La clave del amor radical

Soldados de Jesucristo

Abril 21/2021

Solid Joys en Español

La clave del amor radical

John Piper

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Malos pensamientos

Miércoles 21 Abril

Consideraos muertos al pecado.Romanos 6:11

Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre… en esto pensad.Filipenses 4:8

Malos pensamientos

¿El diablo es el que hace nacer los malos pensamientos en el creyente?

No, no es el diablo, sino la naturaleza pecaminosa que todavía está en el creyente.

El Señor Jesús dijo: “Del corazón salen los malos pensamientos” (Mateo 15:19). La fuente de nuestros malos pensamientos todavía está en nosotros. Pero el diablo tiene una gran experiencia para actuar en los hombres, pues sabe cómo despertar nuestros deseos, suscitar nuestra codicia y llevarnos a pecar. Sus ataques se centran en los flancos en los cuales somos especialmente frágiles.

El solo hecho de tener malos pensamientos debería ser la señal de alerta. Para ser librados, tengamos el reflejo de ir sencillamente a Jesús, quien venció a Satanás. Con solo clamar a Jesús, el diablo huirá. “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe” (1 Pedro 5:8-9). “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7).

Leamos la Palabra de Dios; ella purificará nuestra conciencia, la mantendrá despierta y la hará capaz de detectar todo pensamiento impuro. La Biblia nos iluminará, alimentará nuestro espíritu con cosas buenas y nos mostrará el buen camino. Si está presente en nuestro corazón, será un arma eficaz para ahuyentar al enemigo. “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti… Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:11, 105).

Ezequiel 43 – 2 Pedro 1 – Salmo 46:4-7 – Proverbios 14:5-6

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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Acepción de personas – 5

Iglesia Evangélica Unida

Serie: Santiago

5 – Acepción de personas

Samuel Pérez Millos

Samuel Pérez Millos

 Casado con Noemí Susana Colacilli, misionera durante 24 años en Palabra de Vida.

Samuel es responsable del área de formación bíblica en la Iglesia Unida de Vigo.

 Licenciado y Master en Teología (TH. M) por el Instituto Bíblico Evangélico.

Pastor de la Primera Iglesia Evangélica de Vigo, hoy Iglesia Evangélica Unida, desde el 26 de septiembre de 1981.

Profesor de Biblia y Teología en la Facultad Evangélica de España y del Departamento de Teología Sistemática de la escuela Escrituras.

http://www.unidavigo.es

LA OBRA MAESTRA DE LA FE

Sabiduría para el Corazón

Serie: ESTUDIO DE JOB

15 – LA OBRA MAESTRA DE LA FE

Stephen Davey

Texto: Job 18-19.
La aflicción sin significado es un peso demasiado grande como para soportar. Es por eso que debemos aprender, mientras observamos el ejemplo de Job, cuál es nuestro significado y propósito en la vida.

Sabiduría para el Corazón es el ministerio internacional de enseñanza bíblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al español por Daniel Kukin. Este ministerio se sostiene gracias a las oraciones y ofrendas de sus oyentes. Si quisiera ofrendar a este ministerio puede hacerlo en nuestra página https://sabiduriaespanol.org/ofrendar/​

Metáforas arquitectónicas para la vida cristiana

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: Metáforas bíblicas para la vida cristiana.

Metáforas arquitectónicas para la vida cristiana

Thomas Myrick 

Nota del editor: Este es el cuarto capítulo en la serie de artículos de Tabletalk Magazine: Metáforas bíblicas para la vida cristiana.

Los edificios hablan. Cuando nos paramos al pie de un rascacielos mirando hacia su cumbre, el gigante grita su imponente majestad. Las acogedoras casas de montaña susurran encantadoras invitaciones. Las entrañables casas de familia hacen eco de los recuerdos más preciados. Pero cuando Dios edifica una casa, Él declara Su fidelidad pactual a Su pueblo.

David quiso edificarle una casa a Dios, un lugar de descanso, como símbolo de su gratitud. Pero Dios declaró diciendo: «Te edificar[é] una casa», anunciando Su promesa (2 Sam 7:11). Ese es el evangelio que Dios ha incrustado en metáforas arquitectónicas a lo largo de la historia redentora, desplegando el plan para que Cristo edifique Su Iglesia (Mt 16:18).

Fundamentos sólidos

Cualquier arquitecto te dirá que la parte más importante de una estructura no es la fachada. Es el fundamento, ignominiosamente oculto a la vista, que asegura la estructura como un punto de apoyo dentro de la tierra. En el mundo antiguo, la pieza fundamental era la piedra angular, que sujetaba las paredes y unía todas las partes en una.

A través del profeta Isaías, Dios habló a Su pueblo espiritualmente inestable e inseguro: 

He aquí, pongo por fundamento en Sión una piedra, una
piedra probada,
angular, preciosa, fundamental, bien colocada.
Él que crea en ella no será perturbado (Is 28:16).

El Señor de los Ejércitos no los ha rechazado. Él se preocupa por la casa de Judá. Él mismo enviará la piedra angular, que es el Rey Pastor, para redimir y reunir Su casa (Zac 10:3-8).

Sin embargo, los edificadores rechazaron la piedra angular (Sal 118:22). Jesús advirtió a los principales sacerdotes que cuestionaban Su autoridad que si no creían y se ofendían ante la piedra, tropezarían con Él y serían aplastados por Él (Is 8:14; Mt 21:42-44). Cuando Jesús viene a establecer nuestras vidas sobre el único fundamento seguro, seríamos insensatos si edificáramos en cualquier otro lugar (Mt 7:26).

Cristo llama a cada cristiano a edificarse en la santísima fe y también a edificarse unos a otros en las buenas obras (Jud 20).

Maestría  artesanal

La Palabra de Dios tiene un poder transformador. Nos trae a Cristo, nos une a Él y nos convierte en material en las manos del carpintero de Galilea. Y de repente, encontramos que nosotros mismos somos los bloques de Su gran proyecto de construcción.

Cuando Simón confesó al Cristo, Jesús le cambió el nombre por Pedro y comisionó esa roca como el edificador de la Iglesia (Mt 16:13-20). El discípulo transformado comenzó a predicar por toda Asia Menor, llamando a hombres y mujeres a creer en la piedra viva y a experimentar que sus vidas furan edificadas por Él en una casa espiritual (1 Pe 2:4-10).

El apóstol Pablo sin duda tenía en mente su propia conversión cuando escribió a la iglesia de Éfeso, describiendo la piedra viva como un maestro artesano que derribaba y edificaba al mismo tiempo. Cristo Jesús demolió la vieja pared intermedia de separación entre el judío y el gentil mientras edifica Su nueva casa a través de la predicación del evangelio (Ef 2:11-22).

Materiales sostenibles

Cuando surgieron divisiones en la iglesia de Corinto entre los que preferían el ministerio de la predicación de Cefas en lugar del de Apolos, Pablo les recordó que cada uno de ellos no eran más que siervos asignados por el Señor para edificar Su Iglesia (1 Co 3:1-13). Eran «colaboradores» edificando sobre el fundamento de Jesucristo.

Lo que importa es que cada constructor tenga cuidado de cómo edifica. ¿Su predicación y su enseñanza es como oro, plata y piedras preciosas espirituales, o no es más que madera, heno y paja?

Pablo no está tratando de decir que el ministerio deba lucir impresionante. No importa cuán finos sean los materiales de un ministerio, la pregunta importante es, ¿durará? La durabilidad es la clave. La prueba de sostenibilidad de Pablo fue en realidad una evaluación del trabajador mismo. ¿Confía en los medios del Maestro, o es sabio a sus propios ojos? El ministerio edificado por colaboradores fieles comprometidos con una Palabra duradera permanecerá para siempre.

Proyecto de colaboración

Los ministros no trabajan solos. Cristo llama a cada cristiano a edificarse en la santísima fe y también a edificarse unos a otros en las buenas obras (Jud 20). Una palabra de aliento dada a un hermano creyente fortalece la fe y adorna la Iglesia de Cristo (1 Tes 5:11). El fuerte sobrelleva al débil (Ro 15:1-2).

Los creyentes también deben ser conscientes de cómo su comportamiento puede destruir la Iglesia de Cristo. «No todo edifica» (1 Co 10:23-33). Cuando algunos se deleitan indiscriminadamente en libertades sin tener en cuenta a los demás, no viven como un solo pueblo en una casa. Incluso el buscar conocimiento espiritual sin procurar usarlo para el beneficio de otros envanece en lugar de edificar.

Al apóstol Juan le fue dado un destello del proyecto de construcción de Jesús ya terminado. Los detalles de su visión están registrados en Apocalipsis 21. Juan vio «la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia ataviada para su esposo» (v. 2). La gloria está en todas partes. «La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que la iluminen, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera» (v. 23). La morada de Dios está con el hombre, y la Iglesia proclama Su alabanza.

Este articulo fue publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Thomas Myrick
Thomas Myrick

El Rev. Thomas Myrick es pastor de vida cristiana en Fourth Presbyterian Church en Bethesda, Md.

Temor de apartarse

Soldados de Jesucristo

Abril 20/2021

Solid Joys en Español

Temor de apartarse

John Piper

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Yo soy el pan de vida (1)

Martes 20 Abril

Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.Juan 6:35

Yo soy el pan de vida (1)

En el evangelio de Juan Jesús declara siete veces: “Yo soy”: “Yo soy el pan de vida” (cap. 6:35). “Yo soy la luz del mundo” (cap. 8:12). “Yo soy la puerta de las ovejas” (cap. 10:7). “Yo soy el buen pastor” (cap. 10:11). “Yo soy la resurrección y la vida” (cap. 11:25). “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (cap. 14:6). “Yo soy la vid (o la planta de uva)” (cap. 15:5).

También dice: “Antes que Abraham fuese, yo soy” (cap. 8:58), tomando el nombre “Yo soy”, con el cual Dios se había revelado a Moisés, el conductor del pueblo de Israel (Éxodo 3:14). Con eso afirma, de manera absoluta, su divinidad y su existencia eterna.

El pan de vida: el milagro que Jesús acababa de hacer alimentando a la multitud recuerda que, en el desierto, Dios había dado a su pueblo cada día el maná, el “pan del cielo” (Juan 6:31). Pero los que lo comieron, al final murieron. Entonces Jesús se presenta como el verdadero pan del cielo, el pan de vida, el que da la verdadera vida y la mantiene en los que la reciben.

Así como nuestro cuerpo necesita pan, así el alma del cristiano necesita alimentarse de Jesucristo, es decir, pensar en él, en lo que él fue en la tierra, en su muerte, en su resurrección, en su majestad ahora en el cielo… ¿Qué ocupa nuestros pensamientos? ¿Con qué los alimentamos? ¿Queremos seguir siendo niños en la fe, o deseamos crecer y comprender mejor lo que Dios quiere comunicarnos? (Efesios 4:14-15).

Leamos la Biblia para crecer “en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad” (2 Pedro 3:18).(continuará los próximos seis martes)

Ezequiel 42 – 1 Pedro 5 – Salmo 46:1-3 – Proverbios 14:3-4

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

«Bienaventurados los pacificadores y perseguidos» Mateo 5:9-12

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Las Bienaventuranzas

«Bienaventurados los pacificadores y perseguidos» Mateo 5:9-12

Salvador Gómez Dickson

Salvador Gómez Dickson pertenece al Consejo de Pastores de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo, donde tiene la responsabilidad de exponer la Palabra de Dios cada domingo, además de impartir clases de Escuela Dominical. Es profesor de la Academia Ministerial Logos de IBSJ, donde ha impartido clases de Hermenéutica, Exégesis Bíblica, Griego, Doctrina del Hombre, de Cristo y de la Salvación, Introducción al Nuevo Testamento, entre otras. Está casado con Johanny Pérez y juntos tienen 4 hijos.

http://www.ibsj.org

Todos somos esclavos, la pregunta es ¿de quién?

Esclavos de Cristo

Todos somos esclavos, la pregunta es ¿de quién?

Oscar Morales

Cuando pensamos en la palabra esclavo, no tiene una connotación positiva para nuestra cultura. Muchos son los casos de nuestra historia en que al involucrar el concepto de “esclavos”; pueden denotar maldad en un nivel muy alto. Incluso muchas veces al leer el Nuevo Testamento y leer la palabra denotando cómo los esclavos deberían de someterse a sus amos nos deja pensando mucho. El definir contextualmente la palabra seguro ayudará mucho a nuestro entendimiento de la cultura actual y de la cultura bíblica.  Sin embargo,[pullquote]muchas veces obviamos que la mejor forma de describir a un cristiano es a través de esa palabra; Esclavo.[/pullquote]

Tristemente, en nuestra cultura evangélica post-moderna, esta es una palabra que no usaríamos nunca para definir a un cristiano.  Libertad, prosperidad, salud, llenura personal, cumplimiento de sueños y propósitos, todo esto es lo que escuchamos en esta cultura post-moderna.  Libros, películas y “sermones” están llenos de este lenguaje que apunta a la satisfacción personal en Jesús a través de una “relación personal”.  Preston Sprinkle escribió una vez que, absolutamente todos los seres humanos tenemos una relación con Jesús, incluso satanás. Y dependiendo de esa relación, la relación tendrá dos finales distintos.

1.   EL GRIEGO ES IMPORTANTE

Uno de los libros que más me ha bendecido en este tema es  “ESCLAVO” de John MacArthur. El autor afirma que si leemos con cuidado el texto del Nuevo Testamento, sea por nuestro conocimiento del griego o por las herramientas que hoy tenemos a la mano, nos sorprendería saber que la palabra aparece más de 120 veces y sólo una vez está en versiones en inglés como la KJ.  MacArthur hace una crítica a la traducción de la palabra “siervo”, la cual lleva mucho peso y verdad, pero que realmente quiere decir “esclavo (doúlos)” literalmente. Incluso muchas veces se omite, como en Mateo 6:24 en donde Jesús dijo literalmente “Ningún hombre puede ser esclavo de dos amos”. En nuestras traducciones al español, sólo la TLA presenta la palabra. Esto fue una cuestión de preferencias para acomodar el estigma que llevaba la palabra y concepto de “esclavo”, afirma MacArthur.

2.   ¿Cuál es mi relación con Jesús entonces?

Al entender esto y ver que nuestra relación con Cristo en el Nuevo Testamento está definida realmente como esclavos suyos, nuestra perspectiva debería cambiar de gran manera al entender quién es Dios y quiénes somos nosotros.  Si entendemos que ser esclavo significaba que alguien tenía un amo, leer pasajes como 1 Corintios 6:20 y Efesios 1:7-8 poseen muchísimo sentido. Tenemos un dueño y un amo, no en el contexto cultural de lo que eso significa, sino en el contexto bíblico de lo que ser un amo conlleva. El esclavo no recibía ni hacía nada que el amo no le autorizara tener o hacer, pero el amo le daba una vida digna, lejos de la calamidad que podía vivir fuera de su cuidado. La vida de un esclavo dependía totalmente del amo y no hay una mejor descripción de lo que significa ser cristiano que ser un esclavo. La palabra griega “doulos” debe de interpretarse como esclavo, más que como siervo.

A través del entendimiento de esta palabra en el texto, podemos entender entonces la razón por la cual afirmo que todos somos esclavos, la pregunta es, de quién. Por ejemplo, leemos en Romanos 6:17 nuestra esclavitud antes de conocer a Cristo usando la palabra doulos:

“Pero gracias a Dios, que aunque ustedes eran doulos del pecado, se hicieron[a] obedientes de corazón a aquella forma de doctrina a la que fueron entregados”

También la vemos en 1 Corintios 7:22 cómo a través de la misma palabra Pablo explica la libertad que tenemos aún siendo esclavos voluntarios de Cristo.

“Porque el que fue llamado por[a] el Señor siendo doulos, hombre libre es del Señor. De la misma manera, el que fue llamado siendo libre, doulos es de Cristo”

Y al leer Mateo 25:23 vemos que es una palabra que define directamente nuestra relación en Él, al final de nuestro tiempo en la tierra:

“Bien, buen doulos (esclavo) y fiel, en lo poco has sido fiel, en lo mucho te pondré…”

Dios ha manifestado la riqueza (Ef. 1:3) que tenemos en Cristo, hablando de nuestra salvación (Ef. 1:4-14) y ha usado el simbolismo de la esclavitud. Sin embargo, muchos se estarán cuestionando el hecho de que la palabra de Dios también nos llama, amigos, ciudadanos y también hijos. Y es que nuestra salvación es un proceso (Ordo Salutis) que describe cómo Dios nos amó, escogió, regeneró, aceptó, justificó, adoptó, santifica y un día nos glorificará. Juan Crisóstomo lo describe así en sus homilías a los romanos:

“Primero, existe la liberación del pecado, y luego los hace esclavos de la justicia, lo cual es mejor que cualquier otra libertad.  Dios hizo lo mismo que aquella persona que toma a un huérfano que ha sido raptado por salvajes para llevarlo a otro país. No sólo lo liberó de la cautividad, sino que puso un tipo de paternidad sobre él que le dio dignidad a su lado. Esto es lo que nos pasó a nosotros, pues Dios no sólo nos liberó de nuestra vieja manera de vivir en el mal; Él también nos llevó a la vida con los ángeles. El abrió el camino para que pudiéramos disfrutar la vida, llevándonos a un lugar seguro en su justicia y matando nuestro mal, el viejo hombre y dándonos vida, vida eterna”.

Alegrémonos pues, en entender que somos esclavos, esclavos dignos, ya que en el contexto bíblico, la dignidad de esclavo y la libertad a la que podía optar dentro de su rol como esclavo, era directamente proporcional al poder y posición de su amo. En esos tiempos, un rey era quien tenía la posición jerárquica más alta. A nosotros no nos ha comprado un rey terrenal, nosotros somos esclavos del Rey de Reyes.

3.   ¿Qué IMPLICA ESTO?

Creo que principalmente implica tres cosas:

  1. Un esclavo es aquel que su vida depende totalmente de su amo.
  2. La vida de un esclavo es una voluntaria sumisión ante su amo, por amor.
  3. No existen otros amos mas que su amo.

Estas tres implicaciones apuntan a una doctrina muy importante para los cristianos, el señorío y la soberanía de Dios. Cuando confesamos a Jesús como nuestro señor, estamos también confesando que somos sus esclavos. ¡Esa es nuestra relación con Jesús! Absoluta obediencia, lealtad, dependencia, sumisión y control. Si no abrazamos esta idea de ser esclavos de Cristo, podemos perder la esencia de lo que significa ser cristiano.

“18 Ustedes saben que no fueron redimidos (comprados) de su vana manera de vivir heredada de sus padres con cosas perecederas como oro o plata, 19 sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha: la sangre de Cristo”.  —1 Pedro 1:18-19

¿Qué persona en la tierra no va a querer ser esclavo de un amo lleno de amor, misericordia, poder, benevolencia, generosidad, piedad, amabilidad, creador de todo lo que existe y soberano por encima de todo lo que existe?  ¡Alguien demasiado cegado por su orgullo! ¡No existe mejor vida! En el contexto humano de la iglesia primitiva los esclavos y los amos no se diferenciaban, somos todos UNO EN CRISTO, esclavos de nuestro Dios, quien a través de Cristo, usa siempre el lenguaje de amo/esclavo para describir su relación con nosotros al decirnos que “Quien quiera seguir en pos de mí, tome su cruz y NIEGUESE A SI MISMO”, “Mi yugo es fácil y LIJERA MI CARGA”.  Dios nos ha comprado con Su Sangre para ser uno con Cristo, aún a los esclavos y amos del contexto bíblico.

No hay Judío ni Griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni[a] mujer, porque todos son uno en Cristo Jesús. – Gálatas 3:28

Revolución moral en el Vaticano

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

90 – «Revolución moral en el Vaticano»

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

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