Si andamos en luz, como él está en luz

31 de agosto

«Si andamos en luz, como él está en luz».

1 Juan 1:7

¡Como él está en luz! ¿Podremos lograr esto alguna vez? ¿Seremos capaces algún día de andar tan evidentemente en la luz como lo está Aquel a quien llamarnos «Padre nuestro» y de quien está escrito: «Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él» (1 Jn. 1:5). Este es, sin duda, el modelo que se nos pone delante, pues el Salvador mismo dijo: «Sed, pues, vosotros perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto» (Mt. 5:48). Y aunque nos demos cuenta de que nunca podremos rivalizar con Dios en perfección, sin embargo tenemos que ir en busca de ella y no quedar satisfechos hasta que la alcancemos. Cuando el joven artista toma el pincel por primera vez, difícilmente puede pretender igualar a Rafael o a Miguel Ángel; sin embargo, si no tiene delante de sí un bello ideal solo logrará algo muy pobre y ordinario. No obstante, ¿qué significa esa expresión de que el cristiano debe andar en luz como Dios está en luz? Creemos que significa semejanza, pero no grado de igualdad. Nosotros estamos realmente en la luz, sinceramente en la luz, cordialmente en la luz, honradamente en la luz, aunque no lo estemos en la misma medida que él. Yo no puedo vivir en el sol (es un lugar demasiado luminoso para mí), pero sí puedo andar en su luz; así, aunque sea incapaz de lograr aquella perfección de pureza y de verdad que solo le pertenece al Señor de los ejércitos —quien, por naturaleza, es infinitamente bueno—, puedo, no obstante, poner siempre al Señor delante de mí y esforzarme, con la ayuda del Espíritu, en parecerme a él. El famoso comentarista John Trapp dice: «Podemos estar en la luz como Dios está en la luz cualitativamente, pero no en igualdad con él». Hemos de tener la misma luz, y tenerla de veras y andar en ella como lo hace Dios; aunque, en lo referente a la igualdad con Dios en santidad y pureza, tengamos que esperar hasta que hayamos cruzado el Jordán y entrado en la perfección del Altísimo. Observa que la bendición de una comunión santa y una perfecta purificación está ligada al andar en la luz.

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 254). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

Gente problemática

30 Agosto 2017

Gente problemática
por Charles R. Swindoll

Salmos 54

Por muchos años, solía buscar en el periódico la dosis de sabiduría que provenían de la mente de Charles Schulz, el creador de las caricaturas de “Peanuts”. En una de ellas, Lucy le dice a su hermano, Linus: «¿tú, un doctor? Eso sí que es gracioso. ¡Tú nunca podrías ser un doctor! ¿Sabes por qué? Porque tú quieres a la humanidad, por eso».

Linus lo piensa por un momento y luego responde: «A mí me encanta la humanidad. ¡Son los seres humanos a los que no aguanto!»

Cómo no se va reír uno con frases así, ¿cierto? Seamos realistas la mayoría de los problemas vienen de gente problemática. Tal vez usted tenga un trabajo que le quita mucho tiempo o necesita mucho esfuerzo para hacerlo pero ni las horas ni la energía nos causan tantos problemas como las personas difíciles. Podemos tener dificultades financieras, dolor físico, un horario apretado o muchos kilómetros que viajar todos los días, pero esas cosas no son la causa de las peores batallas. Es la gente, tal como lo dijo Linus. Las personas difíciles son quizás los problemas más desafiantes que enfrentamos.

El Salmo 54 es el lamento de David sobre el afán constante de la gente problemática. Piense un momento en el título del Salmo; vale la pena. (A propósito, espero que esté aprendiendo a hacer eso cuando estudia las canciones antiguas de la Biblia. Las palabras que aparecen antes del primer versículo de cada Salmo son parte del texto antiguo y sirven para darle al lector claves útiles acerca de la canción).

En el Salmo 54 el título lee: » Al músico principal. Con Neguinot . Masquil  de David, cuando fueron los de Zif y dijeron a Saúl: “¿Acaso no está David escondido entre nosotros?”.

Este título tan largo nos dice que David escribió esa canción. También descubrimos que es un «masquil», un término que en este momento ya debe ser muy conocido. Todas las canciones Masquil ofrecen instrucciones y consejos para enfrentar situaciones específicas. En este caso, el Salmo 54 provee un consejo muy práctico sobre cómo reaccionar ante los problemas creados por otros miembros de la raza humana, que por cierto son tan gruñones como nosotros.

Según 1 Samuel 23:14-26, David se encontraba huyendo de Saúl quien debido a su envidia y deseo asesino, obligó al cantante a refugiarse en un lugar rocoso. David temía por su vida y estaba desesperado tratando de encontrar un lugar seguro. Pero todo parecía salirle mal. El lugar conocido como, «la colina de Haquila» parecía ser un lugar seguro dentro del territorio zifita, un lugar neutral. Pero David se dio cuenta que allí no habría descanso. Los zifitas se volvieron contra él y le dijeron a Saúl donde estaba. David tuvo que volver a huir. David escapó al desierto de Maón pero en poco tiempo estaba rodeado por los zifitas y los soldados de Saúl.

Puedo imaginarme a David, sucio, sudoroso, hambriento, sediento, exhausto y sin duda, desanimado. En un momento cuando se encontraba debajo de alguna roca o un arbusto que lo tapara de los fuertes rayos del sol desértico, David comienza a derramar sus sentimientos en un poema. David se siente atacado y traicionado por la gente y eso lo lleva a escribir sus sentimientos (guiado por el Espíritu Santo). Esos sentimientos son los que podemos leer hoy a través de la canción del Salmo 54.

Afirmando el alma
¿Qué personas le causan mucha dificultad? Haga una lista y al lado de cada nombre utilice una palabra para describir sus sentimientos hacia ellas. Por ejemplo: «María… exasperación» o «Juan… ira».  Mantenga esa lista en privado; hablaremos de ella más tarde.

Las personas difíciles son quizás los problemas más desafiantes que enfrentamos.—Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Los cristianos deben juzgar a “los de adentro”, mientras que Dios juzga a “los de afuera”

31 AGOSTO

1 Samuel 24 | 1 Corintios 5 | Ezequiel 3 | Salmo 39

Si alguno leyera 1 Corintios 4 y llegara a la conclusión de que no se debe mantener ningún tipo de listón en la iglesia—dado que mantener un listón exige juzgar, ¿no es así?—,el siguiente capítulo (1 Corintios 5) presenta un caso en el que Pablo reprende a la iglesia de Corinto por no ejercer el juicio y la disciplina. Debemos reflexionar un poco sobre este caso en sí mismo y, además, sobre cómo conecta con el capítulo anterior.

En cuanto al hombre que menciona en el 5:1, Pablo afirma que hay dos males evidentes. El primero es sexual: un miembro de la iglesia “tiene la mujer de su padre”. El lenguaje peculiar sugiere que se está acostando con su madrastra. En cualquier caso, el pecado es tan tremendo, que sería chocante aun entre los paganos. El segundo es la respuesta tan débil de la iglesia. A pesar de esta maldad que ocurre entre ellos, no disminuye su tendencia a pavonearse con arrogancia, algo que se menciona muchas veces en 1ª y 2ª de Corintios. Debieron haberse lamentado profundamente y expulsado al hombre que cometió este acto (5:2).

No podemos reflexionar sobre todos los elementos de este juicio, pero observemos lo siguiente:

(1) El juicio que Pablo quiere que emitan ha de ser comunitario. Toda la iglesia, reunida “en el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (5:4), conscientes de su poderosa presencia, debe tomar acción. Por tanto, dejar de hacerlo es un fracaso de la iglesia entera.

(2) Una de las razones para tomar esta acción es porque “un poco de levadura hace fermentar toda la masa” (5:6). Si hay maldad en la iglesia y nadie hace nada, pronto se verá afectada toda la congregación.

(3) Esto no tiene nada que ver con disciplinar al mundo exterior. Pablo da por sentado que el mundo fuera de la iglesia permitirá que el pecado se encone. Lo que él tiene en mente es la disciplina dentro de la iglesia de Dios (5:9–10).

(4) La conducta que Pablo entiende que debe estar sujeta a la disciplina eclesial no se limita al ámbito sexual ni a esta forma particular de pecado sexual. Él quiere incluir las deserciones morales importantes y presenta una lista ejemplar: avaricia, idolatría, calumnia, borracheras y estafas. En otro lugar, añade a la lista de desviaciones morales severas dos elementos adicionales: el serio desvío doctrinal y la insistencia en crear divisiones.

Ahora bien, en todo este pasaje, Pablo usa abiertamente el término “juzgar” (5:12–13). Los cristianos deben juzgar a “los de adentro”, mientras que Dios juzga a “los de afuera”. Como mínimo, debemos mantener la tensión creativa entre los capítulos 4 y 5. Aún más importante, los corintios en el capítulo 4 estaban imponiendo juicios “más allá de lo que está escrito” (4:6); es decir, utilizaban pautas y criterios que no estaban fundamentados en la revelación de Dios, sino más bien en los intereses de ciertas partes. En el capítulo 5, no estaban juzgando a pesar de lo que la Escritura, comprendida correctamente, dice. Ambas cosas quebrantan la revelación divina.

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 243). Barcelona: Publicaciones Andamio.

El Señor entró en mi vida

Arrepentíos, y creed en el evangelio.

Marcos 1:15

Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase al Señor, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.

Isaías 55:7

El Señor entró en mi vida

Cuando mi vecino regresó de vacaciones, me dijo con una sonrisa: «El Señor entró en mi vida». Y rápidamente lo noté, durante los días siguientes, parecía un hombre diferente. Su comportamiento, sus apreciaciones habían cambiado. Cada día oraba y leía la Biblia. Hablaba con gusto de su fe y era feliz reuniéndose con otros cristianos.

¿Cómo es posible un cambio así? El versículo del día nos da la respuesta. Es preciso dejar que Dios ilumine nuestro corazón mediante su Palabra, constatar que hemos pecado y que necesitamos su perdón: esto es el arrepentimiento. Debemos aceptar el perdón que Dios nos ofrece gratuitamente. “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”, porque “la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:9, 7). Entonces no habrá obstáculos, Jesús podrá entrar en nuestra vida y vivir en nosotros para siempre.

Jesús nos ama y desea acercarse a cada uno de nosotros, como lo hizo en Jericó: “Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso… Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:5-6, 9-10).

2 Crónicas 16 – 1 Corintios 8 – Salmo 102:16-22 – Proverbios 22:14

Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

 

Enseñanza con autoridad

Enseñanza con autoridad

8/30/2017

La gente se admiraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad. (Mateo 7:28-29)

Algo que influyó tanto en los oyentes de Jesús es que Él enseñaba con autoridad. La palabra más empleada en el Nuevo Testamento para referirse a la autoridad pertenece al poder y al privilegio, y muestra la soberanía de Cristo.

A diferencia de Jesús, los escribas judíos citaban a otros para darles autoridad a sus enseñanzas. El Señor tenía que citar solamente la Palabra de Dios y podía hablar como la autoridad suprema sobre la verdad. Habló la verdad eterna sencilla, directa y poderosamente, pero con amor y compasión. Eso asombraba a sus oyentes, y debiera también impresionarnos profundamente a nosotros.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org
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Sí a todas las promesas de Dios y aún más

AGOSTO, 30

Sí a todas las promesas de Dios y aún más

Devocional por John Piper

Todas las promesas que ha hecho Dios son «sí» en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos «amén» para la gloria de Dios. (2 Corintios 1:20)

Estar «en Cristo Jesús» es una realidad extraordinaria. El significado de estar en Cristo nos deja sin aliento. Unidos a Cristo. Atados a Cristo.

Si estamos «en Cristo», veamos lo que esto significa para nosotros:

  1. En Cristo Jesús hemos sido sentados en los lugares celestiales, inclusive mientras él vivió en la tierra. Eso es lo que muestra Efesios 2:6: «Y con Él nos resucitó, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús».
  2. En Cristo Jesús todas las promesas de Dios son «sí» para nosotros, según lo expresa 2 Corintios 1:20: «Todas las promesas que ha hecho Dios son “sí” en Cristo».
  3. En Cristo Jesús estamos siendo santificados y hechos santos: «A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los que han sido santificados en Cristo Jesús» (1 Corintios 1:2).
  4. En Cristo Jesús todo lo que realmente necesitemos nos será provisto, tal como dice Filipenses 4:19: «Mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús».
  5. En Cristo Jesús la paz de Dios guardará nuestro corazón y nuestra mente: «Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús» (Filipenses 4:7).
  6. En Cristo Jesús tenemos vida eterna. Romanos 6:23 dice: «Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro».
  7. Por último, en Cristo Jesús Dios nos resucitará de entre los muertos en la venida del Señor: «Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados» (1 Corintios 15:22). Todos los que están unidos a Adán en la primera humanidad mueren. ¡Todos los que están unidos a Cristo en la nueva humanidad resucitan a una vida nueva!

Devocional tomado del libro “The Stupendous Reality of Being “in Christ Jesus””

Todos los derechos reservados ©2017 Soldados de Jesucristo y DesiringGod.org

«He visto sus caminos; pero le sanaré»

30 de agosto

«Sáname, oh SEÑOR, y seré sanado».

Jeremías 17:14 (LBLA)

«He visto sus caminos; pero le sanaré».

Isaías 57:18

Curar las enfermedades espirituales es prerrogativa exclusiva de Dios. Las enfermedades corporales se pueden sanar por medio de instrumentos humanos; pero, aun en este caso, la honra se le debe dar a Dios, quien confiere virtud a la medicina y le proporciona al cuerpo la fuerza para que expulse la enfermedad. En cuanto a las enfermedades espirituales, solo el gran Médico es capaz de curarlas. Él reclama esto como prerrogativa suya, diciendo: «Yo hago morir y yo hago vivir; yo hiero y yo curo». Uno de los nombres más selectos de Dios es: «Yo, el Señor, soy tu sanador» (Éx. 15:26, LBLA). Y «sanaré tus heridas» (Jer. 30:17) es una promesa que no podría proceder de los labios de algún hombre, sino solamente de la boca del Dios eterno. Por eso el Salmista clama a Dios diciendo: «Sáname, Señor, porque mis huesos se estremecen» (Sal. 6:2, LBLA). Y también: «Sana mi alma, porque contra ti he pecado» (Sal. 41:4). Por eso, igualmente, el piadoso alaba el nombre del Señor diciendo: «Él […] sana todas tus dolencias» (Sal. 103:3). Aquel que hizo al hombre puede restablecerlo; quien fue el Creador de nuestra especie en un principio es capaz de recrearla. ¡Qué excelente consuelo nos da el pensar que en la persona de Jesús «habita toda la plenitud de la deidad corporalmente»! Alma mía, este gran Médico puede curarte, sea cual sea tu enfermedad. Si él es Dios, su poder no tiene límites. Ven, entonces, con el ojo ciego del entendimiento entenebrecido, ven con el pie cojo de las energías gastadas, ven con la mano seca de la fe debilitada, con la fiebre del temperamento airado o con el escalofrío del desaliento; ven, en fin, como estás, porque ciertamente Dios te puede restablecer de tu enfermedad. Ninguno podrá impedir la virtud salutífera que procede de Jesús nuestro Señor. Las legiones de demonios han tenido que reconocer el poder del Médico amado y él jamás se ha visto resistido. En el pasado todos sus pacientes sanaron, y sanarán también en el futuro. Y tú, amigo mío, serás uno de ellos con solo confiar en él esta noche.

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 253). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

Gente problemática

30 Agosto 2017

Gente problemática
por Charles R. Swindoll

Salmos 54

Por muchos años, solía buscar en el periódico la dosis de sabiduría que provenían de la mente de Charles Schulz, el creador de las caricaturas de “Peanuts”. En una de ellas, Lucy le dice a su hermano, Linus: «¿tú, un doctor? Eso sí que es gracioso. ¡Tú nunca podrías ser un doctor! ¿Sabes por qué? Porque tú quieres a la humanidad, por eso».

Linus lo piensa por un momento y luego responde: «A mí me encanta la humanidad. ¡Son los seres humanos a los que no aguanto!»

Cómo no se va reír uno con frases así, ¿cierto? Seamos realistas la mayoría de los problemas vienen de gente problemática. Tal vez usted tenga un trabajo que le quita mucho tiempo o necesita mucho esfuerzo para hacerlo pero ni las horas ni la energía nos causan tantos problemas como las personas difíciles. Podemos tener dificultades financieras, dolor físico, un horario apretado o muchos kilómetros que viajar todos los días, pero esas cosas no son la causa de las peores batallas. Es la gente, tal como lo dijo Linus. Las personas difíciles son quizás los problemas más desafiantes que enfrentamos.

El Salmo 54 es el lamento de David sobre el afán constante de la gente problemática. Piense un momento en el título del Salmo; vale la pena. (A propósito, espero que esté aprendiendo a hacer eso cuando estudia las canciones antiguas de la Biblia. Las palabras que aparecen antes del primer versículo de cada Salmo son parte del texto antiguo y sirven para darle al lector claves útiles acerca de la canción).

En el Salmo 54 el título lee: » Al músico principal. Con Neguinot . Masquil  de David, cuando fueron los de Zif y dijeron a Saúl: “¿Acaso no está David escondido entre nosotros?”.

Este título tan largo nos dice que David escribió esa canción. También descubrimos que es un «masquil», un término que en este momento ya debe ser muy conocido. Todas las canciones Masquil ofrecen instrucciones y consejos para enfrentar situaciones específicas. En este caso, el Salmo 54 provee un consejo muy práctico sobre cómo reaccionar ante los problemas creados por otros miembros de la raza humana, que por cierto son tan gruñones como nosotros.

Según 1 Samuel 23:14-26, David se encontraba huyendo de Saúl quien debido a su envidia y deseo asesino, obligó al cantante a refugiarse en un lugar rocoso. David temía por su vida y estaba desesperado tratando de encontrar un lugar seguro. Pero todo parecía salirle mal. El lugar conocido como, «la colina de Haquila» parecía ser un lugar seguro dentro del territorio zifita, un lugar neutral. Pero David se dio cuenta que allí no habría descanso. Los zifitas se volvieron contra él y le dijeron a Saúl donde estaba. David tuvo que volver a huir. David escapó al desierto de Maón pero en poco tiempo estaba rodeado por los zifitas y los soldados de Saúl.

Puedo imaginarme a David, sucio, sudoroso, hambriento, sediento, exhausto y sin duda, desanimado. En un momento cuando se encontraba debajo de alguna roca o un arbusto que lo tapara de los fuertes rayos del sol desértico, David comienza a derramar sus sentimientos en un poema. David se siente atacado y traicionado por la gente y eso lo lleva a escribir sus sentimientos (guiado por el Espíritu Santo). Esos sentimientos son los que podemos leer hoy a través de la canción del Salmo 54.

Afirmando el alma
¿Qué personas le causan mucha dificultad? Haga una lista y al lado de cada nombre utilice una palabra para describir sus sentimientos hacia ellas. Por ejemplo: «María… exasperación» o «Juan… ira».  Mantenga esa lista en privado; hablaremos de ella más tarde.

Las personas difíciles son quizás los problemas más desafiantes que enfrentamos.—Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

“Más allá de lo que está escrito”

30 AGOSTO

1 Samuel 23 | 1 Corintios 4 | Ezequiel 2 | Salmo 38

En 1 Corintios 3, Pablo les ha enseñado a los corintios cómo no deben considerar a los siervos de Cristo. No deben ver a ningún siervo particular del Señor como un gurú del grupo, pues esto implicaría que los demás siervos son inferiores. Cuando cada grupo dentro de la iglesia tiene a su propio gurú cristiano, ocurren dos males: división innecesaria dentro de la iglesia y un paternalismo crítico que emite juicio sobre quién es digno de ser gurú y quién no. Pablo afirma que todo lo que Dios tiene para la iglesia en un Pablo o un Apolos o un Cefas le pertenece por derecho a toda la iglesia (3:21–22).

Al principio de 1 Corintios 4, Pablo pasa a instruir a los corintios sobre cómo sí deben mirar a los siervos de Cristo: como los “encargados de administrar los misterios de Dios” (4:1). La palabra traducida como “misterios” no se refiere a cosas crípticas que sólo puede entender la élite de los elegidos. En el Nuevo Testamento, por lo general se refiere a algo que Dios había mantenido, en cierta medida, velado, escondido o secreto en el pasado, pero que ahora ha revelado claramente en Jesucristo. En resumen, a estos “siervos de Cristo” les ha sido encomendado el evangelio: todo lo que Dios ha aclarado con la venida de Jesucristo.

Quienes han sido encargados de algo deben demostrar ser fieles a aquel a quien han de rendir cuentas (4:2). Por esa razón, Pablo sabe que no es tan importante la manera en que los corintios lo ven; de hecho, tampoco tiene mucho peso la manera en que él mismo se evalúa (4:3). Pablo entiende que lo importante es mantener una conciencia clara delante del Señor. Ahora bien, es posible tener clara la conciencia y aún así ser culpable de muchas cosas, porque la conciencia no es un instrumento perfecto, ya que puede estar mal informada o endurecida. La única persona cuyo juicio siempre es absolutamente correcto—y de suprema importancia—es el Señor (4:4). La conclusión de esto es que los corintios no deberían nombrarse a sí mismos jueces sobre todos los “siervos de Cristo” a quienes el Señor envía. Cuando él regrese, todas las cuentas quedarán finalmente claras. En ese momento, dice Pablo, “cada uno recibirá de Dios la alabanza que le corresponda” (4:5). Es un pensamiento hermoso, pues tal parece que el Juez final será más alentador y positivo que muchos de los jueces humanos.

En la iglesia, sigue habiendo un espacio para el discernimiento y el juicio: ¡lee la meditación de mañana! Pero siempre hay multitud de críticos que van mucho “más allá de lo que está escrito” (4:6) con pruebas legalistas que ellos mismos han inventado y se aferran a sus gurús a la vez que abominan a los demás. Suelen pensar que son proféticos cuando, en efecto, sus pretensiones están muy cerca de usurparle el puesto a Dios.

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 242). Barcelona: Publicaciones Andamio.

¿Cuándo será el fin del mundo?

miércoles 30 agosto

Hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro… la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra… El cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar.

Apocalipsis 6:12-14

Vi un cielo nuevo y una tierra nueva.

Apocalipsis 21:1

¿Cuándo será el fin del mundo?

Algunos filósofos, sociólogos y políticos creen que un día el hombre podrá instaurar la paz en la tierra… Se quiere ser optimista y creer en la capacidad del hombre para resolver los conflictos que reinan en el mundo…

La Biblia declara que sucederá todo lo contrario, que el mundo tendrá un fin. Si las profecías del Antiguo Testamento respecto a la venida de Jesús a esta tierra se cumplieron, lo que la Biblia dice con respecto al futuro también se cumplirá: el mundo actual irá de mal en peor. Todos los esfuerzos del hombre para evitar la catástrofe son vanos, porque no quiere saber nada de Dios y rehúsa admitir que sus pensamientos, rebeldes a la voluntad de Dios, son incorregibles. ¡La paciencia de Dios tendrá un fin y todo será destruido!

Pero las revelaciones de la Biblia no anuncian solo catástrofes, al contrario. Dios quiere que todos los hombres sean salvos. Desea que sean felices por la eternidad, por ello invita a cada uno a aceptar su amor incondicional. Lo demostró cuando envió a su Hijo a pagar el castigo que merecíamos por nuestros pecados. Si creo que este amor es para mí, también reconozco que hasta ahora he sido rebelde. Este arrepentimiento ante Dios me abre la puerta al reino de Dios, que nunca dejará de existir.

Dios no quiere que los hombres sean condenados, sino que tengan la vida eterna para introducirlos un día en su presencia. “Y él morará con ellos” (Apocalipsis 21:3).

2 Crónicas 15 – 1 Corintios 7:25-40 – Salmo 102:9-15 – Proverbios 22:12-13

Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch