¿Dónde está Dios?

Isha – Salmos

DÍA 104 – Salmo 66 y 67

Dosis: Alabanza y Presencia

¿Dónde está Dios?

“Si en mi corazón hubiera yo abrigado maldad, el Señor no me habría escuchado; pero Dios sí me ha escuchado, ha atendido a la voz de mi plegaria. ¡Bendito sea Dios, que no rechazó mi plegaria ni me negó su amor!” (Salmo 66:18–20) (NVI)

El salmo 66 alaba los poderosos hechos de Dios, el salmista no sólo recuerda los portentos de Dios a favor de su pueblo sino además cómo Él interviene en la vida personal de quienes le aman y le temen. Por eso, invita a que canten y alaben al Señor pues aunque permite pruebas, Él nos sostiene. Pero a la vez, nos recuerda algo fundamental; que si hay pecado en nuestra vida, nuestra oración será estorbada. Dios siempre nos oye, pero el pecado puede obstaculizar que recibamos la respuesta que queremos hasta que venga la confesión y el cambio de conducta. ¿Hay pecado en nuestras vidas que no le hemos confesado al Señor? Oraremos como David para que el Señor nos lo muestre.

El salmo 67 exhorta a que todos los pueblos le alaben. ¡Qué maravilla será cuando esto se cumpla! Mientras tanto, debemos ir a las naciones y anunciar el Evangelio para que todos crean. El salmista anhela que la bendición de Dios alcance a todos: “Dios haga resplandecer su rostro sobre nosotros, para que se conozcan en la tierra sus caminos, y entre todas las naciones su salvación. Que te alaben, oh Dios, los pueblos; que todos los pueblos te alaben. Sin embargo, muchos hoy se enfrentan a la duda: ¿dónde está Dios? ¿Cómo explicamos su presencia cuando un huracán o un terremoto destruyen toda una ciudad o un pueblo? ¿Dónde está Dios durante un genocidio?

Se cuenta de un niño que fue llevado ante un famoso maestro. “Hijo, te daré un florín si me dices dónde vive Dios”, le pidió el sabio. El niño respondió: “Yo te daré dos, si me dices dónde no está”. Dios está en todo lugar. Aunque no podamos verlo, Él está ahí, en medio de las tragedias más terribles. Como dice el salmista, él nos escucha y no rechaza nuestras plegarias. ¿Dónde está Dios durante los problemas? Una cosa te aseguro: ahí está. Él está en todo lugar.

También se cuenta de un famoso rabino que preguntó a sus invitados dónde habita Dios. Ellos se rieron de él: “¿Qué estás diciendo? ¡El mundo está lleno de su gloria!” Pero él contestó: “Dios habita donde se le deja pasar”. ¿Percibes la diferencia? Dios está en todo lugar. Él está atento a todo lo que pasa. Nada escapa de su escrutinio, pero Dios habita, vive, mora, ayuda, auxilia a todo aquel que le busca.

En las tragedias de la vida la gente se acuerda de que Dios existe, pero Dios atiende a las plegarias solo de aquellos que le dejan entrar a su vida. Cuida que nada se interponga entre tú y Dios. Confiesa hoy si algún pecado está estorbando tu oración. Recuerda que Dios está más cerca que tu propio corazón.

Oración: Señor, muestra si hay pecado que estorbe hoy mi oración. Gracias porque estás en mi vida y puedo acudir a ti en todo momento. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 120). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 


Deja un comentario