¿Queréis acaso iros también vosotros?

¿Queréis acaso iros también vosotros?

imgres

Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. – Juan 6:67-69

Algunas preguntas de la Biblia

A veces los milagros y las enseñanzas de Jesús despertaron entusiasmo, y multitudes acudieron a escucharlo. Pero el entusiasmo no es fe, y cuando Jesús mostró lo que implica la fe, muchos se alejaron. Jesús sintió tristeza al ver esas deserciones, pero sabía que la hora de la verdad debía llegar para cada persona, e hizo esta pregunta a los discípulos más cercanos a él: “¿Queréis acaso iros también vosotros?”.

A la hora de tomar decisiones, o en medio del sufrimiento y el desánimo, nosotros que hemos escuchado las enseñanzas de Jesús, ¿daremos marcha atrás? ¿Formaremos parte de los que desertan? Las buenas costumbres no bastarán para retenernos, ni siquiera el afecto de nuestros amigos creyentes… ¡solo la fe determinará nuestra decisión!

Pedro, espontáneo y en un impulso de afecto y sinceridad, respondió: “Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”. Su respuesta hace resaltar los dos puntos de apoyo de su fe:

– Primero las palabras del Señor, mediante las cuales encontró la vida eterna, es decir, una vida que lo puso para siempre en relación con Dios mismo; desde entonces las palabras de Jesús alimentaron su vida.

– Luego Pedro fue hasta el corazón de su fe: creyó, y por lo tanto supo que Jesús es mucho más que un hombre. Es aquel a quien Dios designó, único entre los hombres. Es el Mesías, “el Hijo de Dios”, el Salvador del mundo.

2 Samuel 12 – Hechos 4 – Salmo 24:7-10 – Proverbios 10:5-6

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Cuando somos inmortales

FEBRERO, 18

imgres-5

Cuando somos inmortales

Devocional por John Piper

Cuando se hizo de día, los judíos tramaron una conspiración y se comprometieron bajo juramento, diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubieran matado a Pablo. (Hechos 23:12)

¿Y qué pasó con esos tipos hambrientos que prometieron no comer hasta que hubieran tendido una emboscada a Pablo?

Leemos sobre ellos en Hechos 23:12: «Cuando se hizo de día, los judíos tramaron una conspiración y se comprometieron bajo juramento, diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubieran matado a Pablo». No funcionó. ¿Por qué? Porque una serie de eventos poco probables ocurrieron:

· Un niño escuchó la conspiración.

· El niño era el hijo de la hermana de Pablo.

· El niño tuvo el coraje de ir donde el centurión romano que vigilaba a Pablo.

· El centurión lo tomó en serio y lo llevó al tribuno.

· El tribuno le creyó y preparó «doscientos soldados, setenta jinetes y doscientos lanceros» para llevar a Pablo a seguridad.

Muy poco probable y extraño, pero eso es lo que ocurrió.

¿Qué es lo que hicieron mal los hombres hambrientos esperando en la emboscada? Fallaron en evaluar lo que le ocurrió a Pablo justamente antes de que ellos conspiraran. El Señor se le apareció a Pablo en la prisión y le dijo: «Ten ánimo, porque como has testificado fielmente de mi causa en Jerusalén, así has de testificar también en Roma» (Hechos 23:11).

Cristo dijo que Pablo iría a Roma, y eso sucedió. Ninguna emboscada puede oponerse a la promesa de Cristo. Hasta que llegara a Roma, Pablo sería inmortal. Había un testimonio final que debía ser dado, y Cristo se aseguraría de que Pablo lo diera.

Nosotros también tenemos un testimonio que dar, y seremos inmortales hasta que lo hayamos dado.

http://solidjoys.sdejesucristo.org/

La realidad de la iglesia de hoy

La realidad de la iglesia de hoy

imgres-2

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

 

La vida intraeclesiastica. El verdadero compromiso con Dios también implica compromiso con su cuerpo que es la iglesia.

sugel100x100Sugel Michelén (MTS) es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Ha sido por más 30 años uno de los pastores de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo, en República Dominicana, donde tiene la responsabilidad de predicar regularmente la Palabra de Dios en el día del Señor. Es autor de Palabras al Cansado, Hacia una Educación Auténticamente Cristiana y un libro ilustrado para niños titulado La más Extraordinaria Historia Jamás Contada. El pastor Michelén y su esposa Gloria tienen 3 hijos y 4 nietos. Puedes encontrarlo en twitter.

http://ibsj.org/

 

Gozo y paz

Gozo y paz

imgres

El Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer. – Romanos 15:13

«¿Qué lo hace feliz?». Esta fue la pregunta que leí en la primera página de una revista muy conocida. Al hojearla descubrí una multitud de artículos destinados a amoblar y decorar la casa, o a crear un jardín más bonito. Vivir en un espacio agradable y confortable puede, sin duda, contribuir al bienestar, pero este privilegio no es accesible a todos.

En cambio, hay una felicidad a la que todos tienen acceso y es gratuita. “He aquí os doy nuevas de gran gozo”, dijo el ángel a los pastores cuando Jesús nació. “Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor” (Lucas 2:10-11). El mundo de aquel entonces no quiso recibir esta buena noticia, pero hoy, todo aquel que se acerca a Jesús con fe puede experimentar el verdadero gozo de la salvación, del perdón y de la vida eterna.

Dios también da la paz: “Tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5:1). Él mismo hizo la paz “mediante la sangre de su cruz” (Colosenses 1:20). Jesús, muerto y resucitado, dijo a sus discípulos tristes y temerosos: “Paz a vosotros” (Juan 20:21). Creer en el Señor Jesucristo es experimentar esta paz profunda en nuestra conciencia y su gozo en nuestro corazón. Los primeros cristianos de Roma poseían esta felicidad y esta paz, y el apóstol Pablo deseaba que estuviesen rebosantes de ellas.

Cristianos, oremos para que Dios nos ayude a estar llenos de ellas y a transmitirlas a los que nos rodean.

“Por cuanto me has alegrado, oh Señor, con tus obras; en las obras de tus manos me gozo” (Salmo 92:4). “Me hiciste conocer los caminos de la vida; me llenarás de gozo con tu presencia” (Hechos 2:28).

2 Samuel 11 – Hechos 3 – Salmo 24:1-6 – Proverbios 10:3-4

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Los dulces designios de Dios

FEBRERO, 17

imgres-5

Los dulces designios de Dios

Devocional por John Piper

Pero cuando Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia… (Gálatas 1:15)

Meditemos en la conversión de Pablo, la soberanía de Cristo y lo que los pecados de Pablo tienen que ver con nuestra salvación.

Pablo dice que Dios «me apartó desde el vientre de mi madre», y que luego, en el camino a Damasco, «me llamó por su gracia» (Gálatas 1:15). Esto significa que, entre el nacimiento de Pablo y el llamamiento en el camino a Damasco, él ya había sido escogido pero aún no había sido llamado como instrumento de Dios (Hechos 9:15; 22:14).

Lo anterior significa que Pablo estaba golpeando y encarcelando y asesinando a cristianos como un escogido de Dios que pronto se convertiría en un misionero cristiano.

Y aconteció que cuando iba de camino, estando ya cerca de Damasco, como al mediodía, de repente una luz muy brillante fulguró desde el cielo a mi derredor, y caí al suelo, y oí una voz que me decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” (Hechos 22:6-7).

No había forma de negarlo o escaparse. Dios lo había escogido para esto antes de que él naciera, y ahora lo estaba llevando a cabo. La palabra de Cristo es soberana. No había negociación posible.

Levántate y entra a Damasco; y allí se te dirá todo lo que se ha ordenado que hagas (Hechos 22:10).

Damasco no fue el lugar donde el libre albedrío de Pablo cediera a Cristo después de décadas de intentos divinos inútiles para salvarlo. Dios tenía un tiempo para escogerlo (antes de que naciera) y un tiempo para llamarlo (en el camino a Damasco). Pablo cedió cuando Dios lo llamó.

Por lo tanto, los pecados que Dios permitió que ocurrieran entre el nacimiento de Pablo y su llamamiento fueron parte del plan, ya que Dios podría haber hecho la obra de Damasco antes.

¿Tenemos alguna idea de lo que el plan de esos pecados podría ser? Sí. Fueron permitidos para ustedes y para mí —para todos aquellos que teman que sus pecados estén fuera del alcance de la gracia—. Es de esta manera que los pecados de Pablo se relacionan con nosotros.

Aun habiendo sido yo antes blasfemo, perseguidor y agresor. Sin embargo, se me mostró misericordia… por esto hallé misericordia, para que en mí, como el primero, Jesucristo demostrara toda su paciencia como un ejemplo para los que habrían de creer en Él para vida eterna (1 Timoteo 13, 16).

¡Oh, cuán dulces son los designios de Dios, que en su soberanía salva a pecadores endurecidos!

http://solidjoys.sdejesucristo.org/

¿Jesús resucitó? (2)

¿Jesús resucitó? (2)

imgres

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos. – 1 Pedro 1:3

Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso. – 1 Pedro 1:7-8

Cuando Jesús fue arrestado, sus discípulos lo abandonaron. Después de su muerte, estaban desanimados, temerosos y decepcionados. Aunque Jesús ya se lo había dicho, no habían comprendido que resucitaría (Lucas 24:1-11). Pero después de su resurrección y de lo que vivieron el día de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo descendió sobre ellos, esos mismos hombres y mujeres que antes estaban desanimados fueron transformados mediante el poder de Cristo resucitado.

En su nombre trastornaron el mundo. Varios de ellos perdieron la vida debido a su fe; otros fueron terriblemente perseguidos. Su valentía no hubiese tenido sentido sin su convicción de que Jesucristo había resucitado de los muertos realmente. Pensaban que Cristo valía mucho más que sus vidas.

Jesús es un Señor vivo. Debido a su resurrección, los que lo siguen no siguen principios éticos de un jefe religioso mortal, sino que tienen una relación viva y personal con un Salvador vivo. Hoy Jesucristo vive y cuida a aquellos que confían en él y le obedecen.

A lo largo de los siglos, multitudes de hombres y mujeres reconocieron la importancia de creer en Jesucristo resucitado, ese Salvador vivo que quiere conducirnos por las sendas elevadas, y a veces audaces, de la fe. “El Señor es mi pastor; nada me faltará” (Salmo 23:1). ¡Él hizo todo lo necesario para que fuese posible!

2 Samuel 10 – Hechos 2 – Salmo 23 – Proverbios 10:1-2

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Cuando la obediencia parece imposible

FEBRERO, 16

imgres-5

Cuando la obediencia parece imposible

Devocional por John Piper

Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac… (Hebreos 11:17)

Para muchos de ustedes ahora —y para otros ya llegará el momento— la obediencia parece ser el final de un sueño. Sienten que si hacen lo que la Palabra de Dios o el Espíritu de Dios los está llamando a hacer, esto los hará miserables, y que no hay manera de que Dios lo haga todo para bien.

Quizás el mandamiento o el llamado de Dios que escuchan ahora sea quedarse casado o quedarse soltero, permanecer en ese trabajo o dejarlo, bautizarse, hablar en el trabajo acerca de Cristo, rehusarse a ceder en su estándar de honestidad, confrontar a una persona que está en pecado, aventurarse a una nueva vocación, ser un misionero. Y como lo ve nuestra mente limitada, la posibilidad de hacer esto es terrible —es como la pérdida de Isaac—.

Han considerado cada perspectiva humanamente posible y es imposible que se obtenga un buen resultado.

Ahora ya saben qué es lo que Abraham sintió. Esta historia de la Biblia es para ustedes.

¿Desean a Dios y sus caminos y sus promesas más que a nada, y creen que él puede honrar y honrará la fe y obediencia de ustedes, al no avergonzarse de llamarse su Dios, y usar toda su sabiduría y poder y amor para convertir este camino de obediencia en un camino de vida y gozo?

Esa es la crisis que enfrentan ahora: ¿Lo desean? ¿Confiarán en él? La palabra de Dios para ustedes es que Dios es digno y Dios es capaz.

http://solidjoys.sdejesucristo.org/

¿Jesús resucitó? (1)

¿Jesús resucitó? (1)

imgres

Después de haber padecido, se presentó (Jesús a sus discípulos) vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios. – Hechos 1:3

Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día. – Lucas 24:46

–Jesús mismo había anunciado su resurrección a sus discípulos: “Después que le hayan azotado, le matarán; mas al tercer día resucitará. Pero ellos nada comprendieron de estas cosas, y esta palabra les era encubierta, y no entendían lo que se les decía” (Lucas 18:31-34).

–La tumba en la que el cuerpo de Jesús había sido colocado fue hallada vacía. Sin embargo, esta tumba había sido custodiada por unos soldados, cerrada con una enorme piedra, y sellada (Mateo 27:60, 66).

–Jesús apareció muchas veces a sus discípulos después de su muerte. Tras su resurrección, apareció al menos diez veces a los suyos, y en una ocasión apareció a 500 personas a la vez. El Señor probó que sus apariciones no eran alucinaciones, pues comió con sus discípulos, habló con ellos, lo tocaron. Le dijo a Tomás, mostrándole sus heridas: “Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente” (Juan 20:27).

–En vano los enemigos de Jesús trataron de hacer callar, mediante amenazas, a aquellos que habían sido testigos de su resurrección (Mateo 28:11-15).

–La resurrección de Jesús y la venida del Espíritu Santo, que se produjo poco tiempo después, son el fundamento del mensaje cristiano (Hechos 2:14-36).

(mañana continuará)

2 Samuel 9 – Hechos 1 – Salmo 22:25-31 – Proverbios 9:13-18

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

 

Cada paso dado hacia el calvario fue por amor

FEBRERO, 15

imgres-5

Cada paso dado hacia el calvario fue por amor

Devocional por John Piper

En esto conocemos el amor: en que Él puso su vida por nosotros… (1 Juan 3:16)

El amor de Cristo por nosotros en su muerte fue tan consciente como fue intencional su sufrimiento. Si fue intencional al dar su vida, fue por nosotros. Fue amor.

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin (Juan 13:1).

Cada paso dado hacia el Calvario significaba: «te amo».

Por lo tanto, sentir el amor de Cristo al dar su vida por nosotros ayuda a ver que fue totalmente intencionado.

Observemos lo que Jesús dijo inmediatamente después del momento violento en que Pedro trató de atravesar el cráneo del siervo, pero que solo le cortó la oreja.

Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su sitio, porque todos los que tomen la espada, a espada perecerán. ¿O piensas que no puedo rogar a mi Padre, y Él pondría a mi disposición ahora mismo más de doce legiones de ángeles? Pero ¿cómo se cumplirían entonces las Escrituras que dicen que así debe suceder? (Mateo 26:52-54).

Una cosa es decir que los detalles de la muerte de Jesús fueron predichos en el Antiguo Testamento; pero es ir mucho más allá decir que Jesús mismo estaba tomando decisiones precisamente para asegurarse de que las Escrituras se cumplieran.

Eso es lo que Jesús dijo que estaba haciendo en Mateo 26:54: «Yo podría escaparme de esta desgracia, pero ¿cómo se cumplirían entonces las Escrituras que dicen que así debe suceder?».

No estoy escogiendo el camino que podría escoger para salirme de estas circunstancias porque conozco las Escrituras. Sé lo que debe ocurrir. Es mi elección cumplir con todo lo que se ha predicho de mí en la Palabra de Dios.


Devocional tomado del articulo “The Intensity of Christ’s Love and the Intentionality of His Death”

http://solidjoys.sdejesucristo.org/