4/6 – CRISTIANOS DE CARTÓN

El Amor que Vale

Serie: Una palabra al sabio

4/6 – CRISTIANOS DE CARTÓN

Adrian Rogers

“CRUZANDO LOS LÍMITES DIVINOS” | Pastor Adrian Rogers. Predicaciones, estudios bíblicos. Tema #02, Serie “UNA PALABRA AL SABIO”.
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El Dr. Adrián Rogers es un predicador, evangelista y maestro de Biblia. Presenta las Buenas Nuevas de Jesucristo con firme convicción a través de su ministerio de radio y televisión, EL AMOR QUE VALE.

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El bautismo y la tentación de Jesús

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

El bautismo y la tentación de Jesús

R. C. Sproul

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Hemos mencionado que los Evangelios nos dan poca información acerca de los primeros años de la vida de Jesús.  Oímos de su infancia. Lo vimos en el templo cuando tiene solo 12 años y luego la próxima vez que vemos a Jesús es cuando viene al río Jordán para ser bautizado por Juan y Él ya tiene 30 años.

Ahora, la Biblia nos dice que Él creció como hijo de José y María, y que presuntamente se crió en un ambiente de carpintero. Y eso nos puede puede llegar a confundir un poco. Es fascinante que cuando nos fijamos en las enseñanzas de Jesús, en las parábolas que enseña, por ejemplo, que Él continuamente ilustra su material tomando de los patrones normales de la vida de su época con muchas, muchas referencias a la agricultura.

Pero la referencia número uno en las enseñanzas de Jesús de imágenes extraídas de la sociedad de su tiempo viene del campo de la albañilería.

Y eso podría sorprendernos un poco, porque no nos imaginamos a Jesús como parte del negocio de la construcción, sino más bien que había sido un carpintero. Pero ahí está el asunto. El carpintero en esos días no era simplemente un ebanista o uno que trabajaba con madera, sino que era principalmente un constructor,  y era una tarea bastante ardua donde los árboles eran talados por el carpintero y los dejaban listos para los bloques de madera; y  se usaban grandes piedras para la construcción y tareas similares.

Y en esos días, no se contaba con un equipo sofisticado que ahorra esfuerzo, tales como los que tenemos hoy. Así que, la suposición de los historiadores es que Jesús, debido a este tipo de ambiente durante su juventud, habría sido bastante fuerte y un ser humano bastante firme.

Él, probablemente, habría sido muy musculoso como resultado de la profesión en la cual Él mismo había sido entrenado. Bueno, en todo caso, hemos visto parte de la importancia del bautismo de Jesús en el sentido de que vino, se presentó a sí mismo a Juan en el río Jordán y Juan protestó en contra de bautizar a Jesús, sino que, quería que Jesús lo bautizara a él.

Y, recordamos que Jesús dijo: “Permítelo ahora; porque es conveniente que cumplamos así toda justicia”. Y ahí está la importancia del bautismo al Jesús estar dispuesto a someterse voluntariamente a cada dimensión de la ley de Dios.

Pero hay otro elemento importante que tenemos que entender con relación a su bautismo. Porque se nos dice que en el momento de su bautismo el Espíritu Santo desciende del cielo en forma de paloma sobre Cristo.

Esta es su ordenación; esta es la comisión Divina de su vocación mesiánica. Esto sucede cuando el Espíritu del Señor viene sobre Él para que venga a ser el ungido de Dios o el «Christos» de Dios, porque el título “Cristo” significa “el ungido”.  Así que Jesús es ahora ungido para el ministerio y Él es ordenado por Dios y apartado para empezar la vocación para la cual Él había sido enviado al mundo en primer lugar.

Ahora el otro elemento en el registro del bautismo que es importante es que se nos ha dicho que Dios habló de manera audible desde el cielo en esta ocasión.  Existen tres oportunidades en el Nuevo Testamento donde tenemos el registro de Dios hablando audiblemente. Y en cada una de esas ocasiones, el mensaje es esencialmente el mismo, como veremos. Es un anuncio desde el cielo declarando que Jesús es su hijo. Así que, leemos en el relato que cuando la paloma desciende sobre Jesús y la voz viene del cielo, la voz anuncia esto: «Tú eres mi hijo amado, en ti me he complacido”.

Y luego las Escrituras nos dicen que inmediatamente después de su bautismo, el mismo Espíritu que lo ha ungido, el mismo Espíritu que ha descendido sobre Él, ahora lo impulsa al desierto para ser tentado por Satanás durante 40 días. Y lo que sigue en el registro del Evangelio es la historia de la tentación de Cristo.

Ahora, ustedes recordarán que al inicio de esta serie, “Del polvo a la gloria», consideramos el período de prueba de Adán y Eva cuando estaban en el jardín y cómo ellos fueron atacados por la serpiente. Y la serpiente se impuso sobre ellos y logró que pecaran.

Y uno de los temas más importantes del Nuevo Testamento con respecto a Jesús es que Él, en su oficio mesiánico, tiene que cumplir muchas responsabilidades, una de las cuales es satisfacer el papel del segundo Adán o el nuevo Adán, el representante de una nueva humanidad, y lograr la victoria donde el primer Adán fue derrotado.

Y así, en favor de su pueblo, es como si Jesús fuera llevado de nuevo al lugar de la tentación y es sometido a esta rigurosa prueba.  Es como una prueba de fuego a través de la cual debe pasar con el fin de estar calificado para hacer público su ministerio.  Así que su primera misión no es una misión pública, sino una misión privada llevada a cabo en la arena desolada del desierto de Judea.

Y si alguno de ustedes alguna vez ha tenido la oportunidad de visitar la Tierra Santa, dudo que jamás puedan olvidar la impresión visual del desierto de Judea, donde la única flora y fauna oriunda incluye conejos salvajes, serpientes, escorpiones, y un puñado de aves.  Eso es todo. Es uno de los pedazos de tierra más intimidantes y desolados en este planeta.

Y fue en ese ambiente que el Espíritu de Dios llevó a Jesús para estar solo. Ahora, he hablado muchas veces sobre las comparaciones y contrastes que existen entre la tentación de Adán y la tentación de Jesús.

Recuerden el entorno en el que Adán y Eva fueron tentados. El lugar o el escenario del ataque de la serpiente contra ellos fue en un jardín magnífico, frondoso y paradisiaco.

Ellos fueron atacados y embestidos por Satanás en medio de una experiencia donde les fue dado el privilegio de comer libremente de todo fruto de los árboles del jardín. Sin embargo, el escenario de la tentación de Cristo es en este desierto desolado y en medio de un ayuno de 40 días donde no le estaba permitido comer nada.

Cuando Adán fue tentado, contó con el valioso apoyo de una compañera, una ayuda idónea que había sido diseñada especialmente para él para animarle, para apoyarlo. Jesús soporta el ataque de Satanás solo. Piensen en sus propias vidas y piensen cuán fuerte es tu resistencia al pecado cuando están solos o cuando tienen personas que los pueden apoyar.

Así que, vemos estos contrastes contundentes entre el primer Adán y el segundo Adán. La situación es completamente distinta. Sin embargo, lo que se destaca para mí, que no quiero que olvidemos, es el punto de comparación, el punto de similitud entre la tentación de Adán y la tentación de Jesús.

Cuando Adán… cuando Adán y Eva estaban en su prueba, recordamos que la serpiente se acercó a Eva con una pregunta y esta era: «¿Conque Dios os ha dicho: ‘No comeréis de ningún árbol del huerto’?»

Bueno, por supuesto que Dios no había dicho eso, e inicialmente como dijimos antes, Eva al principio reprendió esta distorsión de la serpiente, dijo: ‘No, Dios no dijo eso. Él dijo de todos los árboles del jardín podemos comer con libertad’, etc.

Pero el asunto que quiero que recuerden es que el punto del ataque de Satanás en contra de nuestros padres originales era el tema de generar dudas sobre la autenticidad, la veracidad y la fiabilidad de la Palabra de Dios.

Ese fue el punto de ataque. Y cuando nos movemos a través de los siglos y vemos la revisitación de la serpiente al nuevo Adán, notamos que la estrategia de ataque es, en esencia, exactamente la misma.

¿Cómo Satanás lleva a cabo la tentación? Viene a Jesús con una pregunta, un tanto encubierta. Leemos estas palabras en el cuarto capítulo de Lucas: “Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan”.

Ahora, estamos bastante acostumbrados a pensar que la fuerza de esta tentación simplemente lidia con el hambre físico y natural de Jesús y que Satanás está tratando que rompa el ayuno, que “desayune”, que es justo lo que la palabra “des-ayuno” significa; es decir, que tome ventaja de su poder, que tome ventaja de sus prerrogativas como Hijo de Dios para convertir las piedras en pan y así pueda satisfacer las punzadas del hambre.

Pero hay algo mucho más significativo que pasa aquí.  Observen cómo la tentación se formula: «Si eres el Hijo de Dios”.

Bueno, así es como se ha traducido esa palabra “si”; y, creo que los traductores, creo, han captado correctamente, la fuerza de la declaración al traducirla «si». Debido a que Satanás está, obviamente, planteando la pregunta aquí,

«¿Eres realmente el Hijo de Dios? Y si de verdad eres el Hijo de Dios, entonces convierte estas piedras en pan. No tienes problemas». ¿Cuáles fueron las últimas palabras que conocemos que Jesús oyó en sus oídos humanos antes de ir a este lugar de desolación? ¿Recuerdan?

“Este es mi Hijo amado”. Dios le había hablado. Y por Su Palabra, Él había declarado que Jesús es su hijo. Y ahora el primer asalto contra su integridad y en contra de su misión es un asalto a la confianza, la fe y la seguridad de Jesús en la Palabra de Dios. «¿Estás seguro?» Es decir, la sugerencia es que si eres el Verbo – si eres el Hijo de Dios, ¿qué haces en un lugar cómo este? ¿Por qué estás hambriento? ¿Por qué estás solo? ¿Por qué estás en medio de esa privación? ¿Es esa la manera en que Dios trata a su hijo?

Seguramente tú no eres el Hijo de Dios. Es interesante para mí que Jesús entiende la importancia de la pregunta, lo cual podemos derivar de su respuesta.

Jesús le respondió diciendo: «Está escrito: ‘No solo de pan vivirá el hombre’», Supongamos ahora que Él solo se detuviera y dijera: «No, no puedo convertir estas piedras en pan porque estoy en medio de un ayuno. Y aunque es perfectamente legítimo en ocasiones normales desayunar, cuando estás en medio de este tipo de prueba eso no está permitido. Así que eso está bien conmigo. Puedo sobrevivir en estos días sin ningún tipo de alimento físico.

Si eso es lo que Dios quiere que haga. Después de todo, Satanás, el hombre no solo vive de pan». Pero luego Él termina con esta declaración: «Sino que de toda palabra que procede de la boca de Dios». Es como si Jesús está diciendo: «Soy el nuevo Adán. El primer Adán no duró mucho tiempo viviendo por la Palabra de Dios. Pero mi tarea, mi vocación es la de cumplir el destino y el propósito original de la raza humana de vivir sobre la base de cada palabra que sale de la boca de Dios.

¿Y qué es eso en comparación con el pan?» Entonces Jesús enfoca la pregunta en Su respuesta a Satanás, poniéndola en obediencia a la Palabra de Dios.

Ahora necesitamos entender eso porque espero que no estemos estudiando esta visión general de las Sagradas Escrituras, “Del polvo a la gloria», solo por un tipo de interés casual en un documento histórico.

Estoy convencido de que lo que estamos mirando aquí es nada menos que la Palabra escrita de Dios, y estamos obligados no solo a conocerla, sino a vivir por ella, de toda palabra que viene a nosotros de parte de Dios.

Entonces el diablo le llevó a un alto monte, y le mostró todos los reinos del mundo en un momento del tiempo. Y el diablo le dijo: “Todo este dominio y su gloria Te daré, pues a mí me ha sido entregado y a quien quiero se lo doy. Por tanto, si Te postras delante de mí (me adoras), todo será Tuyo”.

Respondiendo Jesús, le dijo: “¡Vete, Satanás! Porque escrito está: ‘Al Señor tu Dios adorarás, y solo a El servirás’”. Es como si Satanás estuviera diciendo: «Mira, si eres el Hijo de Dios, ¿por qué deberías tener que sufrir para ser rey? ¿Por qué deberías pasar por la humillación a fin de experimentar la exaltación? Te la puedo dar sin dolor, sin sufrimiento, sin humillación y sin que te conviertas en el Siervo Sufriente de Dios. Estoy a cargo de todos los reinos de este mundo. Puedo arreglar tu coronación de inmediato y todo lo que se requiere. No tienes que correr por ahí dándome obediencia servil todo el tiempo.

Solo una pequeña genuflexión aquí. Solo inclinarte por un segundo y te lo daré todo. Y así que no hay cruz, no hay Vía Dolorosa. No tienes que poner tu cara como un pedernal en dirección a Jerusalén”. Recuerden que en la confesión en Cesárea de Filipo, después de que Jesús pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que soy yo?»

Y Pedro dio su confesión, «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”. Y Jesús dijo: «Tú eres Pedro. Eres la roca y sobre esta piedra edificaré mi iglesia.»  Y unos minutos más tarde, Jesús le dice que él tiene que ir a Jerusalén y sufrir, morir.

Pedro dice: «De ninguna manera”. Jesús se dio la vuelta y dijo: «Apártate de mí, Satanás». Porque aquí viene de nuevo la oferta del reino sin sufrimiento. Pero lo que es significativo en la respuesta de Jesús es que Él dijo: «Está escrito”.

En las primeras dos tentaciones, en ambos casos, Él resiste las sugerencias de Satanás citando solamente la Palabra de Dios. Debido a que la frase, «Está escrito en las Escrituras» es simplemente un término técnico. Es un modismo que cada judío entendía que significaba lo mismo que las palabras “la Biblia dice”. No es solo es que está escrito en algún pergamino en alguna antología literaria.

Decir que está escrito significa que está escrito en la Santa Escritura. Y así Jesús está diciendo a Satanás: «No puedo hacer eso porque te acabo de decir que tengo que vivir de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

Y la Palabra de Dios dice que no estamos para servir a nadie ni a nadie adorar más que a Dios. Tú no eres Dios, por eso no puedo hacer esto”.  Ahora es Satanás quien está frustrado. Y vamos a la tercera tentación: Él es llevado a Jerusalén, y lo puso sobre el pináculo del templo y le dijo:  “Si eres Hijo de Dios, lánzate abajo, pues escrito está: ‘A sus ángeles te encomendará, y en las manos te llevarán’, no sea que tu pie tropiece en piedra’”.

Satanás es más sutil que cualquiera de los animales del campo. A Jesús le gusta citar la Sagrada Escritura. A Jesús le gusta armar su defensa apelando a la Biblia. Satanás conoce la Biblia.

Está cansado de oír a Jesús decir: «Está escrito. Está escrito». Satanás dice: «Oye, sé lo que la Biblia dice, “está escrito”. La Biblia dice que Él traerá a sus ángeles y los mandará sobre ti para que no tropieces con tu pie en piedra. Así que vamos a ver si la Palabra de Dios es verdad.

Vamos a ver si lo que allí “está escrito” realmente va a pasar. Deja que te arroje desde el pináculo del templo y vamos a esperar que los ángeles te atrapen. Veamos si la Biblia es verdad.»

Ahora Jesús dice: «Pero Satanás, no solo tenemos que creer en la naturaleza de la autoridad bíblica, sino que también tenemos que entender la hermenéutica correcta, las normas de interpretación de la Biblia. Y la regla básica general de la interpretación Bíblica es que la Escritura interpreta a la Escritura y nunca se debe usar una porción de la Escritura en contra de otra porción de la Escritura.

Y lo que me has dado es solo una parte de lo que dice la Biblia. Sí, la Biblia dice que a los ángeles encomendará, que se harán cargo de mí y todo lo que la Biblia dice, pero también dice, ‘No tentarás al Señor tu Dios. No puedes poner al Señor a prueba’.

Y si salto de este templo, estoy poniendo a prueba a Dios y no se me permite hacer eso. En realidad, Satanás, lo que se supone que tengo que hacer es confiar sin saltar que Dios, de hecho, cumplirá su palabra». Cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de Él por un tiempo.

Jesús es victorioso y una de las cosas que me parece tan maravillosa de esta historia es que después de que Jesús resiste todas las tentaciones de Satanás y Satanás se marcha, la primera cosa que sucede es que los ángeles de Dios aparecen y le ministran. Por lo cual Dios muestra la prueba de su propia Palabra.

Los ángeles estuvieron allí todo el tiempo. Jesús no tenía que saltar del templo y la Palabra de Dios se cumplió cuando llegaron los ángeles y le ministraban.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

5/7 – Fidelidad bajo presión

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Noé y el Diluvio – El Evangelio en el Antiguo Testamento

5/7 – Fidelidad bajo presión

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/fidelidad-bajo-presion/

Leslie Basham: ¿Por qué Dios salva a los pecadores?

Nancy Leigh DeMoss: Todo se trata  de Dios.

Leslie Basham: Esta es Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Todo se trata de Dios mostrando las riquezas de Su gracia y Su salvación para el mundo. Se trata de los propósitos redentores de Dios para este mundo. Tu salvación es mucho más grande que tú.

Leslie Basham: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. Nancy nos ha estado ofreciendo una idea fresca de la historia familiar en la serie Noé y el Diluvio: El Evangelio del Antiguo Testamento. Si has estado escuchando junto con nosotros, sabes que no ha sido una historia divertida, un zoológico flotante lleno de animales lindos. En cambio, hemos visto la seriedad del pecado.

Nancy: Algunas de ustedes, han estado escuchando la serie de Noé en estos últimos días y quizás se han estado preguntando si alguna vez llegaremos a la parte agradable, a la parte buena.  Hemos estado hablando sobre la pecaminosidad excesiva del hombre en el tiempo de Noé, y también del juicio y la ira justa de Dios. El Evangelio nunca suena como una buena noticia, hasta que has escuchado las malas noticias y has pasado un tiempo pensando y meditando en ello. No nos gusta sentir convicción de pecado.

A los predicadores de antaño no les importó dejar que las personas experimentaran convicción, el peso de su pecado, porque sabían que una vez que ellos hubieran percibido cuán grande era su pecado y cuánto merecían el juicio de Dios, entonces estarían más abiertos y dispuestos a correr a Cristo, para encontrar refugio, reposo y salvación.

De manera que hoy llegamos, en esta serie sobre Noé, a ese maravilloso versículo en Génesis capítulo 6, al versículo 8 donde dice “Mas Noé halló gracia ante los ojos del SEÑOR.” Algunas de sus traducciones dice que encontró “el favor del Señor (NVI). Es la misma palabra.  Significa “bondad, bondad, favor, gracia.” Noé encontró gracia a los ojos del Señor, ante aquellos mismos ojos que miraron la tierra y vieron la corrupción, la violencia, la maldad en el corazón de los hombres. En esos mismos ojos de Dios, este hombre, Noé, encontró gracia.

Así que en medio de la más oscura, desesperada y terrible situación, Dios está ahí, y Dios está derramando Su gracia. Dios selecciona una persona para ser el recipiente de Su gracia y luego para ser el vehículo, el instrumento, para extender Su gracia a otros. Noé recibió esa gracia.

Noé no hizo nada para ganar la gracia de Dios. Dios solo decidió que Él mostraría Su gracia a Noé y Él estableció una relación de pacto con Noé. Esta relación fue iniciada por Dios. Noé no estaba buscando a Dios hasta que Dios buscó primero a Noé. Tú y yo nunca buscaremos a Dios hasta que Él nos busque primero e inicie una relación de pacto, salvífica, con nosotros. Esa relación siempre es algo que no merecemos.

Ahora, es importante enfatizar porque, en el contexto de este pasaje, pudiera parecer que Noé hizo algo para ganar o merecer la gracia de Dios. Pero sabemos que la gracia de Dios siempre es inmerecida. Siempre es iniciada por Dios.

Si tú eres hija de Dios, has sido librada de la ira y del juicio de Dios, es porque has hallado favor y gracia para con Dios. Dios te ha escogido para recibir Su gracia. Y con ese privilegio viene una gran responsabilidad, la responsabilidad de obedecer el llamado de Dios, de seguir el propósito de Dios para tu vida y proclamar Su gracia y Su salvación a otros, así como Noé hizo.

Verás, la salvación de Dios no es, en última instancia, sobre ti, y no es, en última instancia, primeramente por o para ti. Todo es sobre Dios. Es acerca de Dios mostrando las riquezas de Su gracia y de Su salvación a este mundo. Es sobre los propósitos redentores y salvadores de Dios para este mundo. Tu salvación es mucho más grande que tú. Esto es lo que vemos en esta historia de Noé.

Ahora en este pasaje, Génesis capítulo 6, vemos que Dios muestra gracia a Noé, y luego Dios provee una vía de escape. Quiero que veamos la provisión de Dios, el arca que Dios proveyó a Noé y a su familia para ser salvos del juicio de Dios. Esta arca era, de acuerdo con Génesis capítulo 6, era de 450 pies de largo. Esa es la longitud de un campo de fútbol más la mitad de otro campo de fútbol. Esto es muy largo. Y tenía 75 pies de ancho. Imagínate una autopista de seis carriles.  Esto sería aproximadamente su anchura. Y luego era de 45 pies de alto, que es tal vez la altura de un edificio de 5 pisos. Esto te puede dar una idea del tamaño del arca.

Al leer sobre el arca, muchos comentaristas han señalado que los barcos de hoy son construidos con proporciones y dimensiones similares, y que, de hecho, serían buques en condiciones de navegar si fueran construidos con estas proporciones. John MacArthur dice, “Una caja gigantesca de este tamaño debería ser muy estable en el agua; imposible de volcar”. Luego él habla sobre el espacio que había en el arca. “El volumen del espacio,” dice John MacArthur, “debió ser 1.4 millones de pies cúbicos, lo cual sería la capacidad de 522 vagones de ferrocarril tamaño estándar, estos podían contener 125,000 ovejas”. De manera que esta era una gran caja. Era una gran arca la que Dios y Noé construyeron. Había tres pisos, cada uno, de 15 pies de alto. Esta fue  la provisión de Dios.

El arca es una ilustración de la salvación de Dios, en el Antiguo Testamento. Es una ilustración o tipo de Cristo, quien vino y trajo salvación al mundo. Warren Wiersbe, en su comentario, habla sobre, las formas en la que el arca es una figura o tipo de Cristo.

  • Por ejemplo, el arca como medio de escape fue planeado e iniciado por Dios.  No fue inventada por seres humanos. Esto es cierto también acerca de nuestra salvación. Fue idea de Dios.
  • Había solo una puerta en el arca, y hay un solo camino de  salvación.  Que es a través de Jesucristo.

  • El significado de refugio que Dios provee, el arca, como fue diseñada por Dios, era adecuada para la tarea. Era efectiva. Era suficiente.

Es interesante, leyendo otras tradiciones religiosas que incluyen la historia del diluvio, que algunas describen una caja con proporciones que no le proporcionaban condiciones para navegar. Así que lo que Dios proveyó para Noé era la provisión adecuada, navegable, efectiva y suficiente. ¿No es cierto esto también de  nuestra salvación? Esto significa que lo que Dios ha provisto, el medio que Dios ha diseñado para los pecadores, la vía de escape de la ira de Dios y del juicio eterno de Dios, es efectivo. Es la provisión que ha sido diseñada por Dios. ¿Y cuál es el medio? Ese medio es Cristo. Él es suficiente. ¡Él funciona! Él verdaderamente nos salva del pecado.

Luego tenemos la palabra brea en el capítulo 6 de Génesis, en el versículo 14, es usada para describir el material que fue colocado   por dentro y por fuera del arca. “Hazte un arca de madera de ciprés; harás el arca con compartimientos, y la calafatearás por dentro y por fuera con brea”. La palabra cubrir y la palabra  brea  son dos palabras muy similares.

La palabra cubrir en el lenguaje original es una de las palabras más importantes en la Biblia. La primera vez que esta palabra fue usada la encontramos aquí en Génesis capítulo 6 en el versículo 14. Es una palabra que significa cubrir, pero puede significar, “ofrecer expiación, expiar”, para cubrir los pecados del hombre. Es utilizada usualmente en referencia a cubrir o esconder el pecado con la sangre de un sacrificio.

Dios dijo, “Cubre esta arca por dentro y por fuera con . . .” y usando la palabra relativa a expiación, cubriendo nuestro pecado, Él dijo, “Cúbrela con brea”. Esta es una palabra similar. Es un recubrimiento; es una palabra que significa “un rescate, el precio de la redención”. Usualmente significa “expiar ofreciendo un pago en sustitución”. Así que puedes ver como Dios construye en la historia del arca la imagen de Cristo, el último sacrificio, la expiación y el rescate por nuestro pecado.

Luego Dios invitó a Noé y a su familia a entrar en el arca, y una vez que ellos estuvieron dentro Dios cerró la puerta, y estuvieron seguros. ¿No es esta otra imagen de nuestra salvación? Dios te dice, ¡Ven! Ven dentro del arca. Ven a Cristo. Arrepiéntete. Cree en el Evangelio. Y una vez que estamos en Cristo, estamos seguras en Él. Hablaremos más sobre eso más adelante en esta serie.

El arca salvo a Noé y a su familia del juicio porque ellos creyeron la promesa de Dios. Así que Cristo, nuestra arca, nos salva de la ira por venir, del juicio venidero de Dios, al creer nosotras en Él. El arca fue un lugar de seguridad. Fue un lugar de refugio. Fue un lugar, donde, una vez dentro, estarías a salvo de la tormenta. La tormenta no te podía alcanzar. No podía destruirte si estabas en el arca. Era el único lugar donde podías estar a salvo.

Pienso cuando Dios sacó a los hijos de Israel de Egipto, cuando envió al ángel de la muerte a matar a los primogénitos de cada casa egipcia. Dios dijo, “Si veo la sangre en el dintel de tu puerta, pasaré de largo. Mi ángel de la muerte pasará de largo. Estarás a salvo”. (Ex.12:13, parafraseado). Dios hizo provisión, de nuevo, apuntando hacia Cristo, cuya sangre derramada es la provisión para nuestro pecado, y esto es lo que siempre nos sigue dirigiendo de vuelta a la cruz.

Noé y el arca, la Pascua… Todas estas historias apuntan hacia un evento más adelante, hacia la cruz. Si miramos hacia atrás, hacia la cruz, vemos que Cristo es nuestra arca.  Él es la sangre en el dintel de nuestra puerta. Él es la provisión de Dios para nuestros pecados. Él es nuestro lugar de seguridad. Él es nuestro lugar de refugio. En Romanos capítulo 5 versículo 9, se nos dice que “Seremos salvos de la ira de Dios por medio de Él.” 1ra a los Tesalonicenses, capítulo 1 versículo 10, habla sobre “Jesús, quien nos libra de la ira venidera”. Jesús, nuestra arca.

Jesús, amado de mi alma, permíteme volar a tu regazo mientras las aguas cercanas se deslizan, mientras la tempestad todavía ruge.

Escóndeme, oh mi Salvador, escóndeme, hasta que la tormenta de la vida pase;  guíame seguro al cielo; oh, recibe mi alma al final.

No tengo otro refugio, mi alma desvalida depende de Ti; No me dejes…

No me dejes solo, sigue sosteniéndome y consolándome. Toda mi confianza está en Él, toda mi ayuda proviene de Él; cubre mi indefensa cabeza con la sombra de Sus alas. 1

Leslie Basham: Nancy Leigh DeMoss regresará. Su actual estudio, Noé y el diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento,  está lleno de significado. Si no has escuchado la serie completa, la puedes obtener al visitar AvivaNuestrosCorazones.com. Hemos estado estudiando la historia de Noé desde hace aproximadamente una semana, y hasta ahora no es mucho lo que hemos escuchado  acerca de Noé. Ahora, Nancy está a punto de presentarnos a este importante personaje.

Nancy Leigh DeMoss: Al final del capítulo 5 de Génesis encontramos la primera referencia a Noé.  En los versículos  28 al 29 dice

Y Lamec vivió ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo. Y le puso por nombre Noé, diciendo: Este nos dará descanso de nuestra labor y del trabajo de nuestras manos, por causa de la tierra que el Señor ha maldecido.

Esta es una profecía muy interesante que aconteció cuando le dieron nombre a Noé. “Este nos dará descanso”. Algunas de las traducciones dicen, “Este nos aliviará” (RV-60). Consuelo, descanso, alivio—la palabra consuelo en Hebreo suena muy parecido al nombre de Noé. No quiere decir que Noé signifique consuelo; sino que las dos palabras suenan muy parecido. Así que vemos un pequeño juego de palabras aquí en el lenguaje original.

En esta profecía que Lamec habló cuando le puso nombre a su hijo Noé, él habla acerca de la esperanza de un libertador, tal como Dios prometió a Adán. Un día un libertador vendría y rescataría a su pueblo de sus pecados. Me pregunto si Lamec pudo haberse preguntado si su hijo, Noé (que suena como consuelo), en realidad podría haber sido aquel libertador prometido.

Verás, hasta el tiempo de Cristo la gente solo vivía esperanzada esperando con anticipación y con ilusión al Mesías, el cumplimiento de la promesa de Dios, esperando el libertador, el prometido. Me pregunto si Lamec pensó, “Bueno ¿Podría ser este niño aquél que nos libertará? ” Bueno, él no lo era, pero Noé señaló a la gente al consuelo y a la liberación que Dios traería a través de Cristo. Y luego leemos en el capítulo 6, el versículo 8 de Génesis,

Mas Noé halló gracia ante los ojos del Señor. Estas son las generaciones de Noé. Noé era un hombre justo, perfecto entre sus contemporáneos; Noé andaba con Dios. (vv. 8-9)

Si has estado con nosotras desde el inicio de esta serie, sabrás que hemos pasado mucho tiempo hablando acerca de la depravación del hombre y de la excesiva pecaminosidad del hombre. Te darás cuenta de que todo lo relacionado con esta descripción de Noé está en marcado contraste con el día en que le tocó vivir. Esta ha sido una historia tan triste hasta ahora. Y luego te encuentras con esta pequeña joya escondida allí. Noé halló favor, o Noé halló gracia. Él era un hombre justo. Fue honrado entre la gente de este tiempo. Él caminó con Dios. Es justo lo opuesto a todo lo que hemos estado leyendo y oyendo sobre la generación en la cual vivía. Él era diferente. Él se destacó. Él vivió solo.

Si vas a vivir una vida recta, si vas a caminar con Dios, vas a estar, en cierto sentido, sola. La mayoría camina por el camino del mundo, el camino de su propia carne, el camino de su propio pecado, y terminan bajo la ira, bajo la condenación y bajo el juicio de Dios.

Así que vemos el carácter de Noé en su conducta. Él era justo. Era intachable. Fue honrado entre la gente de su tiempo. Su carácter justo y su conducta eran evidencia de que él tenía una correcta relación con Dios, porque Noé era recto para con Dios de la única forma en que alguien puede serlo. ¿Cómo es esto?

Por la gracia a través de la fe. Él no sabía todo lo que nosotros sabemos sobre Cristo, pero él sabía suficiente, y creyó lo que conocía, y así fue como fue hecho recto o justo para con Dios. Esto es un buen recordatorio, Yo creo, que es posible tener una vida justa en medio de un mundo corrupto y violento.  Lo que experimentamos en nuestros días, lo que tú experimentas en tu casa, en tu trabajo, en tu ambiente, no puede ser peor que lo que sucedía en los días de Noé. Pero esta historia dice que es posible tener una vida recta.

Sí, serás parte de la minoría. Sí, irás contra la corriente.  Y sí, en ocasiones será duro. Sí, te sentirás—sobre todo algunas de ustedes, las mujeres más jóvenes—como si fueras la única persona—o una de las pocas personas—que hace las cosas a la manera de Dios; que elige vivir a la manera de Dios. Pero puedes hacerlo por la gracia de Dios.

Puedes ir contra la corriente. Puedes ser el tipo de esposa, de mamá y de mujer que Dios ha designado que seas en un mundo injusto, corrupto y violento. La relación de Dios con Noé era notable. Podemos ver que él fue objeto de la gracia de Dios. Esto era totalmente inmerecido. Vemos que él caminó con Dios, en el versículo 9 de Génesis 6. Noé temía a Dios. Hebreos 11 versículo 7 nos dice que “Por la fe Noé, siendo advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó un arca para la salvación de su casa.” ¿Qué es el temor del Señor? Es una reverencia hacia Dios, un temor santo que dice “Creo literalmente lo que dice la Palabra de Dios; voy a creer Su Palabra”.

Amigas, la idea y la amenaza del juicio de Dios debe incitar un temor reverente.  Si puedes dejar de pensar solo por un momento acerca de este pequeño espacio de tiempo en el que vives justo ahora y pensar en el futuro, en la eternidad, piensa en las consecuencias de tus elecciones, piensa en la grandeza de la oferta de Dios, en Su salvación y en la destrucción total de los no regenerados y malvados… Esto debe provocarnos un temor santo para entonces obedecer a Dios, para creerle a Dios.

Y esto es exactamente lo que Noé hizo. Él creyó a Dios. Esa es la razón por la que él está en Salón de la Fe del listado de los grandes de Hebreos capítulo 11. Él creyó a Dios. ¿Sobre qué le creyó a Dios?

Ciertamente acerca de tres cosas. Una, él creyó que Dios es. Hebreos 11 dice que no puedes venir a Dios a menos que creas que Él es, que Él existe. Luego él creyó lo que Dios dijo sobre el juicio que vendría. Dice que él fue advertido sobre cosas que aún no se veían. ¿Qué cosas aún no se veían? Bueno, la lluvia era una de ellas. Los estudiosos de la Biblia creen que Génesis capítulo 2 sugiere que nunca había caído lluvia en el tiempo de Noé hasta el momento del diluvio. Esto hace que la fe de Noé sea asombrosa.

Te diré otra cosa que él creyó a Dios. Dios dijo en Génesis capítulo 6:

Y he aquí, yo traeré un diluvio sobre la tierra, para destruir toda carne en que hay aliento de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra perecerá. Pero estableceré mi pacto contigo; y entrarás en el arca tú, y contigo tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos (vv. 17-18).

Noé todavía no tenía 500 años de edad cuando recibió esta palabra de Dios sobre el juicio que vendría. ¡En ese momento Noé ni siquiera tenía hijos, mucho menos nueras! Él le creyó a Dios, y luego obedeció a Dios. Él actuó en la Palabra de Dios. Cuatro veces en Génesis 6 y 7 se menciona, “Y así lo hizo Noé; conforme a todo lo que Dios le había mandado, así lo hizo”. Él obedeció a Dios. ¿Y sabes qué?  Esta era la prueba de su fe.

No digas que le crees a Dios si no estás obedeciéndole. La evidencia de que eres una hija de Dios, nacida de nuevo es que haces lo que Dios dice. Y tienes un corazón para obedecer a Dios. Tu inclinación es querer obedecer a Dios. La fe de Noé fue demostrada por su obediencia. ¿No obedeces? Entonces no puedes tener ninguna seguridad de que tengas fe.

Luego Noé perseveró. Él fue fiel a largo plazo. Mucho antes de que él pudiera ver la respuesta de su fe, él permaneció obedeciendo a Dios. Cuando no podía ver los beneficios de vivir este camino, cuando él seguía construyendo un arca en una tierra seca, cuando nadie más podía caminar con él, él perseveró. Él continúo predicando justicia y obedeciendo a Dios.

Recordé mientras leía la historia de Noé, que somos responsables de vivir vidas piadosas en un mundo impío y permanecer proclamando el Evangelio a aquellos que se están perdiendo, a aquellos que están pereciendo, aun cuando nadie nos crea. No es nuestro trabajo convertir a la gente. Nuestro trabajo es ser fieles en proclamar la verdad.

Así que Noé predicó justicia. Él predicó con su vida; el predicó con su boca; el advirtió a la gente sobre el inminente juicio de Dios. Ahora, su predicación no fue particularmente exitosa en términos inmediatos. Él solo tuvo siete convertidos en 120 años. Pero te recuerdo algo: No somos responsables de los resultados. Solo somos responsables por obedecer a Dios, por creerle a Dios y por ser fieles en proclamar Su verdad a nuestra generación.

Noé tomó a su familia con él en el arca, y esto me dice que ellos tuvieron que ver algo creíble en su vida, porque la fe de Noé no podía salvar a su familia. Ellos tuvieron que creer. A pesar de que él no tuvo mucho fruto para mostrar por esos 120 años de predicación y de obediencia a Dios, a pesar de que él no podía ver ese gran fruto entonces, ¡piensa en todo el fruto que tuvo este hombre a través de los años desde el diluvio!

Al leer de nuevo la historia del diluvio y del juicio de Dios, vemos el arca como un tipo de Cristo; vemos como Dios fue fiel en mantener Su promesa y mantener seguros a aquellos que estaban en el arca. Vemos como Noé y su familia y su experiencia apunta a las personas a Cristo, y como muchas de nosotras hemos venido a la fe en Cristo por la fidelidad de hombres como Noé, quienes le creyeron a Dios.

Así que cuando pienses que tu vida no está haciendo ninguna diferencia, cuando pienses que es duro vivir una vida santa en un mundo que no es santo, compartiendo con valor y compasión la Verdad y el Evangelio de Dios con gente a quien no le interesa saber sobre la gracia de Dios o Su salvación, cuando tiendas a desanimarte o a pensar que es muy duro y que has sido fiel por mucho tiempo —aún no  has llegado a los 120 años.

Ten paciencia. Sé fiel. Créele a Dios. Obedece a Dios. Sé fiel. Persevera. Camina con Dios, y Dios usará tu vida para producir mucho fruto para la eternidad.

Leslie Basham: Nancy Leigh DeMoss  ha estado ofreciendo aliento a aquellos que han sido fieles por mucho tiempo. Si tienes hijos escuchando historias como estas, esto es realmente importante. Les da la oportunidad de aprender sobre el aliento de Dios y Su provisión.

Te animamos a adquirir el libro de Sally Lloyd Jones,  “Biblia para niños, Historias de Jesús” Te ayudará a transmitir todas estas verdades a tus hijos de forma hermosa y comprensible para ellos.

Bueno, hemos estado estudiando sobre Noé y el diluvio por alrededor de una semana sin haber mencionado el diluvio. Esto cambiará mañana.  Has escuchado hablar acerca del movimiento de Mujer Verdadera. Hace unos años Dios puso en el corazón de Nancy iniciar un movimiento de mujeres piadosas y temerosas de Dios, dispuestas a caminar por el mundo de forma contracultural, abrazando el diseño de Dios para sus vidas.

¿Quieres ser parte de ese ejército de mujeres? Te invitamos a visitar nuestra página, AvivaNuestrosCorazones.com para que conozcas cómo puedes unirte al movimiento, asistiendo a la primera conferencia de Mujer Verdadera en Santo Domingo, República Dominicana.

Y mañana, escucha una dramática historia sobre el diluvio en el siguiente programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 «Jesus, Lover of My Soul.» Charles Wesley.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

3/7 – La Gran Comisión en Casa

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: A todas las naciones (La gran comisión)

3/7 – La Gran Comisión en Casa

David Barceló

David Barceló

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008

3/6 – VERDADERAS RIQUEZAS

El Amor que Vale

Serie: Una palabra al sabio

3/6 – VERDADERAS RIQUEZAS

Adrian Rogers

“CRUZANDO LOS LÍMITES DIVINOS” | Pastor Adrian Rogers. Predicaciones, estudios bíblicos. Tema #02, Serie “UNA PALABRA AL SABIO”.
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El Dr. Adrián Rogers es un predicador, evangelista y maestro de Biblia. Presenta las Buenas Nuevas de Jesucristo con firme convicción a través de su ministerio de radio y televisión, EL AMOR QUE VALE.

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40 – Las Adicciones – 2/2

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

40 – Las Adicciones – 2/2

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

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Los primeros años de la vida de Jesús

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

Los primeros años de la vida de Jesús

R. C. Sproul

https://www.ivoox.com/46982061

En una universidad donde solía enseñar, a los estudiantes se les tomaba un examen de admisión acerca de su conocimiento de la Biblia.  Y las preguntas eran básicamente simples, pero estaban diseñadas para ver cuánto entendimiento de las Escrituras tenían los estudiantes al entrar a su experiencia universitaria.  Y nunca olvidaré a un estudiante, cuando enseñaba allí, a quien se le pidió que nombrara los cuatro evangelios, escribió en su hoja Mateo, Marcos, Lutero y Juan.

Es interesante preguntar, en primer lugar, ¿por qué hay cuatro evangelios?  Parecería que todo lo que haría falta sería que nos dieran un recuento de la vida de Cristo en el Nuevo Testamento, una descripción biográfica de su persona y de su obra, y, sin embargo, le agradó a Dios darnos cuatro recuentos de la vida y el ministerio de Cristo.

Y de esos cuatro, tres son llamados sinópticos o evangelios sinópticos y los tres evangelios sinópticos son Mateo, Marcos y Lucas. Juan no es considerado un evangelio sinóptico, y muchas personas, con frecuencia, se preguntan por qué.  Bueno, la razón es que los evangelios sinópticos son llamados así por que nos dan, básicamente, una sinopsis o un resumen de la vida de Jesús, mientras que el evangelio de Juan está mucho más orientado a la teológía, y casi todo su evangelio se dedica a la última semana de la vida de Jesús, porque enfatiza mucho su pasión, su sufrimiento y su muerte temas así.

Pero aún este término, “sinóptico”, es un poco engañoso, ya que los evangelios no son biografías completas. Y una de las cosas que notamos, aún en los sinópticos, los evangelios sinópticos, es que tenemos poca información sobre la infancia de Jesús.

Lucas nos da una buena cantidad de información sobre su nacimiento y los primeros años de su infancia,  pero aparte de estos relatos breves de la infancia que tenemos, la única referencia que existe de la infancia de Jesús está en su visita al templo cuando sube para prepararse para su Bar Mitzvah.

Pero el resto de los años de la niñez de Jesús y aún el inicio de su adultez     son desconocidos para la Iglesia. Y esta es una de las razones por las que, en el siglo II, parte de la literatura gnóstica que surgió trató de llenar los espacios en blanco y trató de recuperar, por así decirlo, para los lectores, los años desconocidos de Jesús. Y tenemos algunos libros muy extraños que fueron escritos, como el evangelio de Tomás y otros que nos han dado una visión bastante rara de Jesús.

Por ejemplo, en uno de esos evangelios apócrifos sobre la vida de Jesús, se cuenta la historia de Jesús como un niño pequeño, y que él está solo, y no tiene con quien jugar, por lo que llega hasta el lodo y moldea algunas aves de barro y les hace algo como un “click” a las figuras y cobran vida.

Y Jesús está realizando todas estas hazañas frívolas de poder sobrenatural y cosas así, y esa es una de las razones por las que estas historias no son creíbles en absoluto. Pero los evangelios sinópticos nos dan un poco de información sobre la infancia de Jesús, y eso es lo que quiero que veamos en este segmento hoy.  Ahora bien, una de las características más importantes del evangelio de Lucas es que Lucas sí contiene algunas observaciones interesantes sobre la infancia de Jesús.

Él nos dice al inicio de su evangelio que emprendió un programa de investigación al buscar testigos, y la tradición dice que él entrevistó a María y que aprendió mucho de los primeros años de Jesús por la madre de Jesús. Por eso María figura de forma tan prominente en los relatos del nacimiento en el evangelio según Lucas.

Pero el otro aspecto de estas narrativas de la infancia que encuentro particularmente fascinante, es la inclusión de canciones.  Tenemos el cántico de Zacarías, que es llamado “el Benedictus”; tenemos el cántico de María, que es llamado “el Magnificat”; tenemos el canto, el cántico, por ejemplo, de Simeón que ha sido llamada el “Nunc Dimittis”, y los títulos de estas canciones se derivan de las primeras palabras de las canciones como aparecen en la antigua versión Vulgata de la Biblia, la versión en latín de la Biblia.

Por ejemplo, “el Magnificat” empieza: «Mi alma magnifica al Señor», y eso se remonta al latín y de ahí es de donde se obtiene ese término. Pero hay algo significativo en todo esto. Si recordamos la historia del Antiguo Testamento, hay esos momentos, particularmente en los primeros días de la historia de Israel, donde nos encontramos también con algunas canciones magníficas.

Está el cántico de Moisés que celebra el Éxodo y el salmo de Miriam. Está el cántico de Débora en el libro de los Jueces. Y la razón por la que estos cánticos son importantes es porque en el período del Antiguo Testamento, cuando Dios visitó a su pueblo para llevarlo a un momento muy importante de liberación o redención, era costumbre para el pueblo registrar esta visita de la misericordia de Dios componiendo un cántico que la celebrara.

Y no vemos ningún lugar en la Escritura donde haya una mayor concentración de tales cánticos de victoria o cánticos de liberación como los que están registrados en el evangelio de Lucas con respecto a la visitación suprema de Dios, por la cual visita a su pueblo en la persona de su propio hijo.

Para mí es interesante también que, en el libro de Apocalipsis, y lo vemos en términos del futuro del pueblo de Dios, se da la promesa de que en ese día Dios dará a su pueblo un nuevo cántico.

Y una vez más, la importancia de esto es que ese cántico celebrará la victoria final de Dios y su acto definitivo de liberación. Bueno, tomemos un momento para ver un poco de esto, tal como está registrado en el Nuevo Testamento.

En primer lugar, brevemente, el cántico de María, “el Magnificat”. Solía enseñar un estudio bíblico sobre el libro de Lucas para mujeres, porque el evangelio de Lucas es llamado el «diario del hogar de las damas» de la Biblia, por la sencilla razón de que tenemos un registro en el evangelio de Lucas de más encuentros entre Jesús y mujeres de lo que encontramos en el resto de los evangelios juntos.

Y solía decir a las mujeres que estaban presentes en ese estudio de Lucas que les recomendaba encarecidamente y les instaba a memorizar “el Magnificat” porque es un cántico de alabanza tan fantástico que básicamente deberíamos poder recitarlo sin titubear.

Pero vamos a verlo brevemente, el cántico de María: «Mi alma engrandece al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la humilde condición de esta su sierva; pues he aquí, desde ahora en adelante todas las generaciones me tendrán por bienaventurada».

Si encontrase un paralelo en el Nuevo Testamento con el tema encontrado con frecuencia en los cuentos de hadas de la civilización occidental, lo encontraríamos aquí mismo. Ahora, no me malinterpreten. No pretendo sugerir que la narrativa aquí es un cuento de hadas, pero uno de los grandes temas de cuentos como Cenicienta es la historia de una joven que siendo campesina, es desechada, que es rechazada por sus pares y la hacen a un lado, sin otorgarle ninguna posición de ningún tipo, y ella anhela el día en que ella será reconocida o rescatada.

Y la historia se desarrolla cuando, he aquí, ella es la seleccionada por el príncipe. O la historia en la canción «Algún día mi príncipe vendrá», donde hay un sueño nostálgico por un príncipe encantador que va a venir y rescatar a la doncella de su oscuridad.

De nuevo, esto no es un cuento de hadas, pero el tema que encontramos aquí es que María está diciendo, ‘Mi alma, mi espíritu se regocija. Me regocijo desde lo más profundo de mi ser, porque Dios me ha considerado, me ha notado en mi humilde condición’.

Ahora, una de las razones por las que creo que sería muy útil para nosotros memorizar un cántico como este, es porque no es solo cierto para María.  Eso es cierto para cada uno de nosotros que hemos recibido la misericordia de Dios, porque en comparación con Dios, el estado en que estamos todos, es uno de pequeñez y, sin embargo, Dios ha condescendido y se ha rebajado para visitarnos con su amor y con su misericordia.

«Porque grandes cosas me ha hecho el Poderoso; y santo es su nombre. Y de generación en generación es su misericordia para los que le temen.  Ha hecho proezas con su brazo; ha esparcido a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. Ha quitado a los poderosos de sus tronos; y ha exaltado a los humildes».

Me imagino a María visualizando a los gobernantes poderosos de este mundo que se alzan con orgullo y arrogancia en contra de la soberana majestad de Dios, y se posicionan contra el mismo Dios, como el salmista declara en el Salmo 2.

E imagino a Dios extendiendo su brazo derecho y simplemente dispersando a los poderosos, y Él mira a aquellos a quienes han sido exaltados y puestos en posiciones de poder, los reyes que se entronizan en las estructuras de poder del mundo, y los agarra del borde de sus vestiduras y los tira afuera de sus tronos.

Eso es lo que María está diciendo aquí, porque Dios está poniendo al mundo de cabeza, como suele   hacerlo. «Ha quitado a los poderosos de sus tronos; y ha exaltado a los humildes; a los hambrientos ha colmado de bienes y ha despedido a los ricos con las manos vacías.

Ha ayudado a Israel, su siervo, para recuerdo de su misericordia tal como dijo a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia para siempre”. Una vez más, les recuerdo que cuando estudiamos el Antiguo Testamento y vimos las promesas que Dios hizo a Abraham, en ese momento, señalé este cántico y dije: ‘Aquí, cuando esta promesa se está cumpliendo, hay un cántico de celebración por ello’.

Bueno, es un cántico conmovedor que capta el espíritu de lo que está pasando. Pero uno de mis favoritos, de hecho, uno de mis personajes preferidos de todas las Escrituras es el personaje del venerable santo, Simeón. Y leemos de él en el evangelio de Lucas en el segundo capítulo, el verso 25, «Había en Jerusalén un hombre que se llamaba Simeón; y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel».

Ahora, el término ‘consuelo de Israel’ era un título mesiánico, uno de los muchos ricos títulos que se atribuyeron al Mesías que Dios había de enviar, y el Mesías mismo sería el que iba a consolar a su pueblo.  ¿Recuerdan el pronunciamiento profético de Isaías? “Consuelen, consuelen a mi pueblo, dice el Señor».  Bien, cuando Simeón recibe la noticia del Espíritu Santo de que no morirá hasta que él contemple con sus propios ojos al Ungido del Señor o al Mesías del Señor, él está buscando a la persona que es en sí misma la consolación de Israel.

Así que se nos dice: “Y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.  Y por el Espíritu Santo se le había revelado que no vería la muerte sin antes ver al Cristo del Señor.

Movido por el Espíritu fue al templo. Y cuando los padres del niño Jesús, le trajeron para cumplir por Él el rito de la ley, él tomó al Niño en sus brazos y bendijo a Dios y dijo: Ahora, Señor, permite que tu siervo se vaya en paz». El “Nunc Dimittis”.  “Ahora permite que me vaya”. Jesús es llevado al templo de acuerdo con la ley del Antiguo Testamento.

Se nos dice que se cumplieron ocho días para la circuncisión del niño, y se le puso nombre, y después que los días de la purificación de María terminaron, ellos llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor, según la ley requería, que el primer hijo fuera dedicado a Dios.

Y también sabemos que la ofrenda que traían era una ofrenda que estaba permitida en circunstancias especiales para los que estaban desamparados, para aquellos que estaban inmersos en una profunda pobreza.  Y es esa ofrenda que María y José traen, indicando su existencia azotada por la pobreza con relación a las riquezas de este mundo.

Bueno, en esta ocasión cuando vienen con este bebé para dedicarlo en el templo, Simeón está allí y sus ojos contemplan al bebé, y cuando ve al bebé, dice:  «Ahora, Señor, permite que tu siervo se vaya en paz”. No necesito quedarme por acá para ver a este niño crecer y cumplir todas las tareas y la misión que tú has puesto sobre él, en su papel como Mesías; solo con verlo en su infancia es suficiente.  Estoy satisfecho. Llévame a casa. Permite que pueda partir en paz.

“Porque mis ojos han visto tu salvación la cual has preparado en presencia de todos los pueblos; luz de revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo, Israel».

Y luego leemos que José y… José y su madre, es decir, la madre de Jesús, se maravillaron de estas cosas que se decían de Él.   Y Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «He aquí, este Niño ha sido puesto para caída y el levantamiento de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción (y una espada traspasará aun tu propia alma) a fin de que sean revelados los pensamientos de muchos corazones».

Ahora una de las cosas que el Nuevo Testamento dice de María con respecto al nacimiento de Jesús y a todas las cosas que se están sucediendo, es que María guardó estas cosas y las meditó en su corazón.  Ahora supongamos por un momento, y estamos especulando aquí, que Lucas entrevistó a María y que Lucas obtuvo esta historia de María.

Y Lucas le dice: ‘¿Qué recuerdas de la infancia de Jesús?’ Y puedo oír a María diciendo a Lucas, ‘Bueno, una cosa que nunca olvidaré es cuando lo llevamos al templo, y este profeta estaba allí, y él cantó ese cántico y luego nos bendijo y predijo que mi bebé sería una señal para caída y levantamiento de muchos y que una espada atravesaría mi alma.

No pude conseguir sacar eso de mi mente, y luego, recuerdo el día en que estuve al pie de la cruz y vi a un soldado tomar una lanza y penetrar el cuerpo de mi hijo.

Lo sentí en mi alma’.  Es decir, estoy suponiendo, pero no puedo imaginar que ella no se haya acordado de esta profecía cuando estaba a los pies de la cruz.

Luego leemos de la historia al mismo tiempo de la profetisa Ana, quien también recibió a los padres de Jesús e hizo predicciones.  Y luego nos movemos rápidamente de la infancia de Jesús al relato de la visita de Jesús a Jerusalén en el tiempo de la fiesta de la Pascua.

Eso está registrado en Lucas, capítulo 2, versículo 42: «Y cuando cumplió doce años, subieron allá (a Jerusalén) conforme a la costumbre de la fiesta; y al regresar ellos, después de haber pasado todos los días de la fiesta, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que lo supieran sus padres, y suponiendo que iba en la caravana, anduvieron camino de un día, y comenzaron a buscarle entre los familiares y conocidos».

Ahora bien, esto puede sonar como negligencia infantil o algo así, pero era común en esos días que cuando las personas subían a Jerusalén, desde los pueblos y ciudades de los alrededores, con el fin de la fiesta anual, que ellos fueran en caravana y parte de la costumbre era que los hombres viajaran juntos y las mujeres viajaran juntas.

Y, obviamente, lo que sucedió aquí es que después de haber completado su tiempo en Jerusalén y estando de camino a su casa, María supone que Jesús estaba con José y José asumió, ya que no lo vio, que Él debería estar con su madre, y ambas suposiciones eran erróneas.  Y después de haber hecho un día entero de viaje, descubrieron que habían dejado a su hijo de 12 años en Jerusalén, por lo que se llenaron de pánico y preocupación, y leemos aquí que: “Al no hallarle, volvieron a Jerusalén buscándole. Y aconteció que después de tres días… (¿se imaginan tener a su hijo desaparecido por tres días?) …después de tres días le hallaron en el templo, sentado en medio de los maestros escuchándolos y haciéndoles preguntas.  Y todos los que le oían, estaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestas”.

Ellos estaban sorprendieron de este niño prodigio.  Bueno, cuando los padres de Jesús lo vieron, se sorprendieron; y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has tratado de esta manera?». Recuerden ahora que el Nuevo Testamento deja claro que Jesús vivió sin pecado y aquí su madre, quien obviamente había estado criando un hijo ideal por 12 años, ahora está fuera de sí y hay un poco de crítica velada o acusación aquí, cuando dice: «¿Por qué nos has tratado de esta manera? Mira, tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia. Entonces El les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿Acaso no sabíais que me era necesario estar en la casa de mi Padre? Pero ellos no entendieron las palabras que El les había dicho”.

Este incidente de la vida de Jesús no fue escrito en la semblanza biográfica de Jesús sin razón alguna, pero hay una especie de presagio, que prepara al lector a comprender algo del impulso de la vida de este hombre.  Que desde el momento en que tenía 12 años, él tenía cierto entendimiento, cierto sentido de destino, cierta comprensión de que tenía una misión que cumplir, en obediencia a su Padre en el cielo.

¿No entienden que el templo es donde me corresponde estar? Debo estar en los asuntos de mi Padre. Y el resto de los evangelios sinópticos despliegan el cumplimiento de Jesús de esos asuntos.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

4/7 –La paciencia de Dios

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Noé y el Diluvio – El Evangelio en el Antiguo Testamento

4/7 –La paciencia de Dios

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-paciencia-de-dios/

Leslie Basham: ¿Qué tipo de Dios cubriría la tierra con un diluvio? El mismo Dios que está listo y dispuesto a perdonar pecadores. Con ustedes, Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Nadie tenía que morir en el diluvio. Ni una sola persona debió haber muerto. Todas las personas que perecieron recibieron múltiples y variadas oportunidades para arrepentirse.

Leslie: Estás escuchando  Aviva Nuestros Corazones con  Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Cuando esta serie se grabó en inglés originalmente, poco tiempo después ocurrió la tragedia del terremoto y del tsunami que destruyeron ciudades en Japón.

Existe un peligro al sacar al aire una serie como esta cuando las escenas de alguna tragedia reciente aún están frescas en nuestra memoria.  Pudiera ser que algunos se precipiten a juzgar a quienes han perdido tanto, asumiendo que Dios les deparó para castigo. Realmente no conocemos sus corazones, y tampoco entendemos todos los caminos de nuestro Dios, así que no estamos concluyendo que  haya sido así.

Al mismo tiempo, la multitud de crisis que vimos a consecuencia de lo acontecido en Japón y durante las inundaciones y  tornados que acontecen en los EEUU, nos recuerdan a todos que la vida es corta. Todos necesitamos estar preparados. Todos debemos estar a cuentas con Dios.

En ese sentir, espero que tu espíritu esté abierto para recibir lo que Dios quiere hacer en tu corazón al continuar con la serie, Noé y el Diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento.

Nancy:  Hace cien años Messina era una ciudad costera próspera y preciosa en Sicilia, una isla ubicada en la punta de la bota de Italia. Esta ciudad de Messina tenía una población de 150,000 habitantes; se había convertido en una ciudad perversa y sin temor de Dios. Durante el día de  Navidad en el año 1908, un periódico local publicó una parodia una blasfemia en contra de Dios, y osaron  retar  a Dios a darse a conocer por medio de un terremoto.

Exactamente tres días más tarde, el 28 de diciembre del año 1908 a las 5:30 am un enorme terremoto y una ola masiva azotaron y destruyeron la ciudad de Messina y docenas de poblados circundantes. He leído diversos reportes que estiman las muertes provocadas por el desastre  entre 80,000 y 100,000 personas. Ese terremoto es considerado hasta el día de hoy, como el más mortal de toda la historia de Europa.

Al leer sobre una historia así, donde simplemente el hombre desafía a Dios diciendo. “Muéstranos que eres Dios, pruébalo por un terremoto”, y tres días más tarde el terremoto llega y destruye la ciudad, uno se pregunta, “¿Sería un acto de Dios en respuesta directa al reto expresado en el periódico?”

Bueno, quiero prontamente decir que nosotros no podemos comprender el corazón de Dios, ni sus  pensamientos ni sus caminos. Pero sí sabemos que hay un Dios, y sabemos que es un Dios santo. Y sabemos que todo pecado debe y será juzgado, todo pecado.  El problema es que el juicio no llega tan presto y tan claro como llegó a Messina. No es usual que llegue pisando los talones del pecado. Si así fuera, ¿Quién de nosotras estaría viva para contarlo?

Cuando el juicio no ocurre inmediatamente, entonces nos convencemos a nosotras mismas de que nos podemos salir con la nuestra o bien nos calmamos pensando que simplemente no es para tanto. Sin embargo, al examinar La Palabra de Dios, nos enteramos de que las cosas no son así. Dios está en el proceso de lidiar con el pecado del hombre en nuestro planeta, y vemos como esto se llevó a cabo en Génesis capítulo 6, en el versículo 3. “Entonces el SEÑOR dijo. . .” Esto está en el contexto de varios versículos que antes y después  describen la absoluta perversión y la maldad que había en la era en que vivió Noé. “Entonces el SEÑOR dijo, v.3‘No contenderá mi Espíritu para siempre con el hombre, porque ciertamente él es carne. Serán, pues, sus días ciento veinte años.’ ”

En ese versículo notamos un par de hechos relevantes y reveladores sobre nuestro Dios. Primeramente, Su perseverante paciencia.

Entonces el SEÑOR dijo ‘No contenderá mi Espíritu para siempre con el hombre’, “esto implica que Él contenderá aun un poco más” en este caso serían unos pocos años más. No voy a extinguir de inmediato a la raza humana. Aun cuando hacerlo sería lo justo. ¿Qué fue lo que hizo Dios? Él concedió una prórroga, un aplazamiento, Él concedió una gracia de 120 años. En la economía de Dios eso no es tan largo, pero en nuestra economía, Dios le concede a unas cuantas generaciones oportunidades  para arrepentirse, tal y como lo veremos.

Primera de Pedro capítulo 3, versículo 20, habla de la paciencia de Dios mientras Él esperaba que el arca fuese preparada. ¿Cuánto tiempo? Ciento veinte años esperó Dios en tanto que su justicia clamaba por vindicación. Nuestro Dios es un Dios que sufre durante largo tiempo por nosotros. Nuestro Dios es un Dios paciente. ¿No te alegra eso? Sí, Dios con frecuencia retrasa el juicio para permitirle al hombre arrepentirse. El pastor y maestro Matthew Henry lo expresa bellamente en su comentario sobre el libro de Génesis:

La Justicia demandaba, córtalos de la faz de la tierra, pero la Misericordia intercedió, Señor, déjalos tranquilos este año también; y así la misericordia prevaleció sobre la justicia durante 6 períodos de 20 años. . . Nótese que, el período de la paciencia y la contención con respecto a los pecadores desafiantes es en ocasiones largo, pero siempre tiene un límite: los aplazamientos no son indultos; aunque Dios soporte el agravio por mucho tiempo, no lo hará por siempre. 1

Y este es el otro punto interesante que veo en este versículo. Sí, Dios es paciente y perdonador, pero también: hay un fin, un punto donde termina el sufrimiento y la paciencia de Dios. Dios dijo, sus días serán 120 años, he ahí un término; un plazo.

Así que durante 120 años mientras Noé construía el Arca,  sabemos por 2da de Pedro capítulo 2 versículo 5, que él también predicaba. Él proclamó las Buenas Nuevas, el Evangelio. Proclamó una vía de escape, él proclamó, así lo creo yo, el pecado del hombre y el juicio venidero de Dios, así como la oportunidad para arrepentirse y creerle a Dios y ser salvados de Su ira.

Hubo una oportunidad para que la gente se arrepintiera. Ciento veinte años, y luego llegó el juicio. Vemos, a través de todas las Escrituras, que hay momentos en que la copa de la iniquidad se llena y la gente ya se encuentra lista para el juicio. Puedes leer mucho acerca de esto en el libro de Apocalipsis, donde podemos leer sobre los juicios finales de Dios sobre este mundo, tratando de que los hombres se arrepintieran. Los primeros juicios de Dios son de carácter remedial; buscan hacer que la gente se arrepienta. Pero preparan el camino para el juicio final, el juicio cataclísmico y máximo de Dios, en cuyo momento no habrá ya más oportunidad para el arrepentimiento.

Así que en Apocalipsis capítulo14 versículo10 leemos un versículo sobre los que adoran a la bestia y reciben su marca. Dice, “él también beberá el vino del furor de Dios, que está preparado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y en presencia del Cordero.”  El juicio viene. La copa de la iniquidad, la copa de la ira de Dios se llenará. Y entonces el juicio vendrá.

Pero volvamos a Génesis capítulo 6 y veamos los versículos 7 y 11, “Y el SEÑOR dijo: Borraré de la faz de la tierra al hombre que he creado, desde el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo, porque me pesa haberlos hecho. . .” Versículo 13, “Y la tierra se había corrompido delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia”.

Esta es una palabra de advertencia para aquellos de nosotros que vivimos en un mundo que huye de Dios, que es rebelde a Dios, que se jacta de ser más y más pecador. Debemos darnos cuenta al leer esta historia de Noé, que no solo es una historia infantil simpática. Esta es una historia del juicio y de la ira Dios. Nos percatamos de que los grandes pecados ameritan un gran juicio. Por eso invertí días hablando sobre la depravación, sobre la pecaminosidad del hombre, para que podamos percibir que Dios está más que justificado en su proceder. Es  como si Él estuviera errado si no enviara el juicio.

Y podemos leer en el Nuevo Testamento, en Romanos capítulo 1, del versículo 18:

Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con injusticia restringen la verdad.

Hay personas que prefieren no leer el Antiguo Testamento porque piensan que allí se encontrarán con todo lo relacionado al juicio y a la ira de Dios; prefieren el Nuevo Testamento donde creen que sólo leerán acerca del Dios misericordioso y lleno de gracia y de paciencia.

Permíteme decirte que, el Dios del Antiguo Testamento no ha cambiado. Lo único que separa al Antiguo Testamento del Nuevo es la cruz de Cristo, que hace provisión para nosotros, rescatándonos de la ira de Dios.

Colosenses capítulo 3 nos dice lo mismo. Enumera la inmoralidad sexual, la impureza, las pasiones, los deseos perversos, la avaricia  la idolatría. Y luego dice “Pues la ira de Dios vendrá [sobre los hijos de desobediencia] por causa de estas cosas” (vv. 5 y 6). Esto es parte esencial del mensaje que debemos creer y proclamar en este mundo.

Pero este mensaje no es muy popular. No es el tipo de mensaje que nuestras iglesias, interesadas en atraer personas, están entusiasmadas en proclamar. Pero no puedes ayudar a alguien a entender el Evangelio hasta que esa persona no sepa que es pecadora condenada a la ira y al juicio de Dios. Dios ya está resuelto a ejecutar juicio para limpiar la tierra; porque es lo que Su carácter santo demanda.

La buena noticia es que cuando leemos acerca del juicio de Dios en las Escrituras, siempre va de la mano con el concepto de la Salvación. El juicio y la salvación siempre van de la mano. ¿De qué te vas a salvar? Del juicio de Dios. ¿Y qué hace el juicio de Dios? Promueve la posibilidad y la promesa de salvación.

Leslie: Nancy Leigh DeMoss ha estado describiendo la misericordia de Dios en los días previos al gran diluvio. Ella estará de regreso con la segunda parte del programa de hoy, programa que forma parte de la serie que hemos titulado Noé y el Diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento. Esta serie ha sido muy enriquecedora y  ha ayudado a nuestras oyentes a reconocer la gravedad del pecado. También nos ha animado a apreciar la misericordia de Dios, y a asirnos a la provisión de salvación que Él ha provisto para nosotros.

Si te has perdido este o parte de esta serie puedes obtenerlo al visitar www.AvivaNuestrosCorazones.com

¿No sería maravilloso que nuestros hijos puedan ser expuestos desde pequeños a estas historias bíblicas? A veces como padres nos cuesta trabajo llegarles con estas historias tan ricas en significado, que apuntan a nuestro Salvador. Queremos recomendarte un recurso que te ayudará a llegar a tus hijos con estas historias. Se trata del libro “Biblia para niños, Historias de Jesús”, de Sally Lloyd Jones. Si entras a nuestra página te sugerimos cómo puedes obtenerlo.

Ahora volvamos a la enseñanza. Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy: Uno de los mayores conflictos que los no creyentes tienen con la Palabra de Dios y Sus caminos; es cuando leen acerca de la ira y del juicio de Dios, particularmente en el Antiguo Testamento. Ellos leen un pasaje como el que ahora estudiamos en esta serie, acerca de Noé y del diluvio en los capítulos 6-9 de Génesis, y te dicen: “¿Qué clase de Dios borraría del planeta a todo ser viviente, excepto unos cuantos, en el diluvio? Yo no quiero ese tipo de Dios”. Esa es la postura de un no creyente, uno que no ha sido regenerado.

Pero quiero que veamos, en la medida que continuamos con este estudio, la clase de Dios que es Dios.

Dios es un Dios misericordioso. No es solo un Dios ira y de juicio, sino que es un Dios  misericordioso. ¿Cómo podemos ver eso en la historia de Noé? Vemos a un Dios que es lento para enviar el juicio merecido. Él retrasó Su juicio. Él abogó por Sus criaturas humanas, extendiendo un plazo para el arrepentimiento.

Él les envió a un predicador, Él les envió a Noé, quien el Nuevo Testamento afirma que fue un predicador, un heraldo de justicia. Dios envió a un pregonero a hablarles la verdad, a advertirles del juicio que se avecinaba. Dios les concedió a esta gente, a esta gente pecadora de esos días, una oportunidad tras otra para arrepentirse de sus pecados y para volverse a Dios en fe.

Una de esas primeras advertencias llegó por medio del bisabuelo de Noé. ¿Sabes de quién estoy hablando? Su nombre era Enoc. No encontraremos mucho sobre Enoc; pero lo poco que hay es realmente hermoso. Él es aquél quien no murió, quien fue transportado a los cielos. Las Escrituras dicen que Enoc caminó con Dios; Él fue un hombre poco usual. En el Nuevo Testamento nos enteramos de que Dios le reveló a Enoc que se avecinaba un juicio, y así lo profetizó Enoc y advirtió al pueblo.

Vayamos al pequeñísimo libro de Judas en el Nuevo Testamento, y leamos los versículos 14 y 15:

De éstos también profetizó Enoc, en la séptima generación desde Adán, diciendo: He aquí, el Señor vino con muchos millares de sus santos, para ejecutar juicio sobre todos, y para condenar a todos los impíos de todas sus obras de impiedad, que han hecho impíamente, y de todas las cosas ofensivas que pecadores impíos dijeron contra Él.

Ese fue el mensaje de Enoc.

Luego siguió Matusalén, el abuelo de Noé. ¿Por qué fue famoso Matusalén? Por la avanzada edad que alcanzó— él vivió 969 años. En base a las Escrituras, él vivió más que cualquier otra persona ha vivido en la tierra. Su nombre, Matusalén, en hebreo significa “cuando él haya muerto, será enviado”.

Novecientos sesenta y nueve años, ¿Y qué sucedió el año que murió Matusalén? – Llegó el diluvio. Matusalén murió justo antes del diluvio. Así que durante 969 años este anciano intrigaba a la gente, todos se preguntaban: ¿Cuánto más irá a vivir? Y cuando muera ¿Qué será enviado? Recordaban que su padre solía pregonar que el juicio se avecinaba. Podemos ver que hubo abundante advertencia. Dios había dado a conocer Sus caminos, y envió emisarios cuyas vidas fueron una advertencia.

Y aun cuando Dios llamó a Noé para cumplir su propósito, esperó otros 120 años. Justamente los últimos 120 años de la vida de Matusalén, antes de ejecutar el juicio. Fue un aplazamiento, una prórroga  ¿Pero, por qué?

Las Escrituras nos responden en 1era de  Pedro capítulo 3, en el versículo 20: “La paciencia de Dios esperaba en los días de Noé, durante la construcción del arca”, y en 2da de Pedro capítulo 3 versículo 9  dice “El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento”. Ese es el corazón de Dios. Él es un Dios misericordioso, un Dios que envió advertencia, tras advertencia para dejarles en claro que: “No tenían que perecer. Podían salvarse”.

Tú puedes salvarte durante 120 años, como hemos dicho, Noé estaba predicando mientras construía el Arca. Segunda de Pedro capítulo 2 versículo 5 dice, “Si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, un predicador de justicia, con otros siete, cuando trajo el diluvio sobre el mundo de los impíos”.

Nadie pudo decir que: “Dios no fue justo, Dios no nos advirtió, Dios no nos dio tiempo suficiente, Dios no nos dio una oportunidad para arrepentirnos”.

Aun después de que Noé y su familia entraron en el Arca, hubo una oportunidad más—recordemos que esta gente había visto la construcción del Arca por 120 años. Se dieron cuenta cuando ya estaba siendo terminada. El tiempo se aproximaba, el juicio estaba cada día más cercano, la copa de la ira de Dios estaba llegando al límite antes de derramarse.

Aun después que Noé y su familia entraron al arca, ¿qué pasó? Empezó a llover inmediatamente. No. Dios esperó una semana más, siete días más, antes de abrir los cielos. Siete días más como oportunidad para arrepentirse.

Amigas, no se requiere mucho tiempo para arrepentirse. Pero la gente era indiferente, y hoy en día la gente es indiferente. Su preocupación estaba en los asuntos terrenales, ellos estaban ciegos, ignorantes de lo que estaba por suceder.

Jesús nos cuenta de ello en el Nuevo Testamento, en Mateo capítulo 24 dice:

“Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.” Pues así como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en matrimonio, hasta el día en que entró Noé en el arca, y no comprendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos; así será la venida del Hijo del Hombre.(vv. 37-39).

¿No describen esos versos la manera de vivir hoy en día? No reflexionan en la eternidad. Están inconscientes del juicio eminente que se aproxima, a pesar del hecho de que Dios ha enviado advertencia, tras advertencia, tras advertencia.

Al observar las advertencias de Dios, el tiempo que Dios les da a los pecadores para arrepentirse, al decir “¿Qué clase de Dios borraría la tierra completa con un diluvio?—debemos recordar que nadie tenía que perecer en el diluvio. Todos los que murieron habían tenido amplias oportunidades y gracia suficiente para arrepentirse. Cada uno de ellos, de manera voluntaria rechazó la provisión de la gracia de Dios. Y así mismo será en el juicio final.

La historia del diluvio en Las Sagradas Escrituras, nos ha sido concedida no solamente como una narrativa verídica de un acontecimiento; sino como un recordatorio de que así como Dios juzgó la tierra con un diluvio en aquellos días, el día viene cuando Dios enviará el juicio final, un gran juicio cataclísmico sobre el mundo, y esto no será por medio de agua, sino por medio de fuego. Podemos leer al respecto en  2  de Pedro  capítulo 3.

Es un hecho que la mayoría de los pecadores siempre escogerán  el juicio  ellos escogen perecer antes que humillarse a sí mismos, que arrepentirse, que creerle a Dios, que aceptar Su gracia y rendirse a Él. De manera que Dios es absolutamente justo en Sus juicios. Deseo leerte un pasaje del último libro de la Biblia, el libro de Apocalipsis, en el capítulo 16. Nos da una imagen, una escena del juicio final de Dios en la tierra, de cómo será esto.

“Y oí una gran voz que desde el templo decía a los siete ángeles: Id y derramad en la tierra las siete copas del furor de Dios. El primer ángel fue y derramó su copa en la tierra; y se produjo una llaga repugnante y maligna en los hombres que tenían la marca de la bestia y que adoraban su imagen. El segundo ángel derramó su copa en el mar, y se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser viviente que había en el mar. El tercer ángel derramó su copa en los ríos y en las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, el que eres, y el que eras, oh Santo, porque has juzgado estas cosas; pues ellos derramaron sangre de santos y profetas y tú les has dado a beber sangre; lo merecen. Y oí al altar, que decía: Sí, oh Señor Dios Todopoderoso, verdaderos y justos son tus juicios. El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol; y al sol le fue dado quemar a los hombres con fuego. Y los hombres fueron quemados con el intenso calor; y blasfemaron el nombre de Dios que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria. El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se quedó en tinieblas, y se mordían la lengua de dolor. Y blasfemaron contra el Dios del cielo por causa de sus dolores y de sus llagas, y no se arrepintieron de sus obras.” (vv.1-11)

¿No te recuerda esto a Egipto? Cuando Dios envió esas 10 plagas sobre  Faraón. Fue un juico tras otro. Dios decía, “Arrepiéntanse, arrepiéntanse, arrepiéntanse, arrepiéntanse, arrepiéntanse. Crean las Buenas Nuevas, crean el Evangelio. Coloquen la sangre sobre el dintel de las puertas. Pueden ser salvos.” ¡Vuélvanse al Salvador!,  ¡Crean!, ¡Arrepiéntanse!” Hay pregoneros de justicia; ellos proclaman la verdad.

Algunas de ustedes han estado escuchando, quizás durante años  este programa de radio, u otros programas semejantes. Haz escuchado a tu pastor. Te sientas en tu iglesia semana tras semana y escuchas el mensaje. Arrepiéntete. Cree en el Evangelio. Se salvó de tu pecado. Pero rechazas la invitación para arrepentirte. Cuando llegue el juicio final no podrás decir a tu favor: “Dios, yo no sabía, no me advertiste, no me diste una oportunidad”.

Nadie debe perecer, “Dios no quiere que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento”

Que increíble Dios lleno de gracia, misericordia, paciencia y tolerancia tenemos. Y podemos corroborarlo aun en medio del juicio.

Leslie: Ella es Nancy Leigh DeMoss mostrándonos una esperanza increíble en una bien conocida historia. Ese mensaje es parte de una serie llamada, Noé y el Diluvio: El Evangelio  del Antiguo Testamento. Para escuchar cualquier programa que te hayas perdido en esta serie, para leer la transcripción o escuchar el audio visita AvivaNuestrosCorazones.com

Bueno, ¿por qué salva Dios a los pecadores?, ¿Por qué no simplemente acaba con todos? Nancy explorará estos temas mañana. Prepárate para apreciar la gracia y la gloria de Dios en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 Henry, M. (1996, c1991). Comentario de Matthew Henry’s sobre toda La Biblia: Complete and unabridged in one volume (/data/data/com.infraware.PolarisOfficeStdForTablet/files/.polaris_temp/image1.png). Peabody: Hendrickson.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

2/7 – Id y haced discípulos

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: A todas las naciones (La gran comisión)

2/7 – Id y haced discípulos

David Barceló

David Barceló

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008

¿Quieres ser sanado?

Iglesia Ozama

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Otto Sánchez

Rolando Otoniel (Otto) Sánchez Pérez, nació el 24 de febrero del año 1966 en la ciudad de Santo Domingo.

Viene de un hogar cristiano y conoció la gracia de Jesucristo en su adolescencia.

Es pastor de la Iglesia Bautista Ozama desde el año 1992. Sus primeros estudios universitarios fueron en el área de Publicidad. Realizó estudios  ministeriales en el Seminario Teológico Bautista Dominicano.

Tiene una Maestría en Teología del Southern Baptist School for Theological Studies.

El pastor Otto está dirigiendo el STBD (Seminario Teológico Bautista Dominicano) desde enero del 2008. Está casado con Susana Almanzar y tienen dos niñas, Elizabeth Marie y Alicia.

http://www.ibozama.org