¿Quien eres tú Dios? Episodio 1

Autor: Ravi Zacharias

¿Quien eres tú Dios? Episodio 1

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¿Dios lo sabe todo? ¿Está Él más allá del entendimiento? ¿Está Él sólo en un eslabón más alto de una cadena evolucionaría sin fin? Escucha hoy cuando Ravi Zacharias ataca la pregunta de ‘quién es Dios’ en la primera parte de su mensaje.

http://www.oneplace.com/ministries/pensemos-con-el-dr-ravi-zacharias/listen/quien-eres-tu-dios-episodio-1-261971.html

http://rzim.org/about/rzim-en-espanol

¿Qué dice la Biblia acerca de la pornografía? ¿Es pecado mirar pornografía?

¿Qué dice la Biblia acerca de la pornografía? ¿Es pecado mirar pornografía?

a1Por mucho, los temas más buscados en internet están relacionados con la pornografía. La pornografía está rampante en el mundo de hoy. Quizá más que cualquier cosa, Satanás ha tenido éxito torciendo y pervirtiendo el sexo. El ha tomado lo que es bueno y justo (amor sexual entre esposo y esposa) y lo ha reemplazado con lujuria, pornografía, adulterio, violación y homosexualidad. La pornografía es simplemente el primer paso en una resbaladiza pendiente de creciente vileza e inmoralidad (Romanos 6:19). Al igual que con la drogadicción, en donde el usuario es llevado a consumir mayores y más poderosas cantidades de drogas, así también la pornografía arrastra a la persona dentro de arraigadas adicciones sexuales y deseos impíos.

Las tres principales categorías del pecado son: “los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida.” (1 Juan 2:16). La pornografía definitivamente nos causa el codiciar las cosas de la carne, e indudablemente es lascivia para nuestros ojos. Definitivamente la pornografía no califica como una de las cosas en las que debemos pensar, “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” (Filipenses 4:8). La pornografía es adictiva (1 Corintios 6:12; 2 Pedro 2:19), destructiva (Proverbios 6:25-28; Ezequiel 20:30; Efesios 4:19), y conduce a una siempre creciente perversidad (Romanos 6:19). El codiciar a otra gente en nuestras mentes (la esencia de la pornografía) es ofensivo a Dios (Mateo 5:28). Cuando la devoción habitual a la pornografía caracteriza la conducta de una persona, eso demuestra que la tal persona no es salva (1 Corintios 6:9).

Si hubiera una cosa que pudiera yo cambiar acerca de mi vida anterior a convertirme en cristiano, sería mi incursión en la pornografía. Gracias sean dadas a Dios – Él puede y me dará la victoria. ¿Estás involucrado con la pornografía y el deseo de librarte de ella? He aquí algunos pasos a la victoria: (1) Confiesa tu pecado a Dios (1 Juan 1:9). (2) Ruega a Dios que limpie, renueve y transforme tu mente (Romanos 12:2). (3) Pide a Dios que llene tu mente con Filipenses 4:8. (4) Aprende a guardar tu cuerpo en santidad (1 Tesalonicenses 4:3-4). (5) Comprende el significado apropiado del sexo y depende sólo de tu esposa para satisfacer esa necesidad (1 Corintios 7:1-5) (6) Considera que si tú andas en el Espíritu, tú no satisfarás los deseos de la carne (Gálatas 5:16). (7) Toma pasos prácticos para reducir tu exposición a imágenes gráficas (por ej.: Instala bloqueadores de pornografía en tu computadora, limita el uso de la televisión y videos, busca a otro cristiano que esté orando por ti y que te ayude a mantenerte firme – (tu esposa, si eres casado).

http://www.gotquestions.org/Espanol/pecado-pornografia.html

El zoológico en la iglesia

Alimentemos El Alma

El zoológico en la iglesia

Algunos son como lobos – vestidos de oveja, esparciendo falsa doctrina.

Algunos son como camaleones – cambiando colores con el público.

Algunos son como insectos – buscan las tinieblas porque sus obras son malas.

Algunos son como gavilanes – solo aparecen en la iglesia si un amigo ha muerto.

Algunos son como puercos – codiciosos en busca de lo suyo.

Algunos son como gallos – siempre cantando acerca de algo.

Algunos son como cabras – siempre corneando a los demás.

Algunos son como puercoespines – siempre metiendo una espina en los demás.

Algunos son como ranas – brincando de una iglesia a otra.

Algunos son como mosquitos – plena molestia.

Algunos son como gansos – solo van a la iglesia cuando el clima es bueno.

Algunos son como abejas – te pican cada vez.

Algunos son como leones – siempre rugiendo acerca de algo.

Algunos son como burros – muy tercos.

Algunos son como gatos y perros – no pueden llevarse bien con los demás.

Algunos son como halcones – siempre haciendo presa de otros.

Algunos son como elefantes – con una memoria larga que se acuerda del mal que otro le hizo años atrás.

Algunos son como leopardos – con manchas en sus vidas que impiden crecimiento espiritual.

Algunos son como monos – mira como actúan si no lo crees.

Algunos son como castores – siempre dispuestos.

Algunos son como hormigas – muy trabajadores.

Algunos son como canarios – cantando por la vida.

Algunos son como águilas – vuelan por encima de las nubes de las circunstancias.

Algunos son como ovejas – siguen al Buen Pastor donde sea que los guía.

http://www.alimentemoselalma.com

Escondido en Dios

Autor:Jorge A. Salazar

Escondido en Dios

a1Muchas veces he escuchado palabras valientes como “no importa lo que pase yo siempre amaré al Señor” pero me parece interesante que la mayoría de las veces cuando escucho este tipo de ideas vienen de personas que están pasando por cosas maravillosas en sus vidas o momentos de gran felicidad.

Habacuc escribe al final de su libro:

“Aunque la higuera no florezca,
ni en las vides haya frutos,
aunque falte el producto del olivo,
y los labrados no den mantenimiento,
y las ovejas sean quitadas de la majada,
y no haya vacas en los corrales;
con todo, yo me alegraré en Jehová,
y me gozaré en el Dios de mi salvación.
Jehová el Señor es mi fortaleza,
el cual hace mis pies como de ciervas,
y en mis alturas me hace andar.” (Hab. 3:17-19)

Lo impresionante para mi es que lo dice en medio de un tiempo muy difícil en la vida de su nación y en su vida personal. Peor aún, Dios le acaba de decir que una nación peor que la que los ha invadido se levantará y que vendrán tiempos mucho más duros.

Con todo, dice Habacuc, yo me alegraré en el Señor, Él es mi fortaleza. Y no lo dice en el sentido de que Dios es su fuerza, sino en el sentido de que es su fortaleza; su refugio. Las fortalezas son esos lugares fortificados en los que un pueblo se puede refugiar contra el ataque de sus enemigos. Dios es nuestra fortaleza. Podemos escondernos en Dios y tener la confianza que estamos en el sitio más seguro e impenetrable del universo.

Dios te llene de paz y alegría.

http://lapazdecristo.mx/

¿CÓMO PUEDE UN DIOS BUENO MANDAR A LAS PERSONAS AL INFIERNO?

Autor: Norman Geisler

¿CÓMO PUEDE UN DIOS BUENO MANDAR A LAS PERSONAS AL INFIERNO?

a1Esta pregunta supone que Dios envía a las personas al infierno contra la voluntad de ellas. Pero no es ese el caso. Dios quiere que todos sean salvos (d. 2 Pedro 3:9). Quienes no son salvos es porque no desean serlo. Jesús dijo: «¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían! ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como reúne la gallina a sus pollitos debajo de sus alas, pero no quisiste!» (Mateo 23:37).

Como lo expresó C.S. Lewis: «La puerta del infierno se cierra del lado de adentro». Todos aquellos que se encuentran allí lo hacen por decisión propia. Además agrega: «En última instancia, hay solo dos tipos de personas: aquellas que le dicen a Dios: «Hágase tu voluntad» y aquellas a quien Dios les dice: «Hágase tu voluntad». Todas las personas que eligen hacer su propia voluntad acabarán en el infierno». Lewis creía que «sin esa decisión personal no habría infierno. Ningún alma que quiera ferviente y constantemente tener gozo quedará defraudada. Quienes buscan, encontrarán. A quienes llamen, se les abrirá»5.

Dios es Justo y debe castigar el pecado (cf. Habacuc 1:13; Apocalipsis 20:11-15), pero es también Amor (d. 1Juan 4:16), y este no puede obligar a nadie a amarlo. El amor no obra por coerción sino solo por persuasión. Amar por obligación es una contradicción de términos. Por lo tanto, el amor de Dios exige que haya un infierno donde aquellas personas que no desean amarlo puedan experimentar el gran divorcio cuando él les diga: «¡Hágase tu voluntad!».

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

¿CÓMO PUEDE HABER TRES PERSONAS EN UN DIOS?

Autor: Norman Geisler

¿CÓMO PUEDE HABER TRES PERSONAS EN UN DIOS?


a1¿Cómo puede Dios ser tres y sin embargo Uno? ¿Acaso no es eso una contradicción? Todo parecería indicar que si Dios es Uno no puede ser tres, o que si es tres no puede ser Uno. Pero no puede ser al mismo tiempo tres y uno. Sería una violación al principio más fundamental de la lógica, el principio de no contradicción.

En primer término, creer como cree el cristianismo en una Trinidad, tres personas en una, no es una contradicción. Estamos frente a una contradicción solo cuando algo es A y no es A al mismo tiempo y en el mismo sentido. Dios es tanto tres y uno al mismo tiempo pero no en el mismo sentido. Él es tres personas pero una en esencia. Dios es tres personas pero solo una en naturaleza.

Sería una contradicción decir que Dios tiene tres naturalezas en una naturaleza o que son tres personas en una persona. Pero no hay ninguna contradicción cuando se afirma que Dios es tres personas en una naturaleza. Dios es como un triángulo; tiene al mismo tiempo tres ángulos y, sin embargo, es solo un triángulo. Cada ángulo no es lo mismo que todo el triángulo. O sea, Dios es como la tercera potencia (1′). 1 x 1 x1=1.Dios no es 1+1+1=3,en cuyo caso sería triteísmo o politeísmo. Dios es uno, manifestado eterna y simultáneamente en tres personas diferentes.

Dios es amor (cf. 1 Juan 4:16). Pero para que haya amor, debe haber un ser que ame (el Padre), un ser amado (el Hijo) y un espíritu de amor (el Espíritu Santo). Por lo tanto, el amor mismo es una unidad tripartita.

Otra ilustración de la Trinidad es que Dios es como mi mente, las ideas, y las palabras. Hay una unidad entre éstas y, sin embargo, es posible diferenciarlas unas de otras.

Por supuesto, la Trinidad es un misterio. No es posible comprenderla con la razón pero tampoco es contraria a la razón. Podemos entenderla, pero no podemos llegar a comprenderla en toda su plenitud. Alguien, con mucha sabiduría, ha dicho: «Si intentáramos entender a Dios completamente, podríamos llegar a perder el juicio, pero si no creemos sinceramente en la Trinidad, ¡perderemos el alma!».

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

¿QUÉ HACÍA DIOS ANTES DE CREAR AL MUNDO?

Autor: Norman Geisler

¿QUÉ HACÍA DIOS ANTES DE CREAR AL MUNDO?

a1Otra pregunta acerca de Dios que a menudo plantea dificultades es: ¿Qué hacía Dios antes de crear el mundo? Agustín, el famoso erudito cristiano del siglo quinto, tenía dos respuestas: una graciosa y la otra en serio. La primera era que Dios ocupaba su tiempo preparando el infierno para las personas que hacían este tipo de preguntas. La respuesta seria era que no disponía de tiempo porque el tiempo no existía antes de haberse creado.

El tiempo comenzó con la creación. Antes de la creación, el tiempo no existía y, por lo tanto, Dios no disponía de tiempo. El mundo no tuvo principio con una creación en el tiempo sino con la creación del tiempo. Pero, tal vez se pregunten, si el tiempo no existía antes de que comenzara el tiempo, ¿qué había en vez de tiempo? La respuesta es: la eternidad. Dios es eterno, y lo único que había antes de que existiera el tiempo era la eternidad.

Además, la idea implícita en este tipo de pregunta es que un ser infinitamente perfecto como Dios podría aburrirse. El aburrimiento, sin embargo, es un signo de imperfección e insatisfacción, mientras que la satisfacción de Dios es perfecta. Por lo tanto, de ninguna manera se puede concebir a Dios aburriéndose, ni siquiera aunque haya tenido largos períodos de tiempo en sus manos. Una mente infinitamente creativa siempre encuentra algo interesante para hacer. Solo las mentes finitas, cuando no encuentran nada interesante que hacer, se aburren.

Por último, el Dios cristiano son tres personas que están en perfecta comunión. No hay manera de que dicho ser pueda aburrirse o sentirse solo. Además de tener siempre alguien «con quien hablar», este alguien es un ser cuyo amor, comprensión y comunión son perfectas. El aburrimiento en dicho ser es imposible.

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

¿CÓMO PUDO DIOS CREAR ALGO DE LA NADA?

Autor: Norman Geisler

¿CÓMO PUDO DIOS CREAR ALGO DE LA NADA?

a1Si Dios y absolutamente nada más existía antes de la creación del mundo, el universo llegó a existir a partir de la nada. Pero, ¿acaso no es absurdo decir que algo se originó de la nada? Es absurdo decir que la nada puede ser causa de algo, porque la nada no existe y no tiene poder para hacer nada. No obstante, no es absurdo decir que alguien (por ejemplo, Dios) hizo que el universo existiera a partir de la no existencia. La nada no puede crear algo, pero alguien, que solo es Dios, puede crear algo a partir de la nada.

De hecho, si el universo tuvo un principio (como demostramos anteriormente), entonces hubo un tiempo en que el universo no existía y luego existió, después de que Dios lo creara. Esto es lo que significa la creación «de la nada (en latín, ex nihilo). No significa que Dios tomara un «puñado de nada» e hiciera algo, como si la «nada» fuera algo a partir de lo que se pudiera hacer el mundo. Lo único que había era Dios y nada más. Dios hizo que existiera algo que hasta ese momento no había existido.

Dicho de otra manera, la creación «de la nada» simplemente significa que Dios no creó algo a partir de algo que ya existía junto con él, como sostienen ciertas formas de dualismo que suponen la existencia de dos entidades esenciales eternas. Esto sería propiamente dicho creación ex materia: la creación a partir de un material preexistente ajeno a Dios. Era la posición sostenida por el filósofo griego Platón.

Tampoco creó Dios el mundo a partir de sí mismo (ex Deo). Es decir, no tomó una parte de su ser para dar origen al mundo a partir de eso. En realidad, el Dios cristiano ortodoxo no tiene partes. Él es un todo íntegro que es absolutamente Uno. Por lo tanto, no había manera de que Dios pudiera tomar una parte de sí para hacer el mundo. Dios es Infinito y el mundo es finito. No se puede producir un infinito a partir de ninguna cantidad de partes finitas, ya que sea cual fuera la cantidad de partes o piezas que se tuvieran, siempre cabría la posibilidad de agregar una más. Pero tampoco puede haber más de un infinito. Por lo tanto, ninguna cantidad de partes podrían igualar un infinito. Por lo tanto, Dios no podría haber creado al mundo de una parte de sí (por ejemplo, ex materia).

El mundo provino de Dios pero no es de Dios. Él fue su causa pero no su sustancia. Dio origen a la existencia del mundo, por él, pero no está hecho con partes de él, no es de él en ese sentido. Sin embargo, si el mundo no fue creado a partir de Dios (ex Deo) ni a partir de ninguna otra cosa (ex materia) co,existente con él, el mundo debió haber sido creado de la nada (ex nihilo). No hay otra alternativa. Dios creó una cosa que antes de que la creara no existía, ni en él ni en ninguna otra parte.

El único lugar en que el mundo «existía» antes de que Dios lo creara era como una idea en su mente. Así como un pintor puede tener en mente una idea de su obra antes de pintarla, Dios tenía una idea del mundo antes de crearlo. En este sentido, el mundo preexistió en la mente de Dios como una idea que todavía no tenía existencia.

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

¿POR QUÉ EL MUNDO NO PODRÍA HABER EXISTIDO DESDE SIEMPRE?

Autor: Norman Geisler

¿POR QUÉ EL MUNDO NO PODRÍA HABER EXISTIDO DESDE SIEMPRE?

a1Los cristianos, naturalmente, creen que debe haber un Dios porque el mundo tuvo un principio. Y todo lo que tenga un origen requiere de alguien que le haya dado origen. La pregunta que corresponde responder, entonces, es cómo sabemos que el mundo tuvo un principio. Tal vez siempre existió.

El famoso agnóstico, Bertrand Russell, presentó el dilema en los siguientes términos. Existen dos posibilidades: el mundo tuvo un principio o no lo tuvo. Si no lo tuvo, no necesita una causa (Dios). Si lo tuvo, podemos preguntar: «¿Cuál es la causa de Dios?». Pero si Dios tuvo una causa, no es Dios. En cualquiera de los casos, no podemos concluir que haya una primera causa sin causa (Dios).

La dificultad de este difícil dilema es que implica también plantearse una pregunta que no tiene sentido: ¿Quién creó a Dios? Expresado de otro modo, supone erróneamente que «todo obedece a una causa» cuando en realidad no afirma más que «todo lo que tenga un principio obedece a una causa», que es muy distinto. Por supuesto, todo lo que tuvo un principio tuvo a alguien que le dio origen. La nada no puede crear algo. Como cantaba Julie Andrews: «No puede salir nada de la nada. Sería imposible». Dios, por lo tanto, no obedece a ninguna causa porque no tuvo principio.

Si este es el caso, bastará demostrar que el universo tuvo un principio y probar que obedece a una causa (por ejemplo, a Dios). Hay dos argumentos contundentes que permiten probar que el universo tuvo un principio. Uno proviene de la ciencia: la segunda ley de la Termodinámica. El segundo proviene de la filosofía, y consiste en la imposibilidad de un número infinito de momentos. Según la segunda ley de la Termodinámica, la energía utilizable del universo se está agotando. Ahora bien, si el universo está agotándose, no puede ser eterno. De lo contrario, ya se habría agotado completamente. Si la cantidad de energía fuera ilimitada no se podría agotar, pero una cantidad limitada de energía puede agotarse. Por lo tanto, el universo debió tener un principio. Pongamos una ilustración. Cualquier vehículo cuenta con una cantidad limitada de energía (combustible). Por eso es necesario cargar el tanque cada tanto tiempo, más seguido que lo que desearíamos. Si contáramos con un enorme e ilimitado tanque de combustible, ya no tendríamos que cargar nunca más. El que tengamos que cargar el tanque cada tanto tiempo demuestra que tuvo que haber sido llenado una primera vez. O, para usar otro ejemplo: un viejo reloj que poco a poco se queda sin movimiento, y al que debemos darle cuerda para que siga andando, no se detendría si no se le hubiera dado cuerda en un principio. En resumidas cuentas, el universo tuvo un principio. Y todo lo que haya tenido principio, requiere de alguien que le haya dado origen. Por lo tanto, el universo tuvo alguien que le dio origen: Dios.

Algunos han especulado con que el universo se retroalimenta o recupera automáticamente. Pero esta posición no es más que mera especulación sin ninguna evidencia empírica que la sustente. De hecho, es contraria a la segunda ley de Termodinámica por cuanto aun si el universo pudiera recuperar su estado inicial, como un balón que rebota, gradualmente perdería fuerza. No hay sencillamente ninguna observación que pruebe que el universo se retroalimenta automáticamente. Incluso los astrónomos agnósticos, como Robert Jastrow, han señalado: «Una vez que el hidrógeno de la estrella se ha consumido y convertido en elementos más pesados, nunca puede ser restaurado a su estado original». Por lo tanto, «minuto a minuto, y año tras año, a medida que las estrellas consumen el hidrógeno, las reservas de este elemento disminuyen»2.

Si la cantidad total de energía permanece constante pero la cantidad utilizable en el universo disminuye, nunca hubo una cantidad infinita, porque una cantidad así nunca disminuiría. Esto implica que el universo no podría haber existido eternamente en el pasado. Debió tener un principio. O, para expresarlo de otra manera, según la segunda ley de Termodinámica, dado que aumenta el desorden en el universo, este no puede ser eterno. De lo contrario, el desorden ya sería completo, lo cual no es el caso. Por lo tanto, debió haber tenido un principio; uno extremadamente ordenado.

Un segundo argumento para probar que el universo tuvo un principio, y por lo tanto que hay alguien que le dio origen, lo aporta la filosofía. Plantea que no podría haber existido un número infinito de momentos antes de hoy; de lo contrario, hoy nunca hubiera llegado a ser (cuando efectivamente lo es). Esto se debe a que, por definición, el infinito no se puede atravesar: no tiene fin (ni principio). Pero como los momentos anteriores a hoy han sido atravesados, porque así hemos llegado al día de hoy, debe concluirse que solo puede haber existido un número finito (limitado) de momentos anteriores a hoy. O sea, el tiempo tuvo un principio. Pero si el universo de tiempo y espacio tuvo un principio, su existencia debió obedecer a una causa. Esta causa de todo lo que existe se llama Dios. ¡Dios existe!

Incluso el gran escéptico, David Hume, aceptaba las dos premisas de esta argumentación a favor de Dios. Es más, nunca negó que la existencia de las cosas se debiera a una causa. Escribió: «Nunca afirmé una proposición tan absurda como que algo pudiera surgir sin una causa que le diera origen»3. También dijo que era absurdo creer que había un número infinito de momentos: «El mundo temporal tuvo un principio. Un número infinito de partes de tiempo real, que se suceden y agotan unas tras otras, es una contradicción tan evidente que ningún hombre, cabría uno pensar, cuyo juicio no está corrompido, en vez de ser mejor debido a la ciencia, podría admitir»4. Ahora bien, si ambas premisas son verdaderas, debemos concluir que debió haber un Creador del universo temporal y espacial que llamamos cosmos. Por lo tanto, Dios existe.

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

¿Qué significa vestir modestamente?

¿Qué significa vestir modestamente?

a1Al describir el modo de vestir apropiado para las mujeres en la iglesia, el apóstol Pablo exhorta a vestirse «de ropa decorosa» con «pudor y modestia,» luego pasa a contrastar el vestido inmodesto con las buenas obras que son apropiadas para aquellas mujeres que profesan ser adoradores verdaderas de Dios (1ª Timoteo 2:9-10). La modestia en la forma de vestir no es sólo para la iglesia; debe ser el estándar para todos los cristianos en todo momento. La clave para entender lo que constituye la modestia en el vestido es examinar las actitudes y las intenciones del corazón. Aquellos cuyos corazones están inclinados hacia Dios harán todo lo posible para vestir modestamente, decentemente y apropiadamente. Aquellos cuyos corazones están inclinados hacia uno mismo vestirán de una forma diseñada para llamar la atención a sí mismos con poca o ninguna consideración por las consecuencias para ellos mismos u otras personas.

Una mujer piadosa se esfuerza por hacer todo con una perspectiva divina. Ella sabe que Dios quiere que su pueblo esté preocupado por su gloria, y el estado espiritual de sus hermanos y hermanas en Jesucristo. Si una mujer profesa ser cristiana y sin embargo se viste de una manera que indebidamente trae atención a su cuerpo, ella es un testigo pobre de aquel que compró su alma al morir por ella en la cruz. Ella olvida que su cuerpo ha sido redimido por Jesucristo y ahora es el templo del Espíritu Santo (1ª Corintios 6:19-20). Le dice al mundo que ella ve su propia valor como puramente física y que su atractivo para los demás depende de cuánto de su cuerpo se revela a ellos. Además, por vestirse de manera inmodesta, exponiendo su cuerpo a los hombres, ella incentiva a sus hermanos en Jesucristo a pecar, algo condenado por Dios (Mateo 5:27-29). Proverbios 7:10 menciona a una mujer «…Con atavío de ramera y astuta de corazón.» Aquí vemos la descripción de una mujer cuyo corazón se muestra por su forma de vestir.

La Escritura dice que una mujer debe vestirse modestamente, pero ¿qué significa eso exactamente en la sociedad moderna? ¿Una mujer tiene que cubrirse de la cabeza a los pies? Hay sectas y religiones en el mundo que exigen esto de la mujer. Pero, ¿es esto el significado bíblico de la modestia? Una vez más, tenemos que volver a la cuestión de las actitudes del corazón. Si el corazón de una mujer se inclina hacia la santidad, ella llevará ropa que no es provocativa ni reveladora en público, ropa que no refleja negativamente sobre su testimonio personal como hija de Dios. Incluso cuando todos los demás se visten inmodestamente, ella resiste la tentación de unirse con la multitud. Ella sabe que estos tipos de ropa están diseñados para llamar la atención sobre su cuerpo y provocar a los hombres a la lujuria, pero es lo suficientemente sabia para saber que ese tipo de atención sólo le abarata. La idea de provocar a los hombres a pecar contra Dios debido a su vestido es aborrecible a ella porque ella busca amar y honrar a Dios y quiere que otros hagan lo mismo. La modestia en el vestido revela una modestia y piedad del corazón, actitudes que deben ser el deseo de todas las mujeres que viven para agradar y honrar a Dios.

http://www.gotquestions.org/Espanol/vestirse-modestamente.html