormece tus sentidos. Dos veces leemos que esta persona olvida. Olvida las leyes. Olvida su pobreza. Adormece los sentidos.

Aquellas que hemos recibido un llamado santo y alto como hijas de Dios que somos, encontraremos que cuando nos sobre-deleitamos en cualquier cosa, incluyendo el alcohol, algunas sustancias, drogas, mermaremos en eficiencia. Fallaremos en nuestro llamado.

Y ella le señala a su hijo que las personas usan ese tipo de cosas (drogas, alcohol) para escapar de la realidad como si fuera un narcótico, para adormecer el dolor, para ahogar las penas. Ella le dice: «Eres un rey. No puedes hacer eso. No puedes permitirte que se te nublen los sentidos».

Ahora, bien podrías decir: «Eso era en el Antiguo Testamento. Yo no soy rey, yo tampoco soy un sacerdote». Pero las Escrituras dicen en el Nuevo Testamento que Cristo nos amó y nos lavó de nuestros pecados en Su sangre y nos hizo reyes y sacerdotes delante de Dios.

Leemos en 1ra de Timoteo capítulo 3 que hay unos requisitos que cumplir dentro del liderazgo espiritual de la iglesia. Dice que los ancianos en la iglesia, los líderes espirituales, no deben ser dados a la bebida y que los diáconos no deben darse al mucho vino. Por si acaso estas pensando: «pero como mujer, jamás estaré en esa posición», Pero en el versículo 11 nos dice «de igual manera las mujeres deben ser… sobrias». Así que si no eres sobria, podrías de hecho descalificar a tu esposo de una posición de liderazgo espiritual dentro la familia de Dios.

Tito capítulo 2 nos dice que debemos seguir las cosas que están de acuerdo con la sana doctrina, y una de ellas es que las ancianas no deben ser esclavas de mucho vino (versículo 3). «Esclavas» significa adictas y permíteme decirte que si como joven no eres sobria, no te levantarás una mañana, ya mayor, siendo una anciana sobria. Vas camino a convertirte en una anciana y necesitas aprender hábitos de sobriedad y de disciplina ahora.

Creo que es tan importante que como mujeres de Dios no nos permitamos el consentirnos tanto o esclavizarnos a nada que nos pueda hacer menos alerta, menos sensible, menos sintonizadas con Dios o que nos pudiera hacer menos eficientes para llenar las tareas a las que Dios nos ha dado. Puede que sean otras cosas, solo preguntaré, ¿Qué estás usando en exceso como una droga para adormecer el dolor? ¿Es algo que quizás está anestesiando tus sentidos y tu sensibilidad hacia Dios?

Hace un tiempo atrás hablé con una mujer que había sido abusada de niña y tenía un papá que no estaba capacitado para darle lo que ella necesitaba. Le hablé de cómo Dios quiere que nosotras estemos dispuestas a caminar por la senda del dolor en lugar de anestesiarnos, como ella había hecho por años de múltiples formas.

Y ella me escribió y dijo:

Me dí cuenta que una de las formas de anestesiarme era con la televisón, así que la apagué hace como un mes. Quería conectarme con Él con «E» mayúscula y con las personas no con la televisión.

Entonces, ella fue capaz de caminar en el dolor y dejar que Dios iniciara el proceso de sanidad. Hay tantas formas en que las mujeres hoy escapan del dolor…

Ahora, esta madre le dice a este hijo «No hagas eso. No huyas del dolor. No escapes. No ahogues tus penas. No te metas en nada que te esclavice o que te vuelva adicto o te nuble la razón o el pensamiento».

Y veamos entonces los versos 8 y 9. Aquí está el porqué- porque tienes una misión que cumplir- «Abre tu boca por los mudos, por los derechos de todos los desdichados. Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende los derechos del afligido y del necesitado.»

En otras palabras lo que ella le dice es «No vives para ti mismo. Tu llamado es a vivir una vida no egoísta sino sacrificial, así que en vez de usar tu riqueza y tus recursos haciéndote daño, ahogando tu dolor, nublando tu pensamiento, usa esos recursos para hacer el bien a otros, para ministrar a otros que están en dolor, en tristeza o en necesidad».

Es un llamado a involucrarme, a ver a mi alrededor y ver cuáles son las necesidades y ver cómo puedo usar mi posición como mujer de Dios, cómo puedo usar mis influencias en los problemas que me rodean. No serás capaz de hacerlo si como persona eres esclava de algo que no sea el Señor.

¿Qué te mantiene atada? ¿Qué está anestesiando tu capacidad de experimentar todo lo que Dios tiene para ti y ser usada por Dios? Debes estar dispuesta a decir «No viviré atada a nada ni nadie que no sea el Señor Jesucristo».

Carmen: Si el programa de hoy ha traído a tu mente áreas de ataduras en tu vida, esperamos que ores con nosotros cuando regresamos en un minute. El programa de hoy es parte de la serie de Proverbios 31 llamado La mujer contra-cultura.

¿Quién decide lo que significa ser una mujer? ¿A quién miras como tu modelo? Nancy responderá esto mañana. Ahora ella nos dirigirá en oración.

Nancy: Padre, ¿nos podrías por favor mostrar áreas de las que hemos huido, escapado o donde hemos estado anestesiando el dolor? ¿Nos das la valentía para hacerle frente y decirle NO a todo lo que nos esclaviza? Queremos vivir como mujeres libres bajo el señorío de Jesucristo.

Oh Señor oro por mujeres que están luchando con comportamientos adictivos a sustancias, ya sean alcohol o drogas, sexo, o algo que puede ser en sí mismo sano, como los amigos o los libros pero que se ha convertido en una atadura. Oro que nos ayudes a identificar qué cosas nos han atado y nos ayudes a caminar en el poder de Tu Espíritu para decirle NO a lo que se haya vuelto adictivo en nuestras vidas y decir SÍ a Tu Señorío y a Tu gobierno sobre nuestras vidas para que seamos instrumentos de Tu misericordia y Tu gracia para ayudar a otros en su momento de necesidad. Oro en el Nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

El llamamiento del cristiano

Jueves 5 Marzo

(El Señor) os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

1 Pedro 2:9

Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.

1 Corintios 1:9

El Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo.

1 Pedro 5:10

El llamamiento del cristiano

Parecerse a Jesús debería ser el objetivo supremo de los cristianos, pues este es el deseo de Dios para ellos. Él los ha:

Llamado de las tinieblas a su luz admirable

Jesús mismo es “la luz del mundo” (Juan 8:12). Él saca de la oscuridad y de la duda a todo el que cree en él. Le enseña a producir “el fruto de la luz”, que “consiste en toda bondad y justicia y verdad” (Efesios 5:9, V. M.).

Llamado a la comunión del Hijo de Dios

Estamos invitados a compartir los pensamientos de nuestro Señor, su amor por Dios nuestro Padre, por los creyentes, que forman su Iglesia, y por todos los hombres. Esta comunión exige que permanezcamos apartados del mal: “Como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir” (1 Pedro 1:15). Este llamamiento también muestra que Dios quiere librarnos de toda servidumbre, a fin de que seamos libres para Cristo, para adorarlo y servir con amor y dedicación a aquellos que le pertenecen.

Llamado a la gloria eterna con Cristo

Tenemos la vida eterna, no solo para nuestra vida en la tierra, sino para vivir eternamente en el cielo con Jesús. Nuestra vida de comunión con Dios y con nuestro Señor alcanzará su plenitud cuando estemos con Cristo en el cielo. “Seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es” (1 Juan 3:2).

Éxodo 17 – Hechos 13:1-25 – Salmo 30:1-5 – Proverbios 10:31-32

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48/63 – La Venida del Hijo del Hombre | Marcos 13:24-27

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

48/63 – La Venida del Hijo del Hombre | Marcos 13:24-27

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

¿Revela la naturaleza a Dios?

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

¿Revela la naturaleza a Dios?

Chris Larson

¿Revela la naturaleza a Dios? Esta pregunta indica una preocupación acerca de una cuestión fundamental para el cristianismo. La cuestión es: ¿puede Dios ser conocido fuera de la iglesia o de un ambiente religioso?

El secularista de hoy responde a esta pregunta diciendo que no. Con frecuencia se dice que el mundo natural es antitético a creer en Dios, presentándonos tantas anomalías que hacen insostenible la existencia de Dios.

Debido a estas afirmaciones, ya sea desde la esquina del ateísmo militante o de las preguntas del agnóstico turbado, muchos cristianos se han retirado a una esfera de “fe religiosa” como el único marco dentro del cual Dios puede ser conocido. Aquí la naturaleza se negocia para proteger la arena del espacio.

Los Salmos de la naturaleza en el Antiguo Testamento indican que la majestad del Creador brilla a través de la creación. Dios no solo se revela claramente en la creación, sino que la revelación se muestra. Es percibida por los hombres. El juicio de Dios no se retiene ya que los hombres se niegan a recibir la revelación (Ro. 1:18).

El problema es que no solo Dios se revela a sí mismo, sino que los hombres perciben esa revelación y se niegan a reconocerla. Pablo dice: “Pues aunque conocían a Dios, no Lo honraron como a Dios ni Le dieron gracias” (Rom. 1:21). Aquí se dice que el hombre conoce a Dios. Su pecado es que no glorifica ni agradece al Dios que sabe que existe. Pablo sostiene que Dios se manifiesta tan claramente en la creación que todos los hombres saben que Él existe. La revelación de Dios en la naturaleza hace que el ateísmo honesto sea una imposibilidad intelectual.

El conocimiento de Dios manifiesto en la naturaleza no es de ninguna manera exhaustivo. La revelación natural nunca nos proporcionará conocimiento redentor. Una cosa es saber que Dios existe. Es otra muy distinta tener un conocimiento personal e íntimo del Dios que existe.

Publicado originalmente en Ligonier. Traducido por la Coalición por el Evangelio.

 

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

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1/27 – La lección más importante

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

1/27 – La lección más importante

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-leccion-mas-importante/

Nancy Leigh DeMoss: ¿Cuáles son las principales enseñanzas que te gustaría transmitirle a tus hijos?

Carmen Espaillat: Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Si no pudieras enseñarles nada más, ¿qué sería lo más importante que pudieras traspasarle a tu hijo o a tu hija? ¿Cuál es la mejor forma de preparar a tus hijos e hijas para que lleguen a ser todo aquello para lo cual Dios los creó?

Carmen: Están escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

¿Alguna vez te has sentido intimidada por la súper mujer que se describe en Proverbios 31? En las próximas semanas, Nancy nos explicará por qué no tenemos que sentirnos intimidadas. Pero Proverbios 31 no solo tiene que ver con la «mujer de Proverbios 31». También trata de un hijo que tenía mucho que aprender. Aquí tenemos a Nancy, en la voz de Patricia de Saladín, quien hoy empieza un estudio profundo de este capítulo tan importante. La serie se llama La mujer contra-cultura.

Nancy: Tengo dudas de decirles cuál es el pasaje que les estaré enseñando en esta serie. En semanas anteriores, mientras estudiaba para este tiempo, algunas mujeres me preguntaron: «¿Qué es lo próximo que vas a enseñar en Aviva Nuestros Corazones?» Y cuando les digo que vamos a hacer una serie de Proverbios 31, casi siempre recibo la misma reacción, o voltean los ojos o suspiran, como diciendo: «No estoy segura de que quiera sentarme a oír toda una serie de Proverbios 31».

Entiendo un poco por qué la gente tiene esta reacción. Déjenme decirles que pienso que lo que me ha sucedido en estas semanas mientras estudiaba, es lo que les va a suceder a ustedes como resultado de lo que Dios va a hacer en nuestros corazones a través de esta serie. Ni siquiera sé cuánto tiempo nos va a tomar, aunque probablemente sean varias semanas.

He estado como en remojo, saturándome de lo que se ha convertido en uno de mis pasajes favoritos en las Escrituras. Quiero motivarlas que en estos próximos días que lean Proverbios capítulo 31. Probablemente ya lo han leído muchas veces, pero las motivo, como es el capítulo 31, a que se pongan el reto de leer este capítulo todos los días durante los próximos 31 días.

Mientras lo leen, pueden tomar una hoja en blanco, o un diario (puede ser la libreta donde escribes las notas que tomas durante su tiempo a solas con el Señor), solo tomen notas de lo que Dios les muestra sobre este pasaje, no de lo que yo les digo, sino de lo que el Espíritu Santo les muestra mientras lo estén leyendo por ustedes mismas, que es aún más importante. Escriban: «esto es lo que dice, esto significa tal cosa», y «así es como Dios lo está aplicando a mi vida».

Cuando hablamos de Proverbios capítulo 31, por lo general empezamos en el versículo 10. No sé por qué será; tal vez porque ahí es donde empieza la parte que trata específicamente con las mujeres. Pero yo quiero comenzar con el versículo uno, y trabajar con este pasaje completo, sin saltar los primeros nueve versículos.

Veamos entonces el primer versículo, que nos muestra el escenario y el contexto de Proverbios capítulo 31. Empezamos con el versículo 1: «Palabras del rey Lemuel, oráculo que le enseñó su madre.» Palabras del Rey Lemuel. Ese nombre no aparece en ninguna otra parte de la Biblia. No se hace ninguna referencia a este nombre en los libros de los Reyes o en las Crónicas donde se listan todos los reyes de Judá o Israel. No se hace ninguna referencia a un rey Lemuel. En la Biblia ese nombre solo aparece aquí.

Pero hay una vieja tradición judía que identifica al rey Lemuel como el nombre que su madre le dio a Salomón; así que pensando que este rey tal vez es el Salomón, y que «Lemuel» es otro nombre suyo, si ese es el caso, ¿quién sería la madre que está enseñando aquí? ¿Recuerdan quién era la mamá de Salomón? Era Betsabé, y si lo consideramos bajo esa luz, este se convierte en un pasaje muy interesante.

«Palabras del Rey Lemuel [tal vez el Rey Salomón], oráculo que le enseñó su madre [tal vez Betsabé]». Ahora, esa frase, cuando la ponemos junto a otras en las Escrituras, me habla del increíble poder e impacto que tiene la enseñanza de una madre.

En todo el libro de Proverbios, se hace mucha referencia a la enseñanza de un padre, pero no tenemos muchas referencias sobre la enseñanza de una madre. Una que me viene a la mente se encuentra en Proverbios capítulo 1 en los versículos 8-9. Donde leemos:

«Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre y no abandones las enseñanzas de tu madre. Adornarán tu cabeza como una diadema; adornarán tu cuello como un collar » (NVI).

Proverbios nos dice que tanto la instrucción de nuestro padre como la de nuestra madre es algo que puede embellecernos y adornarnos. Es un adorno que debemos asegurarnos de vestir, y nos adornará con gracia y belleza. Este es el oráculo que su madre le enseñó al rey Lemuel.

Esa palabra, «oráculo», es una palabra que significa «una profecía o un anuncio de la verdad». La palabra «oráculo» lleva consigo un sentido de peso. Es algo de peso, algo importante. En otras partes de las Escrituras a veces esta palabra se traduce como «carga». Lo vemos en Malaquías capítulo 1, en la versión Reina Valera Antigua, la palabra traducida literalmente dice: «Carga de la Palabra de Jehová» (versículo 1). Es un mensaje importante que viene del Señor.

Estas palabras que esta madre le enseñó a su hijo no son solo las palabras de una madre. Son palabras que una madre recibió del corazón de Dios. Como madre, puedes estar segura de que cuando le estás enseñando a tus hijos los caminos y la Palabra de Dios, que lo que les estás diciendo es muy, muy importante. Es algo de peso. Lleva consigo autoridad divina si les estás enseñando a tus hijos y a tus nietos las palabras de Dios.

De acuerdo a este versículo, son «Palabras del Rey Lemuel», palabras que su madre le enseñó. Aparentemente, este rey está recordando algunas cosas que su mamá le había enseñado años atrás, cuando aún era un joven príncipe, formándose para ser rey. Si el rey era Salomón y la mamá era Betsabé, podemos ver que estas palabras venían del corazón de una madre que conocía sobre la gracia y la misericordia de Dios.

Pensamos en este pasaje de Proverbios capítulo 31 como si fuera un estándar imposible de la ley de Dios que nadie puede guardar. Pero si fue Betsabé la mujer que enseñó estas palabras, ella era una mujer que sabía muy bien lo que era quebrantar la ley de Dios y lo que la gracia de Dios podía hacer para restaurar a las personas que habían quebrantado esa ley.

Ella sabía cómo Dios la había encontrado, como una mujer que había sido muy agraviada y que tal vez había pecado mucho también… No sabemos si Betsabé fue cómplice de David en su pecado. Pero ciertamente, ella había sido agraviada y había tenido su cuota de responsabilidad en este asunto o tal vez ambas. No obstante, ella había sido restaurada y Dios la había hecho fructífera y le dio un hijo que sería parte de la línea de Cristo, el Mesías. Esta es una mujer que había aprendido mucho a través de una experiencia personal dura y dolorosa.

Ahora, ella le está enseñando a su hijo, a este joven príncipe que va a ser rey. Le está enseñando la importancia de cosas como la fidelidad, la fidelidad como esposo, la fidelidad en una esposa. Si esta es Betsabé enseñándole a su hijo Salomón, le está enseñando con cierto grado de remordimiento o de lamento, de que ella y su esposo no vivieron, hasta donde debieron hacerlo, las cosas que ella ahora le va a enseñar a su hijo.

Uno puede sentir que esta es una mujer que no quiere que sus fracasos se reproduzcan en la próxima generación, así que va a hablarle palabras de advertencia, de precaución, de exhortación y súplica para que tome el corazón y las palabras de Dios como suyos y haga de estas palabras una forma de vida.

Su esposo había experimentado serias consecuencias como resultado de su adulterio, y ella ahora le está diciendo a su hijo Salomón: «Hay muchas cosas en tu papá que debes emular, pero hay unas cuantas que debes evitar». Aprende de nuestro ejemplo. Aprende de lo que hemos aprendido de la forma difícil, y no repitas los fracasos de tus padres. O sea, que ella le está hablando palabras de protección y precaución.

Luego habla palabras de preparación. Recuerden que cuando ella habló estas palabras, su hijo todavía no era el rey. Era un joven, un príncipe. Pero ella sabía que un día él sería rey, así que está ayudando a preparar a su hijo para el futuro. Ella sabe que él va a tener muchas responsabilidades sobre sus hombros.

Si tienes hijos, tu pregunta debería ser: «¿Cuál es la mejor forma en que yo puedo preparar a mis hijos para que tengan toda una vida de servicio espiritual, como reyes y sacerdotes para Dios, para que vivan como hijos e hijas de Dios y como realeza? ¿Cómo puedo prepararlos para que cumplan el llamado de Dios en sus vidas?

Algunas veces lo haces enseñando. Otras veces lo harás a través de la oración. Y muchas más por el ejemplo. Vamos a ver en este pasaje que esta es una madre que ha hecho todo esto por sus hijos. Quieres preparar a tus hijos para que vivan y le sirvan al Rey de Reyes; para que vivan y se sirvan entre ellos como reyes y reinas bajo la autoridad de Dios.

«Palabras del rey Lemuel, oráculo que le enseñó su madre». Es él que ahora está hablando esas palabras. Él está recordando lo que su madre le enseñó años atrás. ¿No se alegran ustedes, que todavía están criando a sus hijos, de tener esta motivación de que sus hijos recordarán lo que ustedes les han enseñado?

Ahora, asegúrense de estar enseñándoles las cosas correctas porque ellos recordarán lo que ustedes les están enseñando. Ustedes les están enseñando algo. Ellos van a recordar esas lecciones, y las van a reproducir, ya sea para lo mejor o para lo peor, lo van a reproducir en la próxima generación.

¿Qué quieren ustedes que sus hijos recuerden sobre lo que ustedes les enseñaron? ¿Qué recuerdas tú de lo que tus padres, o de lo que tu madre, te enseñó? ¿Qué quieres traspasarle a tus hijos? ¿Qué les estás pasando a tus hijos y a tus nietos? ¿Qué les estás enseñando? ¿Qué quieres tú que ellos le pasen a la próxima generación cuando ya tú no estés?

«Palabras del rey Lemuel, oráculo que le enseñó su madre». Ella le enseñó; y él creció y a su vez enseñó a otros. A propósito, observen que ella no le dejó toda la enseñanza al papá. Claro, el papá tiene su papel de enseñar y de entrenar, pero esta es la enseñanza de una madre.

Creo que esto debe motivarlas a todas ustedes cuyos esposos no conocen al Señor, o que tal vez no estén caminando con Dios, o que no estén activamente comprometidos con la enseñanza de sus hijos. Claro, ellos tienen un llamado y una responsabilidad. Pero no asumas que porque tu esposo no tiene una relación con Dios que tú no puedas involucrarte activamente en la enseñanza, en el discipulado y en la crianza de tus hijos.

Cualquiera que sea la forma, con o sin un esposo que esté involucrado y entrenando, tú tienes el llamado y tú tienes una responsabilidad de entrenar a tus hijos, de protegerlos, de prepararlos, de hablarles palabras de peso; palabras que estén respaldadas por la autoridad de la Palabra de Dios, para que tus hijos estén preparados y equipados para ir y proporcionar un liderazgo piadoso a la próxima generación.

Carmen: No hay nada más importante que entrenar a nuestros hijos. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado ayudando a entender este concepto desde el primer verso de Proverbios 31, y ella regresa en seguida.

El programa de hoy inicia un estudio profundo de Proverbios 31. Tal vez hayas escuchado hablar de la «mujer de Proverbios 31» toda tu vida y te sientes un poco intimidada. En las próximas semanas, Nancy te dará luz sobre este capítulo tan importante pero con frecuencia malinterpretado. Sabrás por qué el pasaje no fue diseñado para hacerte sentir condenada ni abrumada.

Durante esta serie espero que descubras lo que significa servirle a Dios en formas exclusivamente femeninas. Nancy y otras mujeres sabias escribieron un libro que te ayudará a saber cómo hacerlo. Se llama «Feminidad bíblica en el hogar» (disponible en inglés), e incluye contribuciones de Nancy y otras escritoras como Carolyn Mahaney, Mary Kassian, y Susan Hunt.

Acabamos de escuchar a Nancy explicar de una manera preciosa el primer versículo de Proverbios 31. Aquí la tenemos de nuevo para continuar con el versículo 2.

Nancy: En el versículo 2, ella dice: «¿Qué, hijo mío? ¿Qué, hijo de mis entrañas? ¿Qué, hijo de mis votos?» Estas frases, a no ser que uno se tome el tiempo de meditar en ellas… ¡Ni siquiera son oraciones completas! Lo que vemos aquí es como los gemidos, los anhelos, el derramamiento del corazón de una madre, de una madre que apenas puede terminar una oración, no porque no sea inteligente, sino porque viene de lo profundo de su ser y casi no sabe expresar lo que siente.

Expresa la intensidad y la pasión del corazón de una madre que está sintiendo amor y ternura y conexión con este hijo que es su propia carne y su propia sangre. Este es el hijo que llevó en su vientre; se siente responsable de su hijo. Este es el hijo de sus entrañas. Es la imagen de una mujer que ha dedicado su hijo a Dios.

Cuando pienso en la frase «hijo de mis votos», pienso en otra madre del Antiguo Testamento. Su nombre era Ana. Ella anhelaba un hijo, Ana oraba por un hijo, lloraba por un hijo, esperaba por un hijo. Y vino el día en que Dios la bendijo con un hijo. Ella dijo: «Señor, si me das un hijo varón, yo te lo regresaré a ti. Será tuyo». Él fue el hijo de sus votos. Nos damos cuenta de lo importante que es que una madre reconozca que sus hijos son dedicados a Dios.

Estuve pensando en las últimas 24 horas, de lo que ha significado para mí el saber que desde el vientre fui apartada para Dios, que mis padres se dieron cuenta de que yo no era propiedad suya. Eso es lo que esta madre está sintiendo. Está expresando la intención de su corazón de criar a este hijo en el temor de Dios.

Alguien dijo una vez que «Si hubiera más Anas, ¿no habría más Samueles, grandes hombres de Dios, líderes espirituales?» ¡Si tan solo tuviéramos más mujeres: madres, abuelas, que estuvieran dedicando sus hijos a Dios y clamándole a Dios a favor de sus hijos!

Así que ella dice: «¿Qué, hijo mío? ¿Qué, hijo de mis entrañas? ¿Qué, hijo de mis votos?» Es como si estuviera diciendo: ¿Qué diré? ¿Qué te voy a enseñar? ¿Qué te voy a traspasar?» Ella quería que su hijo conociera a Dios, que viniera a sus caminos, y ella sabía que ella tenía una responsabilidad de mostrarle a su hijo los caminos de Dios, de comunicarle el corazón de Dios a su hijo. Es como si estuviera diciendo: ¿Qué le diré a mi hijo?

Esta es una mujer que está tomando muy en serio su responsabilidad de entrenar a su hijo en los caminos de Dios. Ella está mirando a Dios, como diciendo: Señor, muéstrame qué debo enseñarle a este niño.

¿Cuáles son las enseñanzas más importantes que quisieras pasarles a tus hijos? Si no pudieras enseñarle nada más, ¿qué sería lo más importante que le pasarías a tu hijo o a tu hija? ¿Cuál es la mejor forma de preparar a tus hijos e hijas para que sean todo lo que Dios quiere que ellos sean? ¿Cuál es la mejor forma de protegerlos y prepararlos para lo que tendrán que enfrentar en la vida? ¿Cuál es la mejor forma de dirigirlos hacia el plan que Dios tiene para sus vidas?

Dios te ha dado esos niños a ti. Son una encomienda sagrada. Son una mayordomía preciosa. Tienes una responsabilidad con esos niños mayor que tu responsabilidad con cualquier otra persona sobre la faz de la tierra, excepto tu esposo. «¿Qué voy a decir? ¿Qué te voy a enseñar?»

En las próximas sesiones, nos vamos a concentrar en la instrucción de la madre, lo que le enseñó a su hijo. Pero veamos un resumen de lo que ella le enseña a su hijo. Quiero que veamos en los próximos versículos que ella le va a dar a su hijo ciertas instrucciones que incluyen algunos absolutos.

Hay absolutos. Ella le está enseñando a su hijo que hay una diferencia entre hacer lo correcto y hacer lo incorrecto. En algunos casos ella le dirá: «no hagas esto, y en otros sí haz esto».

En estos tiempos, el concepto de la generación postmoderna es que no hay absolutos. Cada hijo debe crecer y escoger por sí mismo lo que creerá. Esta madre no creía eso. Ella sabía que había absolutos basados en la Palabra de Dios, que había cosas que debía enseñar al corazón de su hijo.

Su instrucción en los próximos versículos es muy específica y muy práctica. Es directa. Ella prácticamente está aplicando la Palabra de Dios y los caminos de Dios a la vida diaria. Le va a hablar sobre el matrimonio, sobre las relaciones, las mujeres, las costumbres, sobre áreas de esclavitud, sobre estilos de vida; enseñanzas prácticas de la Palabra de Dios.

Hay negativos y hay positivos en su enseñanza. Como madre, no tengas miedo de decir: «Eso está mal» o de decir «Debes hacer esto». En un sentido práctico de la vida diaria, «Esto está bien, esto está mal. Esto es lo que debes hacer. Esto es lo que no debes hacer.»

Recibí una carta de una mujer la semana pasada que me estaba agradeciendo por hablar en Aviva Nuestros Corazones sobre la importancia de instruir a los hijos en los caminos de Dios. Ella me dijo: «Estoy haciendo eso con mis hijos».

Me contó de una pizarra blanca que tiene en el comedor donde la familia se reúne. Dice que algunas veces le viene un pensamiento o algo que quiere enseñarles a los niños. Dice que a veces es algo de las Escrituras, o de algún tema práctico de la vida. Ella dice que solo lo anota en la pizarra.

Luego ella dice que ellos, como familia, utilizan el momento de las comidas para enseñarles a los niños cosas prácticas de la vida. Ella les está enseñando a sus hijos de manera práctica los caminos de Dios utilizando esta pizarra, así como esta madre le enseñó a su hijo los caminos de Dios.

Ella le está diciendo a él en la enseñanza que sigue: «Recuerda quién eres. Recuerda que eres un rey. Eres un rey en formación». Ella le está dando a su hijo una visión sobre cómo su llamado en la vida le pone a él ciertos requisitos.

Estoy tan agradecida por la forma en que mis padres, de muchas maneras, nos dieron una visión del hecho de que Dios nos quería usar. Eso significó que hubo responsabilidades. Hubo algunas cosas que teníamos que estar dispuestos a hacer como parte de nuestro estilo de vida, si queríamos que se cumpliera todo lo que Dios tenía para nosotros.

Ella está diciendo que hay un estándar más alto. Hay responsabilidades y requisitos y rendición de cuentas. «Otros pueden; pero tú no puedes. Tú vas a ser el rey».

Luego vemos que ella también le enseña, en el párrafo que vamos a ver a partir de mañana, que las decisiones tienen consecuencias.  

El poder de la instrucción de una madre, dada a un hombre joven -y asumo- que desde una edad muy temprana. Esa instrucción empieza desde el momento que primero pones tus ojos sobre ese hijo y todo el tiempo hasta que tu hijo se va del nido y lo envías como una flecha a este mundo a ser un rey, un líder, a ser un hombre o una mujer piadosa.

Esa instrucción que has invertido todos estos años en el hijo de tus entrañas, la hija de tus entrañas, el hijo, la hija de tus votos; esa instrucción la llevarán tus hijos e hijas durante toda su vida.

Asegúrate de que esa instrucción que has estado dando sea clara, sea práctica y específica. No tengas miedo de decir no. No tengas miedo de decir: «Tus decisiones tendrán consecuencias». Luego dales la visión del futuro. Dile a tus hijos: «Recuerden quienes son». Con ese alto y santo llamado vienen responsabilidades muy importantes.

Carmen: Todavía me acuerdo de algunas lecciones que aprendí de niña, ¿y tú? Lecciones que hasta el día de hoy ejercen influencia en mi forma de vivir. Tú ejerces influencia sobre tus hijos, te guste o no. Nancy Leigh DeMoss es tan buena entrenándonos en la enseñanza bíblica, para que podamos pasar esa enseñanza a la próxima generación.

Estamos viviendo tiempos difíciles y confusos para la mujer. Es por esto que Dios nos ha motivado a llevar a cabo las conferencias de Mujer Verdadera. Celebraremos una en Santo Domingo muy pronto. Infórmate sobre esto al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

Hemos escuchado sobre la importancia de la enseñanza de una madre. Mañana, Nancy nos explicará por qué una madre sabia usa más que solo palabras para enseñar. Ahora, oremos con Nancy.

Nancy: Gracias, Señor, por las madres que nos has dado, que nos han enseñado y nos han capacitado. Algunas de ellas madres piadosas que nos han enseñado directamente de la Palabra de Dios. Otras tal vez con madres que no te conocían, pero aun así, como madres, estaban enseñando y capacitando en las destrezas básicas de la vida y modelando cosas importantes sobre lo que significa ser un hombre o una mujer de éxitos. Te damos gracias por aquellos que nos han entrenado y nos han enseñado.

Ahora Señor, como mujeres te pedimos que tú nos muestres cómo enseñar y capacitar a la próxima generación; que podamos levantar jóvenes y jovencitas que serán reyes y reinas, realeza espiritual, que proveerán de un liderazgo piadoso a la próxima generación. Oramos en el nombre de Jesús, amen.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Llamado

Miércoles 4 Marzo

A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Romanos 8:28

Para los llamados… Cristo (es) poder de Dios, y sabiduría de Dios.

1 Corintios 1:24

No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.

Isaías 43:1

Llamado

El Evangelio es para todos los hombres, sin distinción. Es para “todo aquel que… cree” (Juan 3:16). Jesús dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados” (Mateo 11:28). En un lenguaje metafórico, Dios nos invita: “El que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente” (Apocalipsis 22:17).

Así todos los hombres son llamados. Y usted, ¿ha escuchado ese llamado de la gracia? ¿Ha respondido? ¿Ha creído? ¿Aún le dice el Señor, como a todos los que rechazan su gracia: “No queréis venir a mí para que tengáis vida”? (Juan 5:40). ¿Estará usted un día entre aquellos a quienes se les dirá: “Llamé, y no quisisteis oír, extendí mi mano, y no hubo quien atendiese”? (Proverbios 1:24).

Cuando vamos a Jesús comprendemos plenamente que Dios nos llamó. Por esto los primeros cristianos eran designados con la palabra “llamados”. En el Nuevo Testamento, a menudo este término está relacionado con una misión confiada por Aquel que llama, es decir, Dios mismo (Hechos 13:2).

Entonces, creer es recibir el mensaje de la Biblia y escuchar de manera consciente y personal el llamado de Dios. Dios habló, yo le creo, y él me da una esperanza y una vida nuevas.

El Señor Jesús, el Buen Pastor, “a sus ovejas llama por nombre” (Juan 10:3). Qué gozo si hemos respondido: ¡Sí, Señor Jesús, entra en mi vida!

Éxodo 16 – Hechos 12 – Salmo 29:7-11 – Proverbios 10:29-30

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