¿Por qué cree en Dios?

La Buena Semilla

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Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.

Efesios 2:8

¿Por qué cree en Dios?

«Por más que le dé vueltas a esta pregunta, la única respuesta que hallo es: mi fe es un regalo de Dios mediante el cual me dio la salvación. Es un regalo del Señor, que él cuida y renueva cada día. Al decir esto, es verdad, afirmo nada más y nada menos lo que la Biblia dice, pero me gustaría que sintamos palpitar y vibrar, en esta respuesta, la experiencia de toda una vida y el impulso de gratitud que me anima cuando me doy cuenta de que, si creo, si vivo en la comunión de Cristo, ¡es un regalo de Dios!

Obviamente, esto no significa, de ningún modo, que la fe haya caído sobre mí un buen día, terminada y perfecta. Como todo lo que vive, mi fe tiene una historia. La piedad de mi familia, la lectura de la Palabra de Dios, la enseñanza por parte de otros cristianos, así como los peligros de la guerra, innumerables encuentros y mis propias decisiones fueron instrumentos en las manos de Dios para introducirme, hacer que avanzase y mantenerme en la fe.

Pues esta fe, que solo depende del amor incondicional de Dios, está igualmente expuesta a «variaciones de intensidad» y balanceada por las dudas. ¡Para nadie es fácil creer en Dios cuando las desgracias parecen contradecir hasta su existencia! Pero incluso esta fe, este arraigamiento en Cristo, me confiere la responsabilidad de velar para alimentarme de sus fuentes (la Biblia, la oración), de dar testimonio a mi alrededor, de servir a mi prójimo, y en una palabra, de vivirla». según Albert G.

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1).

Rut 4 – Mateo 4 – Salmo 3 – Proverbios 1:20-23

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

¿En qué Dios cree?

La Buena Semilla

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Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.

1 Juan 1:5

Dios es amor.

1 Juan 4:8

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

1 Juan 4:10

¿En qué Dios cree?

Alguien le preguntó a Albert Einstein (físico de fama mundial) si creía en Dios, y este respondió: «Dígame primero a qué llama Dios».

Esta pregunta es importante: ¿En qué Dios cree? ¿O en qué Dios no cree?

A menudo nos hacemos una falsa idea de Dios. Algunos lo imaginan como un juez implacable, y esto no los lleva a buscarlo, al contrario, huyen de él. Otros tienen más bien la idea de un «buen Dios» que tolera todo, y esto les basta.

¡Pero Dios no es ni lo uno ni lo otro! Él tiene dos atributos principales: amor y luz. Es luz porque ve todo. No solo nuestras acciones, sino también los motivos y las intenciones de nuestro corazón. Es amor porque desea el bien de sus criaturas.

Para darse a conocer, Dios vino a la tierra en la persona de su Hijo, Jesucristo. Al hacer milagros (resucitó muertos, ordenó al viento calmarse…) dejó ver de forma clara su origen divino y su amor por los hombres que había venido a buscar. “Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo” (Juan 1:9). Mostró a sus interlocutores que sabía todo sobre ellos, así trató de despertar su conciencia para que se arrepintiesen y creyesen en él. Pero sobre todo aceptó morir en nuestro lugar, “el justo por los injustos”, y soportó así el justo juicio de Dios que merecíamos como pecadores.

Nosotros creemos en ese único Dios vivo y verdadero, y le invitamos a creer también en él.

Rut 3 – Mateo 3 – Salmo 2:7-12 – Proverbios 1:10-19

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

¡Venga tal como es!

La Buena Semilla

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Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos… ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley del Señor está su delicia… Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará. Salmo 1:1-3

¡Venga tal como es!

El año que acaba de pasar nos trajo su lote de inquietudes. ¿Qué pasará en el 2017?

El texto de la Biblia arriba indicado nos enseña que podemos encontrar la verdadera felicidad incluso en un mundo donde todo va mal. Cada uno está invitado a depositar su confianza en el gran Dios revelado en la persona de Jesucristo. ¡Solo hay que responder a la invitación! Dios nos recibirá sin hacernos reproches. Su deseo es que conozcamos su paz, su felicidad, y acompañarnos cada día.

Jóvenes, ¡no tarden más! No esperen haber hecho su vida para tomar una decisión. Y usted que es mayor, ¡aún no es demasiado tarde! Incluso si lamenta mucho haber hecho tal o cual cosa, Dios perdona y quiere recibirlo tal como es. Dio a su Hijo para concederle ese perdón. Adultos en pleno vigor, ¡dejen sus ambiciones materiales! Confíen su vida a aquel que solo desea su bien. Tímidos, ¡atrévanse a acercarse a Dios! Él es bondadoso y bueno. Prisioneros, ¡hay perdón en Dios! Confíen en su gracia perfecta; ¡él quiere darles una vida nueva! Lentos, ¡apresúrense a dar el paso hacia Aquel que les está esperando! Solitarios, ¡vayan a Jesús! Experimentarán toda la realidad de su presencia.

Todos estamos más o menos heridos por la vida. Hablemos de nuestro sufrimiento a Jesús, el médico divino, y confiemos en él. Bebamos de la fuente inagotable de la Palabra de Dios.

“El que tiene sed, venga; y… tome del agua de la vida gratuitamente” (Apocalipsis 22:17).

Rut 2 – Mateo 2 – Salmo 2:1-6 – Proverbios 1:7-9

http://labuenasemilla.net/20170102

¡Feliz año nuevo!

LA BUENA SEMILLA

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Enero 1

Dios nuestro Salvador… quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. 1 Timoteo 2:3-4

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3:16

¡Feliz año nuevo!

Al empezar un nuevo año escuchamos esta expresión por todas partes: en los pasillos de las empresas, en la calle, en el mercado… ¡Todavía no hay nada escrito en la página blanca del año que acaba de empezar! ¡Todos esperamos mucho de él!

«¡Feliz año y, sobre todo, salud!». Efectivamente, la salud es algo que nos concierne a todos de forma muy personal. Nos preocupa el caso de uno u otro de nuestros conocidos que tiene una enfermedad incurable. ¡Sí, sobre todo la salud, pues pone en juego nuestra vida!

Pero, ¿no hay algo más importante para nuestra vida? Dios nos ofrece todavía un año, o al menos una parte del año para que nos pongamos en contacto con él. ¿Sabe que él también le desea lo mejor para este nuevo año? Él desea que cada uno de nosotros lo conozca. Envió a su Hijo Jesucristo a la tierra para abrir un camino hacia él, para establecer una verdadera relación con los hombres. Conocer a Dios es poder llamarlo Padre. Dios desea para usted el perdón, la paz, la felicidad, la libertad…

¡Y nosotros le deseamos lo mismo! Le deseamos un año marcado por una relación con el Dios que le ama, que le busca y que quiere salvarlo. ¡Entonces sí que tendrá un buen año!

“Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo, el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre” (Gálatas 1:3-4).

Rut 1 – Mateo 1 – Salmo 1 – Proverbios 1:1-6

http://labuenasemilla.net/

 

La verdadera Navidad

La verdadera Navidad

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Sugel Michelén

 

sugel100x100Sugel Michelén es pastor en la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años. Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor. Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”.

Él es instructor asociado en la Universidad Wesleyana en Indiana (IWU); enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina.

El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

http://ibsj.org/home/

 

Vistiéndonos sin sensualidad

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Vistiéndonos sin sensualidad

Charbela El Hage de Salcedo

El uso de la sensualidad como mecanismo para llamar la atención habla claramente del estado de mi corazón, y me informa sobre quién está en el trono de mi vida, si es Dios o yo.

alimentemos_el_almaEn el capítulo 7 del libro de Proverbios, vemos los consejos que un padre le da a su joven hijo para que no arruine su vida con la inmoralidad, y le habla de una mujer que se lanza a la calle a seducir a los hombres. Esta mujer es descrita como una que se viste como ramera y cuyo corazón es astuto, combinación peligrosa en el andar de una mujer.

No cabe duda que nuestra apariencia externa no es lo más importante, pero no por eso debemos ignorarla. Es importante que prestemos atención a la forma en la que como mujeres lucimos y de manera específica a cómo nos vestimos.

Recuerdo haber escuchado en una ocasión a un pastor, que en su intención de corregir a las mujeres de su congregación, en relación a su atuendo, dijo: “Tu apariencia externa es una muestra del estado de tu corazón”. Esto es una verdad bíblica, pues es en el corazón donde se originan nuestras pasiones y todas nuestras motivaciones (Marcos 7: 21-23), y en Proverbios 4:23 vemos como el padre instruye a su hijo a que “con diligencia guarde su corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida”. Definitivamente nuestra apariencia externa no es lo más importante, pero no por eso debemos ignorarla.

Los deseos de nuestro corazón

Una de las características de esta mujer que se presenta en Proverbios 7 es que está vestida como ramera. ¿Alguna vez has pensado qué lleva a una prostituta a usar ropa sensual? Su ropa sensual es un mecanismo que usa como “anzuelo” para atraer la atención de sus clientes.

Con mucho pesar, veo que algunas mujeres usan un criterio similar a la hora de elegir su ropa, y terminan escogiendo un atuendo sensual, no para obtener un pago metálico, pero sí un “pago emocional”: aprobación, admiración, o el sentirse deseadas y apreciadas. El uso de la sensualidad como mecanismo para llamar la atención habla claramente del estado de mi corazón, y me informa sobre quién está en el trono de mi vida. Cuando esto ocurre, queda en manifiesto que la prioridad de mi corazón se ha volcado a cumplir mis anhelos y deseos, y en satisfacerme yo, en vez de agradar a Dios y obedecer su Palabra.

La Biblia mide nuestro guardarropas

Observa lo que nos enseña 1 Timoteo 2:9-10: “Asimismo, que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinado ostentoso, no con oro, o perlas, o vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a las mujeres que profesan la piedad”.

En estos versículos podemos encontrar tres aspectos que deben caracterizar nuestra manera de vestir:

1. Decorosa: El decoro puede ser definido como pudor y decencia en lo referente a lo moral. La decencia debe ser una característica de nuestro vestir.

2. Pudor: El comentarista William Macdonald dice que podemos ver el pudor como el evitar todo lo que cause vergüenza. Así debe ser nuestra vestimenta, una que no nos cause vergüenza a nosotros ni a aquellos que nos ven.

3. Modestia: Decente, en orden, que no llame la atención, un vestir humilde que carece de vanidad o engreimiento y evita los extremos.

¿Qué tal si en vez de solo mirarnos en el espejo, pasamos nuestra ropa por el espejo de la Palabra?

La aprobación de nuestro Maestro

Se cuenta la historia de un hombre joven que estudió violín bajo la tutela de un maestro de fama mundial. En su primer recital, luego de tocar cada pieza, el joven recibía aplausos y ovaciones de su público, pero aun así, no se sentía satisfecho, ni se veía felicidad en su rostro. Luego de la última pieza, y con los aplausos más fuertes que nunca, el joven se mantenía mirando a un anciano que estaba sentado en el balcón. Finalmente, el anciano sonrió y movió su cabeza en señal de aprobación, e inmediatamente el joven artista se llenó de alegría.

¡El anciano era su maestro!  El aplauso de la multitud no significó nada hasta que obtuvo la aprobación de su maestro. Ese es mi deseo para toda mujer que. al elegir qué vestir, la aprobación y ovación del mundo no signifiquen nada, hasta obtener la aprobación de su supremo Señor.

Tu identidad y la mía no está en lo que hacemos o en cómo nos vemos: está en Cristo y su obra redentora a nuestro favor.

Oro que el Señor te lleve no solo a revisar tu guardarropas, sino también tu corazón, y que puedas sacar de él aquellos deseos que contradicen la Palabra de Dios y que te llevan a tomar decisiones en tu forma de vestir que deshonran el nombre de Dios y hacen de ti una mala representante de su Reino.

Procura siempre buscar que tu atuendo o lo que te adorne “sea el yo interno, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno  y sereno, lo cual es precioso delante de Dios”,1 Pedro 3: 3-4.

Una versión de este artículo fue publicada originalmente en Mujer Para la Gloria de Dios.

Charbela El Hage de Salcedo, tiene quince años caminando con el Señor, es diaconisa en la IBI, y en la misma forma parte del ministerio de mujeres EZER. Está casada con el pastor Héctor Salcedo con quien ha procreado dos hijos Elías y Daniel. Junto a él sirve en el ministerio de jóvenes adultos solteros MAQUI. Charbela posee una maestría en Formación Espiritual y Discipulado del Moody Theological Seminary, de la ciudad de Chicago.

https://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/esta-tu-vestimenta-caracterizada-por-la-sensualidad

La forma como mira a la iglesia local un buen ministro de Jesucristo

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La forma como mira a la iglesia local un buen ministro de Jesucristo

David Logacho

alimentemos_el_almaUna vez más, es una bendición para mí saludarle en el precioso nombre de Cristo, amiga, amigo oyente. Bienvenida, bienvenido al estudio bíblico de hoy. Estamos estudiando la primera epístola de Pablo a Timoteo, en la serie titulada: Claves para ser un buen ministro de Jesucristo. En esta oportunidad vamos a ver la forma como mira a la iglesia local un buen ministro de Jesucristo.

En nuestros estudios bíblicos últimos hemos visto las cualidades de carácter de los obispos, pastores o ancianos, y de los diáconos. Nos falta examinar lo que atañe a la congregación en general. No olvidemos que una iglesia local en su forma más básica está conformada por los santos, o los creyentes en general, por los diáconos que ejecutan una función de servicio y por los ancianos o pastores que realizan una función de liderazgo. Veamos pues lo que Pablo dice a los creyentes en general en una iglesia local. Todo comienza con una promesa de Pablo a Timoteo. 1 Timoteo 3:14 dice: Esto te escribo,  aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte,
El corazón de Pablo estaba tan interesado en el bienestar de la iglesia local en la ciudad de Efeso, que dejó allí a Timoteo para que mande a algunos que no enseñen diferente doctrina y como si eso no fuera suficiente, quería ir él mismo personalmente tan pronto como le sea posible. Mientras esperaba la oportunidad para hacer la visita prometida, Pablo escribió lo que nosotros conocemos como la primera epístola a Timoteo. Un buen ministro de Jesucristo debe tener tan hondo en su corazón a la congregación que pastorea, que no escatima esfuerzo alguno para buscar lo mejor para ella. En su carta, Pablo hace mención del propósito de Timoteo para haber sido dejado en Efeso. Permítame leer 1 Timoteo 3:15. La Biblia dice: para que si tardo,  sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios,  que es la iglesia del Dios viviente,  columna y baluarte de la verdad.
La oportunidad de Pablo para ir a Efeso podría tardar algo y por eso decidió adelantarse, por decirlo así, escribiendo la carta, de manera que Timoteo tenga la información acerca de cómo debe conducirse en la congregación en Efeso. La manera como deben conducirse los líderes en una iglesia local está determinada por lo que Dios ha comunicado a través de los apóstoles, y más específicamente a través del apóstol Pablo. Timoteo no debía conducirse en la iglesia en Efeso de la manera que a él le parecía sino que debía hacerlo de la manera que el apóstol Pablo le instruía. Un buen ministro de Jesucristo no se conduce en la iglesia local como él quiere sino como dice Dios en su palabra, más directamente conforme a lo que enseñan las epístolas pastorales, 1 y 2 a Timoteo y Tito. Dicho esto, reviste capital importancia la manera como Pablo describe a la iglesia local en Efeso. En la descripción encontramos las cualidades de carácter que deben tener los creyentes en una iglesia local. Así como se necesitan ciertas cualidades de carácter para los obispos, ancianos o pastores, y para los diáconos, también se necesitan ciertas cualidades de carácter para la congregación en general. Primeramente Pablo habla de la iglesia local en Efeso como la casa de Dios. Pablo no se está refiriendo a una edificación. La palabra casa en este caso no tiene que ver con pisos, paredes, ventanas, puertas y techos. Casa se refiere a una descendencia, a una familia, así como cuando hablamos de la casa de David o de la casa de Aarón. La única manera de llegar a ser parte de la casa o la familia o la descendencia de Dios es mediante un nuevo nacimiento, un nacimiento espiritual, lo cual acontece cuando un pecador recibe a Cristo como su único y personal Salvador. Juan 1:12 dice al respecto: Mas a todos los que le recibieron,  a los que creen en su nombre,  les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
De modo que todos los creyentes constituimos la casa de Dios. Dios es nuestro Padre y le debemos devoción, sumisión, obediencia. Si Usted es creyente, amable oyente, ¿está adorando, alabando, obedeciendo lo que Dios dice en su Palabra? En la casa de Dios, todos los creyentes somos hermanos entre nosotros. Como tales debemos servirnos unos a otros, debemos ayudarnos unos a otros, debemos animarnos unos a otros, debemos respetarnos unos a otros. ¿Estamos cumpliendo con nuestra responsabilidad como hermanos en la casa de Dios? En toda casa debe haber disciplina, con recompensa cuando se hace bien las cosas y con retribución cuando se hace mal las cosas. En la casa de Dios también debe haber disciplina. Dios nos ama tanto que no puede resistir disciplinarnos cuando erramos el camino. Si no lo hiciera estaría haciéndonos un grave daño. Jamás olvidemos que los creyentes somos la casa de Dios. En segundo lugar, Pablo dice que los creyentes constituimos la iglesia del Dios viviente. La palabra iglesia no se refiere a algún recinto donde los creyentes se congregan. La palabra iglesia proviene de la palabra griega “eklesía” que literalmente significa “los llamados fuera” La iglesia es una Asamblea o un conjunto de aquellos que hemos sido llamados fuera del mundo para Dios. Como tales, ya no somos parte del mundo, aunque tenemos que vivir en el mundo mientras el Señor Jesucristo tarde en venir a buscarnos en el arrebatamiento o cuando él nos lleve para estar con él por medio de la muerte. Como los llamados fuera, la iglesia debe tener un estilo de vida diferente al que tiene el mundo. Si Usted es creyente, ¿puede ver el mundo alguna diferencia en Usted en cuanto a su manera de pensar, su manera de actuar? Quien nos llamó fuera fue el Dios viviente. Esto no sólo nos hace pensar en que Dios existe eternamente y que él es la fuente de la vida, sino también en que Dios vive o mora en la iglesia. En el tiempo del Antiguo Testamento, Dios moraba en el tabernáculo y más tarde en el templo, pero en el Nuevo Testamento, Dios mora en la iglesia. En tercer lugar, Pablo dice que los creyentes constituimos la columna y baluarte de la verdad. La columna no solamente servía como soporte de una estructura sino que a menudo se usaba en lugares públicos para colocar avisos de interés para la comunidad. La iglesia es el organismo que Dios utiliza para hacer conocer a todo el mundo acerca de la verdad sobre todo, más específicamente sobre Dios, sobre el hombre, sobre el pecado, sobre la vida después de la muerte. Como columna de la verdad, ¿estamos dando a conocer estas verdades al mundo? El baluarte se usaba como amparo y defensa contra el enemigo. La iglesia es justamente eso, el amparo y la defensa de la verdad. Lamentablemente vemos hoy en día tantas iglesias que han renunciado a ser amparo y defensa de la verdad bíblica y están amparando y defendiendo el error doctrinal. La iglesia debe mantenerse erguida y firme contra todo intento de comprometer la verdad bíblica. Un buen ministro de Jesucristo comunicará verbalmente y con su ejemplo que la iglesia es la casa de Dios, la iglesia del Dios viviente, la columna de la verdad y el baluarte de la verdad. Al contemplar lo que es la iglesia en el plan de Dios, Pablo no puede resistir el impulso de expresar una doxología o un discurso breve de exaltación a Aquel por medio de quien se hace posible que exista la iglesia, al bendito y glorioso Señor Jesucristo. Acompáñeme en la lectura de 1 Timoteo 3:16. La Biblia dice: E indiscutiblemente,  grande es el misterio de la piedad:
Dios fue manifestado en carne, 
 Justificado en el Espíritu, 
 Visto de los ángeles, 
 Predicado a los gentiles, 
Creído en el mundo, 
Recibido arriba en gloria.
Un misterio es algo que había estado oculto en la mente de Dios y que en algún momento es revelado y conocido por los hombres. La piedad tiene que ver con el amor de Dios al hombre pecador. Lo que fue revelado en cuanto a la piedad es algo indiscutiblemente grandioso. Dios mismo se manifestó en la persona del Señor Jesucristo, aunque fue rechazado por la nación de Israel, sin embargo, fue justificado en el Espíritu, por cuanto el Espíritu le capacitó para hacer todo tipo de señales, prodigios y milagros. Fue visto por los ángeles. Los ángeles tuvieron participación activa en varios episodios de la vida y ministerio del Señor Jesucristo. Predicado a los gentiles. El mensaje de Jesucristo no sólo llegó a los judíos sino a todos los no judíos, o los gentiles, en todo el mundo. Creído en el mundo habla de que en todo el mundo habrá personas que creen en él y le reciben como Salvador. No dice creído por todo el mundo, sino creído EN todo el mundo. Esto hace una gran diferencia. Finalmente el Señor Jesucristo fue recibido arriba en gloria, demostrando que él es Dios y por tanto su palabra es verdadera, su obra en la cruz es suficiente para perdonar a todo pecador que se acerca a él con fe, y que hoy está en la gloria de su Padre esperando el momento cuando vendrá otra vez para llevar a los que somos de él. Esta es la bendita esperanza de todos los creyentes.

LA BIBLIA DICE… es un ministerio sin fines de lucro, que se mantiene gracias a las oraciones y ofrendas de muchos hermanos alrededor del mundo, si Dios ha puesto en su corazón el deseo de apoyarnos, contáctese con nosotros para indicarle la forma de hacerlo y… antes de finalizar el programa de hoy quiero invitarle a visitar nuestra página Web y conocer la respuesta a la PREGUNTA DEL DÍA ¿Por qué Jesús cuando estuvo a punto de morir, no dijo Padre mío, Padre mío, sino Dios mío, Dios mío?. Nuestra dirección es: labibliadice.org en donde puede escuchar nuevamente el programa de hoy, le repito nuestra dirección triple w.labibliadice.org. Bendiciones y le esperamos en nuestra próxima edición.

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
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¿Tiene Ud. Vida Eterna?

¿Tiene Ud. Vida Eterna?»

 

La Biblia presenta un sendero claro hacia la vida eterna. Primero, debemos reconocer que hemos pecado contra Dios. En las Sagradas Escrituras leemos en Romanos capítulo 3 y el versículo 23: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.” Todos hemos hecho cosas que desagradan a Dios, las cuales nos hacen merecedores de castigo. Debido a que a la larga todos nuestros pecados van en contra de un Dios eterno, únicamente bastaría un castigo eterno. Pero, en Romanos capítulo 6 y el versículo 23 leemos, “Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor Nuestro.”

En 1 de Pedro capítulo 2 y el versículo 22, leemos que Jesucristo es el santo Hijo de Dios, sin pecado. En Juan capítulo 1, los versículos 1 y 14, leemos que el eterno Hijo de Dios, se hizo hombre y murió para pagar nuestro castigo. En Romanos 5:8 leemos: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Jesucristo murió en la cruz (Juan 19:31-42). Él llevó la culpa que merecíamos nosotros (2 Corintios 5:21). Tres días más tarde El se levantó de la tumba, demostrando Su victoria sobre el pecado y la muerte. (1 de Corintios 15:1-4) Y en 1 de Pedro capítulo 1 versículo 3, leemos: “Que según su gran misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos.”

En Hechos 3 el versículo 19, leemos que por fe, debemos arrepentirnos y apartarnos de nuestro pecado y volvernos a Cristo para la salvación. Si ponemos nuestra fe en El, confiando en que Su muerte en la cruz fue el pago por nuestros pecados, seremos perdonados y recibiremos la promesa de la vida eterna en el cielo. En Juan 3:16 leemos: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” En Romanos 10:9 leemos: “Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” ¡Solamente la fe en la obra completa de Cristo en la cruz es el único camino verdadero hacia la vida eterna! En Efesios 2:8-9 leemos: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.”

Si desea aceptar a Jesucristo como su Salvador, usted puede repetir la siguiente oración: “Dios, sé que he pecado contra ti y merezco castigo. Pero Jesucristo tomó el castigo que yo merecía, de manera que, a través de la fe en El, yo pueda ser perdonado. Me arrepiento y me aparto de mi pecado y pongo mi confianza en Ti para mí salvación. ¡Gracias por Tu maravillosa gracia y por Tu perdón – el don de la vida eterna! En nombre de Jesús, ¡Amén!” Recuerde que al hacer esta oración o cualquier otra, no es suficiente para salvarle. Solamente el confiar y tener fe en Cristo puede librarle del pecado y regalarle una vida eterna en el cielo. Esta oración es simplemente una manera de expresarle a Dios su fe en El y agradecerle por proveerle la salvación.

Usado con permiso del Ministerio Got Questions

Tomado de GotQuestions.org. Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en:  https://www.gotquestions.org/Espanol/

¿Por qué hay tantas denominaciones?

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¿Por qué hay tantas denominaciones?

Si la Iglesia es una sola, ¿por qué hay tantas denominaciones? ¿Pueden haber otras diferencias además de doctrinales? ¿Nos hacen más fuerte como cristianos (porque definen más claramente lo que creemos) o menos fuerte (porque separan a cristianos en diferentes grupos)? En este diálogo, José Mendoza, Carlos Astorga y David Casas conversan sobre el origen de las denominaciones protestantes y lo que significa para la Iglesia hoy.

 

http://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/por-que-hay-tantas-denominaciones