¿Por qué dudaste?

¿Por qué dudaste?

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Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.

Mateo 14:31-33

alimentemos_el_almaLos discípulos de Jesús habían cruzado el lago de Genesaret, mientras su Maestro se había quedado solo, en un lugar retirado, para orar. Era de noche y se había levantado una tempestad. La barca estaba en medio del lago, zarandeada por las olas, y los discípulos se preguntaban si lograrían llegar a la otra orilla. Entonces Jesús fue hacia ellos, caminando sobre las aguas, y les dijo: “¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!” (v. 27).

Pedro le respondió: “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas” (v. 28). Jesús le respondió: “Ven”; entonces Pedro descendió de la barca y caminó sobre las aguas.

De repente todo cambió, Pedro vio que el viento era fuerte, se atemorizó, empezó a hundirse y clamó: “¡Señor, sálvame!”. Entonces Jesús lo tomó de la mano y le dijo: “¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?” (v. 30-31).

¿Cuántas veces podría hacernos la misma pregunta? Nuestra fe tiene altibajos. A veces, al igual que Pedro, avanzamos llenos de confianza en situaciones difíciles, contando con el Señor. Es como si él nos llevase en sus brazos a través de las circunstancias. Luego, de repente aparece el pánico, el desánimo, el cansancio, o todo a la vez… y empezamos a hundirnos.

Pero podemos clamar al Señor, pensar en él, o quizá solo pronunciar su nombre en nuestro corazón. Él siempre está ahí, escucha nuestros suspiros y nos tiende la mano. Lo que cuenta para ser ayudado es confiar en él.

1 Samuel 23 – Mateo 18:15-35 – Salmo 18:7-15 – Proverbios 6:1-5

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

¿Está desanimado?

¿Está desanimado?

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Aunque afligido yo y necesitado, el Señor pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes. – Salmo 40:17
(Jesús le dijo:) Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados. – Mateo 9:2

alimentemos_el_almaCada vez los psicólogos y trabajadores sociales encuentran más gente desanimada. Las situaciones difíciles, por ejemplo el fracaso profesional o sentimental, un problema de salud, parecen no tener salida, y la gente necesita una ayuda externa.

Cuando Jesús estuvo en la tierra se encontró con muchas personas desanimadas, y cada vez les dio una esperanza, una razón para vivir. Aún hoy desea transmitir ese mensaje de esperanza y paz, quizás a usted que está leyendo estas líneas y que no lo conoce. Quiere decirle que su horizonte no ha colapsado, desea darle fuerzas para continuar. Tome su promesa al pie de la letra: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). ¡Confíe en él, él le ama como nadie le ha amado jamás! ¡La prueba es que dio su vida por usted! Le ofrece la vida eterna, un lugar junto a él en el cielo. ¡No espere más para dejar su vida en sus manos y recobrar ánimo!

Y usted, cristiano que está sumido en las preocupaciones, las tristezas y las dificultades, recuerde que no está solo; Jesús lleva sus cargas. Como dijo a sus discípulos en otro tiempo, le dice: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

No hay ninguna situación desesperada para Dios. Él resolvió el mayor problema de los hombres, es decir, el problema de sus pecados, por lo tanto podemos confiar en él en todas las circunstancias de nuestra vida. ¡Su gracia siempre tiene una solución en reserva!

1 Samuel 22 – Mateo 18:1-14 – Salmo 18:1-6 – Proverbios 5:21-23

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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El amor hacia el dinero

Momento de Gracia

JMA

John MacArthur

El amor hacia el dinero

1 Timoteo 6:3-10

Piedad y contentamiento

3 Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad,

4 está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas,

5 disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.

6 Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento;

7 porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.

8 Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.

9 Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición;

10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

Momento de Gracia es un programa radial de un minuto, en donde John McArthur aplica la verdad Bíblica a la vida diaria.

http://www.gracia.org/Programa.aspx

“Buscándole a Él” diariamente

Más allá del tiempo de quietud con Dios

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Serie: En busca de Dios | La vida devocional personal: “Buscándole a Él” diariamente

alimentemos_el_almaAnnamarie Sauter: Con nosotras, Henry Blackaby.

Dr. Henry Blackaby: La cultura, la cultura evangélica, nos hace creer que si le das a Dios 15 minutos de tiempo a solas con Él en la mañana, Dios estará muy complacido contigo.  Yo diría: “No, no, no, Él es tu vida.”

Annamarie Sauter: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Antes de continuar con el programa de hoy, queremos recordarte algo muy importante:

Mujer:  Hermanas latinas mexicanas, las invitamos a Aviva Nuestros Corazones «En busca de Dios» Querétaro 2017.  Las esperamos con el corazón abierto.  Y bueno, pues, es de gran bendición.  Esperamos compartir con todas ustedes esta bendición de estar recibiendo la Palabra de Dios, conocer más de Él, y conocer el diseño que tiene Dios para nosotras, el cual nosotras hemos vuelto a conocer, y el propósito de Dios que tiene para nuestras vidas como mujeres.

Para más información visita MujerVerdadera17.com

Estamos en la semana final de una sustanciosa serie llamada En busca de Dios en la que hemos estado viendo qué le sucede a alguien que experimenta un avivamiento.

En esta última semana estamos aprendiendo cómo mantener encendido en nuestros corazones el fuego del avivamiento a través de la oración y de la Palabra de Dios.  Nancy tuvo la oportunidad de hablar con Henry Blackaby acerca de una vida devocional consistente, y estamos a punto de escuchar esa conversación.  El Dr. Blackaby empieza de una forma interesante, listando lo que él llama algunos de los grandes capítulos de la Biblia.

Dr. Blackaby: Leo el Salmo 119 varias veces al año.  Lo hago cuidadosamente porque me dice la increíble diferencia que la Palabra de Dios hará en mi vida diaria.  Me guarda de pecar.  Abre las puertas de mi caminar hacia Dios.  Luego Isaías 35 y 55, Deuteronomio 30—“Mi Palabra no está escondida de ti. Pongo delante de ti la vida y la bendición, la muerte y la maldición” (versos 14-15 paráfrasis). “No me dejes a Mí el cultivar la relación.”

Alguien que me escucha pudiera decir: ¿Dónde puedo encontrar en la Biblia algunos de los más grandes capítulos que descubren el corazón y la mente y el alma y el amor de Dios para mi vida? Yo diría: si tienes alguna duda sobre tu salvación, lee cuidadosamente Primera de Juan.  ¡Es una carta maravillosa! Romanos ocho, ¡qué capítulo tan increíble! Hay grandes capítulos.  Filipenses dos – pero verás, independientemente de lo que estás escuchando, todos tenemos acceso a la Palabra de Dios por nosotros mismos.

Nancy: Para una mujer que pudiera estar viviendo un matrimonio difícil con un no creyente. . .

Dr. Blackaby: Exactamente

Nancy: . . . y que tal vez no tenga personas a su alrededor que tengan hambre de Dios en sus corazones?

Dr. Blackaby: El medio ambiente no te aparta de las Escrituras, pero las Escrituras pueden ayudarte a vencer el medio ambiente.  Puedes vivir una vida cristiana victoriosa.  Esta no depende del medio ambiente, sino de tu relación con Dios.  Es importante que escuches a Dios diciéndotelo en algunos de los grandes capítulos de la Biblia, y todos tienen esa oportunidad.

Me levanto en medio de la noche y leo cuando nadie me está molestando, y también puedo tomar algún tiempo durante el día. Puedo llevar un pequeño Nuevo Testamento conmigo con los Salmos y Proverbios, y puedo hacerlo también en todos esos momentos que muchas veces malgastamos, cuando estoy esperando por el bus o en el consultorio médico.  Bueno, ¿por qué no me llevo las Escrituras conmigo y empiezo a llenar mi corazón y mi mente con las Escrituras? Toda la Escritura es una invitación de parte de Dios para que lo experimentemos a plenitud.

Nancy: ¿Así que usted encuentra a Cristo y encuentra vida en las Escrituras mientras ésta se hace viva para usted?

Dr. Blackaby: ¡Oh, pero por supuesto! ¡Por supuesto! Cada vez que examino las Escrituras, estoy cara a cara con su Autor.

Nancy: La Palabra está viva.

Dr. Blackaby: Es Él.

Nancy: No son solo palabras en una página.

Dr. Blackaby: No lo son.  Son Él mismo.  Este libro es diferente a cualquier otro.  Es un libro vivo, y las Escrituras dicen en varios lugares: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).

La Biblia completa es inspirada por Dios.  Cada palabra es palabra de la boca de Dios, así que cada palabra en la Biblia lleva en sí el potencial de vida que Dios tiene para mí. Lo ves a Él, y ves su naturaleza.  Ves sus caminos, sus propósitos para que ajustes tu vida sin demora.

Es casi como si Dios estuviera hablando, y lo está, y dijera: “Henry, esto es lo que quiero.  Esto es lo que quiero que sepas sobre mí.  Tienes algunas cosas en orden, pero ésta aquí está mucho más allá que donde alguna vez hayas estado.  Quería que supieras que soy de esta forma también, así que la razón por la que estoy abriendo tu mente con respecto a esto es porque estoy en medio de querer hacer eso por ti”.

Nancy: ¿Alguna vez ha abierto las Escrituras, ha empezado a leer y se ha dado cuenta de que su corazón no ha estado dispuesto hacia las Escrituras o que las Escrituras parecían solo palabras en una página, que estaban solo escritas y no se estaban haciendo vivas? ¿Cómo llegó al punto de amar la Palabra y encontrar la vida?

Dr. Blackaby: Bueno, mi vida, y las Escrituras lo dicen así, tiene que ir de ser un bebé, a la niñez a la adolescencia a la adultez.  Uno no empieza como un cristiano ya consumado.  Tengo que pasar por un proceso, de manera que hay leche que satisface.  También hay carne, que satisface también, pero tengo que pasar por el proceso.

Veía a las demás personas, y ellas me decían de lo emocionante que era la Palabra de Dios.  No era así para mí, pero no era porque no pudiera ser así.  Era a causa de mi inmadurez, pero siempre sentía que Dios me tenía en la fase inicial de mi madurez.

Es decir, no trato de que mi hijo de seis años funcione como uno de doce.  Quiero que viva plenamente como un niño de seis años, y si él puede hacerlo, luego cuando tenga siete años, estará listo para experimentar todo lo que un niño de siete años puede experimentar.

Me he dado cuenta de que desde el principio Dios siempre me ha mantenido viviendo al máximo de mi madurez espiritual.  Eso me prepara para la próxima etapa en mi madurez, pero no podía saltar una etapa.  No podía ir de 12 a 20.  Ahora bien, cuando tenía 12 ó 13 quería conducir un vehículo, pero no podía.  No estaba en el nivel de madurez en que pudiera hacerlo, y espiritualmente encontré que era cierto.

Iba a una reunión de oración y escuchaba a algunos de los santos queridos orar por una hora, y yo no podía hacerlo.  Decía: “Me pregunto si mi espiritualidad es tal que no puedo orar por una hora.  No sabría qué decir”. Y Dios dice: “Estás orando al máximo como un niño de 12 años, así que disfruta tener 12 años.”

Nancy: Pero sigue adelante a niveles mayores de madurez.

Dr. Blackaby: Sí, siempre vive al filo de tu nivel de madurez, pero nunca te desanimes porque estés alrededor de personas mucho más maduras.  No tiene nada que ver con la edad espiritual.  Una persona que se hace cristiana a los 40 necesita reconocer que es un bebé cristiano.  Puede que físicamente tenga 40, pero es un bebé cristiano.

No te sientas mal por ser un bebé cristiano.  No permitas que nadie te intimide si no te sabes todas las Escrituras, y no estás caminando en las doctrinas completas de la Biblia.

Nancy: Pero asegúrate de estar creciendo.

Dr. Blackaby: Sí, y disfruta cada etapa.  Pienso que la razón de que mis hijos crecieran tan bien es que disfrutaron, y tratamos de ayudarlos a disfrutar cada edad a plenitud.  Cuando llegaban a la próxima etapa, podían partir de allí, y trataba de hacerlo como pastor.  Nunca esperé que el nuevo creyente lo supiera todo, y traté de ver dónde estaban espiritualmente.  Dios puede darte ese discernimiento.

Ahora, porque una persona sea pastor no significa que sea espiritualmente madura.  Puede que académicamente sea madura, pero no necesariamente lo es espiritualmente.  Estaba hablando con un pastor y su esposa.  Llamaron la semana pasada, y nunca los había conocido.  Dijeron: “Nuestra iglesia está muriendo, y estamos desanimados.  Estamos descorazonados”.

Los dejé hablar, y describieron bastante bien el lío en que se encontraban.  Luego les hablé por el teléfono y dije: Díganme dónde Dios los tiene en el tiempo que pasan a solas con las Escrituras.  ¿En qué porción de las Escrituras los tiene Dios?”

Hubo una pausa, y él dijo: Tengo que confesar, el único momento en que leo la Biblia es para preparar un sermón.”

Le dije: Mi hermano, parte de tu problema es que estás muriendo espiritualmente.  Te has movido de una relación con Dios a una actividad religiosa.

Nancy: Eso también puede ser verdad para una mamá o un laico.  No sólo para los pastores.

Dr. Blackaby: Oh, sí, ¡absolutamente! Podemos hacer toda la actividad y perder la relación, y la actividad no es equivalente a esto.

Para cuando terminé, y les hablé la verdad en amor, ambos estaban llorando y diciendo: “Esta es la mejor llamada que hemos tenido.  Gracias. Gracias”.

Les dije: “Saben, posiblemente Dios los dejó llegar a este punto porque esto los conduciría hacia Él, y eso es lo mejor que puede suceder.  Si Él hubiera ayudado a que la iglesia creciera exitosamente, ustedes nunca hubieran llegado a este punto; y perderse este punto es perderse de Él.  Perderse de Él es perderse de la vida.”

Bueno, el Espíritu de Dios tomó esas palabras y otras más y los ayudó a volver a la realidad de lo que estaba sucediendo en sus vidas.  Dije: “Estoy convencido de que cuando regresen a la relación íntima con Dios, verán una diferencia radical en la forma en que su gente les responde.  No están escuchando una palabra de parte de Dios.  Están escuchando un sermón, y las personas que vienen a la iglesia quebrantadas por haber tenido una semana pesada, no necesitan un sermón.  Quieren una palabra de parte de Dios.”

Nancy: Eso es cierto para una mamá que está criando a sus hijos, que sus hijos necesitan una mamá que haya estado con Dios . . .

Dr. Blackaby: . . . que haya estado pasando tiempo con Dios

Nancy: . . . que haya escuchado de Dios, y no solo es comunicar contenido, cómo deberían vivir. . .

Dr. Blackaby: o reglas, sabías…

Nancy: . . . o reglas, sino que es pasar una relación

Dr. Blackaby: Sí, y dar testimonio sobre la emoción de la relación.

Nancy: Dr. Blackaby, usted probablemente no sabe esto, pero no he sido tan impactada por las cosas que usted ha escrito, los libros que ha escrito, que como lo he sido en los últimos diez años más o menos en las ocasiones que he estado a su alrededor de solo sentir que usted ha estado con Dios, que usted está experimentando la realidad de Dios en su vida, y que su tiempo con Dios en Su Palabra es consistente.  Es dulce. Es real.

Tengo que decir que su vida ha sido un verdadero reto para mí porque mientras Dios más me ha dado un ministerio fructífero y oportunidades para el ministerio, mayor ha sido la batalla. . .

Dr. Blackaby: Mayor la exigencia..

Nancy: con mucha ocupación, con prisa.

Dr. Blackaby: Dímelo a mí.

Nancy: Lo he escuchado hablar en su propio peregrinaje sobre lidiar con la prisa y las exigencias.  Las mamás también experimentan eso.  Pueden ser niños pequeños o un bebé en brazos.

Dr. Blackaby: Así es.

Nancy: ¿Cómo ha lidiado usted, en su vida devocional, en su tiempo en la Palabra con el Señor, cómo ha lidiado usted con la prisa y las ocupaciones y ha mantenido ese tiempo a solas como una prioridad en su vida?

Dr. Blackaby: Bueno, número uno, Dios me dijo que lo amara con toda mi mente.  Es obvio que mi tiempo con Dios es más importante que cualquier otro factor.  Aunque tenga una agenda apretada, no hay nada que se compare con lo que habré perdido si dejo de lado mi tiempo a solas con Dios.

Nancy: ¿Y tiene que luchar para obtenerlo?

Dr. Blackaby: Puede que haya sido así alguna vez en mi inmadurez, pero no es así hoy.

Nancy: Probablemente tiene que decir que no a muchas cosas.

Dr. Blackaby: Él me ayuda a saber cuándo decir no.  Me ayuda a saber cómo ordenar el día, cuándo descansar, así que sé que mi tiempo con Dios es lo principal para yo ahorrar tiempo.  Puede dirigirme sobre algunas cosas que tenga que hacer durante el día.  Puede alertarme sobre otras cosas de las que ni siquiera me había dado cuenta, pero ese tiempo a solas con Dios en la mañana es lo mejor que puedo hacer para ahorrar tiempo durante el día.

No hay nada en mi vida que afecte mi día a día, que mi caminar con Dios.  Siempre le digo a la gente: “¿Dios hace morada dentro de ti? ¿Está contigo todo el día? Entonces, ¿hay alguna parte del día en que pudiera hablarte? Bueno, ¿por qué lo limitas al tiempo que pasas a solas con Él? ¿Por qué dices: “Le daré 30 minutos en la mañana”?  ¡Qué afrenta para un Dios santo!”

La cultura, la cultura evangélica, nos hace creer que si le das a Dios 15 minutos de tiempo a solas con Él en la mañana, Dios estará muy complacido contigo.  Yo diría: No, no, Él es tu vida.  Jesús dijo: es como la viña y los pámpanos.  ¿Le dices a la viña: Bueno, me saciaré de la viña en la mañana y luego voy a separarme de ella. Estaré bien durante el resto del día”?

No puedes.  Él es tu vida, y Él dice: “Sin mí nada podéis hacer” (Juan 15:5). Cuando leo esto, sólo digo: “Esto es absolutamente cierto”, así que tengo comunión con Dios durante todo el día.

Nancy: Usted también aparta tiempo lejos de las multitudes, lejos de otras personas para estar a solas con el Señor.

Dr. Blackaby: Oh, sí.

Annamarie: Qué privilegio es poder escuchar a Nancy DeMoss de Wolgemuth y a Henry Blackaby hablar sobre las riquezas disponibles en la Palabra de Dios y la oración.

Cada semana a lo largo de esta serie nos hemos enfocado en un aspecto del avivamiento en la relación personal con Dios. Esta semana nuestro enfoque es: una vida personal de devoción—la búsqueda diaria de Dios.

Una de las barreras más comunes para la vida devocional es la mucha ocupación—las personas que están muy involucradas y ocupadas con actividades en la iglesia saben a lo que nos referimos. Le hemos pedido a algunas de nuestras radioescuchas que compartan con nosotras cómo vencieron este ocuparse en muchas cosas para conectarse con Dios.  Comencemos con Kim Wagner.

Kim Wagner: Mi esposo estaba pastoreando en Indiana hace unos 12 años, y recuerdo que yo estaba tratando de llegar apresuradamente a Indianápolis a una oportunidad ministerial.  Como esposa de un pastor, estaba muy envuelta en las ocupaciones del ministerio.

En mi vehículo, me sentí tan agradecida de que Dios tan soberana y profundamente haya convencido a mi corazón, diciéndome: “Estás de camino al ministerio, y no pasaste tiempo conmigo esta mañana”.  Solo estaba tratando de llevarme lo que encontrara en el camino.  Mi comida rápida espiritual del día era la estación de radio cristiana.  Dije: Oh, pero este es mi tiempo a solas contigo, Señor, aquí mismo”.

Él dijo: “No, no dejaste que te hablara”.  Estoy tan agradecida por la radio cristiana, pero temo que muchos cristianos en esta sociedad acelerada en que vivimos hoy día la están usando como sustituto para reunirse con Dios.

Estoy tan agradecida de que Él haya tenido que llevarme a mis rodillas para hacer el compromiso con Él de que nunca, nunca, nunca pasaría otro día sin reunirme con Él primero y escuchar de mi Padre, no escuchar de alguien más que había estado con Él o escuchar a otra persona enseñar la Palabra, sino que dejaría que Él me hablara donde yo estuviera, donde Él me encuentre ese día.

Ese ha sido el cambio más importante en mi vida después de la salvación, desde mi salvación, ha sido ese compromiso con la Palabra y la oración y con pasar tiempo a solas con Él diariamente.  Pero es tan fácil, es decir, hasta como esposa de un pastor, como personas del ministerio, es tan fácil enredarse en las ocupaciones y dejar a un lado la reunión más importante de todas.

Mujer: Bueno, yo soy, como dijo Pablo, “el primero de los pecadores”.  Ese tiempo devocional, quieres que sea tan perfecto.  Luchas constantemente con él, pero he tratado de mantenerme, he seguido con la lucha.

Algo específico que quería compartir sobre la perseverancia es que cuidé a mi papá durante nueve años, y luego él tuvo un derrame.  Fui al doctor y el doctor dijo que probablemente viviría unas seis semanas.

Bueno, él me estaba contactando con un centro para enfermos terminales.  Yo lo había cuidado con esta fortaleza que me había dado el Señor.  Lo había hecho tan bien, pero aquí había algo irrevocable, y tenía que aceptar el hecho de que iba a ser aproximadamente seis semanas.  El centro significaba que era irrevocable. Así que el día siguiente, la enfermera venía a hablar conmigo, a entrevistarme sobre admitir a mi papá en el centro.

Me había ido a dormir, y daba vueltas, y oraba y clamaba, y decía: “Señor, no puedo aceptar la irrevocabilidad de esto.  No quiero hablar con la enfermera mañana.  Simplemente no quiero esa entrevista.  No puedo manejarla”.  Y me fui a acostar y me dormí.

A las 4:30 de la madrugada, el Señor me despertó.  Mi Biblia estaba en el piso donde la había puesto junto a la cama, así que la tomé con esta debilidad, para abrirla donde había estado leyendo.  El marcapáginas estaba ahí, y no estaba buscando nada en específico.

Cuando lo abrí, estaba en 1ra de Corintios 15.  Es el capítulo que habla sobre la muerte.  Empecé a leerlo y lo cerré.  Pensé: “Bueno, no tengo que leer esto hoy”.  Luego pensé: “No, ahí era que estaba el marcapáginas.  Dios sabía que yo estaría ahí en ese momento.  Lo leeré”.

Empecé a leer.  Bueno, era tan difícil de leer al principio, cuando empecé a leer sobre la muerte, pero Dios empezó a obrar en mí y a consolarme.  Hay un versículo que dice: “Aunque el hombre exterior se desgasta, el hombre interior se renueva” (2 Corintios 4:16, paráfrasis). Dije: “Señor, permíteme ver que el hombre interior está siendo renovado (Papá era un hombre tan bueno) y no permitas que me enfoque en que se está consumiendo.”

Ya estaba preparada para hablar con la enfermera del centro cuando viniera, pero ese fue un momento tan especial.  Se trataba de mi devocional y era algo que tenía delante de mí tan rutinariamente. No traté de encontrar ese texto; trata de ser perseverante en tu devocional.

Mujer 2: Me siento agradecida de cuando me hice cristiana.  Dios penetró su Palabra en mi corazón, no solo a través del Espíritu Santo, sino de hombres y mujeres llenos de los dones de Dios que Él puso en mi vida y que sabían cómo articular la verdad, que me retaron, que me hicieron querer adentrarme en ese Libro.  Hay algunas personas que Dios bendice con el don de articular Sus Escrituras de tal forma que te hace querer entrarte en ellas y excavar la verdad por ti misma.

He tenido una condición del corazón.  Se llama dureza de corazón.  No sé si a alguna de ustedes alguna vez le haya pasado eso, pero ha habido puntos en mi vida cuando me he apartado de Dios ya sea porque estaba enfadada con Él o estaba enfadada conmigo misma.  Me ha causado dureza de corazón.  Algunas veces, debido a esa condición, no podía entrar al trono, sino que escuchaba alabanzas que me enfocarían nuevamente hacia arriba.  Él me recordaba que Él es quien levanta mi cabeza.

Segundo, hace apenas unos años, vi esa escritura cuando Samuel le habló a Saúl, y Saúl había endurecido su corazón también.  Samuel dijo: “La obediencia es mejor que el sacrificio” (1 Samuel 15:22). Dios usó eso para recordarme que aún cuando no sabía qué decir frente a Él, me sentaba en silencio y abría mi libro y miraba y sólo trataba de sentarme ahí y enfocaba mi mente y no la dejaba divagar, sino que me sentaba ahí y esperaba, que eso es obediencia.  Después de un tiempo, se convirtió en una fuente de agua para mí.  Alabo al señor porque me estaba secando, pero Él se encontró conmigo.

Suzanne: Bueno, soy tan bendecida.  Tengo tantos amigos maravillosos en mi vida.  El Señor Jesús está primero, pero a veces no lo trato así.  Cada miércoles, tenemos un grupo de abuelas.  Siempre empezamos con las Escrituras, y siempre empezamos orando por nuestros nietos pero enfocándonos en un himno y en la Palabra.

Es tan especial, y solo quiero alabar al Señor por las personas maravillosas que sigue poniendo en mi vida para ayudarme a ser más como Él.  Son modelos excelentes.

Annamarie: Algunas radioescuchas de Aviva Nuestros Corazones han estado describiendo tiempos valiosos de quietud con Dios.

Hay muchas herramientas disponibles en nuestra página web AvivaNuestrasCorazones.com que te ayudarán a estudiar la Biblia de manera más efectiva. Otra buena herramienta es el libro de Nancy, En la quietud de Su presencia. ¿Suena la palabra “quietud” como un sueño muy lejano? En este libro Nancy te ayudará a aprender a manejar las distracciones, crear consistencia en tu vida de oración y a entender la Biblia con más claridad.

Si has sido bendecida con este estudio, ¿por qué no lo compartes con otras hermanas? Puedes compartir el enlace del programa de hoy, descargarlo o regalar una copia del libro de Nancy.

Puedes ordenar el libro “En la quietud de Su presencia”, o el libro de estudio “En busca de Dios” llamando al 1-800-569-5959, desde EEUU o Canadá o puedes obtenerlos en tu librería cristiana favorita. Para más información visita AvivaNuestrosCorazones.com

Nancy dice: “No puedes escuchar la Palabra de Dios y permanecer neutral.  Tienes que responder de alguna manera”.  Aprende más acerca de esto cuando regreses mañana, en nuestro próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la serie de radio.

https://www.avivanuestroscorazones.com/

 

Una sociedad de cosas

Momento de Gracia

JMA

John MacArthur

Una Sociedad de Cosas

alimentemos_el_alma19 No os acumuléis tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran[k] y roban; 20 sino acumulaos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban;21 porque donde esté tu[l] tesoro, allí estará también tu[m] corazón. Mateo 6:19-21

Momento de Gracia es un programa radial de un minuto, en donde John McArthur aplica la verdad Bíblica a la vida diaria.

http://www.gracia.org/Programa.aspx

Dios me parecía tan lejano

Dios me parecía tan lejano

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Mas a todos los que le recibieron (a Jesús), a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.-Juan 1:12
Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen.-Mateo 5:44

alimentemos_el_alma«Nací en Marruecos. Cuando nuestra familia vino a instalarse en Francia, continué practicando mi religión, pero Dios me parecía tan lejano. Deseaba tener una relación mucho más profunda con él, lo buscaba, pero siempre sentía un gran vacío. En esa época mi hermana mayor, Fátima, se convirtió al cristianismo. Para nosotros era una vergüenza. Rompimos su Biblia, pero no logramos destruir la fe interior que poseía. El fervor, la paz y el amor que mi hermana irradiaba me llamaron la atención. Mis padres me mandaron a «vigilarla». Tenía muchos prejuicios sobre el cristianismo, pero cuando entré en el lugar donde mi hermana se reunía y vi cómo aquellos cristianos adoraban a Dios, quedé realmente impresionado. ¡Aquellos cristianos amaban a Dios más que yo!

Entonces leí la Biblia, y la persona de Cristo me cautivó. ¡Un gran rey que deja la gloria del cielo para nacer en un establo! Un rey que me decía: ¡Ama a tus enemigos y ora por los que te persiguen! Sabía qué era el pecado: robar, mentir… pero ante la cruz de Jesús me di cuenta de mi miseria y pedí perdón a Dios.

Luego pedí perdón a muchas personas a las que había hecho daño. Detestaba a mi padre, pero lo abracé pidiéndole perdón y perdonándolo. Mi padre tuvo la misma experiencia que yo, es decir, aceptó a Jesús en su vida.

Al recibir a Jesús encontré a Dios, quien es mi Padre celestial. Recibí la seguridad de la vida eterna».

Saïd

1 Samuel 17:1-30 – Mateo 13:44-14:12 – Salmo 14 – Proverbios 4:7-9

Como el hombre trae a su hijo

Como el hombre trae a su hijo

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El Señor tu Dios te ha traído, como trae el hombre a su hijo, por todo el camino que habéis andado, hasta llegar a este lugar. – Deuteronomio 1:31

Los sustentaste cuarenta años en el desierto. – Nehemías 9:21

alimentemos_el_almaAquella noche la familia de Guillermo estaba de visita en casa de unos amigos. La conversación se prolongó y el niño, cansado de jugar, se acurrucó en una esquina del salón, esperando que los mayores acabasen sus conversaciones.

Cuando sus padres decidieron marcharse, el niño estaba profundamente dormido. Su padre lo tomó cuidadosamente en sus brazos… La cabeza del pequeño cayó pesadamente en el hombro paterno. Estaba completamente abandonado a los cuidados de sus padres. Su madre, temiendo que se resfriara, puso su abrigo sobre el niño. Su padre lo instaló en el automóvil, teniendo cuidado para no despertarlo. Cuando llegaron a casa acostó a Guillermo en su cama. El niño seguía durmiendo y no se dio cuenta de todos los cuidados que sus padres le brindaron.

Este tipo de escena se repite muchas veces. ¿Qué padre no sintió gran ternura al llevar en sus brazos a su niño dormido, quien descansaba sobre él con plena confianza? ¿Qué madre no cubrió tiernamente a un bebé mientras dormía?

Y nosotros, ¿seremos indiferentes al lenguaje divino, cuando Dios afirma que cuidó de su pueblo “como trae el hombre a su hijo”? Esto nos muestra la infinita ternura de nuestro Dios hacia aquellos que dependen de él. Hijos de Dios, estamos rodeados de sus tiernos cuidados, y muy a menudo sin que nos demos cuenta de ello. ¡Abandonémonos, pues, a sus cuidados paternos con total confianza!

1 Samuel 15 – Mateo 13:1-23 – Salmo 12 – Proverbios 3:32-35

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

El vagón del metro

El vagón del metro

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Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros… Siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo. – Romanos 5:8, 10

¡Gracias a Dios por su don inefable! – 2 Corintios 9:15

alimentemos_el_almaEstaba de pie en un vagón lleno de gente del metro parisiense. Personas de todas las edades, de orígenes diferentes y de todas las condiciones sociales se hallaban momentáneamente reunidas. A mi lado había un hombre sentado trabajando en su ordenador, más lejos había una persona exponiendo por teléfono su triste situación en medio de la indiferencia generalizada. Muchos estaban encerrados en sus pensamientos o preocupaciones. Algunos me parecían simpáticos, otros realmente antipáticos… ¡A algunos nunca los invitaría a mi casa!

De repente me vino a la cabeza un versículo de la Biblia: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

¡“Todo aquel”! ¿Es posible? ¿No se toma en cuenta la condición social, económica o el grado de instrucción? ¡No! “Todo aquel” se refiere a cada uno de los que están en el vagón, sin excepción. ¿Es posible que Dios haya sacrificado a su Hijo muy amado por estas personas como lo hizo por mí? ¡Sí! Y esta generosa oferta no excluye a nadie; a todo aquel que cree, Dios le ofrece el perdón de los pecados, la vida eterna y un lugar en el cielo junto a su Hijo. A estas personas Dios no solo las invita y les ofrece su perdón, sino que quiere hacer de ellas sus propios hijos. Verdaderamente solo el Dios de amor puede abrir sus brazos a todos, incluso al más desamparado. La oferta divina es para usted y para mí. ¡Dios lo está esperando!

1 Samuel 14:23-52 – Mateo 12:38-50 – Salmo 11 – Proverbios 3:27-31

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

La Buena Semilla ¿Quién puede ser salvo?

La Buena Semilla

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La gracia da y la fe recibe

Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. – Romanos 3:24

alimentemos_el_almaRechazar un regalo significa privarse a sí mismo de ese regalo, pero también es ofender al que lo da. Cuanto más precioso sea el regalo, tanto más grande es la pérdida para el que lo rechaza y la ofensa para el dador. Dios dio a su Hijo unigénito para salvar a todos los que creen en él. No creer en él es, en el fondo, despreciar el regalo de Dios. ¡Qué pérdida y qué afrenta!

Pues bien, muchas personas no quieren recibir el maravilloso regalo de Dios. Pero, ¿cuál es el obstáculo? Probablemente la indiferencia hacia Dios unida al materialismo existente. Pero también existe una razón más oculta: si Dios es un Dios de bondad, es igualmente santo, y la conciencia no está nada cómoda en este plano. Nos gustaría presentar a Dios buenas obras para ser aceptados ante él, para parecer justos. Pero Dios declara: “No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10). Y Jesús dice: “No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento” (Lucas 5:32). A estos pecadores Dios les ofrece su gracia. Por definición, la gracia se dirige a aquellos que solo merecen el juicio.

Las innumerables religiones inventadas por los hombres exigen hacer algo para merecer el perdón. ¡Pero nadie puede hallar a Dios basándose en esto! Solo el Evangelio ofrece, por la gracia divina, el perdón a todos los hombres, pues todos somos pecadores.

Si usted admite ser un pecador, reúne la única condición necesaria para recibir el perdón gratuitamente. ¡Recíbalo con sencillez y agradecimiento!

“Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado” (Salmo 32:1).

1 Samuel 14:1-22 – Mateo 12:1-37 – Salmo 10:12-18 – Proverbios 3:21-26

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Las bienaventuranzas

Mateo 5:3-12

9781586403546

La Biblia de las Américas (LBLA)

Las bienaventuranzas

3 Bienaventurados[a] los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos.

4 Bienaventurados los que lloran, pues ellos serán consolados.

5 Bienaventurados los humildes[b], pues ellos heredarán la tierra.

6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados.

7 Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia.

8 Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios.

9 Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios.

10 Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos. 11 Bienaventurados seréis[c] cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí. 12 Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros.