La virtud cristiana del amor

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La virtud cristiana del amor

R.C. Sproul

¿Cuántas personas conoces que hayan llegado al salón de la fama en música, arte, literatura, o deportes, debido a su amor? Elevamos a la gente al estatus de héroes debido a sus dones, sus talentos, y su poder, pero no debido a su amor. A pesar de esto, desde la perspectiva de Dios, el amor es la mayor de todas las virtudes. Pero, ¿qué es el amor?

Se dice que el amor hace que el mundo gire, y el amor romántico ciertamente hace que la cultura gire en términos de publicidad y entretenimiento. Nunca nos cansamos las de historias románticas. Pero no nos referimos al amor romántico cuando hablamos de la virtud cristiana del amor. Estamos hablando de una dimensión mucho más profunda del amor, una virtud tan suprema que debe distinguir a los cristianos de todas las demás personas. Es más, el amor es tan importante en las enseñanzas bíblicas que Juan nos dice: “Dios es amor” (1 Jn. 4:7-8).

1 Corintios 13 mide las profundidades de lo que significa realmente el amor. Es una vara de medir con la que podemos examinarnos cuidadosamente para ver si este amor habita en nuestros corazones y se hace manifiesto en nuestras vidas.

Cualquier otra cosa que digamos sobre la virtud cristiana del amor, debemos tener en claro que el amor que Dios ordena es un amor que imita el suyo. El amor de Dios es absolutamente perfecto. Y somos llamados a reflejar ese amor como un espejo, a ser perfectos como Él es perfecto (Mt. 5:48). Ahora, por supuesto, ninguno de nosotros ama de manera perfecta, y es por esto que debemos estar cubiertos con la justicia perfecta de Cristo por medio de la fe únicamente en Él. No obstante, es importante regresar a la Escritura para descubrir cómo el amor debe lucir, pues nos satisfacemos fácilmente con un entendimiento sentimental, sensiblero, romántico, o superficial del amor.

1 Corintios 13 mide las profundidades de lo que significa realmente el amor. Es una vara de medir con la que podemos examinarnos cuidadosamente para ver si este amor habita en nuestros corazones y se hace manifiesto en nuestras vidas. Por eso me sorprende que 1 Corintios 13 sea uno de los pasajes más populares en toda la Biblia, en lugar de ser uno de los más despreciados. No puedo pensar en ningún capítulo en la Escritura que revele tan rápido nuestro pecado. Su popularidad quizá se debe a que es uno de los capítulos menos comprendidos y menos aplicados de la Biblia. En cierta manera somos ambivalentes a él. Nos atrae la grandeza de su tema y la elocuencia de su lenguaje, a pesar de que al mismo tiempo somos rechazados por este capítulo porque revela nuestras faltas. Queremos guardar cierta distancia del mismo porque nos muestra tan claramente nuestra falta de amor real.

Este capítulo es parte de una amonestación apostólica a los cristianos que se encontraban separados por las contiendas de la iglesia. Se estaban comportando de manera inmadura y carnal, y en el corazón de esa profana conducta estaban ciertos talentos, habilidades, y dones, que se manifestaban en ellos sin que hubiera amor en sus vidas. En los versos de apertura, Pablo habla del amor como el sine qua non de la virtud cristiana (1 Cor. 13:1-3). Está hablando en hipérbole, exagerando intencionalmente las cosas para establecer su punto. Inicia comparando el amor con el don de lenguas. Pablo dice: “No me importa si hablas cincuenta idiomas, o si tienes el don de milagrosamente hablar en idiomas extranjeros. No me importa si Dios te ha dotado con la habilidad de hablar el lenguaje de las potestades celestiales. Si no tienes amor, la elocuencia de tu discurso se convierte en ruido. Se convierte en disonancia, un estruendo irritante y molesto”. Él dice que si hablamos en lenguas de hombres o de ángeles pero no tenemos amor, nos convertimos en un metal resonante o en un címbalo que retiñe… puro ruido. Toda la hermosura del discurso se pierde cuando el amor está ausente.

Pablo luego compara el amor con los dones de profecía y entendimiento, dotaciones milagrosas que Dios daba a las personas durante la era apostólica. Estos formidables dones no se comparaban con el amor. El apóstol dice que puedes tener talentos milagrosos, puedes recibir poder de Dios el Espíritu Santo, pero debe ser para usarlos en el contexto de la gracia del amor. Y sin ese amor, el uso de poder divino es una parodia. Jesús tuvo que advertir incluso a sus discípulos sobre el peligro de usar un don dado por Dios sin amor. Jesús empoderó a sus discípulos para participar en su ministerio de exorcismo, y ellos fueron en su misión y regresaron con la frente en alto. Estaban tan emocionados ante la efectividad de su ministerio que se regocijaban en el poder que Cristo les había dado. Pero ¿qué dijo Jesús? No se regocijen por tener poder sobre Satanás, sino regocíjense de que sus nombres estén escritos en el cielo (Lc. 10:1-20). Los discípulos se centraron en el poder, en lugar de en la gracia que se encontraba detrás de ese poder. Estaban intoxicados por el regalo, y se estaban olvidando de aquel que lo dio.

La conclusión es que los dones de Dios pueden ser usados sin amor. Cuando eso sucede, su valor es destruido. La esencia del amor, nos dice 1 Corintios 13, es buscar el bien de los demás. Una persona que refleja el amor de Dios se da por otros, en lugar de ejercer su poder para su propio beneficio. Pero somos personas que estamos más interesadas en el poder; en hacer en lugar de ser. Nos preocupamos más por tomar el poder sobrenatural que Dios puede dar, que en el amor sobrenatural derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo (Rom. 5:5). Nuestras prioridades están fuera de lugar. Gracias sean dadas a Dios que su amor por nosotros es mayor que nuestro amor por Él. Que Él nos fortalezca para buscar su amor sobre todas las cosas, un amor que refleje su amor por nosotros en Cristo (Rom. 5:8).

Publicado originalmente en el blog de Ligonier Ministries. Traducido por la Coalición por el Evangelio.

R.C. Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue el fundador de Ligonier Ministries, co-pastor de Saint Andrew’s Chapel [Capilla de San Andrés] en Sanford, Florida, y el primer presidente del Reformation Bible College. Fue el autor de más de cien libros, incluyendo La Santidad de Dios.

 

A20 – Enseña con tu vida

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

A20 – Enseña con tu vida

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/Ensena-con-tu-vida/

Carmen Espaillat: ¿No te sientes capacitada para enseñar a otros? Nancy Leigh DeMoss comprende el sentir que tienen muchas mujeres en cuanto a esto.

Nancy Leigh DeMoss : He desperdiciado una gran parte de mi vida. He tomado muchas decisiones incorrectas. He fracasado en muchos aspectos. Estoy segura que mientras vas entrando en años mayor es el catálogo de fracasos que Satanás puede sacarte en cara, y decirte: “no hay nada que puedas ofrecer”.

Enseña de tus fracasos. Enseña de lo que Dios te mostró cuando echaste algo a perder, cuando no confiaste en Él; enseña lo que aprendiste a través de eso, sobre dónde te encontró Dios, de las adicciones que tenías; enseña sobre las maneras como fracasaste. Enseña con tu vida, y ayuda a aquellos que vienen detrás de ti para que sean protegidos y guardados en sus pasos. Mi vida ha sido muy enriquecida debido a algunas personas mayores que han invertido en mi vida.

Carmen : Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Hoy al continuar con la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5 escucharás buenas noticias para las personas imperfectas.

Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy : Pat Moore era una diseñadora industrial que diseñaba productos que eran usados por la gente para diferentes aplicaciones. Un día a la edad de 26 años, se dio cuenta que —debido a una variedad de razones— muchos de los productos que se usaban en nuestra cultura no eran adecuados o no funcionaban bien para los ancianos. Así que a la edad de 26 años, Pat Moore se propuso descubrir cómo era la vida realmente para los ancianos e hizo un experimento fascinante.

En el transcurso de tres años, ella viajó a través de los Estados Unidos y Canadá, visitando 116 ciudades, disfrazada de una indefensa anciana de 85 años. Ella usó maquillaje profesional; una peluca canosa; unos lentes especiales que le causaban una visión borrosa. Hizo muchas cosas. Usó un aparato ortopédico especial que hacía que su cuerpo se moviera más despacio, y que la hacía sentir y actuar y conducirse como una anciana. Ella quería ver qué tipo de respuesta y qué reacciones provocaría en las personas. Yo he visto fotos de ella en ese disfraz, y no creerías que esta sea una mujer de 26 años.

En 1984, después de transcurridos los tres años de este experimento, ella escribió un libro llamado “Disfrazada” (“Disguised”). Es un relato de primera mano de lo que ella experimentó durante esos años. Habla acerca de cómo los ancianos, como regla general, la trataban con cariño, pero como las personas jóvenes a menudo eran ásperos con ella. En un momento dado, fue asaltada por un grupo de niños de 13 años. Fue golpeada tan severamente que sufrió lesiones serias y permanentes en su espalda. Ella usa el término “rechazo social” para describir cómo la trataban los más jóvenes.

La actitud de la Escritura hacia los ancianos nunca pudiera ser caracterizada como “rechazo social”. Nada pudiera estar más lejos de como Dios ve a los ancianos. Contrariamente al “rechazo social,” en Tito capítulo 2, vamos a ver que los ancianos, los creyentes ancianos, juegan un papel vital en la iglesia y en el progreso del reino de Dios.

Déjame tomar un momento para restablecer donde estamos. Espero que a través de esta serie, que continuará por un buen número de semanas, estés leyendo junto con nosotras el libro de Tito. Espero que estés tomando tiempo cada día por 30 días (lanzamos un reto de 30 días para leer el libro) para meditar en él, para dejar que Dios te hable por medio de él. Eso es importante para que al estudiar estos pocos versos de Tito 2 en los que nos vamos a enfocar, tengas mejor sentido de cómo encajan y cómo se relacionan al resto del libro.

Vimos que en el capítulo 1, el apóstol Pablo se dirige a los líderes espirituales—a los ancianos o supervisores. Estos líderes deben vivir vidas piadosas; eso es lo que los califica. No pueden ser líderes espirituales en la iglesia —o no deben serlo— si sus vidas y sus familias no son ejemplares. Su función y su responsabilidad es enseñar sana doctrina y corregir a aquellos que no la enseñan, para que el rebaño sea protegido de lo que no es sana doctrina (ver versículos 5-9).

Luego en el capítulo 2 llegamos a un énfasis para los miembros de la iglesia, para los seguidores, para aquellos que no necesariamente son líderes. Vemos que deben vivir sus vidas de una manera que sea consistente con la sana doctrina. Vemos la influencia y el impacto que nuestras vidas tienen en los demás. Ya sea que seamos hombres o mujeres, jóvenes o ancianos, independientemente de la posición o la época de la vida, debemos vivir de acuerdo con la sana doctrina. Nuestras vidas deben tener influencia sobre los demás—de hecho tiene influencia, sea para bien o para mal.

Pablo dice en el capítulo 2, versículo 1, “pero en cuanto a ti, Tito, enseña lo que está de acuerdo a la sana doctrina”. Nuevamente, eso quiere decir no solo la sana doctrina por sí sola, sino como ésta se aplica a la vida. Es la Palabra de Dios la que produce vidas agradables al Señor.

Luego él sigue en el versículo 2, él dice a los ancianos—esto es lo que va de acuerdo con la sana doctrina, esta es la aplicación de la sana doctrina, así es como luce cuando la encarnas: “Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia”.

Luego, así es como luce la sana doctrina en el caso de las ancianas, versículo 3, “asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno, que enseñen a las jóvenes”.

Así es como luce la sana doctrina para las mujeres jóvenes: “[enseña a] las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, a ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la Palabra de Dios no sea blasfemada”.

Versículo 6, “Asimismo, exhorta a los jóvenes que sean prudentes”. Así es como se manifiesta la sana doctrina en los hombres jóvenes. Luego él sigue hablando a aquellos que son esclavos o sirvientes y continúa en el siguiente texto.

Déjame detenerme aquí porque este es el párrafo en el que nos queremos enfocar durante esta serie. Nota que antes que todo Pablo da dirección distintiva a los hombres y mujeres, y es diferente para cada uno. Pienso que es porque los hombres y mujeres tienen tentaciones diferentes, tendencias diferentes, inclinaciones diferentes en cuanto a cómo caemos en pecado.

Todos necesitamos sana doctrina, pero la forma como esta se encarna en nuestras vidas y las cosas que deben ser enfatizadas pudieran diferir. Él hace distinciones entre jóvenes y ancianos, porque en las diversas épocas de la vida hay diferentes tentaciones, diferentes maneras en las que tenemos que ser recordados sobre la necesidad de aplicar sana doctrina. Hay personas en diversos estados socio-económicos, personas con diferentes papeles y responsabilidades, líderes y seguidores. Pablo hace distinciones entre esas categorías de personas porque la forma en que vivimos la sana doctrina tiene implicaciones prácticas para cada una de esas categorías.

Observa también que, en este párrafo que acabamos de leer, no hay excepciones. Casi todos caen en una de estas categorías. O eres un hombre o eres mujer; o eres joven o anciano. Ahora bien, debería estar muy claro si eres un hombre o una mujer, lo que quizás no esté muy claro es si eres joven o eres mayor, pero esto nos cubre a todos. Él incluye a los líderes e incluye a los seguidores. Él está diciendo que la doctrina aplica a todos.

No solo los ministros están supuestos a conocer la doctrina y vivir la doctrina. Alguna clase de cristiano maduro que se supone que conozca y viva la doctrina. Él está diciendo que cada persona en cada época y categoría de la vida tiene implicaciones que necesitan seguir en relación a la doctrina.

Observa que él comienza con los ancianos, luego pasa a las ancianas. Comienza con las ancianos primero, y es lo que vamos a hacer en esta serie. Luego pasa a las mujeres jóvenes y luego a los hombres jóvenes. Queremos tomarlo en el mismo orden. Hoy solo quiero introducir el concepto de los creyentes mayores, de los ancianos. Vamos a revisar los pasajes dirigidos a los hombres y a las mujeres, porque hay aplicaciones para todas nosotras como mujeres.

Primero solo quiero concentrarme en este asunto sobre la participación de los ancianos en la iglesia. La iglesia necesita y debe tener personas jóvenes y ancianas. Resulta triste para mí ver hoy ciertas iglesias o grupos cristianos haciéndose tan homogéneos que solo acomodan a un grupo de personas. Escuchas acerca de iglesias que están tratando de alcanzar a esta o aquella generación, o a un grupo particular de personas.

Recientemente estuve en una iglesia; era una iglesia pequeña que consistía, casi exclusivamente, de personas mayores. Pensé, “Esta iglesia se está perdiendo de lo que la gente joven podría traer a la vida de esa congregación”. Pero luego hay algunas iglesias hoy que atraen casi exclusivamente a personas de veintitantos, o treinta y tantos, o familias jóvenes, o profesionales jóvenes, o jóvenes solteros. Tienes estos grupos que quizás se disfruten entre ellos, o tengan mucho en común unos con otros, pero no tienen el beneficio de la sabiduría y la gracia o la oportunidad de tener mentores ancianos.

Antes de hablar sobre mujeres u hombres ancianos creyentes, primero vamos a definir ¿quién es un anciano? Todo el mundo está esperando a que yo conteste esa pregunta. Algunos dicen que la ancianidad es siempre 15 años más de la edad que tienes. Cuanto más envejezco, más me convenzo de que eso es verdad. Los comentaristas generalmente están de acuerdo que cuando se menciona a las ancianas en las Escrituras se está refiriendo a personas que ya han pasado sus años de crianza de niños, y están aproximadamente entre los 50 a 60 años de edad o más. Hablaremos más de eso cuando toquemos específicamente en el versículo de las mujeres ancianas.

Recibí un correo electrónico de una amiga hace un tiempo. Estábamos intercambiando pensamientos acerca de esto de la vejez, y ella dijo algo que pienso que muchas mujeres sienten. Ella dijo, “La idea de envejecer me espanta y me horroriza”. Ahora bien, esta era una mujer en sus 40. Pienso que así es como muchas mujeres se sienten. La idea de envejecer es una cosa espantosa y horrorosa, quizás para algunas.

Mientras estaba estudiando este pasaje la semana pasada, dos personas diferentes me mandaron artículos por correo electrónico. Fue interesante ver que las dos señalaron la fijación de nuestra cultura de lucir y mantenerse joven. El primero era una entrevista de AOL con una mujer llamada Anne Kreamer, que tiene 51 años de edad, y ella ha escrito un libro llamado “Going Gray” (“Dejándome las canas”).

Señalaba que 65% de las mujeres sobre la edad de 40 años se tiñen el cabello. En esta entrevista le preguntaron a Anne Kreamer: “Tú decidiste cambiar de un tinte castaño a gris natural. ¿Por qué hiciste eso?” Su respuesta fue,

“Hace dos años, a la edad de 49, me vi en una foto, y pensé, “¿A quién estoy engañando? No se veía real.” Así que después de 24 años de teñirme el cabello cada tres semanas, decidí averiguar mi verdadero color y liberarme de ese yugo.

Estoy agradecida de decir que yo me liberé de esa esclavitud a mediados de mis 30s. Alrededor de ese tiempo decidí, “¿sabes qué?, yo me gané estas canas.” Pero ese es un asunto crítico para muchas mujeres hoy. No quiero decir que el teñirse o dejar de teñirse es un asunto de espiritualidad. Solo estoy diciendo que somos una cultura que le preocupa mucho el mantenerse luciendo joven.

Una hora después alguien me envió otro artículo de The New York Times de la sección de Moda y Estilo. Se titulaba, “¿Es el trabajo de la mamá realmente necesario?” Hablaba acerca de lo que los cirujanos plásticos llaman el “cambio radical de mamá”. Este articulo era acerca de varios procedimientos y cirugías diseñadas para “renovar el cuerpo después de un embarazo”. Ciertamente, no importa cuántas cirugías te hagas, de todas formas vas a envejecer, pero esto muestra que nuestra cultura tiene una fijación de mantenerse luciendo joven.

Al llegar a Tito capítulo 2, donde nos pasaremos las próximas semanas, vemos el valor que tienen los creyentes ancianos y el hecho de que son cruciales para la vida de la iglesia. También vemos un respeto para las mujeres maduras, por su experiencia , por la experiencia que viene con la edad—lo contrario a nuestra manera de pensar de hoy donde idolatramos la juventud. Tendemos a servir a la juventud y a pasar por alto a los ancianos.

Ahora bien, el apóstol Pablo no solo enfatiza la importancia y el valor que las personas mayores traen a la vida de la iglesia, sino que también habla acerca de lo que es importante para los ancianos, acerca de cuáles deben ser sus prioridades, de cuál debe ser su enfoque. Así que, antes de adentrarnos en los detalles y las características específicas y las cualidades que deben ser verdaderas en las mujeres ancianas, solo quiero decirles unas palabras a aquellos que están en la etapa de la ancianidad en su vida y luego unas cuantas palabras a aquellos que son jóvenes.

Antes que todo, unas cuantas palabras a los mayores, y tú puedes decidir si tú estás en ese grupo—todos estamos envejeciendo, así que en un sentido esto podría aplicar a todas nosotras. Primero está la madurez cronológica—esto es envejecer, cumplir años, ir avanzando en años—la madurez cronológica debe estar acompañada con crecimiento espiritual y madurez. A medida que envejeces en edad, debes estar madurando espiritualmente, madurando a la semejanza de Cristo. Me encanta ese versículo, Proverbios capítulo 4, versículo 18, y a menudo pongo esto en tarjetas de cumpleaños o en saludos a cumpleañeros. Dice, “Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va aumentando en resplandor hasta que es pleno día”.

Cuando estas llegando a tus 50, 60, 70, no tiendes a ver tu vida como cada vez más brillante y más plena. Tendemos a pensar que estamos yendo cuesta abajo—así es como la gente habla sobre el envejecimiento hoy en día. La perspectiva de Dios consiste en que si eres una persona justa, si eres una creyente, tu vida es como la luz de la aurora—comienza como un rayito de luz, y luego a medida que transcurre el día y se acerca más y más al mediodía, el sol se pone más y más alto en el cielo, hasta que justo al mediodía la luz está en su máximo esplendor.

Espiritualmente hablando, así es como debe verse el envejecimiento. Nunca debe haber un tiempo en tu vida —sin importar la edad que tengas— cuando pares de florecer, de crecer, y de ser fructífera; nunca. Nunca llegará el momento de jubilarte espiritualmente; nunca llegará el momento donde te tengas que echar a un lado.

Una vez más, aquí está otro pasaje que me encanta, Salmos capítulo 92 versículos 12-15.

El justo florecerá como la palma, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del Señor, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aun en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes, [imagen de vitalidad] para anunciar cuan recto es el Señor, mi roca, y que no hay injusticia en Él.

Esa es una descripción de personas ancianas piadosas. Están floreciendo. Están creciendo. Están llenos de vitalidad espiritual . Sus cuerpos físicos pueden estar disminuyendo, es parte de la maldición de la caída. Pero su hombre interior si está siendo renovado día a día. Están creciendo; están floreciendo, y nunca dejan de dar fruto. Ellos nunca paran de proclamar a otros la bondad y las maravillas de Cristo y de Su Evangelio.

Miro hacia allá y veo a mi amiga Peg Campbell. Los padres de Peg, Al y Margaret, son una imagen de este pasaje—una pareja anciana piadosa, ahora en sus 80, que son espiritualmente vibrantes. Ahora bien, todavía no han llegado, y ellos serán los primeros en decirte eso. Eso no pasa hasta que veamos a Jesús cara a cara. Pero yo he observado a esta pareja a través de los años, y algunos de ustedes han escuchado a Al Sanders, es la voz en el programa radial de Joni Eareckson Tada. Los Sanders han estado en la radio cristiana por muchos años, pero qué increíble desafío y qué bendición ha sido ver a parejas como Al y Margaret creciendo en gracia, cada vez más llenos y brillantes y amando al Señor y amando a la gente y viviendo la sana doctrina, como octogenarios—así es como debe ser.

Y ahora me dirijo a las personas ancianas: déjame decirte que tú debes ser modelo. Debes ser ejemplo. Tu carácter, tu estilo de vida debe ser digno de respeto. Debes tener una vida que los demás puedan señalar y decir, “así es como quiero ser cuando tenga tu edad,” una vida que es digna de imitar; una vida que es digna de seguir. Porque tú sigues a Cristo, debes ser un modelo para otros.

Pero hay algo más—también debes ser un mentor—no solo un modelo, sino también un mentor. Necesitas estar enseñando de tus propias experiencias para proveer aliento y exhortación y desafío a aquellos que son más jóvenes que tú.

Ahora, tú dirás, “He desperdiciado mucho de mi vida. He tomado muchas decisiones incorrectas. He fracasado en muchos aspectos”. Estoy segura que mientras vas entrando en años mayor es el catálogo de fracasos que Satanás puede sacarte en cara, y decirte: “No hay nada que puedas ofrecer”.

Enseña de tus fracasos. Enseña sobre lo que Dios te mostró cuando echaste todo a perder, cuando no confiaste en Él; enseña lo que aprendiste a través de eso, donde te encontró Dios, sobre de las adicciones que tenías, acerca de las maneras en que fracasaste. Enseña con tu vida, y ayuda a aquellos que vienen detrás de ti para que sean protegidos y guardados en sus pasos. Mientras avanzo en años siento que mi vida es mucho más rica hoy gracias a las personas mayores que invirtieron en mi vida y modelaron para mí y fueron mis mentores en los caminos de Dios.

Quiero retar a las personas mayores a estar dispuestas a tomar iniciativa y acercarse a las personas jóvenes en la comunidad de la fe. Una de las cosas que escuché sobre de las ancianas, acerca de mujeres mayores en la iglesia, escuché decir, “simplemente no quieren ser mentores”. Luego, claro, escucho también algunas de las personas mayores decir que los jóvenes simplemente no quieren tener un mentor.

¿Sabes qué? Ya seas joven o anciana, toma la iniciativa. Acércate. Si eres anciana, busca a una mujer joven. No tienes que tener un doctorado en teología. No tienes que haber ido al seminario. No tienes que ser una gran maestra de la Biblia. Solo abre tu vida y abre la Palabra de Dios, y camina al lado de algunas de estas mujeres jóvenes y disponte a compartir de tu vida.

Finalmente solo una breve palabra a aquellas que son jóvenes: Job 12:12 dice, “En los ancianos está la sabiduría, y en largura de días el entendimiento”. Puedes ser joven y sabio, pero hay algunos aspectos de sabiduría y entendimiento que solo puedes obtener con la experiencia de la vida. Acuérdate de eso, y luego recuerda que Dios se preocupa sobre cómo tratamos a los creyentes mayores. Deben ser tratados con honor y respeto.

Levítico 19:32 dice, “Delante de las canas te pondrás en pie; honrarás al anciano, y a tu Dios temerás; Yo soy el Señor”. La manera como tratas a los ancianos es una evidencia de la manera como tú tratas al Señor.

Ahora eso no quiere decir que nunca van a cometer un error, pero el apóstol Pablo enseñó a los pastores Timoteo y Tito, que si esos ancianos estaban en el error, cuando apelaran a ellos, debían hacerlo de manera humilde y con respeto. No es que no puedes retar su estilo de vida y las elecciones que una persona mayor haga, pero Pablo dice a Timoteo en 1 Timoteo 5, “No reprendas con dureza al anciano, sino, más bien, exhórtalo como a padre; a los más jóvenes como a hermanos, a las ancianas como a madres; a las más jóvenes como a hermanas, con toda pureza” (versículo 1).

Luego a las mujeres jóvenes—y todas somos más jóvenes para alguien y todas somos mayores para alguien. Mujeres jóvenes, sean enseñables; humildes. Valora la experiencia de la vida de las mujeres mayores a tu alrededor. Solicita su opinión. Recibe instrucción y corrección con humildad. Haz preguntas. Escucha.

Una vez más, yo he aprendido tanto al buscar a personas mayores. Fui y me senté no hace mucho tiempo con mi querido amigo pastor de mucho tiempo, Ray Ortlund y su esposa Anne, Ray ya está en la presencia del Señor (son buenos amigos de Al y Margaret Sanders los que acabo de mencionar, otra pareja en sus 80s).

Les pedí consejo. Les pedí su opinión. Estoy tan contenta de haberlo hecho, porque en cuestión de meses Ray se fue con el Señor, y no tuve otra oportunidad. Pero ellos se derramaron sobre mi vida en ese almuerzo. Hubo algunas lágrimas. Hubo sabiduría compartida. Todavía estoy viviendo del rejuvenecimiento y aliento y gracia que recibí de esa pareja anciana mientras nos sentamos a almorzar juntos.

Haz preguntas. Escucha. Aprende. Aprende de sus vidas. Aprende al observar. Aprende al escuchar lo que tienen que decir. Si tú quieres ser el tipo de anciana que trae gloria a Dios, entonces aprende de las vidas de ancianas quienes ya han caminado por allí antes que tú.

Carmen: Si no estás aprendiendo de las ancianas, te estás perdiendo recursos incalculables. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado recordando esto y estará de regreso para orar.

Todos tenemos debilidades y defectos en nuestro carácter. Si no le permites a Dios tratar con esas debilidades, se harán más pronunciadas mientras más avanzas en edad. Descubre por qué cuando Nancy continúe en Tito 2 en el siguiente programa.

Ahora ella está de regreso para orar.

Nancy : Gracias, Señor, por el ejemplo sabio y piadoso de algunos de los ancianos que has puesto en mi vida. Te pido que en esta época de mi vida Tú me estés haciendo el tipo de mujer que será modelo y mentora, que tiene una vida digna de imitar para aquellos que vienen detrás. Padre, enséñanos dentro de la iglesia, a ancianos y jóvenes, a glorificarte a Ti en nuestras relaciones y enséñanos cómo crecemos y aprendemos a través de cada vida y a alentarnos unos a otros en nuestra fe como Tú nos has instruido que debemos hacer. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

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Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Al volver de Jerusalén

Viernes 24 Julio
Sabéis cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes… porque Dios estaba con él. Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén.
Al volver de Jerusalén

El escritor Pierre Loti (1850-1923) decía ser incrédulo. No obstante, había ido a Israel a buscar huellas de Jesús. Estas son algunas frases extraídas de su libro «Jerusalén», escrito después de su viaje.

«Cristo decía cosas maravillosas. Hablaba de perdón, de misericordia y de amor. Los eruditos que en nuestros días han tratado de explicar humanamente su misión, no lo han logrado.

Quienes adoran sin comprender han escogido la buena parte. Y hacer como ellos quizá no sería del todo imposible a espíritus más lúcidos, pero también más complicados como los nuestros».

Loti confiesa haber vuelto con «la imaginación decepcionada, el corazón cerrado, aunque también lleno de deseos insatisfechos, y de angustia ante el más allá».

Aparentemente, él no escogió “la buena parte” (Lucas 10:42) ofrecida a los que con sencillez y rectitud se sienten pequeños ante el maravilloso mensaje de Cristo y son conscientes de ser pecadores frente a Dios. Aceptar humildemente el perdón que Jesús ofrece mediante su obra en la cruz está al alcance de todos, del que tiene dificultad para razonar como del sabio más grande. El alma humana que no se entregue a Jesús siempre estará llena de angustia frente al más allá. Jesús cumplió todo y nos dice: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí” (Juan 14:1). Sí, en él hay perdón, pues hizo “la paz mediante la sangre de su cruz” (Colosenses 1:20).

3/9 – El papel de la disciplina en el proceso de discipulado

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: La iglesia local y el discipulado

3/9 – El papel de la disciplina en el proceso de discipulado

Giancarlo Montemayor

El papel de la disciplina en el proceso de discipulado – Giancarlo Montemayor

La iglesia local y el discipulado
Intensivo 9 Marcas.

17 – 19 de Enero del 2020

Suscríbete: http://www.youtube.com/c/IglesiaEvang…
IEG Barcelona

3/6 – ¿CÓMO DESARROLLAR UNA AUTOIMAGEN POSITIVA?

El Amor que Vale

Serie: “CÓMO CAMBIAR SU FORMA DE PENSAR”

3/6 – ¿CÓMO DESARROLLAR UNA AUTOIMAGEN POSITIVA?

Adrian Rogers

El Dr. Adrián Rogers es un predicador, evangelista y maestro de Biblia. Presenta las Buenas Nuevas de Jesucristo con firme convicción a través de su ministerio de radio y televisión, EL AMOR QUE VALE.

http://www.lwf.org/eaqv

¿Es importante estudiar teología?

The Master’s Seminary

¿Es importante estudiar teología?

Josías Grauman

Teología es el estudio de Dios tal como se revela en la Escritura, por lo tanto es en demasía importante. Importa, además, porque Juan 17:3 dice que la vida eterna es conocer a Dios. Además, Dios es el creador del universo y exige que todas sus criaturas no sólo le conozcan, sino que también le obedezcan. La única manera tanto de conocerle, como de obedecerle, es por medio del estudio de su palabra. Esto no hace referencia a un solo pasaje. La teología requiere que el cristiano estudie todo lo que la Escritura enseña, de principio a fin. Un ejemplo de esto es la oración. Si quieres saber cómo orar, no puedes enfocarte únicamente en un solo pasaje en Mateo, por mencionar un ejemplo. Debes ver todo lo que Dios dice al respecto en toda la Biblia.

Hay algunos, como los liberales, que no aceptan la teología porque ven la Biblia como una recopilación de varios escritos humanos. Ya que parten de esa premisa, para ellos no tiene sentido armonizar escritos humanos, ya que uno contradice —o puede contradecir— al otro. Sin embargo, la Biblia es la palabra de Dios y no tiene contradicciones. Jesús dice en Juan 10:35 que la Escritura no puede ser quebrantada.

También, hoy en día, muchos cristianos niegan la importancia de la teología afirmando que lo que verdaderamente importa es experimentar el Espíritu Santo, ya que el conocimiento envanece. Sin embargo, aunque el conocimiento puede envanecer si no se aplica lo aprendido, la adoración que agrada a Dios —de acuerdo con Dios en Romanos 12— tiene que ver con la renovación de la mente del cristiano. Esa santificación ocurre a medida que el cristiano entiende la palabra de Dios. Por eso Jesús dijo: «santifícalos en tu verdad, tu palabra es verdad» (Jn. 17:17). Por lo tanto, la única manera de adorar a Dios correctamente es por medio del estudio de la teología, porque solamente conociendo a Dios por quien Él es, tal como es revelado en la Escritura, podemos adorarlo como Él demanda.

Josías Grauman

Josías es licenciado en idiomas bíblicos por The Master’s University y con Maestría en Divinidad por The Master’s Seminary. Sirvió durante cinco años como capellán del Hospital General de Los Angeles (California), y sirvió como misionero por dos años en la Ciudad de México. En la actualidad , está encomendado como anciano de la iglesia Grace Community Church donde sirviendo en el ministerio hispano. Josías y su esposa Cristal tienen tres hijos.

La Iglesia debe predicar a Cristo

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

La Iglesia debe predicar a Cristo

R.C. Sproul

La Iglesia del siglo XXI se enfrenta a muchas crisis. Una de las más graves es la crisis de la predicación. Diversas filosofías de predicación compiten por ser aceptadas entre los ministros contemporáneos. Algunos ven el sermón como una charla informal; otros, como un estímulo para la salud psicológica; otros, como un comentario sobre la política contemporánea. Sin embargo, algunos aún ven la exposición de las Sagradas Escrituras como un ingrediente necesario en el oficio de la predicación. A la luz de estos puntos de vista, siempre es útil ir al Nuevo Testamento para buscar o averiguar el método y el mensaje que se encuentra en el registro bíblico de la predicación apostólica.

Primeramente, debemos hacer distinción entre dos tipos de predicación. La primera ha sido llamada kerigma; la segunda, didaché. Esta distinción se refiere a la diferencia entre proclamación (kerigma) y la enseñanza o instrucción (didaché). La estrategia de la iglesia apostólica era ganar convertidos por medio de la proclamación del evangelio. Una vez que la gente respondía a ese evangelio, eran bautizados y recibidos en la iglesia visible. En seguida se sometían a una exposición regular y sistemática de la enseñanza de los apóstoles, a través de la predicación ordinaria (homilías), y en grupos particulares de instrucción catequista. Cuando se comenzó a compartir a los gentiles, los apóstoles no entraron en gran detalle sobre la historia redentiva del Antiguo Testamento. Ese conocimiento ya se asumía entre las audiencias judías, pero no se manejaba entre los gentiles. Sin embargo, incluso en las audiencias judías, el énfasis central de la predicación evangelística era el anuncio de que el Mesías había venido y establecido el reino de Dios.

Después de predicar los detalles de su muerte, resurrección, y ascensión a la diestra de Dios, los apóstoles llamaban al pueblo a convertirse a Cristo, arrepentirse de sus pecados, y recibir a Cristo por fe.

Si tomamos un tiempo para examinar los sermones de los apóstoles que se registran en el libro de Hechos, vemos una estructura algo común y familiar en ellos. En este análisis, podemos discernir el kerigma apostólico, la proclamación básica del evangelio. Aquí, el enfoque en la predicación estaba en la persona y la obra de Jesús. El evangelio mismo fue llamado el evangelio de Jesucristo. El evangelio es acerca de Él; involucra la proclamación y declaración de lo que Él logró en su vida, en su muerte, y en su resurrección. Después de predicar los detalles de su muerte, resurrección, y ascensión a la diestra de Dios, los apóstoles llamaban al pueblo a convertirse a Cristo, arrepentirse de sus pecados, y recibir a Cristo por fe.

Cuando buscamos extrapolar, a partir de estos ejemplos, cómo evangelizó la iglesia apostólica, debemos preguntarnos: al transferir a la iglesia contemporánea los principios apostólicos de la predicación, ¿qué es apropiado? Algunas iglesias creen que es un requisito predicar el evangelio o comunicar el kerigma en cada sermón que se predica. Este punto de vista ve un énfasis evangelístico en la predicación del domingo en la mañana. Sin embargo, muchos predicadores hoy en día dicen que predican el evangelio regularmente cuando en algunos casos nunca han predicado el evangelio en absoluto, porque lo que ellos llaman el evangelio, no es el mensaje de la persona y la obra de Cristo, y de cómo su obra cumplida y sus beneficios pueden ser apropiados por el individuo por medio de la fe. Más bien, el evangelio de Cristo es intercambiado por promesas terapéuticas de una vida con propósito o de cómo llegar a una realización personal al venir a Jesús. En los mensajes así, la atención se centra en nosotros y no en Él.

Por otro lado, al estudiar el patrón de los servicios de adoración de la iglesia primitiva, vemos que la asamblea semanal de los santos involucraba reunirse para adoración, comunión, oración, celebración de la cena del Señor, y devoción a la enseñanza de los apóstoles. Si estuviéramos allí, veríamos que la predicación apostólica abarcaba la totalidad de la historia de la redención y la suma de la revelación divina; no se limitaba simplemente al kerigma evangelístico.

Así que, de nuevo, el kerigma es la proclamación esencial de la vida, muerte, resurrección, ascensión, y gobierno de Jesucristo, así como un llamado a la conversión y al arrepentimiento. Es este kerigma que el Nuevo Testamento indica como el poder de Dios para salvación (Rom. 1:16). No puede haber ningún sustituto aceptable para ello. Cuando la iglesia pierde su kerigma, pierde su identidad.

R.C. Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue el fundador de Ligonier Ministries, co-pastor de Saint Andrew’s Chapel [Capilla de San Andrés] en Sanford, Florida, y el primer presidente del Reformation Bible College. Fue el autor de más de cien libros, incluyendo La Santidad de Dios.

 

A17 – El laboratorio de la vida

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

A17 – El laboratorio de la vida

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/El-laboratorio-de-la-vida/

 

Carmen Espaillat: Kim Wagner dice que la Biblia no solamente nos advierte acerca de nuestro pecado. También nos muestra cómo cambiar y evitar ese pecado.

Kim Wagner: Nos enseña cómo aplicar la verdad de la Palabra de Dios en nuestra vida de una manera práctica para que podamos vivirla. Esto nos lleva a desarrollar un hambre aún mayor por la Palabra de Dios.

Esto no es solamente para nosotras, es para que seamos capaces de ofrecer un consejo a una amiga o aun familiar que esté enfrentando alguna situación. Nosotras necesitamos prepararnos para dar a conocer la verdad de la Palabra de Dios. Las Escrituras nos dan un claro entendimiento de cómo hacer esto; de cómo caminar en obediencia y disfrutar de Dios, y disfrutar de lo que Él nos ha dado.

Lo que es tan triste es que el mundo haya tomado todas las cosas buenas y los beneficios de Dios, y los haya pervertido o los haya disfrutado fuera del ámbito de las Escrituras. De manera que la gente termina persiguiendo esos placeres creados en una manera en la que no encuentra la verdadera satisfacción. Y todo porque están fuera de los parámetros que tenemos en las Escrituras.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Hemos estado ofreciendo una idea fresca acerca de la doctrina. No es algo pesado, sino algo activo y vibrante. Ese es el mensaje en la serie titulada El hermoso diseño de Dios para la mujer.

Dos esposas de pastores han estado escuchando esta serie durante esta semana. Holly Elliff y Kim Wagner están platicando con Nancy sobre la manera en la que la doctrina afecta sus vidas y ministerio.

Nancy Leigh DeMoss: Kim y Holly, una de las cosas que aprecio tanto acerca de ustedes dos y que hace nuestra amistad tan rica es que verdaderamente ustedes son mujeres de la Palabra. Ustedes aman la Palabra. Cuando hablo de sana doctrina, no es algo seco o muerto para ustedes. Es algo vivo y vibrante; ustedes tienen la certeza de que es muy crucial para enseñarnos cómo debemos vivir durante cada etapa de nuestras vidas. Se trata de arraigar nuestras vidas —enraizarlas— en la Palabra de Dios.

Kim, ¿cómo desarrollaste esa sed, ese corazón y ese amor por la sana doctrina y por las Escrituras?, ¿cómo empezó eso a ser tan fundamental en tu vida? Holly, te haré la misma pregunta, pero quiero empezar con Kim.

Kim: Conocí al Señor a temprana edad. Más tarde, me convertí en una adolescente y empecé a ver áreas de mi vida donde necesitaba transformación—aun como una adolescente. A medida que pasaba tiempo expuesta a la Palabra de Dios, empecé a concientizarme de que Dios me estaba hablando a mí a través de las Escrituras.

Las Escrituras cobraban vida y resonaban en mi corazón. Comencé a darme cuenta de que si yo obedecía la Palabra de Dios, Dios transformaría mi vida. Eso no significa que todo es fácil, ni que mi vida está libre de dificultades o problemas. No es así. Pero tengo tanto gozo por el hecho de caminar en la presencia de Dios y por caminar en obediencia a Su Palabra.

Dios planta ese deseo por Su Palabra en nuestros corazones. A medida que lees y consumes Su Palabra, esa hambre aumenta.

Nancy: Holly, hambre por la Palabra de Dios, ¿cómo se fue cultivando eso dentro de ti?

Holly Elliff: No fue sino hasta cerca de mis 30 años que me di cuenta de que tenía un punto de vista increíblemente equivocado acerca de Dios o tal vez una falta de comprensión acerca de quién Él era. Realmente yo no entendía todo el tema acerca de la soberanía de Dios en mi vida.

Creía firmemente que tratando de ser una buena cristiana, leyendo mi Biblia, haciendo las cosas correctas, amando a mi esposo, amando a mis hijos, que nunca se me presentarían situaciones complicadas, difíciles, profundas en mi vida… Un concepto que no es bíblico. Pero de alguna manera, esas eran las ideas que me había formado en mi cabeza.

Casi llegando a los 30 años, Dios me llevó a la escuela. Mi esposo era pastor en una iglesia. Me encantaba la idea de ser la esposa de un pastor, pero nosotros nunca habíamos pasado por un momento realmente difícil en la iglesia antes de aquel tiempo.

El Señor, en prácticamente el mismo período de tiempo, nos llevó a través de una lucha muy difícil con la membresía de la iglesia, que se centró alrededor de si realmente la Palabra de Dios iba a ser la autoridad de aquella iglesia. Al mismo tiempo, los padres de mi esposo atravesaron una enorme crisis en su matrimonio.

Mi suegro se divorció de mi suegra luego de 43 años de matrimonio. Nos dimos cuenta que mi suegra sufría de Alzheimer y decidimos cuidar de ella. Yo tenía cuatro niños pequeños en ese momento. Así que en un periodo de aproximadamente un año Dios me llevó de repente a momentos verdaderamente duros y de mucha dificultad.

De repente me encontré necesitada de escudriñar la Palabra de Dios tratando de encontrar respuestas. Realmente fui colocada en la escuela de la soberanía de Dios, buscando quién era Dios en los lugares áridos. De mi creencia muy ingenua sobre quién era Dios, vino un verdadero deseo de entender quién es Él en mi vida.

Nancy: Considero que tú has dado justamente una gran ilustración de cómo la doctrina incorrecta puede afectarnos, ya que el concepto de que si amas y obedeces a Dios nunca pasarás por momentos o situaciones difíciles y oscuras, no es un concepto bíblico. Cuando tenemos un fundamento incorrecto de pensamiento y pasamos por momentos difíciles, esto nos llevará a sentirnos defraudadas o desilusionadas.

Holly: Oh sí… sentía que se me venía el mundo encima. Para mí fue un shock total que Dios permitiera que yo pasara por esos momentos tan duros porque, en mi manera de ver las cosas, si yo había hecho las cosas correctas, merecía algo diferente a todo eso, y como dices, eso es totalmente antibíblico. En realidad, exactamente lo opuesto se pone en evidencia en las Escrituras. Dios nos va enseñando y entrenando a medida que transitamos por esos momentos difíciles.

Nancy: ¿Cuáles serían algunos ejemplos donde has visto que algunas ideas erradas sobre Dios y sobre Sus caminos pueden llevar a las mujeres a hacer decisiones equivocadas o tener respuestas incorrectas?

Kim: Hay tantas maneras diferentes como eso puede ocurrir que resulta difícil mencionar solo unas cuantas. Pienso en una mujer que vino en busca de consejería. Ella era una mujer mayor que yo. Para ese tiempo yo era la joven esposa de un pastor. Ella era una nueva creyente. Ella tenía problemas con su hija adolescente y no sabía qué hacer. Como nueva creyente, ella pensó que podría venir y hablar conmigo.

A medida que platicábamos, mientras más me hablaba acerca de las elecciones que había hecho en su vida, de las decisiones que actualmente estaba haciendo, de cómo esto había afectado a su hija…. por ejemplo, ella le proveía a su hija pastillas anticonceptivas a partir de sus 16 años. Ella se preguntaba por qué su hija era tan rebelde y estaba tan fuera de control. Más aun, ella le había dejado algo claro a su hija, ella le decía: “Sé que estás en una edad donde puedes ser sexualmente activa así que te voy a proporcionar la forma para que no tengas problemas con las consecuencias que esto trae”.

Ese es solo un ejemplo. Estoy pensando sobre parejas que se acercaron a nosotros para recibir consejería y que ya no se sienten felices con sus parejas por lo que no ven ningún problema en divorciarse. Esta semana tuvimos una discusión con una familia ya que ellos no veían nada de malo en que jóvenes vivieran juntos sin estar casados, pensando que “eso es sólo un pedazo de papel”, que no hay nada relevante hoy día en la ceremonia del matrimonio.

Nancy: ¿Son estas personas cristianas?

Kim: La mayoría de las personas en estos casos sí lo son. La pareja viviendo junta profesa ser cristiana. Las personas alrededor de ellos y dándoles consejería no son cristianas. Lo que estoy observando en el mundo de hoy día es una gran parte del pueblo de Dios siendo influenciado por la cosmovisión secular y la gente no está ceñida al conocimiento de lo que las Escrituras dicen.

Ellos no saben que las Escrituras dicen que el lecho matrimonial debe mantenerse sin mancilla. Ellos no tienen el entendimiento de que Dios hace esto para nuestro bien. Esto es una cosa hermosa que Dios creó. Todos los placeres que Dios ha dado al hombre, Él los ha dado para que el hombre obtenga disfrute de ellos.

En una ocasión hablaba con una joven que se encontraba luchando contra una serie de hábitos en su vida que ella sabía no eran bíblicos. A medida que platicábamos le dije, “¿Acaso no te parece que Dios quiere que gocemos, disfrutemos o tengamos placer en la vida? Él sí lo desea”. Él es el Dios que creó la belleza. Él es quien creó el sentido del olfato de modo que cuando nos llegue el aroma de una carne a la barbacoa se nos abra el apetito.

Él creó todas esas maravillosas sensaciones que provienen de la intimidad física en el matrimonio. Pero todas estas cosas Él nos las da a nosotros —Él nos ha dado cada cosa buena para disfrutar— pero Él coloca aquellas cosas en nuestra vida con parámetros. De ahí es que viene el verdadero disfrute; viene cuando somos obedientes a la hora de experimentar aquellos placeres sensuales y deleites que Él nos ha dado.

Las Escrituras nos dan un claro entendimiento de cómo hacer esto, de cómo caminar en obediencia y disfrutar de Dios, disfrutar de lo que Él nos ha dado. Lo que es tan triste es que el mundo haya tomado las cosas buenas y los beneficios de Dios y los haya pervertido o los haya disfrutado fuera del ámbito de las Escrituras. De manera que la gente termina persiguiendo esos placeres creados de una manera en la que no encuentran verdadera satisfacción, y todo porque están fuera de los parámetros que tenemos en las Escrituras.

Holly: Considero que si miramos a través de la historia de nuestra nación —quizás en las últimas cuatro o cinco décadas— lo que vemos es que a medida que removemos los valores cristianos de nuestra sociedad, hemos levantado múltiples generaciones de mujeres quienes a pesar de querer conocer la verdad, esta no les ha sido enseñada. Sus madres no les enseñaron la verdad. Sus abuelas no les enseñaron esa verdad.

Me he encontrado muchas veces conversando con mujeres que nunca han tenido un patrón de lo que significa ir a la Palabra de Dios y encontrar una respuesta. Ellas pueden ser muy ingenuas o muy ignorantes acerca de lo que la Palabra de Dios dice. Luego, una vez ellas saben esa verdad, entonces toman decisiones que van de acuerdo o no con esa verdad.

En ocasiones he visto que las mujeres nunca se han referido a la Palabra de Dios para buscar respuestas. A veces no es sino hasta que llegan a un momento de crisis que ellas realmente quieren saber lo que la Palabra de Dios dice porque hay demasiada información que entra desde los medios de comunicación, así como el conocimiento proveniente de otros medios. Como estuviste diciendo, Kim, ellas son bombardeadas con “verdad” (entre comillas) desde muchas, muchas otras fuentes y la Palabra de Dios se convierte en el último recurso al cual ellas acuden.

Así que de repente puede que lean algo en un sitio de internet y puede que lo acepten como verdad, sin nunca haber ido a la Palabra de Dios para descubrir qué dice Dios acerca de eso que están leyendo. Luego se encuentran ellas mismas, en sus 20, 30 o 40 años, en crisis y de repente se preguntan, “¿He creído lo correcto acerca de esto? ¿Qué dice la Palabra de Dios acerca de esto? ¿Quiero saber lo que la Palabra de Dios dice? ¿Estoy dispuesta a hacerlo?”

Creo que para muchos cristianos es ahí donde realmente inicia una “crisis de convicciones”; donde ellos reconocen que por mucho tiempo han dejado a un lado la Palabra de Dios por lo que son desprovistos de la verdad tantas veces.

Kim : Quizás ni sea la situación de crisis. Quizás no sea mientras transitamos a través de la muerte de un hijo o estemos en medio de la infidelidad de un compañero. Pero quizás simplemente como sucedió a una joven en nuestra iglesia que fue criada por una madre que realmente no ejerció su papel de cuidadora del hogar, que no era una creyente. Ahora ella tiene gemelos y está muy agradecida por ellos. Son gemelos de 2 años de edad. Es muy desafiante para ella criar a esos gemelos.

Hemos estado estudiando el libro de Santiago, y esta madre me comentaba esta semana que había estado escribiendo algunos pasajes de este libro, así como del libro a los Efesios, y, ¿sabes qué?, los colocó en algunos lugares alrededor de la casa. Ella toma estas tarjetitas y las lleva a veces, con el propósito de lidiar con sus emociones, o de mantenerlas bajo control; de poder vivir lo que la Palabra de Dios dice y cómo ella debe educar estos hijos con gozo y sin tensión.

Nancy: Considero que algo importante es que no hay atajos para esto. Es un tema de disciplina, diligencia y fidelidad. Línea sobre línea, precepto sobre precepto.

He mencionado que recientemente tuve la oportunidad de entrevistar a Kay Arthur. Una de las cosas que me llama la atención de ella es que es una mujer que fue salva el mismo año en que yo lo fui con apenas unos tres meses de diferencia. Yo tenía cuatro años de edad y ella tenía 29. Ella no tenía el mismo trasfondo que yo. Quiero decir, nuestras vidas fueron totalmente diferentes. Pero ambas en ese punto llegamos a la Palabra. Ella a los 29 y yo a los 4.

Ella ha estado todos estos años —ahora tiene alrededor de 70 y tantos años de edad— muy ferviente y entregada al estudio de la Palabra de Dios con el objetivo de que antes de morir ella pueda enseñar sobre cada libro de la Biblia o escribir un estudio acerca de cada libro—algo así.

A medida que la escuchaba, pensé “Ella es una mujer que está tan llena de las Escrituras. Ella puede citar más pasajes de las Escrituras que ninguna otra persona que yo conozca”. No creo que ella solo se haya sentado a memorizar la Palabra. No tengo esa impresión. Considero que ella ha empleado mucho tiempo viviendo en la Palabra y ese es el resultado que se da de manera natural.

A medida que la escuchaba —y yo he empleado muchos años estudiando las Escrituras— la miré y dije: “¿Sabes? Hay una riqueza, hay una plenitud de las Escrituras que no apareció allí de la noche a la mañana”. Pensé que faltan 25 años para que yo llegue a tener 73, y tendré opciones cada día durante esos próximos 25 años sobre lo que haga cada la mañana, lo que haga con mi tiempo, sobre los libros que lea, sobre lo que escuche, sobre lo que memorice y sobre las cosas a las que me exponga. ¿Qué pasaría si yo fuera a tomar los próximos 25 años y fuese más fiel y diligente e intencional acerca de traer la Palabra de Dios a mi mente y a mi corazón?

Ahora bien, no estoy tratando de ser Kay Arthur. Lo que digo es que quiero ser una mujer que esté llena de la Palabra de Dios. Esto realmente puede suceder si tomas los pasos y las decisiones para llegar ahí.

Holly: Así es. Se trata de ese principio que tocaste, Nancy, acerca del hecho de que nuestro comportamiento, si somos cristianos, debe corresponder con nuestra creencia. Si sabemos algo acerca de la Palabra de Dios o si tal vez hemos estado ignorando algo acerca de ella pero de repente nos damos cuenta de esto, entonces desde ese momento somos responsables de que esa verdad sea puesta en práctica en nuestra vida diaria.

Dios tiene tanta gracia que Él no espera que nosotros seamos capaces de hacer o generar esto; sino que nos da Su Santo Espíritu para que tomemos esa verdad de Su Palabra, y la apliquemos a nuestras vidas; Él nos da fuerzas, nos da entendimiento, nos da la gracia para vivir Su Palabra y para que no sea simplemente un libro muerto. Esto es una realidad en nuestra vida. Observo muchas mujeres hambrientas de tener esto.

Nancy, has sido una estudiante de la Palabra de Dios toda tu vida y esto es evidente en tu vida. Te sale de los labios cuando hablas. Eres una estudiante permanente de la Palabra de Dios. Muchas veces he recibido mujeres que vienen a mí y dicen: “Bueno, estoy luchando con esto, y estoy luchando con esto y estoy luchando con aquello”, mientras cada respuesta que necesitan ha estado ahí siempre en su estante, en la Palabra de Dios.

Sus respuestas están todas ahí. Es solo que nunca han tenido tiempo de referirse a la Palabra de Dios y recibir respuesta. Soy culpable de esto en mi propia vida. Hay momentos en los que verdaderamente olvido que Dios ha hecho provisión para cada una de mis necesidades. Me puedo dar cuenta de ello cada vez que tomo Su Palabra; nunca falla el que Dios provea lo que yo necesito cuando creo lo que me dice en Su Palabra.

Y es algo simple. Ni siquiera es complicado. Tenemos Biblias en todos los lugares. Están disponibles para nosotros. Si viviéramos en otro país esto quizás no fuese así, pero aquí no tenemos excusa. No hay ninguna razón para que no se pueda tener acceso a la Palabra de Dios.

Kim: Holly, esto no es solamente para nosotras. Es para que seamos capaces de ofrecer un consejo a una amiga, o a un familiar que está enfrentando alguna situación. Necesitamos prepararnos para dar a conocer la verdad de la Palabra de Dios.

Holly: Desde luego Kim. La Biblia dice que hablaremos de aquello que llene nuestros corazones. Si hemos llenado nuestros corazones de cosas sin importancia, entonces no tendremos nada que decir. Pero si hemos llenado nuestros corazones con la Palabra de Dios, nosotras hablaremos la verdad.

Enseño a un grupo de jóvenes madres y la semana pasada estábamos hablando acerca del tema de “El tiempo”. Hice que tomaran 4 categorías en sus vidas: el tiempo personal con el Señor, entretenimiento, dormir y trabajar, y que registraran estas actividades. Ellas tenían 168 horas.

Nancy: Repite esas categorías de nuevo…

Holly: Dormir, trabajar, entretenimiento y tiempo a solas con Dios. Eso puede incluir cualquier cosa desde tiempo en la computadora para escribir blogs hasta visitas a sitios para hacer escapadas de compras. Tú sabes… como cuando te diriges a una tienda, no porque necesites algo sino simplemente porque no quieres llegar a tu hogar. Así que hablamos un poco de lo que estaba incluido en esa categoría.

Hice que ellas trazaran —usando diferentes colores de lápices— cómo usaban los bloques de tiempo durante esas 168 horas de esa semana. No les permití mirar el gráfico de otra persona. Fue bastante sorprendente, incluso en mi propia vida, la diferencia en ese gráfico entre tiempo dedicado al trabajo y al sueño, el entretenimiento y el tiempo a solas con Dios

Ahora bien, la mayoría de nosotras no vamos a emplear ocho horas al día en el tiempo a solas con Dios, pero si ni siquiera hay un registro de esto durante esas 168 horas a la semana, hay un problema. Si el entretenimiento tomó la tercera parte de tu tiempo en la última semana, eso va a afectar en gran medida tu forma de pensar.

Es realmente bueno para nosotras que de vez en cuando nos preguntemos:

● ¿De dónde estoy obteniendo mi información?

● ¿Qué estoy estudiando?

● ¿Qué influencia tiene mi manera de pensar cuando hablo?

● ¿Qué sale de mi boca?

● ¿De dónde obtengo mi conocimiento y mi sabiduría?

¿Acaso es una sorpresa que muchas veces no sabemos qué decir porque no hemos acudido a la fuente de la Verdad para saber qué hacer en cada circunstancia?

Nancy: Permítanme orar. Gracias Señor, por recordarnos lo práctica y vivificante que es Tu verdad. Sostengo una Biblia en mis manos en este preciso momento, y Te doy gracias Padre por darnos Tu revelación de quien eres. Tu Palabra es tan rica y tan plena que si pudiéramos emplear toda una vida haciendo nada más que estudiar y meditar lo que nos has dado a través de ella, una vida no sería suficiente para aprenderlo todo. Esto es la multifacética y esplendorosa maravilla de quien Tú eres.

Por eso Señor, oro para que Tú hayas puesto amor por Tu Palabra en cada una de las personas que formamos parte de la familia de Aviva Nuestros Corazones, un amor por Tu sana doctrina y un amor por vivirla y aplicarla en el contexto —en el laboratorio de la vida— en el contexto de las verdaderas situaciones, interrogantes y desafíos de la vida.

Que no resulte de provecho solo para nosotras, sino que también resulte de provecho para otros, para las mujeres más jóvenes, para nuestras familias, nuestros hijos, para la próxima generación, para aquellos que nos rodean que se encuentran sufriendo y en necesidad de recibir una palabra a tiempo que provenga de Tu Palabra.

Señor, ayúdanos a ministrarnos a nosotros mismos a través de Tu Palabra, y también permite que podamos ministrar a otros Tu gracia por medio de Tu Palabra. Gracias Dios. En el nombre de Jesús. Amén.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss ha estado orando por ti y por mí. Necesitamos de la ayuda de Dios para conocer Su Palabra y poder compartirla con otras mujeres. Hemos escuchado a las esposas de pastores Holly Elliff y Kim Wagner. Si es la primera vez que escucha este programa, se llama Aviva Nuestros Corazones, y es conducido por Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín. Nuestra serie actual se titula El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2: 1-5.

Nancy, Kim y Holly no estarían capacitadas para brindar consejería a jóvenes mujeres si ellas no conocieran la Palabra de Dios. Si fuese así, ellas solo estarían compartiendo o expresando sus propias opiniones. Tú y yo necesitamos lo mismo. Dios te puede utilizar de maneras formidables, mostrando a las jóvenes más jóvenes cómo la Biblia se relaciona con sus circunstancias.

Tú sabes que la Biblia tiene algunos consejos muy prácticos para aquellas que vamos envejeciendo, y en ese grupo estamos todas. Conoce cómo mantener un celo rejuvenecido por Dios, creciendo en gracia año tras año. Eso lo trataremos en la próxima entrega de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Voces adicionales:

− Kim Wagner, en la voz de Elba Ordeix de Reyes.

− Holly Elliff, en la voz de Mildred Pérez de Jiménez.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

¿Qué se puede esperar?

Jueves 23 Julio
Cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina… y no escaparán.
(Jesús dijo:) La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
¿Qué se puede esperar?

El 19 de julio de 1992, el juez Paolo Borsellino, actor principal en la lucha contra la mafia de Palermo, fue asesinado junto a sus escoltas. Este crimen fue condenado en los más severos términos. Sin embargo, esa condena unánime no borra el sentimiento de impotencia frente a los ataques dirigidos contra las personas encargadas de defender la justicia y la seguridad. Esta impotencia ante el mal muestra que el equilibrio de la sociedad es frágil: puede evolucionar y desembocar en formas extremas de violencia.

La Biblia nos dice que, próximamente, esta inestabilidad llevará a gran parte de la humanidad a someterse a un poder político y religioso directamente ligado a Satanás. A partir del momento en que sea erigido, de todas partes se levantarán voces que digan: “Paz y seguridad”. Sin embargo, dicha paz solo será aparente. Reposará sobre una organización que excluirá a Dios, y será impuesta por un dictador despiadado y cruel que llevará a la muerte a todos los que se le opongan. Esta escena es evocada en Apocalipsis 13. No obstante, Dios no permanecerá indiferente, e intervendrá en juicio.

Hoy, antes de que estos acontecimientos tengan lugar, Dios nos invita a aceptar a Jesucristo como Salvador. Por su bondad, anima a todos a ponerse al abrigo del juicio, aceptando la salvación que él ofrece. El que cree en el Señor Jesús recibe el perdón y la paz. La verdadera paz… pues espera la venida de Jesús quien llevará a todos los que le pertenecen para que estén siempre con él.

La aparente prosperidad de los impíos

Grace en Español

La aparente prosperidad de los impíos

Josías Grauman

 

Josías Grauman

Josías es licenciado en idiomas bíblicos por The Master’s University y con Maestría en Divinidad por The Master’s Seminary. Sirvió durante cinco años como capellán del Hospital General de Los Angeles (California), y sirvió como misionero por dos años en la Ciudad de México. En la actualidad , está encomendado como anciano de la iglesia Grace Community Church donde sirviendo en el ministerio hispano. Josías y su esposa Cristal tienen tres hijos.

https://www.gracechurch.org/espanol