¿QUIÉN CREÓ A DIOS?

Autor: Norman Geisler

Preguntas difíciles acerca de Dios

a1Mi hija Ruth, esposa de un pastor, le dijo a su hijo mayor, Samuel, que entonces tendría unos cuatro años: «Pregúntale a tu abuelo». Después de un rato me

enfrentaba con esta pregunta: «Abuelo, ¿en qué lugar del cerebro está la mente?». La pregunta no ofrece dificultad alguna a un estudiante de filosofía universitario o seminarista que sabe en qué consiste una confusión de categorías, pero ¿cómo explicárselo a un niño de cuatro años?

Como cualquier padre o líder de iglesia que haya ministrado a niños pequeños puede atestiguar, las cuestiones más difíciles suelen ser las planteadas por los miembros más jóvenes de la congregación. A menudo están relacionadas con Dios. Por ejemplo: «Papá, ¿quién creó a Dios?». Seguro que son muchos los padres que han escuchado esta pregunta con anterioridad, aunque solo un puñado sabría responderla.

Debemos estar preparados para responder (cf. 1 Pedro 3:15) a toda pregunta hecha con sinceridad (cf. Colosenses 4:6). Las siguientes preguntas me las han planteado en los últimos cincuenta años de ministerio. Haré lo mejor posible por dar una respuesta que pueda ser entendida aun por los niños más jóvenes.

 

¿QUIÉN CREÓ A DIOS?

Nadie. No fue creado. Siempre existió. Solo las cosas que tienen un principio, como el mundo, necesitan que haya un creador previo. Dios no tuvo principio y, por lo tanto, no necesitaba ser creado.

Para quienes son un poco mayores es posible agregar algo más. Tradicionalmente, la mayoría de los ateos que niegan la existencia de Dios creen que el universo no fue creado; simplemente siempre estuvo «allí». Apelan a la primera ley de la Termodinámica para respaldar su argumento: «La energía no se crea ni se destruye», insisten. Correspondería realizar varias observaciones.

Primero, esta manera de expresar la primera ley no es científica, más bien es una aseveración filosófica. La ciencia se basa en observaciones, y no hay ninguna observación empírica que pruebe ese dogmático «nada se creó», implícito en dicha afirmación. Para ser científica, debería expresarse de la siguiente forma: «Según las observaciones, la cantidad de energía presente en el universo permanece constante». Es decir, nadie ha observado el aumento de nuevas existencias de energía o la disminución de las actuales. Esta ley, debidamente entendida, no se pronuncia acerca de la eternidad ni dice nada acerca de que el universo tenga o no principio. Se entiende de esta que la energía bien podría, como bien no, haber sido creada. Se limita a afirmar que si la energía fue creada, lo más que se puede decir es que la cantidad total ha permanecido constante desde entonces.

Es más, supongamos que la energía, el universo de energía que llamamos cosmos, no haya sido creado, como muchos ateos han creído tradicionalmente, entonces no tendría sentido preguntar quién creó el universo. Si la energía es eterna y nunca fue creada, nadie la pudo haber creado. Siempre existió. Por lo tanto, si no tiene sentido preguntar: «¿Quién creó el universo?», ya que siempre existió, tampoco tiene sentido preguntar: «¿Quién creó a Dios?», por cuanto siempre existió.

Si el universo no es eterno es necesario que obedezca a una causa. Pero, por otra parte, si no tiene principio, no necesita una causa que le dé origen. De igual modo, si existe un Dios que no tiene principio, es absurdo preguntar: «¿Quién creó a Dios?». Preguntar: «¿Quién creó lo no creado?» o «¿Quién hizo lo no creado?» es una confusión de categorías. Sería lo mismo que preguntar: «¿Quién es la esposa del soltero?».

 

QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

http://www.oneplace.com/ministries/pensemos-con-el-dr-ravi-zacharias/

http://rzim.org/about/rzim-en-espanol

¿QUÉ LE DA SABOR A NUESTRA VIDA?: EMOCIONES

¿QUÉ LE DA SABOR A NUESTRA VIDA?: EMOCIONES

por Vladimir Rodríguez

a1En la primera parte de este capítulo, revisaremos los conceptos generales asociados con las emociones, su origen e impacto en la vida de los seres humanos. En la segunda parte profundizaremos en la intrincada relación que existe entre las emociones y sus manifestaciones en la sala de clases.

¿QUÉ SABEMOS SOBRE LAS EMOCIONES?

Mucho escuchamos sobre el efecto que las emociones tienen en nuestras vidas: sentirnos amados, enojarnos con alguien que nos atiende mal, estallar de felicidad al lograr lo anhelado. En nuestra cultura latina —sobretodo— sería muy extraño que alguien afirmara «no tengo emociones». Es notorio el gran mercado asociado a la explotación comercial de las emociones: cine, revistas, telenovelas, programas de radio de consulta amorosa, sitios en Internet para encuentros de parejas, etc.; sin embargo, es curioso que, a pesar de la amplia bibliografía, no se presente una definición formal de qué se entiende, con exactitud, por emoción.

Definiciones generales

Todos experimentamos sentimientos intensos que se relacionan tanto con las experiencias extremadamente agradables (recibir un gran regalo), como con aquellas muy desagradables (enterarse de la muerte de un ser querido, por ejemplo). Además, experimentamos este tipo de reacciones de un modo menos intenso en situaciones más cotidianas (el agrado de un abrazo espontáneo de un hijo, llorar ante una película triste, avergonzarse luego de romper un jarrón que no era nuestro, etc.). En este contexto, podemos definir las emociones como sentimientos de diverso tipo e intensidad, que tienen un efecto en la fisiología de nuestro cuerpo, en nuestros pensamientos y que influyen de modo variable en la conducta.

Las emociones se expresan tanto en las acciones como en la experiencia subjetiva de las personas. Así, es posible manifestar dos tipos de respuesta emocional: la respuesta externa o explícita, que se realiza hacia el medio externo y una respuesta interna, que tiene una correlación en el funcionamiento de nuestro cuerpo. Cuando experimentamos una emoción, podemos comprender su naturaleza en base a dos dimensiones: si esta experiencia nos tensa o relaja, o si nos agrada o desagrada; y estas dimensiones se puedan manifestar con diversos matices entre sí. Podemos ser selectivos al experimentar una emoción, es decir, somos capaces de concentrarnos en ciertos estímulos desechando otros, de modo que nuestra experiencia consciente se enfoque en una emoción específica.

Las emociones tienen no solo un carácter individual, sino que también pueden ser sociales, pueden ser transmitidas de una persona a otra e incluso a grandes grupos. Esta transferencia emocional tiene un gran efecto en situaciones en las que la ambigüedad de la información está presente y no se tiene claro qué está sucediendo, dejando que los rumores intenten explicar lo que sucede. Si alguien entra abruptamente a la sala de clases corriendo, agitando los brazos y gritando «¡incendio, incendio!», es altamente probable que esta emoción se contagie a los alumnos de la sala y estos se asusten y salgan corriendo.

Las emociones permiten enfrentarnos satisfactoriamente a situaciones en que nuestro bienestar está en peligro, cuyo mecanismo opera en tres formas:

• Ayudándonos a maximizar el uso de la energía en cortos períodos de tiempo; por ejemplo, dando un gran salto si nos percatamos que un perro nos quiere morder.

• Mantener la ejecución de una actividad durante un período de tiempo más largo de lo común; por ejemplo, correr a gran velocidad por cuadras y cuadras para escapar de este perro que nos quiere morder.

• Disminuyendo la sensibilidad al dolor y al cansancio; por ejemplo, no sentir tan fuerte la mordedura del perro, si finalmente este nos alcanzó.

No obstante lo anterior, no siempre las emociones juegan de nuestro lado, puesto que incluso pueden llevar a la persona a situaciones de peligro. Por ejemplo, cuando la intensidad de nuestras emociones sobrepasa un límite, la conducta puede volverse ineficaz, e incluso paralizar a la persona. Las emociones fuertes nos ayudan a enfrentarnos a situaciones inesperadas, de emergencia, sin embargo, cuando esta emoción es de gran intensidad, ello puede llevar a que la persona se vea impedido de emitir una conducta, al punto de inhabilitarse. Por ejemplo, una persona puede quedar paralizada de miedo ante un perro que ladra furiosamente. La situación anterior se relaciona con el principio de Yerkes-Dobson, el cual plantea que la ansiedad mejora el desempeño de una conducta o el aprendizaje hasta un cierto punto. Si el límite de ansiedad o tensión se sobrepasa, la consecuencia es que el desempeño decae significativamente. Un ejemplo de lo anterior podemos encontrarlo en la sala de clases: si un alumno se encuentra motivado y ansioso por una determinada asignatura, es muy probable que el aprendizaje se incremente; si la ansiedad y tensión relacionada con esta asignatura continúa acentuándose (en un examen final), ello puede llevar a que el alumno «se quede en blanco» y no rinda de acuerdo a lo que se esperaba, es decir, aquí la tensión sobrepasó el límite de la eficacia, hasta volverse ineficaz.

En muchas ocasiones, las emociones por sí mismas sirven de motivador para la realización de una acción específica; por ejemplo, si un niño experimenta un miedo intenso a que lo llamen a la pizarra, es probable que lo único que desee sea huir de la sala. En otras situaciones, las emociones acompañan a las motivaciones; por ejemplo, cerca de la hora del almuerzo, un niño en clase puede sentir hambre y por causa de esta experimentar emociones desagradables de enojo, frustración y manifestarse agresivo y desconcentrado a los ojos de un profesor.

Para estudiar las emociones desde una perspectiva científica, se han investigado los cambios fisiológicos que ocurren en las personas cuando experimentan situaciones perturbadoras. La mayor parte de lo que se conoce actualmente sobre el efecto de las emociones en la conducta proviene de la observación de estos cambios en el organismo. Los cambios que típicamente se conocen son: cambios en la resistencia eléctrica de la piel, incremento de la presión arterial, aumento en la frecuencia cardiaca, respiración más agitada, dilatación de la pupila y disminución de la secreción de saliva entre otros. Casi todos estos cambios son producidos por el sistema nervioso autónomo, específicamente por una activación simpática. La evidencia señala que la adrenalina juega un papel importante en la manifestación de las emociones. Esta sustancia, secretada por las glándulas suprarrenales, genera el efecto de propiciar una rápida y enérgica respuesta del organismo.

El centro activador y regulador de nuestras emociones se encuentra en el cerebro. En la corteza cerebral y el hipotálamo se localizan los centros que ejercen un control en la manifestación de nuestras emociones. Junto al efecto del cerebro y las glándulas suprarrenales asociadas a las emociones, también es importante considerar el rol que cumple el factor cognitivo, es decir, determinar qué efecto producen en las personas sus pensamientos frente a situaciones específicas. Por ejemplo, una persona puede sentirse muy asustada al darse cuenta que «algo» ruge detrás de ella, y este miedo probablemente se expresará mediante: la piel se volverá sudorosa, los pelos estarán «de punta», la boca se secará y se dilatarán las pupilas. Si esta persona se da vuelta y ve que el perro estaba jugando con un papel detrás de mí, podrá interpretar esta situación como «el perro no va a atacarme», y por tanto ahora se relaja.

Las emociones, por su correlación fisiológica, están íntimamente ligadas a la salud que presente una persona. En algunas situaciones los trastornos psicológicos producen síntomas en el organismo que pueden ser imaginarios o reales, contribuyendo a desencadenar y/o agravar una enfermedad en nuestro cuerpo. Los trastornos biológicos que se generan como consecuencia de factores psicológicos se les conoce como enfermedades psicosomáticas, las más conocidas son las úlceras en el aparato digestivo, trastornos en la piel (alergias y psoriasis), caída del cabello, dolores en la espalda, etc. En estos casos la enfermedad es considerada secundaria al trastorno emocional, por tanto, los esfuerzos terapéuticos deben considerarse junto al tratamiento médico.

La totalidad de las emociones que podemos experimentar es producto del largo proceso de desarrollo como personas. Los bebés manifiestan solo una excitación generalizada y las emociones más específicas se desarrollan con posterioridad, en función de la maduración y del aprendizaje, que nos señala las ocasiones en que podemos manifestar nuestras emociones y cómo hacerlo.

Funciones de las emociones

Si no tuviéramos la capacidad de sentir y expresar nuestras emociones, posiblemente la vida sería muy aburrida. La felicidad, la vergüenza, el gozo, los remordimientos, el afecto y muchas otras emociones hacen que la vida sea interesante, le dan diversidad, son como «los condimentos de la vida». No obstante lo anterior, las emociones además sirven para:

1. Prepararnos para la acción

Ya hemos mencionado su importancia cuando nos encontramos en una situación de peligro.

2. Encauzar nuestro comportamiento futuro

Las emociones sirven para promover el aprendizaje en determinadas situaciones y así emitir respuestas adecuadas en situaciones parecidas en el futuro; por ejemplo, ya sabemos cual es el lado de la calle en la cual vive el perro que nos atacó, por tanto, lo evitamos. También las emociones agradables favorecen el aprendizaje, operando como reforzadores; por ejemplo, el orgullo y la satisfacción de terminar un curso, así como las buenas notas que obtenga en el curso, reforzarán la conducta de estudio perseverante de un alumno.

3. Facilita nuestra interacción social

Dado que las emociones las manifestamos voluntaria e involuntariamente a través del lenguaje verbal y no verbal. Estas conductas actúan como señales para las personas con las que interactuamos, permitiéndoles comprender de modo más completo nuestro sentir. Además, promueve una interacción social más adecuada; por ejemplo, en una situación de examen un profesor percibe la cara aterrorizada de algunos alumnos, a quienes puede calmar y motivar, favoreciendo su rendimiento en esta evaluación.

Clasificación de las emociones

Muchos psicólogos han tratado de clasificar las emociones y aún no hay un acuerdo definitivo para determinar cuáles son las emociones que podemos considerar como básicas o fundamentales. Algunos autores plantean que ocho son las emociones que pueden considerarse como primarias, las cuales incluyen a otras expresiones emocionales más específicas, ellas corresponden a:

1. Ira: ultraje, resentimiento, cólera, exasperación, indignación, aflicción, acritud, animosidad, fastidio, irritabilidad, hostilidad, violencia y odio patológico.

2. Tristeza: congoja, pesar, melancolía, pesimismo, pena, autocompasión, soledad, abatimiento, desesperación, y depresión.

3. Temor: ansiedad, aprensión, nerviosismo, preocupación, consternación, inquietud, cautela, incertidumbre, pavor, miedo, terror, fobia y pánico.

4. Placer: felicidad, alegría, alivio, contento, dicha, deleite, diversión, orgullo, placer sensual, estremecimiento, embeleso, gratificación, satisfacción, euforia, extravagancia, éxtasis y manía como extremo.

5. Amor: aceptación, simpatía, confianza, amabilidad, afinidad, devoción, adoración, infatuación, amor espiritual.

6. Sorpresa: conmoción, asombro, desconcierto.

7. Disgusto: desdén, desprecio, menosprecio, aborrecimiento, aversión, disgusto, repulsión.

8. Vergüenza: culpabilidad, molestia, disgusto, remordimiento, humillación, arrepentimiento, mortificación y constricción.

Esta breve lista no pretende abarcar todas las combinaciones que se desprenden de las mencionadas como emociones básicas, las que son consideradas universales. Debemos considerar además, lo que se conoce como estados de ánimo, los que a diferencia de las emociones, son menos intensos y duraderos que estas.

Expresión de las emociones

Cuando nos sentimos incómodos ante alguien y apenas estamos conscientes de ello, generalmente se debe a que no sabemos qué piensa ni siente, no sabemos cuáles son sus emociones en ese momento. Es comprensible que en ocasiones ocultemos nuestras emociones y pensamientos como una medida de protección de nuestra imagen y persona ante situaciones sociales, laborales y otras; pero casi siempre dejamos entrever algunas señales que comunican a los otros cómo nos sentimos.

1. La comunicación verbal

La manera más fácil de saber qué está sintiendo otra persona es preguntándole, pero no siempre obtenemos una respuesta sincera o correcta. ¿Cómo están para el examen? —pregunta la profesora—, ¡Súper bien, listos para la buena nota! —contestaron los alumnos, aunque en sus caras se refleja el susto ante la hoja en blanco; sus caras dirían «estamos aterrorizados porque no sabemos esta materia y si nos va mal, reprobaremos».

Debido al desconocimiento, temor u otras razones, usualmente no sabemos o no estamos dispuestos a explicar qué es exactamente lo que estamos sintiendo. Es frecuente que no sepamos expresar qué es lo que sentimos; por ejemplo, un profesor puede hablar muy duramente a sus alumnos, a pesar de sentir un gran cariño por ellos.

En otras ocasiones disminuimos la intensidad de las emociones, no obstante tener clara conciencia de cómo nos sentimos; por ejemplo, al preguntar a una alumna que llora desconsoladamente cómo se siente, ella puede decir que está «un poco apenada», aunque llore porque la ha dejado su novio.

En otro tipo de situaciones, tendemos a negar completamente nuestros sentimientos, especialmente si son negativos. Por ejemplo, un niño puede decir que el niño más agresivo del curso no le ha robado el almuerzo (cuando realmente ha sido así) y que no tiene nada con él, cuando siente una profunda frustración y rabia por haber sido pasado a llevar.

En suma, el lenguaje verbal no siempre es suficiente para tener un acceso directo al corazón de las emociones, es necesario recurrir a otros indicios para completar la lectura de información.

2. Lenguaje no verbal

«Los hechos hablan más fuerte que las palabras» dice el refrán, e ilustra que nuestro cuerpo, con sus movimientos, posturas y gestos, está entregando continuamente información a nuestro interlocutor, estemos conscientes de ello o no. Por ejemplo, un profesor puede preguntar a su alumno si está atendiendo a la clase, él puede responder afirmativamente mientras está prácticamente acostado en la silla, con los brazos cruzados y bostezando continuamente; observando el lenguaje del cuerpo del alumno, el profesor ya tiene la respuesta.

El lenguaje no verbal se manifiesta a través de las expresiones faciales. Las básicas son fácilmente distinguibles en el rostro, incluso se considera que su expresión de las emociones básicas es innata y universal; por ejemplo, sabemos fácilmente cuando alguien está alegre con solo mirar su rostro, ya que está riendo. El lenguaje corporal nos aporta información sobre las emociones de la persona a través de sus posturas y movimientos. Por ejemplo, sabemos con facilidad cuando un alumno está nervioso ya que refleja una postura tensa, realiza movimientos repetitivos, rápidos y sin mucho sentido. La distancia que se mantiene en relación a las personas también comunica. En Latinoamérica cuando se mantiene una lejanía con las personas, ello podría interpretarse como evitación; en cambio si la persona se muestra muy cercana a otra, ello podría interpretarse como seducción o agresividad. Las accionestambién son señales no verbales, así si un niño repetidamente no trae la tarea, puede indicarnos desinterés, problemas de aprendizaje u otras razones. Los gestos nos dicen mucho sobre lo que sentimos; si mientras ayudo a resolver una tarea a un alumno y coloco mi mano en su hombro, en muchas culturas esta conducta será interpretada como apoyo; si luego que termina con éxito su trabajo le estrecho firme y sostenidamente la mano, esta conducta posiblemente será interpretada como felicitaciones.

Diferencia de género en la expresión de las emociones

¿La experiencia emocional es vivida de modo distinto por hombres y por mujeres, o es que la expresión emocional de las experiencias es distinta para hombres y mujeres?

En general, podemos afirmar que los hombres experimentan las emociones igual que las mujeres. La gran diferencia es que los hombres tienden a inhibir cualquier expresión emocional, mientras que las mujeres se permiten ser más francas y estar en contacto con sus afectos.

Culturalmente, se considera que muchas emociones son impropias para un hombre, tales como: melancolía, tristeza, empatía, ternura, en otras culturas, los hombres son entrenados desde pequeños en el modelo de «los hombres no lloran». Esto deja una gama muy limitada para la expresión emocional masculina: ira, enojo y alegría, las cuales son socialmente aceptadas. Cuando los hombres están enojados, tienden a interpretar la causa como algo externo a ellos, por tanto usualmente vuelcan la expresión de su rabia hacia fuera de ellos (sobre otras personas, objetos o situaciones en las que se han sentido agredidos, traicionados o criticados). En cambio, las mujeres se violentan, en promedio, cuatro veces menos que los hombres ante las misma situaciones, tendiendo más bien a deprimirse como respuesta emocional, sintiéndose dolidas, tristes o decepcionadas, es decir, expresando la emoción sobre sí mismas.

Teorías sobre las emociones

¿Cuántas teorías de las emociones hay? Muchas, porque las emociones son un fenómeno tan complejo que ninguna teoría ha sido capaz de dar cuenta de todos los aspectos que implica la experiencia emocional. Podemos mencionar como principales teorías sobre las emociones a las de James-Lange, Cannon-Bard y Schachter-Singer.

1. Teoría de James-Lange

Esta es una de las primeras explicaciones que fueron acuñadas sobre las emociones. Proponía que la experiencia emocional es una reacción ante sucesos fisiológicos que la anteceden, los cuales, a su vez se producen como respuesta automática a sucesos ocurridos en el medio que rodea a la persona. Desde este modelo «sentimos tristeza porque lloramos» (James, 1890).

Para cada emoción importante existiría una reacción fisiológica específica, esta respuesta visceral nos lleva a reconocer la experiencia emocional como un tipo específico de emoción.

Sin embargo, esta teoría tiene sus limitaciones, si se considera que para que funcione cada cambio visceral debería tomar fracciones de segundo, y en la realidad no es el caso. Además, podemos experimentar las emociones incluso antes de que se generen los cambios fisiológicos. Por esta lentitud de los cambios fisiológicos, se torna cuestionable que las emociones tengan su fuente en estos cambios.

Por otro lado, podemos experimentar determinados cambios fisiológicos sin que necesariamente se manifieste una experiencia emocional determinada. Así, podemos sentir agitada nuestra respiración, acelerado el ritmo cardíaco, la piel sudorosa, y no tener la experiencia o la emoción de miedo, puesto que también estas mismas reacciones pueden ser las respuestas fisiológicas normales luego de correr un tramo para alcanzar un autobús. La experiencia demuestra que no hay una correspondencia directa y unívoca entre una emoción y un cambio visceral, ya que estos por sí solos parecen ser insuficientes para generar emociones y un mismo cambio fisiológico (que son limitados) acompaña a una gran gama de emociones.

2. Teoría de Cannon-Bard

Una perspectiva alternativa a James-Lange indicaba que las emociones producían como consecuencia cambios fisiológicos. Sus postulados se resumen en la idea de que la excitación fisiológica y la experiencia emocional son producidas simultáneamente por el mismo impulso nervioso, el que provendría del tálamo (zona del cerebro) y estimularía simultáneamente las vísceras que generarían la respuesta fisiológica y la región del cerebro que generaría la emoción (lo cual hasta el momento no ha sido demostrado).

Actualmente se sabe que el hipotálamo y el sistema límbico están mucho más relacionados con las emociones que el tálamo.

3. Teoría de Schachter-Singer

Las emociones serían etiquetas ya que en función del contexto en que nos encontremos, identificamos la emoción en base a nuestro entorno y la comparación de nosotros mismos con las demás personas en la misma situación.

Entonces, en determinadas circunstancias, las experiencias emocionales son una función conjunta de la excitación fisiológica y de la identificación de ésta. Cuando la fuente de excitación no es clara, podemos acudir al entorno para determinar qué es lo que estamos sintiendo.

LAS EMOCIONES EN LA SALA DE CLASES

¿Qué está sucediendo? Cada día es más frecuente ver en televisión a niños que disparan armas de fuego sobre sus propios compañeros de clase; nos enteramos de profesores agredidos por sus alumnos; alumnos que destrozan su colegio; alumnos violados; niñas embarazadas; consumo y tráfico de drogas, y la lista puede continuar. Esta oscura mirada puede dejarnos con una visión pesimista sobre el futuro en la sala de clases. En este capítulo aprenderemos que sí podemos hacer algo, para ello mostraremos algunos elementos que orientan sobre el manejo adecuado de nuestras emociones.

Antecedentes

Nadie está exento de lo mencionado anteriormente, nuestros tiempos se caracterizan porque la mayoría de las familias tienen cada vez más apremios económicos, los padres trabajan largas jornadas, muchas veces los niños quedan solos o al cuidado de alguien no siempre muy competente, y expuestos a largas horas de televisión; también son frecuentes los niños que carecen de la presencia de uno de sus padres producto de la separación. El cansancio y agobio atentan incluso con los pocos minutos en que pueden estar juntos como familia. Pero cabe preguntarnos ¿por qué a algunos niños no les va tan mal como a otros?, ¿qué los protege, si todo lo que les rodea es igual para ellos y sus padres? Podemos pensar que el incentivo de adecuadas aptitudes emocionales constituyen la base para que puedan desarrollarse exitosamente como personas.

La agresividad

Todos podemos recordar los frustrantes episodios con el niño agresivo del colegio, a quien evitábamos tanto como fuera posible.

Si indagamos en la vida de un niño catalogado como «matón», sin duda encontraremos que su vida no es muy fácil; padres ausentes o bien padres inconsistentes con su disciplina, y si la aplican, con frecuencia se han mostrado muy severos con sus castigos. Esto puede llevar a que estos niños constantemente estén a la defensiva y se muestren peleadores. Es una característica de estos niños que sobre reaccionen ante cualquier estímulo que consideren una burla, desprecio o injusticia. Más aun, tienden a ver a sus compañeros como más hostiles de lo que realmente son, se caracterizan por percibir erróneamente las conductas de los otros y verse a sí mismos como las víctimas. Su tolerancia emocional es baja, lo que los hace vulnerables a cualquier molestia y progresivamente por más cosas y con mayor frecuencia.

El germen de la violencia y la criminalidad se encuentra en estos niños agresivos, dado que su precaria capacidad de control influye negativamente en su rendimiento escolar, generando una mala imagen ante ellos mismos y los demás. Son considerados casos perdidos, son rechazados y difícilmente hacen amigos; tienden a unirse a otros «apartados», siendo presa fácil de la delincuencia, la vagancia, el alcoholismo y las drogas.

Desde esta perspectiva, lamentablemente, muchas veces los varones se trasforman en delincuentes; las niñas en cambio se transforman en madres solteras, dado que el embarazo parece ser una consecuencia casi inevitable en estas condiciones.

Sin embargo, lo anteriormente descrito no es inevitable, muchos programas de ayuda se han desarrollado para enseñar a los niños a reinterpretar como neutras o amistosas las conductas que ellos creían hostiles. Pueden aprender a colocarse en el lugar de otros y a imaginar cómo es que los ven, cómo sienten los otros cuando ellos son agresivos, etc. Lo clave es enseñarles a reconocer sus sentimientos y los cambios físicos que en ellos se producen, connotándolos como una señal para detenerse y reconsiderar un ataque. Para esto, los niños pueden ser entrenados en el autocontrol, enseñándoles por ejemplo, a contar hasta diez antes de responder, participando de teatralizaciones de situaciones que les molestan, entre otras alternativas. La clave de este entrenamiento está en la constancia y frecuencia.

Depresión en clase

Si abordamos la depresión desde una perspectiva emocional, veremos que la capacidad para relacionarse socialmente y la interpretación que se hace de los problemas son las principales causas de este trastorno cada vez más común en los alumnos.

Factores externos como el individualismo, la decadencia de las creencias y valores, la falta de modelos adecuados, la ausencia de apoyo en la familia y comunidad, hacen que un fracaso específico se transforme en algo permanente y magnificado, contribuyendo a un sentimiento generalizado de desesperanza.

En la escuela, los niños aprenden conductas exitosas imitando a quienes les ha ido bien; lamentablemente, los niños deprimidos tienden a aislarse o a juntarse con otros abandonados. Su tristeza y resentimiento les hace evitar el contacto con otros compañeros, lo cual es interpretado por estos como una señal de hostilidad, lo que ratifica la percepción de ambos y consolida un círculo vicioso.

Este aislamiento les impide aprender habilidades sociales propias del juego y la interacción, además estas emociones interfieren en el aprendizaje, en su concentración, memorización, en su capacidad de prestar atención y motivarse por conocer nuevas cosas.

Usualmente el pensamiento de estos niños favorece su trastorno depresivo, dado su actitud pesimista y su supuesta incapacidad para hacer, a través de sus propios medios, que las cosas mejoren. Los niños optimistas, en cambio, tienden a plantearse como capaces de resolver sus problemas y pedir ayuda, si la requieren.

Los episodios traumáticos como la muerte de un ser querido, el abandono o la separación de los padres, la pobreza, entre otros factores, tienden a desconcertar a los niños y fomentar su depresión.

Estas actitudes negativas pueden ser reformuladas por un entrenamiento, en el cual se enseñe a los niños que los estados de ánimos negativos (tristeza, ansiedad y rabia) pueden ser controlados mediante lo que uno piensa. Al mismo tiempo, se puede trabajar su autoestima enseñándole a manejar los desacuerdos, a pensar antes de actuar y a tomar decisiones efectivas como estudiar más para una prueba, en vez de alimentar el pensamiento de que no son capaces. Para generar este hábito, nuevamente se requiere tiempo y constancia.

Los solitarios

Como ya sabemos, los niños socialmente rechazados no hacen una buena lectura de las señales sociales y emocionales. Además, tienen una gama muy pobre de respuestas.

La hostilidad y timidez favorecen el aislamiento, muchas veces su torpeza social incomoda a sus compañeros, quienes tienden a abandonarlo. En lugar de aprender cómo hacer amigos, tienden a repetir lo que no les ha funcionado. Dado que son apartados, pierden la oportunidad de aprender las claves que permiten una eficiente interacción. Para quienes rodean a estos niños también se les hace complicado interactuar con ellos, puesto que no saben qué hacer con un niño que no es divertido como los otros. Si la situación se mantiene sin ninguna intervención, es muy probable que esta penosa condición tienda a agravarse con el tiempo.

La experiencia muestra que fomentar las amistades y el juego cooperativo, favorece el aprendizaje de las habilidades sociales y emocionales necesarias, las que a su vez le servirán para sus relaciones futuras como adulto.

Aprendiendo a hacer amigos:

En experiencias realizadas por profesionales de la salud mental, se entrenó a niños a «como hacer que los juegos sean más entretenidos», a través de mostrarse «amistosos, divertidos y agradables».

Para esto se designó a los niños catalogados como solitarios con el rol de «observadores», quienes debían informar al profesional las cosas que hacían los otros niños para que sus juegos resultaran entretenidos.

A través de este aprendizaje vicario (revisado más en detalle en el capítulo de aprendizaje y memoria), los niños identificaron y posteriormente implementaron las conductas emitidas por los niños considerados como populares, estas conductas pueden sintetizarse en: entregar alternativas de soluciones; comprometerse con nuevas reglas del juego en vez de pelear; recordar que debían conversar con quien estaban jugando, interesarse y hacerle preguntas; prestarle atención a lo que el otro hace; realizar comentarios agradables, sonreír, hacer preguntas y ofrecer ayuda.

También los niños pueden ser entrenados en protocolos sociales básicos a través de la grabación en video de sus conductas habituales, luego esta grabación es expuesta y analizada desde la perspectiva de lo que es posible mejorar en la expresión de sus sentimientos. Una vez que identifican lo que quieren optimizar, escogen otro compañero con el cual practican esta nueva habilidad.

En base a este entrenamiento metódico y sostenido, es altamente probable que los niños se incorporen a círculos de amigos, dejando de ser estigmatizados como ineptos y aburridos.

Destrezas emocionales a desarrollar

El autoconocimiento, la identificación, la expresión y manejo de los sentimientos, el control de los impulsos, el posponer la gratificación, el manejo del estrés y la ansiedad son habilidades generales que nos permiten relacionarnos adecuadamente con los demás.

Que el niño sea capaz de tomar decisiones, luego de controlar los impulsos, es fundamental para encontrar soluciones alternativas a los conflictos.

Las habilidades sociales consideran la adecuada interpretación de los estímulos provenientes de los otros, prestar atención y ponerse en el lugar de ellos, ser capaces de resistir a influencias negativas y comprender cuál es la respuesta adecuada en una determinada situación. Todas estas son tareas que los niños pueden y deben aprender en su interacción con otros, en la medida que desarrollen estas habilidades, ellas les ayudarán a su inserción en la sociedad en las distintas etapas de su crecimiento.

¿Cómo educar sobre emociones?

En este segmento revisaremos una serie de técnicas e ideas que facilitarán la labor del profesor al abordar el aprendizaje emocional. No pretendemos hacer un manual sobre el tema, sin embargo, se presentarán algunas sugerencias tipo. Considere aplicar estas técnicas de modo progresivo, según su numeración.

1. Pasando lista a las emociones

Este ejercicio tiene como objetivo contactar a los alumnos con el estado de ánimo presente, facilitando su identificación, tanto por parte de los niños emocionalmente complicados como por parte de sus compañeros.

Con este propósito, al inicio de la clase, en vez de pasar la lista de modo tradicional, mencione el nombre de los alumnos y consúltele a cada uno cómo se siente hoy. El alumno debe indicar el grado de su estado de ánimo, indicando 1 como mínimo y diez como máximo). Por ejemplo:

• Juan: Me siento en nueve, hoy estoy muy feliz pues es mi cumpleaños.

• Pedro: Hoy me siento en cinco, estoy nervioso porque no alcancé a estudiar mucho para la prueba.

• Diego: Estoy en dos, tengo mucho sueño.

2. Enseñando el afecto

Cuando enseñe sobre el manejo de las emociones, no solo enseñe sobre el afecto y las emociones, enseñe a sentir, a reaccionar y vibrar con su propio ejemplo. De este modo su enseñanza será consistente y tendrá un efecto profundo en sus alumnos. Por ejemplo:

• Si Juan ha logrado terminar un trabajo difícil para él, no solo diga ¡qué bien!, puede abrazarlo o colocar su mano sobre el hombro de él.

• Si María está triste y desanimada, colóquese a su lado, a su altura, abrácela e invítela a contarle lo que sucede.

3. Repetición, paciencia y más repetición

No se preocupe si su intervención es modesta y sencilla, el verdadero valor está en la constancia y la repetición de los mensajes y conductas emocionales adecuadas. Esto porque, al repetir una y otra vez, nuestro cerebro lo registrará como un camino conocido y fortalecido; son secuencias neurológicas que se aplicarán automáticamente en situaciones de problemas, rabia o pena. Por ejemplo:

• Diego ha recibido un entrenamiento que consiste en contar hasta diez, lentamente, antes de responder a lo que él interpreta como un insulto. Esto será lo normal para él, evitándose muchos problemas en situaciones reales.

• Pedro (catalogado como niño hostil) practica el «encontrar una cosa buena» en cada niño con el que interactúa y verbalizarlo.

4. Cooperación

Si bien la competencia es un motivador, el logro del equipo también lo es. Para enseñara a trabajar en equipo, las tareas cooperativas son un buen recurso. Por ejemplo:

Invite a grupos pequeños a armar rompecabezas iguales para todo los grupos. El grupo que termina primero es felicitado e invitado a ofrecer su ayuda a quienes claramente lo requieran. El objetivo es terminar exitosamente el rompecabezas, no quien lo hace primero.

5. Desacuerdos

Es natural que se presenten desacuerdos entre los niños, en los cuales se intercambian acaloradamente ideas, sentimientos y hasta insultos. Este es el momento preciso para enseñarles sobre el autocontrol a ellos y a sus compañeros. Por ejemplo:

• Ante un conflicto no refuerce las suposiciones y conclusiones previas.

• Refuerce la expresión de puntos de vista que no agravan el conflicto.

• Requiera que cada parte se haga cargo de su punto de vista (mensajes «yo»); ejemplo «a mí me parece que…».

• Fomente conductas de «escucha activa», como mantener un contacto visual.

Recuerde que todos necesitamos algo de ayuda cuando nos sentimos molestos, los niños no son la excepción.

6. Enseñando a colocarse en el lugar del otro

La empatía o ponernos en el lugar de otra persona es una habilidad que se aprende practicando. Fomentar que los niños hablen de sus problemáticas y de cómo se sienten, permite que quienes están a su alrededor se identifiquen con él más fácilmente.

• Forme un círculo con los niños y recuerde el ejercicio 1 «pasando lista a las emociones».

• Elija las que tienen menos puntuaciones e invite al alumno a expresarse con mayor detención, preguntando ¿por qué te sientes así?

• Promueva a los otros niños a preguntar más sobre cómo se sienten.

• Consulte si alguien se ha sentido así alguna vez y qué han hecho para sentirse mejor.

7. Mis fortalezas y mis debilidades

Una adecuada conciencia de sí mismo, ser capaz de reconocer los propios sentimientos y asociarlos a los pensamientos, sentimientos y acciones, enseñará que el cómo nos sentimos tiene consecuencias positivas o negativas. Para esto:

• Plantee una situación imaginaria, pero cercana, como por ejemplo: a Roberto (un niño de otro colegio) otro niño lo pasó a llevar y su almuerzo se le cayó.

• Pregunte ¿cómo se sentirían ustedes?

• Invite a identificar las mejores respuestas (fortalezas) y las no tanto (debilidades).

• Promueva un diálogo sobre cómo mejorar las catalogadas como debilidades.

• Importante: no califique como «bueno» o «malo» las opiniones recibidas.

8. Identificando emociones

Identificar sentimientos y emociones en otros, darles un nombre y discriminar entre ellas es una de las claves de la aptitud emocional, evitando mal interpretar las claves recibidas. Previo a la clase, solicite que traigan recortes de revistas o diarios de personas expresando emociones, luego:

• Forme grupos de trabajo.

• Escriba en la pizarra el nombre de algunas emociones y deje que los niños elijan una.

• En una hoja grande deberán pegar los recortes que han traído, ordenando la intensidad de la emoción de menor a mayor.

• (Una variación de este ejercicio puede ser el observar un video (una película, un reportaje, etc.) sin sonido e invitando a que los niños identifiquen qué están sintiendo los actores).

9. ¿Cómo son mis emociones?

Al igual que el ejercicio anterior, la idea es reconocer las propias reacciones físicas que acompañan una emoción. Puede jugar a lo siguiente:

• Preparar tarjetas de papel con diversas emociones (alegría, susto, rabia, frustración, desgano, placer, etc).

• Por medio de un «sorteo» entregue las tarjetas (que pueden ir dentro de un sobre) a cada niño.

• Cada uno de ellos deberá «actuar» su emoción y los demás deberán adivinar qué emoción representa.

• Luego de cada presentación, cada «actor» explicará qué se siente estar «feliz», por ejemplo, y qué le pasa a su cuerpo ante esto.

• Los demás pueden complementar su descripción.

10. El buzón de las emociones

Con el propósito de aplicar en la realidad las habilidades emocionales aprendidas, se sugiere:

• Implemente una caja de cartón a modo de buzón de correos.

• Invite a que los alumnos, de modo anónimo, depositen sus experiencias, quejas, problemas y sugerencias respecto a la clase, la escuela, su familia, etc.

• Saque uno o dos papeles y sin mencionar los nombres de los involucrados lea el contenido.

• Invite al grupo a debatir y a pensar en maneras de abordarlos.

• Recalque que todos pasamos por estos problemas en uno u otro momento.

11. El semáforo de las emociones

En la medida que los niños interactúan con sus compañeros, sus relaciones adquieren más importancia, y sus amistades progresivamente serán de mejor calidad al ser más empáticos, controlar sus impulsos y al manejar el enojo.

• Prepare una hoja grande y visible con un semáforo, con la siguiente leyenda: el color rojo = Detente, cálmate y piensa antes de actuar. El color amarillo = Cuenta cómo te sientes, sé positivo, piensa en soluciones y piensa en las consecuencias posteriores.

• El color verde = Adelante, pon en práctica el mejor plan.

• Implemente juegos de simulación, en los cuales requiera una acción como respuesta. Solicite que el niño verbalice los pasos representados por el semáforo.

Es importante repetir una y otra vez este ejercicio durante mucho tiempo.

12. Preparando mediadores

El considerar la violencia como inútil para resolver conflictos y el favorecer la búsqueda de soluciones alternativas, son habilidades que le servirán a los alumnos para siempre. Muchas veces se requerirá un mediador que facilitará el proceso de soluciones. Con el propósito de entrenarlos, se sugiere:

• Solicite a sus alumnos que hagan una pequeña representación de un problema común, por ejemplo una pelea con un hermano.

• En la representación deben identificar un momento en que la tensión les impida encontrar una solución adecuada y deben solicitar la ayuda de un mediador.

• Este mediador deberá consultar sobre lo sucedido, procurando ser imparcial.

• Deberá sentarse con los involucrados y hacer que cada uno hable a la vez y que el otro escuche sin interrumpir.

• En todo momento deberá solicitar que los diálogos se expresen lo más calmadamente posible.

• Deberá solicitar que el otro repita lo que ha escuchado y pedirá una confirmación de su interlocutor.

• Solicitará a ambas partes soluciones, de las que se elegirá una de común acuerdo. Si es posible, se dejará por escrito y ambas partes la firmarán. Este acuerdo se expondrá en un sector de la sala habilitado para tal efecto.

• Este ejercicio podrá ser aplicado con casos reales solo cuando el grupo tenga la madurez para hacerlo, previo a esto se sugiere que el profesor oficie de mediador.

Es importante considerar que las personas no cambiamos de un día para otro, tampoco los niños. A medida que éstos avanzan en su «educación emocional» se observarán mejoras en la sala de clases y por sobre todo en su madurez y crecimiento como personas.

BIBLIOGRAFÍA

Davidoff, Linda. Introducción a la psicología. México: Ed. Mc Graw Hill, 2ª. Edición, 1984.

Feldman, Robert. Psicología con aplicaciones a los países de habla hispana. México: Ed Mc Graw Hill, 1998.

Goleman, Daniel. La inteligencia emocional. México: Ed. Javier Vergara, 1996.

Morris, Charles. Psicología. México: Ed. Prentice Hall, 1999.

Sprinthall, Norman; Sprinthall Richard y Oja Sharon. Psicología de la educación. Madrid: Ed. Mc Graw Hill, 1996.

Whittaker, James y Sandra. Psicología. México: Ed. Interamericana, 4ª. Edición, 1985.

  Publicado y distribuido por Editorial Unilit – Psicología – Conceptos psicológicos prácticos para el obrero cristiano – Segunda edición 2003.

©2002 por Ricardo Crane, Felipe Cortés, Vladimir Rodríguez y Jorge Sobarzo

CARACTERÍSTICAS DE LA MADUREZ CRISTIANA

CARACTERÍSTICAS DE LA MADUREZ CRISTIANA

a11. En primer lugar vemos que Dios el Padre y Cristo son modelos de madurez. En Mateo 5.48 leemos «…sed pues, vosotros perfectos (téleioi),como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto (téleiós)» y en Efesios 4.13: «hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto (téleiov), a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo».

2. En segundo lugar, la madurez se alcanza a través del seguimiento de Cristo: «Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto («téleios»), anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme» (Mateo 19.21). Pablo también se presenta como modelo al decir en «Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo» (1 Corintios 11.1).

3. La madurez es necesaria para adquirir sabiduría y discernimiento 1 Corintios 2.6 «Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez (teleíois); y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen…» (Hebreos 5.14) «…pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez («teleíwv»), para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal».

4. La madurez no es opción, es un mandato. Es un llamado a responsabilidad Mateo 5.48a: «… sed pues, vosotros perfectos (téleioi),… [como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto (téleiós)]».

5. La madurez se desarrolla en relación al otro:

a. La madurez es alcanzada colectivamente. Efesios 4.13: «hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto (téleiov) a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo».

b. La Escritura y los dones de los hermanos dentro de la iglesia se nos han dado como herramienta para crecer en la madurez. Efesios 4.7–13: «Sin embargo, a cada uno de nosotros le ha sido conferida la gracia conforme a la medida de la dádiva de Cristo. Por esto dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad y dio dones a los hombres. Pero esto de que subió, ¿qué quiere decir, a menos que hubiera descendido también a las partes más bajas de la tierra? El que descendió es el mismo que también ascendió por encima de todos los cielos, para llenarlo todo. Y él mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, y a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto (téleiov), a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo».

c. La madurez se expresa en nuestro pensamiento y actitud hacia el otro. Filipenses 3:15 dice: «Los que son «téleioi» tengan este pensar»; 1 Corintios 14.20: «Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros (téleioi) en el modo de pensar». El contexto de esta frase es el hecho que algunos en la iglesia insistían en hablar en lenguas sin tomar en cuenta al simple oyente en la iglesia que no entendía lo que decía. Pablo le dice que la madurez se expresa en el pensamiento y actitud respecto al otro que tengo al lado en la iglesia y se preocupa más en edificarlo que en desplayarse en cuanto a sus propios dones espirituales.

d. La madurez se alcanza y demuestra en hechos de amor que requieren desprenderse de sí mismo. Mateo 19.21: «Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto («téleios»), anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme». Para el joven rico esto era muy difícil, hasta imposible (vv. 22–26).

e. La madurez cristiana se manifiesta en actos de amor hacia el otro que van más allá de la capacidad de nuestra naturaleza pecaminosa. Mateo 5.43–48 «Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, y orad por los que os persiguen; de modo que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, porque él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen eso mismo los gentiles?… sed pues, vosotros perfectos (téleioi), como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto (téleiós)».

f. La madurez es un motivo de intercesión entre los hermanos. Colosenses 4.12: «Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos (téleioi) en todo lo que Dios quiere».


PSICOLOGÍA – Conceptos psicológicos prácticos para el obrero cristiano – Ricardo Crane, Felipe Cortés,Vladimir Rodríguez y Jorge Sobarzo.

LA BIBLIA

Capitulo I

LA BIBLIA

I. INTRODUCCIÓN

a1Alguien ha denominado a la Santa Biblia como “la biblioteca divina”, y esta es una declaración verdadera. Pese a que consideramos la Biblia como un libro, no obstante está conformada por 66 libros individuales, de los cuales el primero es Génesis y el último es Apocalipsis, y están divididos en 2 secciones principales: la primera es llamada el Antiguo Testamento y contiene 39 libros; la segunda es el Nuevo Testamento y tiene 27 libros. Al principio de la mayoría de las Biblias hay un índice con el listado de los nombres de los libros, y nos indica el número de la página en que cada libro comienza.

II. ¿QUIÉN ESCRIBIÓ LA BIBLIA?

Desde el punto de vista humano la Biblia es sólo historia de hombres y fue escrita por no menos de 36 autores en un período de alrededor de 16 siglos. Pero lo más importante para recordar es que esos hombres escribieron bajo el directo control de Dios. Esto convierte a la Biblia en un libro inspirado por Dios, Quien les guió para escribir cada una de las palabras. Esto es lo que nosotros queremos decir con “inspiración”. Los siguientes textos bíblicos claramente enseñan que la Biblia es inspirada por Dios: “Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2 Pedro 1:21). “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2 Timoteo 3:16-17)

De modo que la Biblia es la Palabra de Dios. Alguno diría que la Biblia podría contener la Palabra de Dios. Esto implicaría que partes de ella son inspiradas y partes no. Pero entonces quién sabría qué parte es y qué parte no es inspirada. Luego de muchos años de investigación y de estudio, estamos convencidos de que no hay una explicación humana para este libro. Esta decisión no es dejada a opiniones terrenales, sino más bien como el Salmo 119:89 dice: “para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los Cielos.”

Otro punto importante para recordar es que la Biblia es la única revelación escrita que Dios ha dado al hombre. En la Biblia, Dios nos advierte 3 veces de no agregar a las Escrituras ni quitar de ellas, la última vez es en Apocalipsis 22:18-19.

III. ¿CUÁL ES EL TEMA DE LA BIBLIA?

Pese a que la Biblia está constituida por 66 libros, tiene un único y gran tema sobresaliente: Cristo. El Antiguo Testamento contiene muchas predicciones o profecías, concernientes a Cristo. El Nuevo Testamento nos habla de su venida como Redentor. Cristo es anunciado en el Antiguo Testamento y revelado en el Nuevo Testamento. También nos habla de su muerte, sepultura, resurrección, ascenso y regreso al Cielo. Concluye revelando los próximos acontecimientos que tendrán lugar en el planeta Tierra. Jesucristo reinará sobre la Tierra por 1000 años, entonces habrá un juicio final llamado “El Juicio del Gran Trono Blanco”. Finalmente, “un nuevo cielo y una nueva tierra serán establecidos”. La Biblia nos da el plan de la edades, desde la creación hasta la nueva creación (Apocalipsis 21 y 22).

IV. ¿CÓMO ESTÁ DIVIDIDA LA BIBLIA?

La Biblia es el registro del mundo desde el principio del tiempo (creación) hasta el fin futuro. Génesis nos habla de la creación del mundo, la entrada del pecado, el diluvio y el comienzo de la nación de Israel. Desde Éxodo hasta Ester tenemos la historia de Israel hasta cerca de 400 años antes del nacimiento de Cristo. Los libros desde Job hasta Cantar de los Cantares de Salomón contienen maravillosa poesía y sabiduría. El resto del Antiguo Testamento, desde Isaías a Malaquías, es profético; eso es, estos libros contienen mensajes de Dios a Israel concernientes a su presente condición y su futuro destino.

El Nuevo Testamento comienza con los 4 Evangelios, los cuales presentan la vida del Señor Jesucristo. Hechos nos narra la historia del cristianismo en su infancia, revela el comienzo de la Iglesia y nos da testimonios personales de encuentros con el Evangelio de Jesucristo, incluyendo la conversión del gran apóstol Pablo. De Romanos a Judas, encontramos cartas a iglesias e individuos, desarrollando las grandes verdades de la fe cristiana, e instrucción práctica concerniente a la vida cristiana. Apocalipsis nos da una visión del futuro sobre eventos que tendrán lugar en los cielos, en la tierra y en el infierno.

V. CONCLUSIÓN

“Este libro contiene la mente de Dios, el estado del hombre, el camino de salvación, la condenación de los pecadores y la felicidad de los creyentes. Sus doctrinas son santas, sus preceptos son comprometidos, sus historias son verdaderas, y sus decisiones son inmutables. Léala para ser sabio, créala para ser salvo, y practíquela para ser santo. Contiene luz para dirigirlo, alimento para sostenerlo, y consuelo para alentarlo. Es el mapa del viajero, la brújula del piloto, la espada del soldado, y el itinerario del cristiano. Aquí se restablece el Paraíso, los Cielos son abiertos, y las puertas del infierno son reveladas. Cristo es su gran tema, nuestro bien es su diseño, y la Gloria de Dios su finalidad. Léala lentamente, frecuentemente y en plena oración. Es una mina de riquezas, un paraíso de gloria y un río de placer. Recompensará la labor más grande y condenará a todos los que menosprecian su contenido sagrado. Es el Libro de los libros – El Libro de Dios – La revelación de Dios a la humanidad.» Citas seleccionadas.

http://www.bbnradio.org

Cómo criar hijos responsables e independientes

Por Sixto Porras

Cómo criar hijos responsables e independientes

Introducción

a1Al principio los hijos necesitan protección, con el tiempo se sueltan poco a poco, y esto es lo natural. Los hijos deben pasar de la dependencia absoluta a la independencia absoluta, en un proceso ascendente de responsabilidades, libertades y desarrollo de inteligencias, habilidades y destrezas.

De ahí que ser padre y madre es una tarea muy compleja que va más allá de traer un hijo al mundo, es formar a una persona, e influir en su destino y en el desarrollo de su carácter, esto requiere paciencia, dedicación, valentía, firmeza y amor.

Tenemos alrededor de 18 años para formar carácter, desarrollar inteligencias y habilidades sociales en nuestros hijos. A los 18 años están eligiendo carrera profesional. Para este momento deben saber en qué son buenos, cuáles son principales inteligencias, y  cómo se ven invirtiendo su tiempo. Deben conocer su mapa interno, lo que les permite decidir carrera con asertividad. En estos años es donde también pueden elegir quién será su cónyuge para el resto de sus vidas. Esta decisión tiene implicaciones generacionales y de legado a la humanidad.

Desde la niñez y durante el resto de sus vidas, nuestros hijos eligirán sus amigos, es decir, las personas que más influenciarán en sus vidas después de sus padres. Al llegar el momento, deben elegir amigos sabiamente y para esto se requiere inteligencia social y emocional.

Ahora bien, nadie nace aprendido en la desafiante tarea de ser padre o madre, y es natural que en algunas ocasiones se sienta temor ante tal desafío.

Algunas recomendaciones que le pueden ayudar a formar hijos e hijas responsables e independientes son:

 

1. Asigne responsabilidades de acuerdo a su edad:

  • Conforme van creciendo pueden asumir más responsabilidades sobre su propio cuidado y colaborar en el hogar, para esto es necesario que aprendan diferentes destrezas.

Por ejemplo, si ya tiene edad para atarse solo el cordel de los zapatos, enséñele a hacerlo por sus propios medios, permítale bañarse solo y vestirse por sí mismo, aunque a usted le parezca que la ropa no convine. Conforme crecen, también enséñele a colaborar en las tares al hogar; pueden poner la mesa para cenar, lavar los platos, limpiar los baños, sacar la basura, etc.

Estas responsabilidades les brindan sentido de pertenencia, y les permite sentirse útililes, importantes y necesarios.

2. Fortalezca la autoestima de sus hijos e hijas

  • Es fundamental brindar a los hijos/as afirmación y no descalificación. Sea un apoyo en la buena formación de la autoestima de su hijo/a, que lo recuerden por su apoyo, y no por ser el primero en dudar de sus capacidades.
  • Expresar amor es otra forma de desarrollar su buena autoestima. Abrace a sus hijos/as, si nunca lo ha hecho, sólo acérquese y rodéelo con sus brazos. Después de la primera oportunidad, resultará cada vez más fácil. Un abrazo dice más que mil palabras y les hace sentir amados, aceptados, y apreciados.

3. Tenga una buena relación con su cónyuge:

  • Un matrimonio saludable brinda estabilidad emocional a los niños. Los padres serán el referente de socialización para los hijos. Si ustedes se gritan en momentos de desacuerdos, es muy probable que sus hijos e hijas asuman la misma reacción ante un disgusto con su hermano/a.
  • Si el matrimonio se ha disuelto, de igual forma, es su ejemplo el que guía. Procure llevar una buena relación con su ex cónyuge, por amor a sus hijos/as, ya que es a partir de su modelaje que ellos/as aprenderán a sanar heridas.
  • Sea que esté casado, soltero, separado, viudo o divorciado, es el ejemplo de cómo se llevan las relaciones inter personales y familiares, lo que enseñará a sus hijos/as el arte de manejar en sus propias vidas el amor, la amistad y los desacuerdos.

4. Genere un ambiente de seguridad:

  • Las palabras tienen poder para producir vida o muerte, afirman o destruyen. Hágales sentir amados, aceptados y apreciados. Que nos escuchen decir lo que significan para notrosos. Constantemente exprese amor y aceptación. Ellos deben saber que estamos disponibles cuando nos necesiten.
  • Nuestros hijos necesitan saberse amados. Dele a su hijo/a la oportunidad de escuchar que su amor hacia él o ella es un amor que jamás dejará de existir ni menguará, que es incondicional por el simple hecho de ser hijo.

5. Establezca límites y reglas claras:

  • Establezca límites porque dan seguridad. Haga que sus hijos/as conozcan las reglas del hogar.
  • Establezca contratos con ellos donde todo esté claro, es decir, donde se conozcan por todos los miembros de la familia las reglas, las expectativas de comportamiento esperado, los motivos de recompensa y los de corrección.

6. Responda todos los por qué, porque les permitirá desarrollar criterio propio:

  • De esta manera ellos y ellas juzgarán por sí mismos la vida con una sana conciencia y valores definidos.
  • Es usual que no nos demos cuenta de lo que estamos enseñando a nuestros hijos/as, pero ellos y ellas tienen sus ojos en nosotros todo el día. Usted enseña sus criterios de vida cuando resuelve un problema, hace frente a un conflicto o se dedica a los asuntos más insignificantes en la casa o el trabajo. Esto demanda de usted una conducta coherente con los principios que enseña.
  • Permítale construir y expresar sus propios criterios. Así ellos podrán tomar decisiones adecuadas cuando ni papá ni mamá estén cerca para aconsejarlos. Por ejemplo, qué responderán cuando les ofrezcan drogas, alcohol o sexo.

7. Fomente una relación sana con la autoridad:

  • Autoridad, es sinónimo de un liderazgo que se respeta. La autoridad no se impone, se reconoce, la autoridad no intimida, inspira.
  • Educar no es imponer. Educar es inspirar un espíritu libre, capacitado para juzgar la vida por sí mismo. Si quiere estropear la oportunidad de desarrollar en su hijo la capacidad de creer en sí mismo, simplemente enséñelo a ser dependiente, hágalo todo por él, decida en todo y no le conceda ninguna participación en el proceso de aprendizaje. Pero si le concede amplia libertad para que participe plenamente en ese proceso, tendrá oportunidad de desarrollar valores que le permitirán transitar por la vida con acierto.

Los valores no se imponen, se modelan, y se inspiran. Los valores son la huella, que los hombres y mujeres que hemos amado y admirado han dejado en nuestras vidas. Indiscutiblemente nadie tiene más influencia en la vida de otro ser humano que sus padres.

8. Trate a sus hijos conforme a su etapa de vida:

  • Como niño cuando es niño, y como joven cuando es joven.
  • No se debe tratar a un niño o niña como si fuera un adulto, ni asignarle labores o trabajos que no sean propios a su edad.
  • Tampoco pretendamos comportamientos de adultos en ellos y ellas si no lo son, cada etapa es necesaria para su sano desarrollo. Por ejemplo, no lo ponga a correr cuando para su edad debería aprender a gatear; y a la inversa, no lo deje sólo gatear cuando para su edad ya debería empezar a caminar.
  • Si bien todos los niños, niñas y adolescentes desarrollan física y emocionalmente diferente, existe un promedio de tiempo prudencial. Si tiene dudas, consulte a un experto y otros padres experimentados que realizan una buena labor en la crianza de sus hijos/as.

9.  Ayúdeles a construir su propio proyecto de vida:

  • Permítales soñar y tener metas personales. Permítales recorrer el camino por ellos mismos. Es tan importante recorrer el camino, como alcanzar la meta, esto les ayudará a darse una idea del costo y gratificación de su esfuerzo.

Conclusión:

Criar hijos e hijas es formar sociedad, por esto puede decirse que el formar a los ciudadanos del país es una misión grande y retadora. De ahí que nuestro papel como padres y madres es insustituible, por eso la familia no puede ser reemplazada por ninguna otra institución, ya que su función como formadora de capital social (ciudades con potencial), su socialización, así como su tarea en la transmisión de cultura y valores es, por lo tanto, insustituible. En definitiva, la familia es el mejor lugar para criar hijos/as saludables.

http://www.enfoquealafamilia.com/default.aspx?cat=58&aid=&anum=12

EL DULCE TIEMPO DEL NOVIAZGO

EL DULCE TIEMPO DEL NOVIAZGO

Alberto F. Roldán
a1¿Qué es el noviazgo? ¿Qué significa «estar de novio»? Podríamos decir que el noviazgo es, en nuestra cultura, la etapa en la cual un hombre y una mujer establecen una amistad única y exclusiva basada en el amor y con fines de culminar en matrimonio. Y decimos que esto es en nuestra cultura occidental y latinoamericana, porque en otras, como la cultura bíblica, se observa otro cuadro. Muchas veces, eran los mismos padres los que elegían novia para sus hijos. Recuérdese el caso del siervo de Abraham que tuvo que buscar esposa para Isaac (Gn 24). Tal vez si aplicáramos este mismo método hoy, nos ahorraría algunos contratiempos ¡aunque bien podría producir otros!

EL SURGIMIENTO DEL NOVIAZGO

En términos generales, el noviazgo surge dentro de un contexto de amistad. En efecto, salvo casos excepcionales, un joven y una muchacha se hacen novios luego de una etapa de amistad general que se va haciendo cada vez más estrecha y exclusiva. Capper y Williams lo ilustran con la figura geométrica de un cono invertido. Dicen:

«Imaginémonos un cono invertido, y supongamos que la base superior represente los planos superficiales de nuestra personalidad, y que la angostura gradual sea la profundidad variable de éstos. Sobre la superficie entonces, y afectando un sector muy pequeño de nuestra vida, tenemos el lugar para nuestros numerosos amigos, por ejemplo los compañeros del colegio o de la universidad. Nosotros y ellos podemos ignorar totalmente lo que sucede en los hogares respectivos o en la intimidad de las vidas de unos y otros. Pero, al descender más y más en el cono, tocamos zonas más profundas de nuestra propia personalidad, y esta parte la compartimos con un número menor de personas porque es el círculo interior de nuestra vida. Con estos amigos tenemos muchas cosas en común. Damos y recibimos mucho más en este nivel que en los anteriores. Finalmente, en el vértice, no hay lugar más que para uno, y ésta es la relación exclusiva: aquí nos encontramos en el centro y en la profundidad de nosotros mismos. Aquí todo tiene que ser conocido, participado y gozado mutuamente» (Sexo y Matrimonio, pp. 16–17).

Quizás veamos más claros estos conceptos en una gráfica:

novi

 

El cuadro muestra diferentes niveles de relaciones interpersonales, en cada uno de los cuales hay —gradualmente— mayor intimidad y compromiso. De un compañerismo meramente circunstancial se pasa a la amistad y de ella a cierta amistad especial que deriva en el noviazgo. Este último tiene como aspecto distintivo el propósito de culminar en el matrimonio.

La motivación fundamental de hacernos novios debe ser el amor en todas sus dimensiones. El amor en términos de afecto profundo, emoción, sentimiento, atracción sexual, pero también entrega y servicio a la persona amada. Debemos aclarar aquí que el verdadero amor no necesariamente es sinónimo del pasajero enamoramiento de una persona. En la etapa de la adolescencia y la juventud es propio sentirnos enamorados muy a menudo. Hay dentro de nosotros tal caudal de afectividad, que, si no nos controlamos, es posible que lleguemos a «declarar el amor» a más de una persona en corto lapso. Y como bien señaló C.S. Lewis: «Creo que es posible enamorarse de una persona y estar hastiada de ella diez semanas más tarde.»

Pero ¿de quién debemos enamorarnos y así concertar nuestro noviazgo? Le anticipo que la Biblia no proporciona el nombre de su futuro cónyuge. Y, además, es difícil que Dios envíe un ángel del cielo para indicárselo. Afortunadamente —o no— esa elección está en sus manos. Creo que la única cláusula que la Biblia le señala es esta: «Libre para casarse con quien quiera, con tal de que sea un creyente» (1 Co 7:39, Dios Habla Hoy). Es decir, el mínimo no negociable es que la persona que usted elige para que sea su esposo o esposa sea creyente. Eso —claro está— siempre y cuando se encare el noviazgo con la seriedad que corresponde: como una etapa que, aunque exploratoria, se espera que culmine en el altar. Y en esto tenemos que ser muy claros. Hay quienes especulan pensando que si aman a alguien que no es cristiano, eso no importa mucho, porque el Señor es tan bueno que después de un tiempo «lo puede convertir». Quiero decirle que he conocido muchos casos en que en efecto ocurre una «conversión», pero es la del creyente al mundo. Fatalmente, el cristiano —acaso por decadencia espiritual— termina por seguir los pasos del cónyuge no cristiano.

Debo admitir que también hay casos en los cuales el no cristiano llega a ser creyente. Pero ¡no abusemos de la misericordia del Señor, ni utilicemos una situación para anular sus principios! Mi consejo es que, si se siente enamorado de alguien que no es cristiano, ore mucho al Señor para que le ayude a no ser desobediente a su palabra y ore por la conversión de tal persona. Otra cosa: no establezca ningún compromiso hasta que tal persona realmente haya reconocido el señorío de Jesucristo sobre su vida. Así, sin ninguna duda, recibirá bendición del Señor.
Roldán, A. F. (2003). EL DULCE TIEMPO DEL NOVIAZGO. En La familia desde una perspectiva bíblica (pp. 153–156). Miami, FL: Editorial Unilit.

Los encuentros y sus prácticas cuestionables

Los encuentros y sus prácticas cuestionables

AUTOR: ANTONIO BOLAINEZ

Y esta es la condenación: la luz vino al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas, pues todo aquel que hace lomalo detesta la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean puestas al descubierto. Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras son hechas en Dios. San Juan 3:19-21.

INTRODUCCIÓN:

a1Sin lugar a dudas, en los últimos dos años hemos leído y escuchado múltiples de enseñanzas sobre las herejías de los famosos y secretísimos encuentros. Pero nunca se ha sacado a la luz un tema específico que se centre específicamente en las prácticas cuestionables, por las cuales condenamos tales encuentros.

El martes 05 de Agosto abordé este tema en mi programa radial “El Mundo Actual” (que se transmite todos los martes a las 12:00 del mediodía, en Washington DC, y se retransmite simultáneamente a la ciudad de Atlanta, Georgia, y otros países), tocamos los puntos más predominantes que se practican en los encuentros y que son seriamente cuestionables, por carecer de todo respaldo Bíblico, y ser considerados ¡Abominables delante del Señor!

En el programa se citaron algunos casos contundentes, para lo cual invité al programa desde Nueva York, al hermano José Luis Saez, quien compartió un testimonio espeluznante, con relación a las famosas regresiones. Otra personalidad que estuvo presente en el programa fue a un ex agente del FBI, y actualmente maneja una agencia de detectives privados.

A continuación los invito a que nos compenetremos en el tema de los secretísimos encuentros evangélicos que tanta polémica y división ha ocasionado dentro del pueblo del Señor.

BREVE HISTORIA:

Los encuentros o retiros espirituales —como le prefieren llamar otras iglesias o concilios involucrados— tienen su origen en la iglesia católica romana; aunque muchas de las prácticas también están fuertemente vinculadas a los rituales budistas o religiones mentalistas del Oriente.

Su práctica tiene más de quinientos años, y su principal fundador fue el fraile español Ignacio de Loyola. Y que a raíz de esos ejercicios espirituales —como inicialmente se les llamó— fue que nació la tenebrosa orden jesuita, fundada en el año de 1528.

Desde entonces, los jesuitas construyeron las conocidas “casas de retiros”, donde los sacerdotes y monjas católicas acudían para hacer los mencionados ejercicios espirituales. Fue en estos primero encuentros donde Ignacio de Loyola estableció el código de silencio, o “pacto de silencio”; es por eso que hasta hoy en día, un sacerdote jesuita, o recluta jesuita, prefieren morir antes que revelar el pacto de silencio que juro en dicho retiro.

Ignacio de Loyola es el fundador de la “Compañía de Jesús”, autor y promotor de los “Ejercicios Espirituales”, practicados en los seminarios y retiros jesuitas.

Sin embargo, estos encuentros no crearon ningún encanto en la feligresía católica, puesto que esta práctica, como mencioné, era solo para las personas íntimamente vinculadas al servicio total de la iglesia católica, como son los sacerdotes y monjas.

Fue hasta el año de 1928, cuando otro fraile español, llamado José María Escriba de Balaguer, fundara la famosa organización “Opus Dei” o Prelatura de la Cruz. Balaguer nunca imagino que con la creación de esta organización obtendría un éxito rotundo en la feligresía de las décadas siguientes, en especial en los setenta y ochenta.

LOS ENCUENTROS CATÓLICOS:

Sin lugar a dudas, en los años sesenta, la iglesia católica notó que para las siguientes décadas —rumbo hacia el nuevo milenio— enfrentaría todo un terremoto por el éxodo de miles de feligreses; en especial en el continente Latinoamericano, donde se concentra la mayor membresía.

La iglesia católica no podía quedarse con los brazos cruzados, viendo venir este vendaval. Tenían que tomar esto con profunda seriedad, pues las iglesias evangélicas recibirían un impulso extraordinario por parte del Espíritu Santo, sacudiendo la fe de millones de católicos, los cuales, una vez que tuvieran esta experiencia con el Señor, y un encuentro con la verdadera palabra de Dios, rápidamente abandonarían las filas de las envejecidas iglesias católicas.

De inmediato el Papa Pablo VI, convoco el fortalecimiento del Concilio II, iniciado por Juan XXIII. En 1965, Pablo VI, consolida en este concilio ecuménico, la nueva estrategia del vaticano: Primer punto, no entrar en confrontación con el resto de las religiones, sino buscar un acercamiento entre ellas, para juntas lanzarse a la caza de lo que ellos llaman las “Sectas Evangélicas”.

Una vez iniciado el complot del Concilio II, se ponen en acción todas las estrategias, acerca de cómo minar nuestras iglesias. De lo que si estaban completamente seguros, era que los evangélicos de las décadas del los 70´s y 80´s, estaban experimentando una verdadera explosión de la manifestación del Espíritu Santo. Lo que seducía enormemente a los católicos, de modo que habría que buscar una experiencia semejante, que sirviera de carnada a la juventud católica y de esa manera frenar ese éxodo.

SURGEN LOS CARISMATICOS:

Ya para el año 1975, había estallado en España la euforia de los encuentros del Opus Dei, que habían sido fundados en 1928. Los españoles laicos venían hablando maravillas de los famosos encuentros o ejercicios espirituales. No solo venían hablando de tener un verdadero encuentro con Dios, sino que también venían dispuestos a defender hasta con su propia vida la iglesia católica.

Con este estallido, la iglesia católica vio en el Opus Dei, el gran remedio que estaba buscando. Sin pérdida de tiempo, lo inyecta en el recién creado movimiento carismático, y lo lanzan como una novedad para el continente americano.

Miles de evangélicos ex católicos de esa época recuerdan haber asistido a los famosos retiros de los carismáticos, y más especialmente a los famosos encuentros del Opus Dei. En México, he hablado con muchos de estos hermanos de este tema, y todos ellos me comparten que los encuentros católicos en relación con los evangélicos —que analizaremos más adelante— son la misma cosa.

Con el éxito de los secretísimos encuentros, José María Escriba de Balaguer, no solo salvó a la iglesia católica, sino que logró que su organización se fortaleciera a los niveles más altos del vaticano; logrando inclusive, ya muerto, ser ascendido a los altares de santo en tiempo record, y en su legado dejó para el nuevo milenio a dos grandes fieles de su organización que más tarde se convertirían en Papas. Uno de ellos fue Karol Wojtyla, quien fue el Papa Juan Pablo II, desde 1978 hasta el 2005, el otro, Joseph Ratzinger, hoy el papa Benedicto XVI, desde 2005.

Sede del Opus Dei en Nueva York, Estados Unidos. Situada en una zona céntrica, tiene 17 pisos y fue construido en 2001 con un coste de 70 millones de dólares.

El Opus Dei mantiene sus exitosos encuentros, los cuales se dividen en tres: El pre-encuentro, pos encuentro y el reencuentro, una vez que el laico católico ha pasado por estos tres cursillos de la cristiandad, como le llaman ellos, estás listos para emprender su misión de defender su religión.

Las practicas que realicen los católicos en sus encuentros, no es el tema de nuestro estudio y en realidad no nos interesan. Bien sabemos por la palabra del Señor que un árbol malo no puede dar buenos frutos. Eso no quiere decir que los árboles malos no den frutos, claro que los dan, pero son malos frutos. Santiago el hermano del Señor también dejo bien claro esto en los siguientes pasajes:

¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Del mismo modo, ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. Santiago 3:11-12.

LOS ENCUENTROS EVANGÉLICOS:

Es un hecho, que al hombre que se le da el crédito de haber introducido los famosos encuentros a la iglesia evangélica se llama César Castellanos; fundador de la organización con nombre católico: “Misión Carismática Internacional”. Por haber sido Castellanos el primero que introdujo la copia de los encuentros católicos a lo evangélico, se acreditó la franquicia total de la literatura, que transcribe casi igual los cursillos de la cristiandad del Opus Dei.

Esta franquicia le genero fuertes entradas económicas, convirtiéndose en uno de los hombres más adinerado del país de Colombia. Aunque el Sr. Castellanos alega que el Señor le revelo esta supuesta visión, ya sabemos que no es cierto; por el enorme parecido con los encuentros católicos, y por haber sido los católicos los primeros en implementar este tipo de prácticas secretas. Esto está debidamente documentado en innumerables escritos, tanto del Opus Dei, como de escritores cristianos.

Exercitia spiritualia (1548)

Esta es una de las primeras ediciones de los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola. Estos ejercicios fueron designados para realizarse en un retiro apartado, sin ningún tipo de distracción, bajo la guía de un “director espiritual”, con la intención de aumentar la experiencia personal de fe.

El segundo hombre que introdujo con mucha influencia en la iglesia evangélica estos encuentros, fue el pastor Carlos Luna de Guatemala. Cabe mencionar que ambos hombres, Castellanos y Luna, muestran fuertes vínculos con el vaticano, en verdad solo el Señor sabe hasta dónde, y hasta que tipo de arreglos llegan esos vínculos; eso solo lo sabe Dios y ellos.

Los encuentros de César Castellanos fueron introducidos con el nombre de: Los G12, es decir el gobierno de los doce; como indicando que este modelo lo practicó el mismo Señor Jesús, pero una vez veamos las practicas que realizan nos daremos cuenta que no fue así; sin olvidar que solo el Señor Jesús nombro sus doce, y después ninguno de sus apóstoles lo hizo, eso está totalmente documentado en la historia. El pastor Carlos Luna, lo introdujo a los evangélicos con el nombre de Modelo de Jesús.

Es muy interesante, que para que esta infiltración tuviera éxito, tuvo que ser introducida por dos personajes, dos testigos falsos, para dar credibilidad a una mentira.

Aunque ellos fueron los primeros y pusieron su propia franquicia, hoy en día innumerables líderes de mucha influencia, y aun concilios enteros, han creado sus propios métodos. Todos ellos alegando que son diferentes a los encuentros de del pastor Luna y del pastor Castellanos, pero ineludiblemente estos también vienen bien cargados de todas las herejías católicas; en Nicaragua hay un proverbio del pueblo que reza así: “Es la misma mona, pero con otro rabo”.

Desde el momento en que estos encuentros entraron a la iglesia evangélica, causo divisiones; inclusive en la misma organización de César Castellanos, han tenido innumerables divisiones. Lo mismo con Cash Luna, muchas familias buenas han tenido que salir.

Este movimiento ya ha causado graves daños a la iglesia evangélica a nivel mundial, algunos de ellos irreparables. Me refiero a la enorme cantidad de iglesias que ya no existen; que fueron destruidas una vez que entraron a estos famosos encuentros; y a la enorme cantidad de ministros que de haber sido hombres santos, fueron transformados en impíos, soberbios y blasfemos; y una gran mayoría han caído en el alcoholismo.

Estos encuentros han dividido en su totalidad preciosos concilios Pentecostales, en México, y en especial en Centro América; donde ya es un hecho que dos países centro americanos son declarados apostatas, estos son Nicaragua y Costa Rica; siendo este último el primero en sucumbir a la apostasía. En ese mismo camino esta Honduras, mientras el Salvador y Guatemala combaten fuertemente los verdaderos fieles para que su país no caiga.

A continuación pasamos a los cuestionamientos que surgen de estos encuentros; quiero aclarar que no pondremos todos, solo analizaremos las principales herejías.

SERIOS CUESTIONAMIENTOS EN LOS SECRETISIMOS ENCUENTROS:

Primer punto: El completo hermetismo sobre la dirección o ubicación en donde se realizara el encuentro. El Encuentro es un retiro espiritual de 3 días, que se lleva a cabo después del Pre-Encuentro (1 mes después) Desde ese momento en que ninguno conoce o puede saber el lugar y se le mantiene en secreto, eso mismo ya huele mal, y de inmediato se vincula con el ocultismo. Jesús le respondió: —Yo públicamente he hablado al mundo. Siempre he enseñado en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada he hablado en oculto. San Juan 18:20.

El secreto, el silencio, lo oculto, es una constante en los Encuentros.

A ninguno de los nuevos participantes, se les permite, no solo conocer el lugar del retiro, sino que también se le priva de asistir en su propio transporte. Todos ellos deben de llegar a un lugar de contacto, que generalmente es la iglesia que está liderando el famoso encuentro, en ese lugar todas las personas dejan sus vehículos y son llevados con mucho hermetismo al lugar del encuentro, por lo tanto su familia, jamás podrá saber en qué lugar se encuentra su ser querido.

Esta práctica es totalmente contraproducente y es abiertamente una práctica del ocultismo, y la misma palabra del Señor, rechaza totalmente este tipo de acciones, tal como ya lo leímos en San Juan 18:20, donde el Señor Jesús, declara que él nunca ha hecho nada en oculto.

Pero también el propio apóstol Pablo rechazó abiertamente cualquier práctica que tuviera que ver con lo oculto: Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios. Por el contrario, manifestando la verdad, nos recomendamos, delante de Dios, a toda conciencia humana. 2 Corintios 4:20.

Segundo punto: Incomunicación con el exterior por tres días. Una vez que los encuentristas son puestos en un solo transporte, se procede a decomisar aparatos personales que los puedan distraer del lugar donde se llevara el encuentro. A las mujeres les ordena entregar sus bolsos, para poder quitarle cualquier cosa que ellos consideren que les pueda distraer, a todos se les decomisan sus teléfonos celulares y cámaras.

De esa forma ellos quedan incomunicados con el exterior. Por tres días consecutivos se les obliga mantener un silencio profundo, siempre están vigilados por dos líderes, aun si van al baño deben de estar vigilados, tienen que seguir fuertemente el régimen de disciplina implantado, es decir, que tienen que repetir y hacer exactamente lo que ellos les indiquen.

En mi programa de este martes 5, les mencioné que tuve a un ex agente del FBI y ex miembro del servicio de inteligencia, el Sr. Max Herrera, y le preguntamos sobre ese aislamiento por tres días a las personas, nuestra pregunta fue: ¿Puede haber en esta práctica alguna implicación en las leyes estadunidenses? A lo que de inmediato respondió: “Esto es sumamente peligroso, pues automáticamente que a una persona se le aislé del exterior de su familia y se deja incomunicada, ya se le considera un secuestro, aunque la persona haya sido llevada voluntariamente”.

El programa lo tenemos grabado en CD, si desea una copia por favor comuníquese a nuestra oficina, para que le indiquen como obtenerlo.

Tercer Punto: Regresión (bajo el pretexto de sanidad interior). Quise buscar textualmente el significado de la palabra en el diccionario y esto es lo que dice: (Del lat. regressĭo, -ōnis). f. Retrocesión o acción de volver hacia atrás. || 2. Gram. derivación regresiva. || 3. Psicol. Retroceso a estados psicológicos o formas de conductas propias de etapas anteriores, a causa de tensiones o conflictos no resueltos.

Al analizar la práctica de las regresiones, la investigación me llevo al uso de la hipnosis, pues a la persona se le somete a un estado en el que va al pasado, para poder ella redescubrir la causa , por la cual él o ella ha sido un cristiano fracasado. Supuestamente a los encuentristas se les dice que esto es sanidad interior, pero esto es totalmente falso, y contradice las sagradas escrituras. La verdadera sanidad interior, que si existe, es la que comienza en el mismo momento en que la persona se entrega a Cristo Jesús, y prosigue hacia adelante en la nueva vida en Cristo Jesús, la verdadera sanidad interior no tiene nada que ver con la hipnosis.

Hipnosis: Estado de conciencia alterado que se caracteriza por una reducción de la atención y un incremento de la sugestión. La hipnosis se deriva del hipnotismo. Lo que automáticamente lo lleva a la hechicería.

En la regresión el individuo entra en un estado psicológico en el que pretende hacer una conexión con el pasado.

La hipnosis es sumamente peligrosa, ya que la persona tiene que dejar su mente en blanco, para poder viajar a su pasado y procurar tener contacto con ese pasado, o con la persona que considere que es la fuente de su frustración, esto los lleva a la consulta con los muertos. La palabra del Señor condena totalmente este tipo de prácticas, para tal caso analicemos los siguientes pasajes de la Biblia.

Cuando entres a la tierra que Jehová, tu Dios, te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominable para Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas cosas abominables Jehová, tu Dios, expulsa a estas naciones de tu presencia. Dt 18.9-12.

Manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lujuria, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, divisiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas. En cuanto a esto, os advierto, como ya os he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Galatas 5:1.

Los demás hombres, los que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos ni dejaron de adorar a los demonios y a las imágenes de oro, plata, bronce, piedra y madera, las cuales no pueden ver ni oír ni andar No se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus robos. Apocalipsis 9:20-21.

Considero que los pasajes que estamos leyendo hablan por sí mismos. Lo que indica que las prácticas de las regresiones son totalmente abominables delante del Altísimo.

Cuarto Punto: Psicodrama, técnica terapéutica que consiste en que el individuo interprete durante una representación teatral improvisada uno o más papeles relacionados con sus problemas existenciales, conflictos actuales o pasados, síntomas o fantasías.

En esta práctica, al participante en el encuentro, se le lleva a un salón especial, en algunos casos, es un cuarto oscuro o a media luz, donde está un líder ya sea mujer u hombre. El participante se tiene que sentar en el regazo de este misterioso personaje, el cual representa el rol del ser querido, muchas veces ya fallecido.

El psicodrama otro tipo de terapia usada en los encuentros. En esta práctica el líder espiritual representa el papel del ser querido con el cual la persona pretende resolver situaciones del pasado.

La práctica es supuestamente para levantar su auto estima, pero los psicólogos dicen que esto es sumamente peligroso, y puede haber daños irreversibles, sobre ambas personas; digamos que pueden haber invasiones de demonios de homosexualismo o de otras manifestaciones de pecado abominables. Supuestamente con esta práctica las personas quedan regeneradas, de allí que regresan diciendo que han tenido el verdadero encuentro con el Señor; recuerde que el 90% de los encuentristas son cristianos y pastores con muchos años de ministerio.

Por lo tanto esta práctica es seriamente cuestionada por la Biblia, nadie puede suplantar el Espíritu Santo que es el Consolador, y nadie puede ser mediador entre Dios y los hombres, sino solo el Señor Jesús. Veamos que les dice la palabra del Señor a los que regresan hablando de un nuevo encuentro:

Es imposible que los que una vez fueron iluminados, gustaron del don celestial, fueron hechos partícipes del Espíritu Santo y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndolo a la burla. He 6:4-6.

Quinto punto: Programación neurolingüística. Esta práctica es sumamente peligrosa, ya que al encuentrista se le hace repetir y aceptar acciones de su pasado que pudieron haber sido sanados o olvidados por el Señor, al caer los encuentristas en esto están abriendo puertas para que los demonios vuelvan a entrar en ellos. Por ejemplo cuando se les obliga a los encuentristas a ser liberados de posesiones de demonios, recuerde que antes de que se les invite a pasar a adelante para ser liberado, ya se le ha dado toda una terapia, en la cual el participante se le hace creer que él está en alguna forma poseído; como dije esta práctica es sumamente peligrosa. Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho. S.Jn 14.26.

Debo de advertir a los líderes que se prestan para estas prácticas en los encuentros, a que tengan cuidado, pues están tratando de ocupar el lugar del Espíritu Santo, y esto les podría estar trayendo consecuencia eternales.

Sexto Punto: Quiebra de Maldiciones generacionales. Al encuentrista —que como dije el 90% son evangélicos de otras iglesias o de la misma iglesia— quien dirige el encuentro les hace creer que están acarreando maldiciones generacionales, esta es la principal causa por la que los llevan a la famosa regresión. Pero la palabra del Señor condena esta práctica:

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu, porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Ro 8.1-2.

“olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”. Fil. 3:13-14.

Séptimo Punto: Indulgencias. A todos los participantes, al llegar al encuentro se les proporciona una hoja clínica con una lista de más de doscientos pecados, los cuales debe de marcar con un lápiz, los pecados que ellos consideran que no se les han perdonados, para que el final de su encuentro esos pecados estén borrados.

También se les da martillo y clavo, para que claven en una cruz de madera papelitos en los cuales escriben pecados que jamás fueron confesados a sus conyugues, o padres o amigos. Estos papelitos, son reemplazados cuando los participantes están durmiendo, para cuando vuelvan a realizar el acto, en un momento emotivo, se le pide al participante que recoja su papelito donde lo clavo, al arrancarlo, el papelito viene con una frase:

“Tus pecados ya fueron perdonados” dado el momento el participante queda impacto por este hecho, lo que no sabe la persona, es que esos pecados nunca antes confesado a su cónyuge o padres, ya están en boca del máximo líder de los encuentros, y estos podrán ser usados en forma de chantaje, para cuando el participante se quiera apartar de dicha iglesia.

El origen de esta práctica es católico, y fue implantada en la edad media, cuando el vaticano ordeno que todo el pueblo tuviera que ir a confesarse con el cura de la ciudad, para que sus pecados fueran perdonados, incluyendo los pecados generacionales.

Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe. He. 12:2.

Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados. Is. 43:25.

Y no enseñará más ninguno a su prójimo… porque perdonaré la maldad de ellos y no me acordaré más de su pecado. Jer. 31:34.

CONCLUSIÓN:

Como dije al inicio del tema, no están incluidos todos los cuestionamientos, ya que solo hemos querido tocar los que consideramos más nocivos contra la sana doctrina. Hemos tratado de ser claros, sin la intención de ofender a nadie, solamente poner las cosas tal como nos las enseña la palabra del Señor.

Si alguna iglesia está practicando encuentros, o retiros, pero no está haciendo nada de lo que mencionamos, sino todo lo contrario, se le está dando total énfasis a la palabra del Señor, quiero decirles que en ningún momento estoy en contra de ustedes.

Recomendación a los que están siendo invitados a asistir a un encuentro:

Pida la dirección y ubicación correcta del lugar donde se pretende realizar el encuentro. Si tiene vehículo propio, que le permitan ir su propio medio de transporte. Que le permitan llevar su teléfono celular y ponerlo en vibrador, por si sucede alguna emergencia en su familia, lo mismo que le permitan llevar su cámara fotográfica si así lo desea, y que se le de libertad de adorar al Señor, sin manipulación.

Y esta es la condenación: la luz vino al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas, pues todo aquel que hace lo malo detesta la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean puestas al descubierto. Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras son hechas en Dios. San Juan 3:19-21.

Que el Señor les bendiga grandemente.

Shalom

Dr. Antonio Bolainez

«¿Qué dice la Biblia acerca de la ira?»

«¿Qué dice la Biblia acerca de la ira?»

a1El manejo de la ira es un tópico importante. Un experimentado consejero establece que el 50% de la gente que acude para consejería, tuvo problemas con el manejo de su ira. La ira puede hacer añicos la comunicación, romper las relaciones, y arruinar tanto el gozo como la salud de muchos. Y con mucha frecuencia la gente tiende a justificar su enojo, en vez de aceptar la responsabilidad por él. Hay un tipo de ira que la Biblia llama “justa indignación,” pero ésta no debe ser confundida con la ira.

Antes que nada, la ira no siempre es pecado. Dios está airado (Salmos 7:11;Marcos 3:5), y a los creyentes se les permite estar airados (Efesios 4:26). En el Nuevo Testamento son usadas dos palabras griegas para la palabra “ira.” Una (orge) significa “pasión, energía;” la otra (thumos) que significa “agitado, ebullición.” El diccionario Webster define la ira como “emoción excesiva, pasión incitada por un sentido de daño o injusticia;” este daño puede ser hacia nosotros o hacia alguien más. Bíblicamente, la ira es una energía dada por Dios con la intención de ayudarnos a resolver problemas. Ejemplos de ira bíblica incluyen la confrontación de Pablo con Pedro, por su mal ejemplo enGálatas 2:11-14. David, disgustado al escuchar al profeta Natán compartirle una injusticia (2 Samuel 12), y Jesús airado por la manera en que algunos judíos habían corrompido la adoración en el templo de Dios en Jerusalén (Juan 2:13-18). Nótese que ninguno de estos ejemplos de ira involucraron la auto-defensa, sino la defensa de otros, o de un principio.

Pero la ira se vuelve pecado cuando es motivada por el egoísmo (Santiago 1:20), cuando el objetivo de Dios es distorsionado (1 Corintios 10:31), o cuando se deja que la ira persista (Efesios 4:26-27). En vez de utilizar la energía generada por la ira para atacar el problema en sí, es la persona quien es atacada en su lugar.Efesios 4:15,29dice que debemos hablar la verdad en amor y usar nuestras palabras para edificar a otros, y no permitir que salgan de nuestra boca palabras corrompidas o destructivas. Desafortunadamente, esta venenosa manera de hablar es una característica común del hombre caído (Romanos 3:13-14). La ira se vuelve pecado cuando se le permite desbordarse sin restricción, dando como resultado un escenario en el que todos a su alrededor resultan lastimados (Proverbios 29:11), dejando devastación a su camino, usualmente con consecuencias irreparables. La ira también se vuelve pecado cuando el airado rehúsa ser tranquilizado, guarda rencor, o lo guarda todo en su interior (Efesios 4:26-27). Esto puede causar depresión e irritabilidad ante cualquier cosita, con frecuencia con cosas sin relación alguna con el problema subyacente.

Podemos manejar la ira bíblicamente mediante:

1) Reconocer y admitir nuestra ira egoísta y el erróneo manejo del enojo como un pecado (Proverbios 28:13;1 Juan 1:9). Esta confesión debe ser hecha tanto a Dios como ante aquellos a quienes hemos herido con nuestra ira. Tampoco debemos minimizar ese pecado llamándolo “me alteré un poco el otro día” o transfiriendo la culpa: “bueno, si no hubieras actuado como lo hiciste…”

2) Viendo a Dios en la prueba. Eso es especialmente importante cuando la gente ha hecho algo específicamente para ofendernos.Santiago 1:2-4;Romanos 8:28-29; yGénesis 50:20apuntan todo al hecho de que Dios es soberano y tiene completo control sobre CUALQUIER circunstancia y persona que entra en nuestro camino. Nada nos sucede que Él no lo cause o lo permita. Y como todos estos versos lo dicen, Dios es un Dios BUENO (Salmos 145:8,9,17) que hace y permite todas las cosas en nuestras vidas para nuestro bien y el bien de otros. Si reflexionamos sobre esta verdad hasta que se mueva de nuestra mente a nuestro corazón, alterará nuestra reacción hacia aquellos que nos hieren profundamente.

3) Dejando lugar para la ira de Dios. Esto es especialmente importante en casos de injusticia, especialmente cuando es hecho por hombres “malvados” hacia gente “inocente.”Génesis 50:19yRomanos 12:19nos dicen ambos que no juguemos a ser Dios. Dios es recto y justo, y podemos confiar en Él, quien conoce todo y lo ve todo para actuar con justicia (Génesis 18:25).

4) No regresando mal por bien (Génesis 50:21;Romanos 12:21). Esta es la clave para convertir nuestra ira en amor. Todas nuestras acciones fluyen de nuestro corazón, así que también nuestros corazones pueden ser alterados por nuestras acciones (Mateo 5:43-48). Así que, podemos cambiar nuestros sentimientos hacia otros, cambiando la manera en que decidimos actuar hacia esa persona.

5) Comunicándonos para resolver el problema. Hay cuatro reglas básicas de comunicación que se nos comparten enEfesios 4:15,25-32.

a) Ser honestos y hablar (Efesios 4:15,25). La gente no puede leer nuestra mente; diga la verdad EN AMOR.

b) Ser oportunos (Efesios 4:26-27). No debemos permitir que lo que nos está molestando, crezca hasta perder el control. Es importante manejar y compartir lo que nos molesta antes que llegue hasta ese punto.

c) Atacar el problema, no a la persona (Efesios 4:29,31). Junto con esto, debemos recordar la importancia de mantener bajo el volumen de nuestra voz (Proverbios 15:1). Gritar es usualmente percibido como una forma de ataque.

d) Actuar, no reaccionar (Efesios 4:31-32). A causa de nuestra naturaleza caída, generalmente nuestro primer impulso es uno pecaminoso (verso 31).

El tiempo utilizado para “contar hasta diez” debe ser usado para reflexionar sobre la manera amable de responder (verso 32), y para recordarnos a nosotros mismos, cómo la ira debe ser usada para resolver problemas y no para crear unos mayores.

6) Por último, debemos actuar para resolver nuestra parte del problema (Hechos 23:5). No podemos controlar la manera en que los demás actúen o respondan, pero sí podemos hacer los cambios necesarios para hacerlo por nuestra parte. Conquistar nuestro temperamento no es algo que suceda de la noche a la mañana. Pero a través de la oración pidiendo ayuda, el estudio de la Biblia, y la confianza en el Espíritu Santo de Dios, puede ser conquistado. Así como hemos permitido que la ira se haya atrincherado en nuestras vidas por la práctica habitual, también debemos practicar responder correctamente hasta que se convierta en un hábito que reemplace a las viejas actitudes. Estos son algunos Proverbios que tratan con el tema de la ira:

6:34 “Porque los celos son el furor del hombre, y no perdonará en el día de la venganza”
14:17 “El que fácilmente se enoja hará locuras; y el hombre perverso será aborrecido.”
14:29 “El que tarda en airarse es grande de entendimiento; mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.”
15:1 “La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.”
15:18 “El hombre iracundo promueve contiendas; mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.”
16:32 “Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.”
19:11 “La cordura del hombre detiene su furor, y su honra es pasar por alto la ofensa.”
19:19 “El de grande ira llevará la pena; y si usa de violencias, añadirá nuevos males.”
22:24-25 “No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos, no sea que aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma.”
27:4 “Cruel es la ira, e impetuoso el furor; mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?”
29:8 “Los hombres escarnecedores ponen la ciudad en llamas; mas los sabios apartan la ira.”
29:22 “El hombre iracundo levanta contiendas, y el furioso muchas veces peca.”

Leer más:http://www.gotquestions.org/Espanol/ira-Biblia.html#ixzz3VmO0B3zl

«¿A Quién debemos orar; al Padre, al Hijo, o al Espíritu Santo?»

 «¿A Quién debemos orar; al Padre, al Hijo, o al Espíritu Santo?»

Autor: Gotquestion

a1Respuesta:Toda oración debe ser dirigida a nuestro trino Dios––Padre, Hijo y Espíritu Santo. La Biblia enseña que podemos orarle a uno o a los tres, porque los tres son Uno. Oramos al Padre con el salmista, “Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a Ti oraré.” (Salmos 5:2). Al Señor Jesucristo, oramos como al Padre, porque ellos son iguales. El orar a un miembro de la Trinidad, es orarles a todos. Esteban, mientras era martirizado, oraba, “Señor Jesús, recibe mi espíritu” (Hechos 7:59). También oramos en el nombre de Cristo. Pablo exhortaba a los creyentes efesios a darle “…gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” (Efesios 5:20). Jesús les aseguró a Sus discípulos que cualquier cosa que pidieran en Su nombre –significando en Su voluntad– les sería concedida (Juan 15:16;16:23). Similarmente, se nos dice que oremos al Espíritu Santo y en Su poder. Pablo pide al Espíritu que una los corazones de los corintios creyentes (2 Corintios 13:14). Adicionalmente el Espíritu nos ayuda a orar, cuando no sabemos cómo o qué pedir (Romanos 8:26;Judas 1:20). Tal vez la mejor manera de entender el papel de la Trinidad en la oración es que oramos al Padre, a través del Hijo, por el poder del Espíritu Santo. Los Tres son Participantes activos en la oración del creyente.

Igualmente importante es saber a quién no debemos orar. Algunas religiones no cristianas animan a sus miembros a orar a un panteón de dioses, familiares muertos, santos, y espíritus. Los católicos romanos son enseñados a orar a María y a varios santos, tales como Pedro. Tales oraciones no son bíblicas, y son de hecho, un insulto a nuestro Padre celestial y en contra de Su expresa voluntad. Para entender el por qué, sólo tenemos que ver la naturaleza de la oración. La oración tiene varios elementos y si miramos sólo a dos de ellos –alabanza y acción de gracias– podemos decir que esa oración es, en su esencia misma, adoración. Cuando alabamos a Dios, estamos adorándolo por Sus atributos y Su obra en nuestras vidas y en el mundo. Cuando ofrecemos oraciones y acciones de gracias, estamos adorando Su bondad, misericordia, y amoroso cuidado de nosotros. La adoración da gloria a Dios, el Único que merece ser glorificado. El problema con la oración a cualquier otro que no sea Dios, es que Él es un Dios celoso y ha declarado que Él no compartirá Su gloria con nadie. De hecho, el hacerlo resulta ser nada menos que idolatría. “Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.” (Isaías 42:8).

Otros elementos que están en la oración —tales como el arrepentimiento, confesión y petición– también son formas de adoración. Nos arrepentimos sabiendo que Dios es un Dios amoroso y perdonador, que Él ha provisto un medio de perdón en el sacrificio de Su Hijo en la cruz. Confesamos nuestros pecados, porque sabemos que “Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9) y lo adoramos por ello. Venimos a Él con nuestras peticiones e intercesiones, porque sabemos que Él nos ama y nos escucha, y lo adoramos por Su misericordia y bondad al estar dispuesto a escuchar y responder. Cuando consideramos todo esto, es fácil ver que el orar a alguien más que no sea al Dios trino, es impensable, porque la oración es una forma de adoración, y la adoración es reservada para Dios y Dios solamente.

Leer más:http://www.gotquestions.org/Espanol/orar-Padre-Hijo-Espiritu-Santo.html#ixzz3UW9d9819

Jehová es mi pastor

Jehová es mi pastor

a1Salmo de David.

23  Jehová es mi pastor; nada me faltará.

2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.

3 Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Copyright © 1960 by American Bible Society