12/42 – Lee la Biblia: 1ra de Samuel

El Proyecto Biblia

Serie: Antiguo Testamento

12/42 – Lee la Biblia: 1ra de Samuel

Antiguo Testamento

 

Lanzaremos un nuevo video de Lee la Biblia para cada libro de la Biblia en coordinación con nuestro plan de lectura. Si no has leído la Biblia entera anteriormente, o si lo has intentado y te has rendido, te animamos a leer con nosotros. #BibleProject #VideosDeLaBiblia #Introducción Lee la Biblia

En el Proyecto Biblia, hacemos videos animados que exploran los libros y temas de la Biblia. Aquí puedes encontrar todos nuestros videos y recursos por libro, tema o serie de forma gratuita.

https://thebibleproject.com/international/spanish/

ST500S Teología Sistemática, Lección 2.4

 

Serie: Introducción a la Teología Sistemática

Plan de estudio: https://drive.google.com/file/d/1-Al6rOq6Tox4zb4wBU2nWqekLnhk6l9W/view

ST500S Teología Sistemática, Lección 2.4

 

 

Biblia y Teología es un podcast del Dr Larry Trotter, dedicado a la exposición bíblica y la enseñanza teológica.  Larry es pastor de Florida Coast Church en Pompano Beach, Florida y profesor adjunto de Knox Theological Seminary en Fort Lauderdale, Florida.

Vivió veinticuatro maravillosos años como pastor en México y conferencista en distintos países de Latinoamérica. El propósito de Biblia y Teología es proporcionar enseñanza avanzada y en una forma accesible.

http://www.seminarioreformado.org

Episodio 34 – ¿Cómo confío en Dios con el destino eterno de mi hijo?

Soldados de Jesucristo

¿Necesito amarme más a mí mismo?

John Piper Responde

Episodio 34

 

¡Nuestro episodio semanal número 34 de John Piper Responde!

El Pastor John nos explica

SOBRE NOSOTROS

Es el podcast Ask Pastor John en Español, en la voz de Nathan Díaz. Disponible también en videos.

Nuestra misión es predicar el Evangelio de la gracia de Dios en Jesucristo por todos los medios online, a todo el mundo.

John Piper

Es el fundador y escritor principal de DesiringGod.com y es presidente de Bethlehem College & Seminary. Durante 33 años Piper ha servido como pastor de Bethlehem Baptis Church. Ha escrito más de 50 libros, entre ellos Cinco puntos y Viviendo en la luz: dinero, sexo & poder.

Es uno de los escritores cristianos más reconocidos de las últimas décadas. Su escritura es  caracterizada por un corazón pastoral y un estilo confrontador, pero también alentador. Sus más de 30 años de ministerio están recopilados gratuitamente en artículos y vídeos. Los puedes encontrar en: DesiringGod.org.

El pastor John Piper vive en la ciudad de Minneapolis, Estados Unidos con su esposa Noel. Tiene cinco hijos y catorce nietos.

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13/18 – Batallando contra el pecado

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

13/18 – Batallando contra el pecado

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/batallando-contra-el-pecado/

Carmen Espaillat: Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: ¡Miserable de mí! ¿Quien me libertará de este cuerpo de muerte? (Romanos 7:24) ¿Se sienten ustedes así a veces? Sé que yo sí. ¿Por qué sigo pecando cuando sé que no quiero hacerlo? ¿Cuándo sé que no debería? ¿Cuando no quiero hacerlo? ¿Por qué lo hago?

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. El pueblo de Dios a veces ha tenido que tomar sus armas y literalmente pelear contra el enemigo. Leemos historias como esas en el Antiguo Testamento. Vivimos en tiempos diferentes y no estamos siendo llamadas a tomar una espada pero, ¿acaso no se siente la vida a veces como una batalla? Nancy les va a ayudar a encontrar el coraje para enfrentarla mientras ella continúa en la serie Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios .

Nancy: Bueno, la situación está a punto de cambiar rápidamente ahora que Dios está llevando a cabo Su plan para el pueblo judío. Pero no hemos llegado al final de la historia aún. Amán ha sido colgado. Este hombre malvado ya está fuera del palacio. El siervo de Dios, Mardoqueo, está ahora dentro del palacio, pero el edicto está todavía vigente. Dentro de nueve meses, los judíos serán exterminados si no hay ningún tipo de intervención.

Así que Ester vuelve donde el rey. Ella ha intercedido ante él por su pueblo y ella le ha pedido que revoque el edicto que el malvado Amán ha emitido y que traería como consecuencia la aniquilación de los judíos. El edicto sigue ahí. Ester le pide entonces que por favor revoque este edicto.

Ahora en el capítulo 8, en el versículo 7, tenemos la respuesta del rey.

Entonces el rey Asuero le dijo a la reina Ester y a Mardoqueo el judío,

He aquí, he dado a Ester la casa de Aman, y a él le han colgado en la horca porque intentó extender su mano contra los judíos. Vosotros, pues, escribid acerca de los judíos como os parezca bien, en nombre del rey, y selladlo con el anillo del rey; porque un decreto escrito en nombre del rey y sellado con el anillo del rey no puede ser revocado.

¿Qué significa todo esto? El edicto original, la ley original que determinaba la destrucción de los judíos no podía ser revocada porque era una ley de los medas y persas, y sus leyes no podían ser revocadas, ni siquiera el rey podía eliminar el decreto original. Así que él se encuentra atrapado. Él no quiere que el pueblo judío sea condenado. ¿Qué van a hacer entonces?

En lugar de revocar la ley, cosa que no se podía hacer, él les da a Mardoqueo y a Ester la libertad de emitir un nuevo edicto, un contra-edicto, que serviría para contrarrestar el decreto original para que los judíos se pudieran defender. Él le entrega a Mardoqueo su anillo y su nombre. Ahora Mardoqueo tiene el poder y la autoridad del nombre del rey, que es la única forma de acercarnos a nuestro Rey esto es, en el poder y en la autoridad del nombre de Jesús.

Versículo 9, “Y fueron llamados los escribas del rey en aquel momento en el mes tercero (es decir, el mes de Siván), en el día veintitrés”.

Ahora bien, esto es como 70 días luego de haber sido promulgado el edicto original de Amán. Han transcurrido un poco más de dos meses para que las ruedas de la justicia tomen su curso las ruedas de la justicia de Dios y para quitar a Amán del camino. Todavía quedan nueve meses para el día de la matanza para el día en que el edicto entre en efecto.

…Y conforme a todo lo que ordenó Mardoqueo se escribió a los judíos, a los sátrapas, a los gobernadores y a los príncipes de las provincias que se extendían desde la India hasta Etiopía, ciento veintisiete provincias, a cada provincia conforme a su escritura, y a cada pueblo conforme a su lengua, y a los judíos conforme a su escritura y a su lengua.

Y se escribió en el nombre del rey Asuero y se selló con el anillo del rey, y se enviaron las cartas por medio de correos a caballo, que montaban en corceles engendrados por caballos reales. En ellas el rey concedía a los judíos que estaban en cada ciudad el derecho de reunirse y defender su vida, de destruir, de matar y de exterminar al ejército de cualquier pueblo o provincia que los atacara, incluso a niños y mujeres, y de saquear sus bienes, en un mismo día en todas las provincias del rey Asuero, el día trece del mes doce (es decir, el mes de Adar). (Versículos 9-12)

El mismo día, el mismo mes en el cual el edicto original entraría en efecto, ahora hay un segundo edicto en el cual a los judíos se les ha dado el derecho ese mismo día para agruparse y defenderse, de saquear a sus atacantes, aunque como veremos, ellos sí se defendieron pero no saquearon a sus atacantes. Ahora habría una nueva ley que les permitiría unirse y defender sus vidas, sus familias, y sus posesiones.

Una copia del edicto que había de promulgarse como ley en cada provincia fue publicado a todos los pueblos, para que los judíos estuvieran listos para ese día a fin de vengarse de sus enemigos.

Ahora noten que la victoria de los judíos sobre sus enemigos no sería obtenida por decreto. No había decreto que pudiera revocar el edicto original. Más bien, ellos tendrían que tomar las armas. Ellos tendrían que defenderse a sí mismos. Ellos tendrían que declararle la guerra a sus oponentes.

Dios pudo haber intervenido sobrenaturalmente y haberles hecho triunfar sin una batalla, así como Dios lo había hecho antes en la historia de Israel. Pero recuerden la razón principal por la que los judíos estaban en Persia. Ellos estaban siendo disciplinados por Dios por su idolatría y por su alejamiento de Él. Creo que es posible que este conflicto fuera requerido como parte del castigo de Dios en las vidas de Su pueblo. Una forma de volver sus corazones a Dios y de hacerlos conscientes de su necesidad de Él.

Ahora, en esta historia del Antiguo Testamento creo que vemos un tipo de un principio poderoso del Nuevo Testamento y que necesitamos entender como creyentes que somos. Quiero tomar tiempo hoy para explicar esto lo mejor posible. Aman está muerto. Él ha sido colgado en la horca. Ya no está en el medio. Pero todavía hay una batalla que se avecina. Los judíos van a tener que pelear por su libertad. Ellos tendrán que librar una guerra contra sus atacantes.

¿No suena esto como la batalla entre la carne y el espíritu que nosotros como cristianos libramos? El hombre viejo esa vieja naturaleza que solo podía pecar, ese Amán en nosotros ha sido crucificado. Ese viejo hombre ha sido crucificado con Cristo, pero todavía tenemos que luchar contra el pecado que mora en nosotras.

Tú dirás, ¿Por qué tengo que librar batallas como esas dentro de mí? Si soy hija de Dios, porque tengo esta lucha con mi falta de dominio propio, con la auto-indulgencia, con mi lengua, con mi temperamento? Porque todavía estás en esta carne y todavía queda pecado remanente que quiere controlar tu vida. Desde ahora hasta el momento en que veas a Cristo, tendrás que batallar. Yo tendré que batallar contra mi carne.

¿Qué hacemos entonces en esa batalla? ¿Estamos sin esperanza? ¿Estamos indefensas? No. El libro de Romanos nos habla sobre dos leyes que existen en nuestra vida espiritual. La primera es lo que el apóstol Pablo llama la ley del pecado y de la muerte. Esto es como el primer edicto de Amán. Es un edicto que condena a muerte a cada hombre, mujer y niño que ha nacido. La paga del pecado es la muerte. El alma que peca debe morir. La ley del pecado y de la muerte. Esta es la ley que te mantiene derrotada moralmente y en relación al uso de tu lengua.

Pablo describe esta batalla en contra de la ley de pecado y de la muerte en Romanos capítulo 7. Permítanme leerte algunos versículos seleccionados de este pasaje. El apóstol Pablo dice:

Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo la ley de que el mal está presente en mí. Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico.

¿Te identificas con eso? Porque ¡Yo sí!

Y si lo que no quiero hacer, eso hago, [dice Pablo] ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí. Así que hallo esta ley cuando quiero hacer lo bueno, el mal está muy cerca (vv. 19-21).

¿Reconoces esa ley? Es la ley del pecado y de la muerte.

Pero Él continúa diciendo,

..Porque en el hombre interior me deleito con la ley de Dios, [esa es una señal de que eres es una hija de Dios, que quieres obedecer la ley de Dios. No quieres obedecer la ley del pecado y de la muerte. Hay una batalla. Esa es una señal de que eres una creyente.] Pero veo otra ley en los miembros de mi cuerpo [dentro de mí] que hace guerra contra la ley de mi mente, y me hace prisionero de la ley del pecado que está en mis miembros. [Ese viejo edicto sigue vigente] ¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte? (Romanos 7:22-24)

¿Alguna vez te has sentido así? Sé que yo sí. Porque… ¿Por qué continúo pecando cuando sé que no quiero hacerlo? ¿Cuando sé que no debería? ¿Cuando no quiero hacerlo? ¿Por qué lo hago? ¿Quién me salvará de esto?

Esa vieja ley la ley del pecado nos ata y no puede ser revocada. Pero alabemos a Dios; gloria, aleluya, gracias a Dios por Jesucristo, gracias a Dios por Su Evangelio ese viejo edicto ha sido sobrepasado por una ley más grande y más poderosa. A través de la muerte y la resurrección de Cristo, Dios puso otra ley en efecto. ¿Cuál es el nuevo edicto? Se llama la ley del espíritu de vida en Cristo Jesús.

Eso es lo que Pablo dice comenzando en Romanos 7:25. ¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?

Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro.

Mardoqueo está ahora en el palacio. Cristo está ahora en el palacio. Él ha sido exaltado, Él es mi esperanza. Él ha promulgado un nuevo edicto que me da la habilidad de superar la ley de pecado.

Él continúa diciendo en el capítulo 8, versículo 1,

Por consiguiente, no hay ahora condenación ahora para los que están en Cristo Jesús.

Sí, ese viejo edicto sigue vigente , pero no, no tiene que controlar tu vida. Porque la ley del espíritu de vida en Cristo Jesús nos ha libertado de la ley del pecado y de la muerte.

Piense como la ley de la aerodinámica supera la ley de la gravedad. No elimina la ley de la gravedad. La ley de la gravedad sigue en efecto. Pero la ley de la aerodinámica supera la ley de la gravedad y le permite a un gran súper jumbo despegar y volar por el aire. Así es como la ley del espíritu de vida en Cristo Jesús trabaja en nuestras vidas, superando la caída, la gravedad; superando la ley del pecado y de la muerte.

De forma que esta nueva ley puesta en efecto en Cristo la ley del espíritu de vida anula la ley del pecado y de la muerte. Nos da esperanza el saber que no tenemos que permanecer derrotadas. Nos da poder para superar las ataduras del pecado en nuestras vidas. Nos provee la manera de conseguir victoria sobre el pecado y eso es algo que merece ser celebrado. El viejo edicto sigue en efecto, pero hay un nuevo edicto que nos da el poder para superar al viejo.

Ahora, en la próxima sesión veremos por qué los judíos respondieron como lo hicieron cuando oyeron la noticia del nuevo decreto. Significaba que ellos ya no estarían desamparados. Significaba que ellos tendrían una forma para resistir a sus enemigos. Significaba que su ayuda y liberación estaban aseguradas, aun antes de que ellos la experimentaran.

Eso es lo que la ley del espíritu hará en ti y para ti, como hija de Dios. Significa que tienes la forma de lograr la victoria, que tu liberación es segura. Significa que tienes una manera para resistir al Diablo. Significa que ya no estás indefensa. En Jesucristo eres libre para superar el pecado.

Carmen: La enseñanza de hoy por parte de Nancy Leigh DeMoss es de tanta ayuda para las batallas espirituales que enfrentamos día tras día. Nancy volverá para explicarles porqué debemos esperar que esta batalla se intensifique. Primero, oiremos de mujeres que han estado siguiendo esta serie de Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios . Ellas reflexionan sobre algunos de los temas que esta serie nos ha traído.

Mujer 1: Ester es un libro que trata muchos temas, podemos ver en él la soberanía de Dios, la provisión de Dios, la providencia de Dios, la liberación de Dios.

Dios obrando en individuos o en una nación, el orgullo humano, el valor de lo que uno cree, el planeamiento cuidadoso del plan que Dios ha puesto en nuestras manos, la hermosa obediencia de una mujer temerosa de Dios y celebración y fiesta.

En cuanto a la celebración por sus obras y su provisión puedo decir lo siguiente: Desde que nuestros hijos eran pequeños instituimos como familia la costumbre durante el tiempo de Navidad de hacer una lista de las peticiones de cada uno de nosotros, el veinticuatro antes de la cena dábamos gracias por las bendiciones del año que estaba a punto de terminar y el treinta y uno víspera de año nuevo hacíamos las peticiones para ese nuevo año.

Las peticiones iban desde la transformación de algún área de nuestro carácter, alguna lucha espiritual, algo necesario para la casa, el obtener buenas calificaciones, que Dios diera trabajo a papá o algún deseo que alguno tuviera y esto simplemente era maravilloso. Aún conservo algunas de las listas tanto de las peticiones como de las acciones de gracias y eso llevó a nuestra familia a reconocer nuestra total dependencia en la provisión y providencia de Dios a la costumbre de celebrar y recordar sus beneficios y bendiciones y a la vez traspasar a nuestros pequeños ya hoy adultos y de los cuatro tres ya casados con sus familias, la actitud cristiana de convertir cualquier preocupación o ansiedad en oración.

Las provisiones y bendiciones pasadas siempre nos dieron el ánimo para enfrentar los retos que se presentaban y aun hoy en día se nos presentan, con la total seguridad de que nuestro Dios siempre ayudará, liberará y capacitará.

Mujer 2 : Una de las cosas que más me ha llamado la atención al leer esa historia esta vez ha sido ver como el pueblo de Dios hombres y mujeres fieles como Mardoqueo y como Ester también experimentaron tristeza y temor, en el capítulo 4 dice que Mardoqueo rasgó sus vestidos y clamó con un grande y amargo clamor y es que con esa noticia no era para menos, la misma Ester dice que se llenó de dolor y otra versión dice temor cuando le reportaron sobre Mardoqueo.

Pero en ese mismo capítulo vemos como ellos recordaron quien era que estaba sentado en el trono y reinando sobre sus vidas y no permitieron que esas emociones les dominaran. En medio de su aflicción ellos demostraron con sus palabras y sus hechos que ellos estaban plenamente seguros de que el Señor estaba con ellos de que Él estaba atento a su clamor y que Él permanecería fiel a la promesa de preservar ese remanente de donde saldría el Salvador.

Yo creo que en estos casos parte de lo que el Señor puede estar enseñándome es que yo puedo experimentar tristeza sin que llegue a ser pecado, siempre y cuando esa tristeza no me paralice y no me olvide de quien esta orquestando esas circunstancias en mi vida con el propósito de acercarme más a Él.

Nancy: Gracias por compartirlo

Mujer 3: No pienso mucho de manera regular sobre la ira que experimento en mi vida pero como mamá, como esposa y como mujer creo que trato con la ira más de lo que creo. Fue realmente tan convincente darme cuenta como mi respuesta de ira no es más que un reflejo de lo que está sucediendo en mi corazón por poner mis ojos hacia mí, dentro de mí estoy sintiendo esa ira contra alguien en lugar de evaluar lo que Dios haciendo, en lugar de ver la maldad que hay en mi corazón y que está causando que yo actúe de esta manera y no ser receptiva a lo que Dios tiene para mí.

Por otra parte, la actitud con la que Dios ha estado trabajando últimamente en mi vida es el orgullo y Amán muestra un profundo orgullo, también encuentro que a veces sentimos cosas creciendo dentro de nosotros ¿de dónde sale todo esto? El Señor ha continuado mostrándome hoy que debo llegar a la raíz de todo el asunto, el orgullo es el problema, quizás otros no lo vean en mi, quizás nadie más lo vea, pero el Señor está trayendo convicción a mi propio corazón de que es orgullo y eso no es un juego, pero es bueno el tener esta convicción para así poder confesarlo y seguir adelante, y superarlo por medio de la sangre de Cristo que vence toda la maldad de nuestro corazón y así solamente podemos vivir la vida cristiana.

Nancy : ¿Algunas de ustedes se identifican con esto? Probablemente todas nosotras de alguna forma u otra.

Mujer 4: Es de mucha convicción para mí el saber que estamos en una batalla entre el reino de los cielos y el reino del hombre y entonces ver las armas que yo utilizo. Me encuentro usando la de avergonzar a otros, la manipulación, la ira, todo eso para hacer que mis hijos hagan lo que yo quiero que hagan. Igual hago con mi esposo, en lugar de utilizar las armas de la oración y el quebrantamiento; de la humildad y la sumisión. Fue de mucha convicción.

Mujer 5: En el estudio del libro de Ester Dios una vez más me muestra Su soberanía y Su providencia como el mueve los corazones de los hombres aun de reyes, continúa orquestando, se lleve a cabo hasta el último detalle, cuántas sorpresas nos llevamos.

Proverbios 21:1-2: “Dice como los repartimientos de las aguas así está el corazón del rey en las manos de Jehová a todo lo que quiere lo inclina’.

El Señor en Su soberanía nos concedió el regalo de tres hermosas niñas, al nacer la tercera yo quería tener otro bebé pues solamente tenía un solo sexo, intentar buscar el varón pero para mi sorpresa mi esposo Samir me dijo que él no quería tener más hijos. Eso no fue fácil para mí, busqué consejos y opiniones de mujeres piadosas y todas me decían que debía seguir el deseo de mi marido como dice la Palabra, oré por mucho tiempo y pataleé queriendo que el Señor cambiara el corazón de Samir y se cumplieran mis deseos, pero el Señor después de nueve años nos mandó un regalo hermoso, para nuestra sorpresa estaba embarazada, no lo podíamos creer Él tenía otros planes para nuestra familia.

Así que a las diez semanas de embarazo un sábado me dio un dolor muy fuerte y creía que tenía que ver con el embarazo, Samir me llevó de inmediato a la emergencia nos encontramos con el doctor que rápidamente pudo darse cuenta que el dolor venía de la vesícula después de sonografias se determinó que me tenían que operar. ¡Qué noticia! los médicos me hablaban de la posibilidad de perder el embarazo que la a anestesia tenía sus riesgos… En fin unos días de angustia y ansiedad, pero confiada en que el Señor sabría cómo sacarnos de todo eso. Solo nos quedaba orar mucho y esperar en Él como dice el salmo 32:10: “Mas al que espera a Jehová le rodea la misericordia”.

Al fin vimos la mano de Dios en todo, Su providencia y soberanía, la operación fue un éxito. Mi embarazo progresó normalmente y a los nueve meses nació nuestro hijo, un varón, Samir Julián de casi nueve libras. Él ha sido una gran bendición para toda nuestra familia.

Nada interfiere con los planes de nuestro gran Dios Jeremías 29:11 dice:

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros dice Jehová pensamientos de paz y no de mal para daros el fin que esperáis”.

Nancy : Amén. Vamos Ester déjenme decirles algunas de ustedes no han estado con nosotras antes pero sí han estado ustedes saben de qué estoy hablando.

Cuando uno se detiene uno o dos días y se sumerge en la Palabra de Dios, como lo hemos hecho nosotras, esperen ser probadas. Quizás antes de la mañana y en las formas en que menos esperes.

Como sucede con una profesora. Cuando tú quieres saber si tus estudiantes aprendieron lo que se les enseñó, ¿cómo lo averiguamos? Le pasamos un examen. Dios ha sido nuestro profesor. El Espíritu Santo ha estado hablándonos sobre asuntos como el miedo, la fe, el coraje, la obediencia y la providencia de Dios. ¿Cómo vamos a aprender acerca de la providencia de Dios si nunca tenemos la oportunidad de tener que confiar en Su providencia?

Así que cuando estés cansada y tengas un día como el de hoy, en el que sientes que has estado disfrutando de la bondad de Dios y en el que, al llegar a la casa, encuentras que tu esposo tiene algo en la televisión que no puedes creer que él esté permitiendo que tus hijos vean, o si vuelves al trabajo o a la escuela mañana para sentir que tu mundo se está cayendo a pedazos… Es en momentos como esos que aprendes a confiar en la providencia de Dios.

El hecho de que estés de acuerdo con todo lo que fue dicho hoy en este programa no significa que hayas pasado la prueba. Esto se aprende cuando lo ponemos en práctica en el laboratorio de la vida. Así que prepárate para esto. Cuando falles —así como yo lo he hecho durante el estudio de Ester, cuando me encuentro viviendo las características de Amán y de Asuero— cuando falles, vuelve al Señor, vuelve a la Verdad, y aconseja tu propio corazón, y arrepiéntete si necesitas hacerlo.

Agradécele a Dios por Su paciencia por Su misericordia, y levántate de nuevo y sigue caminando, y toma el próximo paso de fe. Porque esto es un peregrinaje. Es un proceso. Pero quiero advertirte para que no pienses que has llegado al cielo hoy, porque no ha sido así, ni tu ni tu familia ha llegado allí aún.

Algunas de ustedes han sido probadas y se han visto en situaciones difíciles, con sus hermanas, mamás o hijas y es increíble como estas cosas son examinadas y probadas en el seno de nuestras familias y es ahí donde vemos si hemos pasado la prueba, este es el laboratorio de la vida así que no te sorprendas por esto, debes estar preparada para ello pero debes saber que Dios es capaz de guardarnos de pecar y de levantarnos cuando caemos.

Familias que conozco… Es asombroso como se ven estas pruebas entre las familias. Este es el laboratorio de la vida. Así que no te sorprendas por esto. Debes estar preparada para ellas. Pero debes saber que Dios es capaz de guardarnos de pecar y de levantarnos cuando caemos.

Carmen: Una advertencia y aliento de parte de Nancy Leigh DeMoss. En Dios encontramos toda la fortaleza que necesitamos para luchar contra la tentación. Nancy y algunas amigas han estado reflexionando sobre esta serie de Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios , que tanto nos ha ayudado. El estudio de Nancy de este libro tiene tanto que enseñarnos sobre la ira, el coraje, y la perseverancia en tiempos difíciles.

Las mujeres que escuchamos hoy solo representan una fracción de las mujeres que han sentido convicción de pecado y que han sido fortalecidas por este estudio de Ester. Si deseas escuchar más programas como estos puedes visitar nuestra página AvivaNuestrosCorazones.com. Si te has perdido alguno de los programas de esta serie, puedes escucharlos gratuitamente aquí.

Ester y su pueblo atravesaron por momentos de gran sufrimiento. Mañana veremos algunos de sus buenos momentos, tiempos de gozo auténtico dado por Dios. Oremos ahora. Aquí está Nancy

Nancy: Gracias Señor por la ley del Espíritu de Vida en Cristo Jesús que nos libra de la ley del pecado y de la muerte. Que podamos vivir y celebrar esa victoria que es nuestra a través de nuestro Señor Jesucristo. En Su nombre oramos, Amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

9/12 – «Testimonio: La luz en el candelero» (Lc 8:16-18) 

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: Parábolas de la Vida Cristiana

9/12 – «Testimonio: La luz en el candelero» (Lc 8:16-18)

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

http://www.porgracia.es/

 

12/18 – Un gran contraste

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

12/18 – Un gran contraste

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/un-gran-contraste/

Carmen Espaillat: Nancy Leigh DeMoss dice que necesitamos quitar nuestros ojos de las otras personas y preocuparnos más acerca lo que Dios piensa.

Nancy Leigh DeMoss: Si vives para agradar a otros, tomarás decisiones equivocadas. Y como consecuencia de ello tomarás decisiones necias en tu vida. Pero si tu vida está motivada por el deseo de agradar a Dios en cómo te ves, cómo te vistes, cómo actúas, cómo hablas, con quien sales, con quien te casas, el trabajo que tienes, si tu motivación es agradar a Dios, si tu vida esta cimentada en convicciones, entonces estarás dispuesta a defender tu posición. Estarás dispuesta a ir en contra de la corriente, si fuera necesario. Tendrás el valor porque le temerás a Dios y no a los hombres.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Alguna vez has escuchado un debate sobre algún tema y te has preguntado, ¿Cómo es que dos personas pueden ver las cosas de forma tan diferente? Esto tiene que ver con las creencias fundamentales que las personas tienen en sus corazones. Hoy veremos cómo nuestras convicciones afectan toda nuestra vida. Aquí está Nancy, continuando con un estudio llamado Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios .

Nancy: Cuando empezamos esta serie, las reté a leer repetidamente el libro de Ester y buscar tres cosas.

Las alenté a buscar a Dios y Sus atributos —y hemos estado viendo la providencia de Dios y Su soberanía a través de toda la historia.

Las alenté también a indagar sobre la lucha que se estaba llevando a cabo entre dos reinos: el reino del hombre y el reino de Dios. Creo que han podido ver cómo esta batalla se personificó en Amán y Mardoqueo. La batalla entre estos dos es realmente una ilustración de una batalla cósmica mayor.

Luego las animé a buscar los personajes involucrados y ver el contraste entre estos. En la historia de Ester hay dos grupos de personajes que no pueden ser más distintos. La diferencia entre estos es como la noche del día. Por un lado tenemos al rey Asuero y su malvado primer ministro, Amán. Este es un grupo de personajes, y ellos tienen muchas similitudes.

Pero por el otro lado, tenemos a Mardoqueo, el judío, y su prima Ester, la cual él crió como a su propia hija, y que se convirtió en reina. Mardoqueo y Ester son un par que tienen muchas similitudes, y son muy diferentes a Asuero y Amán.

En nuestra última sesión, vimos que Amán fue colgado en la horca que él mismo había hecho para Mardoqueo, así que ahora el malvado Amán está fuera del camino. En la providencia de Dios, Dios trajo a Amán su debido juicio.

De seguro no querrán perderse la emocionante conclusión de esta historia, pero antes de que veamos lo que sucede quiero hacer una pausa en medio de la acción y tomar este tiempo para contrastar estos dos grupos de personajes. Esto es solo un resumen de lo que hemos visto hasta ahora, para concentrarnos en analizar los dos tipos de personas diferentes.

Ahora, escuchen esto, piensen y pregúntense: ¿En qué lado de la página estoy yo, de qué lado de la columna quedo? ¿Tengo algunas de las características de Asuero y Amán? ¿O tengo las características de Mardoqueo y Ester? Puede que encuentres que tienes cualidades de ambos grupos . Vamos entonces a comparar a estos dos grupos de personajes.

Asuero y Amán eran ambos de descendencia real ambos descendían de reyes. Mardoqueo y Ester, por el otro lado, eran descendientes de nadie. Venían de un trasfondo humilde. Ester era huérfana. Era parte de una minoría de la población. Ellos no eran personas importantes.

Por un lado Asuero y Amán, tenían riquezas, poder, posición e influencia. Pero Mardoqueo y Ester empezaron sin nada. Ellos eran pobres. Ellos no tenían influencia, o por lo menos eso pensaban.

Asuero y Amán eran personas inseguras. Tenían miedo de perder el prestigio, de perder sus posiciones. Siempre tenían que estar afianzándose, controlando, con tal de mantener sus posiciones. Pero Mardoqueo y Ester no tenían nada que perder. De ahí que no tuvieran nada que temer.

Observen a Asuero y Amán en el tema del control. Ellos se sentían motivados a controlar a otros, y esto es lo que tienden a hacer las personas inseguras. Con tal de mantener su posición, tratarán de controlar a los otros. Pero Mardoqueo y Ester estaban dispuestos a estar bajo el control de Dios.

Visto una vez y otra vez que Asuero y Amán eran arrogantes, orgullosos. Pero por el otro lado vimos que Mardoqueo y Ester, eran humildes y sumisos.

Amán y Asuero y no tenían dominio propio. Y vimos esto de varias maneras. Se enojaban fácilmente cuando sus posiciones eran amenazadas o cuando no eran complacidos. Ellos eran indulgentes en cuanto a la bebida, en cuanto a sus hábitos alimenticios, mientras que por el otro lado Mardoqueo y Ester demostraron la gracia del dominio propio. Bajo la presión ellos mostraron moderación. Ellos eran personas estables. Ellos estaban firmes.

Vimos en las últimas sesiones que Ester atravesó por todo el complicado proceso de preparar dos banquetes, aquellos manjares, antes de siquiera decirle al rey lo que estaba en su mente. Qué duro es esto, cuando tienes algo en la mente, y entonces tener que esperar dos días para poder decirle a tu esposo… ¿No es cierto? Solo quieres decirlo y ya. Pero ella ejercitó el dominio propio.

Ella y Mardoqueo, cuando fueron provocados, y en medio de las amenazas, fueron pacientes. Fueron sumisos. Ahora, eso no significa que ellos no hicieron nada. No significa que ellos se quedaron quietos y callados. Había un tiempo para hablar, pero hasta que no llegara ese momento, ellos se controlaron. Y cuando hablaron, lo hicieron con mucho cuidado.

Asuero y Amán eran motivados por las opiniones de otros. Por lo que cuando el consejero del rey dijo, “Deshazte de la reina” el rey estaba ebrio —dijo, “Está bien, fuera Vasti”. Eliminada. Él actuó impulsivamente porque fue motivado por la opinión de otros. Le temía a los hombres. Su motivación era impresionar a los demás. Él vivió para complacer a los demás; mientras que Mardoqueo y Ester estaban motivados por principios. Sus vidas se caracterizaban por convicciones, y realmente no era importante para ellos lo que los demás pensaran.

Una vez Mardoqueo decidió, No voy a postrarme delante de Amán, dice que los que estaban a su alrededor, día tras día, le decían, “Necesitas postrarte; necesitas postrarte”. Él no se postraba. Él no iba a ser influenciado por las opiniones de otros porque su vida estaba cimentada, no en el temor a los hombres, sino en el temor a Dios. Su motivación era agradar a Dios, y como resultado él estaba dispuesto a sacrificar su reputación. Él y Ester estaban dispuestos a pararse solos, a ir en contra de la corriente.

Tenemos algunas mujeres así aquí. Déjenme decirles, espero que ustedes, las más jóvenes, cuando crezcan se conviertan en mujeres de convicción, en mujeres de coraje. Habrá hombres, amigos, personas en sus vidas, que las van a retar a hacer las cosas a la manera del mundo. Si viven para complacer a otros, tomarán decisiones equivocadas. Tomarán decisiones tontas. Y ustedes experimentarán las consecuencias como resultado de eso en sus vidas.

Pero si sus vidas son motivadas por el deseo de agradar al Señor en la forma como se visten, como actúan, como hablan, con quien salen, con quien se casan, el trabajo que tienen si su motivación es agradar a Dios, si sus vidas están basadas en convicciones, entonces estarán dispuestas a pararse solas. Estarán dispuestas a ir en contra de la corriente, si fuera necesario. Tendrán la valentía, porque temerán a Dios y no a los hombres.

Asuero y Amán protegían su propia reputación, su propia imagen; mientras que Mardoqueo y Ester protegían a otras personas.

Asuero y Amán estaban centrados ellos mismos y buscaban lo suyo; mientras que Mardoqueo y Ester estaban centrados en los demás. No eran egoístas. Esto fue lo que motivó muchas de sus acciones y decisiones.

El mundo de Asuero y de Amán giraba en torno a ellos mismos, pero Mardoqueo y Ester estaban alineados con los propósitos y el plan de Dios que eran aun mayores que ellos. ¿Y qué era esto? Preservar el linaje de Cristo, cumplir la promesa del juicio de Dios sobre los amalecitas. Hemos visto eso. De modo que el mundo no giraba alrededor de ellos. No se trataba de ellos. Ellos dicen, todo se trata de Dios. Es sobre Sus propósitos. Es sobre Su reino. Es sobre Su plan.

Asuero y Amán se percibían como el centro de atención. No solo pensaban que el mundo giraba en torno a ellos, sino que decían, Mi mundo soy yo. Mientras que Mardoqueo y Ester se dieron cuenta de que sus vidas eran solo una pequeña parte de un panorama mayor.

Amigas, hermanas, esto es importante. En la vida, si crees que tu mundo depende de cómo te sientes, cómo otros te traten, lo que esté pasando a tu alrededor, de cómo esté tu matrimonio, cómo estén tus hijos si eso constituye tu mundo, terminarás tomando decisiones egoístas y te convertirás en una mujer amargada.

Pero si reconoces que tu vida no es imprescindible, que es solo una pequeña parte importante para Dios, claro pero solo una pequeña parte en un mundo inmenso, eterno, infinito; de un plan cósmico grandioso de un Dios redentor, entonces estarás dispuesta a tomar tu lugar en este plan y decir, “Mi vida no tiene que ser perfecta. Lo que importa es que mi vida cumpla con los propósitos de Dios”.

Asuero y Amán se desligaron de la dificultad del pueblo. Mientras toda la ciudad estaba en confusión después de haber sido promulgado el edicto, Amán y el rey se sentaron a beber y a festejar. Sus vidas se mantuvieron al margen de la dificultad de los demás, pero Mardoqueo y Ester se identificaron con la dificultad de los demás.

Asuero y Amán veían sus posiciones como un medio para auto-exaltarse, pero Mardoqueo y Ester veían sus posiciones como un medio para servir a los demás e interceder; para intervenir en beneficio de la gente.

Asuero y Amán buscaban controlar a los demás, y como resultado, terminaron siendo controlados por los demás. Mientras, que Mardoqueo y Ester buscaban servir, y como resultado, terminaron siendo servido por otros.

Asuero y Amán eran impetuosos. Actuaron precipitadamente y luego se arrepintieron; mientras que Mardoqueo y Ester fueron comedidos. Fueron medidos en sus palabras en sus acciones. Ellos pensaban antes de actuar.

Asuero y Amán, como hemos visto, eran emocionalmente inestables. Ellos eran irracionales. Eran erráticos. Sus conductas eran impredecibles. Pero Mardoqueo y Ester eran emocionalmente estables porque sus vidas estaban cimentadas en Jehová Dios. Ellos eran cautelosos para manejar las cosas.

Y por último pero no menos importante, mientras observamos el contraste entre Amán y Mardoqueo, vemos en Amán a un hombre que se autoexaltaba y forzó a Dios a humillarle; mientras que Mardoqueo se humilló a sí mismo, y como resultado, Dios le exaltó.

Humíllense ustedes mismas delante de Dios, y en Su tiempo, Él les exaltará. (Parafraseado; Santiago 4:10, 1 Pedro 5:6).

Carmen: ¿Puedes creer que estos dos grupos de personajes sean tan diferentes? La pregunta más importante es, ¿cuál de estas personas se parece más a ti? Espero que hoy puedas pasar un tiempo reflexionando en esta pregunta.

Ya solo faltan tres semanas para nuestra primera c onferencia de Mujer Verdadera en Santo Domingo. Estamos orando que Dios derrame Su Espíritu en medio nuestro y que ese encuentro produzca frutos en abundancia en las vidas de las que participen allí. ¿Nos acompañarías a orar por este evento?

¿No encuentras que es más fácil empezar algo que terminarlo? Cuando Ester se acercó al rey Asuero, muchas cosas comenzaron a salir bien. Hubiera sido fácil para ella relajarse, pero su trabajo no había terminado. Aquí está Nancy.

Nancy : Oh, la diferencia que un día puede hacer. Estamos yendo a través de la historia de Ester, y vimos en el capítulo 7 que los judíos habían sido condenados a la muerte por el edicto del perverso Amán. Ahora Amán había recibido el juicio merecido, pero el edicto todavía estaba en efecto: En unos meses, los persas podrían matar, destruir y aniquilar a todos los judíos.

Cuando llegamos a los capítulos 8 y 9, vemos la continuidad de la soberanía y de la mano providencial de Dios en acción . Cuando Dios dice es tiempo de actuar , es tiempo de trabajar, ¡que rápido pueden cambiar las cosas! Esto es lo que vamos a ver en estos últimos capítulos del libro de Ester.

Vamos a comenzar por el capítulo 8, versículo 1: En aquel día… Este es el día en que Amán fue colgado de la horca, que irónicamente, pero providencialmente, él mismo había construido para Mardoqueo.

En esa misma horca, el mismo Amán fue ahorcado, y en ese mismo día el rey Asuero le dio a la reina Ester la casa de Amán, quien fuera el enemigo de los judíos. Y Mardoqueo vino delante del rey, porque Ester le había revelado lo que él era para ella [su padre adoptivo, su primo]. Y el rey se quitó el anillo que había recobrado de Amán y se lo dio a Mardoqueo. Y Ester puso a Mardoqueo sobre la casa de Amán (versículos 1-2).

¿Este es un cambio? ¿ O qué? Todo está diferente. En la situación en que parecía no haber esperanza, podemos ver ahora a Dios actuando. Él había estado llevando a cabo Sus propósitos. En tan solo unos instantes, Mardoqueo es elevado de su posición despreciada; la de un disidente, a una posición de preminencia, de poder e influencia. Él reemplazó a Amán como primer ministro del reino más grande del mundo, tal vez con una población de cien millones de personas.

En el capítulo 4, a Mardoqueo no le era ni siquiera permitido cruzar las puertas del rey, y ahora era traído directamente ante la presencia del rey. Anteriormente, Amán había utilizado el poder del anillo del rey para firmar un decreto para matar a Mardoqueo. Ahora Amán está muerto por un decreto del rey, y Mardoqueo está a cargo del anillo del rey. Todo está invertido, de afuera hacia adentro, y de adentro hacia fuera.

Mientras meditaba en este pasaje hace unos días atrás, un versículo del libro de Apocalipsis vino a mi mente, el capítulo 11. Pensé, “Esta es una excelente imagen en el Antiguo Testamento de la promesa que tenemos de lo que un día sucederá”. Dice así, “El reino del mundo ha venido a ser el reino de nuestro Señor y de Su Cristo, y Él reinará por los siglos de los siglos” (versículo 15). ¿Amén?

Esto es lo que va a suceder. En el libro de Apocalipsis, están todos estos capítulos sobre todas las cosas horribles acerca de Babilonia, la prostituta de Babilonia, y los reyes del mundo uniéndose en contra del Señor, amenazándole a Él y a Su pueblo. Hay tiempos de miedo de temblor y temor, y parecería como si el pueblo de Dios estuviera del lado de los perdedores. Pero entonces viene el rey cabalgando en Su caballo blanco. Y toma el control.

Mardoqueo es elevado al trono. Amán está muerto. Mardoqueo triunfa. Y ahora tiene el anillo, y el reino del mundo se ha convertido en el reino de nuestro Señor y de Su Cristo, y Él reinará por siempre y para siempre, amén.

Esta imagen extraída del Antiguo Testamento es solo un vistazo de la gran promesa que tenemos de que algún día no habrá reyes ni gobernadores malvados en este mundo. La justicia será exaltada. Todo pecado será abolido. Los pecadores serán condenados y juzgados, y Dios, que ha estado sentado en el trono todo el tiempo, será reconocido como el incuestionable Rey, Señor y Gobernador de todo el universo.

Vemos en esta historia algo mayor que esta historia misma. Es el panorama del gran plan de Dios.

Ahora, debido a que Amán era un criminal, de acuerdo a la ley persa, el rey tenía el derecho de confiscar todas sus propiedades y pertenencias. Y en vez de quedarse con ellas, el rey le dio a Ester la fortuna de Amán, convirtiéndola a ella en una mujer de increíble riqueza.

Esta pobre niña huérfana es ahora la reina y tiene una fortuna. En vez de ella quedarse con ella, Ester se la da a Mardoqueo y le asigna como supervisor de todo. Ciertamente Dios exalta al humilde, ¿no es esto cierto ? Esto es lo que vemos ilustrado en el libro de Ester. Espera en el Señor. A Su tiempo y a Su manera, Él arreglará todo lo que ha sido dañado.

Hermanas, amigas, esto no es cierto solo para Ester y Mardoqueo. Es cierto para ti. Es cierto para tu matrimonio. Es cierto para ese marido difícil. Es cierto para ese niño tormentoso. Es cierto para ese jefe imposible. Tú sé fiel y haz lo correcto, y en el tiempo, Dios te recompensará.

Esther habló de nuevo con el rey. Ella se postró a sus pies y lloró y le rogó para que evitara el malvado plan de Amán hijo de Hamedata, que evitara el complot que se había levantado en contra de los judíos. Cuando el rey levantó el cetro de oro a Ester, Ester se levantó y se paro delante del rey.

Y ella dijo,

Si le place al rey, y si he hallado gracia delante de él, si el asunto le parece bien al rey y yo soy grata ante sus ojos, que se escriba para revocar las cartas concebidas por Amán, hijo de Hamedata, agagueo, las cuales escribió para destruir a los judíos que están en todas las provincias del rey. Porque ¿Cómo podría yo ver la calamidad que caería sobre mi pueblo. ¿Cómo podría yo ver la destrucción de mi gente? (versículos 3-6)

Ahora, en este párrafo, vemos unos principios maravillosos en relación a la intercesión. Observa la intercesión de Ester en beneficio de su pueblo.

Primero que todo, ella persistió. Ella habló otra vez con el rey. Ella ya había hablado con el rey en una ocasión. Ella ya había descubierto el complot, pero habló otra vez. Ella no descansó con la muerte de Amán, porque aunque ella sabía que Amán había sido ahorcado, todavía tenían que manejar las ramificaciones de su malvado edicto.

Entonces ella continuó hasta completar su misión y fue delante del rey para suplicarle que revirtiera el edicto que anteriormente había emitido: “Todos los judíos serían aniquilados y destruidos”. Este edicto todavía estaba vigente, aun cuando Amán colgaba de la horca.

En el versículo 3, vemos también que ella fue intencional. Ella cayó a sus pies. Ella lloró. Ella le rogó. Ella fue intencional; porque esto le importaba. No creo que ella estuviera fuera de control. Creo que ella quería que él viera el fervor de su corazón.

Entonces, ella hace una petición justa. Otra vez, en el versículo 3, ella ruega al rey que anule el malvado plan de Amán y el complot que se había concebido en contra de los judíos.

En el versículo 4, vemos que a ella se le ha concedido el acceso. Escuchen, no se puede interceder ante el rey al menos que él te de acceso. Tú no puedes interceder ante el trono de gracia a menos que el Rey con R mayúscula te dé el acceso. Y lo más maravilloso del Evangelio es que en Cristo tenemos acceso a la misma habitación del trono de Dios. Por esto es que Dios dice en Hebreos, “Acerquémonos con confianza al trono de la gracia” (4:16). Entren, pidan en el nombre de Cristo, y se les dará.

Mientras, Ester se acerca al rey, ella no tiene un espíritu demandante. Sino que, ella tiene una actitud humilde y sumisa: Si le agrada… Si he hallado favor si le parece correcto… Ella no está demandando sus derechos. Ella está rogando, humildemente, y sumisamente.

¿ Es así cómo tú oras? ¿Tú demandas que Dios cambie el corazón de tu esposo? ¿Tú le demandas a Dios que cambie el corazón de tu hijo o de tu hija y que le traiga de vuelta? ¿Tú le demandas que te de el trabajo que tú quieres? ¿O demandas que tu esposo reciba un aumento? ¿ Demandas estas cosas a Dios como si fuera un derecho? O, cuando tú oras, ¿oras humildemente y sumisamente, Señor, si te agrada a Ti, si he hallado favor delante de Ti, si te parece correcto a Ti, podrías Tú concederme este deseo?

Ella hace una petición específica en el versículo 5: “Que se escriba para revocar las cartas las cartas concebidas por Amán para destruir a los judíos”. ¿Cuándo oras lo haces específicamente? O solo dices, “Señor, sácame de este lío”. ¿Qué es lo que quieres que haga Señor? ¿Cuál es tu petición? La intercesión necesita ser específica.

Entonces Ester se identifica personalmente con su gente. Ella misma está en juego aquí. En el versículo 6, ella dice, ¿Cómo podría yo ver la calamidad que caería sobre mi pueblo? O ¿cómo podría yo ver la destrucción de mi gente? ¿Ves? Ester no está contenta con haber salvado su vida y la de Mardoqueo. Ella no puede descansar hasta que sepa que su pueblo también está a salvo.

Creo que hoy en día es tan diferente para muchos creyentes que están contentos con disfrutar de su posición privilegiada en su relación con Cristo, mientras permanecen ciegos o indiferentes ante aquellos que gimen debido al peligro espiritual en el que se encuentran.

Charles Spurgeon lo dijo de esta manera, Trata esta receta: “Oh creyente, cuando estés tristes de corazón y en pesadez de espíritu. Olvídate de ti y de tus pequeñas preocupaciones y busca el bienestar y la prosperidad de Zion , y del pueblo de Dios. Cuando dobles tus rodillas en oración a Dios, no limites tu petición al estrecho círculo de tu vida, aunque esté en una prueba , sino que envía tu anhelo en oración por la prosperidad de la iglesia. Ora por la paz de Jerusalén, y tu alma será refrescada”.

Padre, unimos nuestros corazones en este momento clamándote a Ti por estas personas. Vemos la mundanalidad, la pecaminosidad, las ataduras pecaminosas, la impureza moral, la falta de modestia, la falta de respeto, el divorcio, las relaciones rotas entre padres e hijos.

Oh Dios, vemos estas cosas, no solo afuera del palacio, no solo en el mundo, pero también en la casa de Dios. Y , oh Dios, clamamos a Ti para que intervengas, tú no quieres Señor que ninguno perezca sino que todos vengan al arrepentimiento, retrasa el juicio de este mundo, dale tiempo a la gente de arrepentirse, ten misericordia, atrae los corazones de las personas hacia Ti.

Señor, oramos por Tu pueblo, por la iglesia, y decimos, ¿Cómo podemos soportar la confusión en que hoy están sumidas tantas de tus iglesias? Por eso oramos pidiendo, oh Dios ten misericordia. Escucha nuestras oraciones. Aviva los corazones de Tu pueblo para Tu gloria y por Tu reino. Oramos en el nombre de Jesús, amén.

Carmen: Amén. Siempre supe que el libro de Ester contiene una historia apasionante, pero las enseñanzas de Nancy Leigh DeMoss me han mostrado muchas verdades profundas que este libro tiene para explorar. Espero que hayas hecho una conexión con la historia y le des seguimiento a las cosas aquí aprendidas.

Después de estudiar el libro de Ester, no te sorprendas si tienes un examen. No un examen de lápiz y papel, sino un examen espiritual. Acompáñanos mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, es un ministerio de alcance de Life Action Ministries. Y mi mamá es una mujer verdadera.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Confianza en el amor de Dios

Jueves 11 Junio
Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
Confianza en el amor de Dios

José, vendido como esclavo por sus hermanos (Génesis 37), más tarde les perdonó todo el mal que le habían hecho. Sin embargo, después de la muerte de su padre, los hermanos de José preocupados discutían entre ellos: “Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos” (Génesis 50:15). Entonces José, entristecido por la falta de confianza en su amor por ellos, los consoló y les reiteró su perdón.

La conducta de estos hombres preocupados es un reflejo de nosotros mismos. Fácilmente dudamos del amor de Cristo. A pesar de todas las afirmaciones y promesas de la Palabra de Dios al respecto, siempre necesitamos ser fortalecidos en la fe. Está escrito que nada “nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:39).

En su carta a los Romanos (cap.1 a 8), el apóstol Pablo presenta la doctrina del perdón de Dios, y termina con una afirmación contundente: “Dios es por nosotros” (Romanos 8:31). Estas pocas palabras hacen penetrar profundamente en nosotros la convicción del amor incondicional de Dios. Él nos ama y nos amará siempre, aun en las situaciones más difíciles, y aunque nos alejemos de él. Dios, quien dio a su propio Hijo por nosotros, ¡continuará amándonos! ¡Cuán tardos somos para aceptar esto! La fuente de nuestros problemas es la falta de confianza en el amor de Dios por nosotros. Jesús dijo: “Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor” (Juan 15:9).

Horrenda Cosa Es Caer En Manos Del Dios Vivo (Apostasía)

Grace en Español

Horrenda Cosa Es Caer En Manos Del Dios Vivo (Apostasía)

Josías Grauman

Josías Grauman

Josías es licenciado en idiomas bíblicos por The Master’s University y con Maestría en Divinidad por The Master’s Seminary. Sirvió durante cinco años como capellán del Hospital General de Los Angeles (California), y sirvió como misionero por dos años en la Ciudad de México. En la actualidad , está encomendado como anciano de la iglesia Grace Community Church donde sirviendo en el ministerio hispano. Josías y su esposa Cristal tienen tres hijos.

https://www.gracechurch.org/espanol

11/18 – Una presentación persuasiva

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

11/18 – Una presentación persuasiva

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/una-presentacion-persuasiva/

Nancy: Pienso que en ocasiones la forma en la que abordamos a personas a las personas en posiciones de liderazgo, explica el porqué éstos no responden de manera positiva, y es porque no les damos la oportunidad de respirar. No les damos la oportunidad de pensar.

Lo mismo te pasa a ti cuando tus hijos se acercan, cuando te están atacando. Ellos te dicen, “No estoy de acuerdo con tu decisión. No debiste tomar esa decisión. Yo no tengo que hacer eso”. ¿Acaso hará esto que tu reconsideres tu decisión? Difícilmente.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín en la serie Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios .

Nancy: Volvamos atrás por un momento. En la última sesión vimos que el rey no podía dormir, así que decidió leer las crónicas. Él se dio cuenta de que cinco años antes Mardoqueo le había salvado la vida, y que nunca se había hecho nada para honrarlo.

Así que dijo, ¿Quién está en la corte? Él quiere saber qué se puede hacer para honrar a este hombre.

Casualmente, al amanecer, Amán estaba parado justo afuera, en el patio interior. Podemos notar que esto es providencial ya que Amán acababa de construir una horca en la que quería eliminar a Mardoqueo. Él viene a solicitar el permiso del rey para hacerlo.

La agenda de Amán y la del rey son muy diferentes en ese momento. Pero Dios es el que está en control del tiempo en el que las cosas van sucediendo.

Así que Amán entra, y el rey le dice, ¿Qué se debe hacer para el hombre a quien el rey quiere honrar? Y Amán se dijo: ¿A quién desearía el rey honrar más que a mí? (Ester 6:6)

Así que vemos el orgullo de Amán. Vemos las evidencias de este sentimiento. Vemos como ha respondido con ira, con inseguridad, mencionando nombres de personas importantes, y haciendo alarde de sus logros y hazañas.

Él es un hombre arrogante, por eso es consistente con su que pensara: Él rey quiere honrar a alguien. Yo soy el hombre número dos en esta tierra. ¿A quién más pudiera el rey honrar que a mí?

Él es orgulloso, y termina haciendo el ridículo. Eso es lo que le pasa a la gente orgullosa. El orgullo termina haciendo que hagamos cosas ridículas.

Y Amán [pensando que el rey quiere honrarlo] le dijo,

Para el hombre a quien el rey quiere honrar [por supuesto, ese soy yo], traigan un manto real con que se haya vestido el rey, y un caballo en el cual el rey haya montado y en cuya cabeza se haya colocado una diadema real; y el manto y el caballo sean entregados en mano de uno de los principales más nobles del rey, y vistan al hombre a quien el rey quiere honrar, le lleven a caballo por la plaza de la ciudad y pregonen delante de él: Así se hace al hombre a quien el rey quiere honrar. [Por supuesto, ese soy yo] (Versículos 7-9).

Ahora bien, los plebeyos usualmente cabalgan en burros. Únicamente los hombres nobles y los ricos montaban a caballo. Tenemos que preguntarnos si el deseo de Amán de cabalgar en el caballo del rey era un intento sutil de alcanzar el trono. Yo pienso que es muy probable que Amán deseara ser rey, y estaba mirando esto como otro paso en esa dirección.

Pienso que él deseaba ser percibido por las personas como un posible heredero. Este es el hombre a quien el rey quiere honrar.

El rey, de hecho, fue asesinado diez años después. Así que iba a ser reemplazado; y pienso que Amán simplemente pensó, “Cuando el rey esté fuera del escenario, eso me pondrá en la posición de llegar a ser rey”.

¿Qué tenemos aquí? Ambición egoísta. Pura y simplemente eso es lo que es. Bueno, no es exactamente pura, pero es ambición egoísta.

Así que, el versículo 10, Entonces el rey le dijo a Amán… ¿Sabes algo? Algunas veces nosotros conocemos estas historias, y dejamos de experimentar un sentido de asombro al leerlas. Es por eso que ayuda volver atrás y escudriñar las Escrituras y decir, Dios, dame ojos frescos para ver esto. Colócate tú misma en esta situación, en los zapatos de Amán en este momento.

El rey le dijo a Amán,

Toma presto el manto y el caballo como has dicho [gran idea], y hazlo así con el judío Mardoqueo, que está sentado a la puerta del rey; no omitas nada de todo lo que has dicho (versículo 10).

¿Te puedes imaginar lo que le pasa a Amán en ese momento? Es decir, ¿Por qué estaba él en el palacio en ese momento? Porque él había venido a decirle, Ahorca a Mardoqueo. Y el rey le dice, “Date prisa y honra a Mardoqueo”.

Lo que quiero decir es que, si no fuera trágico, sería hasta cómico. No es cómico, pero es increíble. Es la providencia de Dios en acción.

Así que Amán tomó el manto y el caballo, vistió a Mardoqueo y lo llevó a caballo por la plaza de la ciudad, y pregonó delante de él: Así se hace al hombre a quien el rey quiere honrar (versículo 11).

¿Será verdad que aquellos que se exaltan a sí mismos serán humillados? Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra (Mateo 5:5). ¿Será verdad?

Es verdad. Y un recordatorio que vemos aquí es que, todo lo que puedas haber hecho para la gloria de Dios será un día recompensado. Así será. Permite que sea Dios Quien elija cuándo y cómo llegará la recompensa.

Mardoqueo obtiene su recompensa cinco años después de que la buena acción había sido hecha. Amigas yo sé que dijimos esto al principio de esta serie, pero como un recordatorio es probable que no haya una tarea menos agradecida que la de ser una esposa y madre; ser guarda del hogar.

Muchas de las cosas que tú haces día a día, fielmente, para servir a tu pareja, para servir a tus hijos, para bendecirlos, quizás algunas de ustedes enseñando a sus hijos en sus propios hogares… Quizás no estás viendo las recompensas ahora. Pero las verás. Las verás. Humíllate. Dios te exaltará a su debido tiempo.

Proverbios 18:12 (RV) nos dice, Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre. ¿A quién te recuerda este pasaje? Al arrogante de Amán. Pero antes de la honra es el abatimiento… ¿A quién se te parece este? Este es Mardoqueo.

Mardoqueo, quien se ha humillado a sí mismo constantemente, ahora comienza a ser exaltado por Dios. Y Amán, quién ha buscado con ansias reconocimiento, aplausos, comienza a resbalar hacia la humillación y la destrucción. El orgullo de Amán se convierte en su propia ruina.

Él se dice a sí mismo “¿A quién habría el rey de honrar más que a mí?” Y en este egocentrismo ciego, en realidad es él mismo quien establece las circunstancias que lo llevarán a su propia autodestrucción. Sin escapar a la providencia de Dios, él también establece, sin darse cuenta, la forma en la que serán exaltados aquellos que ha pisoteado y despreciado.

Así que el versículo 12 nos dice, “Después Mardoqueo regresó a la puerta del rey”. Una afirmación sencilla. No hay evidencia de que Mardoqueo se enorgulleciera por lo que pasó. Él simplemente regresó a su lugar para hacer su trabajo, ¿cuál era ese? Servir al rey. Él regresó a hacer lo que había estado haciendo todo este tiempo.

Pero Amán se apresuró a volver a su casa, lamentándose, con la cabeza cubierta (versículo 12). Ahora, él está avergonzado, apenado.

Por supuesto la gente sabía que Amán odiaba a Mardoqueo. Y acababa de ser humillado públicamente. Ha pasado todo lo contrario.

Cuando salió de su casa temprano en esa mañana, pensó que volvería a casa y que Mardoqueo estaría colgado en aquella horca para la medianoche. Ahora Amán regresa a su casa; su cabeza está cubierta; él está avergonzado.

Y Amán le dijo a su esposa Zeres y a todos sus amigos todo lo que le había acontecido (versículo 13).

Si te das cuenta, esta es una frase muy interesante. Amán no está asumiendo la responsabilidad por sus problemas. En lugar de esto se enfocó en lo “que me pasó a mí”, en lo que otros me hicieron. Se vio a sí mismo, pienso yo, como una víctima de sus circunstancias.

Déjame decirte y lo quiero decir con mucho cuidado, porque no es siempre el caso pero usualmente cuando las personas se sienten deprimidas o avergonzadas, como le pasó a Amán en esta situación, hay una tendencia a sentirse que son una víctima. Así que se lo dicen a todo el mundo, como hizo Amán. Él se lo dijo a su esposa y a todos sus amigos todo lo que le había acontecido.

Se lo dicen a otros. ¿Sabes lo que me pasó? ¿Sabes lo que me hizo mi esposo? ¿Sabes lo que mi ex-esposo hizo? ¿Puedes creer lo que le hizo a mis hijos? ¿Puedes creer lo que mi suegra me hizo? ¿Puedes creer lo que mi jefe me hizo?

Ellos siempre están culpando a otros— Ellos son libres para hablar, libres para decir. Esto es lo que me paso a mí, como si no tuvieran ninguna responsabilidad por “Lo que me pasó a mí”.

Ahora bien, yo espero no estar viendo más allá de lo que dice el texto, pero creo que es consistente con el carácter de Amán que él estuviera pensando de esa manera. Sabemos que siempre podemos conseguir que otra persona nos escuche contar nuestras tragedias.

No pretendo ser cruel, pero es muy fácil para nosotras estar siempre contando nuestras vicisitudes a cualquiera que quiera escucharlas. Con eso no quiero decir que las circunstancias de tu vida no sean difíciles. Pero algunas veces las dificultades en nuestras vidas son simplemente consecuencia de nuestras propias elecciones.

Nos colocamos en una situación que esta fuera de la voluntad de Dios. Hacemos una elección insensata. Actuamos con orgullo.

Te metes en un matrimonio que no es bíblicamente permitido; o te casas en contra del consejo y de la bendición de tus padres. Elijes un trabajo que no es la voluntad de Dios para ti.

Entonces tu vida termina en un desastre, y tú pretendes que todo el mundo se compadezca, cuando probablemente lo que necesitas decir es, “Estas consecuencias negativas que estoy experimentando ¿pudieran ser el resultado de algo que anda mal en mí? ¿Será mi orgullo? ¿Mi insensatez? ¿Mis malas decisiones? ¿Mis malas elecciones?”

A Amán le hubiera ido mejor si hubiera hecho eso en ese momento. Pero en lugar de ello, simplemente va y cuenta lo que le estaba sucediendo a él. Se siente que él es una víctima de sus circunstancias.

Entonces sus sabios y su mujer Zeres le dijeron, “Si Mardoqueo, es de descendencia judía, no podrás con él, sino que ciertamente caerás delante de él” (versículo 13).

Aquí Zeres asume una actitud fatalista. Ella no entiende la providencia divina.

Ahora, ¿qué pudo haber hecho Zeres en este punto? Ella pudo haber estimulado a Amán a humillarse a sí mismo, a asumir su responsabilidad, a arrepentirse. Y la historia pudo haber terminado de manera diferente.

Pero ella sí reconoció, como lo hicieron sus otros consejeros, que al final nadie puede destruir el pueblo de Dios. Tú no podrás vencerlo. Y en cuanto a eso ella tenía razón.

Aún estaban hablando con él, cuando llegaron los eunucos del rey y llevaron aprisa a Amán al banquete que Ester había preparado. (Versículo 14).

Capítulo 7, versículo 1: Y el rey y Amán fueron al banquete a beber vino con la reina Ester. Este es, por cierto, el sexto banquete en el libro de Ester. A ellos les gustaban las fiestas. Y es increíble algunas de las cosas que ocurrían alrededor de aquellas fiestas.

También el segundo día [este segundo día corresponde a la segunda fiesta], mientras bebían vino en el banquete, el rey le dijo a Ester, ¿Cuál es tu petición, reina Ester? Te será concedida. ¿Cuál es tu deseo? Hasta la mitad del reino, se te dará. Y respondió la reina Ester … (Versículos 1-3).

Esta es la tercera vez que el rey le ha dicho a ella, ¿Qué quieres? Y no es hasta la tercera vez, a pesar de que ella tenía esta puerta abierta de par en par …No es hasta ese momento que ella le dice lo que desea.

Recuerda, Dios ha estado orquestando las circunstancias. Si ella lo hubiera dicho más temprano, las cosas no hubieran estado en el mismo lugar ni hubieran acontecido de la forma en que sucedieron.

De manera que ella ha sido sabia. A pesar de que ella no sabe lo que Dios ha estado orquestando, ella ha sido sabia siguiendo la guía de Dios. Y finalmente, ahora es el tiempo.

“Entonces la Reina Ester respondió, Si he hallado favor a tus ojos, oh Rey, y si le place al rey, que me sea concedida la vida según mi petición, y la de mi pueblo según mi deseo.Porque hemos sido vendidos, yo y mi pueblo, para el exterminio, para la matanza y para la destrucción” (versículos 3-4).

Por cierto, esa formulación es casi idéntica a la formulación del edicto de Amán, de que los judíos podían ser destruidos, asesinados o aniquilados en ese día en el mes de Adar, once meses más adelante. Así que ella cita ese edicto para que el rey sepa exactamente a qué es que ella se está refiriendo. Ella dice,

Y si solo hubiéramos sido vendidos como esclavos o esclavas, hubiera permanecido callada, porque el mal no se podría comparar con el disgusto del rey (versículo 4).

Ahora, vamos a hablar por unos pocos momentos sobre la petición que ella le hace al rey cómo la hace y qué tiene de sabia su actuación.

Primero que todo, al leer este pasaje vemos que a pesar de su grave situación y circunstancias, a pesar del hecho de que esto era una emergencia,

Ester no se desmorona.

Ella no actúa como una arpía.

Ella no le ladra órdenes al rey .

Ella tiene su cabeza bien puesta. Ella es balanceada.

Ella no se ha comportado como una loca o histérica.

Ella está muy controlada.

Ella está bajo el control de Dios, y ha sido sabia en la manera en la que lo ha abordado. Ella le suplica humildemente al rey. Si he encontrado gracia ante tus ojos. Si le place al rey. Ella no aparece exigiendo sus derechos. Ella le habla con mucho respeto al rey.

Ella demuestra un respeto adecuado por su posición: Oh rey. Este es su esposo, pero también es el rey.

Así que ella le habla respetuosamente, sabiendo que ese hombre necesita ser respetado. Y ella sabe que si él se siente respetado, es más probable que honre la solicitud que ella le hace.

Ella pudo haber dicho: ¡Idiota! ¡No puedo creer que firmaste esto sin verificar bien de lo que se trataba! Quiero decir, solamente imagínate cómo hubiéramos manejado una situación similar. Nuestras palabras, nuestra actitud y comportamiento pudieron haber sido realmente como el de una mujer salvaje.

Entonces ella hace una última solicitud, una solicitud específica: Permite que me sea concedida la vida, y permite que la vida de mi gente sea concedida. Observa que ella no ataca a Amán inicialmente. Sino que ella apela al hecho de que su vida está en peligro, porque el rey ha mostrado su favor; el obviamente se preocupa por ella, y ella sabía que esto era algo que a él le importaba.

Si ella hubiera llegado atacando a su hombre número dos, el rey podía haberse ofendido. ¡No ataques a mi primer ministro! Pero en lugar de eso, ella hace la petición basándose en el hecho de que su vida está en peligro, pensando que eso sería una motivación para el rey. Y tenía razón.

Ella hace su solicitud en términos de la pérdida del rey, en lugar de la suya. Ella se enfoca en sus mejores intereses. Eso es ser una mujer sabia. Y mantén esto en mente, ella era probablemente una adolescente; no mucho mayor que eso, unos veinte años como mucho. Ella es una joven con mucha sabiduría.

Ella no lanza acusaciones contra el rey. En lugar de ello le hace una solicitud específica, humilde y respetuosa.

Te puedes preguntar al leer este pasaje: ¿Cómo apelo yo ante la autoridad en medio de una crisis? ¿Es así como luce mi actitud? ¿Soy humilde? ¿Soy respetuosa?

Cuando yo estoy en desacuerdo con mi esposo, cuando estoy en desacuerdo con mi jefe, cuando estoy en desacuerdo con el liderazgo espiritual de la iglesia a la cual asisto:

¿Es mi solicitud humilde?

¿Es respetuosa?

¿Hago peticiones específicas?

¿He pensado cómo puedo poner el asunto en términos que velen por el interés de ellos? O simplemente voy y digo, Esto es lo que ustedes hicieron, lanzando acusaciones, sin darles una oportunidad para respirar o para articular sus pensamientos y pensar sobre el asunto?

Pienso que en ocasiones la forma en la que abordamos a personas en posiciones de liderazgo, explica el porqué éstos no responden de manera positiva, y es porque no les damos la oportunidad de respirar. No les damos la oportunidad de pensar.

Lo mismo te pasa a ti cuando tus hijos se acercan, cuando te están atacando. Ellos te dicen, No estoy de acuerdo con tu decisión. No debiste tomar esa decisión. Yo no tengo que hacer eso. ¿Acaso hará esto que tu reconsideres tu decisión? Difícilmente.

Pero si tus hijos se acercan a ti de una manera humilde, respetuosa y específica, después que te recojan del suelo del susto, seguramente estarás en la disposición de reconsiderar lo que sea que hayas hecho.

Bueno, versículo 5:

Entonces el rey Asuero le preguntó a la reina Ester, “¿Quién es, y dónde está el que pretende hacer tal cosa?” Y Ester respondió, ¡El adversario y el enemigo es este malvado Amán!

Ella finalmente pone en evidencia a Amán. Ahora que tiene la atención del rey, ahora que él está viendo las cosas desde la perspectiva de ella, le dice, “Esto es lo que Amán ha hecho”. Ella expuso a Amán como realmente él era, algo que el rey no había visto hasta este punto.

Entonces Amán estaba aterrorizado delante del rey y de la reina (versículo 5). De repente Amán se da cuenta, Estoy en un problema grave. Se da cuenta de que está condenado. Está aterrorizado.

Déjame sencillamente decir que los malvados no se dan cuenta todavía, pero un día su fiesta va a terminar. Ellos tendrán que rendir cuentas al Todopoderoso, al Dios santo, a quien ellos han ignorado, a quien ellos han hecho oposición, y cuyos caminos ellos han rechazado. Cuando ellos escuchen el veredicto de culpable y ellos enfrenten la ira y el juicio final de Dios, ellos estarán aterrorizados. Es verdad.

Amán llegó a esta fiesta sonriendo, dándose un banquete, teniendo un tiempo alegre, pensando que estaba siendo honrado por el rey. Entonces se da cuenta de que la fiesta se acabó, y está aterrorizado. Y al final esa siempre será la manera como terminarán los malvados.

De repente el rey se da cuenta de lo que ha hecho. Él ha firmado impulsivamente la orden de muerte de su reina, y ahora está furioso con Amán, quien fue quien lo motivó a hacerlo. Así que el versículo 7 dice:

Y dejando de beber vino, el rey se levantó lleno de furor y salió al jardín del palacio; pero Amán se quedó para rogar por su vida a la reina Ester, porque vio que el mal había sido determinado contra él por el rey.

Él conocía a este rey. Él sabía como él era.

Y el rey volvió del jardín del palacio al lugar donde estaban bebiendo vino, mientras Amán se había dejado caer sobre el lecho donde se hallaba Ester (versículo 8).

¿Qué palabra te recuerda esto? Providencia. El tiempo de Dios. La orquestación de Dios.

Yo pienso que Amán estaba simplemente rogándole a Ester que tuviera misericordia de él, que le perdonara la vida. Pero mientras el rey entraba y vio esta escena, el rey dijo, “¿Aun se atreve a hacer violencia a la reina estando yo en la casa?” (versículo 8).

Ahora bien, ya sea que el rey creyera que realmente Amán estaba violentando a Ester o no pienso que quizás no— de todas maneras la escena le dio a Jerjes la excusa que necesitaba para firmar la sentencia de muerte para Amán, para deshacerse de él. Así que,

Mientras la palabra salía de la boca del rey, ellos cubrían el rostro de Amán. Entonces Harbona, uno de los eunucos que estaban delante del rey, dijo, “He aquí precisamente, la horca de cincuenta codos de alto está en la casa de Amán, la cual había preparado Amán para Mardoqueo, quien había hablado bien en favor del rey. Y el rey dijo, Ahorcadlo en ella” (versículo 8-10).

¡Una cosa más! Este hombre que salvó tu vida… Amán ha construido una horca; no solamente ha firmado la sentencia de muerte de la reina, sino que además ha construido una horca para ahorcar a su leal sirviente. El rey está harto. Y dice,

Colgadlo en eso. Colgaron pues a Amán en la horca que había preparado para Mardoqueo, y se aplacó el furor del rey (versículo 10).

Ahora, tenemos aquí un sencillo retrato del hecho de que todo enemigo de Dios y de Su pueblo al final será destruido y está escrito en las Escrituras. Es la ley del castigo divino. Ellos recibirán su parte. Ellos pagarán sus cuotas.

Escucha este pasaje del Salmo 7, y observa sino describe lo que hemos estado leyendo aquí sobre Ester:

He aquí, con la maldad sufre dolores, y concibe la iniquidad y da a luz al engaño. Ha cavado una fosa y la ha ahondado, y ha caído en el hoyo que hizo. Su iniquidad volverá sobre su cabeza, y su violencia descenderá sobre su coronilla(versículos 14-16).

Esa es la manera de Dios. Y es eso exactamente lo que Amán está experimentando aquí.

Segundo de Samuel capítulo 3, versículo 39 lo dice de esta manera: “¡Que el Señor pague al malhechor conforme a su maldad!”

Proverbios 22:8 dice, “El que siembra maldad cosecha desgracias”.

Es la ley de siembra y cosecha. Si tú siembras amargura , enojo , crueldad , dureza y egoísmo, eso es lo que cosecharás.

Por otro lado, aquellos que siembran misericordia, bondad y generosidad, a su tiempo, en su momento, cosecharán lo que han sembrado.

Ahora estamos tentados a ver las cosas como son en nuestro mundo, donde el malvado aparenta prosperar… Muchas veces parecería que el malvado está prevaleciendo, mientras que los piadosos parecieran estar oprimidos. Parecería que están siendo vencidos por los malvados.

Algunas veces cuando tú ves las cosas como están en el momento, te puedes desesperar sobre el desenlace final. No cometas el error de creer que las cosas siempre serán como son ahora. Lo cierto es que Dios está todavía en Su trono.

En Su tiempo Él corregirá todo lo incorrecto. Él reivindicará a todos los que son Suyos. Él revelará Su gloria en esta tierra. Él levantará al justo. Él ejercitará Su juicio sobre aquellos que se opusieron a Él y a Sus caminos.

El autor de himno lo expresa de esta manera:

El mundo es de mi Dios— jamás olvidaré que aunque infernal parezca el mal, mi Padre Dios es Rey.

El mundo de mi Dios ; y al Salvador Jesús hará vencer con Su poder por la obra de la cruz.1

Carmen: Este es el mundo de tu Padre. Tantas empresas, gobiernos, y grupos pueden hacer reclamaciones en algunos lugares de este globo, pero ciertamente le pertenece a Aquél que lo creó. El libro de Ester te recordará eso.

Aquí está Nancy para guiarnos en oración.

Nancy: Oh Padre, cómo esperamos el día cuando Tu Reino venga y Tu voluntad sea hecha aquí en la tierra como en el cielo. Ayúdanos en este día a sembrar semillas de justicia y a confiar en Ti de que a su debido tiempo seremos recompensadas.

Recuérdanos, cuando parezca que los malvados están imperando, que su día está llegando, y que Tú juzgarás al malvado. Y Señor, mientras tanto Tú eres paciente… No deseando que ninguno perezca sino que todos vengan al arrepentimiento.

Así que gracias a Ti por este espacio que Tú le has dado al malvado para que se arrepienta. Que así sea, oh Dios, para Tu gloria. En el Nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

1 «Este es el mundo de mi Padre.” Maltbie Babcock

Todas la Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas, a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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