EL CRISTIANO Y LA PSICOLOGĆA

EL CRISTIANO Y LA PSICOLOGĆA
Por Gary E. Gilley
Traducción: Armando Valdez
Por cualquier estĆ”ndar la psicologĆa ha tenido un gran impacto sobre la comunidad cristiana durante los pasados treinta aƱos. Ya sea que el impacto haya sido positivo, negativo o neutral es a menudo el tema de un debate candente.
Los integracionistas creen que puesto que toda la verdad es la verdad de Dios la integración de la verdad bĆblica con la āverdadā psicológica no es un gran problema. Siempre y cuando la āverdadā Psicológica no contradiga la Biblia puede ser de confianza. Los Narramores asĆ como Minrith Y Meier serĆan buenos representantes de este campo. Vea el libro de Bruce Narramore: The Integration of Psychology and Theology [La integración de la PsicologĆa y la TeologĆa].
Los no integracionistas, por el otro lado, creen que es imposible integrar la Palabra de Dios con las perspectivas humanas de la sociologĆa. Insisten en que la Biblia y la psicologĆa no tiene una base en comĆŗn. En este campo estarĆan Jay Adams, los Bobgans, y Jim Owen. Un excelente libro defendiendo esta posición es el libro de Owen Christian Psichologyās War on Godās Word [La Guerra Psicológica Cristiana sobre la Palabra de Dios].
Una tercera perspectiva separa la verdad bĆblica de la verdad psicológica y no hace ningĆŗn intento de reconciliar a las dos. La idea detrĆ”s de esta posición es que las Escrituras tratan con los temas espirituales y teológicos, mientras que la psicologĆa maneja los problemas mentales y psicológicos que estĆ”n fuera del alcance de la Biblia. Si uno tiene un problema espiritual debe ir a la Biblia; si alguien tiene un problema como la ansiedad, la culpa, la aceptación de sĆ mismo, inseguridad, etc. Debe ir a la psicologĆa.
Entonces existen aquellos que afirmarĆan ser consejeros bĆblicos quienes simplemente toman prestado lo mejor que la psicologĆa puede ofrecer sin integrarla realmente con la Palabra. Larry Crabb toma este enfoque el cual llama: āAmargar a los egipciosā (Effective Biblical Counseling, p. 47-56). Lo siguiente es lo que Crabb ha tomado prestado de los egipcios (psicólogos seculares) que el siente es necesario para su sistema. Como puede verse fĆ”cilmente, Crabb es un integracionista ya sea que acepte el tĆtulo o no:
El hombre es responsable (Glasser) de creer la verdad la cual resultarĆ” en una conducta responsable (Ellis) que le proveerĆ” significado, esperanza (Frankl) y amor (Fromm) y servirĆ” como una guĆa (Adler) para vivir eficazmente con otros como ā el yo y los demĆ”s- un persona aceptada (Harris) que se comprende a sĆ mismo (Freud) que se expresa adecuadamente (Perls), y quien conoce como controlarse a sĆ mismo (Skinner) (Ibid., p. 56).
Al escribir este artĆculo, nos damos cuenta que la PsicologĆa Cristiana se ha convertido en una especie de āvaca sagradaā; como Jim Owen dice en Christian Psychologyās War on Godās Word: āLa presuposiciones y los mĆ©todos de consejerĆa de la psicologĆa se han convertido tan integradas al pensamiento evangĆ©lico en cada nivel que atreverse a criticar es invitar a la ira y a la censura. Las verdades ādescubiertasā practicadas por la sociologĆa ācristianaā se estĆ”n acercando rĆ”pidamente al estatus reservado a la Escritura.ā Sin embargo, es importante que analicemos este movimiento a la luz de la Palabra.
ĀæQUE ES LA PSICOLOGIA?
La palabra misma significa el estudio del alma. Minirth y Meier dan una amplia definición en su Introduction to Psychology and Counseling: āPsicologĆa es el estudio cientĆfico de la conducta del organismo. Los psicólogos bĆ”sicamente tratan de encontrar lo que mueve a la gente y cómo funciona su mente. La psicologĆa se puede pensar como el estudio de cómo las criaturas vivientes son capaces de interactuar con su entorno y el uno con el otro, y como hacen frente con y sin Ć©xito con ese entornoā (p.15). En otras palabras, la psicologĆa es el estudio de cómo viven las personas, por que hacen lo que hacen y que se puede hacer para ayudarlas como vivir mejor. Estos temas, por cierto, se tratan mas directamente por las Escrituras, pero los psicólogos cristianos minimizan esta verdad. Por ejemplo M&M dice: āuno podrĆa difĆcilmente esperar encontrar material relacionado con el campo de la psicologĆa dentro de las Escrituras, excepto en donde ilustra directamente o discute un aspecto particular del comportamiento humanoā (Ibid., p. 16). Entonces, mientras que la Biblia afirma ser suficiente para equiparnos para toda buena obra (2 Tim. 3:15, 16) y para proveer, a travĆ©s del conocimiento de Cristo, todo lo que necesitamos para la vida y la piedad (2 Ped. 1:3, 4), los sociólogos cristianos nos dicen que la psicologĆa y las Escrituras ni siquiera hacen frente a los mismos temas. Que triste serĆa si fuese cierto, sobre todo puesto que la psicologĆa tiene apenas 100 aƱos de antigüedad ĀæEstaban los creyentes antes de la era de la PsicologĆa, sin recursos para hacer frente a la vida y sus problemas? ĀæHemos de creer que Dios olvidó incluir instrucciones sobre el manejo de las dificultades de la vida a travĆ©s de los autores inspirados de la Escritura, y en lugar de esto esperó revelar recientemente esas instrucciones a hombres inconversos tales como Freud, Jung, y Rogers? Encontramos que esto es difĆcil de creer y esta en directa contradicción con la afirmación de la Biblia sobre su suficiencia.
Es muy importante entender que cuando hablamos de la psicologĆa no estamos hablando acerca de un cuerpo coherente de creencias, sino de un amplio rango de opiniones y teorĆas. Se estima que existen hoy mĆ”s de 250 grandes filosofĆas psicológicas y miles de sistemas dentro de estas. Claro las muchas teorĆas estĆ”n a menudo en conflicto. AsĆ, cuando hablamos de psicologĆa tenemos que aclarar de cual sistema estamos hablando. Aunque existen muchos sistemas psicológicos, los tres mĆ”s grandes son el psicoanĆ”lisis, el conductismo, y el humanismo. La siguiente grĆ”fica demostrarĆ” sus distintivos en contraste con las Escrituras.
PANORAMA DE LOS METODOS DE PSICOLOGIA
PSICOANALITICO | CONDUCTISTA | HUMANISTICO | CONSEJERIABIBLICA | |
| Otros nombres | PsicologĆa ProfundaDeterminismo PsĆquico | Tercera Fuerza | ConsejerĆa NoutĆ©tica | |
| LĆderes | Freud / Jung / Minrith Y Meier | Skinner / Watson / Dobson | Rogers / Allport / Maslow / Adler / Ellis / Crabb | Adams / Bobgan |
| Hombre (AntropologĆa) | Instinto animalIdentidad ā Instintos bĆ”sicosSuperego ā aprendidoConcienciaOrientado a la realidad del egoToma decisiones | Animal condicionadoEvolucionado, dependiente y determinado por el entorno.Determinismo por Experiencia | BĆ”sicamente buenoPotencial internoMaduro como una flor | Creado por Dios / imagen de DiosPecado Original / CaĆdaSer lo que Dios quiere que sea |
| Problema | Conflicto entre la identidad y el superegoSocialización pobreNegación | Acondicionamiento ambiental | El entorno social obstaculiza la realización del potencial | Pecador caĆdo por elecciónHa pecado en contra de Dios |
| Responsabilidad | No es del hombre sino de otroVĆctima, no un violador | No del hombre sino del entorno | No del hombre ā pero responsable solo para sĆ mismo | Del hombre ā pero con dependencia en Dios |
| Culpa | Falsa | Innecesaria eliminada por reacondicionamiento | Innecesaria | Real ā debido a la elección voluntaria de desobedecer los estĆ”ndares de Dios |
| Tratamiento (General) | Identidad libre / a lado con la identidadIgnorar el superego / Encontrar le origenResocialización por un expertoControl / (āapoyoā y drogas) sin cura. | Reestructurar el entornoReacondicionamiento por un expertoCondicionamiento operante | Ayudarle a realizar su potencialReflejar ā enfocar en los sentimientos, no en los hechosRecursos propiosEncontrar respuestas dentro de uno mismo con una aceptación incondicional del terapeuta y consideración positiva | Justificación por la feSantificación / cambio bĆblico mediante el EspĆritu y la PalabraEnseƱar la Palabra y la doctrina correcta |
| Tratamiento de Culpa | Dirigir la culpa aEtiquetarla como falsa | EstÔndar de cambio | Solución internaAmarse a sà mismoAutorrealizarse | Enfocarse en los hechos (culpa real)Tratar con el pecado (responsabilidad personal) |
| Consejero | Experto | TĆ©cnico / ClĆnico | Espejo (centrado en los sentimientos) | Biblista |
| Técnicas | Juego de papelesHipnosis de vidas pasadas | Recompensa / castigoControles de aversión para la modificación de la conductaTerapia de la realidad Glasser | Centrado en el cliente, terapia no directivaGrupos TGestaltEntrenamiento de sensibilidad | Entrenamiento en la piedad a través de escuchar la PalabraTransformación mediante la renovación de la menteOraciónEnseñanza |
| Elemento de Verdad | ālas personas ejercen una 8influencia significativa sobre las demĆ”sā | āel entorno es una gran influencia sobre el hombreā.Existe una necesidad de una estructura de recompensa/castigo disciplinada | āel hombre tiene recursos que puede aprovecharā (peor no aparte de la voluntad de Dios discernida mediante la morada de Su EspĆritu Santoā |
Como puede verse en la ilustración de arriba, el enfoque para nuestros problemas difiere ampliamente dependiendo sobre cual modelo siga usted. La psicologĆa, el cual sigue el modelo mĆ©dico, enseƱa que los problemas āmentalesā son realmente una enfermedad. Llegan a una persona al igual que llegan a una gripe, y por lo tanto no son culpa de la persona. Puesto que las personas no pueden ayudarse a si mismas no necesitan tomar responsabilidad por sus actos, y pueden buscar alguien o algo que culpar. Por ejemplo, un hombre con un mal temperamento puede culpar su ira a su padre abusivo. Profundamente arraigado en su āsubconscienteā esta un resentimiento y amargura hacia su padre (el cual el pede no reconocer), que esta siendo āactuadoā en su sus propias rabietas tentadoras. Desafortunadamente, el hombre no sabe esto. AsĆ, Ć©l intenta contener su ira a travĆ©s de la oración y lectura bĆblica, pero esto no sirve de nada. Lo que el necesita es un experto psicólogo para descubrir las fuerzas de raĆz detrĆ”s de su conducta. Cuando el descubre que es un hombre airado debido a su padre, el puede culpar sus problemas a su padre, y sentirse mejor acerca de sĆ mismo. Una vez que todo esto sucede (lo cual puede tomar aƱos) el comenzarĆ” a comportarse mejor, o eso dice la teorĆa.
El enfoque bĆblico, sin embargo, es que nuestro hombre es responsable de sus propios actos. Mientras que es verdad que el puede haber copiado un mal comportamiento de su padre, y mientras que es verdad que su pasado afectarĆ” su presente, no obstante, esta no es excusa para sus actos pecaminosos. No es necesario para este hombre el comprender todo lo que ha sucedido en su pasado, ni es Ćŗtil ara Ć©l culpar a otro. El debe tomar responsabilidad o sus propios actos, confesar sus pecados y buscar cambiar de acuerdo a los principios bĆblicos.
Puede ser Ćŗtil en este punto mencionar algunos otras diferencias fundamentales entre la psicologĆa y la Escritura:
DIFERENCIA DE ENFOQUE: La Escritura esta centrada en Dios, la psicologĆa esta centrada en el hombre. La Biblia enseƱa que nuestro propósito en la vida es glorificar a Dios. Por tanto, todo lo demĆ”s esta subyugado a ese propósito. La psicologĆa siendo centrada en el hombre, tiene como su mĆ”ximo objetivo la felicidad del individuo.
DIFERENCIA EN LA PERSPECTIVA DE LA NATURALEZA HUMANA: Uno de los graves defectos de la psicologĆa es su antropologĆa. La psicologĆa enseƱa que la naturaleza humana es bĆ”sicamente buena, o al menos neutral. La Ćŗnica razón que las personas se comportan mal es debido a fuerzas externas (tales como la sociedad o los padres) que les causan daƱo. Siendo este el caso, cuando un psicólogo esta aconsejando a una persona se comporta de forma inapropiada, debe encontrar la fuente del dolor y eliminarlo. La Escritura enseƱa, sin embargo, que las personas se portan mal debido a que son pecadores con una naturaleza defectuosa y depravada.
DIFERENCIA EN LA PERSPECTIVA DE VALORES: La Biblia enseƱa absolutos. Existe lo malo y lo bueno en este mundo. La psicologĆa enseƱa el relativismo. Yo puedo tener, mis propios puntos de vista y usted puede tener los suyos; pero por todos los medios, no debo imponer mis valores sobre los suyos. Las implicaciones para la consejerĆa son obvias.
DIFERENCIA EN NUESTRA FUENTE PARA LAS RESPUESTAS: La PsicologĆa enseƱa que el individuo tiene las respuestas dentro de sĆ mismos. El trabajo del consejero es ayudar al aconsejado a descubrir estas respuestas. La Biblia dice que las respuestas son encontradas dentro de la Escritura segĆŗn las ha revelado Dios.
DIFERENCIA EN LA METODOLOGIA: La mayorĆa de las formas de la psicologĆa enseƱan que la clave para los problemas personales yace en algĆŗn momento en nuestro pasado. Como resultado, Dios puede ordenar que dejemos de estar enojados o ansiosos inmediatamente, sin buscar causas de raĆz basadas en el pasado.
ĀæFUNCIONA LA PSICOLOGIA?
El verdadero problema nunca es si algo funciona, sino si es bĆblico. Sin embargo, el āĆ©xitoā de la psicologĆa debe ser al menos abordado. Si uno fuese a escuchar sin sentido crĆtico tanto por los medios de comunicación seculares y cristianos, estarĆan convencidos de la eficacia de la psicologĆa. Pero todo es exaltado como el salvador del hombre moderno, sino los estudios que lo corroboran. Algunos aƱos atrĆ”s Bernie Zilbergeld, un bien conocido psicólogo inconverso, escribió un libro exponiendo la ineficacia de su campo. El libro fue titulado The Shrinking of America: Myths of Psychological Change [La Disminución de AmĆ©rica: Mitos del Cambio Psicológico] (un extracto puede tambiĆ©n ser encontrado en Leadership [Liderazgo] Vol. 5 #1 pp. 87-91). Lo siguiente es una sinopsis de sus pensamientos:
Zibergeld afirma que existen ocho mitos de la psicologĆa moderna. DespuĆ©s de enlistar cada mito resumiremos su crĆtica de ese mito. Tome en cuenta que la mayorĆa de los autores y lectores de Leadership apoyarĆan la āPsicologĆa Cristianaā.
Existe solo una mejor terapia āDe hecho el mismo resultado se puede esperar independientemente de que terapia se utilice.
La consejerĆa es igualmente efectiva para todos los problemas āEn general funciona mejor para las dificultades persistentes menos serias. Por ejemplo, no funciona bien para la depresión, las adicciones o la esquizofrenia.
El cambio de conducta es el resultado mĆ”s comĆŗn de la terapia āDe hecho el cambio de conducta no es comĆŗn, sin embargo el cliente a menudo se siente mejor simplemente porque el ha sido escuchado, comprendido, atendido y valorado. Por ejemplo, el cliente ha recibido en consejerĆa lo que el estaba buscando para una buena relación con las personas.
Los grandes cambios son la regla āLa evidencia es abrumadora de que los cambios fundamentales son raros. El cambio tĆpico es mucho mĆ”s modesto y muy lejos de las afirmaciones que se manejan. En pocas palabras, la cura en la terapia no es comĆŗn.
Entre mas larga la terapia, mejores son los resultados āEl hecho es que ninguna relación entre los resultados y la duración de la consejerĆa ha sido demostrado. Sin embargo, es positivo para las finanzas de los consejeros.
Los cambios de la terapia son permanentes o al menos mĆ”s duradero āLas tasas de reincidencia de mĆ”s del cincuenta por ciento son comunes y en el caso de las adicciones mĆ”s del noventa por ciento.
En el peor de los casos la consejerĆa es inofensiva āUn estudio de encuentro de grupos halló que el diecisĆ©is por ciento de los participantes, estaban en peores condiciones como resultado directo de estar en el grupo.
Un ciclo de terapia es la regla en la mayorĆa de los clientes āUno de los efectos mĆ”s consistentes e importantes de la consejerĆa es el deseo de mĆ”s consejerĆa.
Zilbergeld luego señala su conclusión:
El mensaje transmitido en la terapia y en la cultura a la larga es que si usted experimenta casi toda forma de descontento, usted debe conseguir la asistencia de expertos⦠Esto es desafortunado, porque muchos clientes serĆ”n decepcionados, por dos razones. La primera: no existe absolutamente evidencia que los terapeutas profesionales tengan un conocimiento especial sobre como cambiar la conducta, o para que obtener mejores resultados ā con cualquier tipo de cliente o problema ā que aquellos con poco o sin entrenamiento formal. En otras palabras, la mayorĆa de la gente puede probablemente obtener la misma clase de ayuda de los amigos, familiares, u otros que la que pueden obtener de los terapeutas. La segunda: como hemos visto, la gente no es del todo fĆ”cil de cambiar. Simplemente no podemos alterar nuestras vidas en las formas que ahora pensamos que queremos (Ibid., p. 92)
Gary Collins, un conocido psicólogo cristiano que enseƱa un enfoque integracionista, sorprendentemente esta de acuerdo. El dice que durante los pasados treinta aƱos, literalmente miles de estudios de investigación han examinado la efectividad de la psicologĆa y han demostrado que lo que Zilbergeld informa es verdad (Ibid., p. 93).
Un artĆculo de Time Magazine titulado āThe Assault on Freudā (Nov. 29, 193) [El Ataque sobre Freud] resalta: āUn torrente de nuevos libros atacando a Freud y a su idea genial del psicoanĆ”lisis por un amplio conjunto de errores, duplicidades, evidencia engaƱosa y disparates cientĆficosā (p. 47). En el artĆculo un acadĆ©mico ocupĆ”ndose de los mĆ”s importantes principios del Freudianismo dijo que: āTodos son minados por el fracaso de Freud en probar una relación casual entre la represión y la patologĆa. Eso por esto que el fundamento del psicoanĆ”lisis es muy tambaleanteā (p. 49). El pensamiento final de este artĆculo es: āLo que Freud dejó no fue (a pesar de sus argumentos contrarios), ni ha demostrado ser, una ciencia. El PsicoanĆ”lisis y todos sus vĆ”stagos puede finalmente resultar mĆ”s fiable que la frenologĆa o el mesmerismo o cualquiera de las otras innumerables seudo-ciencias una vez demostrada, ofrecen respuestas o consuelo falsoā (p. 51). Esto es una declaración daƱina de una revista secular liberal del nivel de Time para todos aquellos que afirman que la psicologĆa es una ciencia.
LA INFLUENCIA DE LA PSICOLOGIA SOBRE EL CRISTIANISMO
A la luz de los comentarios de arriba podrĆa parecer extraƱo que los cristianos tuviesen tal interĆ©s en la psicologĆa, pero la tienen. Christianity Today dice: āJusto ahora los evangĆ©licos estĆ”n nadando en la psicologĆa como un perro de aves en el lago; difĆcilmente recen darse cuenta cuanto han cambiado (en el cristianismo por lo Ćŗltimos treinta aƱos). Ciertamente no perciben el peligro. Pero existe un peligroā¦ā (Christianity Today, 17 de Mayo de 1993; p.31). Tanto el cristianismo como la psicologĆa tratan con el tema de cómo vivir, pero, pero vienen de diferentes Ć”ngulos, sacan diferentes conclusiones y bĆ”sicamente no son compatibles.
Entonces ĀæPor quĆ© la psicologĆa tiene tal influencia sobre el cristianismo en los Ćŗltimos 30 aƱos? Podemos sugerir varias razones. Primero, SatanĆ”s esta siempre ocupado intentando minimizar la autoridad de la Palabra de Dios. La primera tentación registrada en el JardĆn del EdĆ©n fue dudar de la Palabra de Dios (Gen. 3:1) y este ha sido el enfoque de SatanĆ”s desde entonces. Hoy, prĆ”cticamente todo error encontrado en las filas cristianas pueden ser trazadas hasta alguna forma de rechazo de la Biblia como autoridad final de Dios. Puede ser el pragmatismo (el cual aƱade Ć©xito a la Biblia); el misticismo (el cual aƱade experiencia); la tradición (la cual aƱade el pasado); el legalismo (el cual aƱade reglas humanas); o la filosofĆa tal como la psicologĆa (la cual aƱade la sabidurĆa humana). El resultado final es siempre el mismo: la Palabra de Dios ocupa un lugar secundario a las invenciones del hombre.
En segundo lugar, existe hoy muy poco entendimiento o deseo de la verdad bĆblica y de teologĆa. La Biblia no esta siendo expuesta en muchos pĆŗlpitos el dĆa de hoy. La radio cristiana satura las ondas de radio con programas de entrevistas y psicologĆa popular. Las revistas cristianas dirigidas a los laicos, estĆ”n llenas de testimonios pero carecen de alimento solido espiritual, y muy pocos creyentes estudian la Palabra por sĆ mismos. Como resultado, somos un pueblo muerto de hambre espiritual, que ya no son capaces de discernir la verdad del error. AsĆ, cuando un error atractivo como la psicologĆa levanta la cabeza, todos estamos demasiado dispuestos para aceptarlo como si fuera de Dios.
En tercer lugar, instituciones cristianas aparentemente buenas y respetadas, y lĆderes apoyan una mezcla de Escritura/psicologĆa. Algunos de nuestros mĆ”s finos seminarios, escuelas bĆblicas, y organizaciones de misiones promueven la āPsicologĆa cristianaā. Numerosas organizaciones paraeclesiĆ”sticas han surgido con el principal propósito de esparcir este error. ĀæEs de extraƱar que el creyente comĆŗn este confundido?
Finalmente, la confusión sobre el concepto de: āToda verdad es la verdad de Diosā. Esto se ha vuelto el grito de guerra de aquellos que desean integrar la psicologĆa con la Escritura. La idea dice de esta manera: Dios es el autor de toda verdad, por tanto, cualquier verdad que se descubra podemos estar seguros de que proviene de Dios. Si la verdad matemĆ”tica y cientĆfica pudiera ser descubierta aparte de la Palabra de Dios, por quĆ© la verdad psicológica no podrĆa ser encontrada y aceptada en la misma manera. En respuesta podemos hacer algunas observaciones: 1) Existe una diferencia entre hechos y verdad. Dos mas dos es igual a cuatro, ese es un hecho, pero no es una verdad en el sentido en la cual la Biblia utiliza la verdad. Note que JesĆŗs afirmó ser la āverdadā (Juan 14:6). En otras palabras, debemos tener cuidado en definir nuestros tĆ©rminos correctamente. 2) Aparte de la comprobación de la Palabra de Dios las observaciones de la humanidad nunca pueden ser probadas como āverdadā. Por ejemplo, muchos āhechosā o āverdadesā mĆ©dicas y cientĆficas demostrarĆ”n ser erróneas en el futuro. Colocar las observaciones de la humanidad, en cualquier campo, a la par de la verdad de Dios es un error. La verdad infalible es encontrada solamente en las Escrituras. 3) La Biblia no afirma ser un libro de texto sobre matemĆ”ticas o medicina o ciencia. Cuando habla sobre estos temas es precisa, pero estas cosas no son su enfoque. Las Escrituras declaran ser capaces de prepararnos para vivir la vida de una manera tal que agrade a Dios (2 Tim.3:16,17; 2 Ped. 1:3). Implicar que la Palabra de Dios es insuficiente para enseƱarnos a vivir en este mundo es negar su poder y suficiencia.
Sin embargo, aun cuando la psicologĆa ha hecho grandes avances en el cristianismo, esto no significa que haya unanimidad entre los psicólogos cristianos. De hecho, no existe tal cosa como una rama de la psicologĆa conocida como āPsicologĆa cristianaā. En vez de esto, lo que encontramos es una variedad de maneras en que varios tipos de psicologĆa secular han sido integrados con el cristianismo. A continuación haremos un breve resumen de los sistemas aceptados por algunos de los prominentes individuos en el campo de la PsicologĆa cristiana:
PANORAMA GENERAL DE LAS ENSEĆANZAS
DE VARIOS PSICOLOGOS CRISTIANOS
Todos los hombres mencionados abajo creen en y promueven buenas causas y conceptos bĆblicos. No dudamos que estos individuos sean creyentes, ni tampoco intentamos juzgar sus motivos. Por lo que sabemos, todos aman al SeƱor y desean servir a Su pueblo. Sin embargo, el Dios que nos advierte no juzgar los motivos (1 Cor. 4:3-5), nos llama a discernir lo que esta siendo enseƱado en Su nombre (Tito 1:9). El propósito de esta sección es llamar la atención a algunas Ć”reas en las que los āPsicólogos cristianosā se han apartado de las enseƱanzas de la Escritura.
Bruce Narramore:
El es bĆ”sicamente un Rogeriano (vea la grĆ”fica) con algunos principios cristianos. En Integration of Psychology and Theology, Bruce Narramore dice: āToda verdad es la verdad de Dios, donde sea que se encuentreā (p. 13). āNo hay claramente una teorĆa o modelo o investigación cristiana (de la psicologĆa)ā (p.15). āLa iglesia tiene la responsabilidad de responder a las afirmaciones de la psicologĆa re-estudiando, clarificando, reafirmando, ampliando, o corrigiendo su comprensiónā (p. 19). Todo este clarificar y corrección, por supuesto, serĆ” a la luz de la recientemente āverdadā psicológica descubierta fuera de la Biblia.
Con esta filosofĆa en mente no nos sorprende encontrar esta declaración de Bruce Narramore: āBajo la influencia de los psicólogos humanistas como Carl Rogers y Abraham Maslow, muchos de nosotros los cristianos hemos comenzado a ver nuestra necesidad de amor propio y autoestimaā (Youāre Someone Special, p. 22).
Gary Collins:
En su libro Can You Trust Psychology? [ĀæPuedo Confiar en la PsicologĆa?] Collins tiene estos pensamientos: La PsicologĆa es un campo de conocimiento dado por Dios capacitĆ”ndonos para ayudar mas adecuadamente a la gente que vive en una sociedad impregnada con cambio y complejidad desconocida en los dĆas de JesĆŗs y Pablo (p. 91). āDios nos ha permitido descubrir tĆ©cnicas e ideas psicológicas que El no ha querido revelar en la Biblia (pp. 96, 97). āLa Palabra de Dios nunca afirma tener todas las respuestas a todos los problemas de la vidaā (p. 97). Uno de los problemas por los que la Escritura no tiene respuesta es nuestro deseo humano bĆ”sico para la auto-realización y una imagen propia positiva (pp. 144-146). (Por supuesto, La Escritura no nos da una respuesta para este problema porque no es una necesidad que Dios ha colocado en nuestros corazones. MĆ”s bien, es una de esas āverdadesā psicológicas que Dios ha decidido aparentemente revelar fuera de Su Palabra, y esto a un hombre impĆo).
Puesto que Collins claramente apoya la posición integracionista a lo largo de su libro, nos sorprende encontrar esta declaración al final: āEs demasiado pronto responder de manera decisiva si la psicologĆa y el cristianismo pueden ser integradosā (p. 130). Esta es una respuesta asombrosa para la propia pregunta de Collins āĀæPuedo confiar en la psicologĆa?ā En esencia, el no lo sabe; sin embargo, la incertidumbre no lo aleja, ni ha otros psicólogos cristianos, del aumento del mercado cristiano con respuestas psicológicas a los problemas de la vida.
James Dobson:
Dobson enseƱa muchas ideas novedosas antibĆblicas y anticientĆficas tales como la teorĆa Freudiana de que nuestras vidas estĆ”n bĆ”sicamente fijadas a los seis aƱos; el lado derecho del cerebro, el mito de lado izquierdo; la psicologĆa popular del orden del nacimiento; la mente de la nueva era sobre la materia. Su enseƱanza fundamental, sin embargo, tiene que ver con la autoestima. Sus ideas sobre este tema no se originan en la Escritura porque no se encuentran en la Escritura, sino mĆ”s bien en las enseƱanzas humanistas de Adler, Fromm, Maslow, y Rogers.
Las creencias de Dobson con respecto a nuestra necesidad de tener una buena imagen propia pueden ser encontradas en todos sus libros y prĆ”cticamente en cada programa radial de āEnfoque a la Familiaā. Su famosa ilustración de Lee Harvey Oswald (Hide or Seek, p. 18ff.) explica sus puntos de vista. En Prophets of Psychoheresy II, los autores lo resumen de esta manera: āla descripción de Dobson de la vida de Oswald revela una punto de vista psicológico influenciado por ideologĆas subyacentes del subconsciente Freudiano, la inferioridad Adleriana, y la creencia humanista en la bondad intrĆnseca del hombre y la victimización universal del individuo por los padres y la sociedad. El culpable es la sociedad (principalmente los padres) y el diagnóstico es una baja autoestima con sentimientos de inferioridad e insuficiencia. De hecho, esos sentimientos se presentan como agobiantes e incontrolables y causar asĆ rebelión. Por lo tanto, la solución universal a los problemas personales, la rebelión, la infelicidad y la hostilidad presentada en los libros de Dobson es elevar la autoestimaā (pp. 24-25).
La siguiente cita de Lo Que las Esposas Desean que los Maridos Sepan Sobre las Mujeres, el libro establece el sistema de Dobson: āSi pudiera escribir una receta para la mujer del mundo, proporcionarĆa a cada una de ellas una dosis saludable de autoestima y valĆa propia (tome tres veces diarias hasta que los sĆntomas desparezcan). No tengo duda que de esto es su mas grande necesidadā (p. 35).
Larry Crabb:
En Understanding People, Crabb afirma: āEs mi punto de vista que los modelos de consejerĆa deben demostrar mas que consistencia con la Escritura; deben de hecho emerger de ellaā (p. 29). Pero, al mismo tiempo el cree en lo que Ć©l llama: āAmargar a los Egipciosā (vea p.1 de su folleto) por ejemplo tomando lo mejor de la psicologĆa secular y combinĆ”ndola con el cristianismo (algo que ni siquiera Collins esta seguro que se pueda hacer).
Pero como Martin Bobgan dice: āLa responsabilidad de Glasser no tiene nada que ver con Dios o Su medida de lo malo y lo bueno; Ellis iguala la impiedad con la salud mental; la esperanza que Fanal da no es una esperanza segura porque estĆ” centrada en el hombre; el amor de Fromm estĆ” muy lejos del amor que JesĆŗs enseƱa y da; la guĆa de Adler es del ego en vez de Dios; la aceptación de Harris no toma en cuenta la ley de Dios; Freud difĆcilmente se comprende asĆ mismo y repudia a Dios; la expresión de Perl se enfoca en los sentimientos y en el yo; y los mĆ©todos de Skinner de autocontrol funcionan mejor con los animales que con los humanos ĀæPor quĆ© no dar crĆ©dito donde es debido? Ā”Al SeƱor y a Su Palabra! ĀæPor quĆ© no echar una mirada a la Palabra de Dios acerca de la responsabilidad, la verdad, el significado, la esperanza, el amor, la guĆa para la vida efectiva, la comprensión de uno mismo, la expresión y el auto-control en lugar de rebuscar en las cisternas rotas de las opiniones de los hombres no redimidos?ā (Prophets of Psychoheresy I, p.134).
Freud y Adler juegan un papel importante en la manera en que Crabb ve al hombre. Freud enseƱa que cada uno de nosotros esta controlado por un depósito de energĆa e impulsos que el llama subconsciente. Este es el tema bĆ”sico de Inside Out, como Crabb nos enseƱa a entrar en las regiones oscuras del alma para encontrar luz (p. 32). Mientras que en la cueva oscura del alma, exploraremos la imperfección de relaciones clave hasta que experimentemos una profunda decepción (p. 107). Esta confusión y decepción autoinducida supuestamente conduce a una conciencia de nuestro pecado de autoprotección para el amor (p. 196).
Adler, por el otro lado, enseƱa que la conducta es dirigida al objetivo de vencer la inferioridad y de este modo ganar un sentido de valĆa tanto en las relaciones como en las tareas de la vida. Es de Adler que Crabb desarrolla su teorĆa de que nuestra conducta es motivada por las necesidades de valĆa (anhelos profundos) a travĆ©s de la seguridad (relaciones) y significado (impacto) (vea Bobgan, p. 132).
Pero como consejero bĆblico Wendell Millar dice: āLa luz no es encontrada en las regiones oscuras de nuestras almas sino en JesĆŗs (Juan 14:6) y en Su Palabra (Salmo 119:130). El crecimiento cristiano no se logra por conciencia propia sino en lugar de esto, es una obra de Dios (Fil. 1:6; 2:13) en el que el creyente obediente hace āSu buena voluntadā.
Minirth & Meier
En los escritos y ministerios de difusión de estos hombres, asĆ como los psicólogos cristianos mencionados arriba, mucho de sus enseƱanzas no surgen de la Escritura sino que pueden ser trazados hacia los psicólogos seculares. Si usted desea ser un Freudiano con una fachada bĆblica, Minirth y Meier serĆa una buena opción.
Note los siguientes puntos de vista, no encontrados en la Escritura sino en Freud, que son enseƱados por estos hombres:
Depresión es la ira dirigida hacia el interior.
La existencia de la mente subconsciente (en Happiness is a Choice [La Felicidad es una Elección] ellos igualan el ācorazónā en JeremĆas 17:9 con el āsubconscienteā, ningĆŗn lĆ©xico estarĆa de acuerdo).
En Introduction to Psychology and Counseling (p. 298) dicen: āUno puede ver en los escritos de Pablo a los cristianos primitivos algunas de las ideas desarrolladas mas tarde por Sigmund Freud (identidad, superego, ego)ā
Al menos parcialmente creen en el Complejo de Odeipus (vea Happiness, pp, 80-97).
Creen en el anĆ”lisis del sueƱo (en Happiness, pp. 114, 115 dicen: āEn nuestros sueƱos todos nuestro conflictos actuales subconscientes estĆ”n simbolizados. Cada sueƱo tiene un significado simbólico. Los sueƱos son normalmente deseos subconscientes en una forma simbólicaā).
Creen en un mecanismo de defensa subconsciente.
EnseƱan que 85% de los patrones de conducta adulta son establecidos por su sexto cumpleaƱos.
A menudo recomiendan una terapia de intuición (en Psychotherapy Handbook dicen: āla historia de la psicoterapia de intuición puede ser trazada hasta Freudā).
AdemĆ”s de la fuente de su información, Minirth y Meier a menudo hacen declaraciones que pretenden ser un hecho y que ni siquiera tienen una base de investigación. Por ejemplo, en Happiness dicen: āEl rencor agota ciertas sustancias quĆmicas del cerebro y por tanto resulta en depresión. El perdón restaura esos quĆmicosā. La primera declaración no estĆ” demostrada y la segunda es algo insólito en la investigación. Otra es que la homosexualidad es el resultado de un padre ausente, mientras que el lesbianismo es resultado normalmente de una madre ausente y hostil y, por necesidad Freudiana, antes de los seis aƱos de edad (vea Bobgan, p. 303).
LA ALTERNATIVA BIBLICA
DeberĆa ser obvio a estas alturas que creemos que la psicologĆa secular y el cristianismo bĆblico son totalmente incompatibles. Al mismo tiempo queremos dejar en claro que no estamos en contra de la consejerĆa que estĆ” alineada con las Escrituras. La Biblia estĆ” llena de instrucción con respecto a la consejerĆa, asesoramiento, amonestación, advertencia, reprensión, etc. (vea Rom. 15:14; Sal. 1; el libro de Proverbios por ejemplo). Sin embargo, encontramos que la consejerĆa no debe dejarse a los profesionales sino que es simplemente parte de la vida del cuerpo de Cristo. No dudamos que algunos tienen grandes dones, experiencia, y conocimiento en esta Ć”rea que otros, pero un gran consejo puede darse por cualquier creyente que conozca su Biblia. Puede ser de ayuda seƱalar algunas de las caracterĆsticas de la verdadera consejerĆa bĆblica:
v La consejerĆa bĆblica enseƱa que la verdad emerge de la Biblia. Los integracionistas afirman que no contradicen la Biblia, pero no creemos que eso sea suficiente. En vez de esto, toda verdad respecto a la āvida y la piedadā debe surgir de la Palabra.
v La consejerĆa bĆblica enseƱa que nuestro estĆ”ndar de pensamiento y conducta es encontrado en las Escrituras.
v La consejerĆa bĆblica utiliza principios encontrados en la Palabra de Dios junto con el poder del EspĆritu Santo para lograr un cambio en el pensamiento y en la conducta.
v La consejerĆa bĆblica enseƱa que el propósito principal de las personas es glorificar a Dios con sus vidas. El objetivo de la consejerĆa bĆblica no es principalmente para eliminar el juicio, sino ser del agrado de Dios, es decir, ayudarnos a ser conformados a la imagen de Cristo (Romanos 8:28, 29).
v La consejerĆa bĆblica tiene el mismo objetivo como predicación y enseƱanza bĆblica: glorificar a Dios, evangelizar a los perdidos, y discipular a los creyentes.
COMO CAMBIAR Y CRECER
La necesidad de cambio y crecimiento: Las caracterĆsticas de la inmadurez espiritual son encontradas en pasajes como Gal. 5:19-21, Col. 3:5, 8, 9 y 2 Tim. 3:2-7. Dios nos dice en estos pasajes y en otros que debemos espera que la gente no viva en el camino de Dios, siendo inestables y fĆ”cilmente engaƱadas, personas culpables, egoĆstas, y divisivas quienes aman las cosas malas, los chismes, con falta de autocontrol, enojados con la vida, mentirosos, engaƱadores, etc. Sin embargo, vivir de esta manera resultarĆ” en una serie de lo que muchos llaman hoy problemas emocionales y psicológicos. Si las personas estĆ”n esclavizadas a tales pecados porque nos sorprenderĆa que se sintieran no amados, paranoicos, ansiosos, encendidos, alterados, deprimidos, nerviosos y asĆ sucesivamente.
Los problemas que la gente enfrenta hoy son reales, y el mundo psicológico a menudo reconoce este hecho. Sin embargo, basado en una antropologĆa defectuosa, los psicólogos nunca descubrirĆ”n el verdadero origen de los problemas de las personas. Por lo tanto, no pueden ofrecer una ayuda genuina y duradera. Si usted recuerda, la psicologĆa enseƱa que el hombre es bĆ”sicamente bueno o al menos neutral. AdemĆ”s, enseƱa que las personas tienen la respuesta, a sus problemas dentro de sĆ mismo y es el trabajo de los psicólogos ayudarlos a descubrir estas respuestas. TambiĆ©n, la mayorĆa de los psicólogos que existe solamente un valor real, y esto es que no existe ningĆŗn valor. Por tanto, los psicólogos no presionan a sus pacientes con valores o verdades objetivas. Es fĆ”cil discernir entonces, que la piedra fundamental de toda psicologĆa moderna contradice las Escrituras, las cuales enseƱan que:
La humanidad esta perdida, moralmente depravada, bƔsicamente pecadores malvados que no desean la verdadera vida o la justicia (Efesios 2).}
Nuestros corazones (intelecto, emociones, voluntad) estĆ”n distorsionados y corruptos. Las Ćŗnicas respuestas dentro de nosotros son aquellas que engaƱan y nos decepcionan (JeremĆas 17:9).
Dios nos ha dado, valores eternos y objetivos en la Escritura que deben regir y gobernar nuestras vidas. Rechazar estos valores solo traerĆ” consecuencias eternas, pero en los tipos de problemas para los que las personas buscan terapia.
Si hemos de manejar los problemas que enfrentamos en una manera que agrade a Dios, debemos crecer espiritualmente (2 pedro 1:5-8; Santiago 1:2-5) a travĆ©s de la obediencia a la Palabra de Dios, (Colosenses 3:16; hechos 20:32; 2 Timoteo 3:16, 17) al permitir al EspĆritu Santo tener Su control sobre nuestras vidas (GĆ”latas 5:16, 22-25). (TambiĆ©n vea Hebreos 5:12-14).
PUNTOS DE VISTA DEFECTUOSOS DE LA SANTIFICACION
La confusión provocada por la sociologĆa secular a un lado, otro problema importante para el cristiano es una doctrina errónea del crecimiento. El ejemplo clĆ”sico del Perfeccionismo Wesleyano, iniciado por Juan Wesley y enseƱado por muchas ramas del cristianismo.
Wesley enseñó que la naturaleza pecadora debe ser erradicada en una experiencia de crisis con el resultado que podemos alcanzar la perfección sin pecado en esta vida. En ese momento a travĆ©s de un acto de rendición total de la fe, dejamos nuestras luchas con el pecado, con el vivir para Dios, etc. En los 1800 Charles Finney y el Movimiento Keswick de āDĆ©jalo y Deja que Diosā, asĆ como los predicadores metodistas, popularizaron esta perspectiva del crecimiento cristiano. Sin embargo, el Nuevo testamento no enseƱa ninguna forma de madurez instantĆ”nea. Debemos estar seguros que el apóstol Pablo estarĆa muy sorprendido al descubrir que toda la santificación (o cualquier cosa que se le parezca) es posible en esta vida a la luz de su testimonio en 1 Corintios 9:24-27.
Desafortunadamente, muchos que rechazarĆan esta doctrina Wesleyana han sido grandemente influenciados por ella. Los cristianos por todos lados estĆ”n buscando una experiencia que les haga la vida cristiana fĆ”cil o que los lleve a la perfección. En los cĆrculos fundamentalistas y evangĆ©licos llamamos a esto āre-dedicaciónā o ācompromiso totalā, con la implicación que de una vez por todas volvamos nuestras vidas hacia Dios y nunca vacilemos de nuevo. Sin embargo, JesĆŗs nos dice que existe una elección constante (Lucas 9:23), y Pablo dice que siempre estaremos en una lucha (Efesios 6:10-18). Muchos de nosotros no queremos hacer el trabajo difĆcil necesario para crecer; que se nos darĆa un poder sobrenatural en la forma de una dotación instantĆ”nea que nos cambiarĆa inmediatamente. Nos encontramos haciendo la misma cosa que cuando se trata de la toma de decisiones. Cuan mĆ”s fĆ”cil serĆa hacer āsentimos que el EspĆrituā quiere que hagamos, mas que la ardua tarea del estudio bĆblico y la aplicación de los principios bĆblicos.
Si tratamos con los problemas y las oportunidades de la vida a la manera de Dios, debemos cambiar y crecer. Con el propósito de cambiar y crecer, debemos comprender que a Biblia no enseƱa la madurez instantĆ”nea. No enseƱa que existe una āsegunda bendiciónā donde nos hacemos santos o espirituales. Entonces ĀæQuĆ© dice la Biblia acerca del cambio y el crecimiento?
El Nuevo Testamento enseƱa que existen cinco partes para la santificación bĆblica:
Primero, la actividad de la Trinidad. El Padre (Juan 15:1-2), El Hijo (Juan 15:4,5); El EspĆritu (2 Corintios 3:18). Los sistemas que ignoran a Dios pueden producir un cambio externo, pero no la madurez espiritual.
Segundo, la actividad del hombre. No existen mandamientos en la Escritura dirigidos al EspĆritu Santo en lo que respecta a nuestro crecimiento espiritual, pero note que esta muestra de mandamientos dados al creyente: 2 Cor. 7:1; Efes. 4:1; 4:22-24; 1 Tim. 6:1; 2 Tim. 2:22; 1 Cor. 9:24-27.
Tercero, la Palabra de Dios. El cambio en nuestra conducta y sentimiento debe comenzar en nuestro pensamiento. Por lo tanto, es imperativo que nuestras mentes sean renovadas (Rom. 12:1,2; Efes. 4:23). Esta renovación puede solamente tener lugar a través de la Palabra de Dios (Heb. 5:11-14). Una verdadera renovación de nuestro pensamiento conducirÔ a una conducta y sentimientos transformados (Fil. 4:8,9; Efes. 4:22-24). Cualesquier sistema que deje a un lado la Palabra de Dios nos dejarÔ a merced de nuestros propios corazones (Jer. 17:9) los cuales nos llevarÔ por mal camino (Prov. 14:12).
Cuarto, el tiempo ā es un proceso gradual. Muchos anhelan un cambio instantĆ”neo, pero el crecimiento requiere tiempo (Heb, 5:11-14).
Quinto, esfuerzo es requerido por el creyente. Esto equilibra la actividad de Dios en nuestra representación. Que Dios esta activamente involucrado es verdad, pero que el creyente debe estar activamente involucrado es tambiĆ©n verdad. Este equilibrio esta perfectamente enseƱado en Filipenses 2:12,13. Otros pasajes incluyen a: 1 Corintios 9:24-27 āācorroā āpeleoā y āpongoā; Efesios 6:10-13 āāfortaleceosā, āvestĆosā, āluchaā, ātomadā, āestar firmesā, y 2 Tim. 4:6,7 āāpeleadoā, āacabadoā, āguardadoā. (Adaptado de The Doctrine of Spiritual Growth por William W. Goode.).
Un buen estudio serĆa los primeros once versĆculos de 2 Pedro. En los versĆculos 1-4, encontramos la actividad de la Trinidad concediĆ©ndonos la apropiación de los dones de Dios al creyente (versĆculos 5-7). Esto es posible solo a travĆ©s del conocimiento de Cristo como es encontrado en la Palabra enfatizado en el versĆculo tres. Sin embargo, el crecimiento toma tiempo, y Pedro enseƱa esta verdad en el versĆculo ocho cuando habla de las cualidad cristianasen aumento. Aun, todo esto requiere esfuerzo, y se nos dice que seamos ādiligentesā (versĆculos 5, 10) acerca de nuestro crecimiento a la madurez.
EL PROCESO DE CRECIMIENTO
El Nuevo Testamento enseƱa que aquĆ hay algunas cosas bĆ”sicas que un creyente debe comprender con el propósito de crecer en la santidad. Debemos primero comprender que somos una nueva criatura en Cristo (Efesios 2:1-6; Romanos 6:11). Luego, debemos comprender la naturaleza de la tentación. La tentación viene del mundo, la carne y el diablo (Santiago 1:13-15; 1 Juan 2:15,16; 1 Pedro 5:8; 2 Corintios 11:13, 14). Un creyente puede, sin embargo, vencer la tentación mediante la fortaleza de Dios (Mateo 4:2-11; 1 Corintios 10:13), a travĆ©s del uso correcto de la Palabra de Dios (Mateo 4:2-11; 2 Timoteo 3:16, 17). Debemos entonces comprender que el propósito de Dios para nuestras vidas es glorificarle y agradarle al conformarnos El a la imagen de Cristo (2 Corintios 5:9; 1 Corintios 10:31; Romanos 8:28, 29). Cuando comprendemos esto, nos permitirĆ” establecer las prioridades correctas. Al final de todo, debemos comprender que Dios espera obediencia. Esta obediencia es hecha posible a travĆ©s del poder del EspĆritu Santo (GĆ”latas 5:16; Juan 15:7, 8; Filipenses 4:13), al presentar nuestros cuerpos a Dios para que Su voluntad sea hecha (Romanos 12:1, 2; Romanos 6:12, 13) y aprender el principio de āquitarse/ponerse, la renovación de su menteā, como es encontrado en Efesios 4:22-24.
