Una vida que vale la pena observar

Octubre 10

Una vida que vale la pena observar

Lectura bíblica: 1 Pedro 1:13–20

[Dios te rescató] con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación. 1 Pedro 1:19

a1Con los ojos llenos de lágrimas, Cristina cerró el himnario. Al ir saliendo del templo con su familia al final del funeral de su bisabuela pensaba cómo se la iban a arreglar sin ella todos los que la admiraban y que dependían tanto de ella.

La bisabuela de Cristiana había venido al país con sus padres cuando era más chica que Cristina. No hablaba el idioma, pero se adaptó a una nueva cultura, se casó y crió cinco hijos. Sus hijos estuvieron en la guerra, sufrió la muerte de su esposo y una hija. Había llegado pobre y siempre había vivido modestamente. A lo largo de sus 95 años había dependido del poder de Dios para superar cada una de sus pruebas. Era el mejor ejemplo de amor y obediencia que Cristina jamás había visto.

Cuando de saber y hacer lo bueno se trata, no hay nada comparable con tener a tu lado un ejemplo vivo.

Pero Jesucristo es todavía mejor. No, no lo puedes ver en persona. Pero puedes leer a lo largo de la Biblia acerca de él en acción y ver sus actos maravillosos como el ejemplo definitivo de lo que significa hacer lo bueno. Jesús no sólo enseñó la ley moral de Dios; a diferencia de cualquier ser humano que conozcas, también vivió una vida perfecta.

La Biblia no deja lugar a dudas en cuanto a la pureza de la vida de Cristo.

Pedro dijo: “Él no cometió pecado, ni fue hallado engaño en su boca” (1 Pedro 2:22). Es el “cordero sin mancha y sin contaminación” (1:19).

Pablo declaró que Cristo “no conoció pecado” (2 Corintios 5:21). “Él fue tentado en todo igual que nosotros, pero sin pecado” (Hebreos 4:15).

En 1 Juan se habla con frecuencia acerca de la perfección de Cristo: “es luz, y en él no hay tinieblas” (1:5); “abogado tenemos delante del Padre, a Jesucristo el justo” (2:1); “él también es puro” (3:3); “en él no hay pecado” (3:5).

Pilato dijo: “No hallo ningún delito en este hombre” (Lucas 23:4). La observación de Pilato ha sido el veredicto de la historia. Jesús vivió una vida realmente perfecta.

Aun los mejores ejemplos de obediencia y pureza a veces fallan. Da gracias a Dios por los buenos ejemplos que tienes entre tus familiares, los líderes de tu iglesia y tus amigos. Pero conserva tu enfoque principal en el ejemplo perfecto llenando tu mente con las palabras y las obras de Jesucristo, el Hijo de Dios.

PARA DIALOGAR
¿Qué sientes ante la realidad de que tienes un líder tan maravillosamente perfecto?

PARA ORAR
Señor Jesús, estamos contentos porque tú nos dejaste un ejemplo, mostrándonos la manera acertada de vivir y amar.

PARA HACER
¿Sabes que tú eres un ejemplo para todos los que te rodean, tal como lo era la bisabuela de Cristina? Sé fiel hoy a Dios con tus palabras y tus acciones de modo que tu vida sea una inspiración para otros.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.


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