«YO MATÉ A UN HOMBRE»

30 mar 2016

«YO MATÉ A UN HOMBRE»

por el Hermano Pablo

a1Hace veinte años, yo maté a un hombre. No, no es cierto. Sólo es alegoría. Pero permítame seguir con la figura.

Me descubrieron con el arma en la mano y el cuerpo del delito a mis pies. Como no tenía coartada alguna, me llevaron de inmediato a la cárcel. El juez no tardó en seguir el proceso jurídico, y el jurado me halló culpable.

Ahora tenía que pagar el precio de mi maldad porque fui yo quien cometió el delito. Sólo esperaba la hora de mi ejecución.

El día designado, y a la hora precisa, el carcelero llegó a mi celda, metió la llave en el cerrojo y abrió la puerta. El chillido de hierro contra hierro me hizo sentir aún más terror. Pero sucedió algo extraño.

El carcelero me dijo:

—Señor, usted está libre. Puede irse.

—No juegue con mi vida —le respondí—. Yo sé a qué ha venido.

—Señor —repitió el carcelero—, usted está libre.

Dicho esto, se fue, dejando abierta la puerta de mi celda, así que me asomé a la puerta. El patio de la cárcel estaba vacío. Con cierto temor crucé el patio y me encaminé hacia la calle. Varios oficiales me vieron, pero nadie dijo nada. Recuerdo haber escuchado unos balazos cuando llegué a la calle, pero nadie me detuvo.

Cuando llegué a casa me explicaron que mi defensor había indagado en libros jurídicos antiguos y había descubierto que otra persona podía tomar el lugar del culpable. Así que había hecho correr la noticia, y un joven se había ofrecido para que se le aplicara mi sentencia.

Si bien este relato es alegórico, lo cierto es que ilustra algo que no lo es. Yo, como todo ser humano, soy pecador. Mi pecado merece el infierno. No hay nada que yo pueda hacer para librarme de esa pena. Estoy eternamente condenado, y eso no es alegoría.

Un día Dios, en la persona de Jesucristo, vino al mundo. Aunque Jesús llevó una vida santa, lo acusaron de malhechor y lo condenaron a morir en una cruz. Pero su muerte fue sustitutiva. Él murió en mi lugar, y eso no es alegoría.

«Gracia» es una palabra que no cabe en la mente humana. Quiere decir perdón inmerecido, amor incondicional, salvación sólo por el favor de Dios. El apóstol Pablo explica que Dios ofreció a su Hijo Jesucristo como un sacrificio de expiación que se recibe por la fe en su sangre, y que es por su gracia divina que nos justifica gratuitamente mediante esa redención (Romanos 3:24,25).

Aunque nuestra vida sea un desastre, podemos ser salvos mediante la muerte de Cristo en nuestro lugar. Lo único que tenemos que hacer es rendirnos a sus pies. Él pagó el precio de nuestro pecado. El castigo que era nuestro, Jesús lo tomó. Ahora sólo tenemos que creer en Cristo y recibirlo como Señor y Salvador. Ese es el significado de la cruz del Calvario. No rechacemos el amor de Dios.

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¿Eres o no eres?

Marzo 29

¿Eres o no eres?

Lectura bíblica: Marcos 14:66–72

Este es uno de ellos. Pero él [Pedro] negó otra vez. Marcos 14:69, 70

a1Miguel va a la iglesia por diversión, como otros chicos juegan voleibol o ajedrez.

El verano pasado la iglesia de Miguel llevó un ómnibus lleno de jóvenes para reparar una casa en un barrio humilde de la ciudad. Miguel había oído que estaría usando un mazo para romper las paredes y que se subiría al techo para sacar los tablillas. Así que se anotó. Pero cuando el trabajo se puso duro y caluroso, se escapó al quiosco cerca de la casa para comprarse un refresco.

El dueño lo estudió por un momento.

—No te he visto antes por aquí —comentó—. ¿Estás con ese grupo de la iglesia que vino a reparar esa casa?
—¿Yo? —protestó Miguel—. Yo no soy uno de ellos. Son patéticos.

—Bueno, estaba por decir que me gusta lo que están haciendo —dijo el señor—. Es bueno para el barrio.
Tema para comentar: ¿Cómo reaccionas cuando alguien descubre que eres creyente?

Hasta los mejores seguidores de Jesús han luchado por defender su fe. Pedro había prometido resueltamente a Jesús que, pasara lo que pasara, nunca lo abandonaría (ver Marcos 14:29). Pero cuando Jesús era juzgado, Pedro estaba afuera, acurrucado cerca de una fogata. Escondió su rostro en las sombras, esperando ver lo que pasaba con Jesús, sin que lo reconocieran como uno de sus seguidores.

Allí en la oscuridad, tres testigos dijeron reconocer a Pedro como uno de los seguidores de Jesús. Y tres veces Pedro negó ser amigo de Jesús, diciendo algo como: “No sé de qué está hablando este hombre”. Cuando cantó el gallo, Pedro recordó que esa misma noche Jesús había predicho que lo negaría. Pedro no pudo aguantar y se puso a llorar (ver Marcos 14:66–72).

Cada uno de nosotros toma diariamente decisiones de ser resueltos o tímidos con respecto a nuestra fe. Un amigo tuyo necesita un amigo cristiano que ore por él y le dé un consejo bíblico. ¿Qué le dices? O algunos cristianos en tu escuela quieren que te sumes a ellos para orar con el grupo alrededor del asta de la bandera. ¿Dejas que te reconozcan como parte del grupo?

Si te consideras alguien que ama de veras a Jesús no te conformes con ser un cristiano sólo cuando es fácil serlo. Pídele que te dé el poder para dar un paso adelante y hablar a favor de él en cada área de la vida. ¡Paso por paso, palabra por palabra, Dios quiere darte el poder para actuar y hablar con una valentía santa!

PARA DIALOGAR
Identifica una situación en que te hubiera gustado ser más valiente. ¿En qué sentido quieres actuar y hablar de una forma distinta para Jesús?

PARA DIALOGAR
Identifica una situación en que te hubiera gustado ser más valiente. ¿En qué sentido quieres actuar y hablar de una forma distinta para Jesús?

PARA HACER
¿Has sentido alguna vez un impulso interior de defender a Jesús, pero no le hiciste caso? ¡Decide hoy dejar que Dios te guíe a obedecer ese impulso!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

«SI SUPIERA… EL DÍA DE MI MUERTE»

29 mar 2016

«SI SUPIERA… EL DÍA DE MI MUERTE»

por Carlos Rey

a1«¿Se ha imaginado lo que podría ser una celebración de despedida cuando muera? … ¿Qué tal si de la misma forma en que se anuncia la llegada de un bebé a la familia, también se nos anunciara la partida del abuelo nueve meses antes? —pregunta el humorista colombiano José Ordóñez en su obra titulada Primer libro de José Ordóñez a los aburridos—. Lo primero que harían las mujeres de la familia, incluso la esposa, las hijas y las nietas, sería organizar una “fiesta de despedida”», responde el talentoso cómico, que ha batido repetidas veces su propio récord mundial de chistes. Y luego describe la fiesta, dando vuelo a su fecunda imaginación:

«Para la ocasión, el lugar se vería lleno de letreros alusivos a la celebración, como por ejemplo: “¡Que te vaya [bien]!” “¿Vuelves?” “¡Nos vemos al otro lado!”… Globos y serpentinas colgarían para la alegre celebración, mientras que algunos gladiolos se repartirían con buen gusto por toda la casa. Una torta grande de pasas y ciruelas negras se encontraría sobre el ataúd…. Se cambiaría el gélido minuto de silencio por la música preferida del futuro finado; él podría escuchar lo que siempre le encantó mientras espera la muerte.»

Si supiéramos el día de nuestra muerte, «se verían entierros con orquestas, grupos de vallenatos [y] mariachis… cantando alegres… —continúa Ordóñez—. En lo más álgido de la fiesta entrarían de sorpresa los mariachis cantando:

»Estas son las mortajitas que le dieron a David
el día, que de estar tan viejo, a él se le dio por morir.

»¡Morite, viejo, morite! Mira que ya anocheció.
Y ya los grillos se aprestan a cantarte en tu panteón….

»Otra de las ventajas de saber la fecha en que vamos a fallecer es que podríamos escoger el lugar. Si los papás nos escogen dónde es que nacemos, nosotros decidimos dónde moriremos….

»… Si supiera que hoy es el día de mi muerte, llamaría a esos que sé que he ofendido y les pediría que me perdonaran, pues me daría tristeza saber que no me podrían recordar con agrado.

»Si hoy fuera el día de mi muerte, dejaría todas mis cuentas canceladas, pues no me gustaría que mis hijos tuvieran que responder por las mismas, [y] miraría a mi esposa a los ojos y con un sonoro beso le diría: “¡Gracias, ha sido un placer compartir la vida contigo!”

»Querido Dios… si hoy vinieras por mí, te agradecería por haberme enviado aquí a conocer a gente maravillosa, a beber con sed, a comer con hambre, a besar con entusiasmo, a sentir arrepentimiento, a luchar sin fuerzas, a vivir con pasión. Te pediría que me dejaras ver por última vez a mi familia de pie en la puerta de mi casa, para que se despidieran con la mano mientras admiro que el sol está en el poniente y refleja la cruz sobre mi casa.

»¡Quizá éste no sea el día de mi muerte, quizá haya muchos más, pero hoy viviré como si fuera el último de mis días!

»¿Y tú qué harás?»1


1 José Ordóñez, Primer libro de José Ordóñez a los aburridos (Miami, Florida: Editorial Vida, 2009), pp. 47-50.

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Cuando nos presionan

Marzo 28

Cuando nos presionan

Lectura bíblica: Marcos 14:32–42

¡Aparta de mí esta copa! Pero no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres. Marcos 14:36

a1Nacho quería que su hermanito estuviera listo para todo el mal que lo esperaba en la escuela secundaria.

—Algunos de los chicos andan muy metidos en las drogas —le dijo.

Su hermanito lo miró sorprendido.

—Fue muy difícil no ceder —admitió Nacho—. Pero hice lo que sabía que tenía que hacer. Todavía me junto con amigos que no me presionan, pero lo hago solamente en la escuela, en un lugar seguro. Pero a otros amigos los tuve que dejar. Abandonar esos viejos amigos no fue nada fácil.

Tema para comentar: ¿Te has sentido alguna vez triste y dolorido por tener que hacer lo correcto?

Si has sufrido por hacer lo correcto, Jesús sabe lo que sientes.

Cuando Jesús fue al huerto de Getsemaní después de la Última Cena con sus discípulos, el terror de estar yendo hacia la cruz comenzó a dominarlo. Se había comprometido totalmente a hacer la voluntad del Padre. Quería dar su vida por la humanidad perdida. Pero aún así, su tarea sería más difícil de lo que se podía imaginar. La batalla entre querer hacer lo correcto y querer evitar el sufrimiento lo llevó al huerto y a la oración.

El Nuevo Testamento fue escrito originalmente en griego, y la palabra griega para “Getsemaní”, el lugar donde oró Jesús, significa “lagar de aceite”. Esa es una máquina para exprimir las aceitunas y sacarles el aceite. Piensa en ese cuadro. Jesús pasó la velada antes de su muerte en un lagar de aceite. Estaba siendo exprimido como una aceituna.

Podemos aprender cómo vencer las presiones observando a Jesús en Getsemaní. Lo que aprendemos es esto: Hacer lo correcto no siempre es fácil, aun para el Hijo de Dios. A Jesús le costó mucho cumplir el plan de Dios. Al escoger seguir el camino de Dios, Jesús tomó la difícil decisión de pasar solo por todo su sufrimiento.

Eres sabio si manejas estas situaciones difíciles como lo hizo Jesús. Él oró: “¡Aparta de mí esta copa!”. Está bien pedirle a Dios que cambie las circunstancias desagradables que enfrentas. Jesús lo hizo. Pero también agregó: “Pero no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres”. Le dijo a Dios que, sobre todas las cosas, quería obedecerle.

Hacer lo correcto en estos tiempo no es fácil. Tarde o temprano enfrentarás un “momento como el Getsemaní”. Se trata de una decisión difícil de hacer lo correcto aunque duela. Puedes estar seguro de que Dios está contigo. ¡Y sabe exactamente lo que enfrentas!

PARA DIALOGAR
¿En qué ocasiones has tenido que luchar para lograr hacer lo correcto?

PARA ORAR
Toma una situación difícil que estás pasando en este momento y ora acerca de ella usando la oración de Jesús.

PARA HACER
¿A quién conoces que está pagando por hacer lo correcto? ¿Cómo puedes serle de apoyo?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

«¡YO SÉ QUIÉN ERES!»

28 mar 2016

«¡YO SÉ QUIÉN ERES!»

por Carlos Rey

a1Era el 24 de agosto de 1989, día en que se le había invitado a dirigirle la palabra a la Asamblea General de la Alianza Reformada. No se hallaba en su amada Guatemala, pero tal vez desde esta plataforma en Seúl, Corea, resonaría aún más su voz de poetisa hasta en el continente americano que tanto necesitaba comprender la motivación de sus versos. Inspirada por la opresión de su pueblo, Julia Esquivel Velásquez declamó con fuerza de convicción:

… Señor,
yo sé bien quién eres
y en dónde estás.

Yo sé bien que naciste
en un pueblo ocupado militarmente
por el imperio de tu tiempo.

Sé también que una noche
saliste precipitadamente
huyendo de los soldados de Herodes
protegido en los brazos de tu madre,
porque aún no te había llegado la hora….

Eres el niño refugiado
en un país extranjero,
que sólo pudo volver
a la tierra añorada
cuando murió el colaborador del poder imperial.

Eres el amigo de los intocables,
marcados por la lepra,
el SIDA de tu época en Galilea.

Eres el Hijo de María,
la mujer fuerte del Magníficat.
Eres el carpintero de Nazaret
que rompiste las costumbres
convertidas en ley
por una cultura opresora.

Sí, eres el que te dejaste tocar
por la mujer pública,
porque percibiste,
más allá de toda racionalización,

el motivo último de su llanto
que alivió tus pies cansados
de exiliado en tu propia tierra.
Ella supo acoger tu corazón
de rechazado e incomprendido,
de profeta auténtico.

Yo sé quién eres,
el amigo de los pecadores,
porque nos escandalizas
al afirmar categórico,
que las prostitutas y los ladrones
van muy adelante de nosotros
en el camino sembrado de espinas
que nos conduce hasta el reino de tu Padre….

Ya no insistas más, Señor,
te lo ruego;
yo sé hasta la saciedad,
que tú eres ciudadano del tercer mundo…
en Corea del Sur o en París,
en la sierra ecuatoriana,
en el Harlem,…
en los Estados Unidos.

Yo sé que perteneces a la raza ecuménica
de todos los disminuidos y oprimidos
del mundo entero.
Cuando me preguntas quién eres,
me pones entre la espada y la pared,
porque me preguntas en dónde estoy yo…

Pero yo también sé
que si te sigo paso a paso,
allí en donde moras
y a donde quiera que vayas,
me amenaza de muy cerca
el escándalo de la cruz
y la amargura de beber contigo del mismo cáliz…

Porque a ti,
te acusaron de alborotador
y de subversivo,
de blasfemo
y hasta de actuar bajo el poder del demonio…

(¿qué no harán conmigo, Señor?)

Dame tu coraje, te lo ruego;
ayúdame a recibir con el pan,
la cruz de cada día.

Concédeme la gracia
de seguirte de muy cerca,
cada instante de tu calvario y de tu muerte,
como Simón de Cirene
aún más, como María,
con esa espada sembrada aquí, muy dentro…

Porque Señor,
¡quiero tener ojos muy limpios
para ser capaz de reconocerte de inmediato
la radiante mañana de tu resurrección!1

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PECADORES PERDONADOS

PECADORES PERDONADOS

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-27

a1Todos hemos sido heridos en algún momento de nuestras vidas por alguien. Algunos más otros menos, pero en esta vida de exposición constante y de arriesgar el corazón las heridas y traiciones nunca faltan. Algunos de nosotros centramos tanto nuestra atención en nuestros fracasos personales que nunca hemos tratado realmente con el dolor que hemos sufrido a manos de otros. Solo decimos que lo hemos olvidado cuando en realidad acecha como viejo león a la puerta de nuestro corazón. Por otro lado otros centramos demasiado nuestro interés en las formas en que nos han lastimado y tratamos así de justificar nuestras conductas. Ambas maneras de enfrentar problemas del pasado nos dejan con un bagaje emocional que entorpece el progreso de nuestro desarrollo. Perdonar a otros es parte importante de la entrega de nuestra voluntad a Dios. Jesús les enseñó a los discípulos esto en el “Padre Nuestro” Si no estamos dispuestos a pedir perdón por las faltas que hemos cometido contra otros o que nos han hecho Dios no escucha nuestras oraciones. Cuando perdonamos a otros por las ofensas que cometieron contra nosotros no nos estamos excusamos por lo que han hecho o diciendo que no nos afectó o que pueden continuar haciéndolo con nosotros o con los demás, sencillamente reconocemos que nos han lastimado de manera injusta y le entregamos el asunto a Dios. Esto nos ayuda a enfrentar la verdad acerca de nuestro propio dolor y  también nos deja sin excusas para continuar con nuestra conducta compulsiva debido a lo que otros nos han hecho.

Ni víctimas ni victimarios; heridos sanados, pecadores perdonados, moribundos restaurados, eso es lo que somos gracias al amor de Dios. Y es ese mismo amor el que debe constreñirnos a una vida de relaciones restauradas y ofensas perdonadas. Nunca olvides que nadie podrá hacerte a ti más daño del que tú le hiciste al Señor, ¡y sin embargo Él te perdonó! Ve tú y haz lo mismo.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Ni víctimas ni victimarios; heridos sanados, pecadores perdonados, moribundos restaurados, eso es lo que somos.

Una cena en una máquina del tiempo

Marzo 27

Una cena en una máquina del tiempo

Lectura bíblica: Marcos 14:17–26

Esto es mi sangre del pacto, la cual es derramada a favor de muchos. Marcos 14:24

a1—Los cultos son tan aburridos —lloriqueó Lucas—. Y no veo por qué tenemos que hacer esa cosa de la Comunión. Al final de cuentas, ¿qué es eso?
¿Te sientes alguna vez como Lucas los domingos a la mañana? ¿Alguna vez dejas vagar tu mirada por la ventana deseando poder trasladarte a otra época y lugar? Bueno, cada vez que hacemos lo que Lucas llama “esa cosa de la Comunión”, tenemos la oportunidad de hacerlo. De hecho, cuando participamos de la Comunión —conocida en muchas iglesias como la Cena del Señor— somos como los héroes y las heroínas de ciencia ficción que son remontados al pasado y al futuro.

Cuando Jesús reunió a sus discípulos en el aposento alto para festejar la Pascua, fue como si estuvieran dando un salto en el tiempo, pero no exactamente del tipo ciencia ficción. La fiesta de Pascua era una representación de los acontecimientos del éxodo de Egipto que narra el Antiguo Testamento. Ayudaba a los judíos a que recordaran y alabaran la fidelidad de Dios hacia ellos en el pasado.

Dondequiera y cuando quiera que celebramos la Cena del Señor, es como si diéramos un salto en el tiempo. Es como si fuéramos lanzados al pasado y nos remontáramos al futuro:

• La Cena del Señor te remonta a 2.000 años en el pasado al sacrificio de Cristo en la cruz por tus pecados. “Todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa”, escribió Pablo, “anunciáis la muerte del Señor, hasta que él venga” (1 Corintios 11:26). En otras palabras, cuando celebras la Cena del Señor estás recordando lo que Jesús ya ha hecho por ti.

• La Cena del Señor también te lleva a mirar al futuro, al final de la historia humana. Jesús dijo: “No beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre” (Mateo 26:29). El día del que está hablando Jesús es el día cuando volverá para invitarte a ti y a todos los cristianos a una fiesta de celebración en el cielo. Podremos agradecerle personalmente por su sacrificio que logró nuestra salvación. En otras palabras, cuando celebras la Cena del Señor te estás extendiendo hacia adelante a lo que Jesús promete hacer por ti.

Es un reto para tu mente volver al pasado y pensar en la cruz , y extenderte hacia el futuro y pensar en el regreso de Cristo. Ambos acontecimientos son importantes para tu vida aquí mismo y ahora mismo. Al recordar el pasado estás diciendo: “Señor diste tu vida por mí. Ayúdame a darme a ti”. Al pensar en el futuro estás diciendo: “Señor, tienes un plan maravilloso para mí. Quiero que mi vida cuente para ti. ¡Espero el día cuando me encontraré contigo cara a cara!”.

PARA DIALOGAR
¿Cómo puedes hacer que cada celebración de la Cena del Señor sea un banquete para recordar?

PARA ORAR
Señor, ayúdanos a considerar la Cena del Señor con nuevos ojos: a recordar tu muerte por nosotros en el pasado y remontarnos al futuro cuando volverás.

PARA HACER
Vuelve a reflexionar en esta meditación la noche antes de la próxima celebración de la Cena del Señor en tu iglesia.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Un amigo para cada momento

Marzo 26

Un amigo para cada momento

Lectura bíblica: Efesios 4:25–29

Ninguna palabra obscena salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación…, para que imparta gracia a los que oyen. Efesios 4:29

a1Nancy lloró cuando una fractura del brazo le puso final a su temporada de voleibol. Había descubierto que le encantaba más ese deporte que ningún otro que había jugado. Así que le daba rabia cuando sus amigas le decían:

—Nos imaginamos cómo te sientes.

No tenían idea de cómo se sentía.

Hay un tiempo y un lugar para cada acción o expresión de amistad. Por ejemplo, algunos pensamientos y palabras alentadores levantan el ánimo del amigo. Algunos esfuerzos ayudan a sentir verdadero alivio. Pero algunas cosas que decimos o hacemos provocan que nuestros amigos quieran darnos un puñetazo por nuestra desagradable estupidez.

Otra traducción del versículo clave de hoy nos dice que ayudemos a los demás diciendo “palabras buenas y oportunas” (DHH). Es importante responder oportunamente de una manera que coincida con las necesidades de nuestro amigo.

Para cada uno de los siguientes casos, elige una respuesta que te parece que mejor satisfaría “oportunamente” la necesidad de tu amigo.

Tu amigo parece desanimado pero no ha dicho nada. Tu amigo necesita:
(a) un medicamento
(b) saber que a nadie le gusta un perdedor
(c) sobreponerse y punto
(d) alguien que se interese lo suficiente como para escucharle

Tu amigo acaba de sufrir una pérdida grande y está sufriendo. Tu amigo necesita:
(a) escaparse y sufrir solo
(b) llorar de una vez para mejorar
(c) pretender que no sufre
(d) alguien que sufra con él

Tu amigo tiene que estudiar mucho para un examen importante. Tu amigo necesita:
(a) ser más inteligente
(b) conformarse con calificaciones bajas
(c) aprender a copiar
(d) alguien que le ayude a estudiar para el examen

En lugar de reaccionar siempre de una manera mecánica —siempre saliendo con una broma, mostrando una simpatía falsa o entrando en detalles sobre tus propias experiencias— dedica unos segundos a pensar en algunas opciones más apropiadas. Ser un amigo cariñoso y ayudador significa estar atento a lo que tus amigos están pasando y descubrir exactamente lo que necesitan en ese momento.

PARA DIALOGAR
Por lo general, ¿cómo reaccionas cuando un amigo sufre? ¿Qué otras opciones tienes?

PARA ORAR
Señor, ayúdanos a saber cómo apoyar a nuestros amigos cuando más nos necesitan.

PARA HACER
Piensa en un amigo que sufre, y piensa en una manera apropiada de aliviar su dolor.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

PALABRA SEGURA

PALABRA SEGURA

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-26

a1Casi al final del libro de Josué, leemos las siguientes palabras: “Y ni una sola de las buena promesas del Señor a favor de Israel dejó de cumplirse,  sino que cada una se cumplió al pie de la letra.” Josué 21:45 ¡Qué hermosa reflexión acerca de la seguridad de las promesas de Dios pero que difícil se nos hace vivir de acuerdo con esta premisa! ¿Verdad?

Está claro que Dios no promete a la manera humana. Nuestros compromisos y promesas están condicionados a infinidad de factores internos a nosotros y externos que al fin y al cabo pueden echar por tierra nuestras palabras, pero Dios no, el no miente ni es hombre para que se arrepienta, dice Números 23:19. Descansar en esta veracidad eterna es descansar sobre una montaña de roca firme que sirve para construir cualquier proyecto de la mano de Dios. Creo que justamente esto es lo que les falta al hombre y la mujer de hoy: descansar. Es por eso que vivimos en el siglo del estrés, la ansiedad, el insomnio y la depresión, porque sentimos y sabemos que nada de lo que esperamos nos sostenga es tan fiel como parece, es ese margen de error, ese miedo a la traición y el fracaso lo que no nos deja en paz y nos destruye paulatinamente, ¿Verdad? Las palabras del salmista pueden ser muy oportunas en este aspecto, fíjate: “Sal. 56:3  “Cuando siento miedo,  pongo en ti mi confianza. Confío en Dios y alabo su palabra;  confío en Dios y no siento miedo.  ¿Qué puede hacerme un simple mortal?” Desafiante, ¿Verdad? Pero no es imprudencia ni arrogancia sino confianza segura en un Dios fiel.

“Y ni una sola de las buenas promesas del Señor a favor de Israel dejó de cumplirse,  sino que cada una se cumplió al pie de la letra”. Hay un mundo de promesas lista para cumplirse en ti. Espera, confía, ora, agradece, reclámalas como tuyas al Señor, y vive en función de que se cumplirán. Aquel que llega a la meta es aquel que vive el hoy con la convicción de la promesas cumplida ayer y planifica el mañana en base a eso.

 

PENSAMIENTO DEL DIA:

Aquel que llega a la meta es aquel que vive el hoy con la convicción de las promesas cumplidas ayer y planifica el mañana en base a eso.

«SUFRÍ MUCHO POR LA AUSENCIA DE MI PADRE»

26 mar 2016

«SUFRÍ MUCHO POR LA AUSENCIA DE MI PADRE»

por Carlos Rey

a1En este mensaje tratamos el caso de una mujer que «descargó su conciencia» en nuestro sitio http://www.conciencia.net. Lo hizo de manera anónima, como pedimos que se haga; así que, a pesar de que nunca se lo había contado a nadie, nos autorizó a que la citáramos, como sigue:

«Soy una joven de veintiséis años. La única vez que vi a mi padre biológico, tenía como seis o siete años. Me crié con mi madre y mis abuelos [maternos]. Sufrí mucho por la ausencia de mi padre…. Mi padre biológico se fue del país… después de la última y única vez que lo vi, y jamás ha vuelto.

»Hace como un mes me agregó a una página de Internet. Me dice que siente mucho haberme abandonado, que él cuando yo nací tenía quince años y era un hombre inmaduro, cosa que me dio rabia con mi mamá, porque cuando yo nací ella tenía veintiséis años. No sé cómo pudo ser tan irresponsable de tener relaciones con un joven de apenas quince años….

»Él dice que quiere arreglar las cosas. Al principio estaba dolida, pero después cedí…. Le di mi número de teléfono, y no me ha llamado. Siempre tiene una excusa. Tengo miedo de ilusionarme y que me haga daño emocionalmente…. Tengo deseos de cortar la comunicación con él para no hacerme falsas ilusiones, pero también quiero sentir que él está ahí para mí…. Tengo un volcán en el corazón y en la mente.»

Este es el consejo que le dio mi esposa:

«Estimada amiga:

»A todo hijo lo que más le conviene es tener dos padres que lo amen, de modo que lamentamos que usted nunca tuvo esa ventaja. Pero usted ahora es adulta, y tiene la oportunidad de decidir cómo ha de ser el resto de su vida. Usted no es la víctima de su pasado, y no tiene por qué temer que las circunstancias de su pasado ya hayan determinado su futuro.

»Lo excepcional de su caso es la edad que tenía su padre. ¿Se acuerda de cómo era usted misma cuando tenía quince años? ¿Tenía sabiduría para tomar decisiones? Algunas personas a los quince años tienen cierta madurez y pueden tomar buenas decisiones, pero la mayoría en definitiva no tienen la preparación para ser buenos padres.

»Nosotros creemos que usted debe perdonar por completo a su padre. Él era demasiado joven como para hacerse cargo de usted cuando usted nació, y luego cuando él tenía cierta madurez, pensó que ya era muy tarde. Debido a lo joven que era en aquel entonces, usted debe liberarlo de las expectativas que ha tenido con relación a un padre. Simplemente perdónelo.

»En cuanto al futuro, es poco realista creer que ese hombre pudiera llegar a portarse como su papá, o tomar el lugar de un padre en la vida de usted. Espere más bien ser su amiga. El hecho de que usted y su padre tengan vínculos de sangre no quiere decir que estén obligados a interesarse el uno en el otro ni tampoco a comunicarse.

»Los amigos a distancia pueden sostener conversaciones buenas y sustanciales y luego no volver a comunicarse por más de un año. Es posible, pero no es probable, que la relación que usted tiene con él llegue a ser algo más que eso. Si no espera más de esa relación, no se sentirá decepcionada.»

Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. Este caso y este consejo pueden leerse e imprimirse si se pulsa la pestaña en http://www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 244

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