UNA GRACIA QUE FLUYE CONSTANTEMENTE

UNA GRACIA QUE FLUYE CONSTANTEMENTE

 Charles R. Swindoll

30 de octubre, 2018

Proverbios 24, 25

Neil Anderson, en su artículo: «El perdón es una condición para obtener nuestra propia libertad» escribió lo siguiente:

Perdonar no es olvidar. La gente que trata de olvidar se da cuenta de que no se puede. Dios dijo que Él no se acordaría más de los pecados (Hebreos 10:17), pero piénselo: Dios es omnisciente, Él no puede olvidar. Esa frase significa que Dios nunca va a usar el pasado en contra de nosotros (Salmos 103:12).

Olvidar puede ser el resultado del perdón, pero nunca es el medio para perdonar. Cuando traemos el pasado a colación, no hemos perdonado aún.

El perdón es una elección, una crisis de la voluntad, por decirlo así. Si Dios nos pide que perdonemos, es porque se trata de algo que podemos hacer. (Él nunca nos pediría que hiciéramos algo que no podamos hacer). El perdón significa aprender a vivir con las consecuencias del pecado de la otra persona. El perdón es algo costoso; pagamos el precio de la maldad que perdonamos. Sin embargo, va a tener que convivir con las consecuencias, lo quiera o no; sus únicas opciones entonces son: vivir con amargura y sin perdonar o vivir con la libertad del perdón. 1

Cuando ha perdonado, cuando sinceramente ha decidido ceder su derecho de hacer justicia por su propia mano y ha resuelto no guardar la ofensa en contra de su enemigo, ha abierto la forma de extender gracia hacia la persona que le hizo daño. Ciertamente el perdón remueve el veneno del resentimiento de su cuerpo, pero la gracia neutraliza completamente la toxina de tal forma que nadie pueda hacerle daño nuevamente. Así que hay algo más aparte de los dos pasos que analizamos los días anteriores.

Mostrar bondad al enemigo. La gracia es sencillamente esa bondad que extendemos a otra persona sin importarnos si tiene mérito de recibirla o no. La gracia significa mostrar bondad sin ponernos a considerar si la persona lo merece o no. Salomón y los sabios nos dijeron:

Si tu enemigo tiene hambre dale de comer pan; y si tiene sed dale de beber agua… (Proverbios 25:21).

En el Antiguo Oriente, era costumbre ser igualmente hospitalario con los viajeros, con los amigos o con los extranjeros. Dios, sin embargo llamó a su pueblo para que se portara de la misma forma con sus enemigos, con aquellos que les habían hecho daño sin arrepentirse y que tal vez buscarían la oportunidad de dañarlos de nuevo. Dios no nos está pidiendo que seamos tontos; uno necesita protegerse de un daño. No obstante, debemos ser amables.

Debemos dar gracia. Tal como lo dijo Jesús: «Pero a ustedes, los que oyen, les digo: amen a sus enemigos y hagan bien a los que los aborrecen; bendigan a los que los maldicen y oren por los que los maltratan» (Lucas 6:27, 28).

El siguiente proverbio sugiere un resultado potencial al darle a ese enemigo una muestra de bondad inmerecida, y lo da a entender con una curiosa figura de expresión:

. . . pues así carbones encendidos tú amontonas sobre su cabeza, y el SEÑOR te recompensará (Proverbios 25:22)

Nadie sabe con seguridad cuál es el origen de esta metáfora antigua. Algunos sugieren que tiene que ver con la práctica antigua egipcia de llevar un sartén con carbones encendidos sobre la cabeza como señal de contrición. Creo que la frase simplemente es un dicho que describe humildad, algo similar a una persona que se nos acerca con su sombrero en la mano. En los tiempos antiguos, permitir que el fuego se apague en una casa se consideraba el epitome de la irresponsabilidad. Tener que pedir fuego a un vecino y volver de su casa con una sartén de carbones era vergonzoso, y esto, probablemente, se convirtió en una metáfora sobre la humildad.

Por experiencia propia, he visto cómo la gracia de Dios derrite los corazones más endurecidos y hace que enemigos se conviertan en amigos. No siempre funciona, pero no hay nada que pueda rivalizar con una bondad inmerecida en lo que respecta a desarmar a nuestros enemigos. La esperanza es que la buena conducta y nuestra humildad hagan que nuestro enemigo se arrepienta de lo que nos ha hecho.

Reflexión: En cada persona de la lista, piense en alguna forma en la que pueda mostrar bondad. En todo caso, sea sabio. Evite causar vergüenza o una situación embarazosa a ese enemigo que ya ha perdonado. De hecho, puede empezar con actos bondadosos hechos de manera anónima.

La gracia es sencillamente esa bondad que extendemos a otra persona sin importarnos si tiene mérito de recibirla o no.

Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios  (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos. 1. Neil T. Anderson, The Bondage Breaker (Rompiendo cadenas), Eugene, (OR: Harvest House Publishers, 1990), 194—197.

Absteneos de toda especie de mal.

Martes 30 Octubre

En otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz… Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas.

Efesios 5:8-11

Absteneos de toda especie de mal.

1 Tesalonicenses 5:22

Una fiesta fúnebre

Desde hace algunos años, la fiesta de Halloween (Noche de brujas), con su procesión de calabazas y sus niños disfrazados de esqueletos y fantasmas, halla un éxito popular. Muchos solo ven en esta fiesta una distracción inofensiva, una diversión infantil.

Sin embargo, lo que debe alertar a los creyentes es la banalización de la muerte a través de esas manifestaciones. ¡Incluso se llega a jugar con el tema de la muerte! En nuestra época asistimos, a la vez, al abandono del respeto a Dios y a la negación del miedo a la muerte. De este modo el poder del mal aparece como bueno, incluso bajo sus peores aspectos, y fácilmente nos acostumbramos cuando nos involucramos en ese tema desde temprana edad.

¡Huyamos de ese tipo de fiestas! ¡Advirtamos a nuestros hijos sobre el veneno anestésico que ellas representan para nuestro espíritu y nuestro corazón! ¡Aunque se diga que son cosas inofensivas y simpáticas, tocamos el ámbito de las tinieblas donde Satanás reina! La Biblia nunca presenta a Satanás como alguien inofensivo, sino como un personaje poderoso y peligroso. Emplea muchos métodos de seducción, incluida la brujería, la magia, la astrología, el espiritismo… Aunque Satanás haya sido vencido por la muerte y la resurrección de Jesucristo, sigue activo haciendo el mal, hasta que sea lanzado al “lago de fuego y azufre” (Apocalipsis 20:10). Emplea sus temibles poderes para seducir, extraviar y arrastrar tras él a los hombres. ¡No caigamos en sus trampas!

Deuteronomio 24 – Juan 14 – Salmo 119:81-88 – Proverbios 26:15-16

LA PREVENCIÓN DEL DESEO

Octubre 29

LA PREVENCIÓN DEL DESEO

Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

2 CORINTIOS 10:4-5

Hay muchas cosas en nuestra corrompida sociedad que tratan de captar nuestra atención: el cine, la televisión, los libros, la música, la ropa, los anuncios, y ahora el Internet; todo está diseñado para captar las emociones. Por ejemplo, los expertos en publicidad saben que comprar es en definitiva una decisión emocional. Pocas personas conocen el funcionamiento mecánico del automóvil que se anuncia y ni se interesan en eso; pero les impresiona si se parece a un auto de carrera, si hay una linda muchacha detrás del volante, o si hay otras carnadas emotivas incluidas en el anuncio.
Tenemos que cuidar nuestra mente, nuestras emociones y nuestra voluntad. Tenemos que buscar la voluntad de Dios meditando en su Palabra y permitiendo que su voluntad sea la nuestra. Una mente indefensa, no controlada y obstinada va a llenarse de malos deseos que resultarán en malas acciones. Debemos controlar cómo reaccionan nuestras emociones y nuestra mente ante el anzuelo tentador con el que se encuentran.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

EL LUGAR DE LA MISERICORDIA

EL LUGAR DE LA MISERICORDIA

Charles R. Swindoll

28 de octubre, 2018

Proverbos 24, 25

En el devocional anterior descubrimos que para perdonar a alguien debemos comenzar con la decisión de ceder nuestro derecho de hacer justicia para nosotros mismos por el daño que nos han hecho. No es una decisión fácil. Permitir que alguien quede libre requiere de gran sabiduría, valor y fe.

Abrazar la misericordia. Ahora bien, eso no significa que no tenga que olvidar el asunto. Significa que está entregando a esa persona y su sufrimiento ante Dios, confiando en que Él hará lo correcto. Aunque esto es extremadamente difícil de hacer, es más fácil que el paso número dos.

Paso 1: Dejar la justicia en manos de Dios.
Paso 2: Dejar que la misericordia venga de Dios.

Déjeme explicarle lo que quiero decir por medio de una historia real.

Un hombre sufrió la trágica pérdida de su esposa cuando otro hombre la conquistó. Ambos hombres trabajaban para el mismo ministerio cristiano, pero debido a cuestiones administrativas complicadas, el ministerio pudo despedir al hombre adúltero y este se rehusaba a renunciar. (La organización desde ese momento hizo enmiendas a su política interna). La víctima no podía renunciar ni podía encontrar trabajo en otro lugar. Mientras tanto, ambos tuvieron que trabajar cerca durante varias semanas.

El esposo entregó el asunto de la justicia a Dios y se apoyó en las palabras de Deuteronomio 32:35, 36, un pasaje que empieza con la frase: «La venganza es mía, yo pagaré». De hecho, este hombre se deleitaba en la idea de que Dios iba a hacer justicia pronto y esperaba el día en que su enemigo sufriera la venganza divina y la retribución santa. Pero después de varios días y semanas, nada ocurrió. Ningún castigo, ninguna caída. Con el tiempo, el esposo tuvo que enfrentar un principio muy incómodo:

Dios puede, de hecho, elegir mostrar misericordia al hombre adultero. ¿Qué se puede hacer entonces? Una cosa es confiar a Dios la venganza esperando ver que la justicia se haga en el momento oportuno, pero otra muy diferente es aceptar la decisión de Dios de no castigar y más bien mostrar misericordia. Pero cuando el esposo pudo decir: «Señor, la venganza es tuya. . .  y también la misericordia», este hombre  encontró la paz. Había perdonado a su enemigo adúltero en el momento en que confió en Dios para que Él hiciera justicia y misericordia a su propia discreción.

Una vez que haya logrado ambos pasos —dejar que Dios haga justicia y dejar que Dios actúe con misericordia— estará listo no solo para dar sino también para recibir gracia. De eso hablaremos mañana.

Reflexión: El día de hoy, por cada una de las personas en su lista, repita la siguiente oración:

«Señor, el día de hoy también quiero estar de acuerdo con tu derecho de conceder misericordia inmerecida a ___________________________,  aunque me haya causado mucho daño. Me someto a tu derecho soberano de conceder misericordia a quien quieras. Amén».

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios  (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Tres actitudes ante el Evangelio

Lunes 29 Octubre

Cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: Ya te oiremos acerca de esto otra vez… Mas algunos creyeron, juntándose con él.

Hechos 17:32, 34

Tres actitudes ante el Evangelio

Con motivo de los funerales de una persona muy conocida y estimada en el pueblo, muchos vecinos y amigos habían ido a manifestar su simpatía a la familia en duelo. Todos habían escuchado el mensaje de la Biblia leído en aquella ocasión.

¿Qué efecto había producido en cada uno?

Como en otro tiempo en Atenas, algunos pudieron burlarse; otros prefirieron posponer su reflexión. ¡Esperemos que muchos hayan creído al Evangelio!

¿Forma usted parte de los que rechazan, de los que se burlan del Evangelio y dicen que no hay Dios? La Biblia llama “necio” (Salmo 14:1) al que así actúa. ¿Persistiría en rechazar la gracia de Dios? Entonces esta pregunta es para usted: “¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?” (Hebreos 2:3).

¿Dice usted con indiferencia: ya veré más tarde? Pero, ¿está seguro de que se le concederá un plazo adicional para ir a Jesús? Quizás haya escuchado un mensaje del Evangelio que lo ha emocionado, pero no se ha vuelto realmente a Dios… ¡No espere más!

El versículo citado hoy termina afirmando que “algunos creyeron”. En vez de dejarse llevar por la opinión generalizada, algunos tuvieron la valentía de ir a contracorriente. Se reconocieron culpables ante Dios y recibieron el perdón del único y verdadero Salvador: Jesucristo. Sus nombres “están escritos en los cielos” (Lucas 10:20).

¿Ha dado usted el mismo paso?

Deuteronomio 23 – Juan 13:21-38 – Salmo 119:73-80 – Proverbios 26:13-14

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Absteneos de toda especie de mal.

Martes 30 Octubre

En otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz… Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas.

Efesios 5:8-11

Absteneos de toda especie de mal.

1 Tesalonicenses 5:22

Una fiesta fúnebre

Desde hace algunos años, la fiesta de Halloween (Noche de brujas), con su procesión de calabazas y sus niños disfrazados de esqueletos y fantasmas, halla un éxito popular. Muchos solo ven en esta fiesta una distracción inofensiva, una diversión infantil.

Sin embargo, lo que debe alertar a los creyentes es la banalización de la muerte a través de esas manifestaciones. ¡Incluso se llega a jugar con el tema de la muerte! En nuestra época asistimos, a la vez, al abandono del respeto a Dios y a la negación del miedo a la muerte. De este modo el poder del mal aparece como bueno, incluso bajo sus peores aspectos, y fácilmente nos acostumbramos cuando nos involucramos en ese tema desde temprana edad.

¡Huyamos de ese tipo de fiestas! ¡Advirtamos a nuestros hijos sobre el veneno anestésico que ellas representan para nuestro espíritu y nuestro corazón! ¡Aunque se diga que son cosas inofensivas y simpáticas, tocamos el ámbito de las tinieblas donde Satanás reina! La Biblia nunca presenta a Satanás como alguien inofensivo, sino como un personaje poderoso y peligroso. Emplea muchos métodos de seducción, incluida la brujería, la magia, la astrología, el espiritismo… Aunque Satanás haya sido vencido por la muerte y la resurrección de Jesucristo, sigue activo haciendo el mal, hasta que sea lanzado al “lago de fuego y azufre” (Apocalipsis 20:10). Emplea sus temibles poderes para seducir, extraviar y arrastrar tras él a los hombres. ¡No caigamos en sus trampas!

Deuteronomio 24 – Juan 14 – Salmo 119:81-88 – Proverbios 26:15-16

Amados hermanos míos, no erréis.

DESEOS PECAMINOSOS

Amados hermanos míos, no erréis.

SANTIAGO 1:16

¿En qué punto se enfrenta usted al pecado? No en el punto de la conducta, porque entonces es demasiado tarde, sino en el punto del deseo. La persona que puede dominar sus reacciones emocionales puede enfrentarse con el pecado. Cuando se le está bombardeando con reacciones emocionales negativas, una persona con una mente santificada puede desactivar los deseos antes que ellos sean activados por la voluntad. Pero una vez que dominan la voluntad, su nacimiento es inevitable.

   Tiene que enfrentarse a las emociones lujuriosas si quiere enfrentarse con éxito al pecado en su vida. Si expone sus emociones al anzuelo, puede quedar atrapado a menos que tome medidas inmediatas.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, www.portavoz.com

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Una foto antigua

Domingo 28 Octubre

Hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo… yo soy Dios, y no hay otro Dios.

Isaías 46:4, 9

Una foto antigua

Ordenando un cajón, Gerardo encontró una foto muy antigua. Habían pasado setenta años desde el día en el que había sido tomada en el patio de la escuela. Por aquel entonces Gerardo tenía once o doce años. Todavía veía al fotógrafo Marcelo con su cámara de fuelle, desapareciendo bajo una tela negra una vez que había finalizado los interminables preparativos para tomar la foto, ocasión que todos aprovechaban para hacer ruido.

Ese niño alegre de pantalones cortos, ubicado a la derecha del maestro, era él. Al lado estaba Fernando, luego Mauricio, y a su lado Armando, los inseparables… Por cierto, la muerte tampoco los había separado: ninguno de ellos había vuelto de la guerra… En realidad, de los quince niños que estaban en la foto, ¿cuántos seguían vivos? ¡Solo cinco…!

Gerardo reflexionó. ¿Y si él fuese el próximo? Pues bien, ¡estaba listo para partir! Hacía más de sesenta años había encontrado la solución a ese problema. La Biblia le había dado certezas que nunca había puesto en duda. “Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios” (1 Juan 4:15). “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios” (1 Juan 5:1). “Vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios… tenéis vida eterna” (1 Juan 5:13).

Y los diez chicos que ya no estaban, ¿habrían buscado y hallado a Jesucristo, el Salvador?

A Gerardo estos recuerdos le hicieron tomar conciencia de la inmensa gracia de Dios, que veló sobre él desde que era pequeño. Y ahora tenía la total convicción de que esa gracia le bastaría hasta el final de su vida en la tierra.

Deuteronomio 22 – Juan 13:1-20 – Salmo 119:65-72 – Proverbios 26:11-12

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EL NACIMIENTO DEL PECADO

Octubre 27

EL NACIMIENTO DEL PECADO

Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

(Santiago 1:15)

La mayoría de las personas piensan que el pecado es un acto o comportamiento individual. Pero el versículo de hoy dice que el pecado no es un acto; es el resultado de un proceso.

El pecado comienza con deseo, que está relacionado con la emoción. Comienza cuando usted desea sentirse satisfecho al adquirir algo, cuando tiene un anhelo emotivo de poseer algo que ve. Entonces la tentación afecta su mente mediante el engaño. Usted comienza a justificar su derecho a tener lo que desea. Su mente es engañada al creer que la satisfacción de sus deseos satisfará sus necesidades.

Acto seguido, su voluntad comienza a planificar cómo va a obtener lo que quiere, y cuando la lujuria es seducida (como quien dice) por la carnada, queda preñada en el vientre de la voluntad de una persona. Por último, ocurre el acto del pecado.

El saber cómo nace el pecado debiera ayudarlo a huir de la tentación.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, www.portavoz.com

Jesús ha resucitado (2)

Sábado 27 Octubre

Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.

1 Corintios 15:20

Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

Romanos 10:9

Jesús ha resucitado (2)

Según un sondeo, el 60% de los que dicen ser cristianos cree en la resurrección de Cristo, y solo entre el 10 y el 15% cree en la resurrección de los muertos.

Sin embargo la resurrección de Jesucristo es, junto con su muerte, el hecho más importante de la historia. Sin ella no habría ninguna esperanza para los cristianos, ninguna victoria posible sobre el mal, ni sobre la muerte. Es la piedra angular de todo el edificio cristiano; todo subsiste con ella, o todo se desploma sin ella; sin ella, Jesús ya no sería el Salvador, pues él mismo necesitaría un liberador, no habría vencido al pecado y a la muerte, y nosotros no tendríamos ninguna garantía de su victoria.

Pero Jesús salió de la tumba. ¡La muerte no pudo retenerlo! Este hecho demuestra que es verdaderamente el Hijo de Dios (Romanos 1:2-4), anuncia la resurrección futura de todos los seres humanos. Jesús mismo declaró: “El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11:25). Y el que no cree también resucitará, pero para ser juzgado (Juan 5:25, 28-29).

La resurrección de Jesús es el fundamento mismo del cristianismo. Implica la nuestra, pues es la base de la esperanza cristiana. Esta esperanza pronto se hará realidad, cuando Jesús mismo venga a sacar de la tumba a los fieles de todos los tiempos. La vida de los primeros cristianos estaba centrada en la espera de ese regreso. ¡Es lo mismo que nos sigue proponiendo la Biblia!

Deuteronomio 21 – Juan 12:27-50 – Salmo 119:57-64 – Proverbios 26:9-10

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