Un Novio Valeroso Y Justo

Isha – Salmos

DÍA 74 – Salmo 45

Dosis: Valentía y Justicia

Un Novio Valeroso Y Justo

“Ciñe tu espada, sobre el muslo, oh valiente, con tu gloria y tu majestad. En tu gloria sé prosperado; cabalga sobre palabras de verdad, de humildad y de justicia, y tu diestra te enseñará cosas terribles.” (Salmo 45:3–4)

Después de la belleza y su gracia se halagan el valor y las grandes proezas de este rey justo. Dios tenía un propósito al ungir reyes; ellos debían tomar las armas de la verdad y la justicia para defender al pueblo de sus enemigos. Y luchar a favor de los oprimidos y menesterosos, siendo además defensores de huérfanos y viudas. El Salmo enfatiza así las responsabilidades éticas y morales de los gobernantes, era deber del rey ser el defensor de la verdad y la justicia. En su forma de gobierno debía evidenciar estas cualidades. Este canto era parte de la liturgia y era entonado en las bodas reales.

Qué interesante que en el día de su boda, el salmista le recuerde al rey cuáles son sus responsabilidades y la razón por la cual fue ungido líder del pueblo de Dios. Hay otros Salmos reales como el Salmo 72, escrito para recordar al rey y a sus descendientes, que Dios los ha puesto para defender a los débiles y a los pobres y hacer justicia y no para acrecentar su poder y sus riquezas a expensas de ellos.

Jesús se muestra en los evangelios en su verdad, mansedumbre y justicia. Estas son su gloria y su majestad. La gente llega a creer en él porque es manso y humilde. Y sus discípulos aprenden de primera mano la lección de la humildad.188 El mismo Pablo alude a estos atributos cuando escribe a sus hijos espirituales “Yo Pablo, os ruego por la mansedumbre y ternura de Cristo”…Jesús no tuvo gloria ni majestad externa en este mundo porque tomó la forma de siervo, hecho semejante a los hombres190, toda su gloria y majestad era espiritual.

¡Cómo contrasta la justicia de Cristo y su reinado espiritual con la injusticia de nuestros gobernantes actuales! Muchos de ellos sólo llegan al poder para enriquecerse y cumplir metas personales. Aún nosotras, cuando tenemos algún tipo de poder muchas veces no lo usamos sabiamente. Sigamos aprendiendo de Jesús, nuestro rey justo. Seamos bendecidas por su mansedumbre, ternura y su justicia. Y aprendamos como Él a ser valientes, justas, humildes y prudentes.

Oración: Señor enséñame hazme comprender la dimensión de tu justicia para ser una mujer justa. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 89). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

La Gracia de sus Labios

Isha – Salmos

DÍA 73 – Salmo 45

Dosis: Palabras de Bendición

La Gracia de sus Labios

“La gracia se derramó en tus labios; Por tanto, Dios te ha bendecido para siempre”. (Salmo 45:2b)

Inmediatamente después de describir su belleza, el salmista alude a la gracia de este rey: “la gracia se derramó en tus labios; Por tanto, Dios te ha bendecido para siempre”. Se alaban los labios, no sólo por su belleza, sino porque están ungidos con gracia. Son labios que hablan a sus súbditos de paz y misericordia. Son labios que bendicen y no maldicen, que proclaman perdón y no venganza; son labios que proclaman la verdad y la justicia, no profieren ni mentiras, ni calumnias, ni falso testimonio. El evangelio de gracia está en sus labios, él anunció la salvación y él tiene palabras de vida eterna.

¿Cómo son tus labios? ¿Están llenos de gracia y sabiduría? A lo largo de los años se nos ha atribuido a las mujeres muchos pecados de la lengua. El libro de Proverbios está lleno de amonestaciones contra la lengua mentirosa, la calumnia, el chisme, el engaño, contrastando con la boca del justo: “El que habla verdad declara justicia; mas el testigo mentiroso, engaño. Hay hombres cuyas palabras son como golpe de espada; mas la lengua de los sabios es medicina. El labio veraz permanecerá para siempre; mas la lengua mentirosa solo por un momento.”

Una mujer es conocida también por su gracia al hablar, su amabilidad, su trato. ¿Qué tipo de palabras salen de tu boca? Hay mujeres cuya sabiduría, destila como miel de sus labios. Y cumplen así lo que dice el proverbio: “El corazón del sabio hace prudente su boca, Y añade gracia a sus labios. Panal de miel son los dichos suaves; suavidad al alma y medicina para los huesos. Me alienta pensar que los dichos de nuestra boca pueden bendecir, restaurar, consolar. Pueden ser medicina para el que sufre o necesita ser consolado.

Aprendamos de Jesús quien bendice y restaura con sus labios. A su sola palabra los enfermos sanaban y los endemoniados eran liberados. ¿Cómo te han bendecido hasta aquí sus palabras de gracia? Jesús tiene las palabras adecuadas para ti, para tus circunstancias, él tiene sus palabras de gracia y sabiduría. Escudriña las Escrituras, lee sus dichos y atesóralos en tu corazón.

Oración: Señor enséñame a deleitarme en tus palabras y a considerarlas mi especial tesoro. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 88). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Un Novio Hermoso

Isha – Salmos

DÍA 72 – Salmo 45

Dosis: Gracia y Hermosura

Un Novio Hermoso

“Eres el más hermoso de los hijos de los hombres; la gracia se derramó en tus labios; Por tanto, Dios te ha bendecido para siempre”. (Salmo 45:2)

En este precioso salmo las excelencias de Cristo están representadas mediante las características de este regio novio. Los primeros nueve versículos están dedicados a Él. Lo primero que resalta es su hermosura. Se celebra su belleza, el porte físico del rey y su integridad. Un rey debe poseer valores físicos y morales. El rey Saúl fue distinguido también por su apariencia física, se dice que “era el más alto en todo el pueblo, no había semejante a él…” A David se le describe así: “era rubio, hermoso de ojos y de buen parecer” Y en cuanto a Absalón: “No había en todo Israel ninguno tan alabado por su hermosura.”

Pero aunque muchos textos describan la hermosura de los hombres nada iguala a la belleza de Jesús, quien fue perfecto y sin pecado. Solo a Él podemos contemplarlo en la hermosura de su santidad. Pues, Saúl fue un hombre vengativo, rencoroso y envidioso, David fue un hombre sanguinario, y Absalón fue ambicioso y traidor.

En cambio Jesús dejó su gloria por nosotras, y permitió que su bello rostro fuera desfigurado cuando caminó voluntariamente al calvario. Esto había sido profetizado. En la descripción de los sufrimientos del siervo de Jehová que hace el profeta Isaías: “Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que de los hijos de los hombres.” “Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos”…180

El cuerpo de Jesús fue lacerado, su rostro desfigurado por amor. Pocos hombres pudieron contemplar su gloria, en la tierra: “Y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz”. Pero, Juan el discípulo amado, testigo también de la transfiguración, fue quien tuvo el privilegio de verlo tal cual es ahora: “Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.” “Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda”…182

¿Has aprendido a contemplar su hermosura? Deléitate en su presencia y contempla su gloriosa belleza.

Oración: Señor enséñame a apreciar la hermosura de tu santidad y a considerarla cada día. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 87). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Cántico de Boda

Isha – Salmos

DÍA 71 – Salmo 45

Dosis: Discernimiento

Cántico de Boda

“Rebosa mi corazón palabra buena: Dirijo al Rey mi canto; Mi lengua es pluma de escribiente muy ligero.” (Salmo 45:1) (RVR).

¿Te emocionan las bodas? ¿Recuerdas siempre el día que te casaste? Tal vez eres soltera y no tuviste una boda. Sea cual sea tu condición civil, déjame decirte que la Biblia asegura que hay una boda esperando por todas nosotras y un novio que nos anhela. Esta será más majestuosa que cualquier boda humana.

El Salmo 45 es un epitalamio, un poema compuesto en celebración de una boda. Un himno especial para ser entonado en la celebración de un matrimonio. Este Salmo es especial por eso y porque el autor declara que las palabras de su canto no son suyas, sino provienen de un escritor divino. El Salmista es solamente un lápiz o una pluma en la mano del Espíritu de Dios. El Salmista es entonces más que un músico o un poeta, es también un profeta: “En mi corazón se agita un bello tema mientras recito mis versos ante el rey; mi lengua es como pluma de hábil escritor”. Como portador de la palabra de Dios, es capaz de impactar y transformar nuestras vidas.

Estas palabras también son especiales porque son parte de la celebración de un matrimonio real entre un rey judío y una reina aparentemente pagana. Las palabras inspiradas del Salmo procuran su cumplimiento en la vida del rey y de la reina. Lo que éstos llegarían a ser si obedecen la palabra del Señor. Recordemos que antiguamente las bodas de los monarcas tenían una importancia nacional y a veces internacionalmente tenían implicancias políticas para garantizar la paz y convenios entre naciones.

¿Pero qué tiene que ver este Salmo con nosotras? En la dignidad de este tema, como un bello canto de amores, referidos a un rey espléndido, encontramos en la descripción de este rey, una descripción de la persona y obra de Jesucristo, su reino y su gobierno y su bella unión con su iglesia. Se ha concluido que este es un canto profético que describe al rey mesiánico que vendrá en el futuro a desposar a su novia la iglesia.

Y en la descripción de la novia encontraremos las demandas que Dios quiere de nosotras en nuestra preparación personal en esta vida para nuestra futura boda con el Rey de reyes y Señor de señores. Te animo a leer este salmo y a analizarlo desde esta perspectiva.

Oración: Señor, enséñame a escudriñar las profundidades de tu Palabra y a entender lo que demandas de mí. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 86). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

De la Vergüenza a la Fe

Isha – Salmos

DÍA 70 – Salmo 44

Dosis: Gracia Y Fidelidad

De la Vergüenza a la Fe

“Has vendido a tu pueblo muy barato, y nada has ganado con su venta. Nos has puesto en ridículo ante nuestros vecinos; somos la burla y el escarnio de los que nos rodean. Nos has hecho el hazmerreír de las naciones; todos los pueblos se burlan de nosotros. La ignominia no me deja un solo instante; se me cae la cara de vergüenza por las burlas de los que me injurian y me ultrajan, por culpa del enemigo que está presto a la venganza.” (Salmo 44:12–16) (NVI)

Esta es la parte más intensa del Salmo, ya no se celebra el triunfo, ahora es un lamento profundo, por la situación de derrota que enfrentan. Habían sido humillados y avergonzados por sus enemigos y Dios lo había permitido. No sé si yo me atrevería a orar de una manera tan honesta e intensa, pero el salmista lo hace reafirmando su integridad: “Todo esto nos ha sucedido, a pesar de que nunca te olvidamos ni faltamos jamás a tu pacto. No te hemos sido infieles, ni nos hemos apartado de tu senda.”

¿Serías capaz de repetir para ti misma estas palabras? ¿Jamás te apartaste de sus caminos? ¿Siempre fuiste fiel? El salmista experimenta una crisis tan aguda por su pueblo, que no tiene temor de describir y lamentar las calamidades y la devastación en la que se encuentran, como un reproche: “Pero tú nos arrojaste a una cueva de chacales; ¡nos envolviste en la más densa oscuridad! Si hubiéramos olvidado el nombre de nuestro Dios, o tendido nuestras manos a un dios extraño, ¿acaso Dios no lo habría descubierto, ya que él conoce los más íntimos secretos? Por tu causa, siempre nos llevan a la muerte; ¡nos tratan como a ovejas para el matadero!

Pero el salmista sabe que Dios no puede permanecer dormido ni indiferente frente al dolor de su pueblo, así que clama para que manifieste su misericordia: “¡Despierta, Señor! ¿Por qué duermes? ¡Levántate! No nos rechaces para siempre. ¿Por qué escondes tu rostro y te olvidas de nuestro sufrimiento y opresión? Estamos abatidos hasta el polvo; nuestro cuerpo se arrastra por el suelo. Levántate, ven a ayudarnos, y por tu gran amor, ¡rescátanos!

A pesar que no hayamos sido fieles, que estemos viviendo alguna situación vergonzosa por causa de decisiones erradas o nuestro pecado, si experimentamos algún tipo de fracaso; aún podemos decirle como el salmista: “¡Despierta, levántate, ayúdame, perdóname, rescátame!

Oración: Señor enséñame a orar confiando en tu gracia y líbrame de la vergüenza. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 85). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Derrotas y Victorias

Isha – Salmos

DÍA 69 – Salmo 44

Dosis: Poder

Derrotas y Victorias

“Oh Dios, nuestros oídos han oído y nuestros padres nos han contado las proezas que realizaste en sus días, en aquellos tiempos pasados: Con tu mano echaste fuera a las naciones y en su lugar estableciste a nuestros padres; aplastaste a aquellos pueblos, y a nuestros padres los hiciste prosperar. Porque no fue su espada la que conquistó la tierra, ni fue su brazo el que les dio la victoria: fue tu brazo, tu mano derecha; fue la luz de tu rostro, porque tú los amabas.” (Salmo 44:1–3) (NVI)

Este Salmo describe una de las derrotas del pueblo de Israel. Alguna calamidad había acontecido, se cree que fue escrito en el tiempo de la invasión Asiria cuando reinaba Ezequías. Frente a esto el salmista primero exhorta a Israel a reconocer con gratitud las buenas obras de Dios a favor de su pueblo, luego expone la situación de crisis que atraviesa y termina pidiendo la gracia y el socorro de Dios afirmando su integridad.

¿Eres capaz de reconocer todo lo bueno que hizo Dios cuando estás en crisis? ¿Cómo reaccionas frente a la frustración y la derrota? ¿Reconoces la gracia de Dios en tu vida? ¿Tu familia la reconoce? ¿Has enseñado a tus hijos a tener un corazón agradecido? Cuéntales a tus hijos las evidencias de su gracia y su misericordia en tu vida personal y en tu familia. Cosas que puedes registrar con gratitud en sus memorias.

Aquí se recuerda la victoria de Israel sobre sus enemigos, las grandes proezas que Dios hizo a su favor: “Sólo tú eres mi rey y mi Dios. ¡Decreta las victorias de Jacob! Por ti derrotamos a nuestros enemigos; en tu nombre aplastamos a nuestros agresores. Yo no confío en mi arco, ni puede mi espada darme la victoria; tú nos das la victoria sobre nuestros enemigos, y dejas en vergüenza a nuestros adversarios.” El sentido de gratitud es tan grande que el salmista añade: “¡Por siempre nos gloriaremos en Dios! ¡Por siempre alabaremos tu nombre!”171

Pero el tono del salmo cambia inmediatamente y el pueblo se queja ante Dios de la condición en que viven oprimidos por sus enemigos; de las declaraciones de fe se pasan a declaraciones de vergüenza: “Pero ahora nos has rechazado y humillado; ya no sales con nuestros ejércitos. Nos hiciste retroceder ante el enemigo; nos han saqueado nuestros adversarios. Cual si fuéramos ovejas, nos has entregado para que nos devoren, nos has dispersado entre las naciones.”

El salmista prepara el corazón del pueblo y su propio corazón para seguir apelando a la misericordia de Dios que se manifestó tan efectivamente en el pasado, para presentarle su lamento. ¡Qué interesante que en medio de la derrota se recuerden las victorias pasadas! Esto debería animarnos a seguir confiando en un Dios Todopoderoso en nuestras pruebas presentes. Esperando en fe que Él vuelva a darnos la victoria.

Oración: Señor enséñame a tener presente las evidencias de tu gracia y tu poder en mi vida y en la de mi familia. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 84). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Anhelando Su Presencia

Isha – Salmos

DÍA 68 – Salmo 43

Dosis: Comunión

Anhelando Su Presencia

¡Hazme justicia, oh Dios! Defiende mi causa frente a esta nación impía; líbrame de gente mentirosa y perversa. Tú eres mi Dios y mi fortaleza: ¿Por qué me has rechazado. ¿Por qué debo andar de luto y oprimido por el enemigo? Envía tu luz y tu verdad; que ellas me guíen a tu monte santo, que me lleven al lugar donde tú habitas. (Salmo 43:1–3) (NVI)

Se cree que este Salmo es la continuación del anterior. El poeta ha sido confrontado con el supuesto silencio y la ausencia de Dios frente a su sufrimiento. Sabemos que eligió confiar en el Señor. En este Salmo va a reafirmar su convicción teológica de que Dios es como una roca firme, a pesar que sus enemigos siguen turbándolo. En estas líneas leemos que vence la tentación de sentirse derrotado, que invoca a Dios como su juez frente a sus enemigos e implora la luz del Señor y su verdad. Esa luz tiene el poder de vencer su oscuridad y a la vez guiarlo en la vida y hacia su santa morada.

Estas palabras confirman que el salmista era un adorador y que anhela llegar al altar de Dios para alabarlo con gozo: “Llegaré entonces al altar de Dios, del Dios de mi alegría y mi deleite, y allí, oh Dios, mi Dios, te alabaré al son del arpa.” ¿Cuánto gozo le expresas en tu alabanza? La mejor forma de superar el luto, la depresión y la melancolía es afianzar nuestra fe en medio de la alabanza. No estamos negando la realidad del dolor, pero sí demostramos que en medio del sufrimiento es posible cimentar nuestra fe y seguir adorando a un Dios soberano y Todopoderoso.

En tiempos de crisis, la alabanza y la oración sincera nos libran de caer en la depresión y alimentan nuestra fe. Si dialogamos con Dios no vamos a sentirlo lejano ni ausente. Debemos aprender a contarle lo que nos está pasando, nuestras luchas, dudas, desconciertos y emociones. El salmista tuvo victoria sobre su sufrimiento y demuestra que jamás pierde su sentido de alabanza y gratitud: Hagamos nuestras sus reflexiones profundas y digamos como él: “¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza, y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios!”

Amada, sea cual sean las circunstancias por las que estés atravesando, anhela también postrarte en su altar, corre a su santa presencia, pídele que llene tu corazón de gozo y alegría, para que puedas tener una actitud diferente frente a las pruebas. Recuerda que Él defiende tu causa, que es tu Fortaleza y que jamás alejará de ti su luz y su verdad aunque te sientas en tinieblas.

Oración: Señor, enséñame a alabarte con gozo en tiempos de oscuridad confiando en tu verdad y tu fidelidad. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 83). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Un tsunami de emociones

Isha – Salmos

DÍA 67 – Salmo 42

Dosis: Fe

Un tsunami de emociones

“Un abismo llama a otro abismo en el rugir de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas se han precipitado sobre mí.” (Salmo 42:7) (NVI)

De alguna forma en esta vida todas experimentamos dolor emocional y físico que muchas veces nos llega de manera sorpresiva. Como un tsunami. Una enfermedad, la muerte de un ser querido, una traición, problemas con el esposo o con los hijos. Entonces surgen interrogantes como: ¿Por qué a mí? ¿Por qué parece que Dios no me responde? El salmista no encuentra mejor manera de describir la magnitud de su sufrimiento, que comparándolo con aguas turbulentas que tienen un poder destructivo sobre su vida. ¿Te has sentido también en una tempestad? ¿Caíste en una depresión profunda?

En circunstancias así, muchas veces se nos hace difícil seguir confiando. Pero si en medio de estas circunstancias te preguntan ¿Dónde está tu Dios? Y te tientan a creer que Dios te ha abandonado, la situación será aún más dolorosa. Pues provocar la desconfianza añade más tristeza y desconsuelo si estamos abatidas. ¿Recuerdas al ciervo sediento? Vulnerable y frágil, muriendo de sed, ahora también es perseguido por cazadores que le arrojan flechas.

¿Alguna vez reprocharon tu fidelidad y devoción? ¿Criticaron tu fe? ¿Te hicieron pensar que Dios no te escuchaba ni respondía? El salmista nos recuerda que Dios jamás está en retirada, y quienes lo conocemos sabremos siempre dónde hallarlo en cualquier circunstancia por eso dice: “Ésta es la oración al Dios de mi vida: que de día el SEÑOR mande su amor, y de noche su canto me acompañe. Y le digo a Dios, a mi Roca: «¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué debo andar de luto y oprimido por el enemigo?» Mortal agonía me penetra hasta los huesos ante la burla de mis adversarios, mientras me echan en cara a todas horas: «¿Dónde está tu Dios?»”

El salmista sigue dialogando con su alma y se exhorta a sí mismo a no abatirse, a no turbarse, motivándose a seguir esperando en el Señor. Abre su corazón y en una reflexión personal e íntima se dice: ¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza, y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios!

De esta manera decide seguir confiando en Dios. De un estado anímico débil, depresivo, el salmista en oración avanza hacia la fe. ¿Crees también que Dios es tu roca? ¿Experimentas estabilidad y fortaleza en su presencia? Recuerdas su promesa: “Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas… Porque sólo Dios puede darnos esa capacidad de trasladarnos de la angustia a la seguridad y la esperanza.

Oración: Señor enséñame a confiar y a aferrarme a ti en cualquier tormenta de mi vida. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 82). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Como ciervas sedientas

Isha – Salmos

DÍA 66 – Salmo 42

Dosis: Comunión

Como ciervas sedientas

“Cual ciervo jadeante en busca del agua, así te busca, oh Dios, todo mi ser. Tengo sed de Dios, del Dios de la vida. ¿Cuándo podré presentarme ante Dios? Mis lágrimas son mi pan de día y de noche, mientras me echan en cara a todas horas: «¿Dónde está tu Dios?»” (Salmo 42:1–3) (NVI)

¡Qué hermosa metáfora! El salmista compara en este Salmo su necesidad de comunión con Dios con una sed insaciable. Y lo expresa como un deseo vehemente de la presencia de Dios en su vida. Se cree que se encontraba en la zona montañosa al sur del Monte Hermón, donde en los últimos meses de verano había sequías, quizá vio a un venado jadear muerto de sed buscando alguna corriente de agua. Entonces descubrió que él moría de sed también por su Dios. Se dice que el ciervo tiene más sed cuando huye presuroso de sus cazadores y la cierva tiene aún más sed que el ciervo cuando cría. Ambos braman por el agua. En aquel tiempo, la sed se saciaba con el agua de los pozos y los manantiales, pero hay un tipo de sed espiritual que sólo puede ser saciada en un íntimo diálogo con su Dios. O mejor dicho por Dios mismo ¿Sientes esa sed? ¿Cómo la sacias?

Si leemos todo el Salmo vamos a encontrar un reflejo del corazón del salmista lleno de temores y a la vez de esperanzas, alegrías y tristezas en conflicto, y hasta un profundo dolor; pero que finalmente se resuelven poniendo su confianza en Dios: “¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.” Ese reflejo puede ser también el espejo de nuestro propio corazón que necesita fortalecer cada día la fe y la esperanza.

¿Estás sufriendo? ¿Se ha nublado tu presente? El salmista sufre y evoca mejores tiempos con Dios: “Recuerdo esto y me deshago en llanto: yo solía ir con la multitud, y la conducía a la casa de Dios.

Entre voces de alegría y acciones de gracias hacíamos gran celebración. ¿Por qué voy a inquietarme?

¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios! Me siento sumamente angustiado; por eso, mi Dios, pienso en ti desde la tierra del Jordán, desde las alturas del Hermón, desde el monte Mizar.

¡Tremenda enseñanza! Cuando nos debatimos entre el temor y la esperanza, el pesar y el gozo, cuando nuestros sentimientos entran en conflicto, debemos aprender a mirar nuestras circunstancias “desde las alturas de la fe”, solidificándola recordando todas las bendiciones recibidas. Para lograrlo, necesitamos cultivar una vida devocional que nos ayude a fortalecer nuestra fe y mantener su frescura. Necesitamos oír la voz de Dios cada día guiándonos, y correr a Él como ciervas sedientas.

Oración: Señor enséñame a saciar mi sed espiritual en tu santa presencia. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 81). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Llamada de Auxilio

Isha – Salmos

DÍA 65 – Salmo 41

Dosis: Solidaridad

Llamada de Auxilio

“Dichoso el que piensa en el débil; el SEÑOR lo librará en el día de la desgracia. El SEÑOR lo protegerá y lo mantendrá con vida; lo hará dichoso en la tierra y no lo entregará al capricho de sus adversarios. El SEÑOR lo confortará cuando esté enfermo; lo alentará en el lecho del dolor. (Salmo 41:1–3) (NVI)

Este salmo se inicia con una hermosa expresión de solidaridad humana, recordándonos, que si tenemos un estilo de vida generoso, vamos a ser personas bienaventuradas y dichosas, receptoras de la misericordia divina. Pero también es una súplica o lamento por una enfermedad en medio de una situación de abandono. La persona enferma describe su dolor y dice que no solamente sus amigos lo han abandonado sino que sus enemigos lo persiguen. Se siente débil y necesitado, por eso clama e implora la misericordia de Dios.

El día de ayer mientras meditaba en los Salmos recibí un mail cuyo asunto decía: “Preciso de ti”. Era como una llamada de auxilio, un clamor en medio del sufrimiento, de una persona que quiero mucho. Ella me escribía tras el impacto de conocer la noticia de un cáncer terminal, en un familiar muy cercano. Se sentía frágil, y sin esperanzas. Se preguntaba ¿por qué? Si la persona enferma era tan generosa e íntegra. Sentí mucha tristeza y me pregunté una vez más ¿cómo consolar? ¿Cómo dar esperanza? La única forma que encontré de hacerlo fue repitiendo las promesas de Dios para el que sufre.

El salmista se debate otra vez entre el dolor y la fe y en su evaluación personal, una vez más vemos la asociación de la enfermedad con el pecado: “Yo he dicho: «SEÑOR, compadécete de mí; sáname, pues contra ti he pecado.» ¡Cuánta sinceridad puede surgir de nuestro corazón cuando es afectada nuestra salud y valoramos cuán generoso ha sido Dios con nosotros y cuántas veces le hemos fallado!

Parece ser que a su condición física se agrega una carga emocional por la traición de sus amigos y la persecución de sus enemigos: “Con saña dicen de mí mis enemigos: «¿Cuándo se morirá? ¿Cuándo pasará al olvido?» Si vienen a verme, no son sinceros; recogen calumnias y salen a contarlas. Mis enemigos se juntan y cuchichean contra mí; me hacen responsable de mi mal. Dicen: «Lo que le ha sobrevenido es cosa del demonio; de esa cama no volverá a levantarse.» Hasta mi mejor amigo, en quien yo confiaba y que compartía el pan conmigo, me ha puesto la zancadilla.”

Expresiones que revelan la fragilidad y la vulnerabilidad de quien experimenta el dolor y necesita de nuestro consuelo. Aunque la gracia y la compasión provienen de Dios y su misericordia y su paz siempre serán el consuelo más efectivo, Dios nos ha puesto en esta vida para ser solidarias en el dolor, para ser una extensión de su amor y su misericordia. Este Salmo me recuerda que debo visitar al enfermo, orar por los que sufren y pedirle a Dios que me use como un instrumento de fe y esperanza. Que debo estar pendiente de quien “precisa de mí”.

Oración: Señor enséñame a ser solidaria con el que sufre, a no esperar una llamada de auxilio sino a estar cerca y presente. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 80). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.