Gloria a Dios en las alturas 

Iglesia Evangélica Unida

Samuel Pérez Millos

Gloria a Dios en las alturas

Samuel Pérez Millos

 Casado con Noemí Susana Colacilli, misionera durante 24 años en Palabra de Vida.

Samuel es responsable del área de formación bíblica en la Iglesia Unida de Vigo.

 Licenciado y Master en Teología (TH. M) por el Instituto Bíblico Evangélico.

Pastor de la Primera Iglesia Evangélica de Vigo, hoy Iglesia Evangélica Unida, desde el 26 de septiembre de 1981.

Profesor de Biblia y Teología en la Facultad Evangélica de España y del Departamento de Teología Sistemática de la escuela Escrituras.

http://www.unidavigo.es

Jesús, el Hombre perfecto

Domingo 5 Enero

Jesús de Nazaret… anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

Hechos 10:38

Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo.

2 Corintios 5:19

Jesús, el Hombre perfecto

http://labuenasemilla.net/20200105

Dejó el cielo para convertirse en un hombre. Al nacer fue acostado en un pesebre, fue un niño dependiente de María, su madre. Estuvo sumiso a sus padres, trabajó para ganar su sustento, vivió en la pobreza (2 Corintios 8:9).

En su ministerio, sin domicilio propio, iba de un pueblo a otro para aliviar los sufrimientos físicos o morales, sanaba a los enfermos, consolaba a los afligidos, a los excluidos. No tenía en cuenta su propia sed, su hambre ni su cansancio.

Fue incomprendido y menospreciado, hasta por sus amigos y su familia. Fue negado y abandonado por los que estaban más cerca de él, y traicionado por uno de ellos.

Al final de su servicio de unos tres años, aunque era inocente, fue arrestado, insultado, azotado, condenado y crucificado. Con todo, durante ese tiempo, pidió a Dios que perdonara a los que lo ultrajaban. Muriendo para salvarnos, Jesús, quien nunca había pecado, fue hecho pecado “por nosotros” (2 Corintios 5:21). Él sabía con anticipación todo lo que le iba a suceder (Juan 18:4), pero aceptó voluntariamente recorrer su camino de sufrimiento hasta la cruz, para la gloria de Dios su Padre y por amor a nosotros.

Resucitado, apareció a los suyos para fortalecer su incipiente fe. Ascendido al cielo junto a su Padre, envió al Espíritu Santo a la tierra para acompañarnos.

Ahora, en el cielo, Jesús espera el momento de tener a los suyos junto a él. Y se ocupa de ellos, respondiendo a sus necesidades diarias.

De él queremos hablarle en este calendario.

Génesis 5 – Mateo 5:1-20 – Salmo 4:1-3 – Proverbios 1:24-33

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Valor inestimable

Sábado 4 Enero

http://labuenasemilla.net/20200104

La palabra del Señor permanece para siempre.

1 Pedro 1:25

La palabra de Dios es viva.

Hebreos 4:12

Valor inestimable

Algunos coleccionistas no dudan en pagar muy caro los libros antiguos, en particular las Biblias, que para ellos tienen un gran valor. Por ejemplo, en noviembre de 2013, un libro de los Salmos en inglés, del año 1640, fue vendido por 14 millones de dólares en una subasta. Sin embargo, no es el precio que se paga por una Biblia lo que le da su valor.

La Biblia no es la obra de un hombre. Es la Palabra de Dios. Ella no tiene precio. Es el regalo de Dios a la humanidad para mostrarle sus pensamientos y su amor. En ella Dios se revela al hombre, especialmente en los cuatro evangelios, que describen la venida de Jesús, su Hijo, a la tierra. Esta revelación del Dios que es amor y luz viene a obrar en nuestra conciencia y en nuestro corazón para hacernos hallar el perdón de nuestros pecados y darnos gratuitamente la vida eterna. Cada relato de la Biblia, cada detalle y cada palabra, desde el primer versículo del Antiguo Testamento hasta el último versículo del Nuevo Testamento, concurren para poner en evidencia el amor del Creador que quiere salvar al hombre perdido. Solo la Biblia es la llave para comprender quién es Dios, perfecto y justo, y su plan para nosotros. Para los hombres y mujeres que creen el mensaje de Dios contenido en este Libro, él es irremplazable y tiene un precio inestimable porque les da paz y felicidad. Esta Palabra es mejor “que millares de oro y plata” (Salmo 119:72).

“¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca… Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino… Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro… Me regocijo en tu palabra como el que halla muchos despojos” (Salmo 119:103, 105, 127, 162).

Génesis 4 – Mateo 4 – Salmo 3 – Proverbios 1:20-23

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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12/17 – Dios cumple Sus promesas

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: La Vida de José

12/17 – Dios cumple Sus promesas

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

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Episodio 17 – ¿Cómo le digo a un creyente profesante que no es salvo?

Soldados de Jesucristo

John Piper Responde

¿Cómo le digo a un creyente profesante que no es salvo?

Episodio 17

SOBRE NOSOTROS

Es el podcast Ask Pastor John en Español, en la voz de Nathan Díaz. Disponible también en videos.

Nuestra misión es predicar el Evangelio de la gracia de Dios en Jesucristo por todos los medios online, a todo el mundo.

La liberación y el desierto

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

La liberación y el desierto

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/42276346

En esta sesión continuaremos nuestro estudio de las doctrinas de la gracia en el Antiguo Testamento, y específicamente estamos en Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio. Moisés es el autor de estos libros e Israel está en el desierto, Israel ya ha sido liberado de su esclavitud en Egipto y está en los cuarenta años de vagar por el desierto.

Y lo que descubrimos en esto, a medida que estudiamos estas preciosas verdades de la soberanía de Dios en la salvación, es que Dios nunca necesita tener las circunstancias en orden para salvar a su pueblo, y nunca necesita tener las circunstancias en orden para enseñar a su pueblo, eso debería causar gran aliento en nuestros días porque vivimos en un mundo caído y deshecho, y creo que a veces pensamos: bueno, si tan solo pudiera pasar esto, o si se hiciera aquello, entonces Dios podría actuar. 

Quiero que sepan que Dios trabaja en medio de las circunstancias más duras y difíciles, y nada estorba los continuos propósitos del Dios todopoderoso.

Y ahora mientras Israel está en el desierto, está en rebelión contra Dios, está en incredulidad, es una generación que se ha apartado de Dios, de hecho, Dios ha dicho que esta generación ni siquiera entraría en la Tierra Prometida, primero deben morir en el desierto, ni siquiera al propio Moisés se le permitirá entrar en la Tierra Prometida.

Y es en medio de este difícil tiempo de obstinación del corazón, de tozudez, que las doctrinas de la gracia brillan con gran esplendor, mientras más oscura la noche, más brillante la luz, y la oscuridad de este tiempo funciona como un negro telón, de fondo de terciopelo, para que esas preciosas verdades brillen aún con más fuerza.

Y así, al llegar al período de Éxodo a Deuteronomio queremos buscar las perlas ocultas de las doctrinas de la gracia. ¿Recuerdas que dijimos que están en forma de semilla? Y estas verdades no necesariamente han comenzado a brotar en formas obvias, créanme que cuando lleguemos al Nuevo Testamento van a estar brillando más que el Sol que está arriba en el cielo, pero aquí está despuntando el día y el rayo de estas verdades, solo están comenzando a irrumpir en el horizonte y podemos verlas, pero tenemos que saber dónde buscarlas, y dónde encontrarlas.

Así que, primero queremos buscar en el libro de Éxodo —y quisiera recordar lo siguiente, de Éxodo a Deuteronomio se trata en su mayor parte de libros históricos, sí, la segunda mitad de Deuteronomio es la entrega de la Ley y en Levítico se entrega también gran parte de la Ley, y Deuteronomio es la segunda entrega de la Ley, pero también hay grandes secciones de narración histórica, y normalmente la doctrina no es tan prominente en la narración histórica porque simplemente es un relato, simplemente se viven las doctrinas.

Pero al encontrarnos en esta sección histórica donde también se entrega gran parte de la Ley, no obstante, aún ahí vemos muchas de estas verdades y quiero llamar la atención a esto para que entendamos que, a través de toda la Escritura, estas verdades, el hecho de que Dios salva a los pecadores por su gracia soberana, se encuentran en cada porción de la Palabra de Dios.

Así que, veamos ahora el libro de Éxodo, en el libro de Éxodo, escrito como dije, por Moisés y bajo la depravación total, bajo la corrupción radical en el libro de Éxodo vemos muy claramente la dureza del corazón del hombre y un lugar donde la encontramos es en el corazón de Faraón.

Ahora bien, en muchos de estos versículos se dirá que el corazón del Faraón fue endurecido y sabemos que Dios fue el agente activo en el endurecimiento del corazón de Faraón, Dios le endureció el corazón para que él pudiera elevarlo para llevar a cabo los propósitos eternos de Dios, pero también hay otros versículos en el libro de Éxodo que dicen que Faraón endureció su propio corazón y en realidad ambas cosas son ciertas.

No obstante, en la soberanía comprensiva de Dios, Dios efectivamente toma la dirección, pero el hecho que el Faraón en su incredulidad endureciera continuamente su corazón hacia Dios nos habla de la depravación de su corazón, y eso es la realidad en cada incrédulo, cada incrédulo está endureciendo su corazón contra Dios, está resistiendo la verdad del evangelio y resistiendo a Dios.

Y solo para darles algunas referencias en Éxodo, Éxodo 8, versículo 15 dice que Faraón, él endureció su corazón, él era responsable ante Dios por la resistencia dentro de su alma, a la verdad de Dios y a la voluntad de Dios, en Éxodo 8, versículo 15 y versículo 32 leemos que el Faraón endureció su corazón y nuevamente en Éxodo 9, versículo 34 leemos una vez más que el Faraón endureció su corazón.

Entendamos esto, ningún corazón permanece igual, o tu corazón se está volviendo más dócil y sumiso a Dios o se está volviendo cada vez más y más duro hacia Dios, pero ningún corazón permanece en un estado constante.

Faraón está continua y reiteradamente endureciendo su corazón, eso también lo vemos cuando Moisés está en la cima del monte Sinaí recibiendo la Ley de Dios, el pueblo de Dios está abajo en el valle quebrantando la Ley de Dios, y era este pueblo apóstata, yo creo que no estaban convertidos, eran religiosos, pero estaban perdidos y le pidieron Aarón que les hiciera un becerro de oro para que ellos pudieran adorar al becerro de oro.

El corazón de cada incrédulo está lleno de idolatría. Un ídolo es cualquier cosa que uno ama más que a Dios, la ama más que a Dios o le sirve más que a Dios, un ídolo no tiene que ser un objeto de oro, un ídolo puede ser un automóvil, puede ser un bote de pesca, una camioneta, podría ser una segunda casa, un ídolo puede ser algo que uno nunca va a tocar siquiera, pero que anhela poseer.

No está mal que uno posea dinero, pero está mal que el dinero posea a uno. Y eso es lo que es la idolatría, es estar atrapado en las garras del materialismo y de la mundanalidad, preocuparse más por las cosas de este mundo que por las cosas de Dios.

Y eso es lo que hay en el corazón de cada incrédulo, y eso es lo que había en el corazón del pueblo físico de Dios, —ellos no eran el pueblo espiritual de Dios— y así había esa idolatría, y la vemos muy claramente mientras están al pie del monte Sinaí.

En medio de esto, si alguien ha de ser salvo debe ser Dios quien toma la iniciativa ¿no?, y esa es la gloriosa verdad de la doctrina de la Elección Soberana, eso lo vemos incluso en el libro de Éxodo porque el hombre no puede escoger a Dios, Dios debe escoger al hombre.

Entonces leemos en Éxodo 33, versículo 19 Dios dice tendré misericordia del que tendré misericordia, y tendré compasión de quien tendré compasión, y esto se usa más tarde en Romanos 9 como una clara documentación de la voluntad independiente libre y soberana de Dios para dar su gracia salvadora a quien Él decida darle su gracia salvadora —porque ningún hombre tiene derecho a la gracia salvadora de Dios.

Moisés le había pedido a Dios muéstrame tu gloria, y esta fue la revelación de la gloria de Dios, fue la revelación de su gracia soberana, que Dios mostrará compasión a quien Él quiera mostrar compasión. Dios siempre tiene un remanente en cada época, aquellos a quienes les muestra su gracia soberana, y tú y yo al estar hoy aquí reunidos, nos humillamos profundamente porque Dios ha puesto su gracia soberana sobre nuestras vidas también.

Vemos la expiación, la imagen de la expiación en el libro de Éxodo, ciertamente la vemos en el Cordero Pascual, y cómo cada jefe de hogar en particular debía aplicar la sangre a su casa y donde el ángel de la muerte veía la sangre pasaba de largo en esa casa, así que es una imagen de la sangre de Cristo y del Cordero de Dios que quitaría el pecado del mundo, y cuando la sangre de Cristo se aplica a nuestra vida, el juicio de Dios y la maldición nos pasan por alto porque recayeron sobre el sacrificio inocente del Señor Jesucristo.

Pienso que vale la pena observar que este Cordero Pascual no fue dado a los egipcios y no fue dado a ninguna otra raza de personas sino exclusivamente al pueblo de Dios, en este sentido fue una expiación muy limitada, ¿no es así? No fue una expiación universal no fue una expiación mundial, fue solo para el pueblo de Dios y pienso que vemos un atisbo aquí de la expiación definitiva en la Pascua.

Y así también vemos el Llamado Irresistible de Dios del cual hablamos con Abraham en la sesión anterior, recuerdan que leímos que Abraham salió de Ur de los Caldeos, pero otro pasaje, Génesis 3,15, 7 dice que él fue sacado, y que fue Dios quien lo saco—, bueno, en la Pascua ocurre lo mismo en la experiencia del éxodo cuando el pueblo de Dios deja la cautividad de Egipto, el relato bíblico dice textualmente que ellos fueron sacados, y el que los sacó no es ningún otro que el Gran Libertador, Dios mismo.

De manera que en Éxodo 12, versículo 42, y luego en el versículo 51 leemos —era una noche que debía ser recordada porque esa noche el Señor sacó de Egipto a los hijos de Israel, es lo que Dios hace en cada conversión, Él saca a un pueblo de la esclavitud y lo hace libre.

Más adelante en Juan capítulo 8 Jesús dirá si el Hijo los liberta, serán realmente libres, y esta es solamente una imagen, una prefiguración de la plenitud de las doctrinas de la gracia, y luego leemos en el versículo 51 y ese mismo día el Señor sacó de Egipto a todos los hijos de Israel, todos aquellos donde había sangre aplicada también fueron llamados y sacados, y aquí nuevamente vemos un tipo —una imagen— de todos aquellos por quienes murió Cristo son los que el Espíritu llama afuera de las tinieblas y de la esclavitud.

Y luego vemos también otra imagen en el libro de Éxodo, sobre la perseverancia de los santos y la gracia preservadora en la división de las aguas del Mar Rojo, que más adelante en 1 Corintios 10 se nos dirá que es una gloriosa imagen de nuestra salvación —de hecho ustedes recordarán cuando Moisés de puso en pie, y dijo estad firmes y ved la salvación que el Señor hará, y la invisible mano de Dios dividió el Mar Rojo y el pueblo de Dios descendió al lecho seco del Mar Rojo, y salieron en el otro lado, y luego Dios retiró el muro que contenía las aguas cuando las huestes del  Faraón corrieron tras de ellos, y el agua ahogó el ejército del Faraón.

Todos aquellos que eran del pueblo de Dios, que entraron y cruzaron el Mar Rojo, salieron al otro lado, ninguno de ellos se ahogó, ninguno se quedó atrás y es una gloriosa imagen, insisto, de nuestra seguridad eterna en Jesucristo, que ninguno que entre en Cristo se apartará jamás de Cristo, ningún creyente se vuelve jamás un incrédulo, esta es la gloriosa verdad de su gracia preservadora.

Y vimos un ejemplo de esto anteriormente en Génesis, olvidé mencionarlo, pero a Spurgeon le encanta hablar del Arca de Noé —me viene eso a la mente—, Spurgeon comenta que Noé cayó muchas veces en el Arca, pero nunca cayó fuera del Arca, y ustedes y yo podemos tropezar, y caer muchas veces en nuestro andar con Cristo, pero nunca nos apartaremos de Cristo, no es una cuestión de que nosotros nos sujetemos de Cristo, el asunto es que Cristo nos sujeta a nosotros, y nosotros a veces podemos volvernos débiles, pero Él nunca es débil, y Él nos toma en su mano y jamás resbalaremos de su agarre soberano.

También en el libro de Éxodo vemos la reprobación divina que es el otro lado de la elección soberana, Dios ha escogido un pueblo, pero también pasó por alto a otros y eso lo vemos en Faraón mismo, ya he mencionado a Faraón, pero en Éxodo 9, versículo 12 dice el Señor endureció el corazón de Faraón, y luego en el capítulo 10, versículo 1 Yo he endurecido su corazón y el corazón de sus siervos, así que no fue solo Faraón sino también quienes les servían, sus corazones también fueron endurecidos por Dios.

Hay corazones que Dios ablanda y vuelve dóciles en el día de su poder, y hay otros corazones que mientras más se exponen a la Palabra de Dios más duros se vuelven —bien se ha dicho, el mismo sol que derrite la nieve endurece la arcilla, y un mismo mensaje ablandará algunos corazones porque Dios está actuando según su gracia en ellos mientras que el mismo sermón, el mismo pasaje, el mismo mensaje endurecerá otros corazones y los hará aún más resistentes a la verdad.

Faraón era un vaso de ira preparado para destrucción, vemos estas doctrinas en el libro de Éxodo y en el libro de Levíticos, en realidad vemos algunas sombras más pequeñas de las doctrinas de la gracia. 

Una a la que quiero llamar vuestra atención es el día de la expiación cuando un macho cabrío era enviado al desierto y el sacerdote ponía sus manos sobre el macho cabrío, todo eso era simbolismo de que un día el Cordero de Dios quitaría los pecados del mundo y todos los pecados de todas las personas que vendrían a creer en el Señor Jesucristo, serían transferidas a Cristo sobre la Cruz, y Él moriría en el lugar de todos aquellos que fueron escogidos por el Padre y que pondrían su fe en Él.

Aún en este día de la expiación era solo para el pueblo de Dios, no era un día universal de expiación para los egipcios, para los caldeos, para los asirios, los babilonios, los medos,  los persas, los cananeos, los hititas, los ibitas y las termitas, y todos los otros que estaban allí, ¡no!, era exclusivamente un expiación definida, particular para un grupo de personas definido y particular, así que aun aquí en Levítico capítulo 16 está esta prefiguración de lo que vendría hacer mucho más claro luego.

Y el sumo sacerdote hacía intercesión por el pueblo cuando iba detrás del velo al lugar santísimo, y allí representaba al pueblo de Dios ante el Dios todopoderoso en el cielo, no iba allí en representación de todo el mundo, no iba allí en representación —nuevamente de todas estas dinastías y naciones e imperios—, no, solo hacía intercesión por el pueblo de Dios y aquí una vez más hay una bella prefiguración de la expiación definida del Señor Jesucristo sobre la Cruz.

Y como recordarán, más tarde en Juan 17, versículo 9 Jesús mismo diría que Él intercede solo por el pueblo de Dios, y no por todos sin distinción, Juan 17:9 ruego por ellos, no ruego por el mundo, así que la intercesión del sumo sacerdote es exclusivamente por el pueblo de Dios —vemos prefiguraciones de ello.

En el libro de Números, efectivamente hay varias declaraciones, muchas tienen que ver principalmente con la doctrina de la depravación total como vemos en Números 11, versículo 1, el pueblo se queja y murmura, y quieren volver a Egipto, están hartos del maná y se rebelan contra Dios, y aun diez de los doces espías están en incredulidad, y dicen no podemos hacerlo —a pesar de las promesas de Dios, representado así —creo yo— a los que son religiosos, pero están perdidos y no convertidos.

Números 16 la rebelión de Coré, una y otra vez vemos un sinnúmero de ilustraciones de la depravación del corazón humano, y aun mientras esa generación iba camino a la Tierra Prometida, ellos se unieron a aquellos que adoraban a Baal y comenzaron a practicar la prostitución, Números realmente es el caso emblemático de la depravación total, pues la vemos por todas partes.

Pero quiero pasar rápidamente al libro de Deuteronomio, aquí vemos declaraciones muy claras de las doctrinas de la gracia.

Cuando miro aquí a mi amigo el reloj, creo que necesito tomar una decisión inmediata y necesito guardar el libro de Deuteronomio para nuestra próxima sesión, porque Moisés hará algunas declaraciones muy claras que necesitamos analizar muy atentamente, y extraer de ellas la dulzura de la gracia de Dios al elegir y preservar.

Así que al concluir esta sesión recordemos que aun en los momentos y circunstancias de mayor dificultad, sin embargo Moisés articula las doctrinas de la gracia, y hay muchos que están viviendo la depravación total y la corrupción radical del hombre, y dado que nosotros nos encontramos en tiempo similares —creo yo—, y en una etapa muy oscura de la historia humana, este es el tiempo para que las luces de las doctrinas de la gracia resplandezcan con mayor intensidad, y esta es una hora muy gloriosa en la que nos hallamos.

Así que no dudemos en enseñar y predicar estas verdades porque no hay mejor tiempo para sostener la luz que cuando está más oscuro, y ahí es donde nos encontramos en este momento y es un tiempo maravilloso, como recordarán el lema de la reforma en Ginebra era: después de las tinieblas, luz. 

¡Oh! Que nosotros también podamos tener la misma firme confianza en nuestro Dios, que la oscuridad nunca puede extinguir la luz, sino que la luz siempre puede extinguir las tinieblas y por tanto el mundo nunca puede extinguir estas doctrinas de la gracia, son preservadas para siempre y mientras las hacemos brillar, y las sostenemos como una ciudad asentada en un monte, mostrando su luz, será esta luz la que brillará en las tinieblas y traerá a muchos a quienes el Señor ha escogido a una relación salvadora consigo mismo.

Bueno, que el Señor selle estas verdades en nuestros corazones, que Él nos anime grandemente a ti y a mí en este día, si pudieron brillar cuando Israel vagaba en el desierto, pueden brillar radiantes en este día, y en este tiempo.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

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3/9 – Cuando eres agobiada por el temor

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

3/9 – Cuando eres agobiada por el temor

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/cuando-eres-agobiada-por-el-temor/

Leslie Basham: Nancy Leigh DeMoss estaba estudiando un pasaje acerca de una tormenta violenta cuando fue sorprendida con noticias importantes.

Nancy Leigh DeMoss: Todavía puedo recordar la mañana cuando estaba meditando y memorizándome el Salmo 46 — al principio de mi propia jornada a través de este Salmo.  En medio de ese tiempo devocional, recibí la noticia de un terremoto masivo que ocurrió en la costa de Japón — una magnitud de 9.0 — el más poderoso terremoto que se conoce que haya ocurrido en Japón, y uno de los cinco terremotos más poderosos en el mundo desde que comenzaron a guardar registros en  1900.

Desde luego, como recordarás, ese terremoto masivo fue seguido por réplicas por más de cincuenta réplicas, algunos de ellos tan grandes como de la magnitud de 6.0.  Luego el terremoto provocó un tsunami gigante, con olas hasta 128 pies (39 metros) olas que golpearon la costa de Japón y que viajaron tierra adentro 6 millas, tragándose todo a su paso.  Las imágenes de esa agua encrespada eran apocalípticas.  Y todo eso  hizo que ese pasaje se hiciera aún más vivo para mí, como estaremos viendo en el Salmo 46 los versículos: 2-3 el día de hoy.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.  Nancy nos ha estado ayudando a prepararnos para las tormentas de la vida en una serie titulada Castillo fuerte es nuestro Dios.  Mientras estábamos grabando, literalmente una ráfaga de tormentas azotó esta área.

Leslie: Quizás oigas algunas de esas tormentas en la grabación.  Pero más importante que eso, escucharás consejo sabio acerca de cómo manejar las tormentas que lleguen a ti. Nancy está en el Salmo 46.

Nancy: Solo para retomar donde estamos, veamos el versículo 1.  Vimos aquí que Dios es un refugio estable, seguro y que nunca falla.  Dios es nuestro refugio y fuerza, y nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Ahora, en los versículos 2 y 3 vamos a ver una constante.  Vamos a ver la inestabilidad y la inseguridad de cada refugio terrenal.  Permíteme leer esos dos versículos, y luego hablaremos sobre  ellos.

“Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares; aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo.”

 

Ahora vemos aquí una descripción de desastres naturales violentos e inusuales.  Caos.  Conmoción catastrófica del orden natural.  Olas agitadas pegando furiosamente contra las montañas.  Vemos a estas montañas siendo desarraigadas y arrojadas al mar.  Esto no es algo que pasa todos los días.

El punto es que hay cosas que pensamos que son estables y que pensamos que son seguras y en momentos descubrimos que no son ni estables ni seguras en lo absoluto.

Al llegar al Salmo 46 a los versículos 2-3, vemos esta devastación causada por aguas turbulentas.  Esas aguas y esa devastación, son una metáfora de fieros oponentes que buscan destruir el pueblo de Dios.  Veremos eso al escudriñar el salmo más profundamente.

Muchos comentaristas piensan, como hemos dicho antes, que se trata de una descripción de las amenazas del ejército asirio avanzando como una ola gigantesca en contra de Jerusalén.  Así que en estas aguas agitadas que causan que montañas sean arrojadas al mar, vemos la descripción, de revoluciones políticas, nación contra nación, confusión geopolítica, tormentas en cada nivel de cada frente de cada escala imaginable.

El versículo 2 habla acerca de que la tierra cedió.  Esta es una imagen de conmoción extrema.  Pensamos en la tierra como lo más sólido, usualmente.  Hasta que empieza a temblar.  Pero, eso sucede todos los días.  Usualmente pensamos que si hay algo sólido en el mundo, es el suelo — tierra firme, el suelo en el que estás parada.

El punto es que nada en este mundo, incluyendo la tierra, es seguro.  Todo es inestable e incierto — todo.  Va a haber terremotos.  Va a haber problemas.  Vimos eso como una palabra plural en el primer versículo.  Cosas que pensábamos que eran estables, inquebrantables y seguras pueden y van a cambiar.  Van a ceder.  Van a ser conmovidas.

Si la tierra puede ceder, entonces cualquier cosa puede ceder.  ¿No es cierto?  Cualquier cosa puede y va a cambiar.  Todos llegamos a puntos en nuestras vidas cuando las cosas que pensábamos que eran las más seguras y las más duraderas prueban no ser seguras ni las más duraderas, ni duraderas.  Es un recordatorio que nunca encontraremos seguridad en ningún refugio terrenal.  Cualquier persona, cualquier cosa en que confiamos, está sujeta a cambio.

Las montañas y la tierra — pensamos de estas cosas como que son inquebrantables.  Pero el hecho es que, solo Dios es inquebrantable. Solo Él es completamente confiable, fiel, y digno de confianza.  Escucha, los problemas causan que nuestros corazones se desprendan de este mundo, cuando nos damos cuenta que no hay nada estable aquí.

Nuestros corazones están ligados a esta tierra hasta que los problemas vienen y nos sacuden.  Cuando nos sacuden, nuestros corazones se desarraigan de esta tierra y se atan más a Dios y al cielo y a lo eterno; a las realidades que sí son inquebrantables.  Y este es uno de los propósitos de los problemas.

Dios conoce que si no tuviéramos problemas, pusiéramos nuestras estacas aquí profundamente. Solo quisiéramos estacionarnos y quedarnos para siempre.  Esa no es la intención de Dios para nosotros para siempre. ¡Ni se acerca a eso!  Él quiere que nuestros corazones se muevan hacia el cielo.  ¿Cómo hace Él eso?  Él agita problemas.  Él hace que montañas se muevan y que las aguas se agiten y provoca tormentas y tempestades — literales o metafóricas — para que nos demos cuenta que, “no puedo poner mi confianza en estas cosas”.

El matrimonio es un gran regalo, pero si tu confianza está en tu esposo, al final, vas a estar decepcionada.

Los hijos son un gran regalo, pero si tu confianza está en cómo resultarán al final, vas a estar decepcionada.

No hay nada, ni nadie, nadie que sea confiable.

He aprendido eso en estos meses recientes.  Recibí una noticia hace varios meses.  De algo que pensé que era muy seguro, tan fiable en mi vida, y luego descubrí que — puf — se desapareció.  Si me hubieras preguntado antes, “¿Tenias tu confianza en esa cosa?”  Yo te hubiera dicho, “No creo”.  Bueno pues, no lo sabía hasta que cambió.

Entonces descubres si realmente tienes seguridad.  Si has estado poniendo tu confianza en cosas y en personas que te pueden ser quitadas de ti y que pueden moverse, no estás en terreno seguro. No vas a tener seguridad.

Elisabeth Elliot escribió un libro llamado, “Facing the Death of Someone You Love”. “Enfrentado la muerte de alguien que amas”, y ella escribió acerca de su propia experiencia.  Recordarás que su primer esposo, Jim Elliot, fue martirizado por los indios auca en las junglas de Ecuador.  Su segundo esposo, Add Leitch, murió de cáncer.  En ese libro ella habla acerca de enfrentar la noticia sorprendente de que tu amado ya no está.  Ella dice en el libro,

“Todo lo que ha parecido lo más fiable, ha cedido.  Las montañas se están cayendo.  La tierra está tambaleando.  En esos momentos es un consuelo profundo saber que aunque todas las cosas parecen ser sacudidas, una cosa no lo es: Dios no es sacudido”.

Me encanta ese versículo en Hebreos capítulo 12.  Es el versículo 27.  Permíteme parafraseártelo.  Porque podemos tomar tiempo y leerlo en su contexto total, pero déjame darte la esencia de lo que dice ese versículo.  Esencialmente dice que las cosas que pueden ser sacudidas serán sacudidas, para que entonces las cosas que no pueden ser sacudidas permanezcan.

Ahora, el salmo continúa diciendo que porque “Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones… por tanto no temeremos”.  Porque tenemos una cierta realidad segura e inquebrantable, aun cuando todo a nuestro alrededor está enloqueciendo, “Por tanto no temeremos”.

Ahora, nuestra falta de temor no está basada en lo que está pasando a nuestro alrededor, porque las cosas que están pasando a nuestro alrededor pueden ser terriblemente atemorizantes.  Está basado en ese fundamento seguro e inquebrantable que es Dios.

El Salmo 27 en el versículo 1 lo dice de esta manera, “El Señor es la fortaleza [o fuerza] de mi vida ¿de quién tendré temor?”  Si tu vida está anclada en Él, no hay razón para temer.

Aun con el ejército violento y bien armado de Asiria que estaba amenazando a Jerusalén—terrenalmente hablando, los Asirios tenían el poder—aun con ese ejército sitiando y rodeando y amenazando la ciudad, el pueblo de Dios en esa ciudad podía permanecer seguro, calmado y libre de temor.  ¿Por qué?  ¿Porque ellos pensaban que podían vencer a los Asirios?  ¡De ninguna manera!  Era porque Dios era su refugio y su protección.

El antídoto al temor en un mundo terrorífico no es tratar de mover nuestras vidas lejos del temor o de los problemas.  El antídoto al temor es anclar nuestras vidas en el carácter de Dios.

Ahora, cuando dice que no temeremos, eso no quiere decir que no vamos a tener sentimientos de temor.  Pienso que quiere decir que no seremos sobrecogidas o paralizadas por el temor.  Tendremos la fuerza y el valor para vencer sobre el temor.

No quiero que pensemos que es algo anormal.  Si viene un tornado con fuerza hacia tu casa, va haber alguna reacción de temor de adrenalina natural.  Creo que lo que está diciendo aquí es que no vamos a tener ese temor paralizante que no te deja seguir adelante ni hacer lo que necesitas hacer.  Tendrás el valor de vencer el temor porque sabes  Quién es el que está en control de todo.

He estado leyendo a lo largo de los últimos meses, solo un poquito a la vez, la biografía de Hudson Taylor, el fundador de la Misión Interior de China (China Inland Mission).  Hay un recuento especial en ese libro de cómo Taylor y su familia y compañeros de misiones estaban viajando por barco a China.  En uno de sus viajes, se encontraron con una tormenta de quince días en el mar de China, donde se enfrentaron con tifón tras tifón.

La descripción es que las velas desaparecieron, los mástiles se desaparecieron, todo se perdió menos su esperanza constante en Dios.  Luego un Sr. Rudland, quien estaba en ese barco y está escribiendo este recuento, notó que a través de la tormenta, el Sr. Taylor estaba perfectamente calmado.  Me encanta esa descripción.  Me pongo a pensar, “¿Señor podré ser esa yo algún día?  Las velas desaparecieron, los mástiles desaparecieron, todo se fue, menos su constante esperanza en Dios.  A lo largo de la tormenta, el Sr. Taylor, cuya vida estaba anclada en Dios, estaba perfectamente tranquilo.

Hay una tormenta allá afuera mientras estamos hablando ahora mismo.  Que es un buen recordatorio de que tenemos un lugar seguro.  Estamos seguras en este salón.  No nos estamos mojando.  Estamos oyendo algo de trueno, estruendos y ruido.  Las nubes están oscuras allá afuera, pero no las podemos ver.  Estamos en este salón, y tenemos un lugar seguro.  Qué imagen de cómo Dios quiere ser nuestro lugar seguro, nuestro refugio en medio de la tormenta.

No quiere decir que las tormentas no vendrán.  Vienen para acá ahora mismo.  Puedes oír los truenos retumbantes allá arriba.  Pero podemos permanecer en calma en medio de las tormentas porque tenemos un refugio.

Cuando las cosas a nuestro alrededor y en nuestro mundo son estables, es fácil darle gracias a Dios y sentir que todo está bien con mi alma.  Pero cuando las cosas no son tan estables, tendemos a sentirnos que no está todo bien.   Es por eso que somos adictas  a la paz, a lo cómodo, y a ese sentimiento de seguridad.  Cuando las olas se incrementan y somos golpeadas por las circunstancias, a menudo nos ponemos ansiosas, inquietas  y temerosas.

Me da tristeza decirte que en algunas de las tormentas que he enfrentado en los últimos años,  mi reacción natural no ha sido buscar refugio en el Señor.  Mi respuesta ha sido, en  numerosas situaciones, ponerme temerosa y ansiosa.  Por eso estoy insistente en este salmo, y pidiéndole a Él que estampe este salmo dentro de mi corazón.

Dios usa eventos que ponen nuestro mundo al revés para llevarnos a aferrarnos a Él.  A veces es fe cruda y franca.  No  puedo ver.  No puedo sentir.  No sé cómo va a terminar esto, como Él lo va a resolver o a arreglar.  Estoy en algunos problemas ahora mismo que no sé como Dios los va a resolver.  ¿Así que, qué haces?  Te aferras a Dios, quien es nuestro refugio, nuestra fuerza y nuestra ayuda.

Así que esos tsunamis, esas inundaciones, esos tifones, esas tormentas — nos recuerdan y nos llevan a Él, y nos recuerdan que nuestra única seguridad se encuentra en Él.  Si has puesto tu esperanza en cosas o en personas de este mundo, lo cual todos nosotros lo hemos hecho en un mayor o menor grado, entonces tienes razón para tener temor.  Porque cuando tu mundo cede, todo en lo que tú has confiado y esperado y encontrado refugio se perderá también.  Será arrastrado.

Pero si tú has puesto tu esperanza en el Dios eterno, aunque todo lo demás a tu alrededor ceda, entonces cuando todo sea dicho y hecho, todavía vas a tener intacta tu Posesión más preciosa y necesaria.  Aquellos que han construido sus vidas en el fundamento de este mundo presente un día sufrirán pérdida irreparable al descubrir que para todo aquello para lo cual han vivido es temporal, movedizo, y vulnerable.

Pero aquellos que han puesto su confianza en Cristo, la Roca Firme, no tienen nada que temer, porque esa Roca nunca será movida, sino que los sostendrá con seguridad y firmeza para siempre.

¿No te encanta el himno, “La Roca Firme”?   Aprendí recientemente que fue escrito en 1834 por un pastor británico y lo cantó por primera vez para una mujer moribunda.  Piensa en la escena mientras reflexionas en estas palabras.

Mi fe está puesta en Jesús solo en su Sangre y su virtud,
En nadie más me confiaré mas solo de Él dependeré.

Cuando no pueda ver su faz, sé que su gracia es siempre igual.
Aun cuando viene tempestad, Él es mi ancla y firme está.

En sus promesas me fiare, aun cuando el viento fuerte esté;
Si todo cae alrededor Él es mi fiel sustentador.

Sobre la Roca firme estoy y solo en Cristo fuerte soy, y solo en Cristo fuerte soy. 

Leslie: Nancy Leigh DeMoss no ha terminado.  Regresará con más enseñanza.  Hemos estado viendo juntas el Salmo 46 en una serie llamada, Castillo fuerte es nuestro Dios.

Como Nancy ha estado explicando, es una serie que nació en el laboratorio de su propia vida.

Nancy: Bueno, como sucede con frecuencia, la serie que estamos transmitiendo esta semana en el Salmo 46 fue grabada hace varios meses cuando yo estaba experimentando unas grandes tormentas en mi vida.  Desesperadamente necesitaba que me recordaran de la fidelidad de Dios cuando las tormentas son tan violentas.

Yo se que muchas, muchas de nuestras radiooyentes están en la misma situación.  Una oyente nos escribió recientemente con un ejemplo.  Ella dijo,

“Cuando la vida ha sido difícil — y ha sido extremadamente difícil los últimos cuatro años — estoy tan agradecida de tener tus enseñanzas.  Probablemente he escuchado unas diez veces tus enseñanzas acerca del quebrantamiento, y he impreso las transcripciones para poderlas compartir con otras también.  Por favor sigue enseñando”.

Te aseguro que mientras el Señor nos lo permita, eso es exactamente lo que planeamos hacer.  También estoy confiando que Él seguirá proveyendo las finanzas para mantener Aviva Nuestros Corazones en el aire.  Como tú sabes, este es un ministerio sostenido por sus oyentes.  Así que eso quiere decir que necesitamos oyentes como tú quienes han sido bendecidas e impactadas a través de este ministerio, para sostener el ministerio financieramente.

Tal vez tú eres una de las miles de personas que ha escuchado este programa, te ha ayudado en algún tiempo de necesidad, te ha fortalecido y animado en tu caminar con el Señor, pero quizás no has tenido la oportunidad de mandar una ofrenda para ayudar al ministerio.

Quiero pedirte si está dentro de tus posibilidades que consideres apoyar a Aviva Nuestros Corazones este mes.  Al hacerlo, estarás ayudándonos a nosotros mientras a su vez nosotros ayudamos a otras mujeres a soportar las tormentas de la vida, y a experimentar la paz y la fidelidad de Dios en cualquier circunstancia que ellas estén enfrentando.

Leslie: Aviva Nuestros Corazones es posible por tus donaciones.  Puedes apoyar a Aviva Nuestros Corazones con un donativo de cualquier tamaño.  El número a llamar, desde EEUU y Canadá, es 1-800-569-5959, o puedes donar en AvivaNuestrosCorazones.com. Cuando llames especifica que tu donativo está dirigido al ministerio en español.

Todos están buscando seguridad.  Están buscando algo en que confiar, pero siguen siendo decepcionados.  Nancy Leigh DeMoss te mostrará que lo único en que puedes verdaderamente confiar, eso será mañana en Aviva Nuestros corazones.  Ahora está de regreso para concluir el programa de hoy.

Nancy: Quiero recordarnos que las tormentas, el estremecimiento, los temblores que experimentamos en nuestros día nos dan un leve vistazo del día venidero cuando la tierra entera sea estremecida y destruida por un juicio cataclísmico que viene a este mundo.

He estado leyendo en mi tiempo devocional en el libro de Apocalipsis.  Apenas estoy terminando otra jornada completa a través de toda la Biblia.  Permíteme leerte una descripción en Apocalipsis capítulo  6.  Es una imagen de este juicio cataclísmico — hablando acerca de desastres naturales.

“Vi cuando el Cordero abrió el sexto sello, y hubo un gran terremoto, y el sol se puso negro como cilicio hecho de cerda, y la luna toda se volvió como sangre, y las estrellas del cielo cayeron a la tierra, como la higuera deja caer sus higos verdes al ser sacudida por un fuerte viento.  Y el cielo desapareció como un pergamino que se enrolla, y todo monte e isla fueron removidos de su lugar.

Y los reyes de la tierra, y los grandes, los comandantes, los ricos, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros y escondednos de la presencia del que está sentado en el trono y de la ira del Cordero, porque ha llegado el gran día de la ira de ellos, ¿Y quién podrá sostenerse?” (12-17).

Esta porción me recuerda a esas imágenes de Japón de la gente tratando en vano de correr delante de las olas agitadas para llegar a tierra más alta.  Pienso en ese canto espiritual, “Oh hombre pecador, ¿a dónde vas a correr en ese día?”

La Escritura describe la ruina final de esta tierra como la conocemos ahora.  Se va a desintegrar.  No existirá más.  Luego, gloria a Dios, será reemplazada por un Nuevo Cielo y una Tierra Nueva, centrada alrededor de la única realidad inquebrantable de Dios.  El Salmo 102 dice:

“Desde la antigüedad tú fundaste la tierra, y los cielos son la obra de tus manos.  Ellos perecerán, pero tú permaneces; y todos ellos como una vestidura se desgastarán, como un vestido los mudarás, y serán cambiados.  Pero tú eres el mismo, y tus años no tendrán fin.  Los hijos de tus siervos permanecerán, y su descendencia será establecida delante de ti” (vv. 25-28).

Aquellos que ponen su confianza en Él para su salvación eterna están seguros.  No necesitan temer.  Tendrán un refugio eterno — pero solo aquellos que confían en Él.

Vemos esos dos tipos de personas en ese poderoso pasaje de Nahúm capítulo 1, que dice por un lado que,

“Bueno es el Señor, una fortaleza en el día de la angustia, y conoce a los que en Él se refugian.  Pero por el otro lado dice, con inundación desbordante pondrá fin y perseguirá a sus enemigos aun en las tinieblas”. (vv. 7-8).

Escucha, donde pongas tu confianza marcará la diferencia para el tiempo y la eternidad. ¿Puedes decir que Cristo es tu única esperanza, la Roca Firme en la cual tú has basado tu vida?  ¿Estás confiando en Él, no solo por un tiempo sino por la eternidad; no solo por el cuerpo sino más bien por el alma, sino más importante por el alma?  Los hombres matan el cuerpo, pero el alma vive para siempre.

Cuando llegue el día de ese juicio cataclísmico de Dios para destruir esta tierra antigua y pecaminosa, ¿te ahogarás en esa inundación, mandada a la oscuridad y perdición y juicio eterno?  O ¿estarás salva y segura porque has tomado refugio en Cristo, la Roca Firme?

Oh Señor, oro que Tú hagas una obra profunda en los corazones y que aquellas que necesiten ser aterradas sean aterradas, aquellas que deben estar atemorizadas porque están poniendo su confianza en las cosas y en las personas de este mundo — quizás en ellas mismas, quizás en su religión, quizás en su iglesia — pero no tienen ningún fundamento seguro.  Que su terror los empuje a encontrar seguridad y refugio en Ti.

Señor, por aquellos que hemos corrido a Ti por refugio, que estamos confiando en Cristo y en Su justicia, que podamos exhibir esa libertad del temor, ese espíritu sin preocupaciones, ese espíritu calmado que sabe que cualquier cosa a nuestro alrededor puede salir mal, puede estar fuera de orden, pueden ser vulnerable y sacudirse y temblar, pero nuestras vidas están ancladas en Cristo, la Roca Firme.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

La Roca Firme, Crystal Lewis, Himnos de Mi Vida ℗ 1995.

Usado con permiso del Ministerio Aviva Nuestros Corazones 

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Nunca es demasiado tarde

Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

Juan 6:68

Nunca es demasiado tarde

Priscila se inscribió recientemente en la escuela de Ndalat, en Kenia, para aprender a leer y escribir. Ella conoce a algunos de sus compañeros: seis de ellos son sus bisnietos. Priscila se convirtió en la estudiante más vieja del mundo, ¡tiene 90 años! ¿Su motivación? «Quisiera leer la Biblia», dice ella.

Priscila responde así a esta invitación de Dios: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39).

En efecto, la Biblia es ese Libro único que contiene el mensaje de amor que Dios dirige a los hombres. Un versículo del evangelio según Juan resume este mensaje: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Quizás usted nunca ha abierto una Biblia, y no quiere hacerlo porque a su alrededor muchos se burlan de ella, ¡a menudo sin haberla leído! ¿No se siente interpelado por el ejemplo de esta anciana que va a la escuela para aprender a leer la Palabra de Dios? Nunca es demasiado tarde para escuchar lo que Dios quiere decirnos: “He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación” (2 Corintios 6:2).

En cuanto a los que hemos creído, recordemos lo que Jesús pidió a su Padre respecto a nosotros: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17:17). Cada hoja de “La Buena Semilla” de este nuevo año tiene como meta invitarnos a leer la Biblia. Nuestra respuesta, ¿será la de los discípulos a Jesús: “Tú tienes palabras de vida eterna”? (Juan 6:68).

Génesis 3 – Mateo 3 – Salmo 2:7-12 – Proverbios 1:10-19

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

21/ 63 – El Banquete de la Gracia | Marcos 7:24-30

Iglesia Biblica del Señor jesucristo

Serie: Marcos

21/ 63 – El Banquete de la Gracia | Marcos 7:24-30

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

El libro de los comienzos

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

El libro de los comienzos

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/44637590

En esta sesión queremos volver al libro de Génesis —que es el libro de los comienzos—, el cual es también el libro de los comienzos para las doctrinas de Gracia porque en las páginas de este primer libro del Antiguo Testamento encontramos muchas de las doctrinas de la gracia, y que se enseñan aquí con claridad, así que quiero que nos subamos al vagón y comencemos a investigarlas muy atentamente.

Y quiero que comencemos con el Principio de la Soberanía Divina que es el fundamento sobre el cual descansan los cinco pilares de las doctrinas de la gracia. La soberanía de Dios se aprecia a través de todo el libro de Génesis, vemos claramente la soberanía de Dios desde la Creación hasta el capítulo 50.

Dios define cómo debe ser adorado, Dios envió un diluvio catastrófico, Dios esparció la raza humana en la Torre de Babel, Dios llamó a Abraham desde Ur, Dios inició el pacto abrahámico —incluso con José el mal que habían pensado hacer Dios lo encaminó a bien, vemos la mano soberana de Dios en prácticamente cada página del libro de Génesis, pero al mirar ahora más atentamente quiero que observemos primero la corrupción radical o depravación total.

Esto se aprecia claramente en el libro de Génesis, y en Génesis 5, versículo 3 leemos un versículo muy interesante, que suele pasarse por alto, dice: Adán vivió 130 años y engendró un hijo a su imagen y semejanza, y le puso por nombre Set, observen, no a imagen de Dios, sino a imagen de Adán —sí, estaba hecho a imagen de Dios, pero esa imagen estaba malograda y corrompida por el pecado.

Por lo tanto, que Set esté hecho a imagen de Adán es una clara indicación de que el pecado de Adán ha sido traspasado a su posteridad, ha sido traspasado a sus propios hijos, y sus propios hijos ahora son creados distintos a como fue creado Adán, Adán fue creado inocente a imagen de Dios, pero ahora Set y cada hijo nacido en la raza humana nacería a la imagen de Adán.

Y nacer a imagen de Adán significa nacer con una naturaleza pecaminosa, con la depravación total de la naturaleza humana, la mente, los afectos y la voluntad ahora están todos dominados por el pecado, y al nacer en este estado, Set y todos los que nacerían en la raza humana, nacerían muertos espiritualmente, en transgresiones y pecados. Así que este es un versículo muy importante.

Pero retrocedamos solo un capítulo mientras estudiamos a Caín y Abel, en Génesis 4 vemos lo siguiente en el versículo 3, Caín trajo al Señor una ofrenda del fruto de la tierra, sabemos, a partir de lo que sigue, que esto no es lo que Dios requería, Dios requería que se le presentara una ofrenda de sangre, un sacrificio de sangre, que el acercamiento solo fuera hecho sobre la base del sacrificio de un animal inocente, pero Caín era autónomo, Caín tenía un espíritu independiente, él se acercaría a Dios a su manera, se inventaría su propia religión, no vendría de la forma que Dios había prescrito.

Y vemos así cómo se manifiesta la naturaleza pecaminosa de Caín, él se justifica a sí mismo, tiene una religión a su propio estilo, y en el versículo 5 leemos: el Señor no miró con agrado a Caín ni a su ofrenda —Dios lo rechazó de plano, no importaba cuán sincero fuera Caín, porque estaba sinceramente equivocado.

Y luego leemos que Caín está muy enojado, no fue humilde, no sintió convicción de pecado, no se arrepintió, ¡se enojó! ¿Y con quién estaba enojado? Estaba enojado con Dios, eso muestra el orgullo, el apestoso orgullo dentro de su propio corazón, su ego se ofendió porque Dios rechazó su sacrificio, y ¿quién se cree Dios para rechazar mi ofrenda? Ahí es exactamente donde estaba Caín y vemos así la depravación total con esteroides, vemos la depravación total sobresaliendo.

En el capítulo 4 de Génesis, Dios dice, si no hicieres bien, el pecado está a la puerta —bueno aquí el pecado se retrata como un león acechando en la puerta, presto a saltar y devorar a Caín, y por supuesto este pecado, es el poder del pecado, y está dentro de Caín, con el pecado listo para consumirlo.

Y luego Dios dice “con todo esto, a ti será su deseo”, ahí está ese principio y poder del pecado tan dentro de Caín que desea dominar a Caín, someter a Caín y destruirlo. El problema está en el interior y como resultado de esto leemos Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató, eso es corrupción radical.

En el comienzo mismo, la primera descendencia de Adán y Eva, aquí Caín ejemplifica alguien que está fuera de una relación salvadora con Dios que intenta venir a Dios con sus propios esfuerzos y con su propia justicia personal.

Cuando llegamos a Génesis 6 leemos de la generación anterior al Diluvio y leemos que el mundo no se está volviendo cada vez mejor, leemos que el hombre no está evolucionando hacia lo mejor, el hombre está involucionando hacia lo peor, pues en términos espirituales está en caída libre, cayendo cada vez más profundo —y profundo en el pecado—, y Génesis 6, versículo 5, este versículo se destaca como un lucero en una noche oscura, pues habla de la depravación total de toda la raza humana —y bien se ha dicho que la Biblia está inspirada por Dios porque si la hubiera escrito el hombre nunca se condenaría así mismo con lo que incluye en la Escritura.

Este tiene que ser el diagnóstico divino de la raza humana, y por eso leemos el Señor vio que era mucha la maldad —mucha, no poca, mucha— de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón eran solo hacer siempre el mal, cada palabra de este versículo está cargada de verdad acerca de la depravación total.

Esta es una fotografía de toda la raza humana que incluye el diagnóstico completo de la raza humana, de cada familia, excepto una familia que sería puesta en el Arca, que había creído en Dios. Así que, miremos estas palabras en Génesis 6:5 —maldad—, el Señor vio que era mucha la maldad de los hombres, aquí la palabra maldad habla de contaminación moral, una corrupción interior, una depravación inmunda, la maldad de los hombres, la palabra hombre es una palabra global que habla de toda la raza humana, todos los que viven en el planeta. Era mucha, no poca, ¡mucha!

Y que toda intención de los pensamientos de su corazón, ¿escucharon eso? ¡Toda intención! De los pensamientos del interior de su corazón, el problema no es su ambiente en el exterior, el problema es su corazón, en el interior y cada pensamiento está contaminado por el pecado; es como tomar una gota de cianuro y ponerla en un vaso de agua, y simplemente lo impregna todo, y hay muerte dentro de todo el vaso.

Desde la coronilla del hombre hasta la planta de sus pies, cada centímetro y cada gramo en él ahora está contaminado, impregnado por el pecado. A eso nos referimos con depravación total, que cada capacidad del ser humano, su mente, su corazón, su voluntad la totalidad de la persona interior está afectada por el pecado, y sus pensamientos son los de hacer solo el mal —no es a veces bueno, a veces malo— aun aquello, que desde una perspectiva humana pudiera parecer una buena intención, en realidad, como Dios lo diagnostica, aún está manchado por el egoísmo.

Era solo el mal, escuchen esta palabra, es un adverbio: siempre, 24 horas al día, 7 días a la semana, cada centímetro, cada gramo suyo, cada persona en el planeta, siempre solo el mal, eso era antes del Diluvio.

Ahora, ¿creen ustedes que será mejor después del diluvio? Porque los que entraron en el arca eran pecadores, ¿no? Pecadores redimidos, pecadores justificados, pero pecadores, al fin y al cabo. Y cuando salen del Arca llevan consigo la contaminación del pecado, continúa exactamente lo mismo que antes del Diluvio. Y entonces en Génesis 8, versículo 21, después del Diluvio, el segundo versículo es igual que el primero —simplemente es más de lo mismo. Y leemos, la intención del corazón del hombre. 

Ahora por favor observe lo que se describe aquí, no la acción externa, sino la intención interna del corazón, que será el timón del barco, lo que guiará todas las acciones externas.

La depravación total no es algo que está meramente en la superficie de la vida de una persona, su fachada externa. Si tan solo pudiéramos cambiar su conducta externa entonces el hombre estaría bien ¡no! El problema es que ha sido inyectado con el tóxico veneno del pecado y está en su interior.

Así que dice en Génesis 8:21 la intención del corazón del hombre es mala, ahí está, una palabra, descripción, el fondo del asunto, cada una de sus intenciones son malas ¿Por cuánto ha sido así? Las tres últimas palabras lo dicen desde su juventud, esto no empezó cuando fue a la universidad, no empezó cuando empezó a salir con la chica equivocada, no empezó cuando consiguió su primer empleo, no, esto fue desde su juventud. Esto en realidad le fue inyectado cuando fue concebido en el vientre de su madre y cuando salió del vientre de su madre, y desde que entró a este mundo, desde su juventud, cada intención suya fue mala.

Ahora este es el diagnóstico de Dios, y quiero que recordemos lo que dice Romanos 3 sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso, este es el diagnostico de Dios sobre toda la raza humana desde el comienzo mismo.

Así que uno dice, entonces, ¿cómo podría alguien salvarse?, si cada hombre está huyendo de Dios, si cada hombre se esconde de Dios, si cada hombre le tiene terror a Dios, si cada pensamiento e intención del corazón del hombre —siempre el mal—, entonces ¿cómo puede alguien entrar en el reino de Dios?, y la respuesta es debe de ser algo que Dios haga, debe comenzar con Dios.

Y realmente comenzó con Dios en la eternidad pasada cuando Dios eligió a sus escogidos, cuando Dios escogió a los que iba a salvar, y eso nos lleva ahora a la doctrina de la elección soberana, esta es posiblemente la verdad más gloriosa de toda la Biblia, porque si el hombre no puede escoger a Dios, qué glorioso es que Dios escoja a pecadores para salvarlos, lo que el hombre no puede hacer y lo que el hombre no quiere hacer, Dios lo ha hecho desde antes de la fundación del mundo.

Entonces, cuando leemos en Génesis 12, versículo 1 “Y el Señor dijo a Abram: vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré”, lo que Dios hizo fue una elección distintiva, en una cultura pagana y en una ciudad cosmopolita pagana, Ur de los Caldeos, Dios escogió a Abram como su propia posesión, Dios obvió a otros pecadores, pasó por alto a otros pecadores y escogió a este pecador para salvarlo. Y sabemos que Dios escogió a Abraham porque Nehemías 9, versículo 7 dice —comienzo de la cita—, tú eres el Señor que escogiste a Abram. La Escritura es el mejor intérprete de la Escritura, y así como un diamante puede cortar otro diamante, solo la Escritura puede interpretar la Escritura.

Así que Dios hizo esta elección distintiva y luego a medida que rastreamos esto a través del libro de Génesis, vemos que con cada, con cada descendiente, Dios hace elecciones distintivas, y así en Génesis 17 leemos que con el nacimiento de Isaac y con el nacimiento de Ismael, aunque Ismael nació primero, Dios escogió a Isaac, y pasó por alto a Ismael y escogió a Isaac para que fuera que él en quien Él pondría su soberana gracia salvadora.

Y luego si avanzamos en Génesis, llegamos a Génesis 18, versículo 19 —este es un versículo extraordinario—, al llegar a este versículo dice, porque Yo lo he escogido, Dios dice he escogido Abraham para salvar y para usarlo, y para que sea mi instrumento, y la palabra para escogido, es un término hebreo que a veces se traduce como conocer, conocer con amor, conocer de una forma íntima y personal, y lo que dice este verbo Yadah, es que Dios escogió con gran amor, poner el afecto de su corazón y la misericordia sobre este indigno pecador, Abraham. Él no escogió Abraham por causa de Abraham, Él escogió Abraham a pesar de Abraham, escogió Abraham simplemente porque escogió salvar a Abraham.

Y luego en Génesis 25, versículo 23 cuando llega el tiempo del nacimiento de Jacob y Esaú, dos gemelos o un par de gemelos, dos hijos en el vientre, Dios escogió poner su corazón sobre Jacob y no sobre Esaú, y según la perspectiva humana habríamos escogido a Esaú por derecho de primogenitura o por orden de nacimiento, pero los caminos de Dios son más altos que los nuestros y los pensamientos Dios van más allá de los nuestros y muchas veces los caminos de Dios nos parecen contrarios a la lógica, y según los inescrutables propósitos de Dios por razones que solo Dios conoce, a Jacob amé y a Esaú aborrecí.

La elección soberana es enseñada claramente en el libro de Génesis y cuando vamos al libro de Romanos y Pablo quiere argumentar a favor de la Elección Soberana, en Romanos Capítulo 9, ¿a dónde acude Pablo? Pablo va al Antiguo Testamento, él ya ha ido al Antiguo Testamento cuando enseñó la justificación por fe, volvió Abraham y volvió a David, y ahora para enseñar sobre la Elección Soberana, ¿a dónde acude?, vuelve a Génesis para mostrarnos que siempre ha sido así, esta no es una verdad nueva para los tiempos del Nuevo Testamento.

La verdad de la Elección Soberana se enseñó en el Antiguo Testamento, quedó demostrada en el Antiguo Testamento, fue ejercida por Dios en el Antiguo Testamento, Elección Soberana, soberana.

Desde luego, vemos algunas prefiguraciones de la expiación definida, pero más en lo que podríamos llamar solo formas tenues, tipos y figuras. Ustedes recordarán que Dios aceptó el tipo de sacrificio de sangre de Abel, y aprendimos algunas verdades elementales que como pecadores solo podemos acercarnos a un Dios Santo y ser recibido por un Dios Santo, llevando un sacrificio, sobre la base de un sacrificio de sangre y luego en Génesis 22, versículo 2 Dios le dijo a Abraham toma a tu hijo Isaac, tu único hijo al que amas y vete a la tierra de Moriah, allí me lo ofrecerás en holocausto.

Una vez más, es solo una prefiguración de Dios que toma a su Hijo, su Único Hijo, el Hijo al que ama profundamente para sacrificarlo un día sobre el altar de la Cruz del calvario por pecadores como tú y yo.

Finalmente quiero que vean aquí el Llamamiento Eficaz en Génesis 11, versículo 31 Abram y Sara salieron juntos de Ur de los Caldeos, y más adelante en Génesis 15:7 se nos da una descripción más potente de su salida, se nos dice que fueron sacados, pero ¿quién los sacó? Bueno, es el que los llamaba, no era nadie más que Dios mismo y el llamado fue tan potente que los capturó y empezó a traerlos hacia Él y a guiarlos al lugar donde entrarían en una relación personal con Dios.

Y en Génesis 15:7 leemos el testimonio de Dios mismo sobre el testimonio de ellos, Dios dice Yo soy el Señor, Yo te saqué de Ur de los caldeos, escuchen, ellos no salieron por iniciativa propia, y Dios no vino a ellos y les dio un simple empujón, ni les dio un leve impulso en la dirección correcta, Dios los sacó y eso retrata a Dios capturándolos, tomándolos y sacándolos de las tinieblas, y del paganismo y de la mundanalidad hacia una tierra donde Dios se revelaría a ellos.

Y allí Abraham le creyó a Dios, de hecho en el versículo anterior, Génesis 15:6 dice Y Abraham creyó en el Señor y le fue contado —reconocido— por justicia, allí está la doctrina de la justificación Solo por la Fe, y el siguiente versículo dice cómo es que creyó en Dios, creyó en Dios porque había sido sacado de las tinieblas y llevado a una tierra a un lugar donde Dios se dio a conocer a Abraham, y le dio a conocer su misericordia y su gracia salvadora, y creyó en Dios porque Dios mismo lo había llevado a creer en Dios.

Y eso nos lleva finalmente a la gracia preservadora, una vez entró en una relación con Dios, jamás saldría de esa relación porque Dios dijo en Génesis 17:19 Y estableceré mi pacto con él —y escuchen esto— como pacto perpetuo, si Abraham hubiera entrado en este pacto y luego hubiera salido, habría sido un pacto de 10 años, un pacto de 5 años, pero era un pacto perpetuo, ¿no?

Por lo tanto su destino eterno con Dios fue establecido y sellado mientras él estaba aquí en la tierra, y nunca podría caer del pacto porque fue Dios quien inició este pacto, y Dios lo insertó en este pacto y Dios lo selló en este pacto, y nunca podría separarse o caer de este pacto, esta es la gracia preservadora de Dios, y a medida que avanzamos por la Escritura, y lo vemos, esto en muchas formas, se detallará con muchas verdades, metáforas, analogías, e imágenes de la seguridad eterna que tenemos.

Si tú eres un creyente en Jesucristo, eres parte de este pacto eterno y perpetuo, y lo que está establecido para la eternidad no se puede deshacer en el tiempo.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es