¿Dónde vive Dios?

Así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.

Isaías 57:15

¿Dónde vive Dios?

Nuestro Dios vive en dos moradas que forman un contraste absoluto: el cielo y el corazón del hombre, más exactamente el corazón del que está abatido y que siente el peso de sus pecados.

Si es difícil evaluar la distancia que nos separa de las estrellas, todavía es más difícil imaginar la distancia que separa a la criatura del Creador, al hombre pecador del Dios santo, con el que no está reconciliado. Sin embargo, Dios desea vivir con aquel que tiene un espíritu contrito y humillado. ¡Qué increíble e inimaginable humildad! ¡El Dios todopoderoso quiere vivir con la debilidad, el Dios infinito con su criatura, y la divinidad con el polvo!

“¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?”, decía el rey David (Salmo 8:4). Nosotros podemos, pues, decir: «Señor, forma mi corazón para que pueda vivir contigo; destruye en mí todo pensamiento de orgullo; hazme humilde. Recuérdame que dependo de tu bondad; ayúdame a comprender que mi vida, mi salud, mi fuerza y mi mente están en tu mano. Mi fuerza puede dejarme, mi inteligencia declinar y mi vida interrumpirse, pero estoy en tus brazos».

Cada instante necesitamos la gracia y el amor; estos nos liberan. Permanezcamos por la fe en la presencia de Aquel que se humilló hasta la cruz, y que ahora está en la gloria. ¡Es allí donde aprendemos la verdadera humildad!

Job 10-11 – Hebreos 3 – Salmo 120 – Proverbios 27:11-12

 Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Librémonos del miedo

NOVIEMBRE, 10

Librémonos del miedo

Devocional por John Piper

El día en que temo, yo en ti confío. (Salmo 56:3)

Una posible respuesta a la verdad de que la raíz de nuestra ansiedad es incredulidad, es la siguiente: «Tengo que lidiar con la ansiedad casi todos los días, y eso me hace sentir que mi fe en la gracia de Dios debe ser insuficiente. Me pregunto si puedo tener alguna certeza de mi salvación».

Mi respuesta a esta preocupación es: supongamos que usted está en una carrera automovilística y su enemigo, quien no quiere que usted termine la carrera, le arroja lodo en el parabrisas. El hecho de que temporalmente pierda de vista la meta y empiece a salirse de la pista no implica que vaya a abandonar la carrera.

Sin lugar a dudas, tampoco significa que usted está en la pista equivocada. Si así fuera, el enemigo no lo molestaría en absoluto. Lo que significa es que debe encender el limpiaparabrisas.

Cuando la ansiedad nos golpea y nubla la visión de la gloria de Dios y de la grandeza del futuro que él planeó para nosotros, eso no quiere decir que no tengamos fe, o que no llegaremos al cielo. Quiere decir que nuestra fe está bajo ataque.

Al recibir el primer golpe, nuestra confianza en las promesas de Dios puede titubear y volverse inestable. No obstante, el hecho de que sigamos encarrilados y lleguemos a la meta depende de que, por medio de la gracia, pongamos en marcha un proceso de resistencia, es decir, depende de que luchemos contra la incredulidad que la ansiedad genera. ¿Encenderemos el limpiaparabrisas?

El Salmo 56:3 dice: «El día en que temo, yo en ti confío».

Notemos que no dice: «nunca lucho contra el miedo». El miedo nos golpea y entonces la batalla comienza. La Biblia no asume que los verdaderos creyentes no tendrán ansiedad. En lugar de eso, nos enseña a luchar contra ella cuando nos golpea.


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Devocional tomado del libro “Future Grace” (Gracia Venidera), páginas 53-54

 

 

Segunda Temporada – Programa 7 «Salvos ¿Para qué?»

 «Salvos ¿Para qué?»

Segunda Temporada – Programa 7

Eduardo Saladin – Sugel Michelén – Rafael Alcántara

 

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org/

Reunidos en el nombre del Señor Jesucristo

Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Mateo 18:20

Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana… vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros.

Juan 20:19

Reunidos en el nombre del Señor Jesucristo

Un predicador y evangelista muy conocido en China insistía en la importancia para los creyentes de no quedarse solos, sino de reunirse en el nombre del Señor Jesús.

Esta enseñanza tuvo por resultado la formación de un gran número de «iglesias de casa», poco antes de la revolución comunista. Esas iglesias aún subsisten en la clandestinidad, y han permitido la continuidad del testimonio cristiano en China. Dios había preparado esa enseñanza apropiada para todos los tiempos y, en especial, con miras a los períodos de persecución.

A menudo la Biblia menciona iglesias que se reunían en las casas de los creyentes al principio del cristianismo. Luego, y esto a lo largo de la historia de la Iglesia, los cristianos aislados o perseguidos se reunieron frecuentemente en pequeños grupos en las casas para estudiar la Biblia, orar y alabar a Dios. Allí, mientras a su alrededor todo era oscuridad, experimentaron la dulzura de la presencia de su Señor.

No esperemos a ser perseguidos para tener esta experiencia; seamos diligentes para reunirnos con otros creyentes. Hagámoslo contando solo con el Señor y velando humildemente para vivir lo que la Palabra de Dios nos enseña con respecto a este tema. El Espíritu Santo nos hará experimentar una paz y una felicidad sin igual. Comprobaremos que Jesús cumple su promesa y está en la cita que dio a los suyos reunidos únicamente en su nombre.

Job 9 – Hebreos 2 – Salmo 119:169-176 – Proverbios 27:9-10

 Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

El fin de la historia

NOVIEMBRE, 09

El fin de la historia

Devocional por John Piper

Estos sufrirán el castigo de eterna destrucción, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando Él venga para ser glorificado en sus santos en aquel día y para ser admirado entre todos los que han creído; porque nuestro testimonio ha sido creído por vosotros. (2 Tesalonicenses 1:9-10)

Pablo describe la segunda venida de Cristo en términos de esperanza y terror.

Jesucristo no solo volverá para hacer efectiva la salvación final de su pueblo, sino también «para ser glorificado en sus santos en aquel día y para ser admirado entre todos los que han creído» por medio de su salvación.

Un último comentario se refiere al momento culmine de la historia en el libro de Apocalipsis: Juan retrata la nueva Jerusalén, la iglesia glorificada, en Apocalipsis 21:23: «La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que la iluminen, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera».

Dios el Padre y Dios el Hijo son la luz en la cual los cristianos vivirán su eternidad.

Esta es la consumación del propósito de Dios en toda la historia: manifestar su gloria para que todos la vean y lo alaben. La oración del Hijo confirma el propósito definitivo del Padre: «Padre, quiero que los que me has dado, estén también conmigo donde yo estoy, para que vean mi gloria, la gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación de mundo» (Juan 17:24).

Podríamos concluir que el principal fin de Dios es glorificar a Dios y obtener su propio deleite eterno. Él está en el centro de sus propios afectos. Por esa misma razón, es una autosuficiente e inagotable fuente de gracia.


Devocional tomado del libro “Deseando a Dios”, página 321

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«Detrás de la puerta, La intimidad y el Sexo en el matrimonio»

«Detrás de la puerta, La intimidad y el Sexo en el matrimonio»

Eduardo Saladín

 

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Fue llamado a salvación por la gracia de Dios conjuntamente con su esposa a través del ministerio de la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en 1981. Graduado de administración de empresas con una Maestría en Negocios, es propietario de una empresa de Artes Gráficas. Desde el año 1985 pertenece al cuerpo de pastores de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo. Tiene un Doctorado en Teología, Consejería y Manejo de Conflictos en Trinity Theological Seminary, Indiana, Estados Unidos. Es miembro de la Association of Certified Biblical Counselors (ACBC) y productor del programa Entendiendo los Tiempos que se transmite por radio y television.

Está casado con Patricia Acebal, tiene tres hijos: Rosalía, Sarah y Eduardo y seis nietos: Patricia, Daniel, Samuel Elías, Nazario, Said y Noor.

https://ibsj.org/

 

¿Por qué Dios permanece silencioso?

jueves 9 noviembre

¿Por qué dices… de mi Dios pasó mi juicio? ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es el Señor, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.

Isaías 40:27-28

¿Por qué contiendes contra él? Porque él no da cuenta de ninguna de sus razones.

Job 33:13

¿Por qué Dios permanece silencioso?

A veces definimos el silencio como el hecho de no hablar, de no expresar nada. De ahí sale la amalgama demasiado rápida: silencio igual a ausencia; y muchos piensan: «Dios calla, por lo tanto no existe». Otros se hacen sinceramente la pregunta: «¿Por qué Dios permanece callado?».

Efectivamente, Dios no nos explica todo. Quizás usted haya subido a un avión, pero muy pocos de nosotros han tenido el permiso para entrar en la torre de control del aeropuerto, donde los controladores aéreos guían los movimientos de los aviones, los despegues y los aterrizajes. No podemos estar en el lugar donde se deciden esos desplazamientos, ni saber por qué, cuándo y cómo son dirigidos aquí o allí. Sabemos que es en esa torre, a la que no tenemos acceso, donde se decide todo. Solo los controladores conocen las razones de las idas y venidas de cada avión. En esa torre residen los porqués, las explicaciones a los movimientos de cada uno de los aviones.

Nosotros, los seres humanos, no estamos admitidos en la «torre de control» de Dios. No se nos comunican los porqués y para qué, las causas primeras de todo, las razones profundas de tal deceso, de tal accidente o de tal separación. No nos desanimemos ni nos culpabilicemos ante el silencio de Dios en la prueba. Él nos dice todo lo que es bueno que sepamos. ¡Podemos confiar en él totalmente, pues nos ama!

Job 7-8 – Hebreos 1 – Salmo 119:161-168 – Proverbios 27:7-8

Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

De qué manera no debemos buscar a Dios

NOVIEMBRE, 08

De qué manera no debemos buscar a Dios

Devocional por John Piper

Si por causa del día de reposo apartas tu pie para no hacer lo que te plazca en mi día santo, y llamas al día de reposo delicia, al día santo del Señor, honorable, y lo honras, no siguiendo tus caminos, ni buscado tu placer, ni hablando de tus propios asuntos, entonces te deleitarás en el Señor, y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra. (Isaías 58:13-14)

Es posible buscar a Dios sin glorificarlo. Si queremos que nuestra búsqueda honre a Dios, debemos buscarlo por el gozo de la comunión con él.

Tomemos a modo de ejemplo el día de reposo. El Señor reprende a su pueblo por buscar su propio placer en el día santo del Señor. ¿Qué quiere decir esta reprensión? Quiere decir que su pueblo se deleitaba en sus propios asuntos y no en la belleza de su Dios.

Él no reprende el hedonismo, sino lo pobre de su hedonismo. Se conformaron con los intereses seculares y por eso los honraron más que a Dios.

Notemos que llamar al día de reposo «delicia» equivale a llamar al día santo del Señor «honorable». Simplemente, esto significa que honramos a aquello que es nuestra delicia, o dicho de otro modo, que glorificamos a aquello en lo que nos deleitamos.

El deleite en Dios y la glorificación de Dios son una misma cosa. Su propósito eterno y nuestro placer eterno van de la mano.


Devocional tomado del libro “Deseando a Dios”, páginas 306–307

Todos los derechos reservados ©2017 Soldados de Jesucristo y DesiringGod.org

Las Emociones y la Santidad

Las Emociones y la Santidad

 Sugel Michelén

 

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica delSeñor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina.

El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

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Quejas estériles u oraciones sinceras

miércoles 8 noviembre

 

Invoqué en mi angustia al Señor, y él me oyó; desde el seno del Seol clamé, y mi voz oíste. Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé del Señor, y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo.

Jonás 2:2, 7

Bueno es el Señor a los que en él esperan, al alma que le busca.

Lamentaciones 3:25

Quejas estériles u oraciones sinceras

Un libro de la Biblia fue titulado: “Lamentaciones de Jeremías”. Sin embargo estas lamentaciones no son lloriqueos. El profeta expresa, llorando, su tristeza, pero no para quejarse, sino para orar a Dios ante los sufrimientos reales y profundos de su pueblo.

¡A menudo nuestras quejas son completamente distintas! Nos quejamos un poco de todo, y sobre todo de los demás. Nos entristecemos y entristecemos a los que nos rodean.

En la Biblia, la lamentación no es una recriminación, sino una oración. Es la súplica de un creyente cuando pasa por grandes sufrimientos y pide la simpatía y la ayuda de Dios. Así oraron creyentes como Job, Ezequías, Jeremías, Jonás… Lloraron y dijeron a Dios aquello que no podían decir a ninguna otra persona. Sus “lamentaciones” no eran resignación ni una rendición, sino el lenguaje de su fe en una situación extrema que no comprendían.

Aprendamos a reemplazar nuestras quejas estériles por oraciones sinceras, incluso expresadas en “lamentaciones” y súplicas. En medio del sufrimiento, en vez de dar curso a la crítica o al resentimiento, dejémonos penetrar por la Palabra de Dios, viva y eficaz. Entonces “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:7).

Job 6 – Juan 21 – Salmo 119:153-160 – Proverbios 27:5-6

Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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