Sabiduría e insensatez

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Renovando tu Mente

Sabiduría e insensatez

R.C.Sproul

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Nuestro estudio nos lleva ahora al libro de Proverbios y a la sabiduría de Salomón, tomen sus Biblias y vayan conmigo al libro de Proverbios, —y sería lo correcto que pudiéramos ver la soberanía de Dios, la depravación del hombre, cuando venimos al libro que contiene la sabiduría de Salomón.

Así que quiero que comencemos en la segunda parte del libro de Proverbios en el capítulo 10, como recordarán los primeros 9 capítulos de Proverbios contienen discursos de un padre sabio a su hijo, y al comienzo del capítulo 10 del libro de Proverbios llegamos a las máximas individuales, esas pequeñas observaciones de la vida, y al llegar a Proverbios 10, versículo 11 comenzamos a descubrir ese contraste que hace Salomón.

En categorías generales están los justos y están los malvados, están estas dos clasificaciones de las personas, están los que son salvos y están los que no son salvos, podríamos decir que están los santos y los que no lo son, así que están los justos y están los malvados, los malvados serán subdivididos aún más en el libro, están los que son necios, etcétera, pero esta es una categoría general.

En el versículo 11, observen, Fuente de vida es la boca del justo, esto es porque en su interior tiene un nuevo corazón y nuevos deseos, y tiene una nueva mente con una nueva sabiduría, así que cuando abre la boca lo que sale de ella es lo que contiene su corazón y es una fuente de vida, habla palabras que dan vida, pero en un contraste a final del versículo 11 la boca de los impíos.

La boca es como una ventana que nos permite mirar el corazón, podemos ver lo que hay dentro en el alma escuchando lo que sale de la boca, lo que hay abajo en el pozo sale en el balde, así que la boca de los impíos encubre violencia, en otras palabras, trama y planifica violencia, pero ellos intentan cubrirla a fin de poder ejecutarla, pero lo que quiero que veamos aquí es que la boca del malvado, no es de algunos malvados, no de unos pocos malvados, sino que tenemos aquí la observación que la boca de todos los malvados conciben planes malvados y tratan de disimularlos.

En este mismo capítulo en el versículo 20, la lengua del justo es plata escogida, pero el corazón de los impíos es poca cosa, aquí nuevamente el problema es el corazón, el corazón del problema humano es el problema del corazón humano, todo fluye del corazón y es el corazón el que es desesperadamente malo.

Y si seguimos leyendo, versículo 23, como diversión es para el necio el hacer maldad, es divertido, es como un juego, lo disfrutan, hay placer, hay competición, hay desafío en el cumplimiento de los deseos pecaminosos que ellos tienen.

En el versículo 32 los labios del justo dan a conocer lo agradable, pero la boca de los impíos lo perverso, bueno, lo que sale de un corazón pervertido son palabras pervertidas y eso es una fotografía del malvado, esa es la doctrina de la depravación total expresada en preceptos.

Para continuar miren por favor el capítulo 12 [repite] versículo 6, nuevamente vemos el contraste, las palabras de los impíos son asechanzas sangrientas, la imagen aquí es la del homicidio, el quitarle la vida al inocente, pero a los rectos su boca los librará de lo que el malvado intenta hacerles, es una declaración de depravación total, es lo que radica y acecha dentro del corazón de los hombres.

Miren el versículo 12, el impío codicia el botín de los malos, pero la raíz de los justos da fruto. En la transgresión de sus labios se enreda el malvado, pero el justo escapará del apuro —¿ven aquí el contraste dramático entre los justos que hacen el bien y los malvados que hacen el mal? Y hacen el mal porque tienen un corazón malvado, es la naturaleza pecaminosa que han heredado de Adán.

Así que, al llegar a este libro de sabiduría, no vemos ahora una estimación distinta de la persona no convertida, vemos una confirmación de todo lo que hemos escuchado hasta ahora, una vez más vemos que la Biblia habla a una sola voz.

Cuando llegamos al capítulo 15, versículo 28, capítulo 15, nuevamente vemos cómo hay una polarización, una yuxtaposición entre el justo y el malvado, son antitéticos entre sí, el corazón del justo medita cómo responder, más la boca de los impíos habla lo malo.

La idea aquí es que este es un diagnóstico del alma del malvado, está entregado al mal, cuando llegamos al capítulo 16 comenzamos a ver potentes declaraciones de la soberanía de Dios que nos recuerdan el control que tiene Dios, no solo de las circunstancias sino también de las operaciones internas del hombre.

Versículo 1 del capítulo 16, del hombre son los propósitos del corazón; mas del Señor es la respuesta de la lengua, el hombre se sienta a hacer sus planes y el libro de Proverbios nos alaba por hacer planes, y por planificar para el futuro, pero para el momento que decimos cuáles son nuestros planes, y llega el momento de ejecutar ese plan, la respuesta es del Señor, es decir, Dios está tan involucrado en nuestra operación diaria que lo que resulta es lo que el Señor ha remodelado y reformulado.

El versículo 4 es un texto muy potente, Todas las cosas hechas por el Señor tienen su propio fin, aun el impío para el día del mal, Dios es soberano no solo sobre los santos sino también sobre el hombre pecador y ha hecho al malvado para el día del mal.

Todo es parte del plan, Dios hizo a Judas para el día fatal, Dios hizo a Pilato y Herodes para el día del mal, Dios hizo al Faraón para el día del mal, —miren el versículo 9, La mente del hombre planea su camino, pero el Señor dirige sus pasos, nosotros hacemos nuestros planes, pero cuando salimos para cumplir estos planes Dios dirige y redirige nuestros pasos, Él controla providencialmente hasta el más mínimo detalle.

Y si llegan al final de este capítulo en el versículo 33 vemos que Dios maneja hasta en lo ínfimo los asuntos de la providencia, y en el versículo 33 de este capítulo leemos: La suerte se echa en el regazo, esto es como tirar los dados, en cierto sentido, se usaba para tomar decisiones en tiempos del Antiguo Testamento, de hecho, eso es lo que vemos en Hechos capítulo 1 cuando reemplazaron a Judas, echaron suerte y la suerte cayó sobre Matías.

Y eso se basaba en textos como este en particular y otros más, el principio fundamental que ellos creen que Dios es soberano en cada detalle de la vida y que cuando uno echa suertes, cualquier resultado proviene del Señor, miren lo que dice: La suerte se echa en el regazo, y eso pareciera que es al azar, pareciera que solo es el ciego destino, nada de eso, aquí dice: Mas del Señor viene toda decisión.

Aún donde está sentado ahora mismo es dado por el Señor, aun quien está sentado a tu lado es algo dado por el Señor, aun lo que comerás al almuerzo es dado por el Señor y cuando te retires al final del día, ya sea que puedas cruzar la luz verde o no la puedas cruzar, cada pequeño detalle es dado por el Señor, nada queda al azar.

Veamos el capítulo 19, versículo 21 [repite], nuevamente una declaración de la voluntad soberana de Dios sobre la voluntad humana, muchos son los planes en el corazón del hombre; mas el consejo del Señor permanecerá, el hombre debería hacer sus planes, pero los planes del hombre siempre cederán a los planes de Dios porque el consejo del Señor, es decir, su propósito y plan eterno permanece para siempre, el consejo del Señor no sufre alteraciones.

Vamos al capítulo 20, versículo 24 y vemos los inescrutable que es esto, ustedes dirán: esto realmente sobrepasa mi entendimiento, me cuesta asimilar toda esta profunda enseñanza; yo solo diré, bueno, bienvenido al club, ahí es donde estamos todos.

Estas líneas convergen muy por encima de nuestras cabezas y Él lo reconoce en el capítulo 20, versículo 24: por el Señor son ordenado los pasos del hombre, cómo puede pues el hombre entender su camino, nosotros somos responsables, pero Dios es soberano y las repercusiones de esto se mantienen inescrutables para nosotros.

Miren el capítulo 21, versículo 1 [repite]: Como canales de agua es el corazón del rey en la mano del Señor, Él, refiriéndose al Señor lo dirige, lo dirige donde le place, si el Señor vuelve el corazón del rey a donde Él quiere.

Hace varios años fui a Israel por poco más de un mes a estudiar, estudiaba cada mañana, subía a un autobús era llevado por toda la Tierra Prometida, volvía en la noche, los profesores me daban exámenes etcétera, y después de hacer eso por más de un mes, volamos a Egipto, y en realidad condujimos a Egipto y bajamos al río Nilo.

Y mientras íbamos por el Nilo desde el Cairo donde están las pirámides hasta el Valle de los Reyes, a los lados del río Nilo pude ver agricultores que cultivan sus sembrados, tenían campos y abrían una parte de la orilla, y el agua del Nilo iba hacia su terreno, el agricultor había hecho distintos pasajes o caminos para que el agua se canalizara, y se dirigiera hacia diferentes partes del campo y había algo así como pequeños arroyos de agua.

Y el agricultor podía levantar una tabla de madera y el agua corría en esa dirección luego bajaba una tabla, digamos unos 100 mts más allá, y se detenía el flujo de agua y la redirigía a la izquierda o a la derecha dependiendo de si las tablas estaban arriba o abajo, y mirar todo eso era como un sistema muy complejos de laberintos por donde al agua se canalizaba y recanalizaba, se dirigía y redirigía para que fuera exactamente a donde el agricultor quería, y esa es la imagen aquí, el corazón del rey es como canales de aguas en las manos del Señor, y Él lo dirige donde Él desee.

Así que cuando el Señor quiere que el rey tome tal decisión la mano invisible de la providencia, la mano invisible de Dios solo levanta una tabla y la decisión toma ese camino o el Señor baja la tabla y endurece el corazón del rey, y toma otra dirección, pero Dios está organizando los asuntos de toda una nación, pero más que eso, los asuntos de todo el mundo, según ciertas naciones influencian a otras naciones, tiempo de guerra, con la economía o cualquier cosa.

¡Qué reconfortante saber esto! En un tiempo en que hay levantamientos en el mundo, y gobernadores se levantan y caen, saber que Él tiene todo el mundo en la palma de su mano, y cada rey, cada gobernador y cada juez está cumpliendo las órdenes del Señor, el Señor no es el autor del pecado y no es el autor de mal, pero es el autor de un plan que está usando el mal y usando el pecado para llevar el agua a un lugar distante del campo que solo Él conoce.

Así que el libro de Proverbios está lleno de agua profunda, mucha sabiduría respecto a los asuntos del hombre sobre la tierra.

Vamos al libro de Eclesiastés que también escribió Salomón, y al llegar a Eclesiastés en el capítulo 3, versículo 1, este pasaje que sin duda conocemos bien, hay un tiempo señalado para todo, ahora, un tiempo señalado significa un tiempo señalado por Dios, eso queda claramente implicado y lo veremos en un momento, pero los versículos 14 y 15 afirmarán que es Dios el que lo señala.

Hay un tiempo señalado para todo, no para unas pocas cosas, no para algunas cosas, sino para todo porque Dios mediante los asuntos de la providencia está gobernando, sobre todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo y el tiempo es algo designado por Dios, y dice: tiempo de nacer y tiempo de morir, todo esto está designado por Dios, el momento en que uno llega al mundo, el momento en que uno parte de este mundo.

Tiempo de plantar y tiempo de arrancar los plantado, en otras palabras, un tiempo para comenzar un proyecto y un tiempo para concluir un proyecto, tiempo de matar y tiempo de curar, tiempo de derribar y tiempo de edificar, tiempo de llorar y tiempo de reír, tiempo de lamentarse y tiempo de bailar etcétera, todo esto está señalado en los cielos por Dios.

Él tiene el control y ha señalado el día y la hora de tu conversión espiritual, Él nos hace querer en el día de su poder y no solo nuestro nacimiento físico está señalado por Dios sino también nuestro nacimiento espiritual está designado por Dios, es algo maravilloso saber que toda nuestra vida se vive bajo el gobierno del Dios sapientísimo.

Miren el versículo 14, en este mismo capítulo, es una declaración muy potente de la soberanía de Dios, y el motivo por el que estamos viendo esto una vez más, que las doctrinas de la gracia, estos cinco pilares se afirman sobre el firme fundamento de la soberanía divina, que Dios tiene la autoridad para llevar a cabo sus propósitos salvíficos aquí en la tierra.

Así que en el versículo 14, leemos: Sé —y quiero detenerme aquí un momento, lo que Él sabe nosotros deberíamos saberlo—, Sé que todo lo que Dios hace será perpetuo, en otras palabras, lo que Dios hace no puede ser deshecho por el hombre, lo que Dios pone en marcha llevará a cabo la intención de su propósito, todo lo que Dios ha hecho permanecerá para siempre, no será temporal, será eterno, no hay nada que añadirle y no hay nada que quitarle, en otras palabras, no podemos aumentar ni complementar lo que Dios se ha propuesto hacer, ni podemos quitarle, lo que Él se ha propuesto hacer durará para siempre, no podemos alterarlo, no podemos añadirle, no podemos quitarle.

Sigamos leyendo, Dios —y esta frase introduce la explicación de la afirmación que acaba de hacer— Dios ha obrado así para que delante de Él teman los hombres, el conocimiento de esto debería hacernos guardarle reverencia y sentarnos derechos en la silla, y darle a Él la gloria.

Ahora, observen, en el versículo 15, es un versículo muy profundo, versículo 15: lo que es, ya ha sido, ¿sabe lo que significa? Lo que está aconteciendo ahora mismo fue planificado por Dios hace mucho tiempo, lo que es, ya ha sido, en la mente, en la voluntad y en plan de Dios, y lo que será, se refiere a lo que va suceder mañana en tu vida, lo que va a suceder la próxima semana y el próximo mes, y el próximo año, lo que será, ya fue, ya ha sido escrito en Su libro, ya ha sido planificado y propuesto por Dios, porque Dios busca lo que ha pasado, es una declaración de respaldo a su asombrosa —a lo que se dijo al comienzo de este capítulo.

Realmente hay un momento señalado para todo lo que sucede bajo el sol, es decir hay realmente un momento para nacer y un momento para morir, y un momento para plantar y un momento para cosechar, sí, porque Él lo planificó hace mucho tiempo y lo que ya ha sido y lo que será, ya Él lo había planificado hacía mucho tiempo —¡vaya! ¡Qué declaración!

Miren el capítulo 7, versículo 20, ciertamente, No hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque, esta es una declaración de la depravación total del hombre en la sabiduría de Salomón, como está registrado aquí, todos hacen el mal, miren el versículo 29, mira: Solo esto he hallado que Dios hizo rectos a los hombres, pero ellos se buscaron muchas artimañas, refiriéndose a problemas malignos.

Capítulo 8, versículo 11, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos entregado enteramente a hacer el mal, ahí nuevamente hay una declaración de depravación total, en el capítulo 9, versículo 3, este es un versículo muy potente: Este mal hay en todo lo que se hace bajo el sol, que hay una misma suerte para todos —¡Ha!— ¿y cuál es esa misma suerte?

Además, el corazón de los hijos de los hombres está lleno de maldad y hay locura en su corazón toda su vida; ese es un denominador común para todos los hombres, que están plagados por la contaminación del pecado.

Luego en el capítulo 11, en el versículo 5 habla de lo inescrutable que es el despliegue de los propósitos de Dios, como no sabes cuál es el camino del viento o cómo se forman los huesos en el vientre de la mujer en cinta, —es decir, ese es un asunto privado—, uno no puede ver lo que Dios está creando y lo que Dios está haciendo dentro de la mujer embarazada, sencillamente es invisible para el ojo humano. Sin embargo, Dios está actuando, Dios está creando y está formando, no podemos verlo porque es la mano invisible de Dios.

Y cuando el viento sopla, es la mano de Dios que está causando que el viento sople, pero no podemos ver el viento, solo podemos sentir su fuerza, pero está ahí —tampoco conoces, tampoco conoces la obra, que Dios hace todas las cosas.

No se limita a la madre embarazada y al movimiento del viento, se extiende a todas las cosas. Todo el mundo físico y también todo el mundo espiritual, y cómo Dios está ordenando y decretando el momento señalado para todas las cosas —¡Es sorprendente!

Este es un libro de un Dios grande porque tenemos un Dios magnífico y asombroso, que no solo ha creado todas las cosas, sino que está gobernando sobre todas las cosas y ha designado incluso la salvación de su pueblo en el momento preciso.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

 

9/9 – En medio de la tormenta

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

9/9 – En medio de la tormenta

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/en-medio-de-la-tormenta/

Espaillat: La Biblia dice que Él es nuestro Refugio. ¿Acaso significa esto que Él no permitirá que experimentemos problemas?

Aquí está Patricia de Saladín, hoy con un grupo de hermanas para hablar sobre esta serie que Nancy concluyó ayer, Castillo fuerte es nuestro Dios.

Patricia de Saladín: Dios usa esos eventos que nos voltean el mundo al revés para llevarnos a aferrarnos a Él, y nos muestra todos esos ídolos que tenemos en nuestros corazones para que nosotros derribemos esos altares y simplemente nos aferremos a Él—nuestro refugio, nuestra fortaleza, nuestra pronta ayuda.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, hoy con Patricia de Saladín y algunas invitadas.

Ha sido un tiempo maravilloso el que hemos tenido al estudiar esta serie de Castillo fuerte es nuestro Dios. Nancy nos ha venido preparando para las tormentas de la vida, tormentas que nos sobrevendrán inevitablemente mientras vivamos en este mundo. Si te has perdido uno de los programas anteriores de esta serie, puedes encontrarlo al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

La serie estuvo basada en el Salmo 46, y Nancy nos ofreció perspectivas frescas con relación a este hermoso y confortador texto. Nos habló acerca del valor de cantarle al Señor en medio de la tormenta y también nos mostró la forma como el Salmo 46 compara la bondad del Señor con un río.

Escuchemos ahora de Patricia y sus invitadas y seamos edificadas al ver como Dios fue Castillo fuerte para ellas en diversos momentos de sus vidas.

Con ustedes Patricia.

Patricia: Hoy tenemos con nosotros en Aviva Nuestros Corazones tres buenas amigas que nos acompañan, ellas son: Maggie de Michelén, Elba de Reyes y Mayra de Ortiz. Gracias por estar con nosotros hoy, bienvenidas a Aviva Nuestros Corazones.

Al terminar esta serie del Salmo 46, un Salmo tan conocido de las Escrituras y que ha sido de tanta bendición para tantos creyentes a través de la historia, hoy queremos escuchar de estas hermanas que han estado escuchando estas enseñanzas, y cómo el Salmo ha sido de aliento para ellas.

Mayra, ¿qué ha sido lo más relevante para ti de todo esto del Salmo 46?

Mayra: Gracias Patricia, para mí es una gran bendición poder compartir en este día con ustedes, y te digo que me ha encantado esta serie basada en el Salmo 46, ya que viene a mi memoria el corito que aprendí y cantaba constantemente cuando conocí al Señor hace 12 años a través de una fuerte tribulación que muchos de ustedes ya conocen—ya que el testimonio de Federico y mío (mi esposo) se ha compartido a través de la página de Aviva Nuestros Corazones así como la de Revive Our Hearts. (Puedes verlo AQUÍ)

Es increíble cómo cantar este Salmo me llenaba de fortaleza, ya que esas palabras se hacían vida en mí. Era justo lo que yo necesitaba creer—que Dios era mi refugio y mi fortaleza, mi pronto auxilio en medio de mi tribulación. Definitivamente, cantar cuando estás en medio de las tormentas de la vida —que es una manera de expresar nuestra fe—, pero realmente yo terminaba fortalecida en el Señor.

Patricia: Y cantar muchas veces no parecería lo natural en un momento de tribulación…

Mayra: ¡Así mismo es!

Patricia: …Pero sin embargo Dios obra a través del canto en la tristeza.

Mayra: Eso es increíble, cómo yo repetía cantando y eso me llenaba de esa paz que sobrepasa todo entendimiento, que viene del Señor.

Estudiando este Salmo, realmente entendemos que en su contenido y todas sus expresiones nos da la fórmula con la cual aquél que está afligido puede encontrar esperanza; aquél cuyo corazón está abatido puede encontrar una luz de consuelo para su vida. Y esto se hizo real para mi propia vida en esos años de fuerte tribulación.

Elba: En mi caso, Mayra, Patricia y Maggie, los últimos ocho años de mi vida han sido llenos de terremotos espirituales, emocionales, tsunamis financieros que han arrasado con —muchas veces— todo lo que teníamos, y hasta nos dejaron sin nada. Tormentas de salud que en un momento nos arrebataron casi —prácticamente— la vida de uno de nuestros hijos. Pero en medio de esos momentos oscuros y de dolor, este Salmo ha sido mi consuelo y una columna de apoyo para mi fe.

En un momento en que estábamos atravesando una situación muy fuerte, y yo estaba oyendo esta serie precisamente cuando se estaba transmitiendo en inglés en Revive Our Hearts, nosotros estábamos atravesando por un período muy difícil como familia. Mi hijo menor estaba atravesando por una depresión y yo muchas veces no tenía la respuesta, no sabía qué hacer, y me encontraba clamando al Señor y solamente pudiendo acudir a Él y a Su Palabra.

El versículo 11 era mi refugio en este Salmo. Recuerdo que aprendí —leyéndolo— que en una muralla existe una parte llamada el baluarte. Y en este Salmo dice, “El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob”.

Y ese baluarte es esa pequeña garita en la muralla. Es esa garita de protección donde la muralla recibe el mayor impacto del ataque. En momentos de dolor y de desesperación muchas veces, o de incertidumbre —de no saber qué hacer— yo sabía que mi refugio era el Señor y que Su Palabra tenía todas las respuestas para mí. Y esperar en Él y en Su Nombre, en el carácter de Su Nombre —lo que Su Nombre transmitía en esta Palabra— era mi fortaleza.

Maggie: Yo podría agregar a esto que realmente, durante los últimos 14 años, mi vida ha sido zarandeada de muchas formas. Primeramente con mi propia salud en cuanto a que he tenido problemas severos con la menopausia, con la tiroides y con la fibromialgia.

A todo esto, en estos momentos de grandes cambios, sucedió algo terrible en nuestra familia en el 2004 que fue la muerte de nuestro sobrino Gamal Nasser. Esa noche yo sentí que todo el piso de abajo me fue removido. Sin embargo nosotros acudimos a ese Dios, a ese Dios cercano y pronto que nos ayudó en semejante tribulación.

Fue una pérdida dura, y creo que ha habido un antes y un después de tal pérdida porque aún yo siento que mi propia salud —mi propia condición física— cambió, a través de ese gran sufrimiento.

El otro sufrimiento fue en el 2012 cuando mi hermano recibió un impacto de bala de manos de unos asaltantes y realmente cuando uno se enfrenta a este tipo de…de males que tú no puedes controlar, lo único que tú puedes hacer es mirar al cielo, y mirar a ese Dios de pacto, al Dios de Jacob, que así como estuvo con todos nuestros antepasados, ha prometido estar con nosotros.

Y ese Señor es Jehová de los ejércitos, es un Nombre maravilloso—pensar en Jehová de los ejércitos, en ese Dios viviente que interviene en la historia humana y de Su pueblo, el que está más allá de todas las fuerzas humanas y sus milicias, más allá de las fuerzas del cielo y de la tierra, y que ellas están bajo Sus órdenes, y es el que tiene el dominio—es lo que lleva a temer, aun en medio de esas oscuridades. De esas noches oscuras cuando solamente Dios nos puede dar Sus cánticos.

Jehová de los ejércitos es el Dios que está con nosotros. Y porque Él es por sobre todo, a Él podemos llevarle todas nuestras cargas, todas nuestras oraciones. Porque Él es digno de confianza y Él es capaz de todas las cosas.

Patricia: A mí me encanta que el Salmo dice que Dios es nuestro amparo, nuestra fortaleza, nuestro pronto auxilio. O sea que no estamos solas, no es solamente mi amparo, mi fortaleza, mí refugio, sino que unas a otras nos damos ese aliento necesario para llevar en esta vida todos esos ataques, todas esas tormentas.

No importa lo que suceda tenemos a ese Dios como refugio y tenemos el consuelo de escuchar esto que está sucediendo—que nos sucede unas a otras—. Como dice la Escritura, ‘”No nos ha sobrevenido nada que no sea común a los hombres”. Y así como Dios consuela —te consoló a ti, te consoló a ti Elba, Maggie, Mayra—, a través de esas tribulaciones Dios es cercano a todas aquellas que se acerquen a Él buscando en Él ese refugio en medio del turbión.

Mayra: Sí Patricia, y en ese versículo 11 que dice, “El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob”, como dice Maggie, o sea, Él no dice nuestro baluarte es el Dios de Abraham ni de Isaac —como comenta Nancy en uno de sus programas— sino que dice “de Jacob” y Jacob fue un timador.

A mi mente venía en mi tribulación, lo que había acontecido con mi esposo, y las cosas que él había hecho que ofendían a Dios y que nos llevaron a tantos y tantos problemas. Pero entendimos que nuestro bienestar no dependía de nuestra fidelidad o del carácter, sino del de Dios. El Señor de los ejércitos, el todopoderoso, el Dios de Jacob, había pactado ayudarnos por Su amor y Su misericordia; y al poner nosotros nuestra fe en Cristo —en ese momento tan difícil— donde nosotros caminamos en valles de sombra de muerte, ese Dios fue nuestra fortaleza y nunca nos dejó.

Elba: Eso me recuerda, Mayra, que meditar en los nombres de Dios a los cuales hace mención el primer programa de esta serie… Dios se presenta en este Salmo como el Eliom, el Altísimo; Elohim, el Creador; Él se presenta como Yahweh, el Señor; Él es Jehová de los ejércitos que está con nosotros; El Shaddai, el que nos cuida.

Yo recuerdo que yo escuché ese solo programa unas dos o tres veces. Recordar esas verdades, saber la verdad de Su nombre, de Su carácter, Él era en medio de mi caos. Él reinaba en medio de cualquier situación que yo pudiera estar viviendo. Y yo recuerdo una frase que se convirtió en un lema, era como una frase de batalla, “Dios no estaba mirando para ningún otro lado cuando un evento venía a mi vida”.

Cuando las pruebas vienen una detrás de otra y no hay descanso para ti porque las aflicciones no cogen vacaciones, no toman día de descanso, y a veces Dios permite en la vida de Sus hijos tiempos en los cuales una prueba sucede a la otra y nosotros no tenemos respuesta. La respuesta está en que Dios es bueno y que Él está permitiendo estas cosas para formar a Cristo en nosotros.

El meditar en estos nombres me llenaba de paz, yo sabía que Él estaba reinando en mi vida y en mis circunstancias.

Maggie: Podríamos añadir a eso que es inevitable que la guerra, la destrucción, las pruebas, las tribulaciones lleguen a nuestras vidas. Pero recordar que la victoria final es de nuestro Dios y que todos los que nos acosan con males —ya sea Satanás, el mundo, aun nuestra propia carne— ellos quedarán en silencio cuando nuestro Dios maravilloso se manifieste, cuando el Todopoderoso se manifieste y por tanto, ahí nosotros podremos estar quietos y tranquilos esperando en el Señor que nos dará la salida.

Elba: Amén, amén. “El llanto puede durar toda la noche…” —dice el Salmo 30—.

Todas: “…pero a la mañana vendrá el grito de alegría”. Amén.

Patricia: Muchas veces la noche puede ser literalmente horas, a veces pueden ser semanas, otras veces años. Y no sabemos el tiempo que dura esa noche, pero sabemos que tenemos a ese Dios que ha dicho ciertísimamente que en el mundo tendremos aflicción.

Es algo inevitable, nosotras—ningún ser humano que ha vivido o que vivirá va a pasar por este mundo sin tribulaciones. Pero el Señor, el Señor es nuestro refugio y nos ha dejado —en Él— cómo pasar por medio de la tribulación, y realmente encontrar en Él todo lo que necesitamos para vivir esta vida presente.

Mayra: Así es. Y fíjense como los versículos 2 y 3, que él dice, “Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares; aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo”. ¡Eso es un caos! O sea, es un caos de la naturaleza, verdad—pero en el momento de mi situación yo tenía un caos, una tribulación, una confusión. Pero el Señor me decía, “Yo soy tu refugio y tu fortaleza, tu pronto auxilio en tu tribulación”.

Y yo cantaba, aunque la tierra tiemble, ¡tenemos que cantar! Y eso me fortalecía porque yo estaba en medio de lo que es literalmente un temblor.

Elba: Eso me recuerda Mayra—en uno de los programas de Aviva Nuestros Corazones, Kim Wagner compartió una frase que para mí…impactó mi vida. Yo la escuché estando en mucha aflicción, y ella decía que, “De este lado del cielo solamente podemos alabar a Dios en medio de la aflicción, porque en el cielo lo adoraremos sin dolor”.

Y eso me llenaba de ánimo para alabar a Dios en medio del dolor, alabarlo por Su grandeza, por Su fidelidad, por Su protección; porque ninguna de ellas faltaron en ningún momento.

Patricia: Y realmente a mí me da tristeza confesar que en muchas tormentas, muchas veces, nuestra reacción natural no es correr inmediatamente a Dios como nuestro refugio. Nosotras sabemos que tenemos ese refugio, pero mi reacción natural ha sido muchas veces el tratar de resolver la situación en mis propias manos o a ponerme ansiosa o temerosa y a dudar de la bondad, de la fidelidad de Dios—de la fortaleza y firmeza de ese Refugio.

Pero si ese es tu caso el día de hoy —al igual que yo y al igual que nosotras que estamos aquí— podemos venir al Señor confesando nuestra incredulidad y nuestra falta de fe y aferrándonos a Él por la fe. Porque Él dice que si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos.

Así que Dios usa esos eventos que nos voltean el mundo al revés para llevarnos a aferrarnos a Él, y nos muestra todos esos ídolos que tenemos en nuestros corazones para que nosotros derribemos esos altares y simplemente nos aferremos a Él—nuestro refugio, nuestra fortaleza, nuestra pronta ayuda.

Elba: Precisamente eso fue lo que pasó conmigo. Yo sé que en el inicio— en el inicio de todo este trato de Dios conmigo con estas pruebas, ellas lo que hicieron fue revelar los ídolos que había en mi corazón. Muchas cosas, aunque eran buenas o lícitas, no ocupaban el lugar correcto en mi corazón o en mis afectos y Dios estaba llamando mi atención a través del dolor; él era Su megáfono, como dice C. S. Lewis.

Y como Dios hizo con el pueblo de Israel, lo estaba haciendo conmigo. Él me llevó por un camino desierto y me alimentó con un maná que yo no conocía, me vistió, me calzó, y me humilló y me probó para que yo supiera lo que había en mi corazón. Al igual que Israel, Él me estaba instruyendo como un Padre lo hacía con su hijo.

Y mis ídolos salieron a relucir—eran la comodidad, el dinero, lo que este dinero podía adquirir, el control de mi pequeño mundo, la autosuficiencia, la salud, el orgullo, el pensar que yo podía vivir de una manera determinada porque yo trabajaba o mi esposo trabajaba y producíamos, el tener una familia perfecta. Muchas de estas cosas no eran malas pero ocupaban un lugar incorrecto, y Dios quitó a cada ídolo de su pedestal, revelando mi inseguridad, mi temor, mi incredulidad. Y yo caí de rodillas pidiendo perdón al Señor porque yo temía más a mis gigantes que a Su Palabra. Él me humilló y me probó para al final hacerme bien.

Maggie: A mí me maravilla cómo el Señor usa constantemente elementos de la naturaleza y de la vida diaria —como por ejemplo el río, el agua, la sed— para mostrarnos verdades espirituales y mostrarnos lo maravilloso de Su carácter. Vemos que Su agua es gratuita, no se nos cobra para beberla, sin embargo, nosotras muchas veces —como tú decías Elba— buscamos refugios que son la comodidad, el prestigio, la alabanza de los hombres, nuestra seguridad y nuestra autosuficiencia, y también a esas cosas se les puede llamar cisternas rotas que no retienen agua. Sin embargo cuando nosotras vamos a Él, la Fuente de agua de vida, encontramos toda nuestra plenitud, porque Dios quiere que Él sea el todo en nosotras y que toda nuestra saciedad la encontremos en Él.

Me maravilla también como la Escritura en Génesis 2:10 empieza con un río, pero en Apocalipsis 22:1 termina con un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal que salía del trono de Dios y del Cordero. Nosotras lo tenemos todo, porque tenemos a Dios por Padre y a Jesucristo por Salvador. Y solamente le podemos pedir al Señor que nos ayude a evitar la locura de nosotras cavar cisternas para nosotras porque estas jamás van a retener agua y que nuestra fuente sea Él. Así no tendremos sed jamás.

Mayra: Y añadiendo —la importancia de las Escrituras en estos momentos difíciles— yo puedo decir que a través de la lectura de la Palabra de Dios, y en este caso específico del Salmo 46, ocurría que mi esperanza en medio de mi situación no radicaba en conocer el resultado de la misma, sino en conocer al Dios que me llevaba de Su mano a través de ella.

Definitivamente yo puedo decir que, al igual que el salmista, conocí que hay esperanza en la tribulación si concentramos nuestros pensamientos y nuestra atención en Dios. Yo puedo hoy decir que si confiamos en Dios y hacemos lo que Él nos manda, o sea, que somos obedientes a Sus estatutos, no debemos temer absolutamente mal alguno.

Elba: Qué bueno que tú traes a colación las Escrituras Mayra porque realmente, en el tiempo de la aflicción, ese es el único consuelo y la único ancla que tiene un alma que sufre. Realmente el salmista decía, “Este es mi consuelo en la aflicción: que Tu Palabra me ha vivificado”. Y cuando tú estás sufriendo o estás padeciendo, es tu sostén, es lo que te mantiene en pie, y cuando las pruebas no paran —yo estaba convencida y lo estoy— de que es lo único que libro mi alma de la locura… Porque en momentos de gran tribulación, cuando hay pérdidas casi hasta de la vida de uno de tus familiares o de uno de tus hijos—y cuando tú lo pierdes todo y el mundo cambia y lo que es el piso se vuelve techo y el techo se vuelve piso, solo la cordura permanece porque tu alma está afianzada en la palabra de Dios, y porque tú la crees y eso es lo único verdadero.

Maggie: Reparando en el versículo 4, hablando de, “el río de Sus corrientes alegran la ciudad de Dios”, una de las—de los peores y más grandes temores en el tiempo antiguo era que una ciudad se quedara sin provisión de agua cuando esta fuera sitiada, y Jerusalén, que es la ciudad de Dios, no tiene ríos, sin embargo, tiene a Dios mismo.

Esto nos enseña que en tiempos de grandes pruebas personales la gracia que Dios nos da nos hará resistir hasta el final del sitio espiritual en que nos encontremos. Y, ¿qué alegra a esta ciudad? Dios mismo, porque Él está en medio de ella. Podemos decir que Cristo es el que trae alegría a nuestros corazones, mayor que la de aquellos cuando abunda su grano y su mosto.

Mayra: Retomando —Patricia— lo que mencionaste ahorita, este Salmo fue escrito para ser cantado. Y habla de nosotros, o sea, no habla en singular sino en plural. Eso nos manda a que debemos sobrellevar las cargas las unas con las otras. Que la oración colectiva, o sea, la oración en grupo, tiene un poder inmenso para nuestro Dios.

Entonces hermanas, nosotras no estamos solas, nosotros tenemos a Jehová de los ejércitos y tenemos un grupo de hermanas a nuestro lado —cerca, en nuestra iglesia, donde quiera que nos encontremos— que pueden ayudarnos a sobrellevar esas cargas que estamos viviendo.

Patricia: El Salmo 46 tiene también para mí un significado especial, porque el versículo 10 ha sido mi lema desde que yo estoy involucrada en Aviva Nuestros Corazones. Ese versículo dice, “Estad quietos, reconoced que yo soy Dios; yo seré exaltado entre las naciones, yo seré enaltecido entre los pueblos.

Y para mí ha sido un refugio poder descansar en que yo no soy Dios, yo no hago que las cosas sucedan, yo no controlo todo mi medio ambiente, yo no controlo —no solo mi esposo, mis hijos o mis circunstancias— yo no controlo nada que tiene que ver con el ministerio en sí y dónde nosotros podemos llegar como Aviva Nuestros Corazones, Dios conoce mi anhelo, mi anhelo de que este ministerio trascienda por todo el mundo de habla hispana y que todo este consuelo que nosotros hemos compartido hoy—de que Dios es nuestro refugio, nuestro amparo, nuestra fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones, es parte del mensaje que Aviva Nuestros Corazones lleva a las mujeres y Él conoce nuestro anhelo de que esto corra.

Pero esto no va a correr en nuestras fuerzas, nosotros somos muy limitados como seres humanos. Nosotros podemos llegar hasta un tope, pero nuestro Dios que es grande, que es fuerte y poderoso, que es nuestro refugio; Él puede hacer que este mensaje llegue hasta los confines de la tierra. Por eso descansamos en que Él es Dios, no nosotras. Y casi podemos escuchar Su voz diciéndonos: “Quietas, quietas. Yo soy Dios, yo voy a ser exaltado y glorificado, ustedes refúgiense en mí, que yo voy a ser glorificado entre las naciones”.

Oh Señor, gracias porque Tú eres nuestro amparo, nuestro refugio, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Gracias porque Tú no nos dejaste huérfanas, gracias Señor por Tu Palabra, gracias por el Salmo 46, gracias porque Tu Espíritu que mora en nosotras nos guía hacia la Palabra. Gracias porque Tú estás ahí presente, Tú has prometido que nunca nos vas a dejar, que nunca nos vas a desamparar. Que Tú estás con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Gracias Señor que podemos decir: “Jehová de los ejércitos está con nosotros, nuestro refugio es el Dios de Jacob”. Gracias porque Jesucristo hizo posibles todas estas cosas, Señor, gracias por Él. Y es en Su nombre que te oramos. Amén.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss nos ha mostrado a través de esta serie de Castillo fuerte es nuestro Dios, la forma como el Salmo 46 se relaciona con las tormentas de la vida; y hoy Patricia compartió con algunas hermanas y amigas del ministerio acerca de sus propias experiencias con este Salmo tan maravilloso.

Si conoces alguna amiga o algún familiar que pudiera beneficiarse de estas enseñanzas, por qué no le compartes el enlace de este programa. Puedes encontrar cada uno de estos audios y las transcripciones en nuestra página de AvivanuestrosCorazones.com. También encontrarás un blog diario así como artículos de interés y de edificación en tu caminar con el Señor.

Si lo deseas, puedes recibir un correo electrónico diario que te llevará directamente al programa del día y resalta algunos puntos de interés cubiertos por Nancy en el programa. Solo tienes que suscribirte a la “conexión diaria” y con solo visitar nuestra página puedes hacerlo.

Te invitamos para que nos acompañes mañana cuando Nancy inicia una nueva serie titulada Una conversación con Anne Ortlund. Adquiere la sabiduría y la perspectiva de vida que vienen con la edad al escuchar esta serie, no te la pierdas.

Te esperamos mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Castillo Fuerte, Studio Musicians, 25 Favoritos Himnos Internacionales ℗ 1994.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Una Bella Oración

Isha – Salmos

DÍA 123 – Salmo 86

Dosis: Integridad

Una Bella Oración

“Instrúyeme, Señor, en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de corazón para temer tu nombre.” (Salmo 86:11) (NVI)

¡Qué hermosa petición eleva David en medio de problemas profundos! Le reitera varias veces a Dios que es suyo, que lo ama, y finalmente pide algo hermoso. En primer lugar, quiere la dirección de Dios. Caminar en la verdad es un hábito y un estilo de vida. Haríamos bien en rogar a Dios todos los días el andar por sus caminos. ¿Pero cómo lo podemos hacer? Al tener integridad de corazón. El corazón que incluye las emociones, los pensamientos y las actitudes debe estar unificado, con un mismo propósito: que el nombre de Dios sea honrado. ¿Está nuestra vida ordenada por esta oración?

Tal vez estamos transitando el camino del ignorante, quien no conoce los caminos de Dios y cuya vida no tiene un propósito específico. Muchas veces caemos en esta trampa. Nos conducimos como si nada importara. Por ello, no hay fidelidad de nuestra parte; no hay pureza de corazón. ¿Para quién vives? ¿Para qué vives? Si no puedes responder estas palabras, ora a Dios con las palabras de este salmo para que te dé un camino y un propósito.

Quizá andamos por el camino del renegado quien es celoso de las doctrinas pero no las aplica. ¿Cómo es esto? Nos ocupamos mucho por comprender cuál es el camino, lo trazamos, lo estudiamos, lo predicamos, lo compartimos, pero nosotras no andamos por él. Nuestro corazón no es íntegro, por lo tanto hablamos de las reglas, pero nosotras no las seguimos. Si nuestra mente está más ocupada que nuestros pies, oremos a Dios que nos instruya y nos dé un corazón íntegro.

Tal vez caminamos al lado de los fariseos, quienes no miran tanto el corazón sino las acciones. Recordemos esto: “lo que hacemos no define lo que somos; lo que somos define lo que hacemos”. En otras palabras, podemos fingir andar en el camino, pero solo Dios puede ver si en nuestro corazón hay pureza e integridad. Podemos ser fieles asistentes a un templo y cumplir con nuestras obligaciones religiosas, pero de nada sirve si no estamos buscando honrar el nombre de nuestro Dios.

Finalmente, quizá deambulamos por los caminos del inconstante. Hoy ando por los senderos de Jesús, mañana me desvío a la carretera del pecado, pasado mañana prefiero la calle de la filosofía. Una vida dividida no es vida. Pidamos a Dios que nos enseñe el camino de la santidad, para así practicar la verdad y poder así adorar a Dios.

Oración: Señor, quiero vivir de acuerdo con tu bondad. Concédeme pureza de corazón para que te honre.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 139). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Testimonio de un biofísico

Miércoles 15 Enero

Tú solo eres el Señor; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas.

Nehemías 9:6

Testimonio de un biofísico

http://labuenasemilla.net/20200115

«Poseemos dos revelaciones, la Creación y las Escrituras, ambas son superiores al hombre. Desde hace sesenta años estudio con admiración el magnífico libro de la Creación, y este amplio estudio no ha hecho más que fortalecer mi certeza de que estas dos fuentes de testimonio están en pleno acuerdo. Muchas personas dispuestas a creer son confundidas por la repetida afirmación de que el relato bíblico de la Creación (en las primeras páginas de la Biblia) es contrario a la ciencia. Como hombre de ciencia y como cristiano, afirmo lo contrario. En efecto, tengo la certeza reflexiva de que la Biblia no está en contradicción con la verdadera ciencia, la de los hechos que podemos observar. Más bien, las teorías que no hacemos más que imaginar (son las que están en oposición con la Biblia). “Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios” (1 Juan 5:9). “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios” (Hebreos 11:3).

Aunque los términos empleados en el texto sagrado a veces sean muy simples y comprensibles para todos, han sido manifiestamente escogidos de tal manera que adquieren un verdadero valor científico para un naturalista atento. Esta elección muestra una ciencia tan exacta de la naturaleza de las cosas y de los seres, que revela al verdadero autor de estos relatos: es el mismo autor de la Creación».

Henri Devaux (1862-1956)

“Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios” (1 Juan 5:9). “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios” (Hebreos 11:3).

Génesis 19 – Mateo 10:26-42 – Salmo 9:15-20 – Proverbios 3:16-18

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

La gracia de Dios en los Salmos

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

La gracia de Dios en los Salmos

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/43857332

Quiero que volvamos al libro de Salmos porque realmente es como abrazar el Océano Atlántico, hay mucho aquí y realmente merece otro estudio.

Así que les pido que tomen su Biblia y vayan conmigo al Salmo 53 antes de continuar, y quiero atraer su atención al hecho de que el Salmo 53, versículos 1 al 3, es casi una repetición palabra por palabra del Salmo 14, versículos 1 al 3 que ya hemos estudiado, pero quiero que vean que esto es tan importante, que de hecho se repite en el libro de Salmos.

Así que Salmo 53, comenzando en el versículo 1, fíjense: el necio ha dicho en su corazón no hay Dios, eso lo vimos en el Salmo 14, versículo 1 —en el texto hebreo no está la palabra “hay”, sino que dice literalmente, el necio ha dicho en su corazón -no Dios-, en otras palabras, sabe que hay un Dios, pero rechaza al Dios que sabe que existe.

Se han corrompido, han cometido injusticias abominables, No hay quien haga el bien, Dios ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres para ver si hay alguno que entienda, alguno que busque a Dios.

Versículo 3, todos se han desviado, a una se han corrompido, no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno, una vez más esta es la acusación a la humanidad debido al pecado de Adán y la naturaleza pecaminosa traspasada al momento de la concepción, a todos los nacidos de la raza de Adán.

Vayamos al Salmo 93, y este da inicio a una sección conocida como “Salmos de entronización”, Salmo 93 al 99, estos Salmos tienen una frase característica que encontramos al comienzo del Salmo 93, versículo 1, el Señor reina, más adelante se repite en el salmo 96, versículo 10 digan entre las naciones el Señor es Rey, se repite más adelante en el Salmo 98 y Salmo 99, es una reafirmación de esta prominente verdad —¡el Señor reina!

R.C. Sproul ha dicho que la soberanía de Dios es la doctrina favorita de Dios, y dijo que sería tu doctrina favorita si tú fueras Dios, porque significa que uno está a cargo y en control de todo lo que ha creado. Así que observen el Salmo 93, el versículo 1 el Señor reina, el Señor reina y solo el Señor es el que reina, observen que no dice el Señor y Satanás reinan juntos, no dicen el Señor y el hombre reinan juntos, no dice el Señor y la buena suerte o la mala suerte reinan juntos, no dice el Señor y el azar o el destino o las contingencias o nada, no, dice el Señor reina.

Observen, está en tiempo presente cada momento de cada día el Señor reina, no es que estemos esperando que el Señor reine en la segunda venida y que hasta entonces solo tratamos de vigilar el fuerte, no, el Señor reina ahora mismo, tiempo presente, y no es: bueno, el Señor reinó en el pasado, en tiempo del Antiguo Testamento cuando intervino con tantos milagros extraordinarios, pero que ya no reina como lo hizo en otro tiempo, no, ¡el Señor reina!

Ahora mismo, cada vez que se lee este texto el Señor está sobre su trono, y está gobernando, administrando y controlando todo lo que Él ha creado aquí, vestido está de Majestad, ¡qué reinado tan majestuoso es este!

Él Reina en vestido de esplendor, el Señor se ha vestido y ceñido de poder, eso es importante, significa que él tiene la fuerza y el poder para llevar a cabo todos sus decretos ejecutivos, una cosa sería decretar algo, pero no tener la influencia para respaldarlo y sacarlo adelante, pero aquí dice que el Señor reina y tiene el poder para llevar a cabo todas sus decisiones, todos sus decretos van acontecer porque nadie puede resistirse al Señor, de hecho el mundo está firmemente establecido, no se moverá.

Me dan risa las personas que dicen que el mundo va a estallar, necesitan leer la Biblia, Él tiene el mundo entero en la palma de su mano y no va a estallar hasta que Él lo haga estallar al final, y crea un cielo nuevo y una tierra nueva.

Así que este es un Salmo importante, versículo 2, desde la antigüedad está establecido tu trono, Él ha estado en ese trono por mucho tiempo, así que ¿cuánto tiempo ha estado Él en su trono?, dice: Tú eres desde la eternidad —desde toda la eternidad pasada—, tan atrás como pueda remontarse la mente humana en las edades pasadas, Dios ya estaba ahí, y Dios ya estaba establecido en su autoridad suprema sobre todas las cosas.

Los torrentes han alzado, oh Señor, los torrentes han alzado su voz; los torrentes alzan sus batientes olas, la imagen aquí es la de un mundo en caos como un mar tormentoso y las olas azotan contra la costa, y aquí la soberanía de Dios se visualiza como las rocas que están en la costa. Se repite tres veces para enfatizar, los torrentes han alzado, los torrentes han alzado, los torrentes alzan sus olas, pero observen el resultado Más que el fragor de muchas aguas, más que las poderosas olas del mar, es poderoso el Señor en las alturas, la roca pulveriza cada vez las olas en millones de gotas, la roca sigue inmóvil, las fieras olas se estrellan.

Así es cuando este mundo malvado se levanta contra el Dios todopoderoso en su soberanía, Él no se mueve, Él es el Señor en lo alto.

Ahora, el Salmo 96, versículo 10, este es el mensaje que proclamamos al mundo la soberanía de Dios en su autoridad suprema: decid entre las naciones el Señor reina, en otras palabras, lo siento por tu dios, tu dios fabricado que no es un dios, el único Dios vivo y verdadero, reina sobre todo el planeta que Él ha creado, su jurisdicción no tiene límites —decid entre las naciones: el Señor reina.

Y luego, en el Salmo 97, versículo 1 el Señor Reina; regocíjese la tierra, Salmo 99, versículo 1 el Señor reina; estremézcanse los pueblos, esta es una declaración de la soberanía de Dios todopoderoso; la repetición es intencional, una y otra vez, y otra vez, debería ser como un clavo enterrado en una tabla, enterrado con muchos golpes para que se grave en nuestra mente, y nuestro pensamiento.

Y el Salmo 103 [repite], ustedes los conocen, Bendice, alma mía, al Señor, y bendiga todo mi ser su santo nombre, y todo el resto del Salmo da las razones por las que deberíamos bendecir el nombre del Señor; la alabanza tiene sus razones, y no tenemos tiempo para revisar todo este Salmo y recoger todos los motivos por los que deberíamos alabar a Dios.

Pero por favor miren el versículo 17, solo tengo que enfocarme rápidamente en el versículo 17, Mas la misericordia del Señor es desde la eternidad —esa es la eternidad pasada—  hasta la eternidad, —la eternidad futura—, eso es realmente Romanos 8:29 y 30 a los que antes conoció, también los predestinó, y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó también justificó; y a los que justificó también glorificó.

Comienza en la eternidad pasada, termina en la eternidad futura, el grupo con el que comenzó la eternidad pasada es el grupo que lleva la consumación en la eternidad futura, su misericordia es desde la eternidad, cuando puso Su afecto y Su corazón sobre sus escogidos, y se extiende a la eternidad futura cuando los lleve a la gloria.

Y luego versículo 19, solo para establecer que Él tiene la autoridad para realizar esto. El Señor ha establecido su trono en los cielos, nadie más le dio su trono, nadie más le entregó el cargo, nadie le dio el voto, Él ha afirmado su propio trono en el cielo y su soberanía domina, sobre todo, todos los pueblos, todos los sucesos, todas las circunstancias, toda la historia, todos los destinos, todos los corazones, todas las voluntades, todas las mentes, todas las vidas, todos los seres angélicos, todos los demonios, los espíritus, y su Reino domina, sobre todo.

Este es el firme fundamento sobre el cual descansan muy firmemente las cinco doctrinas de la gracia.

Vamos al Salmo 105, versículo 6: Oh simiente de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos, Él es el Señor nuestro Dios, Él es el Dios que escoge su pueblo, Él es el Dios que ha escogido una novia para su Hijo, Él es un Dios que escoge, es un Dios que pasa por alto, es un Dios que pone su corazón sobre aquellos que ha escogido.

Salmo 106, versículo 5 leemos los mismo: para que yo vea lo prosperidad de tus escogidos, una vez más el salmista reconoce que Dios tiene el derecho de escoger quién será su pueblo. Salmo 112, versículo 9, leemos ¿cuánto dura su salvación para su pueblo?, con liberalidad ha dado a los pobres —ahora escuchen esto— Su justicia permanece para siempre, y también está implicado aquí la justicia que Él le ha dado a su pueblo, permanece para siempre, nuestra justicia que nos es dada en el acto de la justificación, en realidad es, por supuesto que lo sabemos, la justicia de Dios en Cristo, pero permanece para siempre.

El Salmo 115, versículo 3 es otra dramática declaración de la suprema autoridad de Dios en los cielos, quiero comenzar leyendo en el versículo 1: No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu misericordia y tu verdad, ¿por qué han de decir las naciones? y ¿dónde está ahora su Dios?, en otras palabras, ¿dónde está Dios? Ustedes hablan de su Dios ¿dónde está Dios?

Eso es lo que dicen las naciones incrédulas, y el salmista responde la pregunta, —yo le voy a decir dónde está— Dios está en los cielos, Dios está en su trono y Dios hace lo que le plazca, lo que Él quiere, miren el versículo 3, nuestro Dios está en los cielos, como respuesta a la pregunta “dónde está Dios”.

Y ahora, ¿qué hace mientras está en el cielo? Él hace lo que le place; eso me encanta, porque Dios es totalmente sabio y todo lo que hace es perfecto, Él es plenamente amoroso con su pueblo, será, no solo para su gloria sino también para nuestro bien, y Dios es todopoderoso, Él puede hacer que suceda todo lo que le plazca, esto es una extraordinaria declaración de este firme fundamento sobre el cual descansan las doctrinas de la gracia.

Salmo 121[repite], versículos 7 y 8 el Señor te protegerá de todo mal, Él guardará tu alma, Satanás no arrebatará ni una sola alma que se haya comprometido con el Señor, ninguna de sus ovejas perecerá, el Señor protegerá tu vida.

Versículo 8 el Señor guardará tu salida y tu entrada, esa es una expresión figurativa para todas tus actividades, es como decir, predica la Palabra a tiempo y fuera de tiempo, bueno, no hay otro tiempo, es a tiempo o fuera de tiempo, es una forma figurativa de decir: todo el día, cada día, veinticuatro horas al día, siete días a la semana, predica la Palabra.

Y decir el Señor guardará tu salida y tu entrada es otra forma de decir todo el día, cada día, desde ahora, es decir, en esta vida y para siempre en referencia a la vida que viene, más allá de la tumba; esta es la perseverancia de los santos, la seguridad eterna del creyente, la gracia preservadora de Dios.

Salmo 125, los primeros dos versículos, Salmo 125, Los que confían en el Señor, refiriéndose a la fe salvadora, a la fe que cree en Dios, son como el monte Sion —que es inconmovible— que permanece para siempre, ¿por cuánto tiempo?, para siempre, por esa cantidad de tiempo es que somos guardados por el Señor en quien hemos puesto nuestra confianza, somos guardados para siempre, somos como el monte Sión que no puede ser conmovido.

Ningún creyente se volverá jamás un incrédulo y nadie que sea salvo se perderá ni perecerá jamás, eso es glorioso, miren el siguiente versículo, Como los montes rodean a Jerusalén, así el Señor rodea a su pueblo, en otras palabras, no podemos alejarnos de Él, Él es ineludible.

¿Estaremos con Él por cuánto tiempo? Miren la siguiente línea, desde ahora en adelante, es decir, durante toda la vida aquí en la tierra, y para siempre, lo dice nuevamente al final del versículo 1, cualquiera que crea que puede perder su salvación está leyendo la Biblia en un cuarto oscuro con los ojos cerrados, están dormidos y su Biblia está cerrada o al revés, el Señor nos guarda para siempre.

Salmo 135 [repite], versículo 6 este es un gran versículo, de hecho quiero comenzar en el versículo 1, Alabad el nombre del Señor, ¿saben lo que significa la palabra alabar?, gloriarse del Señor, enorgullecerse de Dios, vemos personas que tienen su equipo de fútbol favorito y siempre andan alardeando, y presumiendo sobre su equipo, y lo bueno que es, quieren hablar lo bueno que es su equipo, ponen adhesivos en sus autos, usan sus camisetas, usan gorras —y hablo de hombres grandes que pareciera que todavía estuvieran en la universidad—, esa es la idea aquí, que nos gloriamos en nuestro Dios humildemente, le damos a Dios la gloria en todas las cosas, así que lo repite, Alabad el nombre del Señor; Alabadle siervos del Señor.

¿Por qué deberíamos alabar al Señor? Él dice en el versículo 3, Aleluya, porque el Señor es bueno; Cantad alabanzas a su nombre porque es agradable, llegamos a los versículos 5 y 6: Porque yo sé que el Señor es grande, Y que nuestro Señor está sobre todos los dioses.

¿Qué distingue al único Dios y verdadero de todos los falsos ídolos que tienen ojos que no pueden ver, que tienen bocas que no pueden hablar? El versículo 6 nos responde, el Único Dios vivo y verdadero es el Dios soberano quien hace todo lo que le place, ese es Dios.

Cualquiera otro dios es el producto de tu imaginación, así que dice el versículo 6: Todo cuanto el Señor quiere lo hace, esa es una declaración que lo incluye todo, no tuvo que llevar el asunto a una junta, no necesita una aprobación de la mayoría, cualquier cosa que a Él le plazca, cualquier cosa, la que Él quiera la realiza, y lo que hace no puede ser estorbado, ni puede ser frustrado, ni puede ser detenido, ese es Dios.

Así que cuando Dios pone su corazón en sus escogidos en la eternidad pasada y les da a su Hijo para que venga a este mundo a dar su vida, para redimirlos en la Cruz y comprar su salvación, y cuando este, Dios el Padre, envía al Espíritu Santo junto con el Hijo, envía el Espíritu a este mundo para convencer de pecado, de justicia y de juicio, y para llamar, para cautivar, para convocar, para citar, para atraer, para regenerar, para conceder arrepentimiento, para conceder fe salvadora y para dar nueva vida, y para sellar, santificar y preservar, y para llevar a su presencia en el cielo.

Todo lo que a Él le place lo realiza, y nadie ni el diablo ni los demonios, ni hombre ni nación, ni pueblos, ni partido político, nada ni nadie puede impedir que el eterno beneplácito y propósito de Dios se lleve a cabo, y necesitamos gritarlo desde las azoteas, necesitamos decirlo a las naciones: el Señor reina y hace todo lo que le place, y quiero decirles que cualquier visión más baja de Dios es desagradable, cualquier visión más reducida de Dios es abominable porque el único Dios verdadero hace todo lo que le place.

Pero hay un último pasaje, Salmo 139 [repite], —voy a tener que seleccionar estos versículos ahora, quiero ir al versículo 16, Salmo 139, versículo 16 me encanta este versículo y es una grandiosa declaración de la soberanía de Dios, todo el Salmo es afirmación de la soberanía de Dios, es decir, Él sabe lo que vamos a decir antes que lo digamos, Él sabe a dónde vamos antes de ir, es decir, Él lo sabe todo y lo hace todo.

Y ahora vamos al versículo 16: tus ojos vieron mi embrión, es decir, aun antes de que yo naciera, cuando me tejiste en el vientre de mi madre, versículo 16: en tu libro —este libro que Dios tiene en los cielos, que contiene Su eterno consejo y voluntad, y todo lo que va a suceder, como dice R.C. Sproul, no hay moléculas disidentes en el universo— en este libro, en el cielo se escribieron todos los días que me fueron dados cuando no existía ni uno solo de ellos, ¡esto es extraordinario!

Dios ha predeterminado el número de días que pasarás aquí en la tierra, Él ha designado soberanamente el día de tu nacimiento y ha designado soberanamente el día de tu muerte, nadie nacerá un día antes de esa fecha y no vivirá un día menos ni un día más que el día designado.

Y cada uno de los días en medio, ha sido designados por Dios, y todos están escritos en su libro y ningún hombre puede abrir ese libro, ningún hombre puede cambiar lo que está escrito en ese libro, ningún hombre sabe si siquiera lo que hay en ese libro sino el que lo escribió, en ese libro que es Dios mismo, quiero decir nuevamente no hay plan B, no hay plan C, no hay alteración en los planes de Dios, Él no hace las cosas sobre la marcha, Él no viene al centro de la cancha habiendo cambiado las instrucciones dadas en los vestidores, Él está llevando a cabo sus propósitos que ordenó desde la eternidad pasada, ¿no es eso grandioso?

Nuestras oraciones no cambian su voluntad, nadie quería cambiar la voluntad de Dios, ya es totalmente sabia, totalmente perfecta y santa, debería aterrarnos la idea de que nuestra oración pudiera cambiar la voluntad de Dios, —¿estás bromeando?— nuestra oración nos cambia a nosotros, Dios es Dios, debemos orar y nuestras oraciones sí tienen una parte en el cumplimiento del plan y propósito eterno de Dios, pero necesitamos entender que todos nuestros días y todo lo que ocurrió en todos esos días, ya ha sido escrito de antemano por el Dios todopoderoso y es la vida más grandiosa que puedas vivir.

Así que vivimos audaz, valiente y plenamente en los días que Él ha ordenado previamente para nosotros, no es de extrañar que este sea un libro de alabanza, no es de extrañar que esta teología la que produzca doxología para levantarse y bendecir el nombre del Señor.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

8/9 – Estad quietas

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

8/9 – Estad quietas

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/estad-quietas/

Leslie Basham: Con nosotras Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: El 8 de febrero de 1750, la ciudad de Londres fue afectada con un significativo, aunque no catastrófico, temblor de tierra. En ese momento, John Wesley se encontraba en Londres y decidió registrar el acontecimiento en su diario.  En una parte de sus notas, él escribió este comentario: “De qué forma tan suave Dios ha obrado con esta nación. Que nuestro arrepentimiento pueda prevenir sucesos aún más fuertes en señal de Su descontento”.

Como verás, Wesley creyó que los terremotos, las tormentas, las epidemias y todos los demás siniestros no eran meros accidentes de la naturaleza. Para él, estos eran actos providenciales; y ocurren cuando ninguna otra situación de menor repercusión sirve como advertencia para despertar a las personas de sus estilos de vida de autocomplacencia, y tienen la intención de lograr que consideren seriamente su condición espiritual y su posición frente a un Dios Santo.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia Saladín.

Nancy ha estado en una serie titulada: Castillo fuerte es nuestro Dios, basado en el Salmo 46. Y nos ha estado preparando para cualquier circunstancia adversa como lo fue ese terremoto de Londres en febrero de 1750.

Nancy: Exactamente un mes después, justo el 8 de marzo, el hermano de John, Charles Wesley, se encontraba en Londres cuando un segundo terremoto afectó esa ciudad. Aunque fue un poco más fuerte, tampoco ese evento fue catastrófico. En cuestión de semanas, Charles había publicado un sermón titulado: “La causa y la cura de los terremotos”. Y he leído ese sermón durante los días pasados, y es muy interesante entender como él explica todo esto.

Luego, él también publicó una colección de himnos titulados “Himnos inspirados por el terremoto” (Marzo 8, 1750). Charles Wesley escribió cientos y cientos de himnos, y sabías  que él  llegó incluso a escribir una serie de himnos inspirados por el terremoto.

Los “Himnos inspirados por el terremoto”, eran una advertencia de la gracia de Dios al pueblo británico Dios para que se arrepintieran de sus pecados. La colección termina con un himno basado en el Salmo 46. Es un himno de seguridad que afirma el poder de Dios para proteger a Su pueblo. Me gustaría leerte todo el himno, las doce estrofas, pero no haré eso. Permíteme solo leer la primera estrofa y luego las dos últimas. Si puedes encontrar este himno en Internet, este himno basado en el Salmo 46, escrito por Charles Wesley, notarás que es una inspiración de todo el Salmo 46 que hemos estado estudiando en esta serie.

Aquí esta la primera estrofa:

 “Dios, el omnipresente Dios,

nuestra fortaleza y refugio

listo para soportar nuestra carga,

y llevarnos en Sus manos:

Más listo cuánto más lo necesitamos,

cuando angustiados clamamos a Él,

todos los que en Su misericordia confiamos

hallaremos pronta liberación”.

Este es la primera estrofa, y luego las dos últimas, ellas hacen referencia al Salmo 46 que vamos a ver en esta sesión final. Wesley nos dice:

“Hijos de hombres,

estad quietos y sabed que Yo soy Dios;

y mostraré mi poder Salvador,

y mi bondad daré a conocer;  

todos tendrán que cumplir mi voluntad,

tema el nombre dado a los pecadores,

reverente ante el Señor Altísimo,

el Señor del cielo y de la tierra.

 

Para Su pueblo en peligro,

el Dios de Jacob esta firme,

para sostenernos, hasta que cesen los problemas,

en Sus manos todopoderosas.

Él nos ha mostrado Su poder,

nos ha probado que es nuestro refugio,

el Señor de los ejércitos ama a los suyos

y los amará por siempre. 


Bueno, todo este himno puede sonar algo pintoresco, porque es un himno escrito en inglés con un lenguaje de mediados del siglo XVIII y hace que quizás no podamos tomarle todo el sentido, si visitas AvivaNuestrosCorazones.com y vas al final de la transcripción del programa de hoy, podrás encontrar las doce estrofas de este himno (Disponible en ingles). Puedes leerlo de forma paralela con el Salmo 46 y notarás como el Salmo 46 se refleja en el contexto de este poético himno.

Bueno, a medida que nos acercamos a los versículos finales del Salmo 46, quiero leer a través de todo este salmo. Espero que lo hayas estado leyendo tu misma, quizás memorizándolo, quizás memorizando algunas porciones del mismo, pero vamos a leerlo en su totalidad y luego tomar los últimos dos versículos. Salmo 46:

Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares, aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo.  Selah

Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo. Dios está en medio de ella, no será sacudida; Dios la ayudará al romper el alba. Bramaron las naciones, se tambalearon los reinos; dio Él su voz, y la tierra se derritió. El Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob. Selah

Venid, contemplad las obras del SEÑOR, que ha hecho asolamientos en la tierra; que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra; quiebra el arco, parte la lanza, y quema los carros en el fuego.

Ahora llegamos al versículo 10, a una de las frases más conocidas en todo el libro de los salmos:

«Estad quietos, y sabed que Yo soy Dios; exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra. El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob”.

Permíteme preguntarte nuevamente para que repasemos de nuevo el último versículo, el versículo 11: “El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob”.

Espero que en los días por venir puedas escucharte a ti misma diciendo este versículo, una y otra vez, a medida que quizás enfrentemos tormentas o pensemos acerca de alguna de las situaciones adversas que suceden en esta tierra.

Pero ahora, vayamos atrás a ese versículo tan familiar: “Estad quietos, y sabed que Yo soy Dios”. Tú ves ese versículo por todas partes dentro del mundo cristiano. Lo puedes encontrar enmarcado en librerías cristianas, en libretas de notas. En ocasiones podrás ver esta cita bíblica mostrada en un lugar visible en una iglesia, quizás para sugerir que debemos ser reverentes en nuestro culto y en la adoración a Dios. “Estad quietos, y sabed que Yo soy Dios”. De alguna manera nos da un sentimiento de estar en silencio reverente al verlo en esos contextos.

A menudo cantamos esa verdad en los coros, y con el que estoy más familiarizada es con el que repite esa frase una y otra vez. Es una música lenta, meditativa y contemplativa, “Estas quietos y sabed que Yo soy Dios”, esta cita breve, realmente simple, es un estribillo de adoración muy reflexivo.

Bueno, al escucharlo por primera vez “Estad quietos y sabed que Yo soy Dios” suena como si nos estuviera alentando a llevar una vida tranquila y contemplativa. Pensamos en este versículo bíblico como una frase pacífica, que nos calma y nos tranquiliza en momentos en que estamos agobiadas, pasando por momentos de prueba, y es cierto. Pero a medida que he estado estudiando este pasaje bíblico, me he dado cuenta que significa mucho más que eso.

En este contexto, creo que la frase: “Estad quietos y sabed que Yo soy Dios” es en realidad un mandamiento. Es un mandamiento para aquellos que se han estado resistiendo a Dios y amenazando a Su pueblo. Recordemos que este Salmo fue escrito en un intento de ataque contra Jerusalén. Dios había estado dando a Su pueblo razones para tener coraje y fe, para que estuvieran libres de temor, porque Dios es Su refugio. Ellos pueden acudir a Él y ser salvos; Él es Su fortaleza cuando ellos son débiles y cuando ellos son superados en número por el enemigo. Él es Su ayudador cuando ellos son indefensos.

Así que Él ha estado alentando a Su pueblo, pero Él también tiene una palabra para hablar a aquellos que se le oponen, a los enemigos. Él les dice: “Estad quietos y conoced que Yo soy Dios”. Es el equivalente de: Shh, ¡Silencio! ¡Dejen de pelear! ¡Ríndanse! ¡Arrojen sus armas! Es una palabra para el enemigo: “Sabed que Yo Soy Dios”.

Esa palabra sabed es para “identificar, admitir, confesar, reconocer” reconozcan que “Yo Soy el Dios del universo; tú no eres Dios. Yo Soy Dios. Paren de discutir sobre ello. ¡Cedan, ríndanse!”. ¿Te das cuenta como se puede leer esta cita bíblica a los enemigos, a las fuerzas del mal y de la adversidad? ¡Estad quietos! ¡Paren de pelear!

Derek Kidner, quien escribió un maravilloso comentario sobre los Salmos, lo expresó de la siguiente manera acerca de este pasaje:

La ordenanza Estad quietos…..no está en primer lugar dirigida al acusado, sino que es un reproche para un mundo inquieto y turbulento: “¡Silencio!”, de hecho, parece un mandato a otro mar furioso: “¡Paz!” “¡Estad quietos!” Y el final que está a la vista se expresa en términos, no de esperanza de hombres, sino de la Gloria de Dios.

El objetivo es que Dios sea exaltado, que Su Nombre sea reverenciado y que Él sea adorado, que “se doble toda rodilla . . .  Y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para Gloria de Dios Padre (Filipenses 2:10-11). Así que Él habla a las olas, Jesús lo hace, desde la barca donde se encontraba con sus atareados discípulos. “¡Señor Jesús, haz algo!”

Jesús dice: “está bien, haré algo. ‘¡Silencio! ¡Estate quieto!”. Él le habla a las olas.

Pero aquí, en un pasaje paralelo, en el Salmo 46, Dios le habla a estas naciones enfurecidas, a estos reinos tambaleantes. “¡Estad quietos!”, “¡Paren de pelear!” A este mundo en guerra, amenazante e incrédulo, Él le dice, “Estad quietos y sabed que Yo Soy Dios”.

Pero Él no solamente le habla al enemigo. Él habla esas palabras a nuestros propios corazones porque dentro de nuestros corazones con frecuencia allí aparece incredulidad, resistencia; se libra allí una batalla contra el enemigo. Así que Dios nos dice: “Estad quietos, paren de luchar, paren la batalla, no sean incrédulos, no duden más, dejen de acobardarse ante el enemigo. Paren la disputa sobre quién está a cargo de este mundo. Estad quietos, dejen de luchar y de resistirse, y sabed que Yo Soy Dios”.

Así que Él le habla a un mundo que está en guerra, luchando. Él nos habla a nuestro propio batallar, a nuestros inquietos corazones. “Estad quietos y sabed que Yo soy Dios”. Él va a decir: “Exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra.”

En uno de los primeros versículos de este Salmo 46, las naciones y la tierra representaban una amenaza. ¿Recuerdas? Las naciones causaron estragos en el versículo 6. Y, en el versículo 2, la tierra cedió. Pero ahora esas naciones y la tierra se han convertido en un escenario donde el poder y la Gloria de Dios se han mostrado.

“Exaltado seré entre las naciones, esas naciones violentas, exaltado seré en la tierra, seré exaltado entre las naciones. Seré exaltado en la tierra; esa tierra cuyos montes se deslizan al fondo de los mares, ese furioso mar. Seré exaltado por encima de todo eso”, aquellas montañas, esa tierra, esas naciones ahora han sido colocados bajo el control del Señor soberano del universo, y ellas están sirviendo a Sus propósitos.

¿Me permiten hacer referencia una vez más a mi amigo Matthew Henry? Porque me encanta como él lo dice: desearía que él estuviera hoy aquí para enseñarnos. Él nos dice:

Que sus enemigos se aquieten y no amenacen más—que lo sepan para que se atemoricen—que sepan que Él es Dios, uno infinitamente por encima de ellos.  . .  Que su propio pueblo esté quieto; permite que ellos estén calmados y sosegados, y que dejen de temblar, y que sepan, para su consuelo, que el Señor es Dios, Él solo es Dios, y será exaltado por encima de todo cuanto existe.

Dios dice: “Exaltado seré”. El resultado no es una interrogante. No es cuestión de esperar y ver que nos dirá el próximo capítulo. El último ya fue escrito y ¡sabemos quién gana!

Y, por cierto, esta no es ninguna clase de batalla donde Dios y Satanás se encuentran en igualdad de condiciones batallando El Uno contra el otro. Leí recientemente, aunque no logro recordar dónde fue que leí esto, que esta batalla es más parecida a una imagen de Dios siendo el campeón de los pesos pesados del mundo contra algún patético y temeroso luchador de tres años. Satanás no puede competir con Dios. Dios dice: “Exaltado seré”.

  • Tus problemas no son más fuertes y más grandes que Dios.
  • Tu esposo no puede luchar contra Dios.
  • Tu adolescente pródigo no  puede luchar contra Dios.
  • Tu misma no puedes luchar contra Dios.
  • La autocomplacencia que caracteriza a tu iglesia no es rival para Dios.
  • Las disputas en tu familia no son rival para Dios.
  • Las frustraciones y los males en tu lugar de trabajo no son rivales para Dios.
  • Tu amiga que es adicta y que no puede liberarse de la esclavitud del pecado, no es más fuerte que Dios.

No existe esclavitud alguna, poder alguno, fuerza alguna, mal alguno, presión alguna que pueda rivalizar o contender con Dios.

Dios dice: “Exaltado seré”. “Exaltado seré entre las naciones; exaltado seré en la tierra”. Ahora bien, puede que quizás todavía no podamos ver a Dios siendo exaltado. Puede que no tengamos la capacidad de ver el resultado excepto por fe, pero puedes confiar  que será cierto.

Mientras tanto, ¿qué haces? Bueno, canta. ¿Recuerdas? Dijimos que el Salmo 46 es una canción para ser interpretada por voces femeninas o instrumentos con tonos dentro del rango de voz femenina. Es interesante que un salmo que dice tanto sobre las naciones violentas y las montañas que se desmoronan y los mares turbulentos, observas los tsunamis, los terremotos, los tornados y los huracanes que se describen, esta sea una canción para ser interpretada por voces femeninas. Me gusta eso.

Como mujeres, y no quiero exagerar esta aplicación, considero que podemos entender y decir que a Dios le agrada escuchar nuestras voces en medio del tumulto y de la confusión. Él quiere escucharnos cantar. “Dios es nuestros refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”.

La única manera en que puedes cantar cuando estás atravesando por pruebas es alabando a través de la fe. No puedes ver el resultado; no puedes ver cómo terminará; no puedes ver cómo es que Dios resolverá la dificultad. Durante esta serie he compartido con ustedes que, he estado caminando por aguas profundas, por momentos difíciles. No intentes suponer qué está sucediendo,  porque en realidad no lo sabes y no es apropiado para mí compartirlo públicamente, pero a mí alrededor existen circunstancias que son inexplicables, insondables y difíciles.  Donde  no se qué hacer, ni cómo responder.  Ni siquiera he sabido ser quien Dios quiere que yo sea en esta situación. He podido frustrarme y llenarme de temor en algunos momentos he estado ahí. Puedo resentirme y hay momentos en los que he tomado esa dirección. Sin embargo, Dios me da la opción de poner mi fe en Él, de confiar en que Dios es quien Él dice que es y alabarle con cánticos, alábale, cántale.

No quiero decir que solamente le alabemos con canciones, aunque claro está que hacerlo no es algo incorrecto. Lo que quiero decir es, que desde tu corazón, canta al Señor. Y así llegamos al último versículo de este capítulo, el estribillo que se repite en los versículos 7 y 11. Vemos que hay una respuesta a estas maravillosas promesas. Yo seré exaltado. Dios es nuestro refugio; Dios es nuestra fortaleza; Dios es nuestro auxilio. Él será exaltado en la tierra y entre las naciones. Estas son grandes y preciosas promesas. Así que ¿cuál es nuestra respuesta, cuál debe ser nuestra respuesta? Aquellos que han confiado en Él como nuestro refugio, aquellos que hemos clamado a Él por auxilio, y aquellos que hemos experimentado Su liberación, por fe y nada más que por fe, triunfantes y gozosas cantamos una vez más el estribillo:

“El Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob”. ¡Repitan conmigo!

Audiencia/Nancy: “El Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob”. ¡Una vez más! “El Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob.”

El Señor de los ejércitos está con nosotros. Puede existir una inmensidad de ejércitos contra ti. Tu mundo o el mundo entero pueden estar en un estado de conmoción, pero no tenemos por qué temer porque el soberano Señor de los ejércitos está de nuestro lado. Y como dice Romanos capítulo 8 versículo 31: “Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?” Él está con nosotros. Él está por nosotros. Él está contigo. Él ha prometido nunca dejarte, nunca abandonarte. Puedes huir hacia Él ahora y encontrarás en Él un refugio, una fortaleza fuerte y poderosa para tu alma, ahora y por toda la eternidad.

Sabes que me parece que si los creyentes del Antiguo Testamento podían cantar esta canción, como de hecho lo hicieron, ¿cuánto más nosotras que entendemos que en Cristo y en Su sacrificio hecho en la cruz, tenemos un refugio eterno y seguro para nuestras almas?

Permítanme referirme una vez más a este reconocido himno inspirado en el Salmo 46. Este salmo es conocido como el salmo de Martín Lutero. Recuerdan cuando él estaba desanimado, angustiado o temeroso ante lo que estaba sucediendo con La Reforma; él se dirigió a su amigo y colaborador Philipp Melanchthon diciéndole: “Philipp, vamos a cantar el Salmo 46”. Luego, ellos cantaban su traducción, la cual ha sido traducida del alemán al himno que hoy conocemos como “Castillo fuerte es nuestro Dios”.

Quiero simplemente leer las palabras y que puedas sumergirte en ellas, para que te regocijes en ellas, y por fe puedas creer en esas letras que agradecen a Dios por ser la fortaleza de nuestras almas.

//Castillo fuerte es nuestro Dios, defensa y buen escudo.//

Con su poder nos librará en todo trance agudo.

Con furia y con afán acósanos Satán:

Por armas deja ver astucia y gran poder;

Cual él no hay en la tierra.

 

//Nuestro valor es nada aquí.//

Con él todo es perdido;

Mas con nosotros luchará de Dios el escogido. Es nuestro Rey Jesús,

El que venció en la cruz, Señor y Salvador,

Y siendo Él solo Dios, Él triunfa en la batalla.

 

//Y si demonios mil están prontos a devorarnos,//

No temeremos, porque Dios Sabrá cómo ampararnos.

¡Que muestre su vigor Satán, y su furor!

Dañarnos no podrá,

Pues condenado es ya por la Palabra Santa.

 

//Esa palabra del Señor que el mundo no apetece,

Por el Espíritu de Dios muy firme permanece.//

Nos pueden despojar de bienes, nombre, hogar,

El cuerpo destruir. Mas siempre ha de existir

De Dios el Reino eterno. Amén.

Leslie: Este es un himno que ha animado a la iglesia por décadas. “Castillo fuerte es nuestro Dios”. El himno fue inspirado en el Salmo 46 y Nancy nos ha estado llevando a lo largo de este pasaje durante  los últimos programas.

Si te has perdido alguno de estos importantes programas, puedes buscarlos en www.avivanuestroscorazones.com. Solo tienes que buscar la serie Castillo fuerte es nuestro Dios.

Y cuando visites nuestra página, no dejes de suscribirte al correo de “Conexión Diaria” que puedes recibir cada día. Este correo contiene en enlace del programa del día, y algunos puntos importantes que Nancy trata en el programa. También contiene un enlace con el título del artículo del blog.

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¿Quisieras contribuir con Aviva Nuestros Corazones de manera mensual? De ser así, te agradeceríamos que visites nuestra página de internet www.AvivaNuestrosCorazones.com y encuentres información sobre como apoyarnos.

En nuestra próxima entrega escucharemos como los mensajes de esta semana han impactado algunas mujeres y su entorno. ¿Cómo lucen sus tormentas? ¿Cómo ha probado Dios ser Castillo fuerte para ellas? Por favor, te esperamos en Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Ref.: Matthew Henry. Comentario de Matthew Henry sobre La Biblia. Hendrickson, 1996.

Castillo Fuerte, Studio Musicians, 25 Favoritos Himnos Internacionales ℗ 1994.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Las paradojas de la cruz

Isha – Salmos

DÍA 122 – Salmo 85

Dosis: Verdad y Amor

Las paradojas de la cruz

“El amor y la verdad se encontrarán; se besarán la paz y la justicia. De la tierra brotará la verdad, y desde el cielo se asomará la justicia.” (Salmo 85:10–11) (NTV)

Una paradoja es una verdad en supuesta contradicción. Santa Teresa de Jesús dijo: “Vivo sin vivir en mí”. Uno pensaría: ¿cómo puedes vivir sin vivir en ti? Pero cada una de estas frases encierra una profunda enseñanza que es cierta. Solo basta comprenderlas. El texto de hoy encierra la paradoja más grande de la vida: ¿puede la justicia reconciliarse con el amor? ¿Puede la verdad encontrar la paz?

Este versículo logró hacerse realidad en la cruz. La misericordia venía de la promesa que Dios dio al hombre de una reconciliación con él. La verdad se dio cuando Jesús murió en la cruz para cumplir esa promesa. En la cruz la misericordia y la verdad se encontraron. La justicia fue la manera de dar cumplimiento a lo que Dios advirtió desde el principio. En la cruz, esa justicia se llevó a cabo y trajo como resultado la paz para la humanidad. La paz y la justicia se besaron.

Como hijas de Dios, debemos lograr que estas cuatro virtudes se fundan en un abrazo fraternal. Pero a veces elegimos el amor por encima de la verdad. “Si le digo lo que siento, va a dejar de amarme”. En ocasiones elegimos la justicia a la paz. “Se lo merece. No debió haberlo hecho. Ya no le volveré a hablar”. Ninguna religión ofrece el abrazo de la misericordia y la verdad salvo el verdadero cristianismo.

Una amiga mía, a quien llamaré Sandra, luchaba con un pecado que la avergonzaba. Por diversas situaciones en su niñez, comenzó a sentirse atraída por otras mujeres. Temía confesar sus batallas, pero sobre todo no sabía a quién acudir. Algunas filosofías le decían: “Vive como quieras y sé feliz”, pero negaban la verdad: su vergüenza profunda conducida por su conciencia. Vivía sin paz. Hasta que un día conoció a Jesús como su Salvador personal, pudo enfrentar su pecado y confesarlo, luego hallar la misericordia en el abrazo del Padre. Hoy es aceptada y se siente amada. Como ella muchas de nosotras hemos experimentado el perdón y la bondad de Dios cumpliéndose en nuestras vidas lo que dice este precioso salmo: “El SEÑOR mismo nos dará bienestar, y nuestra tierra rendirá su fruto. La justicia será su heraldo y le preparará el camino. Seamos verdaderas hijas de Dios que mostremos que la justicia y la paz se pueden lograr, que la misericordia y la verdad se funden en la cruz de Cristo. Y que esa gracia nos alcanza.

Oración: Señor, gracias porque tu amor y tu verdad se han encontrado, porque la justicia y la paz se han besado, y por ello, hoy puedo ser tu hija. Enséñame a mostrar estas virtudes en mi vida.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 138). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

 

 

Creer, ¿es una locura?

Martes 14 Enero

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios… todas las cosas por él fueron hechas.

Juan 1:1, 3

El temor del Señor es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.

Proverbios 9:10

Creer, ¿es una locura?

http://labuenasemilla.net/20200114

¡Puede ser! Pero hablemos francamente como lo hace la Biblia. Y escuchémosla.

– “Dice el necio en su corazón: No hay Dios” (Salmo 14:1). Sin embargo, ¿cómo puede uno imaginar que el mundo, donde se encuentra una causa a todo, se haya hecho solo? Las ciencias nos aportan conocimientos preciosos –a veces puestos en tela de juicio. Pero, ¿qué había antes de todo, en el origen del primer átomo? En el comienzo Dios habló, y a su Palabra todo vino a la existencia. ¿Es una locura creerlo?

– “Pero dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán? Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes” (1 Corintios 15:35-36). Para muchos, la resurrección es la «noción» bíblica más difícil de aceptar. Nadie puede explicarla por sus propios conocimientos. Pero sería ridículo pensar que Dios, quien hizo todo a partir de la nada, no pudiera resucitar un muerto. ¿No es una locura querer limitar el poder de Dios a nuestra capacidad de comprensión?

– “Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma” (Lucas 12:20). Este hombre tal vez creía en Dios y en la resurrección. Pero no se preparó para rendir cuenta de su vida ante Dios. Previó todo para satisfacer sus necesidades materiales, pero olvidó lo esencial: los derechos de su Creador. Para Dios este hombre es necio.

La sabiduría divina ha sido revelada a los hombres en Cristo, “poder de Dios, y sabiduría de Dios” (1 Corintios 1:24). Sabio es el que cree en Dios.

Génesis 18 – Mateo 10:1-25 – Salmo 9:11-14 – Proverbios 3:13-15

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

24/63 – Su Cruz y la Nuestra | Marcos 8:27-38

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

24/63 – Su Cruz y la Nuestra | Marcos 8:27-38

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

¿Hay poder en la confesión positiva?

Got Questions

¿Hay poder en la confesión positiva?

La confesión positiva es la práctica de decir en voz alta lo que desea que pase con la esperanza de que Dios lo haga realidad. Es popular entre los seguidores del evangelio de la prosperidad, quienes afirman que las palabras tienen poder espiritual y que, si decimos en voz alta las palabras correctas con la fe correcta, podemos obtener riquezas y salud, atar a Satanás, y lograr cualquier cosa que queramos. Confesar positivamente es decir palabras que creemos o queremos creer, haciéndolas realidad. Esto se opone a la confesión negativa, que consiste en reconocer dificultades, pobreza y enfermedad y, por lo tanto, (supuestamente) aceptarlas y rechazar la comodidad, riqueza y salud que Dios ha planeado para nosotros.

Hay varias cosas equivocadas con esta filosofía. Lo más peligroso es la creencia de que las palabras tienen una especie de poder mágico espiritual, que podemos utilizar para conseguir lo que queremos. La práctica no se obtiene de verdades bíblicas, sino de un concepto de la nueva era llamado la «ley de la atracción». Enseña que «los polos iguales se atraen», una declaración o pensamiento positivo atraerá una reacción positiva. Todo está impregnado de la presencia y el poder de Dios, no de «Dios» como el creador omnipresente, sino de un «dios» en una forma hinduista/panteísta. El resultado claro es la idea de que nuestras palabras tienen el poder para obligar a Dios que nos dé lo que queremos (una creencia herética). Adicionalmente, los resultados que se atribuyen a la confesión positiva son empoderados por la fe de la persona. Esto conduce a la antigua creencia de que la enfermedad y la pobreza son un tipo de castigo por el pecado (en este caso, la falta de fe). Juan 9:1-3 y todo el libro de Job refutan esto.

El segundo problema es que el evangelio de la prosperidad malinterpreta las promesas de Dios. «Confesión» es estar de acuerdo con lo que Dios ha dicho; «la confesión positiva» está exigiendo deseos humanos. Las personas que impulsan la confesión positiva, dicen que la práctica es simplemente reafirmar las promesas de Dios como fueron dadas en la biblia. Sin embargo, ellos no diferencian entre las promesas universales que Dios hizo a todos Sus seguidores (por ejemplo, Filipenses 4:19) y las promesas personales hechas a los individuos en un momento determinado para un propósito en particular (por ejemplo, Jeremías 29:11). Ellos también tergiversan las promesas que Dios nos da, negándose a aceptar que el plan que Dios tiene para nuestras vidas, no puede coincidir con el nuestro (Isaías 55:9). Una vida libre de preocupaciones y perfecta, es la antítesis de lo que Jesús dijo que la vida cristiana sería y las vidas que Sus seguidores vivieron. Jesús no prometió prosperidad; Él prometió dificultades (Mateo 8:20). Él no prometió que todas nuestros anhelos serían cumplidos; Él prometió que tendríamos lo que necesitáramos (Filipenses 4:19). Él no promete paz en una familia; prometió que las familias tendrían problemas sabiendo que algunos decidirían seguirlo y otros no (Mateo 10:34-36). Y Él no prometió salud; prometió llevar a cabo Su plan para nosotros y la gracia en las dificultades (2 Corintios 12:7-10).

Otro problema con la confesión positiva es que, a pesar de que se entiende que las «confesiones» se refieren a las cosas en el futuro, muchas de las afirmaciones son simplemente mentiras. Sin duda, el afirmar verbalmente la fe en Dios por parte de alguna persona y la liberación por medio del sacrificio de Jesús, es bueno, el proclamar: «Yo siempre obedezco a Dios», o «Yo soy próspero», es algo engañoso y muy posiblemente está en contra de la voluntad de Dios a la cual estamos llamados a aferrarnos. Las «confesiones» acerca de otras personas son particularmente preocupantes. Dios nos ha dado a cada uno de nosotros la libertad para servirle o para rebelarnos contra Él de manera individual; afirmar lo contrario es una necedad.

Finalmente, la biblia es muy clara en que «la confesión negativa» no niega las bendiciones de Dios. Los Salmos están llenos de clamores a Dios para obtener liberación, y en el Salmo 55:22 y 1 Pedro 5:7 se nos exhorta a seguir ese ejemplo. Incluso Jesús fue ante el Padre celestial con claridad sobre la situación y solicitando una ayuda (Mateo 26:39). El Dios de la biblia no es un Santa Claus cósmico (Santiago 4:1-3). Él es un Padre amoroso que quiere estar involucrado en las vidas de Sus hijos, en lo bueno y en lo malo. Solo cuando nos humillamos a nosotros mismos y le pedimos ayuda, es que Él nos liberará de las circunstancias o nos dará la fortaleza para atravesarlas.

¿Tienen algún valor la confesión positiva? En cierto modo, aquellos que confían en que pueden resolver un problema, generalmente están más relajados y son más creativos. Se ha demostrado que un estado de ánimo optimista mejora la salud. Y las personas felices suelen tener suficiente distancia emocional entre ellos mismos y los demás para darse cuenta de pistas sutiles que podrían conducir al éxito de las operaciones comerciales y personales. Además, cuando alguien expresa constantemente los objetivos, estos se mantienen a la vanguardia; aquellos que constantemente piensan en conseguir más dinero, actuarán como corresponde.

Los peligros de la confesión positiva superan ampliamente los beneficios. Todas las ventajas que hemos enumerado son psicológicas y de alguna manera fisiológicas, no espirituales. El único beneficio espiritual que se tiene, es el hecho de que las personas que esperan que Dios se mueva, son más propensas a ver la mano de Dios en las situaciones. Pero las palabras no son magia. Nuestra función con nuestro Padre Celestial no es exigirle, sino pedirle ayuda, confiar y darnos cuenta de que nuestras bendiciones no dependen de la fortaleza de nuestra fe, sino de Su plan y Su poder.

Usado con permiso del Ministerio Got Questions

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