1/10 – Satura tu corazón con la Palabra de Dios

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Vivifícame conforme a Tu Palabra (Salmo 119)

 1/10 – Satura tu corazón con la Palabra de Dios

Nancy Leigh DeMoss

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Leslie Basham: Nancy Leigh DeMoss nos ofrece una oración extraída del Salmo 90, la manera perfecta para iniciar un Nuevo año.

Nancy Leigh DeMoss: ¡Establece la obra de tus manos en medio nuestro, sí, establece la obra de tus manos!” 

Leslie:  Este es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.  

Nancy: Bueno, ¡Feliz Año Nuevo! Espero que hayan tenido un fin año bendecido por Dios  y lleno de regocijo y que estén esperando grandes cosas de parte del Señor durante este nuevo año que se inicia.

Hoy tenemos un programa especial. Te adelanto que este año estaremos hablando mucho en  Aviva Nuestros Corazones sobre la importancia de la Palabra de Dios. En días recientes, a medida que he estado buscando al Señor en relación a los temas que debemos enfatizar en este año que recién comienza, lo que Dios ha puesto en mi corazón una y otra vez es la necesidad que todas tenemos de adentrarnos en la Palabra de Dios y de que la Palabra de Dios se grabe en nuestras mentes y corazones.

Porque muchas veces, al hablar con personas que están en situaciones de crisis o cuando leo correos de oyentes que están enfrentando dificultades mayores, me doy cuenta de que las personas necesitan dosis gigantescas, masivas de la Palabra de Dios para poder renovar sus mentes y sus corazones y para transformar sus vidas.

Así que Dios ha dirigido mi corazón a desafiarte con un reto, justo ahora al iniciar un nuevo año. Se trata de comprometernos a leer la Palabra de Dios cada día por el resto del año. Lo estamos llamando sencillamente, “El reto de leer la Biblia diariamente”.

Ahora, no estamos diciendo qué debes leer o la cantidad de páginas,  capítulos o versículos  que debes leer. Tampoco vamos a decirte cuándo debes hacerlo, si al amanecer o en las noches, pero si estoy apelando a que tomes este simple desafío de no dejar que pase un solo día de este año sin pasar tiempo en la Palabra de Dios.

Estaremos recordándote sobre este reto cada cierto tiempo a lo largo del año, pero a medida que comenzamos a hacer este énfasis en este primer día del nuevo año, más que pedirte que me escuches enseñar sobre la Palabra de Dios, quiero tomar el programa completo de hoy para motivarte a escuchar la Palabra.

Hace un tiempo algunos de nuestros productores me pidieron que grabara algunos de mis salmos favoritos, y crearon un bello fondo musical. No puedo pensar en una mejor forma de comenzar este nuevo año que llenar nuestras mentes con estos salmos.

Oh Señor, oro por nuestras oyentes—algunas están en casa haciendo quehaceres del hogar, algunas quizás están en un vehículo dirigiéndose a algún lugar junto con otros que le acompañan—todas en distintos lugares, haciendo cosas diferentes, pero te pido que Tú silencies nuestros corazones; que aquietes nuestros corazones.

Para muchas de nosotras, quizás los días que acaban de transcurrir han sido de mucha actividad; muchas fiestas, ocupaciones. Otras quizás se han sentido solitarias, están heridas o luchando con algunas circunstancias difíciles. Quizás haya algunas que están ilusionadas con comenzar un nuevo año. Donde sea que nos encuentres, Señor, oro para que aquietes nuestros corazones para recibir Tu Palabra y que nos puedas lavar con el agua de Tu Palabra.

Anima a tu pueblo. Fortalece nuestros corazones. Danos coraje , fe y esperanza en todo lo que necesitamos, a medida que iniciamos este año escuchándote hablarnos a través de Tu Palabra. Oro en el nombre de Jesús, amén.

Ahora, escuchemos algunas porciones de los Salmos:

Salmo 1:

¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores, sino que en la ley del SEÑOR está su deleite, y en su ley medita de día y de noche! Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera. No así los impíos, que son como paja que se lleva el viento. Por tanto, no se sostendrán los impíos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque el SEÑOR conoce el camino de los justos, mas el camino de los impíos perecerá.

Salmo 37:

No te irrites a causa de los malhechores; no tengas envidia de los que practican la iniquidad. Porque como la hierba pronto se secarán, y se marchitarán como la hierba verde. Confía en el SEÑOR, y haz el bien; habita en la tierra, y cultiva la fidelidad. Pon tu delicia en el SEÑOR, y Él te dará las peticiones de tu corazón. Encomienda al SEÑOR tu camino, confía en Él, y Él actuará; hará resplandecer tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía. Confía callado en el SEÑOR y espérale con paciencia; no te irrites a causa del que prospera en su camino, por el hombre que lleva a cabo sus intrigas. Deja la ira y abandona el furor; no te irrites, solo harías lo malo. Porque los malhechores serán exterminados, mas los que esperan en el SEÑOR poseerán la tierra. Un poco más y no existirá el impío; buscarás con cuidado su lugar, pero él no estará allí. Mas los humildes poseerán la tierra, y se deleitarán en abundante prosperidad. El impío trama contra el justo, y contra él rechina sus dientes. El Señor se ríe de él, porque ve que su día se acerca. Los impíos han sacado la espada y entesado el arco, para abatir al afligido y al necesitado, para matar a los de recto proceder. Su espada penetrará en su propio corazón, y sus arcos serán quebrados. Mejor es lo poco del justo que la abundancia de muchos impíos. Porque los brazos de los impíos serán quebrados; mas el SEÑOR sostiene a los justos. El SEÑOR conoce los días de los íntegros, y su herencia será perpetua. No serán avergonzados en el tiempo malo, y en días de hambre se saciarán. Pero los impíos perecerán, y los enemigos del SEÑOR serán como la hermosura de los prados; desaparecen, se desvanecen como el humo. El impío pide prestado y no paga, mas el justo es compasivo y da. Porque los que son bendecidos por el SEÑOR poseerán la tierra, pero los maldecidos por Él serán exterminados. Por el SEÑOR son ordenados los pasos del hombre, y el SEÑOR se deleita en su camino. Cuando caiga, no quedará derribado, porque el SEÑOR sostiene su mano. Yo fui joven, y ya soy viejo, y no he visto al justo desamparado, ni a su descendencia mendigando pan. Todo el día es compasivo y presta, y su descendencia es para bendición. Apártate del mal y haz el bien, y tendrás morada para siempre. Porque el SEÑOR ama la justicia, y no abandona a sus santos; ellos son preservados para siempre, pero la descendencia de los impíos será exterminada. Los justos poseerán la tierra, y para siempre morarán en ella.

La boca del justo profiere sabiduría y su lengua habla rectitud. La ley de su Dios está en su corazón; no vacilan sus pasos. El impío acecha al justo y procura matarlo. El SEÑOR no dejará al justo en sus manos, ni permitirá que lo condenen cuando sea juzgado.

Espera en el SEÑOR y guarda su camino, y Él te exaltará para que poseas la tierra; cuando los impíos sean exterminados, tú lo verás.

He visto al impío, violento, extenderse como frondoso árbol en su propio suelo. Luego pasó, y he aquí, ya no estaba; lo busqué, pero no se le halló.

Observa al que es íntegro, mira al que es recto; porque el hombre de paz tendrá descendencia. Pero los transgresores serán destruidos a una; la posteridad de los impíos será exterminada.

Mas la salvación de los justos viene del SEÑOR; Él es su fortaleza en el tiempo de la angustia. El SEÑOR los ayuda y los libra; los libra de los impíos y los salva, porque en Él se refugian.

Salmo 73:

Ciertamente Dios es bueno para con Israel, para con los de puro corazón. En cuanto a mí, mis pies estuvieron a punto de tropezar, casi resbalaron mis pasos. Porque tuve envidia de los arrogantes, al ver la prosperidad de los impíos. Porque no hay dolores en su muerte, y su cuerpo es robusto. No sufren penalidades como los mortales, ni son azotados como los demás hombres. Por tanto, el orgullo es su collar; el manto de la violencia los cubre. Los ojos se les saltan de gordura; se desborda su corazón con sus antojos.

Se mofan, y con maldad hablan de opresión; hablan desde su encumbrada posición. Contra el cielo han puesto su boca, y su lengua se pasea por la tierra. Por eso el pueblo de Dios vuelve a este lugar, y beben las aguas de la abundancia. Y dicen: ¿Cómo lo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en el Altísimo?

He aquí, estos son los impíos, y, siempre desahogados, han aumentado sus riquezas. Ciertamente en vano he guardado puro mi corazón y lavado mis manos en inocencia; pues he sido azotado todo el día y castigado cada mañana. Si yo hubiera dicho: Así hablaré, he aquí, habría traicionado a la generación de tus hijos.

Cuando pensaba, tratando de entender esto, fue difícil para mí, hasta que entré en el santuario de Dios; entonces comprendí el fin de ellos.

Ciertamente tú los pones en lugares resbaladizos; los arrojas a la destrucción. ¡Cómo son destruidos en un momento!        Son totalmente consumidos por terrores repentinos. Como un sueño del que despierta, oh Señor, cuando te levantes, despreciarás su apariencia. Cuando mi corazón se llenó de amargura, y en mi interior sentía punzadas, entonces era yo torpe y sin entendimiento; era como una bestia delante de ti.

Sin embargo, yo siempre estoy contigo; tú me has tomado de la mano derecha. Con tu consejo me guiarás, y después me recibirás en gloria. ¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti? Y fuera de ti, nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre.

Porque he aquí, los que están lejos de ti perecerán; tú has destruido a todos los que te son infieles. Mas para mí, estar cerca de Dios es mi bien; en DIOS el Señor he puesto mi refugio, para contar todas tus obras.

Salmo 90: 

Oración de Moisés, hombre de Dios.

SEÑOR, tú has sido un refugio para nosotros de generación en generación. Antes que los montes fueran engendrados, y nacieran la tierra y el mundo, desde la eternidad y hasta la eternidad, tú eres Dios.

Haces que el hombre vuelva a ser polvo, y dices: Volved, hijos de los hombres. Porque mil años ante tus ojos son como el día de ayer que ya pasó, y como una vigilia de la noche.

Tú los has barrido como un torrente, son como un sueño; son como la hierba que por la mañana reverdece; por la mañana florece y reverdece; al atardecer se marchita y se seca.

Porque hemos sido consumidos con tu ira, y por tu furor hemos sido conturbados. Has puesto nuestras iniquidades delante de ti, nuestros pecados secretos a la luz de tu presencia.

Porque por tu furor han declinado todos nuestros días; acabamos nuestros años como un suspiro. Los días de nuestra vida llegan a setenta años; y en caso de mayor vigor, a ochenta años. Con todo, su orgullo es solo trabajo y pesar, porque pronto pasa, y volamos. ¿Quién conoce el poder de tu ira, y tu furor conforme al temor que se te debe?

Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría. Vuelve, SEÑOR; ¿hasta cuándo? y compadécete de tus siervos. Sácianos por la mañana con tu misericordia, y cantaremos con gozo y nos alegraremos todos nuestros días. Alégranos conforme a los días que nos afligiste, y a los años en que vimos adversidad.

Manifiéstese tu obra a tus siervos, y tu majestad a sus hijos, y sea la gracia del Señor nuestro Dios sobre nosotros. Confirma, pues, sobre nosotros la obra de nuestras manos; sí, la obra de nuestras manos confirma.

Salmo 131

Señor, mi corazón no es soberbio, ni mis ojos altivos; no ando tras las grandezas, ni en cosas demasiado difíciles para mí; sino que he calmado y acallado mi alma; como niño destetado en el regazo de su madre, como niño destetado reposa en mí mi alma. Espera, oh Israel, en el Señor, desde ahora y para siempre. 

Leslie: No hay mejor forma de comenzar un Nuevo año que saturando nuestros corazones con la Palabra de Dios. Para hacer eso hemos estado escuchando a Nancy leer algunos Salmos.

Queremos animarte a comenzar este año sumergiéndote en la Palabra de Dios. ¿Aceptarías el reto de comprometerte a leer la Palabra de Dios cada día durante este año? No hay mejor resolución de Año Nuevo que dejar que la Palabra sea la que te transforme de adentro hacia afuera.

Si aceptas el reto, te invitamos a dejar una nota debajo de la transcripción de este programa. Visita AvivaNuestrosCorazones.com y déjanos saber que te unes a nosotros en este recorrido. 

Nancy: 

Salmos 34:

Bendeciré al Señor en todo tiempo; continuamente estará su alabanza en mi boca. En el Señor se gloriará mi alma; lo oirán los humildes y se regocijarán. Engrandeced al Señor conmigo, y exaltemos a una su nombre. Busqué al Señor, y Él me respondió, y me libró de todos mis temores.

Los que a Él miraron, fueron iluminados; sus rostros jamás serán avergonzados. Este pobre clamó, y el Señor le oyó, y lo salvó de todas sus angustias.

El ángel del Señor acampa alrededor de los que le temen, y los rescata. Probad y ved que el Señor es bueno. ¡Cuán bienaventurado es el hombre que en El se refugia! Temed al Señor, vosotros sus santos, pues nada les falta a aquellos que le temen.

Los leoncillos pasan necesidad y tienen hambre, mas los que buscan al Señor no carecerán de bien alguno.

Venid, hijos, escuchadme; os enseñaré el temor del Señor. ¿Quién es el hombre que desea vida y quiere muchos días para ver el bien? Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño. Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela. Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a su clamor. El rostro del Señor está contra los que hacen mal, para cortar de la tierra su memoria.

Claman los justos, y el Señor los oye, y los libra de todas sus angustias. Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón, y salva a los abatidos de espíritu. Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas lo libra el Señor. Él guarda todos sus huesos; ni uno de ellos es quebrantado. La maldad dará muerte al impío, y los que aborrecen al justo serán condenados. El Señor redime el alma de sus siervos; y no será condenado ninguno de los que en Él se refugian.

Salmo 145:

Te exaltaré mi Dios, oh Rey, y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre. Todos los días te bendeciré, y alabaré tu nombre eternamente y para siempre. Grande es el SEÑOR, y digno de ser alabado en gran manera; y su grandeza es inescrutable.

Una generación alabará tus obras a otra generación, y anunciará tus hechos poderosos. En el glorioso esplendor de tu majestad, y en tus maravillosas obras meditaré. Los hombres hablarán del poder de tus hechos portentosos, y yo contaré tu grandeza. Ellos proclamarán con entusiasmo la memoria de tu mucha bondad, y cantarán con gozo de tu justicia.

Clemente y compasivo es el SEÑOR, lento para la ira y grande en misericordia. El SEÑOR es bueno para con todos, y su compasión, sobre todas sus obras.

SEÑOR, tus obras todas te darán gracias, y tus santos te bendecirán. La gloria de tu reino dirán, y hablarán de tu poder, para dar a conocer a los hijos de los hombres tus hechos poderosos, y la gloria de la majestad de tu reino. Tu reino es reino por todos los siglos, y tu dominio permanece por todas las generaciones… El SEÑOR sostiene a todos los que caen, y levanta a todos los oprimidos. A ti miran los ojos de todos, y a su tiempo Tú les das su alimento. Abres tu mano, y sacias el deseo de todo ser viviente. Justo es el SEÑOR en todos sus caminos, y bondadoso en todos sus hechos. El SEÑOR está cerca de todos los que le invocan, de todos los que le invocan en verdad. Cumplirá el deseo de los que le temen, también escuchará su clamor y los salvará. El SEÑOR guarda a todos los que le aman, pero a todos los impíos destruirá. Mi boca proclamará la alabanza del SEÑOR; y toda carne bendecirá su santo nombre eternamente y para siempre.

Salmo 63:

Oh Dios, Tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua. Así te contemplaba en el santuario, para ver tu poder y tu gloria. Porque tu misericordia es mejor que la vida, mis labios te alabarán. Así te bendeciré mientras viva, en tu nombre alzaré mis manos. Como con médula y grosura está saciada mi alma; y con labios jubilosos te alaba mi boca. Cuando en mi lecho me acuerdo de ti, en ti medito durante las vigilias de la noche. Porque tú has sido mi socorro, y a la sombra de tus alas canto gozoso. A ti se aferra mi alma; tu diestra me sostiene. Pero los que buscan mi vida para destruirla, caerán a las profundidades de la tierra. Serán entregados al poder de la espada; presa serán de las zorras. Mas el rey se regocijará en Dios; y todo el que por Él jura se gloriará, porque la boca de los que dicen mentiras será cerrada. 

Leslie: ¡Qué maravilloso comenzar el año permitiendo que la Palabra de Dios nos lave por completo. Nancy Leigh DeMoss ha estado leyendo algunos de sus salmos favoritos.

Nancy, estoy segura de que muchas oyentes apreciaron este programa… es maravilloso tomarse un tiempo extendido para escuchar la Palabra de Dios..

Nancy: Sí, yo creo que es algo tan maravilloso y tan necesario en esta cultura caótica en que  vivimos; tan solo dejar que la Palabra de Dios lave nuestras almas. Así que estoy agradecida de que hayamos tenido ese tiempo hoy, y espero que en el 2014 este se convierta en un hábito diario para cada oyente.

Y quiero retar a cada persona que escucha mi voz hoy: ¿Harías un compromiso, con la ayuda de Dios, de leer algo de la Palabra de Dios cada día a lo largo de este año?

No te estoy diciendo la longitud de la porción que debes leer o a que hora debes levantarte, solo que puedas tomar un tiempo para incorporar en tu día, y llevar la Palabra de Dios a tu mente y a tu corazón. No te intimides con lo que esto implica o con el tiempo que te va a tomar. Solo di “Sí, Nancy, quiero unirme a ti en leer algo de la Palabra de Dios cada día del 2014”.

Luego quiero animarte a ir un paso más allá y que visites AvivaNuestrosCorazones.com y nos dejes saber que has aceptado este reto.

Allí seguramente verás otras mujeres que se han sentido movidas a aceptar el desafío también y sentirás que no estás sola en este recorrido. Allí también podrás interactuar con otras y compartir lo que Dios te va mostrand o a lo largo del año a través de Su Palabra. Este sentido de comunidad te ayudará a mantenerte en el camino.

Ahora bien, mañana nos embarcaremos en un estudio de un poema asombroso, contenido en el capítulo más largo de la Biblia.  Espero que regreses para que juntas estudiemos el Salmo 119. De hecho, tal vez quieras tomarte unos quince minutos entre hoy y mañana para buscar en tu Biblia y leer el Salmo 119 completo. Pídele al Señor que prepare tu corazón para lo que Él tiene para nosotras en estos próximos días.

Te esperamos mañana para iniciar nuestro estudio del Salmo 119, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tenemos algunos artículos en Español disponibles en esta página de www.AvivaNuestrosCorazones.com. Usted puede imprimirlos y usarlos. Visite este enlace para que vea los temas disponibles: PDF Downloads.

Derechos Reservados. Aviva Nuestros Corazones. Escrito por Nancy Leigh DeMoss. Usado con permiso. www.AvivaNuestrosCorazones.com.

Poderoso defensor

Isha – Salmos

DÍA 58 – Salmo 35

Dosis: Justicia

Poderoso defensor

”Defiéndeme, SEÑOR, de los que me atacan; combate a los que me combaten. Toma tu adarga, tu escudo, y acude en mi ayuda. Empuña la lanza y el hacha, y haz frente a los que me persiguen. Quiero oírte decir: «Yo soy tu salvación.» (Salmo 35:1–3) (NVI)

¿Alguna vez te sentiste tan vulnerable al punto de necesitar que alguien te defienda? Parece ser que David era víctima de persecución, ataques e injusticias por parte de enemigos que él no había buscado. Entonces apela al Juez justo de los cielos con una súplica conmovedora, que vindique su inocencia. En su oración le pide a Dios que sea Él quien pelee a su favor y que frustre los planes malvados que quieren terminar con su vida:

“Queden confundidos y avergonzados los que procuran matarme; retrocedan humillados los que traman mi ruina. Sean como la paja en el viento, acosados por el ángel del SEÑOR; sea su senda oscura y resbalosa, perseguidos por el ángel del SEÑOR. Ya que sin motivo me tendieron una trampa, y sin motivo cavaron una fosa para mí, que la ruina los tome por sorpresa; que caigan en su propia trampa, en la fosa que ellos mismos cavaron.”

Este es una oración imprecatoria y extraña, en boca de alguien que intenta cumplir el principio de paz y “amor a los enemigos”. Pero nos confirma que no debemos tomar la venganza o la revancha en nuestras manos sino “estad quietos” y esperar en fe que sea Dios quien obre la liberación que necesitamos. Una vez que David encomienda su causa a Dios no duda que éste lo ayudará: “Así mi alma se alegrará en el SEÑOR y se deleitará en su salvación; así todo mi ser exclamará: «¿Quién como tú, SEÑOR? Tú libras de los poderosos a los pobres; a los pobres y necesitados libras de aquellos que los explotan.»

Pero tal vez lo que más conmueve es el lamento de David, por sus adversarios, ya que éstos antes fueron sus amigos, o personas a las que él les había dado pruebas de amistad y solidaridad: “Se presentan testigos despiadados y me preguntan cosas que yo ignoro. Me devuelven mal por bien, y eso me hiere en el alma; pues cuando ellos enfermaban yo me vestía de luto, me afligía y ayunaba. ¡Ay, si pudiera retractarme de mis oraciones! Me vestía yo de luto, como por un amigo o un hermano. Afligido, inclinaba la cabeza, como si llorara por mi madre.”

Si te has sentido traicionada a este extremo, si personas que cobijaste o ayudaste te dieron la espalda, aprende a confiar como David en la acción de Dios, Él puede desbaratar cualquier complot contra tu vida. Si lees el salmo completo, comprobarás que David describe todas las maldades que le hacen pero finalmente alaba a Dios anticipándose a la victoria que Él le dará: “Pero lancen voces de alegría y regocijo los que apoyan mi causa, y digan siempre: «Exaltado sea el SEÑOR, quien se deleita en el bienestar de su siervo.»

Con mi lengua proclamaré tu justicia, y todo el día te alabaré.”

Oración: Señor enséñame a confiar en ti en mis batallas personales y líbrame de injusticias. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 73). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Perfección divina

Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Mateo 5:48

Perfección divina

Tomémonos el tiempo para reflexionar sobre la perfección de nuestro Dios. Esto nos animará a confiar plenamente en él.

Dios es perfecto en:

– Sus actos: “Él es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; es justo y recto” (Deuteronomio 32:4).

– Su manera de actuar: “En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra del Señor. Escudo es a todos los que en él esperan” (2 Samuel 22:31).

– Su conocimiento: “¿Has conocido tú las diferencias de las nubes, las maravillas del Perfecto en sabiduría?” (Job 37:16).

– Su palabra: “La ley del Señor es perfecta, que convierte el alma” (Salmo 19:7).

– Su voluntad: “Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2).

– Su bondad: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación” (Santiago 1:17).

– Su amor: “Dios es amor… En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor” (1 Juan 4:16, 18).

– Su paz: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado” (Isaías 26:3).

– Su paciencia: “¿Menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” (Romanos 2:4).

Nehemías 8 – Juan 10 – Salmo 119:17-24 – Proverbios 25:27-28

Contenido publicado por Alimentemos El Alma con autorización y permiso de:

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

 

EXALTACIÓN DE LOS POBRES

Octubre 21

EXALTACIÓN DE LOS POBRES

El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación.

Santiago 1:9

El versículo de hoy es una orden de que el cristiano pobre se regocije. Un cristiano que es económicamente pobre tal vez no tenga nada en el mundo material de qué regocijarse, pero puede regocijarse en el conocimiento de que Dios lo está exaltando espiritualmente en su posición delante de Dios. Pudiera tener hambre, pero tiene el pan de vida. Pudiera tener sed, pero tiene el agua de vida. Pudiera ser pobre, pero tiene riquezas eternas. Pudiera no tener un hogar satisfactorio aquí, pero tiene un glorioso hogar en la vida venidera. En esta vida pudiera tener pruebas, pero Dios las está usando para perfeccionarlo y exaltarlo espiritualmente.

El cristiano desposeído puede aceptar sus pruebas gracias a la esperanza de recibir una herencia incorruptible e incontaminada que nunca se desvanecerá (1 P. 1:4). Las verdaderas riquezas nos pertenecen, de modo que la pobreza es una prueba de corta duración que puede resistirse cuando miramos hacia delante a un tiempo glorioso de exaltación.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

28 – Cuando las Emociones Gobiernan “La Ira” – 2da. parte

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

28 – Cuando las Emociones Gobiernan “La Ira” – 2da. parte

 

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org/

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La venida del Reino

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

La venida del Reino

R.C.Sproul

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Mientras continuamos con el estudio del drama de la redención, una de las cosas que he estado tratando de darles a entender es la manera en que ese patrón armonioso y unificado fluye a través del Antiguo Testamento hacia el Nuevo Testamento. Recuerden la famosa frase de Agustín cuando dijo que, “El Nuevo estuvo oculto en el Antiguo, y el Antiguo está revelado en el Nuevo”.

Lo que San Agustín estuvo diciendo es que si los cristianos van a entender el contenido de su fe, no pueden ignorar el Antiguo Testamento porque toda la preparación para la venida de Cristo toma lugar en esa historia, y el Antiguo Testamento anuncia la venida de Cristo, predice la venida de Cristo, y establece el marco de referencia para la venida de Cristo. Además, el Antiguo Testamento nos revela el carácter del Padre y el carácter de la ley del Padre, por la cual entendemos el ministerio de Jesús y el evangelio. Sin la ley como marco de referencia, el evangelio no podrá ser nunca entendido propiamente como evangelio.

Y les digo esto porque quizás estamos viviendo un tiempo de descuido sin precedentes del Antiguo Testamento. Ahora, si observamos ambos testamentos y vemos los patrones que se entrelazan a través de todo el tejido de las Escrituras, uno que se destaca como el motivo central en todo el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento es este concepto singular: Es un concepto que llamamos “El Reino de Dios”. El Reino de Dios. John Bright, el famoso arqueólogo y erudito del Antiguo Testamento, una vez escribió un libro con este simple título, “Reino de Dios”.

En el libro mostró cómo este motivo corre a lo largo de toda la Escritura y unos de los temas recurrentes de la Biblia que no debiéramos olvidar en términos del entendimiento del drama de la redención. Sabemos, por ejemplo, que en el Antiguo Testamento, al principio el rey sobre este mundo era Dios mismo, y cuando Él estableció a Adán y Eva en el Paraíso, les dio dominio sobre todo el resto de las criaturas en el planeta.

Pero ellos eran delegados, o lo que conocemos como “vice-regentes” “vice-reyes” “reyes vasallos”, pero el rey supremo sobre el cielo y la tierra era Dios mismo. Y uno de los títulos para Dios en el Antiguo Testamento es el título «Melek”, una palabra hebrea para “rey”. Y así al principio, Dios es visto y es glorificado como el Rey de la Creación. El Dios de los ejércitos. Él es el Señor Todopoderoso quien gobierna sobre su creación de forma soberana, y este rey en el drama de la redención creó una nación única con los judíos y les dio como destino y obligación el ser un real sacerdocio.

Un real sacerdocio—que es uno que estuvo al servicio del monarca, quien era Dios. Y Dios iba a ser su Señor sobre ellos, y los sacerdotes iban a dar testimonio de su realeza—realeza divina—al resto del mundo. Pero lo que pasó muy al principio fue de que después que Dios creó esta nación—sacándolos de la servidumbre y la esclavitud en Egipto y llamándolos su propio pueblo escogido, dándoles su ley en el Monte Sinaí—el pueblo deambuló en el desierto por 40 años antes de que fueran capaces de entrar en la Tierra Prometida.

Y luego hubo un largo período de conquista en Canaán. Ahora, durante ese período, tenemos lo que es llamado como la “anfictionía” o “el período de los jueces”. Y la anfictionía en Israel era la manera en la cual la nación estaba estructurada políticamente. No había parlamento, no había un presidente, no había un rey—o un rey terrestre—sino que Israel estuvo organizada por un tipo de federación libre de tribus—la tribu de Dan, la tribu de Rubén, la tribu de Leví y las demás.

Y algunas veces ellos recibirían el llamado de ir de una tribu a otra cuando necesitaban ayuda debido a que alguna estaba siendo invadida por un poder extranjero. Y ellos actuarían juntos. Y durante ese tiempo, el líder nacional sería alguien que habría sido levantado por Dios y consagrado por el Espíritu Santo con un poder y dones extraordinarios. Ellos eran llamados “jueces”. Gente como Débora, Sansón y Gedeón, por ejemplo, en el libro de los Jueces estuvieron ejerciendo ese tipo de liderazgo. Y luego vemos que finalmente el tiempo de los jueces llegó hasta Elí, y luego de Elí a Samuel.

Ahora, cuando Samuel estuvo juzgando al pueblo, ellos empezaron a ponerse impacientes y fueron a Samuel con un pedido, que era el siguiente: “Queremos tener un rey, así como todas las otras naciones tienen reyes”. En otras palabras, lo que pasó fue que el pueblo judío empezó a despreciar su singularidad. Empezaron a rechazar su vocación singular—ser un pueblo especial consagrado por Dios para ser diferente entre las otras naciones.

Ahora, tuvieron el deseo de copiar a las otras naciones, conformarse a lo que estuviera de moda, al patrón político en el mundo antiguo. Y ellos dijeron, “queremos un rey. Todos tienen un rey. ¿Por qué no podemos tener un rey?”

Y Samuel llevó su pedido a Dios; y si lo recuerdas Dios estaba furioso y dijo que el pueblo lo había rechazado a Él como rey. Y Samuel estaba sintiendo como si ellos lo habían rechazado a él, y Dios le dijo que ellos no lo rechazaban a él, Samuel, como su juez. Que lo rechazan a Él como su rey.

Esto era de lejos mucho más serio que el ser solo sediciosos y rebeldes contra un juez en particular que estuviera sobre ellos—es decir, Samuel—sino que en vez de eso había un completo rechazo de Dios como su monarca y como su rey. Ahora vamos a dejar que ellos tengan un rey, y les daremos un rey. Dile al pueblo que ellos pueden tener su rey, pero que sus reyes los oprimirán, les impondrán impuestos pesados, tomarán sus carruajes, tomarán los caballos, y peor aún, ellos reclutarán a sus hijos para sus ejércitos.

Y ellos que pensaban que iban a tener una vida mucho mejor, pero van a tener una vida mucho peor tan pronto como ellos empiecen a imitar los patrones de vida que encuentran en las naciones paganas alrededor de ellos. Y con eso la monarquía fue establecida, y fue un gran problema desde el mismo inicio.

El primer rey que fue ungido fue Saúl, y sabemos que Saúl llegó a ser terriblemente malo. Y luego, finalmente, David fue elevado al trono de Israel luego de años y años de lucha. Él fue amigo de Dios y se nos dice que fue un hombre conforme al corazón de Dios. Pero aun David cometió toda clase de atrocidades, pero al menos condujo a una edad de oro para Israel, y estuvo consagrado al Dios del Pacto tal como lo revela tan claramente el Libro de los Salmos.

Pero tan pronto como David murió, su hijo Salomón subió al trono y él instituyó la “leva”, que era una norma que esclavizaba a su propia gente con el fin de tener mano de obra barata para ser usada en los inmensos proyectos de construcción de Salomón.

Y la ironía de todo esto es que el pueblo judío tenía la llave de la cerradura cuando ellos habían sido todos rescatados y liberados de la esclavitud en la que habían estado por el Faraón en Egipto. El faraón los usó como mano de obra esclava para construir las ciudades almacén del antiguo Egipto.

Salomón hizo lo mismo, y luego después de Salomón, podrían decir que el reino—la monarquía judía—alcanzó su pináculo durante su segundo rey. La edad de oro de Israel fue durante David. El período dorado empezó a perder brillo y empezó a tener serios defectos ya con el reinado de Salomón. Y después del reino de Salomón, el oro se oxidó completamente mientras el reino es dividido entre el hijo de Salomón, Roboam, y el líder de Israel, Jeroboam.

Y luego hubo un conflicto y una guerra civil sin fin entre las dos partes de la nación, el reino del norte y el reino del sur, hasta que finalmente el reino del norte cae, y el pueblo es tomado y llevado a la cautividad. Y luego más tarde, el reino del sur cae, y ellos son tomados y llevados a la cautividad. Y durante ese período de desintegración, los profetas estuvieron dando un buen mensaje acerca del futuro junto con un mensaje de juicio.

Ellos decían que algún día el lugar caído de David sería restaurado—que la gloria regresaría con un rey como David, y aquí es donde tenemos el desarrollo total de las profecías del mesías que vendría. Esto tenía intrigado al pueblo de Israel porque ellos esperaban la recuperación de esos buenos días antiguos, la restauración de la unidad de la nación, de la fortaleza de la nación, de la grandeza de la nación, la gloria de la nación, tal como fue bajo el reinado del rey David.

Y así ellos anhelaban la venida del Mesías que restauraría la monarquía en toda su gloria. Luego la voz de la profecía termina en el Antiguo Testamento con la muerte de Malaquías, y entre las páginas finales de la profecía de Malaquías y las primeras páginas del Nuevo Testamento, un período de tiempo de 400 años han pasado.

Ahora, necesitamos pensar en esto porque tenemos la tendencia a comprimir la historia antigua y pensar en ese pueblo que podría estar separado por 300 o 400 años como si fueran contemporáneos, cuando, de hecho, el Antiguo Testamento cubre un par de miles de años de historia judía. Y luego tenemos este paréntesis de 400 años donde no hay una palabra de Dios. Ninguna profecía es escuchada en la tierra. Dios está callado a su pueblo.

Ellos habían estado acostumbrados a las profecías de Jeremías y de Isaías, Miqueas y Nahúm, Joel y todos los demás, y ahora, de repente, Dios está callado por ¡400 años! Piénsalo. Vayamos atrás 400 años. Estamos de vuelta en el siglo XVI. Estás de vuelta en los 1590s.

Eso es más o menos 30 años antes de que los peregrinos pongan pie en Norteamérica. Hay un montón de historia que toma lugar en los últimos 400 años en el mundo. Y por todo ese período de tiempo, Dios está absolutamente callado hasta que el rol y el oficio de profeta es instituido nuevamente en medio del pueblo judío. Cuando este hombre sale del desierto—el cual era el lugar de encuentro tradicional entre Dios y sus profetas—como Elías en el Antiguo Testamento. Este es un hombre con una gran auto-denuncia.

Él ha vivido de miel y vegetales silvestres, langostas y miel. Su nombre era Juan el Bautista. Él era un asceta y sale del desierto con un anuncio. Primero hay un llamado solemne. Él es el nuevo procurador del pacto, y el primer llamado al pueblo es, ¿cuál? ¡Arrepiéntanse! Ese es su mensaje. Antes de nada, Arrepiéntanse. Y luego les da una razón para el arrepentimiento. Él dice, “Arrepiéntanse porque el reino de los cielos se ha acercado”.

Juan está diciendo ahora que hay un tiempo de crisis, un tiempo de juicio que ha caído sobre el pueblo y que todos están llamados a arrepentirse debido a este momento crítico en el drama de la redención. Y tal momento que él está anunciando es la apertura, la llegada del reino de Dios prometido—la restauración del reino de Dios sobre su pueblo. Y él hace una cosa extraordinaria. Él llama a todo el pueblo de la nación al río Jordán para ser bautizados. Hay mucha confusión al respecto. El bautismo de Juan no es el mismo del bautismo de Jesús y el bautismo del Nuevo Testamento.

Era un bautismo preparatorio, específicamente diseñado para que los judíos estén limpios cuando el rey venga. Es un período inter-testamentario, una práctica desarrollada entre los judíos. Si un pagano o un gentil deseaba convertirse al judaísmo, tal persona tenía que pasar por una ceremonia de purificación ritual que era llamado algo así como el “bautismo del prosélito”. Ahora, los judíos no tenían que ser bautizados porque ellos no eran considerados inmundos; pero los gentiles eran considerados inmundos.

Y si un gentil quería llegar a ser judío, no solo tenía que abrazar las doctrinas del judaísmo y lo demás, sino que tenía que tomar un baño porque estaba inmundo. Él era extranjero y un extraño para con el pacto. Y por eso tal ceremonia tomaba lugar cuando en el período inter-testamentario los convertidos fueron llamados al bautismo.

Bueno, aquí viene saliendo Juan el Bautista del desierto, y no está llamado a los paganos y a los gentiles al bautismo; está llamando a los judíos a ser bautizados. Y las autoridades religiosas en Jerusalén están enfurecidos. Están disgustados. “¿Qué quieres decir con que tenemos que ser bautizados? ¡Somos los hijos de Abraham!” Estaban indignados.

Se sentían insultados ante la sola sugerencia de que necesitaban tener un rito de limpieza ceremonial. Pero había una razón para eso. Juan estaba diciendo que vean que hay un nuevo capítulo siendo escrito en ese momento en la historia de redención. El reino de Dios está cerca.

Nuestro rey está por aparecer, y ellos no están listos para Él. Necesitaban tomar un baño porque ellos, como pueblo de Dios, están inmundos. Y él anuncia la llegada del reino de Dios. Ahora, el énfasis en su anuncio, amados, está en su cercanía radical. Observen que los profetas en el Antiguo Testamento hablaron acerca de la venida del reino en el futuro, pero éste era indefinido. Era vago—en algún momento nuestro príncipe volverá. En algún momento en el futuro, Dios va a enviar su Mesías.

En algún momento en el futuro, el rey de Dios como David vendrá a la tierra. Y lo que Juan estaba diciendo es, ¡Está cerca! No solo en algún momento en el futuro indefinido, sino que está por pasar. Y él usa dos metáforas para describirlo.

Él dice, por un lado, “El hacha está puesta a la raíz de los árboles”. No es como si el leñador estuviera cortando la parte exterior de la corteza, sino que ha penetrado hasta el centro mismo del árbol. Esa imagen sugiere que un golpe más del hacha y el árbol terminará derrumbándose.

Y también dice, “El bieldo está en su mano—esto es que el momento de la cosecha está por producirse. El instrumento que el granjero utiliza para separar la paja del trigo ya ha sido completamente hundido en la pila donde está la mixtura de paja y trigo.

Y él está a punto de tirarlo al aire y dejar que el viento se lleve la paja consigo. Es un período de profunda crisis. Entonces viene Jesús, y Él está predicando el evangelio. Ahora, la palabra “evangelio” que ya hemos observado en otros contextos, pero déjenme decir esto de ella. En el Nuevo Testamento hay diferentes maneras en las que el término “evangelio” es usado. Si le pregunto hoy a una persona, “¿qué es el evangelio?” De seguro diría, “Bueno, el evangelio es uno de los cuatro libros que enseñan de la vida de Jesús—el evangelio de Mateo, Marcos, Lucas y Juan”.

Los llamemos evangelios porque son un género literario particular, una forma de presentar una biografía mostrando a la persona y obra de Jesús. Cuando leemos a Pablo, cuando Pablo habla del evangelio, habla del “evangelio de Jesucristo” porque para Pablo el contenido del evangelio es la vida y la obra de Jesús. Esas son las Buenas Noticias—cómo ha cumplido este drama de redención en su propia persona y a través de su propia obra.

Pero cuando Jesús predica el evangelio, él no habla de un libro, y Jesús no dice, “estoy por predicarte el evangelio de Jesucristo”. El evangelio que Jesús proclama es el evangelio del reino. Puedes notar eso mientras lees la Biblia; de forma particular mientras lees los evangelios y mientras escuchas las enseñanzas de Jesús.

Mucho de su enseñanza se centra alrededor de parábolas—muchas clases de parábolas. Pero, ¿cuál es el motivo principal de las parábolas de Jesús? Vean si esto les suena. Mientras Jesús enseña a sus oyentes, les diría: “El Reino de los Cielos es semejante a…” o “El reino de los cielos es como esto…”. O en su ministerio de sanidad diría, “Pero si yo por el dedo de Dios echo fuera demonios, entonces el reino de Dios ha llegado a vosotros”. Él está anunciando el principio y la intromisión del Reino de Dios.

En Mateo 22 leemos esta parábola. “Tomando la palabra, les habló otra vez en parábolas, diciendo: El reino de los cielos puede compararse a un rey que hizo un banquete de bodas para su hijo. Y envió a sus siervos a llamar a los que habían sido invitados a las bodas, pero no quisieron venir…”

Ustedes saben cómo continúa la parábola. El rey está invitando al pueblo a la fiesta de bodas y la llegada del matrimonio del hijo del rey, pero todo el mundo está muy ocupado. Nadie quiere ir, y ellos están ignorando esta celebración del clímax del reino de Dios. Y así Dios dice que está bien, que ellos no vengan. Que ahora vayan por los caminos y los senderos y que traigan esos extranjeros y esos extraños, gente que no tenga dinero. Que los lleven porque su hijo será honrado. El rey va ser reconocido con propiedad.

Y toda esta parábola está enfocada en la venida del rey, el rey que es rechazado por su propia gente. Y así, si es que vamos a entender todo el patrón de la Escritura, no nos atrevemos a pasar por alto esta idea central e importante del reino de Dios que comienza en las primeras páginas de la Biblia y se extiende hasta el libro del fin, o el Apocalipsis, donde se celebra la entronización de Cristo, y los ángeles del cielo cantan, “El cordero que fue inmolado digno es de recibir el poder, las riquezas… el honor, la gloria y la alabanza… [porque su reino será] por los siglos de los siglos”. Cuán a menudo has pensado en términos de esta idea central del Nuevo Testamento—el reino de Dios? No vivimos en una monarquía en Estados Unidos.

De hecho, le tenemos una establecida alergia a los monarcas. Sin embargo, cada cristiano vive en una monarquía donde Cristo es llamado el Rey de reyes y el Señor de señores. Creo que uno de los errores más tristes que se ha difundido a través de una teología defectuosa es la idea de que el reino de Dios ya ha llegado a su plenitud. Hay quienes enseñan lo que se llama «escatología realizada», que dice que ya no nos queda esperar nada en términos de la consumación del reino de Dios.

Creo que esto corre de forma contraria al Nuevo Testamento, el cual promete todavía un futuro para el pueblo de Dios, donde el reino de Cristo se manifestará visiblemente a su regreso. Pero hay otra seria distorsión, y es una posición que enseña—y ha sido muy difundido—que el reino de Dios es completamente futuro, que el reino de Dios no ha llegado de ninguna manera, estado o forma hasta el momento.

Y creo que esa posición no tiene el anuncio fundamental de Jesús mismo, el evangelio del reino de Dios, el cual ya ha empezado. El reino de Dios ha empezado, y nuestro rey ya ha sido coronado. Él ya fue coronado e investido. Y mientras estoy hablando, Jesucristo es ya el Rey de reyes y Señor de señores. Eso es una realidad. Y el pueblo de Dios debe vivir como súbditos en una monarquía, sujetos a nuestro Rey.

 

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

 5/5 – Calle Fulton

Aviva Nuestros Corazones

Serie: En busca de Dios

La honestidad: El silencio no siempre es oro

 5/5 – Calle Fulton

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/calle-fulton2/

Nancy DeMoss de Wolgemuth: En horas del mediodía, la calle Fulton, en el distrito financiero de Nueva York, es un lugar ocupado con hombres y mujeres de negocios que se dirigen apurados a restaurantes y a reuniones. Algunos vendedores callejeros se colocan en la esquina de las calles Fulton y Williams, ofreciendo un almuerzo rápido. Esta calle está localizada a unas tres cuadras del lugar donde estaban las Torres Gemelas y a la hora del almuerzo los turistas se mezclan con la multitud.

Pocas personas que caminan por la calle Fulton cerca de la esquina con la calle Williams reconocen el significado de ese lugar. Muchos de ellos no saben lo que pasó allí hace 150 años entre un grupo de hombres de negocios en su hora de almuerzo.

El miércoles 23 de septiembre de 1857, un pequeño grupo de hombres de negocios se reunió a orar en la Iglesia Holandesa del Norte (North Dutch Reform Church) de la calle Fulton. Esa reunión marcó el inicio de un avivamiento que se extendería por toda la nación. Este avivamiento aumentó la asistencia a las iglesias, cambió la conducta de las personas e inspiró nuevos esfuerzos misioneros.

Pero más que nada, el avivamiento inspiró al pueblo de Dios a orar.

Carmen: Este es tu programa Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Estamos compartiendo la serie llamada En Busca de Dios, sobre el avivamiento personal. Hoy hablaremos sobre un avivamiento que tuvo un gran impacto en Nueva York, luego en otras ciudades del este, del centro y del sur de los EEUU, y finalmente a través de toda la nación, hace ya más de 150 años.

Nancy: Al avivamiento de oración de 1857 a veces se le llama el Avivamiento Laico. Contrario a otros avivamientos históricos, no hubo ningún predicador reconocido en medio de ese avivamiento.

Para que entendamos el contexto, es preciso señalar que Estados Unidos se encontraba en aquellos momentos en la cima de la Revolución Industrial. La gente estaba haciendo dinero a raudales. La mayoría no sentía gran necesidad de Dios ni de la oración.

En medio de aquel escenario, en Su Providencia, Dios levantó un laico que sentía una gran carga por la condición espiritual de la gente en la Ciudad de Nueva York. Me imagino que este laico no tenía la menor idea de cuán grandemente Dios usaría su vida y sus esfuerzos en el gran Avivamiento de Oración.

Jonathan Brownson es el ministro de oración de la Iglesia Reformada en Estados Unidos. Nos cuenta el trasfondo de este hombre.

Jonathan Brownson: Bueno, Jeremiah Lanphier era un hombre de negocios. Se mudó a la ciudad de Nueva York para empezar un negocio de confección de ropas. Se mudó a unas instalaciones localizadas en el centro de Manhattan y se convirtió, alrededor de las horas del mediodía, en una iglesia de Manhattan. La hora de su conversión tiene un gran significado y la veremos hacia el final de la historia.

Después de su conversión, el liderazgo de la iglesia North Dutch le pidió si podía servir como misionero laico allí.

Nancy: La iglesia decidió contratar este misionero laico porque estaban perdiendo miembros.

Jonathan: Lo que estaba sucediendo en la iglesia North Dutch es similar a lo que ocurre en las zonas metropolitanas en la actualidad—los negocios se estaban moviendo hacia Manhattan y los miembros de la iglesia se mudaban lejos del área.

Lyle Dorsett: Vemos que la asistencia a las Iglesias empezó a disminuir en los inicios de 1850.

Nancy: Esta es Lyle Dorsett, profesora de Formación Cristiana y Ministerio de Wheaton College.

Lyle: El crecimiento de las Iglesias —en número de personas asistiendo—había disminuido significativamente. Nuestras estadísticas de esa época no son completamente confiables, pero sí tenemos conocimiento de esto.

Nancy: En la medida en que se aceleraba el ritmo de vida, las personas parecían menos sintonizadas con los asuntos espirituales y los desacuerdos sobre la migración y la esclavitud causaban tensiones.

Lyle: En 1850, Estados Unidos crecía rápidamente. Hubo un rápido crecimiento de las zonas industriales y urbanas. Las ciudades estaban en apogeo. Las industrias estaban creciendo. Las líneas ferroviarias se estaban instalando por todo el país. Se habían traído muchas personas al país para trabajar.

Siempre había mucha tensión con estos asuntos. Siempre que tienes mucha gente llegando a un país o que tienes un crecimiento vertiginoso, las personas se dislocan social, psicológica y emocionalmente.

Nancy: En este ambiente, el nuevo misionero laico comenzó su labor. La iglesia describía el trabajo de Lanphier de la siguiente manera:

Hombre: Esta asamblea, que se encontraba ansiosa debido a la pobreza espiritual de esta parte de la ciudad, y viendo la necesidad de empezar las labores necesarias para que se predicase el evangelio a los pobres, obtuvo los servicios de este laico piadoso, el señor J.C. Lanphier. El dedicaría su tiempo y esfuerzos para explorar esta parte baja de la ciudad.

Jonathan: El principal objetivo de Jeremiah —cuando fue contratado en Julio de 1857—era tocar las puertas de las residencias del vecindario e invitar a las personas a la Escuela Dominical y a venir a la iglesia para llenar los nuevos bancos.

Empezó en Julio de 1857 y trabajó por un par de meses. No conocemos todo lo que vino a su mente, pero me imagino que estaba exhausto luego de tocar un buen número de puertas. Decidió que empezaría a tocar las puertas del cielo antes de tocar las puertas terrenales que se resistían.

Nancy: Hemos compartido ya sobre las reuniones de oración matutinas en Boston y la ciudad de Nueva York. Los creyentes se reunían para pedirle a Dios que avivara Su Pueblo. Esta tenía mas o menos el mismo fin, pero con la diferencia de que sería al mediodía.

Kevin Adams: Esa era la diferencia de estas reuniones de oración —se celebraban al mediodía.

Nancy: Este es el pastor y escritor, Kevin Adams.

Kevin: Claro, había reuniones de oración que se celebraban en diferentes horas en el pasado. Pero una reunión de oración al mediodía era algo bastante raro.

Nancy: Las reuniones de oración iniciadas por Lanphier, se celebraban a la misma hora que él se había convertido.

Kevin: Él tenia una gran convicción sobre esto —quería que la gente (principalmente los hombres que trabajaban en la zona de negocios de Nueva York) se reunieran a orar –a interceder, durante su tiempo de almuerzo. Sentía una gran carga por esto.

Jonathan: La idea era que la gente tomara cinco o diez minutos —o el tiempo que pudieran tomar— durante el mediodía. Se reunirían y compartirían motivos de oración o serían parte del tiempo de oración por un corto tiempo y luego volverían a trabajar.

Kevin: Empezó hablando con algunos de sus amigos. Entregaba algunos tratados y luego invitaba a la gente a asistir a la reunión de oración.

Jonathan: La primera reunión de oración tomó lugar el 23 de septiembre de 1857, y fue liderada por Jeremiah Calvin Lanphier.

Kevin: El esperó durante media hora y nadie apareció!! Imagínate como se habrá sentido.

Jonathan: Me imagino que estaba bastante desmotivado luego de media hora de estar solo.

Kevin: Pero al final de la hora, cinco personas llegaron y empezaron a orar.

Jonathan: No pasó mucho tiempo antes de que los asistentes a la reunión se multiplicaran.

Kevin: Dijo “La próxima semana reunámonos de nuevo para orar.” En esta ocasión 20 personas se presentaron! La semana siguiente se presentaron más personas!

Nancy: En la Providencia de Dios, la explosión de esta reunión de oración coincidió con los problemas financieros del país. Aquí está Lyle Dorsett.

Lyle Dorsett: Hubo un pánico financiero que empezó con el Banco de Filadelfia el 25 y 26 de Septiembre de 1857. Se expandió por todos los Estados Unidos y Canadá. Para mediados de Octubre el pánico se había dispersado por todos los Estados Unidos y Canadá. En aquél momento alcanzó muchos otros bancos y ciertamente desde Octubre hasta finales de 1857 se le conoció como el Pánico Financiero de 1857.

Hombre: Esto apareció en el periódico “El Observador” de Nueva York, el 15 de Octubre. «Diariamente se despiden a miles de personas de sus trabajos sin previo aviso. Fortunas que fueron creadas con habilidad e industria y que fueron nutridas con los cambios ocurridos hasta ese momento, sucumbieron o se desvanecieron como un sueño”.

Lyle: Una semana después, las reuniones de oración de la calle Fulton en Nueva York se estaban llevando a cabo diariamente, en lugar de una o dos veces por semana.

Jonathan: Estoy convencido de que la gente tenía tiempo para orar porque habían perdido sus trabajos. Ahora estaban muy atentos a su necesidad de orar debido a lo que había estado pasando financieramente.

Kevin: Siempre hay dos resultados ante los desastres: Uno es alejarse de Dios y el otro es acercarse a Dios.

Parece que un buen número de personas se volvieron a Dios.

Jonathan: Pienso que lo que aprendimos del Señor Jesucristo lo que estaba pasando allí: Jesús dijo: “Es casi imposible que un hombre rico entre al Reino de los Cielos”. Jesús tiene pocas cosas positivas que decir acerca de las riquezas. “Es más difícil que un rico entre al cielo a que un camello pase por el ojo de una aguja” (Mateo 19:23-24, parafraseado).

Jesús no ama menos a los hombres o mujeres ricos, pero lo que está diciendo es que tendemos a depender de cualquier cosa antes que depender de Él. 

Bob Bakke: Si quieres iniciar un avivamiento en algún lugar, querrías iniciarlo justo en el corazón de tal calamidad.

Nancy: Este es Bob Bakke, Director de Avanzada Nacional de Oración.

Bob: Es fácil imaginar por qué la reunión de oración estalló como lo hizo, porque todos, especialmente en el bajo Manhattan, estaban amenazados con la ruina financiera. Por eso no se necesitó mucho tiempo para que las personas de Nueva York llenaran las Iglesias con oración.

Hombre: Durante el avivamiento en Nueva York cerca de 25 reuniones grandes de oración se llevaban a cabo diariamente.

Nancy: Rápidamente cada auditorio en la ciudad de Nueva York era usado cada día al mediodía para orar.

Hombre: Sin mencionar las reuniones rutinarias o adicionales que se celebraban.

Kevin: En la medida en que el tiempo transcurría, la asistencia aumentaba y más y más personas se reunían.

Hombre: De hecho, 1,000 personas se reunieron durante horas de trabajo para pasar una hora en oración.

Nancy: En realidad, estas reuniones de oración se desbordaron más allá de la hora del almuerzo, y las Iglesias de la ciudad de Nueva York estaban llenas con personas orando desde temprano en la mañana hasta tarde en la noche —durante todas las horas del día!!

Kevin: Habían unas 2,000 personas orando en diferentes partes de Nueva York cada día!

Hombre: Una reunión aún más grande con cerca de 3,000 . . .

Nancy: Según una de las fuentes, el famoso editor de periódicos, Horace Greeley, se encargó de ver por él mismo, cuántas personas estaban orando al mediodía realmente. Se trasladaba de un lugar a otro –de una reunión a otra. Perdió la cuenta luego de 10,000 personas.

Kevin: Era algo que iba creciendo…

Jonathan: Este es el himno número uno del Himnario de la calle Fulton, el que era usado por aquellos que se reunían en la esquina de Fulton y William para orar. Dice así:

En Tu Gran Nombre, Oh Señor venimos, Para adorar a Tus Pies; Oh! Derrama Tu Espíritu Santo 
En todos los que ahora nos reunimos.

Enséñanos a orar, a alabar y escuchar y entender Tu Palabra; sentir Tu Feliz Presencia cerca de nosotros, 
Y confiar en Nuestro Señor que está vivo…

(C.M. Mear, 1850, Versos 1 and 3).

Nancy: Las letras de esta canción expresan el sentir de los corazones de aquellos que se reunían a orar. No solamente se reunían para buscar que se resolvieran sus problemas financieros, sino que se reunían porque el Espíritu Santo los impulsaba a orar.

Jonathan: Las personas se estaban reuniendo. Los hombres de negocios empezaron a decir que querían establecer estas reuniones, que querían el avivamiento del Espíritu Santo en sus vidas y en sus comunidades.

Hombre: Solían decir: “Por favor observen las siguientes reglas. Venga temprano; comenzamos a las 12:00 en punto”.

Nancy: Las reuniones de oración empezaban puntualmente a las 12:00.

Jonathan: Así es, justo al mediodía. Inicialmente Jeremiah las dirigía. En la medida en que crecieron, el liderazgo se rotaba y diferentes personas de negocios dirigían las reuniones.

Hombre: El líder no debía excederse de 10 minutos al abrir la reunión.

Jonathan: Al líder se le facilitaba un Programa, que era como un boletín, y contenía una descripción de cómo debían proceder o asuntos con las cuales trabajar.

Hombre: Primero, abran la reunión leyendo y cantando de tres a cinco versos de un himno. Segundo, oración, tercero… y así sucesivamente.

Kevin: No se producía una gran escena emocional como a veces vemos en los avivamientos.

Hombre: Lea solo una petición a la vez, y siga con una oración. Esa oración debe tener una referencia especial a lo que se ha dicho.

Kevin: Había un letrero en la casa de reunión en la calle Fulton que leía “Nadie debe orar mas de cinco minutos.” No debía hacer eso. Solamente debía orar por cierto tiempo y detenerse pues querían dar a todos una oportunidad de orar.

Nancy: Otra regla en la pared leía, “No se discuten puntos controversiales.”

Kevin: Todas las denominaciones estaban involucradas en la oración.

Jonathan: Era un movimiento inter-denominacional.

Kevin: La primera semana incluyó por lo menos tres o cuatro denominaciones y había por lo menos seis personas en aquella primera reunión de Septiembre. Continuó así.

Hombre: Si había alguna sugerencia o propuesta de cualquier persona, debían decirle “Esto es simplemente una reunión de oración” y que estaban saliéndose del orden y llamar a algún hermano para que orara.

Jonathan: De manera que quedaba claro desde el principio que estas eran reuniones para estar unidos en oración.

Kevin: Querían dejar a un lado muchos de los argumentos. Se habían tenido serios argumentos en la iglesia en los últimos 20 a 30 años.

Ellos sabían que Dios estaba respondiendo las oraciones. En vista de las respuestas de Dios, veían sus diferencias como pequeñas y las dejaban a un lado.

Jonathan: Era una combinación interesante. Se daba valor a hacer las cosas decentemente y en orden.

Hombre: Empiecen el himno de cierre cinco minutos antes de la 1:00 p.m.

Jonathan: Pero había tremenda pasión en las peticiones de oración. Era una experiencia conmovedora leer algunas de las oraciones y ver el corazón detrás de cada una de las peticiones.

Mujer: Amados hermanos, por años he estado orando por la conversión de mi esposo y mis dos hermanos.

Jonathan: Estas peticiones de oración llegaban de todos los lugares del mundo.

Mujer: Oro en el Nombre de Cristo que ellos vengan al conocimiento de la verdad que es en Jesús.

Nancy: Al leer muchas de las peticiones –cientos o miles de ellas, quizás –¿cuál era el tema subyacente de ellas?

Jonathan: Hay un tema recurrente que era conforme a la propia pasión de Jeremiah en cuanto a estas reuniones de oración. Así como él había encontrado a Cristo –así como él había aceptado a Cristo al mediodía— muchas de las peticiones de oración eran oraciones por aquellos que no conocían a Cristo.

Hombre: Un hombre joven que residía en esa ciudad y había venido unos años antes de Inglaterra, donde aun residían sus padres, siendo él el único miembro de su familia que no era convertido, era entonces presentado por un amigo cristiano quien anhelaba su inmediata conversión.

Jonathan: Muchas veces sería, “Ora por un hijo. Ora por una hija.”

Mujer: Esta es una madre. Oh! que ella sea vuelta al conocimiento de Cristo y pueda educar a sus hijos en la instrucción y amonestación del Señor.

Kevin: No solamente oraban por otras personas, sino que también los no cristianos estaban asistiendo a las reuniones de oración y se estaban convirtiendo durante ese tiempo. Empezaban a buscar a Dios!

Mientras más crecían las reuniones, muchos que habían orado, volvían con reportes de oraciones contestadas. Las cosas estaban moviéndose! Habían personas pidiendo oración, personas orando, y personas volviendo para testificar lo que Dios había hecho!

Jonathan: Había oraciones por conversiones individuales y oraciones por avivamiento de Iglesias y comunidades. Pienso que es fascinante reflexionar sobre el impacto de esas oraciones en las comunidades y ciudades a través de los tiempos.

Kevin: No era solo una oración. Las personas que les gustaba orar por avivamiento podrían haber sido tentados a pensar: “Bien, la respuesta ahora es tener reuniones de oración. Dejemos la predicación a un lado. Desechemos la enseñanza. Hagamos a un lado el evangelismo, y oremos a Dios y dejemos que El haga todo.”

Pero la realidad es que el mismo Lanphier, mientras conducía estas reuniones de oración, era activamente evangelístico.

Activamente repartía tratados, por ejemplo –algo que daba mucho resultado a mediados del siglo 19. Activamente motivaba a las personas de su iglesia y de otras iglesias para las que trabajaba, a que testificaran a sus amigos y para que trajeran a sus amigos. El estimulaba continuamente para diversas cosas. Motivaba a las personas a hacer cosas en sus propias Iglesias.

Lo que estaba pasando, en la medida en que el avivamiento se extendía, era que en las demás Iglesias también se infundía ese mismo ánimo.

Nancy: La intensidad del avivamiento de oración comenzó en la calle Fulton, en el otoño de 1857, y menguó luego de varios meses. Sin embargo, un tiempo de oración al mediodía se mantuvo en la ciudad de Nueva York por 103 años.

En la medida en que observamos esta reunión de oración y el avivamiento que la rodeó, ¿qué debemos aprender? ¿Porqué debe importarnos hoy?

Jonathan: Es realmente un asunto de si nos vemos motivados a orar movidos por la desesperación o por la devastación. ¿Será que se requiere algún desastre, o colapso financiero, para traernos a nuestras rodillas? ¿O reconoceremos que separadas del Espíritu de Dios no somos mas que polvo de la tierra? Somos polvo.

Este colapso financiero de 1857 condujo a un entendimiento más profundo de la necesidad que las personas tienen de depender de Dios. Parte del reto en los Estados Unidos hoy es volver a ese entendimiento sin necesidad de que ocurra una devastación.

Sólo el Espíritu de Dios puede hacer eso en nosotros –recordarnos que cada respiro es un regalo Suyo. Ya sea que estemos experimentando una devastación financiera o no, la estamos experimentando físicamente a cada minuto, en cada respiro que tomamos.

Nancy: En la medida en que oramos por avivamiento, necesitamos reconocer que puede ser –como lo fue en 1857—que Dios en Su Misericordia y Providencia traiga algún tipo de devastación a gran escala que haga que nuestra nación se sienta desesperada por buscarle a El.

Jonathan: Así es. Puede ser un juicio que conduzca al arrepentimiento. Rogamos que Dios tenga misericordia. Pero esa misericordia puede mostrarse llevándonos a un lugar de dependencia. De nuevo, es por eso que el lugar de la reunión inicial de oración de la calle Fulton —que queda a sólo tres cuadras de la zona cero (o zona de impacto)— es tan significativo para mí, pues en cierto modo, nuestras oraciones deben empezar en la zona cero.

Tenemos que comenzar en el lugar donde reconozcamos nuestra total dependencia de Dios y construir a partir de allí. Esa es mi esperanza y oro que Dios traiga esto a nosotros como nación. Pienso que ministerios como “Aviva Nuestros Corazones” tendrán un papel importante que jugar.

Nancy: Isaías 54 dice que Dios se encuentra con aquellos que Lo conocen a El y andan en Sus Caminos (parafraseado). Por eso pienso que habiendo revisado ese Gran Avivamiento de Oración de hace 150 años, es importante que reflexionemos sobre los caminos de Dios. No sólo recordar lo que Dios ha hecho en el pasado, sino orar y pedir a Dios que derrame Su Espíritu de una manera fresca en nuestros días.

Nuestra carga es ver al pueblo de Dios unido, en sus rodillas, buscándolo a El hoy, tal como sucedió hace 150 años, en un espíritu de unidad, humildad y de manera ferviente.

Carmen: Cuán agradecidas nos sentimos por la forma como Dios usa las verdades de Su Palabra para traer aliento, esperanza y gracia a las vidas de personas que lo necesitan. Cada oyente tiene una historia particular y los programas contribuyen a fortalecerles y ministrarles en las diversas situaciones.

Una oyente nos escribió lo siguiente mientras escuchaba la serie que hemos estado transmitiendo:

Creo que si me hubieran preguntado antes, no hubiera escuchado este programa. Hace rato que voy rehuyendo a esta convicción de que no he sido tan obediente al Señor como supongo. Quizás como Saúl, he buscado muchas respuestas, excusas, justificaciones para no admitir esto.. Gracias a Dios por este ministerio y por cada una de ustedes que trabaja para que la Palabra de Dios, desenmascare nuestros corazones. Bendiciones!!!

 

Te recordamos que este ministerio se hace una realidad debido a la fidelidad de muchos oyentes que contribuyen mensualmente para ayudarnos a distribuir los mensajes internacionalmente.

Te animamos a contribuir financieramente con nuestro ministerio. Puedes hacerlo por internet visitando AvivaNuestrosCorazones.com o llamando al 1-800-569-5959, desde EEUU y Canadá. Tu participación con este ministerio es muy valiosa para nosotros. Puedes ser una de nuestras colaboradoras regulares, cooperando con una cantidad fija cada mes. Pero más importante aún, puedes sostenernos en oración. Necesitamos de tus oraciones para continuar adelante con la encomienda que Dios nos ha dado.

Bien, ¿ya te registraste en la conferencia Mujer Verdadera “En Busca de Dios”? Se llevará a cabo en el Auditorio Josefa Ortiz de la ciudad de Querétaro el próximo mes de marzo. Visita MujerVerdadera17.com para más detalles acerca de cómo puedes ser parte de este gran evento donde 5000 mujeres se darán cita para juntas buscar al Señor.

¿Cómo pudo una nación al borde una guerra civil experimentar un avivamiento? Esa es una de las preguntas que trataremos el lunes. Te animamos a estudiar el día 5 de la lección 3 en el transcurso del fin de semana, para que te unas a nosotras el lunes, en un nuevo capítulo. ¡Qué nuestro Señor Jesús hable a tu corazón este domingo!

Canción:

Por qué vivimos sin Jesús? 
Por qué desperdiciamos otro día? 
El es la vida que nos sostiene. 
La única esperanza para nosotros hoy. 
Así que dime ¿por qué vivimos? 
¿Por qué vivimos sin El? 1

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tenemos algunos artículos en Español disponibles en esta página de www.AvivaNuestrosCorazones.com. Usted puede imprimirlos y usarlos. Visite este enlace para que vea los temas disponibles: PDF Downloads.

Derechos Reservados. Aviva Nuestros Corazones. Escrito por Nancy Leigh DeMoss. Usado con permiso. www.AvivaNuestrosCorazones.com.

CORAZONES CONFIADOS

DÍA 57

Salmo 34

Dosis: OBEDIENCIA Y SABIDURÍA

CORAZONES CONFIADOS

“Los leoncillos se debilitan y tienen hambre, pero a los que buscan al SEÑOR nada les falta. Vengan, hijos míos, y escúchenme, que voy a enseñarles el temor del SEÑOR. El que quiera amar la vida y gozar de días felices, que refrene su lengua de hablar el mal y sus labios de proferir engaños; que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga.” (Salmo 34:10–14) (NVI)

¿Qué relación encuentras entre cosechar bendición y vivir una vida recta? Esta parte del Salmo es didáctica. El salmista confiando en los atributos divinos exhorta a la comunidad a que reverencien, teman y respeten a Dios reconociendo su misericordia divina.

La primera aseveración de esta parte, es que los que confían en el Señor no carecerán de nada, utilizando una vez más una hermosa figura de la naturaleza. La leona sale a buscar el alimento para sus cachorros y a veces tarda en encontrarlo. Los leoncillos jóvenes son hábiles para la caza, pero muchas veces pasan hambre. Sin embargo, los que confiamos en Dios tendremos todo lo que necesitamos. ¡Dios es nuestro sustentador y proveedor! Podemos confiar en Él más que en nuestras fuerzas humanas, porque: “Los ojos del SEÑOR están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones el rostro del SEÑOR está contra los que hacen el mal, para borrar de la tierra su memoria.”…

La gran enseñanza de este Salmo es que la sabiduría para nuestra vida va a provenir del temor a Dios, de nuestra reverencia a Él, del reconocimiento de sus demandas y nuestra obediencia, para en base a sus mandamientos tengamos los principios éticos necesarios para triunfar en la vida. David nos exhorta por ejemplo a “hablar verdad”, “apartarnos del mal” y “seguir la paz”, un estilo de vida que agrada a Dios.

Dios desea librarnos de todas nuestras angustias, y este Salmo confirma esta hermosa verdad: “Los justos claman, y el SEÑOR los oye; los libra de todas sus angustias. El SEÑOR está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido. Muchas son las angustias del justo, pero el SEÑOR lo librará de todas ellas; le protegerá todos los huesos, y ni uno solo le quebrarán.” Hay esperanza en la seguridad divina por más que tengamos que enfrentar aflicciones. ¡Podemos vivir confiadas!

Por último se resalta el contraste con la gente que se contrapone a los justos, los malvados, serán arruinados por su propia maldad: “La maldad destruye a los malvados; serán condenados los enemigos de los justos. El SEÑOR libra a sus siervos; no serán condenados los que en él confían.

Oración: Señor te agradezco los principios que has puesto en mi corazón para poder alabarte con integridad. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 72). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

 

 

 

Exequias

Lunes 21 Octubre

http://labuenasemilla.net/20191021

Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.

Hebreos 9:27

Acuérdate de Jesucristo… resucitado de los muertos.

2 Timoteo 2:8

Exequias

En la vitrina de una empresa funeraria se puede leer: «Siete de cada diez franceses nunca han hablado de sus exequias. Para usted, ¿es un tema tabú?».

Es verdad que este desenlace, la muerte del cuerpo, la ruptura con todo lo que implica nuestra vida en la tierra, es difícil de considerar. No obstante, si hay una cosa cierta, ¡es indiscutiblemente esta! Por eso es prudente pensar en ello y tomar las medidas correspondientes, no solo para evitar una preocupación adicional a los que se quedan.

Quizás usted haya arreglado todo para ese día. Pero, ¿ha podido decir a los suyos que la muerte lo introducirá en la presencia de Jesús, su Salvador? Jesús dijo al malhechor que estaba crucificado a su lado, y que se arrepintió: “Hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:43).

Para los que no tienen esta esperanza, la Biblia dice que después de la muerte viene el juicio. Es una terrible situación comparecer solo, con todo su pasado, ante el Dios santo. ¡Qué diferencia para los allegados cuando, el día del funeral, saben que el cuerpo de aquel a quien entierran resucitará porque creyó en Jesucristo! Saben que en un abrir y cerrar de ojos, cuando Jesús vuelva, su cuerpo transformado será unido a su alma para formar un nuevo ser, y así estará “siempre con el Señor”.

¿Cómo no animarle a hacer la gestión esencial para ese día? Jesús dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” (Juan 11:25-26).

Nehemías 7 – Juan 9 – Salmo 119:9-16 – Proverbios 25:25-26

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NO DUDEMOS

Octubre 20

NO DUDEMOS

El que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.

Santiago 1:6-7

La persona que duda y que no cree que Dios puede dar sabiduría es como el mar ondulante e intranquilo, que se mueve de un lado a otro con sus interminables olas, que nunca puede calmarse. No tiene sentido alguno que tal persona suponga que recibirá algo del Señor.

Cuando se enfrenta a una prueba, un incrédulo que dice conocer a Cristo dudará de Dios y se enojará con Él y finalmente se apartará de la iglesia. Un cristiano verdadero que es espiritualmente inmaduro pudiera reaccionar de igual manera porque reacciona emocionalmente ante sus circunstancias difíciles y no entiende plenamente a Dios. En medio de una prueba, no tendrá una actitud gozosa, una mente comprensiva, una voluntad dócil ni un corazón creyente. Parecerá incapaz de buscar la sabiduría de Dios y no estará dispuesto a aprovecharse de los recursos que Él ha provisto, sin conocer la solución de que puede disponer mediante la fiel y constante oración al Señor.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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