Esclavitud y libertad

Lunes 7 Enero

Nuestro Señor Jesucristo… el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados.

Gálatas 1:3-4

Esclavitud y libertad

Se dice que Ciro, rey de Persia, al volver de una expedición trajo como prisioneros a un príncipe, a su mujer y a sus hijos. El soberano interrogó personalmente al príncipe cautivo.

–¿Qué me darías si te devuelvo la libertad?

–La mitad de mi reino, respondió el príncipe.

–¿Y por la libertad de tus hijos?

–La otra mitad.

–Y por la de tu mujer, ¿qué me darías?

–A mí mismo, respondió el príncipe.

Esta respuesta complació tanto a Ciro que liberó a toda la familia sin exigir rescate. De regreso en su país, el príncipe preguntó a su mujer qué pensaba de la bondad del rey.

–Solo vi al que estaba dispuesto a entregarse por mí, respondió la esposa del príncipe.

¿Cómo apreciamos nosotros a Jesús, el Hijo de Dios, quien dijo a su Padre: “Heme aquí”, y quien dio su vida para salvarnos de la esclavitud del diablo y de la muerte eterna?

Pocas horas antes de la crucifixión, Jesús dijo a quienes llegaron a arrestarlo para llevarlo al suplicio: “Si me buscáis a mí, dejad ir a estos”, es decir, a sus discípulos (Juan 18:8). Y avanzó hacia la cruz, ofreciendo su vida en rescate, como lo había anunciado: “El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:45). Lo hizo por ellos, por mí, por usted.

“Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; mas al séptimo saldrá libre, de balde… Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre; entonces su amo lo llevará ante los jueces, y le hará estar junto a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre” (Éxodo 21:2, 4-5).

1 Samuel 3 – Mateo 6:1-18 – Salmo 5:1-7 – Proverbios 2:6-9

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El Cristo incomparable

Enero 6

El Cristo incomparable

Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten. (Colosenses 1:17)

Jesucristo es la personalidad incomparable de toda la historia humana.

Sócrates enseñó cuarenta años, Platón cincuenta y Aristóteles cuarenta. El ministerio público de Jesús duró menos de tres años, pero la influencia de su vida es mucho más importante que los ciento treinta años combinados de los tres filósofos más grandes de toda la antigüedad.

Jesús nunca pintó un cuadro, pero algunas de las mejores pinturas de Rafael, Miguel Ángel, Da Vinci y de muchos otros artistas encontraron en Él su inspiración.

Jesús no escribió poesía, pero Dante, Milton y muchos de los más grandes poetas del mundo han sido inspirados por Él como ningún otro. Ralph Waldo Emerson dijo que el nombre de Cristo “más que escribirse se ha grabado en la historia de este mundo”.

Jesús no compuso música, pero Haydn, Händel, Beethoven, Bach, Mendelssohn y muchos otros alcanzaron la más elevada perfección de melodía en composiciones acerca de Él.

Jesucristo ha influido en la sociedad humana como ningún otro. El Cristo incomparable es las buenas nuevas. Y lo que la hace tan buena noticia es que el hombre no merece nada y que Dios es muy misericordioso.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, www.portavoz.com

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¿Qué piensa usted de Jesucristo?

Domingo 6 Enero

(Jesús preguntó a sus discípulos:) ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?… Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

Mateo 16:13, 15

El Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Gálatas 2:20

¿Qué piensa usted de Jesucristo?

La vida de Jesucristo en la tierra es narrada en la Biblia por varios de sus contemporáneos, bajo la inspiración del Espíritu de Dios. Ella nos muestra que durante tres años y medio Jesús recorrió el país de Israel. Escuchemos lo que algunos dijeron sobre Jesús:

Los discípulos declararon haber escuchado la voz de Dios diciendo de Jesús: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mateo 17:5).

Juan el Bautista afirmó respecto a Jesús: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29).

Pedro: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mateo 16:16).

Juan: Él es “el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra” (Apocalipsis 1:5).

Tomás, quien sin embargo es calificado de incrédulo: “¡Señor mío, y Dios mío!” (Juan 20:28).

Pilato, quien escuchó todas las acusaciones contra Jesús y lo entregó para ser crucificado: “Ningún delito hallo en este hombre” (Lucas 23:4).

Judas, quien estuvo cerca de Jesús y lo vendió por unas pocas monedas: “Yo he pecado entregando sangre inocente” (Mateo 27:4).

Uno de los que estaban crucificados al lado de Jesús: “Este ningún mal hizo” (Lucas 23:41).

Por último, uno de los soldados que crucificaron a Jesús: “Verdaderamente este era Hijo de Dios” (Mateo 27:54).

1 Samuel 2 – Mateo 5:21-48 – Salmo 4:4-8 – Proverbios 2:1-5

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La caja de la humanidad

Enero 5

La caja de la humanidad

Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. (Colosenses 2:9)

Si consideráramos este mundo como una dimensión de tiempo y espacio, entonces una caja cerrada pudiera representarlo, con Dios fuera de la caja. Es imposible que la humanidad escape de la caja porque, por definición, lo natural no puede entrar en lo sobrenatural. Lo que está confinado al tiempo y al espacio no puede escapar a la eternidad ni a lo infinito.

Como hay algo dentro del hombre que anhela saber lo que hay fuera de la caja, él inventa deidades, que es la forma en la que proliferan las religiones. Las distintas religiones se convierten en una extensión del deseo del hombre de escapar de su caja, pero el anhelo del hombre de trascender la caja no puede resolverse porque él está confinado a la caja por su propia naturaleza.

¿Hay una forma de escapar de esa caja? Sí, las buenas noticias son que hay una manera, y es por medio de Cristo. El cristianismo reconoce que usted no puede salir de su caja, pero proclama que Dios ha invadido la caja desde afuera. Jesucristo ha entrado en su mundo para mostrarle cómo puede morar con Dios para siempre. ¿No aceptará su invitación?

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El acontecimiento esperado por los cristianos

Sábado 5 Enero

El Señor mismo con voz de mando… descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

1 Tesalonicenses 4:16-17

El acontecimiento esperado por los cristianos

La Biblia, Palabra de Dios, declara que Jesucristo volverá un día. Esto puede parecer sorprendente, sin embargo las profecías de la Biblia siempre se cumplen. Varios acontecimientos que ella anunció con siglos de antelación se produjeron efectivamente.

Nada puede anular el plan de Dios: el Señor Jesucristo volverá. La Santa Escritura, que guarda silencio respecto a la fecha de ese regreso, nos revela un misterio: los que creen en Jesús serán hechos semejantes a su Salvador (1 Corintios 15:51-52). “Cuando él se manifieste, seremos semejantes a él” (1 Juan 3:2). Jesucristo “transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya” (Filipenses 3:21). Cuando Cristo venga se realizará dicha transformación.

Los que han muerto en la fe en él (los creyentes) serán resucitados con un cuerpo glorioso: muertos con su “cuerpo animal”, resucitarán con un “cuerpo espiritual” (1 Corintios 15:44), es decir, liberado de todo lo que los unía a este mundo. Simultáneamente, la misma transformación se operará en los creyentes vivos, que serán entonces “transformados”. Y todos partirán al encuentro de su Señor para ser introducidos en la casa del Padre. Estarán para siempre con él.

¿Esto le parece inverosímil? Sin embargo es la verdad; forma parte del plan perfecto de salvación que el Dios de amor le ofrece.

1 Samuel 1 – Mateo 5:1-20 – Salmo 4:1-3 – Proverbios 1:24-33

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Separación

Enero 4

Separación

Escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. (1 Pedro 1:16)

¿Sabe que no puede servir a Dios a menos que sea apartado? En la Biblia, esa palabra se refiere a ser apartado para una tarea o un propósito específico.

El Señor le dijo a Moisés: “De lo primero que amaséis, ofreceréis una torta en ofrenda” (Nm. 15:20). Dios quería que los primeros frutos de la tierra fueran separados para honrarlo.

El Señor también dijo: “Yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos” (Lv. 20:26). Dios tomó a la nación de Israel y la apartó de todas las demás naciones para su gloria.

En cada uno de estos pasajes en la Septuaginta (la versión griega del Antiguo Testamento), la palabra se refiere a la separación de la manera más completa. El apóstol Pablo sabía que una vez que fue llamado como apóstol, fue desconectado de su pasado. Cuando Pablo era el más ferviente fariseo, fue apartado o separado, de las tradiciones del pueblo judío (Fil. 3:5). Ahora podía afirmar que era un fariseo apartado para el evangelio de Dios.

¿Está apartado usted de su vida anterior?

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El Dios creador, ¿se interesa en nosotros?

Jueves 3 Enero

En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

Génesis 1:1

Os anunciamos que… os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay.

Hechos 14:15

El Dios creador, ¿se interesa en nosotros?

El misterio del nacimiento del universo sigue superando los más grandes avances científicos, incluso si estos tienden a vislumbrar sus orígenes. Dios mismo, nuestro Creador, nos dice: el hombre no alcanza “a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin” (Eclesiastés 3:11).

La existencia del universo demuestra el poder y la grandeza del Dios creador. Él es el autor de lo infinitamente grande.

Pero la primera frase de la Biblia también dice que Dios creó la tierra. Ella es como una mota en la inmensidad del universo. Sin embargo, aunque pequeña, también hace parte del plan del Creador.

El Dios que creó la inmensidad de los cielos y fundó la tierra, también puso en ella al ser humano. Más aún, el Dios que creó las grandes cosas se interesa detalladamente en cada una de sus criaturas. Cada uno, hombre, mujer o niño es importante para él. No nos creó para luego desentenderse de nosotros. Al contrario, “Dios es amor” (1 Juan 4:8) y desea establecer una relación individual con cada uno de nosotros.

Por ello vino a esta tierra y vivió entre los hombres en la persona de su Hijo Jesús. La Biblia nos dice: “A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados… de voluntad de varón, sino de Dios” (Juan 1:12-13).

“Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria?” (Salmo 8:3-4).

Rut 3 – Mateo 3 – Salmo 2:7-12 – Proverbios 1:10-19

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Inmensidad

Miércoles 2 Enero

Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas.

Isaías 40:26

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios… Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

Juan 1:1, 3

Inmensidad

A simple vista uno puede contar alrededor de tres mil estrellas, y estas solo representan una ínfima parte de la Vía Láctea, la galaxia a la cual pertenece la tierra. Los telescopios permiten ver otros cuerpos celestes más allá de nuestra galaxia. Se estima que existen cien mil millones de galaxias, y cada una cuenta con unos cien mil millones de estrellas. Estas cifras astronómicas sobrepasan nuestra comprensión y nos dan una idea del infinito poder de Aquel que creó todo el universo.

Pero, ¿cuáles eran los motivos y el objetivo del Creador todopoderoso? El amor de Dios dio origen a toda esta creación: Dios quería formar una familia de criaturas capaces de comunicarse con él. Así Dios creó al hombre y lo puso en el huerto del Edén.

Pero desde el comienzo de la humanidad, nuestra desobediencia rompió las felices relaciones del hombre con Dios. Entonces Dios mostró nuevamente su amor enviando a Jesucristo a la tierra para que todos los que lo aceptan como Salvador hagan parte de una nueva creación. “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17). La Biblia nos dice que Dios nos amó desde antes de la fundación del mundo.

El pequeño número de estrellas que podemos percibir, entre los millones de millones que existen, nos da una idea de la débil percepción que tenemos del poder y del amor de Dios. ¿Cómo medir cuánto nos ama?

Rut 2 – Mateo 2 – Salmo 2:1-6 – Proverbios 1:7-9

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Dios nos ama

Martes 1 Enero

De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Juan 3:16

Dios… nos ha hablado por el Hijo

Hebreos 1:2

Dios nos ama

¿Sabe usted que Dios lo ama? Quizás usted no le haya pedido nada, pero él lo ama a pesar de todo. Tal vez usted no se siente digno de ser amado, sin embargo él lo ama. No debido a su buena conducta o a sus esfuerzos por hacer el bien. No, sino porque él es su Creador y ama a sus criaturas; ¡él lo demostró!

Dios envió a la tierra a su propio Hijo, Jesucristo, quien se hizo hombre para hablarnos en un lenguaje que podamos comprender. El Señor Jesús ya no está en la tierra, pero todavía podemos escuchar su voz y conocer su vida leyendo los evangelios. ¿Lo ha hecho usted? ¿Se ha tomado el tiempo de leer la Biblia para descubrir, ver y escuchar a Dios?

El primer mensaje de Dios para nosotros no es agradable. Nos dice que le hemos desobedecido, y que debido a esto merecemos ser castigados. Pero Jesús, el enviado de Dios, se ofreció para ser castigado en nuestro lugar, en lugar de todos los que lo aceptan creyendo en él. Así él, el justo, se dejó crucificar y soportó el castigo que merecían nuestros pecados, a fin de que los que creen en él no sean condenados. Él les ofrece, pues, una absolución definitiva, y una nueva vida en relación con Dios. ¿No es la más grande prueba de que Dios nos ama?

Hoy Dios le pide que se arrepienta y crea en Jesucristo. Él no lo fuerza, pero le muestra su amor y le suplica encarecidamente que crea. Dios no quiere que usted se pierda, sino que tenga la vida eterna, la verdadera vida.

Rut 1 – Mateo 1 – Salmo 1 – Proverbios 1:1-6

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El poder del evangelio

LA VERDAD PARA HOY

1 de enero

El poder del evangelio

Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación.

Romanos 1:16

Las personas quieren cambiar. Toda publicidad se basa en la presuposición de que las personas quieren que las cosas sean diferentes de la manera en la que son. Quieren verse mejor, sentirse mejor y vivir mejor. Quieren cambiar su vida pero, salvo desde un punto de vista externo, no pueden hacerlo.

Solo el evangelio de Jesucristo tiene el poder de transformar a las personas y librarlas del pecado, de Satanás, del juicio, de la muerte y del infierno. Hechos 4:12 dice: «Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos». Y ese nombre es Jesucristo.

Así que la Palabra de Dios, que es toda acerca de Jesucristo, puede hacer por nosotros lo que no podemos hacer por nosotros mismos. Somos pecadores y no podemos remediar nuestra condición, pero de Dios viene el poder increíble e ilimitado que puede transformar nuestra vida.

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