¿Qué es el Cristianismo Posmoderno?

¿Qué es el Cristianismo Posmoderno?

El Cristianismo Posmoderno es igualmente difícil de definir concisamente como es el posmodernismo mismo. Lo que comenzó en la década de 1950 en la arquitectura como una reacción al estilo y pensamiento modernista pronto fue adoptado por el mundo literario y del arte en las décadas de 1970 y 1980. La iglesia no sentía realmente este efecto hasta la década de 1990. Esta reacción fue una disolución del ‘hecho frío y duro’ a favor de la ‘subjetividad calurosa y vaga’. Piensa en algo considerado postmoderno, luego pon el cristianismo en ese contexto, y tienes un atisbo de lo que es el cristianismo posmoderno.

El Cristianismo Posmoderno cae en línea con el pensamiento postmodernista básico. Es acerca de la experiencia sobre la razón, la subjetividad sobre la objetividad, la espiritualidad sobre la religión, las imágenes sobre las palabras, lo externo sobre lo interno. ¿Qué es bueno? ¿Qué es malo? Todo depende de qué tan lejos de la verdad bíblica cada reacción contra la modernidad lleva la fe de uno. Esto, por supuesto, depende de cada creyente. Sin embargo, cuando los grupos se forman bajo esa forma de pensar, la teología y la doctrina tienden a inclinarse más hacia el liberalismo.

Por ejemplo, porque la experiencia es valorada más altamente que la razón, la verdad llega a ser relativa. Esto conduce a todo tipo de problemas, como esto disminuye la norma que la Biblia es la verdad absoluta y aun descalifica la verdad bíblica como absoluta en muchos casos. Si la Biblia no es nuestra fuente de verdad absoluta, y se permite la experiencia personal definir e interpretar qué en realidad es verdad, una fe salvadora en Cristo Jesús resulta sin sentido.

Siempre habrá ‘cambios de paradigma’ en el pensamiento mientras la humanidad habita esta tierra presente, porque la humanidad constantemente busca mejorarse en conocimiento y estatura. Desafíos a nuestra forma de pensar son buenos, porque nos hacen crecer, aprender y comprender. Este es el principio de Romanos 12:2 en función, de nuestras mentes siendo transformadas. Sin embargo, tenemos que estar siempre conscientes de Hechos 17:11 y ser como los de Berea, evaluando cada enseñanza nueva, cada pensamiento nuevo, a la luz de las Escrituras. No permitimos que nuestras experiencias interpretan las Escrituras para nosotros, pero al cambiar y conformarnos a Cristo, interpretamos nuestras experiencias según las Escrituras. Desafortunadamente, esto no es lo que está pasando en círculos que abrazan el Cristianismo Posmoderno.

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¿Quiénes son los elegidos de Dios?

¿Quiénes son los elegidos de Dios?

Respuesta: Poniéndolo de una manera sencilla, los elegidos de Dios son aquellos que Dios predestinó para salvación. Ellos son llamados los “elegidos” porque esa palabra denota el concepto de elección. Cada cuatro años en Estados Unidos, se “elige” un Presidente – p.ej., elegimos a quien servirá en esa oficina. Lo mismo sucede con Dios y aquellos que serán salvos; Dios elige a aquellos que serán salvos. Estos son los elegidos de Dios.

Como tal, el concepto de que Dios elija a aquellos que se salvarán no es controversial. Lo que es controversial es cómo y de qué manera Dios elige a aquellos que serán salvos. A través de la historia de la iglesia, ha habido dos corrientes principales de la doctrina de la elección (o predestinación). Una de ellas, a la que llamaremos la creencia sobre la presciencia o conocimiento previo, enseña que Dios, a través de Su omnisciencia, conoce a aquellos que decidirán con el tiempo, por su propia voluntad, poner su fe y confianza en Jesucristo para su salvación. Sobre la base de este divino conocimiento previo, Dios elige a estos individuos “antes de la fundación del mundo” (Efesios 1:4). Esta creencia es adoptada por la mayoría de los evangélicos americanos.

La segunda mayor opinión es la creencia Agustiniana, la cual esencialmente enseña que Dios no solo elige divinamente a aquellos que tendrán fe en Jesucristo, sino también elige divinamente otorgar a estos individuos la fe para que crean en Cristo. En otras palabras, la elección de Dios para la salvación no está basada en el previo conocimiento de una fe individual, sino en la libre y soberana gracia de Dios Todopoderoso. Dios elige a gente para salvación, y con el tiempo esta gente vendrá a la fe en Cristo porque Dios los ha elegido.

La diferencia se reduce a esto: ¿quién tiene la opción última en la salvación – Dios o el hombre? En la primera perspectiva (la opinión de la presciencia), el hombre tiene el control; su libre albedrío es soberano y se vuelve el factor determinante en la elección de Dios. Dios puede proveer el camino para la salvación a través de Jesucristo, pero el hombre debe elegir a Cristo por él mismo, a fin de hacer efectiva la salvación. A última instancia, esta perspectiva hace a Dios impotente y le roba Su soberanía. Esta creencia pone al Creador a merced de la criatura; si Dios quiere que la gente vaya al cielo, Él tiene que esperar que el hombre elija libremente Su camino de salvación. En realidad, la creencia de la presciencia de elección no es una apreciación de la elección en absoluto, porque Dios realmente no está eligiendo – Él solo están confirmando. A última instancia, es el hombre quien lo determina.

En la creencia Agustiniana, Dios tiene el control; Él es quien, de Su propia voluntad soberana, elige libremente a aquellos que salvará. Él no solo elige a aquellos que Él salvará, sino que de hecho, lleva a cabo su salvación. En vez de simplemente hacer posible la salvación, Dios elige a aquellos que Él salvará y luego los salva. Esta creencia le otorga a Dios Su propio lugar como Creador y Soberano.

La visión Agustiniana no carece de problemas en sí misma. Los críticos han clamado que esta visión le roba al hombre su libre albedrío. Si Dios elige a aquellos que serán salvos, entonces ¿qué diferencia tiene el que el hombre crea? ¿Para qué predicar el Evangelio? Lo que es más, si Dios elige de acuerdo a Su soberana voluntad, ¿cómo podemos se responsables por nuestras acciones? Éstas son todas buenas y justas preguntas que necesitan se respondidas. Un buen pasaje para responder estas preguntas es Romanos 9, el pasaje que trata más profundamente con la soberanía de Dios en la elección.

El contexto del pasaje proviene de Romanos 8, el cual termina con un gran clímax de alabanza: “Por lo cual estoy seguro de que …. [nada] ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Romanos 8:38-39). Esto lleva a Pablo a considerar cómo podría responder un judío a esta declaración. Mientras que Jesús vino a los hijos perdidos de Israel, y la iglesia primitiva era en gran parte judía en su conformación, el Evangelio fue esparcido entre los gentiles mucho más rápidamente que entre los judíos. De hecho, la mayoría de los judíos vieron el Evangelio como una piedra de tropiezo (1 Corintios 1:23) y rechazaron a Jesús. Esto llevaría al judío promedio a preguntarse si el plan de Dios de la elección había fallado, puesto que la mayoría de los judíos rechazaron el mensaje del Evangelio.

A través de Romanos 9, Pablo sistemáticamente muestra que la soberanía de la elección de Dios ha estado activa desde el principio mismo. Él comienza con esta declaración crucial: “No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas.” (Romanos 9:6). Esto significa que no toda la gente del Israel étnico (esto es, aquellos que descienden de Abraham, Isaac y Jacob) pertenecen al verdadero Israel (el elegido de Dios). Repasando la historia de Israel, Pablo muestra que Dios eligió a Isaac sobre Ismael, y a Jacob sobre Esaú. Solo en caso de que alguien pensara que Dios había elegido a estos individuos basados en la fe o buenas obras que ellos harían en el futuro, añade, “pues no habían aún nacido [Jacob y Esaú] ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama.” (Romanos 9:11).

En este punto, uno puede estar tentado a acusar a Dios de actuar injustamente. Pablo anticipa esta acusación en el v. 14, indicando claramente que Dios no es injusto en absoluto. “Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca.” (Romanos 9:15). Dios es soberano sobre Su creación. Él es libre de elegir a aquellos a quienes el elegirá, y es libre de pasar por alto a aquellos que pasará por alto. La criatura no tiene derecho de acusar al Creador de ser injusto. El solo pensamiento de que la criatura quiera erigirse juez del Creador resulta absurdo para Pablo, y también así debe ser para cada cristiano. El equilibrio de Romanos 9 corrobora este punto.

Como ya se mencionó, hay otros pasajes que hablan en menor grado sobre el tema de la elección de Dios (Juan 6:37-45 y Efesios 1:3-14, por nombrar dos de ellos). El punto es que Dios ha ordenado redimir a un remanente de la humanidad para salvación. Estos individuos fueron elegidas antes de la creación del mundo, y su salvación está completa en Cristo. Como Pablo dice, “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.” (Romanos 8:29-30).

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¿Debería un cristiano participar en la acupuntura o acupresión?

¿Debería un cristiano participar en la acupuntura o acupresión?

Respuesta: El origen de la acupuntura es el Taoísmo Chino. El Taoísmo es el sistema filosófico desarrollado por Lao-tzu y Chuang-tzu que aboga por una vida de completa sencillez, naturalidad y no interferencia con el curso de acontecimientos naturales con el fin de alcanzar una existencia en armonía con el tao, o la fuerza vital. Se relaciona de cerca con el Hsuan Chaio, que es una religión popular China que pretende basarse en las doctrinas de Lao-tzu, pero que en realidad es muy ecléctica en su naturaleza y se caracteriza por un panteón de muchos dioses, las supersticiones y la práctica de la alquimia, la adivinación y la magia.

En esta religión y filosofía China existen dos principios. El primero es el “yin”, que es negativo, oscuro y femenino, y el segundo es el «yang», que es positivo, brillante y masculino. Se cree que la interacción de estas dos fuerzas es la influencia que guía los destinos de todas las criaturas y las cosas. El destino de uno está bajo el poder del equilibrio o desequilibrio de estas dos fuerzas. La acupuntura es un mecanismo practicado por los seguidores del taoísmo que se utiliza para traer el “yin y yang” del cuerpo en armonía con el tao o la fuerza vital.

Mientras que la filosofía subyacente y la cosmovisión detrás de la acupuntura son decididamente anti-bíblicas, eso no significa necesariamente que la práctica de la acupuntura va en contra de las enseñanzas de la Biblia. Muchas personas han encontrado que la acupuntura proporciona alivio del dolor y otros malestares cuando todos los otros tratamientos han fracasado. La comunidad médica reconoce cada vez más que, en algunos casos, existen beneficios médicos verificables de la acupuntura. Así que, si se puede separar la práctica de la acupuntura de la filosofía o cosmovisión detrás de la acupuntura, tal vez la acupuntura es algo que un cristiano puede considerar. Otra vez, sin embargo, se debe tener el máximo cuidado de evitar los aspectos espirituales detrás de la acupuntura. La mayoría de los practicantes de la acupuntura realmente creen en la filosofía tao o yin-yang sobre la cual se basa la acupuntura.

La diferencia entre la acupuntura y la acupresión es que la acupresión aplica presión a los centros nerviosos, en lugar de agujas. Por ejemplo, hay puntos de presión en la planta del pie y la palma de la mano que corresponden a otras áreas del cuerpo. La acupresión parece ser similar a la terapia de masaje de tejido profundo, donde los músculos del cuerpo están expuestos a presión para aumentar el flujo sanguíneo. Sin embargo, si se practica la acupresión para llevar el cuerpo a la armonía del yin y el yang, entonces el mismo problema se presenta como con la acupuntura. ¿Puede implementarse la práctica sin la filosofía?

Lo importante aquí es la separación para el creyente renacido de cualquier y todas las prácticas que les traería el peligro de la esclavitud a religiones falsas. La ignorancia del mal es un peligro y cuanto más nos informamos sobre el verdadero origen de las prácticas y filosofías orientales, más vemos que están arraigadas en superstición, ocultismo y religiones falsas que están en oposición directa a la palabra de Dios. ¿Puede un procedimiento médico valioso ser inventado por un no cristiano? ¡Claro! Gran parte de la medicina occidental tiene su origen en prácticas e individuos no cristianos tanto como los desarrolladores de la acupuntura. La cuestión no es si el origen es o no es explícitamente cristiano. Los procedimientos a los cuales nos sujetamos en busca de la sanación o el alivio del dolor es cuestión de perspectiva, discernimiento y convicción, no dogmatismo.

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¿Quién necesita salvación?

¿Quién necesita salvación?

Evis Luis Carballosa

 

CARBALLOSA, EVIS LUIS

Realizó sus estudios teológicos en Estados Unidos: en el Detroit Bible College, y en el Seminario Teológico de Dallas. También ha estudiado en la Universidad Metodista del Sur, y en la Universidad Cristiana de Texas, donde obtuvo el doctorado en Filosofía y Letras con especialidad en Historia.

Después de un ministerio pastoral y cinco años de profesorado universitario en EE.UU, marchó a España, donde fue el fundador y primer director del Instituto Bíblico y Seminario Teológico de España (IBSTE). Durante un tiempo fue rector del Seminario Teológico Centroamericano de Guatemala.

En la actualidad participa en el Instituto Bíblico Evangélico (IBE), promovido por las Asambleas de Hermanos en Vigo (Pontevedra), donde se encuentra como en su propia casa. “Yo soy —dice— de trasfondo gallego. Soy hijo de inmigrantes de ahí. Mi abuelo era militar español que fue enviado a Cuba”. El y su esposa son padres de cuatro hijos.

Acérrimo defensor del dispensacionalismo premilenial en escatología especializado en las 70 semanas de Danirl. Un exégeta popular y minucioso a la vez, con recurso constante a los textos originales y su gramática, a fin de que el estudioso bíblico pueda proseguir su propio y personal estudio inductivo de la Escritura.

Tomado de: Iglesia Cristiana Neza YouTube

Otra Vasija

Otra Vasija

“Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla” (Jer. 18:4).

Dios tomó la figura del alfarero para enseñar una alentadora lección. La vasija que en sus manos estaba moldeando, es una comparación con los creyentes. Es Dios mismo que dice: “He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano”. La primera porción de aliento es que cada uno de nosotros estamos en la mano del Salvador. Él mismo dijo: “yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano” (Jn. 10:29). El Padre celestial ha determinado que todos sus hijos seamos conformados a la imagen de Jesús (Ro. 8:29). Esta operación la está realizando el Espíritu Santo, reproduciendo en nosotros el modelo de vaso perfecto que es el Señor.

«La primera porción de aliento es que cada uno de nosotros estamos en la mano del Salvador.»

Está trabajando para hacer de cada uno de nosotros una vasija con características excepcionales: Tiene el atractivo del amor, como el de Cristo, que se manifiesta en toda ocasión; en el hogar; entre hermanos; hacia el mundo que se pierde. Además Dios desea que estemos llenos de gozo, el profundo sentimiento que brota de una vida de comunión y descanso en Dios. Añade también la serena tranquilidad ante la vida, que es el resultado de la experiencia de paz. Quiere que la vasija sea capaz de resistir cualquier embate, por eso le da la paciencia, para soportar las afrentas y sufrir sin rencor vengativo. Añade Dios la benignidad, el elemento que nos hace útiles y serviciales. También genera la bondad, expresión de un carácter noble, capaz de perdonar. Además está la fe, más bien la fidelidad que hace que nuestra vida se ajuste a la fe que declaramos. Un elemento más es la mansedumbre, disposición a ceder los derechos a favor de los demás, sometiéndonos a la voluntad de Dios. Finalmente añade un último componente, la templanza, que nos hace ser capaces de controlarnos a nosotros mismos y vivir en santidad.

Por la razón que sea, tal vez mi vida pueda inutilizarse; el vaso que soy yo se echa a perder; no adopto la forma que el Alfarero celestial quiere darme. Es posible que algún fracaso moral agriete mi existencia; acaso una desorientación espiritual me está haciendo inútil para Dios; tal vez he faltado en las relaciones familiares; o es posible que esté desalentado porque no tengo resuelto mis problemas espirituales. Estoy desalentado y desanimado. Me doy cuenta que he fallado a Dios. Pero, el aliento divino viene en mi ayuda. La vasija quebrada sigue en la mano del alfarero. Él no se cansa e inicia de nuevo el trabajo en mí. Él no arregla los defectos, hace algo mucho más admirable: “volvió y la hizo otra vasija”. Dios no quiere que mi vida sea parcialmente triunfante, busca un triunfo completo. Su propósito se cumple inexorablemente: “…el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús”.

«La vasija quebrada sigue en la mano del alfarero. Él no se cansa e inicia de nuevo el trabajo en mí.»

El secreto para ser un vaso útil para Dios, provechoso para el mundo, y satisfactorio para mí mismo, consiste en permitir que el Espíritu haga en mí el cambio que necesito. Debo permitir que Él lo haga; que me quebrante; que me moldee; que me transforme. No habrá nada que pueda impedir que sea cada vez más semejante a Jesús. Señor, que no impida tu obra, cámbiame, renuévame, pero, por favor, no permitas que me haga inútil para tu obra.

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La Ideología de genero y su agenda deconstructiva

La Ideología de genero y su agenda deconstructiva

Dr. Cesar Vidal

En este capítulo presentamos la charla que dio el Dr. César Vidal en el auditorio de la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo, sobre la ideología de género y su agenda deconstructiva. En un análisis muy detallado y con una contextualización muy precisa de este tema, el Dr. Vidal advierte de los cambios jurídicos y sociales logrados por esta agenda en diferentes países, y cómo estos cambios repercuten directamente en nuestra sociedad, rediseñándola por completo para lograr los propios intereses ocultos de diferentes organizaciones y corporaciones.

https://cesarvidal.com/

Del ocultismo a la verdad (2)

Martes 11 Septiembre

Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.

Gálatas 5:1

Del ocultismo a la verdad (2)

«Para ver la luz, a menudo el ser humano necesita caer en un agujero profundo. Al levantar los ojos hacia Dios, se da cuenta de que se ha equivocado; entonces puede experimentar la gracia divina. ¡Eso fue lo que me sucedió!

Tres meses después me convertí a Jesucristo. Me sentía como asfixiada, hasta el día en que puse ante el Señor mi carga de pecados que ya no soportaba más, y el Señor me perdonó. En el fondo de mi corazón sentía un profundo arrepentimiento. Tomar consciencia de nuestros pecados es una gracia del Señor, y solo su gracia puede salvarnos.

Mi forma de ver el mundo, a la gente y mi vida cambió totalmente. ¡El Señor me abrió los ojos! Él es mi Pastor y nada me faltará, como está escrito en el Salmo 23. Desde entonces, Dios probó mi fe en muchos aspectos. Las confrontaciones con el ocultismo fueron frecuentes; entonces di testimonio abiertamente de mi fe cristiana, del peligro del ocultismo y de la victoria de Jesucristo. Hablo de todo esto para que la gente entienda el poder de las tinieblas y su influencia sobre los hombres. Pero, ¡qué experiencia descubrir el infinito poder de Dios cuando nos libera! ¡Estaba perdida, era miserable, realmente era esclava de todas esas cosas!

Hoy puedo vivir libre del ocultismo gracias a Jesucristo mi Salvador, quien también es mi Señor».

Céline L.

“El Señor es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre” (Salmo 23:1-3).

Jeremías 43 – 1 Corintios 16 – Salmo 105:1-6 – Proverbios 23:4-5

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

¿Cuál es la misión de la iglesia?

¿Cuál es la misión de la iglesia?

Samuel Perez Millos

Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. Hechos 1: 6-11

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Él hace todo lo que le place

SEPTIEMBRE, 01

Él hace todo lo que le place

Devocional por John Piper

Nuestro Dios está en los cielos; Él hace lo que le place. (Salmos 115:3)

Este versículo nos enseña que cada vez que Dios actúa, lo hace de modo que a él le agrade.

Dios nunca se ve obligado a hacer algo que desprecia. Nunca está entre la espada y la pared, donde la única alternativa es hacer algo que aborrece.

Él hace todo lo que quiere. Por lo tanto, en cierto modo, se complace en todas sus obras.

Esto debería llevarnos a ponernos de rodillas delante de Dios y a alabar su libertad soberana, que en un sentido muestra que él siempre actúa con libertad, de acuerdo a su «buen agrado», según dicta su propio deleite.

Dios nunca es víctima de las circunstancias. Nunca se ve forzado a actuar frente a alguna situación de modo que tenga que hacer algo en lo que no se regocija. No puede ser burlado. Nadie puede dejarlo acorralado o atrapado, ni forzarlo a nada.

Aún en el momento de la historia cuando llevó a cabo lo que, en cierto modo, le costó más que ninguna otra cosa, «no [eximir] a su propio Hijo» (Romanos 8:32), Dios fue libre e hizo lo que le agradó hacer. Pablo dice que el sacrificio que Jesús hizo al morir fue «ofrenda y sacrificio a Dios, como fragante aroma» (Efesios 5:2). El más grande de los pecados y la más atroz de las muertes y el acto más difícil de Dios, todos fueron agradables al Padre.

En el camino al Calvario, Jesús tenía legiones a su disposición. Él dijo: «Yo doy mi vida para tomarla de nuevo. Nadie me la quita, sino que yo la doy de mi propia voluntad». Es decir, se complació en entregarla, por el gozo que fue puesto delante de él. En el único punto de la historia del universo cuando Jesús parecía estar atrapado, estaba totalmente en control de la situación, haciendo exactamente lo que quería hacer —morir para justificar a impíos como ustedes y yo—.

Por lo tanto, contemplemos asombrados y maravillados. Debemos estremecernos también, porque no solo nuestra alabanza de la soberanía de Dios, sino también nuestra salvación mediante la muerte de Cristo por nosotros, dependen de esta verdad: «Nuestro Dios está en los cielos; Él hace lo que le place».


Devocional tomado del libro “El Salmo 135 y el Placer de Dios en Todo lo que Hace”

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El campeón de la Iglesia de Escocia: Juan Knox

El campeón de la Iglesia de Escocia: Juan Knox

MARTÍN LUTERO NO ESTUVO SOLO HACE 500 AÑOS. Y NO ESTÁ SOLO HOY. PARA MARCAR LOS 500 AÑOS DE LA REFORMA, DESIRING GOD PREPARÓ UNA SERIE CON UN ARTÍCULO NUEVO CADA DÍA POR EL MES DE OCTUBRE A TRAVÉS DE PERSONAJES CLAVES DE ESTE EVENTO.

A principios de los años 1500, Escocia tenía algo en común con el resto de Europa: una iglesia profundamente corrupta y espiritualmente empobrecida, con un liderazgo moralmente moribundo. Para citar un ejemplo notorio, David Beaton, cardenal y arzobispo, engendró ilegítimamente al menos catorce hijos. Demasiado para el celibato en acción. La ignorancia espiritual era tal, que George Buchanan podía afirmar que algunos sacerdotes pensaban que el Nuevo Testamento era un libro publicado recientemente por Martín Lutero.

Entra Juan Knox, y la Reforma estaba en marcha.

Nacido en Haddington, East Lothian, en un tiempo entre 1513 y 1515, Knox recibió su educación localmente y luego en la Universidad de St. Andrews. Se convirtió en sacerdote y regresó a su región natal como notario y tutor. Sabemos tan poco acerca de su conversión como sabemos sobre la de Calvino.

CAPTURA Y LIBERACIÓN

Después del martirio del protestante George Wishart en St. Andrews, Knox llegó a la ciudad con algunos de sus estudiantes jóvenes y, en 1547, se unió al grupo de reformadores que vivían en el castillo allí. Cuando Knox fue nombrado para predicar, se negó, pero fue prácticamente obligado a aceptar un llamado de la congregación del castillo para convertirse en su ministro. En cuestión de meses, sin embargo, el castillo fue asediado por barcos franceses en la Bahía de St. Andrews. Knox y otros fueron capturados, y se convirtió en un esclavo de galeras durante el próximo año y medio.

En 1549, Knox fue liberado y se dirigió a Inglaterra. Pastoreó una congregación en Berwick, pero pronto se trasladó a Newcastle. Luego se convirtió en capellán real durante los días del joven Eduardo VI, el Rey. La muerte de Eduardo en 1553 fue un duro golpe para el partido reformista en Inglaterra, lo que llevó a la entronización de María Tudor (“esa idólatra Jezabel”, fueron las palabras cuidadosamente elegidas por Knox para describirla). Knox buscó refugio en el continente.

LA VIDA EN EL CONTINENTE

Entre 1553 y 1559, Knox vivió una existencia algo nómada. Pasó algún tiempo con Calvino en Ginebra, llamándolo “la escuela más perfecta de Cristo… desde los días de los apóstoles”. A partir de entonces, aceptó un llamado para pastorear la congregación de habla inglesa en Frankfurt am Main.

Knox se casó con la inglesa Marjorie Bowes y, en 1556, regresó a Ginebra, donde pastoreó una congregación de unos doscientos refugiados. Al año siguiente, recibió una invitación urgente para regresar a Escocia: 1558 era el tiempo programado para el matrimonio de la joven María, Reina de Escocia, con el hijo mayor del Rey de Francia, un evento que parecía destinar a Escocia a un gobierno católico permanente.

Una muestra del vigor de Knox puede ser percibida en una carta que escribió ese mismo año al pueblo de Escocia, instándoles a no comprometer el evangelio. Les recordó que debían responder por sus acciones ante el tribunal de Dios:

“[Algunos dan excusas:] ‘No éramos más que simples súbditos, no repararíamos las faltas y los crímenes de nuestros gobernantes, obispos, y clérigos; pedimos la reforma, y ​​deseamos lo mismo, pero… nos vimos obligados a dar obediencia a todo lo que exigían’. Estas vanas excusas, digo, nada te servirán en la presencia de Dios”.

REGRESO A ESCOCIA

En 1559, Knox finalmente volvió a casa para comenzar su fase más importante del ministerio público como el campeón de Kirk (el término escocés para la Iglesia). A pesar de sus largas ausencias de su tierra natal, varias cosas equiparon a Knox para dirigir la Reforma allí: su nombre se asociaba con los héroes de los últimos tiempos, sus sufrimientos autenticaban su compromiso, su amplia experiencia lo había preparado para el liderazgo, y su sentido del llamado le hizo “no temer a ningún hombre”. Así, durante los siguientes trece años, Knox se entregó a la reforma de Escocia.

En el verano de 1572, Knox era una sombra de su antiguo yo, y en noviembre, estaba claro que no estaría mucho tiempo en este mundo. En la mañana del 24 de noviembre, le pidió a su segunda esposa, Margaret, que le leyera 1 Corintios 15, y alrededor de las cinco de la tarde llegó su última petición: “Lee dónde arrojé mi primera ancla” (presumiblemente en fe). Ella leyó Juan 17. Al final de la noche, Knox se había ido.

Se han dado muchas explicaciones para la influencia de Knox y la Reforma Escocesa. Sin duda había muchos factores en acción en la providencia de Dios que provocó tal renovación espiritual. Pero la convicción de Knox era ésta: “Dios dio su Espíritu Santo en gran abundancia a hombres sencillos”. En esto radica la mejor lección de su vida.


PUBLICADOR ORIGINALMENTE POR DESIRING GOD. TRADUCIDO POR LAURA CUARTAS.