ĀæDEBERĆA LA MUJER SER SUMISA A LA AUTORIDAD DEL HOMBRE? | Elisabeth Elliot

ĀæDEBERĆA LA MUJER SER SUMISA A LA AUTORIDAD DEL HOMBRE?
Elisabeth Elliot
āSimplemente no puedo soportar la idea de ser una alfombraā, dijo Jo cuando trateĢ de hablarle sobre el principio biĢblico de gobierno y sumisioĢn. EstaĢ a punto de divorciarse porque estaĢ decidida a encontrar su libertad; y su matrimonio, dice ella, no era cincuenta-cincuenta como ella cree que deberiĢa ser. A ella le han vendido un contrato de bienes aquellos que han declarado que la sumisioĢn de cualquier tipo es esclavitud. SiĢ, ha habido grandes errores en la sociedad. SiĢ, estoy de acuerdo que los hombres no deben oprimirse entre siĢ. SiĢ, es cierto que algunos hombres han tratado a las mujeres como alfombras. No, al esposo no se le ordena dominar, ni a la esposa ser servil. Ha habido toda clase de ataduras humanas que el cristiano deberiĢa ser el primero en deplorar y corregir. JesuĢs vino a dar libertad a los cautivos.
Pero la sumisioĢn a la autoridad dada por Dios no es cautiverio. Si tan solo hubiera podido ayudar a Jo a ver esto; pero cuando le pregunteĢ lo que ella pensaba que deberiĢa distinguir un matrimonio cristiano de todos los demaĢs, ella dijo: āigualdadā. La igualdad es, por un lado, una imposibilidad humana en el matrimonio. ĀæQuieĢn estaĢ en posicioĢn de distribuir todo de acuerdo con la preferencia o la competencia? āSi me gusta, lo hagoā deciĢa Jo, āy deberiĢa ser yo quien lo haga. Si no me gusta, Bill lo hace. Si a eĢl tampoco le gusta, entonces lo dividimos por la mitadā. Suena bien al principio. Ciertamente es la forma en que se hacen muchas cosas en cualquier hogar, supongo, y no diriĢa que estaĢ mal. ĀæPero, existe un hogar verdaderamente feliz donde los miembros hacen soĢlo lo que les gusta y nunca hacen con gusto lo que no les gusta? Es un punto de vista ingenuo de la naturaleza humana suponer que dos iguales pueden turnarse para liderar y seguir, y pueden, debido a que son āmadurosā, hacerlo sin ninguĢn rango. El sentido comuĢn les ha dicho a las mujeres de todas las sociedades y de todas las eĢpocas que el cuidado del hogar les corresponde a ellas. Los hombres han sido los proveedores. Ciertamente hay circunstancias en nuestra compleja sociedad moderna que exigen modificaciones. Conozco a muchas esposas de estudiantes de seminario que tienen que trabajar para poder pagar la matriĢcula de sus esposos y las compras del supermercado. Obviamente, los esposos deben hacer parte del trabajo domeĢstico y del cuidado de los hijos. Este es un recurso temporal y la mayoriĢa de ellos, esposos y esposas, esperan con ansias el diĢa en que las cosas vuelvan a ser normales.
Si nos hemos vuelto tan maduros, de mente abierta, adaptables y liberados que los mandatos de las Escrituras dirigidos a las esposas āāadaptarseā, āsometerseā, āsujetarseāā han perdido su significado; si la palabra cabeza ya no tiene ninguna connotacioĢn de autoridad, y la jerarquiĢa ha llegado a significar tiraniĢa; hemos sido ahogados en la corriente de la ideologiĢa de la liberacioĢn.
Le dije a Jo, y te digo a ti lo que Pablo les dijo a los cristianos romanos: āY no se adapten a este mundo, sino transfoĢrmense mediante la renovacioĢn de su mente, para que verifiquen cuaĢl es la voluntad de Diosā (Romanos 12:2). Dios quiere que seamos iĢntegros, seguros y fuertes, y una de las formas para encontrar esa integridad, seguridad y fortaleza es someternos a las autoridades que EĢl ha puesto sobre nosotros. (La cuestioĢn sobre la autoridad poliĢtica, a la que la Biblia tambieĢn dice que debemos someternos, se vuelve grandemente complicada y dolorosa para algunos. En los tiempos modernos Dietrich Bonhoeffer, Corrie ten Boom y su familia y Richard Wurmbrand han tenido que luchar con esto. No estaĢ dentro del alcance de estas cartas discutir ese tema, pero lo menciono por si alguien piensa que tiendo a simplificar demasiado y usariĢa los mismos argumentos para defender, por ejemplo, la esclavitud).
La sumisioĢn por causa del SenĢor no equivale a servilismo. No conduce a la autodestruccioĢn, el sofocamiento de los dones, la personalidad, la inteligencia o el espiĢritu. Si la obediencia misma requiere un suicidio de la personalidad (como lo afirma un escritor), tendriĢamos que concluir que la obediencia a Cristo demanda esto. Pero las promesas que EĢl nos ha dado difiĢcilmente apuntan a la autodestruccioĢn: āYo los hareĢ descansarā (Mateo 11:28). āMi paz les doyā ( Juan 14:27). āYo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundanciaā ( Juan 10:10). āPara que todo aquel que cree en EĢl, no se pierda, sino que tenga vida eternaā ( Juan 3:16). āPero el que beba del agua que Yo le dareĢ, no tendraĢ sed jamaĢsā ( Juan 4:14). āEl que pierda su vida por causa de MiĢ, la hallaraĢā (Mateo 16:25). āEl Padre de ustedes ha decidido darles el reinoā (Lucas 12:32).
Dios no le estaĢ pidiendo a nadie convertirse en un cero a la izquierda. ĀæCuaĢl fue el disenĢo del Creador en todo lo que hizo? EĢl queriĢa que fuera bueno, es decir, perfecto. Precisamente lo que EĢl queriĢa: libre para ser lo que EĢl destinoĢ que fuera. Cuando le ordenoĢ a AdaĢn a āsometerā y āejercer dominioā sobre la tierra, no le estaba ordenando que destruyera su significado o su existencia. EĢl estaba, podemos decir, āorquestandoā, dando la direccioĢn a uno, sometiendo a otro, para producir una completa armoniĢa para Su gloria.
En DeĢjame ser mujer, Elisabeth Elliot escribe con claridad sobre lo que significa ser una mujer cristiana. Tanto si eres joven como mayor, soltera, comprometida, casada o viuda, entenderaĢs mejor coĢmo encajas en el plan de Dios, y saldraĢs con una maravillosa sensacioĢn de paz sobre quieĢn eres realmente como mujer cristiana..
Debe ser muy difiĢcil para las personas que no han sido criadas en hogares disciplinados, aprender la relacioĢn entre autoridad y amor, porque para ellos la autoridad habraĢ estado asociada con elementos fuera de su hogar, como la ley civil. Pero tenemos a un Dios amoroso que arregloĢ las cosas no solo para nuestro āmejor intereĢsā (no siempre estamos deseosos de tener lo que es ābueno para nosotrosā) sino para la libertad y el gozo. Cuando hizo a Eva, fue porque el JardiĢn del EdeĢn habriĢa sido una prisioĢn de soledad para AdaĢn sin ella. No era bueno para eĢl estar solo, y para liberarlo de la prisioĢn y traer libertad y gozo, Dios le dio a la mujer. La libertad y el gozo de Eva eran ser el complemento de AdaĢn.
Cuando Pablo habla de la sumisioĢn de la mujer, basa su argumento en el orden de la creacioĢn. La mujer fue creada de y para el hombre. Sigue naturalmente que ella tuvo que ser creada despueĢs del hombre. La posicioĢn cronoloĢgica secundaria de la mujer no prueba necesariamente (a pesar de Richard Hooker y otros) una inteligencia inferior. Pero aquellos que descartan la posibilidad de las diferencias sexuales en los dones intelectuales no estaĢn considerando toda la informacioĢn. Hay algunas estadiĢsticas intrigantes que apuntan a razones bioloĢgicas para tales diferencias. Los hombres parecen estar mejor equipados para tratar con maĢs altos niveles de abstraccioĢn. Una demostracioĢn de esto es el hecho de que, si bien en la actualidad hay ochenta y dos grandes maestros de ajedrez, ninguno es mujer. De los quinientos mejores jugadores de ajedrez de la historia, ninguno ha sido mujer. Pero miles de mujeres, particularmente en la UnioĢn SovieĢtica, juegan ajedrez.
LeiĢ sobre esto en un libro llamado La inevitabilidad del patriarcado por Steven Goldberg. Goldberg se esfuerza grandemente por mostrar que de ninguna manera eĢl estaĢ sugiriendo que los hombres son generalmente superiores a las mujeres. Son diferentes, y sus diferencias estaĢn determinadas por las hormonas:
Es necesario senĢalar, una vez maĢs, que no hay razoĢn para creer que hay diferencias sexuales en la inteligencia en todos sus muĢltiples aspectos. Considerar la capacidad para teorizar como una mayor demostracioĢn de inteligencia que la percepcioĢn o la perspicacia no es menos arriesgado que considerar la fuerza fiĢsica maĢs importante que la longevidad como medida de buena salud.
Para el cristiano, las estadiĢsticas de Goldberg son interesantes. Para el cristiano que cree en un orden jeraĢrquico, son auĢn maĢs interesantes, porque, aunque creemos que el orden patriarcal tradicional no es meramente cultural y socioloĢgico, sino que tiene su fundamento en la teologiĢa, es interesante descubrir que tambieĢn tiene un fundamento bioloĢgico vaĢlido.
Hay un principio espiritual involucrado aquiĢ. Es la voluntad de Dios. Desde el GeĢnesis hasta el Apocalipsis, se nos muestra en incontables historias en el trato de Dios con las personas que es Su voluntad liberarlas y darles alegriĢa. A veces, el proceso de liberarlas es doloroso. SignificoĢ la muerte para el Hijo del Hombre āSu vida a cambio de la nuestraā. No vino a condenar, ni esclavizar, ni a meternos en una prisioĢn. EĢl vino a dar vida.
Y es la voluntad de Dios que la mujer esteĢ sujeta al hombre en el matrimonio. El matrimonio es usado en el Antiguo Testamento para expresar la relacioĢn entre Dios y Su pueblo de pacto y en el Nuevo Testamento entre Cristo y la iglesia. NinguĢn esfuerzo por mantenerse al diĢa, por adaptarse a los movimientos sociales modernos ni a los cultos a la personalidad nos autoriza a invertir este orden. Tremendas verdades celestiales se exponen en la sujecioĢn de la esposa a su esposo, y el uso de esta metaĢfora en la Biblia no puede ser accidental.
Este artĆculo ĀæDeberĆa la mujer ser sumisa a la autoridad del hombre? La respuesta de Elisabeth Elliot fue adaptado de una porción del libro DĆ©jame ser mujer, publicado por Poiema Publicaciones.


