MALAS NOTICIAS DESDE EL VATICANO

The Master’s Seminary

MALAS NOTICIAS DESDE EL VATICANO

Santiago Armel

En momentos de dificultad, angustia o sufrimiento, qué gratificante es escuchar noticias esperanzadoras. Las buenas noticias traen alegría y esperanza. En medio de esta pandemia, todos esperamos escuchar buenas noticias. La Biblia usa el término «evangelio» para referirse a las mejores noticias que alguien puede recibir.

¡Cuidado con falsas «buenas noticias»!

Ante la crisis actual, las personas están más vulnerables y angustiadas que nunca. La cercanía con la muerte hace que muchos piensen acerca de su alma. Lamentablemente, así como hay noticias falsas de todo tipo, también hay noticias falsas acerca del evangelio. Pablo advirtió esta realidad más de 2000 años atrás (Gal 1:8–9). Dar noticias falsas o distorsionadas acerca del evangelio es algo muy serio para Dios, ya que la vida eterna de muchos está en juego. Debemos estar alerta. Muchos aprovechan esta pandemia para dar noticias falsas contrarias al evangelio verdadero. A continuación, presentaré tres ejemplos recientes y nos enfocaremos en el último para proveer una respuesta bíblica.

Predicadores de la prosperidad

Muchos predicadores de la prosperidad expresan sus «decretos» afirmando que detendrán el avance del virus. Algunos declaran que el virus no tocará a ningún cristiano. Otros aprovechan la ignorancia de las personas y piden dinero a cambio de objetos supuestamente bendecidos o que brindarán bendiciones especiales durante este tiempo. Como nunca antes, el coronavirus ha desenmascarado la ineficacia y embuste de estos hombres que pretendían traer buenas noticias.

Teólogos del teísmo abierto

Los teólogos del teísmo abierto proponen que Dios no es realmente soberano en medio de situaciones tan críticas como las que vivimos. En pocas palabras, a Dios se le ha salido de control este planeta y nosotros debemos buscar cómo ayudarle para resolver este desastre. ¡Qué noticia tan desesperanzadora es pensar en un Dios tan débil, que ni siquiera sabe lo que va a suceder en el futuro ni está en control!

Católicos

El Vaticano no ha sido la excepción en la propagación de «fake news» espirituales. El 27 de marzo se anunció una bendición especial para toda la humanidad: Una indulgencia plenaria. En un comunicado oficial[1], el Vaticano comunicó los términos de esta indulgencia, como sigue:

Todos los que sufren a causa de COVID-19… la indulgencia plenaria se otorga a los fieles afectados por el coronavirus, sometidos a cuarentena por orden de la autoridad de salud en hospitales o en sus propios hogares si, con un alma separada de cualquier pecado, se unen espiritualmente a través de los medios de comunicación para la celebración de la Santa Misa o la Divina Liturgia, en la recitación del Santo Rosario, en la práctica piadosa del Vía Crucis o del Oficio de la Paràklisisa u otras oraciones de las respectivas tradiciones orientales, a otras formas de devoción, o si al menos recitarán el Credo, el Padre Nuestro y una invocación piadosa a la Santísima Virgen María, ofreciendo esta prueba en un espíritu de fe en Dios y de caridad hacia los hermanos, con la voluntad de cumplir las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración según las intenciones del Santo Padre), tan pronto como sea posible para ellos…

Trabajadores de la salud, miembros de la familia y aquellos que, siguiendo el ejemplo del Buen Samaritano, exponiéndose al riesgo de contagio, ayudan a los pacientes con coronavirus de acuerdo con las palabras del divino Redentor… obtendrán el mismo don de la indulgencia plenaria en las mismas condiciones…

La Iglesia reza por aquellos a quienes les resulta imposible recibir el sacramento de la Unción de los enfermos y el Viático, confiando a todos y cada uno a la Divina Misericordia en virtud de la comunión de los santos y concede a los fieles Indulgencia plenaria en el punto de la muerte, siempre que estar debidamente dispuesto y recitar habitualmente algunas oraciones durante la vida (en este caso, la Iglesia compensa las tres condiciones habituales requeridas). Para alcanzar esta indulgencia, se recomienda el uso del crucifijo o la cruz…

La Santísima Virgen María, Madre de Dios y de la Iglesia, Salud de los enfermos y ayuda de los cristianos, nuestra abogada, quisiera ayudar a la humanidad sufriente, rechazando de nosotros el mal de esta pandemia y obteniendo todo lo necesario para nuestra salvación y santificación.

Este decreto es válido a pesar de cualquier disposición contraria.

Esta indulgencia plenaria ofrece perdón de pecados a todos aquellos afectados por el virus incluyendo a las personas que sirven en el área médica atendiendo la pandemia.

¿Por qué las noticias del Vaticano son malas noticias?

Todos nos alegraríamos si se anunciara una cura definitiva para el COVID-19. Sin embargo, nos decepcionaríamos si escucháramos que la supuesta cura es espuria, falsa e ineficaz. Este es el caso con la indulgencia plenaria otorgada desde el Vaticano.[2] Por lo menos tres razones hacen que este anuncio sea uno que porta malas noticias.

Solo Dios puede otorgar el perdón de pecados

Solo Jesucristo puede ofrecer perdón absoluto de pecados (Lc 5:20–24; Jn 14:6). Los hombres son simples emisarios que deben proclamar el evangelio. Ningún hombre en esta tierra tiene una autoridad superior para distribuir la gracia de Dios a la humanidad. Este no es un error reciente para los católicos. La figura del papa se ha presentado como un administrador de la gracia y los méritos de Cristo, repartiendo y algunas veces hasta vendiendo el perdón de pecados (por ejemplo, la venta de indulgencias previo al comienzo de la reforma protestante).

Las obras y fetiches no son medios para obtener salvación

Hacer rosarios, recitar credos, usar crucifijos o conectarse a una misa virtual, son todas expresiones que carecen de sustento bíblico para presentarse como medios eficaces de salvación. Por el contrario, estos requisitos parecen obras externas como requisito para la salvación, lo cual se opone radicalmente a Efesios 2:8–9: «Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe».

Solo Jesús puede mediar entre Dios Padre y los hombres

El papa no es el mediador entre Dios y los hombres de acuerdo a las Escrituras. La Biblia no otorga a ningún hombre el supuesto papel de vicario de Cristo en la tierra. Por otra parte, la virgen María también es presentada como una mediadora eficaz entre Dios y los hombres. Ella no puede mediar ni abogar por los seres humanos. En contraste, la Biblia habla de que solo Jesucristo es el mediador entre el Padre y los hombres: «Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre» (1 Tim 2:5).

Las buenas noticias del evangelio

Las buenas noticias son que puedes ser reconciliado con Dios por medio de Jesucristo. No necesitas obras que añadir a tu cuenta. No necesitas recitar y repetir oraciones. No necesitas dar una ofrenda especial y, definitivamente, no necesitas usar objetos «bendecidos». Lo único que requiere Dios es una fe genuina en Jesucristo. Hay por lo menos tres verdades que todo ser humano debe comprender, afirmar y creer.

Todo ser humano está infectado con el pecado

Todos hemos pecado (Ro 3:10–18). Independientemente de la dimensión y forma de tu pecado, todos hemos fallado delante de un Dios santo y somos culpables. En momentos como este donde la muerte se vuelve una realidad para todos, ¿has reconocido que has pecado en contra de Dios?

El pecado del hombre merece un juicio

Dios es un Dios santo y justo (Hab 1:13). No puede pasar por alto nuestras ofensas y hacer caso omiso. Sería detestable que un juez decidiera dejar libre a un homicida para mostrar su bondad. De la misma manera, Dios no puede dejar libre al pecador (Ro 6:23). Muchos en estos días temen a un virus microscópico que solo puede destruir sus cuerpos, pero la Biblia nos manda a temer a aquel que puede destruir nuestra alma en el infierno (Mt 10:28).

Jesucristo es Señor y Salvador

El evangelio de Jesucristo son las mejores noticias que alguien puede recibir. Es seguro y eterno. Creer las buenas nuevas de Jesucristo no solo trae esperanza y gozo al que no lo tiene, sino que trae salvación y perdón al que está condenado. Jesucristo, el Hijo de Dios, se hizo hombre y habitó entre nosotros (Mt 1:23; Flp 2:7). Vivió de manera perfecta sin pecar (Heb 4:15), y murió en la cruz para pagar el precio de nuestros pecados (Jn 19:30). Además, este glorioso Salvador se levantó de entre los muertos, certificando que la deuda había sido cancelada (1 Cor 15:4). Hay un intercambio perfecto para aquellos que creen estas buenas noticias por medio de la fe: Todo aquel que se arrepienta de sus pecados y comience una vida de obediencia a la Palabra de Dios, obtiene perdón completo de sus pecados (Jn 14:15).

No hay mejores noticias. Independientemente de lo que pase, si estás en Cristo, tu alma está segura. Vive seguro y confiado en Él, pues Él Señor está en control. Sin embargo, todo aquel que no reciba estas buenas noticias, tendrá un destino eterno de tormento, angustia y desesperanza (Mar 9:44–49). No esperes más. Durante esta pandemia Dios te llama a arrepentirte de tus pecados (Hch 17:30–31). Ven hoy a Cristo y Él estará dispuesto para perdonarte y salvarte. ¡Estas si son buenas noticias!

[1] Véase: http://press.vatican.va/content/salastampa/en/bollettino/pubblico/2020/03/20/200320c.html

[2]Véase la entrevista con un emisario oficial del Vaticano para explicar los detalles de la indulgencia plenaria que se otorgó: https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2020-03/cardenal-piacenza-indulgencia-manto-de-misericordia-coronavirus.html

Santiago Armel

Santiago Armel

Santiago Armel, originario de Colombia, trabaja como organizador de la Conferencia Expositores en Grace Community Church, donde también sirve como maestro en estudios bíblicos. Es graduado de M.Div. en The Master’s Seminary y cursa en la actualidad una Maestría en Teología (Th.M.) en la misma institución. Él y su esposa Juliana vive en Los Ángeles, California con su hijo Santiago. Puedes seguirlo en su canal de Youtube.

Predicándote el evangelio a ti mismo

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Predicándote el evangelio a ti mismo

John Thorn

Nota del editor: Esta publicación es la octava parte de la serie «El corazón del evangelio«, publicada por la Tabletalk Magazine.

Hay una gran seguridad en la salvación del Señor. Dios nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo, y Su decisión permanece. El Espíritu Santo nos ha hecho nacer de nuevo, y no hay ningún medio por el cual podamos destruir la vida que Él nos ha dado. Cada creyente ha sido crucificado con Cristo, y en ninguna parte de las Escrituras encontramos una manera en que esto pueda ser revertido. Todos los que han creído en Jesucristo son justificados, y ninguna obra del hombre o Satanás puede revocar el veredicto de Dios. Jesús ejerce el cuidado soberano sobre todo Su pueblo. Los que están en Sus manos no pueden ser arrebatados de Él. Sin embargo, a pesar de la seguridad de nuestra salvación y nuestra posición ante Dios a través de Jesucristo, aún podemos encontrarnos en problemas cuando nos alejamos de la esperanza del evangelio.

Y usualmente nos alejamos. Mientras que el alejarse puede venir en forma de ceder a la inmoralidad, más a menudo se enmascara como una especie de cristianismo. Para muchos, la vida cristiana está impulsada por una precisión doctrinal. Bien podemos valorar nuestro legado confesional y ver la importancia de una teología sólida, pero esto puede convertirse en el objetivo por el que nos esforzamos, mientras perdernos la conexión de toda la teología con el evangelio. El conocimiento a menudo se «hincha» y nuestro orgullo nos lleva a tener más convicción en nuestra doctrina que en el evangelio. Algunos cristianos basan su vida espiritual en las emociones: esas intensas agitaciones del corazón que a menudo están conectadas con las verdades profundas de Dios. Pero mientras que las verdades de Dios nunca cambian, nuestras experiencias sí. Y cuando los sentimientos no están ahí, nuestra fe termina en crisis. Al encontrar confianza en nuestras emociones, nos alejamos de lo que debería ser nuestra única esperanza en la vida y en la muerte. Muchos de nosotros perdemos de vista el evangelio mientras nos enfocamos en nuestras propias obras y en lo bien que lo estamos haciendo espiritualmente. Al medirnos en base a estándares autoimpuestos, creemos que somos fuertes o débiles, pero en cada caso encontramos la solución en hacer nuestro mejor esfuerzo, en lugar de la obra de Cristo.

Fundamentalmente, el evangelio es olvidado cuando ya no funciona como nuestra esperanza y confianza permanentes delante de Dios, o cuando llega a perder su importancia para el diario vivir de la vida cristiana. El evangelio que a menudo olvidamos debe ser reclamado y retenido por el bienestar y seguridad de nuestras almas, y esto se logra predicándonos el evangelio a nosotros mismos.

Predicarnos el evangelio a nosotros mismos es hacernos un llamado a regresar a Jesús en busca de perdón, limpieza, empoderamiento y propósito. Es responder nuestras dudas y temores con las promesas de Dios. ¿Mis pecados me condenan? Jesús los ha cubierto todos con Su sangre. ¿Mis obras se quedan cortas? La justicia de Jesús es contada como mía. ¿Están conspirando contra mí el mundo, el diablo y mi propia carne? Ni siquiera un cabello puede caerse de mi cabeza, fuera de la voluntad de mi Padre celestial, y Él ha prometido cuidarme y conservarme para siempre. ¿Realmente puedo negarme a mí mismo, llevar mi cruz y seguir a Jesús? Sí, porque Dios está trabajando en mí, dispuesto a obrar en mí para Su propio deleite. Así es como luce el predicarnos a nosotros mismos.

Esta predicación privada y personal solo puede suceder cuando la Palabra de Dios es conocida y creída; cuando la ley de Dios revela nuestro pecado e impotencia, y Su gracia cubre ese pecado y supera nuestras debilidades. Predicarnos el evangelio a nosotros mismos no es simplemente el acto de estudiar la Biblia (aunque podemos predicarnos a nosotros mismos de esa manera), sino que es el activamente hacernos un llamado a creer las promesas de Dios en Jesús, Su Hijo.

Nos predicamos a nosotros mismos a través de las disciplinas de oración y meditación en las Escrituras. Al orar, esperamos que Dios satisfaga misericordiosamente nuestras necesidades, y en el acto mismo ejercitamos la fe. En su exposición del Padrenuestro, Thomas Manton dijo: «La oración … es una predicación a nosotros mismos ante el oído de Dios. Hablamos con Dios para exhortarnos a nosotros mismos, no para Su información, sino para nuestra edificación». Las promesas del evangelio en la Palabra de Dios nos guían en la oración, guiándonos hacia la seguridad que se encuentra en la obra y el sacrificio de Jesús. Al meditar, recordamos el evangelio; mediante la oración, reclamamos el evangelio como nuestra gran esperanza.

La mayoría de nosotros necesitamos redescubrir el evangelio. Y esta es una tarea de todos los días ya que nuestra necesidad es constante y nuestros corazones son propensos a alejarse. Pero la recuperación del evangelio solo ocurre cuando sentimos el peso de nuestros pecados, la debilidad de nuestra carne y la fragilidad de nuestra fe. Esto significa que solo aquellos que saben que son pecadores indignos y que la Palabra de Dios es verdadera, encontrarán que el evangelio no solo es una buena noticia, sino que es una buena noticia para sus propias almas.

Publicado originalmente en la Tabletalk Magazine

John Thorn

John Thorn

Joe Thorn es el pastor principal de Redeemer Fellowship en Saint Charles, Illinois.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

19/27 – Un legado piadoso

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

19/27 – Un legado piadoso

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/un-legado-piadoso/

Annamarie Sauter: Leer sobre la mujer virtuosa de Proverbios 31 hizo que una de nuestras radioescuchas recordara a su propia madre.

Radioescucha: Era sorprendente cómo se multiplicaba su tiempo. Aun cuando estaba en el hospital antes de morir, nos dijo: “Todavía puedo hacer mucho más que todos ustedes juntos.” Y eso era cierto.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia Saladín.

Durante las últimas semanas, Nancy ha estado presentándonos a la increíble mujer que se describe en Proverbios 31. Este estudio detallado versículo por versículo te abrirá los ojos al rico contenido de Proverbios 31 para toda mujer. Escucharemos más de Nancy en unos minutos.

Durante esta enseñanza, muchas radioescuchas han pensado en sus propias madres. Escuchemos cómo vieron el texto de Proverbios 31 puesto en práctica mientras crecían.

Holly Elliff: Mi nombre es Holly Elliff. Anoche mientras pensaba en la enseñanza de Nancy sobre el versículo 13 de Proverbios 31, ella habló varias veces sobre ser una mujer que trabaja con sus manos y me acordé de cuando ayudaba a mi madre a cuidar a su mamá, quien vivió parte del año con nosotras. Ella tenía distrofia muscular.

Recuerdo a mi mamá cuidando de su madre, y en ese momento pensé que era algo normal hacerlo. Pero nunca se me ocurrió cuánto tiempo le tomaba, lo difícil que era y cuántas horas debió pasar usando sus manos no solo para cuidar de sus hijos, sino también de su madre.

Así que fue muy lindo anoche cuando el Señor me recordó todas esas pequeñas cosas. Ahora con mis hijos grandes, ellos recuerdan detalles de algunas cosas que apenas hicimos una o dos veces. Pero hablan de ellas como si las hubiéramos hecho una y otra vez.

Solo quería motivarnos a que nos demos cuenta de que aun esas pequeñitas cosas que parecen insignificantes son muy preciosas para nuestros hijos.

Beverly Lewis: Mi nombre es Beverly Lewis. En septiembre me mudé a Fayetteville para cuidar de mis padres envejecientes. ¡Qué placer y qué lindo es hacerlo! Sé exactamente lo que estás diciendo, Holly. Uno no se da cuenta de lo que hacen los padres, hasta que le toca a uno hacerlo.

Mamá, por ejemplo, me dijo algo muy lindo la semana pasada, me dijo: “Tú estás aquí cuidándome. Yo soy la madre y tú la hija. Se supone que sea yo quien te cuide a ti”. Y yo solo digo: “No, mamá. Esto es lo que quiero hacer. Es mi turno”.

Pero ella ni siquiera puede recordar algunas de las cosas que solía hacer. Soy la menor de los cinco. Ella no puede recordar que cocinaba. Yo digo: “Hice un pastelón y te lo voy a llevar”. Y ella dice: “¿Qué es un pastelón?”

Hablo de una mujer que cocinó no solo para cinco hijos, sino también para sus cónyuges. Hay 12 nietos y 8 biznietos. Ella hizo todo eso durante tantos años y ni siquiera se acuerda de haberlo hecho.

Pero cuando estábamos vendiendo las cosas en su casa, encontramos una muñeca, mi última muñeca. Ella escribió en la caja: “Esta es la última muñeca de Beverly, y también la más linda”. Mi mamá se había quedado noche tras noche haciéndole ropa a esa muñeca. Siempre lo hacía para las niñas y a veces camisas para los niños. Pero tenía una capa de terciopelo rojo con capucha que tenía piel, una piel rosada, para que combinara con su pelo rosado.

Y pensando en las noches que se mantuvo despierta y en las mañanas que se levantaba temprano. No creo que alguna vez haya visto a mi mamá en ropa de dormir. Siempre estaba levantada y vestida y desayunada. Nunca íbamos a la escuela sin haber comido avena.

No recuerdo que papá estuviera allí. Siempre tenía dos trabajos. Era panadero, así que se iba a las tres de la madrugada. Yo sé que ella se levantaba y le hacía el desayuno.

Ella solía decirme cuando me daban los malestares matutinos del embarazo (aunque tenía malestares todo el tiempo, no solo en la mañana) ella me decía: “Recuerdo que sostenía un paño en mi cara para no vomitar cuando estaba embarazada, pero como quiera le cocinaba a tu papá”.

¡Y uno que piensa que se sacrifica! ¡Ay ay ay! ¿Por qué vas a querer cocinarle a alguien cuando estás a punto de vomitar?” Pero ella lo hacía. El asunto es que ni siquiera le pasaba por la mente no hacerlo. Así que me siento muy

Summer Wallace: Me llamo Summer Wallace y para mí esta oportunidad de alabar a mi madre es un verdadero regalo del Señor porque últimamente (o mejor dicho casi toda mi vida), me he encontrado criticándola en mis pensamientos y con mi boca. De modo que me siento muy agradecida de esta oportunidad de poder hacerlo, alabarla.

Mi mamá es maravillosa con sus manos. No hay nada que ella no pueda hacer, nada que no pueda hacer con sus manos. Realmente admiro eso en ella. Hay dos relatos específicamente que me vinieron a la mente.

Uno fue cuando era una niña y fue cuando todo el mundo estaba comprando esas enormes casas de muñecas “antebellum”. Yo me moría por una. Soy la menor de tres, de modo que no teníamos muchas cosas, pero se ocupaban de que tuviéramos cosas buenas. Eso era algo que yo no tenía. Lloré y grité y me quejé y rogué, todo eso, y no tenía ni idea de que mi mamá estaba construyéndome una.

Ella hace punto de cruz. ¿Ustedes saben esas alfombras chinas que todos tenemos y que son muy delicadas y bellas y llenas de colores? Ella estaba tejiendo cinco alfombras para mí, una alfombra de pasillo y pequeños cojines para poner en los muebles de mi casa de muñecas. Ella hacía esto cuando no estaba trabajando con la casa en sí.

Llegó la mañana de Navidad, y fuimos a ver nuestras cosas. Ahí estaba una bella casa de muñecas pintada de azul claro y ventanas blancas, y tenía pequeñas… Eh… bueno, no sé cómo se llaman. Son piezas diminutas, son como tejas.

Sí, tejas. Bueno, de todas formas, mínimo debía haber como ciento y pico. Y era tan, pero tan bella. Había creado este pequeño árbol para colocarlo en la galería, y la había decorado. Era bella.

No supe sino hasta mucho tiempo después que ella había colocado cada una de esas diminutas piezas, las había pegado una por una, y todo el trabajo que esto conllevó.

Pero esa noche, esa Noche Buena, ella fue al cobertizo a buscarla como a la medianoche. Bueno, habían cerrado el cobertizo con llave, y ella no podía entrar. Finalmente pudo subirse por una ventana y entró por allí. Todo esto lo estaban haciendo mis padres en el cobertizo del vecino. Trataron de hacerla pasar por la ventana, pero no cabía.

Y ella estaba gritando y llorando y preguntándose qué hacer. Buscaron la forma de desmontar la puerta. Mi papá desmontó la puerta del cobertizo. Tuvieron que desmontar la puerta para sacar la casita de muñecas. Fue una locura.

Fue un evento muy estresante para mi mamá, pero ella lo hizo por mí para que yo pudiera tenerla. Significaba mucho para ella. Y ella sonrió y no me dijo nada de eso. No me lo dijo sino hasta mucho tiempo después. Nunca supe nada de eso.

Lo segundo que vino a mi mente fue cuando estaba en el último año de la universidad y tenía mi propia habitación privada. Yo de verdad quería que fuera bonita. No tenía mucho dinero para comprar nada. Así que mi mamá vino y me sorprendió y me compró solo telas y retazos. Para ser sincera, fui malagradecida. Mi actitud fue: “¿Qué es todo esto? ¡Quiero una habitación bonita, mamá. Quiero que la gente entre y se sienta especial y se sienta bien!”

El caso es que fui horrible e ingrata. Tuve que participar en un concierto esa noche, y parte de mí estaba llena de ira porque ella no fue conmigo. Yo quería que ella me oyera cantar. Yo estaba estudiando música.

Volví, y cuando volví llegué a una habitación preciosa. Ella la había decorado y había hecho cortinas de lo que yo pensé que eran retazos. Eran bellas. Las había colocado tan lindas con lo que yo pensé que eran retazos de cintas.

Era bella. Era un refugio. Terminó siendo un refugio para muchas chicas ese año. Siempre decían: “Tu habitación es tan bella.” Y yo les decía: “Tendrás que llamar a mi mamá y darle las gracias porque ella lo hizo todo”.

Bueno, ella es tan dadivosa, y es tan maravillosa con sus manos. Así que solo quiero alabar a mi madre por esas cosas.

Wanda Boss: Mi nombre es Wanda Boss. Mi madre murió en enero. Pero esta Escritura, el versículo 16 de Proverbios 31: “Evalúa un campo y lo compra; con sus ganancias planta una viña.”

Mi padre murió cuando yo tenía seis años, y mi madre compró una propiedad en un pueblecito cerca de donde vivíamos. Ella hizo un jardín. En esta pequeña propiedad había un árbol de manzanas; había una viña; un árbol de melocotón, y había nueces, un árbol de pecana. Ella tomaba todos los frutos y hacíamos jalea. Hacíamos jugos y de todo tipo de cosas.

Ella hizo un jardín alrededor de la casa. Era un solar muy pequeño, pero hizo un jardín. El jardín se tomaba casi todo el patio, pero vendía en éste, café que teníamos. Ella también compró un café. Nosotros lo manejábamos. Estaba en mi familia; éramos ocho. Yo era la chica más joven, era la séptima y tenía un hermano que era 13 meses mayor, y mi padre murió.

Así que ella tenía este café, hizo una hortaliza y vendía almuerzos de vegetales. Siempre teníamos mucho de comer, y siempre tuvimos amor en la familia. En ese tiempo no nos dábamos cuenta; nos quejábamos y refunfuñábamos, pero ella hizo una labor maravillosa.

Y ella hizo igual que hizo su mamá. Confeccionó preciosas colchas de retazos. Cada uno de nosotros probablemente todavía tiene de 15 a 20 colchas hechas por mi mamá. Y los vecinos, todos tenían colchas.

También hacía enlatados para todos en la familia. Es decir, la alacena de todo el mundo estaba repleta al finalizar el verano. Era simplemente sorprendente cómo se multiplicaba su tiempo. Aún cuando estaba hospitalizada antes de morir, nos dijo, “Todavía puedo hacer más que todos ustedes juntos”. Y eso era cierto.

Todavía me sorprende cómo lo hacía. No sólo hacía todo esto, Dios era absolutamente el número uno en su vida. Era igual que la otra señora. Se levantaba por la mañana, pero se quedaba así durante el día. Mantenía su Biblia abierta dondequiera que estuviera. Cuando tenía el tiempo de sentarse, se sentaba con su Biblia.

Fue años después cuando realmente reconocí lo importante que era esto. Todavía tengo ese retrato de mi madre sentada leyendo su Biblia. Muchas veces se sentaba detrás del mostrador en el café, y había otras tres señoras que venían. Entre estas señoras, había dos de ellas que no iban a la iglesia en ese entonces.

Pero ella se sentaba ahí y les hablaba. Esas señoras todas han estado muy involucradas en la iglesia en sus últimos años. Pero ella se sentaba ahí y hablaba con ellas durante el día cuando no estaba ocupada en el café.

La herencia que tengo y el legado que mi madre me dejó van más allá de lo que yo puedo entender. Si yo solo pudiera hacer una pequeña parte de lo que mi madre hacía, ese sería mi sueño en este momento.

Annamarie Sauter: Proverbios 31 dice que una mujer virtuosa tendrá hijos que se levantarán y la bendecirán. Eso es lo que han estado haciendo algunos de los miembros de nuestra audiencia en el día de hoy. A Dennis Rainey le encantaría escuchar a todas estas señoras honrando a sus madres. Él ha podido ver una y otra vez el poder inherente de que un hijo o una hija le haga tributo a sus padres.

Dennis Rainey escribe acerca de por qué deberíamos honrar a nuestros padres y cómo honrarlos. Lo podemos ver en un libro poderoso llamadoEl mejor regalo que puedes hacerles a tus padres (The Best Gift You Can Ever Give Your Parents )—disponible en inglés. Aquí tenemos a Nancy, en la voz de Patricia de Saladín, quien nos hablará sobre el efecto que este libro tuvo en ella.

Nancy: Me ha conmovido mucho escuchar a algunas de ustedes compartir sobre el modelo y el ejemplo que tuvieron en sus madres. Y me gustaría motivarlas, algunas le han llamado un tributo, y otras han dicho: “Necesito compartir esto porque he sido más crítica de mi mamá en mis pensamientos y en mis palabras de lo que he sido positiva”.

Sea que hayas sido crítica, o sea que tu madre es tu mejor amiga, quiero retarte a que tomes el tiempo de escribir un tributo. Para algunas de ustedes eso será muy fácil. Otras estarán sentadas pensando: “No creo que pueda llenar ni una tarjeta 3 x 5 con cosas que aprecio de mi mamá.

Puede que sea así, pero empieza pidiéndole a Dios que te muestre. Si solo puedes empezar con unas cuantas oraciones en una tarjeta 3 x 5, entonces empieza con eso. Pídele a Dios que te muestre algunas de las cosas por las cuales puedes darle gracias, cosas que viste ilustradas en la vida de tu madre que son cualidades piadosas, cualidades de una mujer de virtud, una mujer excelente. Sin duda, ella no fue excelente en todas las áreas. Ninguna mujer lo es. Pero, ¿cuáles son esas cosas que realmente aprecias? Escríbelas.

Permítanme motivarlas. Y si necesitan ayuda práctica para hacerlo, las reto a leer un libro que cambió mi vida cuando empecé a leerlo hace varios años. Es un libro que he dicho que debe leer todo el que alguna vez haya tenido padre o madre. Y eso sería la gran mayoría de nosotras. Les dará herramientas prácticas, y les ayudará a meditar y escribir un tributo.

Luego, si sus madres viven todavía, quiero retarlas a presentar ese tributo. Busquen una oportunidad para escribirlo, tal vez con una caligrafía bonita o enmarcado o de alguna forma que pueda ser un tributo tangible para tu mamá, para que se lo regales. Tal vez ella tenga 40 años. Tal vez tenga 70 ó 92, no importa. Si todavía ella vive, no esperes hasta su funeral para darle las gracias.

Ahora, tal vez no puedas llegar a la casa y escribir ese tributo esta misma tarde. Tal no estés ahí todavía. Y Me doy cuenta de que en el caso de algunas de ustedes, el que le escriban y le presenten un tributo a sus madres va a conllevar una verdadera obra de la gracia de Dios en sus vidas, pero Dios les dará la gracia para hacerlo.

Si te toma semanas o meses o un año trabajar en esto, pídele a Dios que te guíe durante el proceso. A medida que honras a tu propia madre, te encontrarás liberada para ser más esa mujer de Dios, al igual que estas mujeres lo han hecho de manera tan preciosa.

Déjenme decirles que aunque no tuvieran una madre caracterizada por el temor de Dios o que haya caminado con Dios, eso no tiene que ser un impedimento. Tú puedes ser el instrumento que Dios use para empezar toda una nueva generación de mujeres que le teman al Señor. En algún lugar tiene que empezar.

Mi madre no vino de una familia cristiana. Era un buen hogar en muchos aspectos, y había muchos buenos ejemplos en la familia. Pero ella no conoció al Señor sino hasta el último año de bachillerato, y sus padres no conocieron al Señor sino años después de eso. Así que ella no tenía los valores de una crianza piadosa.

Ella fue la primera, y tenía mucho que aprender espiritualmente. Mientras crecía no le enseñaron todas las cosas que me enseñaron a mí. Pero el corazón de mis padres era que llegaríamos más lejos espiritualmente de lo que ellos habían llegado; que nos levantaríamos sobre sus hombros; que tomaríamos lo que ellos podían ofrecernos como jóvenes creyentes cuando empezaron nuestra familia, y que nosotros tendríamos el beneficio de crecer en los caminos y el corazón de Dios.

Así que tengo el privilegio de ser esa segunda generación. Puedes ser la primera generación. Tal vez conociste al Señor a una edad avanzada, pero puedes empezar aquí y ahora. Quizás ya tú criaste a tus hijos y, como madre, estés pensando: “Mi mamá hizo un desastre; y yo hice un desastre. Ya mis hijos están grandes. ¿Habrá alguna esperanza?”

No te vayas de aquí sin esperanza. Para eso está la gracia de Dios. Escríbelo. La gracia es para los fracasos. La gente que nunca ha fallado no necesita la gracia.

Algunas de ustedes tienen hijos pequeños y apenas están empezando. Denle gracias al Señor de que les está dando este tipo de instrucción y un ejemplo mientras están jóvenes. Algunas de ustedes ya son ancianas, pero les digo: “Empiecen a tener temor de Dios ahora mismo”.

Todas estas cualidades que hemos estamos viendo en Proverbios 31 y estos tributos y testimonios bellos que hemos escuchado … No se dejen abrumar por todo lo que no han hecho o por aquello en lo que han fallado. Pídanle a Dios gracia para que les muestre dónde empezar hoy. Empiecen en su relación con el Señor.

Y mientras le expresas gratitud a la madre que te dio la vida… Puede que seas adoptada, a propósito, y puede que tengas problemas con los que tengas que tratar en términos de agradecerle a Dios por una madre biológica y por una madre adoptiva. He visto a muchas jóvenes adoptadas que han tenido que trabajar situaciones de aceptación de amor y gratitud por ambas madres.

Los problemas pueden ser mucho más complejos de lo que hemos tratado en este programa durante el rato que hemos estado juntas, pero trabájenlos. Tomen un paso a la vez y luego den el siguiente paso. Y mientras dan un paso de obediencia, Dios les dará la gracia para dar el próximo paso.

Puedes convertirte en una mujer que tiene temor del Señor. Aunque ahora seas abuela y estés en esa estación de la vida, no es muy tarde para que empieces a vivir algunas de esas cualidades, el corazón de una mujer piadosa para sus hijos, para sus nietos, para sus biznietos.

Y espero que estés orando por las generaciones futuras hasta que el Señor venga. Aún esas oraciones ahora serán semillas que tal vez no supiste sembrar cuando estabas criando a tus hijos.

Así que no importa en qué momento de la vida te encuentres, los problemas que estés enfrentando, el legado que tengas o no tengas, podemos ser mujeres que reverenciamos al Señor y que seamos dignas de que alguien alguna vez diga de nosotras esas palabras que tantas de ustedes han compartido sobre sus madres.

Oremos juntas.

Padre, gracias por tan dulce espíritu y ejemplo que hemos visto en estas mujeres que han obedecido tu Palabra honrando a sus madres. Y mientras escuchaba a estas mujeres, solo quería darte las gracias por mi madre y por las diferentes formas, algunas de las cuales no han sido compartidas por las demás, en que ella modeló y continúa modelando algunas de esas cualidades de lo que significa ser una mujer excelente, una mujer de virtud.

Yo sé, Señor, que su corazón por mí sería que yo continuara en el camino y desarrollara aún más esas cualidades en mi propia vida. Así que Señor, solo queremos darte las gracias por las madres que nos has dado, por esos años que las tuvimos con nosotras, por sus fortalezas y debilidades. Te damos las gracias.

Y te pido que nos ayudes a saber cómo honrarlas en formas que sean apropiadas y significativas y en obediencia a Tu Palabra. Y por aquella que nos está escuchando en este momento y está pensando: “Yo nunca podría hacer esto, nunca podría honrar a mi madre”. Muéstrale cómo hacerlo y dale el corazón para hacerlo, la gracia y la valentía y la fe. Y déjale saber que a través de honrar a nuestros padres hay liberación. Hay una libertad que proviene de ti para convertirnos en las mujeres que tú quieres que seamos.

Y Señor, Te pido que donde quiera que nos encontremos en nuestro desarrollo como mujeres que temen al Señor, que nosotras vengamos a Ti con nuestros fracasos y nuestras deficiencias y carencias. Te pido que acudamos a Ti por gracia, que seamos humildes y reconozcamos nuestra necesidad, y luego tomemos el paso siguiente por tu gracia y nos convirtamos en mujeres dignas de alabanza y honor.

Y Señor, no es por nosotras. No es solo para que la gente algún día pueda decir grandes cosas de nosotras. Todo esto es para que Tú puedas ser magnificado, para que puedas ser glorificado, y la gente pueda ver un reflejo de Tu belleza y Tu grandeza. Todo esto lo pido en el Nombre de Jesús, amén.

Annamarie: Nancy Leigh DeMoss les ha estado dando un consejo sólido a las madres. Empieza un nuevo legado, y honra a tu propia madre.

La mayoría de la gente sabe que los diez mandamientos incluyen: “Honra a tu padre y a tu madre”, pero no saben exactamente cómo hacerlo. Dennis Rainey te guiará a través de un proceso de honrar a tus padres de manera significativa y tangible. Cuando tomes los pasos de escribir un tributo de la forma que Dennis lo indica, estarás creando un recuento que ni tú ni tus padres alguna vez olvidarán.

Esto te ayudará a conectarte con tus padres de forma que quizás nunca pensaste que fuera posible.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Música: Madre Mia, Omar Salas, Dependo de Ti ℗ 2008 Omar Salas

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

11/12 – La Creación: Día 6, 2ª Parte

Gracia a Vosotros

Serie:  La batalla por el comienzo

11/12 – La Creación: Día 6, 2ª Parte

John MacArthur

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Y continuamos en esta noche con nuestro estudio del libro de Génesis, capítulo uno. Los orígenes, día seis, la Creación… ¡Qué gran tiempo hemos disfrutado haciendo esto! No puedo pensar en alguna serie que haya hecho en los últimos años que haya tenido la respuesta que ésta ha recibido. Y tan pronto como la finalice, lo cual será en las próximas dos semanas – concluiremos con la parte acerca de la Creación, planeamos transmitirla por radio y difundirla por todo el mundo para que otros tengan la oportunidad de entender este gran, gran testimonio del libro de Génesis.

En nuestro estudio de Génesis llegamos ahora al día seis de la Creación de Dios, el pináculo de la obra creadora de Dios, la creación del hombre. Permítanme leer comenzando en el versículo 24 de Génesis 1: “Luego dijo Dios: “Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie.” Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género y ganado según su género y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Entonces, dijo Dios: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza. Y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.” Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: “Fructificad y multiplicaos. Llenad la tierra y sojuzgadla y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.”

Y dijo Dios: “He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra y a todas las aves de los cielos y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer.” Y fue así. Y vio Dios todo lo que había hecho y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.”

No podía haber un relato más directo y simple de la Creación que ese. Le dice a usted con precisión lo que Dios hizo el día sexto. Él creó los animales terrestres, dividiéndolos en tres categorías; y encontramos a todos ellos en tres categorías, tanto a los animales domésticos indicados por la palabra bestias, que se refiere a ganado y los animales salvajes indicado por el término animales de la tierra y también serpientes, apuntando a todo lo que se arrastra, lo que camina cerca del piso: insectos, reptiles, anfibios, ratas y ardillas, etc., etc.

Habiendo creado el día antes esa forma animal de vida, habiendo creado todas las aves en el cielo y todos los animales del mar, Dios había completado Su Creación con excepción del hombre, terminando como los versículos 26 y 27 indican, al crear al hombre. Todo eso lo hizo en el sexto día, un período en realidad de 24 horas tal como se indica en el fin del versículo 31, la tarde y la mañana, un período de luz y un período de oscuridad… esto es un giro de la Tierra.

Los enemigos de Dios y los enemigos de la Biblia han negado esta palabra revelada de Dios. Ellos han dicho que el hombre ha evolucionado a lo largo de millones y billones de años. Y que el hombre moderno es el resultado de la mutación. El hombre moderno es el resultado de alguna transformación al azar, y sin embargo voluntaria, genética. El hombre es el producto de la supervivencia de los más fuertes. Eso no es lo que la palabra de Dios dice. Lo que le acabo de leer no puede ser más claro. Se reitera en el segundo capítulo, versículo 7: “Entonces, Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente.”

Y ahí abajo, en el versículo 19: “Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo y toda ave de los cielos; y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar. Y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ése es su nombre. Y puso a Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él. Entonces, Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer; y la trajo al hombre.”

Ahí tiene usted la creación de la mujer. En ambos casos, la creación del hombre, la creación de la mujer, es un acto de creación directo e inmediato por parte de Dios. En el capítulo 5 de Génesis, comienza de esta manera: “Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó; y los bendijo y llamó el nombre de ellos Adán el día en que fueron creados.” Repetidamente dice que hubo un día cuando Dios creó al hombre, tanto hombre como mujer. Eso es lo que la Biblia dice.

Isaías 45:12 se hace eco de esto: “Yo hice la tierra y creé sobre ella al hombre.” Job 33:4: “Él Espíritu de Dios me ha hecho.” Deuteronomio 4:32 habla de un día en el que Dios creó al hombre sobre la tierra. Esto es repetido no sólo en los versículos que les he dado, sino también en otras partes. A pesar de la clara enseñanza de la Biblia, la primera enseñanza de Génesis y otros pasajes de la Escritura, los evolucionistas, algunos de ellos llamándose a sí mismos cristianos y por lo tanto siendo evolucionistas teístas, esto es que Dios causó la evolución para hacer que el hombre existiera, estos evolucionistas han tratado de ir en contra del testimonio claro de las Escrituras; que Dios creó todas estas cosas en un día, han tratado de probar que el hombre evolucionó, que todo evolucionó a partir de una criatura de una sola célula a través de animales del agua, anfibios, simios, hasta que llegaron finalmente al hombre erecto quien es entonces el pináculo de la Creación.

Pero los científicos, a pesar de negar a la Biblia, han hallado que es imposible encontrar prueba alguna de la evolución de algo, incluyendo la evolución del hombre. El motivo por el cual no pueden encontrar prueba es porque no hay evolución. Usted no puede encontrar prueba de algo que no sucedió. Y la evolución nunca sucedió; y es por eso que no pueden encontrar prueba de la misma. En seis días de 24 horas o días solares, Dios creó a todo el universo, la Tierra y a todas las criaturas vivas. Y hemos estado diciendo que lo hizo alrededor de 6 a 7000 años atrás.

Esto nos lleva al tema de los fósiles; tengo que hablar de esto. Hablé un poco la última vez, pero sé que muchos de ustedes son estudiantes – inclusive en la escuela primaria, algunos en los grados superiores, ciertamente en la secundaria, la preparatoria y hasta en la Universidad – y se enfrentan con el supuesto registro de los fósiles que prueba que el hombre evolucionó de alguna forma de criatura parecida a un simio que caminaba sobre cuatro extremidades. ¿Cómo enfrentamos el supuesto testimonio de los fósiles que se usa para probar la evolución? ¿Acaso los científicos no tienen eslabones perdidos? Parece que cada cierto número de años o cierto número de meses algún científico dice haber encontrado alguna forma transicional entre el mono y el hombre. ¿Tienen acaso eslabones perdidos? La respuesta es que absolutamente no, absolutamente no.

Hay un libro científico muy interesante llamado En el principio, escrito por Walter Brown quien es un doctor en filosofía de MIT, el Instituto de Tecnología de Massachusetts. Durante 21 años, Walter Brown fue el director de los estudios de ciencias y tecnología en el colegio de Air War y profesor en la academia de la Fuerza Aérea, un científico prominente. El ha expuesto, tal como muchos otros, las mentiras que los evolucionistas están tratando de presentar para apoyar su posición. Escribe que las historias que aseguran que los fósiles de hombres primitivos parecidos al mono que han sido encontrados han sido exageradas. Por ejemplo, ahora se ha reconocido de manera universal que el hombre de Piltdown , una especie de hombre, ha sido un fraude total; y sin embargo existe y ha existido en los libros de texto durante más de 40 años.

Y antes de 1978, la evidencia para el Ramapithecus consistía de un simple puñado de dientes y fragmentos de mandíbulas. Y como le he dicho la semana pasada, el Ramapithecus era una de las categorías más extensas del hombre mono transicional. Ahora sabemos que simplemente vino de unos dientes y fragmentos de mandíbulas. Ahora se sabe que el Ramapithecus era simplemente un primate. El derrocamiento del Ramapithecus, supuestamente el primer humano, ha sido un golpe serio. Ahora creen los científicos que probablemente el Ramapithecus era el pariente extinto de un orangután y nada más que eso.

Y encuentra información bastante interesante acerca de eso en un libro de Roger Lewin llamado Huesos de contención, lo cual también le mencioné la semana pasada. Una de las otras supuestas formas transicionales es llamada el hombre de Nebraska. La única evidencia, por cierto, para apoyar la existencia del hombre de Nebraska termina siendo un diente de cerdo… Bastante lejano de lo que dicen que es. Los cráneos del famoso hombre de Pekín son considerados por muchos expertos como los restos de simios que fueron decapitados sistemáticamente y explotados para ser comidos por los hombres. La clasificación del homo erectus es considerada por la mayoría de los expertos como una categoría que nunca debería haber sido creada… con respecto a ellos.

Los primeros huesos de extremidades confirmados del homo habilis han sido recientemente descubiertos. Muestran que este animal tenía evidentemente proporciones semejantes a las de un mono y nunca debería haber sido clasificado como un hombre o semejante a un hombre.

Y luego, el australopitecino, tal como lo mencioné la última vez, que fueron hechos famosos por Lewis and Mary Leaky; la mayoría de ellos encontrados en Sudáfrica, bastante distintos de los humanos. Varios estudios detallados de los australopitecinos realizados con computadoras han mostrado que las proporciones de sus cuerpos no eran en absoluto etapas intermedias entre el hombre y los simios vivientes. Estudios más avanzados de los huesos del oído interno utilizados para mantener el equilibrio muestran una semejanza asombrosa con aquellos de los chimpancés y los gorilas, pero una diferencia completa con aquellos de los humanos. Uno de los fósiles, un adulto de casi 1 m de altura y aproximadamente 27 kilos de peso llamado Lucy… Ustedes recordarán el descubrimiento de Lucy… fue presentado inicialmente como evidencia de que el australopitecino caminaba de manera vertical como el humano; sin embargo, los estudios de la anatomía completa de Lucy, no tan sólo de una coyuntura de la rodilla, ahora muestra que no es verdad. Lamento decirles que Lucy colgaba de los árboles.

Durante 100 años, el mundo ha sido llevado a creer que el hombre Neanderthal era encorvado y parecía un simio. Los estudios recientes muestran que esta creencia errónea estaba basada en algunos Neanderthales que tenían enfermedades de huesos tales como la artritis y el raquitismo. El hombre Neanderthal, el hombre Heidelberg y el hombre Cro-Magnon eran completamente humanos; los artistas los describen, especialmente sus proporciones, de un modo bastante imaginativo y no están apoyados por la evidencia. Y así continúa.

Además, como hemos estado diciendo a lo largo del estudio, los métodos de fechados de los evolucionistas también están seriamente equivocados. En definitiva, no tienen ninguna forma transicional. Ellos no tienen ninguna prueba de evolución de nada, ciertamente ninguna prueba de la evolución del hombre. Y el motivo por el que tienen dificultades en probarlo es porque no sucedió y por lo tanto no puede ser probado

Lo que sí sucedió lo tenemos registrado en la Biblia. Regresemos a Génesis, capítulo 1. De acuerdo a los versículos 24 y 25, el sexto día incluyó la creación de los animales terrestres. Ganado – mencioné esto la semana pasada – habrían sido los animales que se podían domesticar y se podían domar. Las serpientes se refieren a todas las criaturas que están cerca del suelo… animales de la tierra de acuerdo al texto, cuadrúpedos, animales no domesticados. Y luego de haber hecho eso, llegamos a los versículos 26 y 27. Y aquí encontramos la creación del hombre. Ocurrió inmediatamente, ex nihilo, conforme Dios hizo que el hombre existiera en su complejidad inmensa, de manera instantánea, y creó a Adán siendo ya un hombre maduro, adulto; y después, tal como lo indica el capítulo dos más adelante, creó a una ayuda, Eva, adulta, que también funcionaba de manera completa.

Todo lo que había sido creado hasta el punto de la creación del hombre, varón y hembra, debía proveer el ambiente en el cual el hombre viviría y en el cual el hombre disfrutaría la bendición de Dios y por el cual él daría gracias y alabaría a Dios como el Creador de todo eso. A pesar de lo maravillosa que era la vida creada, a pesar de lo buena que era, y Dios dijo que era buena, a pesar de lo intrincada y compleja y vasta que era, no tenía comparación con el hombre. Estaba separada de la naturaleza del hombre por un espacio tan grande que nunca sería pasado por ningún proceso natural. Nada podría llegar a convertirse en humano… Nada. Ningún pez, ningún mamífero, ningún reptil, ningún mono, ningún simio, ningún gorila, ninguna criatura podría ser un hombre. Ya hemos explicado eso una y otra y otra vez debido al código genético del ADN. Eso es imposible.

Pero hay otro componente que no puede ser encontrado en el ADN. Hay otro componente que es maravillosamente misterioso y se nos presenta en el versículo 26 con las palabras “entonces dijo Dios: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza.”” Y el versículo 27: “Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen de Dios lo creó.” Y después, como le leí hace un momento, en Génesis 5:1: “El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo.”

Esta es la identidad única del hombre. Esta es la parte del hombre que no puede ser reducida a genética. Esta es la parte misteriosa espiritual del hombre que no puede ser colocada en un tubo de ensayo. Esta es la parte del hombre que no puede llegar a existir mediante una mutación o transición. Ésta es la imagen de Dios.

El versículo 26 comienza: “Entonces dijo Dios”; y el versículo 27 “Y creó Dios.” Es la misma fórmula. Dios dice y Dios crea. Y realmente son sinónimos. Dios dice que suceda y lo hace. Nada más que en esta ocasión hay una diferencia muy importante… una diferencia muy importante. Por primera vez, hay un cambio clave de palabras. Nunca antes el texto había dicho “hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza.” Nunca antes Dios había hablado en forma plural. Las otras veces, haya… sea… haya. Eso es impersonal. Nada de lo que Dios haya creado hasta ese punto tiene alguna relación personal con Él.

Usted necesita subrayar esto porque es un punto muy importante que debe entender. El lenguaje es impersonal… haya… sea… que suceda y Dios habla y existe… Pero nunca se identifica de manera personal con algo de lo que Él ha hecho, ni con la luz, ni con el agua, ni con los elementos, ni con el Sol, ni con la Luna, ni con las estrellas, ni con los cuerpos estelares, ni con la Tierra, ni con la separación de la tierra del mar; Él no tiene una relación personal con esas cosas… Ni con las aves, ni con la vida que hay en el mar, ni con los animales terrestres… No hay una relación personal existente… No existe una intervención personal, ya sea en el tiempo o en la eternidad. No hay ave que esté relacionada con Dios de alguna manera personal. No hay, lamento decirlo, ningún perro o gato que esté relacionado con Dios en una manera personal. No hay ninguna criatura relacionada con Dios de una manera personal hasta que llegamos a este punto.

Y en este momento, se vuelve personal; y Dios comienza a hablar en términos de relación, “hagamos al hombre a Nuestra imagen.” Y por primera vez, Dios en la Biblia se presenta a sí mismo, escuche con atención, en una relación. Hasta este momento es solo Dios. Pero ahora, Dios se define a sí mismo con pronombres plurales. Hagamos… No hago; y se nos presenta el hecho de que Dios, dentro de Su naturaleza misma, tiene relaciones. Eso puede solamente ocurrir cuando hay más de uno. Se nos presenta ahora, por primera vez, el hecho de que Dios es una Trinidad. Y, por supuesto, ya se ha hecho referencia a eso porque la Palabra para Dios, Elohim, tiene un término plural; pero esto es específico. De pronto, ahora se nos ha presentado a Dios, quien es más que Uno; y se nos presentan las relaciones dentro de la Trinidad con esta afirmación: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen.” Y ahora, de pronto, se nos presenta la gran realidad de que existe un comité divino ejecutivo, que hay un concilio divino ejecutivo. Se nos había dado una pequeña pista en el capítulo 1, versículo 2. Dios crea en el principio, en el versículo 1; y luego, en el versículo 2, se presenta al Espíritu de Dios moviéndose sobre la superficie de las aguas.

Cuando vamos al Evangelio de Juan en el Nuevo Testamento, éste es el relato de la Creación que ahí leemos: “En el principio era el Verbo; y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios.” Ése es el segundo Miembro de la Trinidad, Jesucristo. Y ahora se nos presenta a Jesucristo que dice que todas las cosas por Él fueron hechas y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. En Juan 1, encontramos que el segundo Miembro de la Trinidad, el Verbo que se hizo carne, Juan 1:14, tiene que ser el segundo Miembro de la Trinidad, Jesucristo; fue de hecho el Creador. Génesis 1, vemos a Dios como el Creador. Génesis 1, vemos al Espíritu de Dios en la Creación. Juan 1, vemos al Hijo de Dios o el Verbo de Dios, el Verbo, encarnado en Su naturaleza creadora. Y ahora se nos presenta el hecho de que Dios es más que uno; y sabemos a partir de todo el testimonio de las Escrituras que Dios es tres personas en una.

Se nos presenta una relación. Esto es muy, muy importante. Él no usa la terminología fiat impersonal… haya o sea… Él utiliza lenguaje que revela que Él se está comunicando con otros. Él está en comunión con otros en esta Creación.

Ahora, quiero que siga esto porque es realmente importante. Hay una referencia inequívoca, clara, a la Trinidad; aunque la aclaración completa de la doctrina de la Trinidad realmente no se desarrolla sino hasta el Nuevo Testamento. Usted no puede entender de manera completa a la Trinidad hasta que la segunda Persona de la Trinidad es encarnada y hasta que la tercera Persona de la Trinidad, el Espíritu Santo, llega en Pentecostés y comienza a hacer Su poderosa obra, tal como se revela en ese entonces. Pero aquí son plantadas las semillas de la doctrina de la Trinidad. Sería apropiado decir que exageraríamos si esperáramos que cualquier lector de Génesis entendiera la doctrina de la Trinidad a partir de Génesis, capítulo 1. Eso sería exagerar… Eso no está ahí. B.B. Warfield, el gran teólogo de Princeton, escribió una vez, y cito: “No era la época para la revelación de la Trinidad en la unidad de la deidad sino hasta que la plenitud del tiempo había llegado para que Dios enviara a Su Hijo para redimir y Su Espíritu para santificar.” Fin de la cita. Y eso es correcto. Nosotros no vemos la plenitud, la totalidad de la Trinidad sino hasta que el Señor Jesucristo viene y hasta que el Espíritu Santo es enviado.

Entonces, este versículo no puede de una manera simplista ser usado como prueba para la Trinidad; pero viéndolo hacia atrás, desde el punto de vista de la encarnación y desde el punto de vista de la venida del Espíritu Santo, aquí podemos ver la riqueza del significado ya que tenemos la revelación completa. A lo largo del Antiguo Testamento, esto debe ser mencionado, hay pasajes de las Escrituras del Antiguo Testamento que indican comunicación entre los Miembros de la Trinidad. Por ejemplo, en el capítulo 2 de los Salmos o en el Salmo 2, versículo 7, el salmista escribe: “Yo publicaré el decreto, Jehová me ha dicho: Mi hijo eres Tú; Yo te engendré hoy.” Y aquí está el primer Miembro de la Trinidad, el Padre, comunicándose con el segundo Miembro de la Trinidad, el Hijo. Y eso, por supuesto, profetiza lo que fue cumplido en la encarnación de Cristo y se hace referencia a la misma en Hebreos, capítulo 1.

Más adelante, en el Salmo 45, y esto es muy importante, por lo que tomaré un minuto con esto aquí, en el Salmo 45, versículo 7, nuevamente el Padre está hablando… hablando del Hijo. Él dice: “Has amado la justicia y aborrecido la maldad; por tanto te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros.” Nuevamente, el libro de Hebreos hace referencia a esto como una declaración que se dirige al segundo Miembro de la Trinidad, el Hijo. Entonces, ahí está de nuevo la comunión entre el Padre y el Hijo.

Y quizás el más conocido sería el Salmo 110:1; algunos de ustedes pueden estar familiarizados con este. Y aquí tiene una comunicación muy directa, si lo puedo encontrar aquí, “Jehová dijo a mi Señor,” ahí está. Jehová se puede traducir Señor. Hay dos señores, uno hablándole al otro. El Señor, siendo el Padre, le dice a mi Señor, siendo el Hijo, “Siéntate a Mi diestra hasta que ponga a Tus enemigos por estrado de Tus pies.” Y nuevamente, en el Nuevo Testamento se hace referencia a esto como una profecía mesiánica.

Podría ver Isaías 48:16, encuentra lo mismo, en donde hay comunicación entre los Miembros de la Trinidad. Pero repito, hasta que usted no llega a la encarnación no ve a la deidad completa del segundo Miembro. Y hasta que llega al libro de Hechos con la llegada del Espíritu Santo, usted no ve la presentación completa del tercer Miembro, esto es del Espíritu Santo. Pero ahí en Génesis tiene indicación de que Dios por naturaleza está en una relación consigo mismo. Él es múltiples personas en una relación perfecta.

Veamos esto con mayor profundidad. En el versículo 26: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen” implica a la Trinidad completa en el acto creador. La Trinidad completa trabaja en unión para hacer esto. “Hagamos al hombre a Nuestra imagen,” y después en el versículo 27 dice: “y creó Dios al hombre.” Usted puede hablar de Dios como uno  -tal como en el versículo 27- o puede referirse a Dios como más de uno -tal como en el versículo del 26. Él dice: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen.” Dios es un Dios; y sin embargo Él es tres personas tal cual lo sabemos.

Y entonces lo que usted tiene aquí es el concilio de la Trinidad involucrado en el propósito de crear al hombre; y ahora es el tiempo correcto. Tengo que detenerme en este punto, no sería fiel con la intención de la Escritura si no lo hiciera. A lo largo de los años, he tratado de mostrarles que Dios tuvo un propósito divino antes de que el mundo comenzara; y que ese propósito divino era tomar a una novia, por así decirlo, para Su Hijo; que Dios, el Padre, decidió darle a Su Hijo, en una expresión de amor, una novia que sería una humanidad redimida para hacer dada a Su Hijo para amarlo, adorarlo, alabarlo y glorificar a Su Hijo para siempre, por los siglos de los siglos; y también servirlo. Ese propósito eterno de Dios se desarrolló dentro del concilio ejecutivo que es Dios dentro de la Trinidad.

Permítame darle un breve recordatorio porque esto es muy, muy importante. Hablando de Cristo, en 1 Pedro 1:20, dice que Él fue ya destinado, lo que significa predeterminado, desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros. Entonces Jesús, quien ha aparecido en los postreros días por su causa, para morir en la Cruz, para resucitar, para ser su Salvador, Jesús, quien ha aparecido en los últimos días, fue planeado desde antes de la fundación del mundo. Entonces, antes de Génesis 1, antes del día 1 de la Creación, antes de que se desarrollara esta semana de Creación, la redención ya estaba planeada. ¿Entendido?

En otras palabras, Dios planeó la redención antes de que Él creara el linaje de gente de la cual Él tomaría a los redimidos. Su propósito de redención vino primero. Llevemos esto un paso más adelante. Tito, capítulo 1. En Tito 1:1 y 2 habla del Evangelio: “Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, conforme a la fe de los escogidos de Dios y el conocimiento de la verdad que es según la piedad, en la esperanza de la vida eterna.” Entonces, aquí está hablando del Evangelio, el Evangelio de fe que salva que incluye la elección, que incluye el conocimiento de la verdad, que implica la piedad, que involucra la promesa y la esperanza de la vida eterna.

Pero note esto: todo el propósito salvador de Dios, Su propósito entero salvador – de Dios, quien no puede mentir – fue desde el principio de los siglos, desde antes del principio de los siglos, el griego dice antes de que el tiempo comenzara. ¿Cuando comenzó el tiempo? El día uno. Entonces, antes del día uno, Dios ya había planeado el Evangelio. Y hay un elemento del Evangelio que era una promesa. La hizo desde antes del principio de los siglos. Dios prometió que Él escogería a algunos, que Él les concedería fe, que les daría conocimiento de la Verdad, que produciría en ellos piedad, que les concedería vida eterna. Dios prometió eso antes del día uno.

La pregunta es a quién se lo prometió. Él no se lo prometió ningún ser humano porque todavía no habían sido creados. No fueron creados sino hasta el día seis. Él no se lo prometió a los ángeles. Como le he dicho anteriormente, los ángeles fueron creados al mismo tiempo que todo lo demás fue creado. No sabemos exactamente o precisamente cuándo. Pero Él ciertamente no le prometió salvación a los ángeles; porque los ángeles no experimentaron salvación, ¿no es así? Por eso Él no les prometió eso a ellos. Los ángeles que pecaron y cayeron del cielo, cayeron para siempre; y no hay salvación para los ángeles. ¿Entonces a quién hizo Dios una promesa de salvación antes de que comenzara el tiempo?

Vayamos a 2 Timoteo, capítulo 1, versículo 9. Veremos esto con más profundidad. Dice que Dios, “Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito Suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.” Y note aquí la misma frase que en Tito 1:2, exactamente la misma frase, antes de los tiempos de los siglos. Aquí la tenemos nuevamente. Antes de que comenzara el tiempo. Dios hizo una promesa, de acuerdo a Tito 1:2, antes del principio de los siglos.

Y aquí, Él dice que tuvo un propósito que involucraba a Cristo Jesús desde antes que el tiempo comenzara. Entonces, antes de que el tiempo comenzara, Dios hizo una promesa. Él hizo una promesa que iba a redimir a algunas criaturas que Él crearía; y Él las redimiría mediante Cristo Jesús. Él debió haber estado hablando entonces con el segundo Miembro de la Trinidad acerca de la necesidad de una encarnación, la necesidad de una entrada en el mundo, la necesidad de sacrificio por el pecado y demás.

Y esto fue planeado antes de que el tiempo comenzara. El versículo 10 dice “pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo” o Cristo Jesús. Ahora, lo estoy llevando antes de Génesis 1, estoy llevándolo en el tiempo… Antes de que el tiempo comenzara, antes de que la tierra tuviera algún cimiento, antes de que hubiera alguna creación en los concilios de Dios. El plan estaba ahí; y era que habría una humanidad redimida que sería creada y redimida, traída a la gloria por medio del encarnación y el sacrificio del segundo Miembro de la Trinidad.

En el Nuevo Testamento sabemos aún más, que serían redimidos por la obra del tercer Miembro de la Trinidad, el Espíritu Santo, quien convencería a sus corazones de pecado, de justicia y de juicio, quien iluminaría sus mentes para entender la Verdad, quien los regeneraría y les concedería el nuevo nacimiento. Y por supuesto, en ese punto en particular, serían transferidos de la muerte a la vida, se convertirían en posesión de Dios. Aquellos que experimentarían todo eso son aquellos que Dios escogió antes de la fundación de la tierra, antes de que el tiempo comenzara.

Efesios capítulo 1, versículo 3 habla acerca de los propósitos de Dios: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo… ¿Por qué?… según nos escogió en Él… ¿Cuándo? … antes de la fundación del mundo.” Entonces, todo el decreto divino se desarrolló antes de que el tiempo comenzara, antes de que algo fuera creado. Y esto estuvo en el concilio de la Trinidad. Dice el versículo 5: “En amor habiéndonos predestinado.” Él simplemente lo hizo debido a Su propia voluntad.

¿Qué tan lejos llegó esto? Bueno, el Padre dijo que iba a crear y redimir algunas personas y dárselas al Hijo como un regalo de amor. De hecho, si usted observa en Juan 6, y no voy a tomar el tiempo, y mira Juan 17, Jesús se refiere repetidamente a cada creyente como aquellos a quien el Padre Me ha dado, ¿lo recuerda? Jesús dice en Juan 6: “Ninguno puede venir a Mí si el Padre que Me envió no le trajere.” Jesús dice: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a Mí y yo no perderé ninguno de ellos.” En Juan 17, Jesús ora: “Oro, Padre, porque todos los que me has dado sean llevados a la gloria para ver Nuestra gloria.” Jesús se refiere entonces a los creyentes como aquellos a quienes el Padre le ha dado. Y eso comienza a moldear este plan. El Padre, entonces, desea mostrar Su amor al Hijo. Éste es Su amor supremo, el amor que sólo Dios conoce, el amor que es tan grande que anhela dar.

Y Dios determina la manera en la que va a expresar ese amor. Y determina que la manera en la que va expresar a ese amor es crear y redimir humanos; y después llevarlos a la gloria. Y cuando ellos son llevados a la gloria, son hechos como Cristo. Filipenses nos dice en el capítulo 3 que seremos conformados a Su gloria, al cuerpo mismo de Su gloria. Primera de Juan 3 dice que seremos como Él porque le veremos tal como Él es. Y entonces, el Padre nos va a hacer literalmente reflejos, réplicas de Jesucristo que irradiarán Su gloria y le alabarán y le honrarán y le glorificarán para siempre por los siglos de los siglos y también le servirán. Ése es el regalo de amor del Padre al Hijo.

La historia maravillosa, les he dicho esto en el pasado, es que en 1 Corintios 15 dice que cuando el Hijo… cuando el Hijo reciba esa humanidad redimida del Padre, cuando el Padre le de al Hijo a esa humanidad redimida, cuando todos sean llevados a la gloria, cuando todos estemos allí, y ya no exista el tiempo, cuando todos estemos en la presencia de Dios y seamos dados por el Padre al Hijo, cuando el Padre Le de al Hijo a la humanidad redimida completa, 1 Corintios 15 indica que el Hijo se voltea y se los devuelve al Padre y Dios es todo en todos. Y lo que ha sido logrado mediante eso es toda una humanidad redimida junto con los ángeles santos poblando un nuevo cielo y una nueva tierra para siempre, para ningún otro propósito más que servir y alabar y glorificar a Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo quien es digno de gloria.

Esto se vuelve personal en Apocalipsis capítulo 13 y Apocalipsis capítulo 17, donde en ambos casos, capítulo 13, versículo 8 y capítulo 17, versículo 8, dice lo mismo; se refiere a los creyentes como aquellos cuyos nombres han sido escritos desde la fundación del mundo en el Libro de la Vida. Aquellos cuyos nombres han sido escritos desde la fundación del mundo en el Libro de la Vida. Y de nuevo nos lleva de regreso a antes de la fundación del mundo.

Regresemos a Génesis, capítulo 1 con eso en mente. Podemos entonces decir que la Trinidad ha estado planeando esto. Ha habido consulta y comunión entre las Personas de la deidad, de la Trinidad. Se llevó a cabo antes del día seis, mucho antes. Se llevó a cabo antes de que existiera el tiempo. Se llevó a cabo antes de que hubiera alguna creación. Había un plan antes de que llegara a ser implementado. Y Dios ahora está diciendo todo lo demás es impersonal para Mí, todo lo demás se quema, todo lo demás perece, nada de lo que Yo he creado dura. El universo será disuelto, como nos dice Pedro en 2 Pedro. Se derretirán; los elementos se derretirán con calor ardiente.

Yo creo de hecho que habrá algo así como ir hacia atrás, disolver la Creación; y la Creación se disolverá, habrá una disolución atómica conforme todo el universo deja de existir. Todo se quema. Sólo un componente en el universo físico dura para siempre; y ése es el hombre. Porque sólo el hombre era lo que en definitiva le importaba a Dios. Todo lo demás solo fue creado para proveer un mundo para el hombre, el cual haría que el hombre Lo alabara y agradeciera y glorificara a Dios; y pondría de manifiesto el maravilloso poder y sabiduría de Dios. Ciertamente, la complejidad y la variedad del universo hacen eso para que el hombre glorifique a Dios y le honre. Pero todo se quema… Todo se quema. Sólo el hombre está hecho a imagen de Dios. En última instancia, sólo el hombre le preocupaba la Trinidad. Solo era el hombre el producto de la comunión inter Trinitaria.

Sí, el hombre era una criatura viva, como los animales; eso simplemente significa que se mueve y que es consciente. Sí, al hombre se le dio aliento de vida, capítulo 2 versículo 7; Dios exhaló en su nariz el aliento de vida y el hombre se volvió un ser vivo. Pero eso también fue el caso con los animales. En Génesis capítulo 7, versículo 22 dice: “Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió.” Todos los animales tenían eso. Todos están vivos y el aliento de vida o ser una criatura viva es una designación de Génesis de esa vida creada la cual tenía conciencia, esto es que no son plantas, sino que tienen conciencia y se mueven. Y ciertamente eso es verdad acerca del hombre; pero en ese punto, la semejanza termina. Y la Trinidad ha planeado una criatura que es totalmente diferente de cualquier otra parte de la Creación, que no puede evolucionar hasta llegar a esto.

Hay cuatro características que son presentadas acerca del hombre… cuatro características. La primera característica es obvia. El hombre es hecho a imagen de Dios. Lo dice de manera repetida. “Hagamos al hombre a Nuestra imagen, según Nuestra semejanza.” Imagen y semejanza son sinónimos. No hay distinción en el idioma hebreo entre estos dos términos en cuanto al significado. Son simplemente repetidos para énfasis, lo cual es típico en el uso del idioma hebreo. A Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza. Lo mismo. Versículo 27: “A Su imagen, a imagen de Dios lo creó,” repetido nuevamente cuatro veces, somos creados a imagen de Dios.

¿Qué significa eso? Lo que sea que signifique, es importante en realidad porque sea lo que fuere que significa es diferente, lo cual identifica la diferencia entre nosotros y cualquier otra cosa creada, inclusive lo más elevado de los seres creados, los animales conscientes. La respuesta a esto es crítica; y la respuesta nos dice nuevamente que el hombre no evolucionó, eso es imposible. Usted no puede evolucionar hasta convertirse a imagen de Dios. Eso no es algo que se presenta en la genética. Eso no es algo que usted encuentra en un cromosoma. Eso no es algo que aparece en el ADN.

¿Qué es la imagen de Dios? La raíz de la palabra hebrea para imagen es tselem; parece significar tallar o cortar. En otras palabras, el hombre fue en cierta manera una astilla de Dios, en un sentido. Él fue en cierta manera moldeado y formado como Dios. Él fue creado en una manera exaltada. Inclusive podría decir que fue tallado, fue moldeado, cincelado, por así decirlo, como Dios. Eso significa que fuimos creados siguiendo un patrón celestial. Eso significa que fuimos creados con un molde divino. Permítanme profundizar un poco más: eso significa que somos creados con un modelo eterno que no existe en ninguna otra cosa que fue creada, nada más en el universo de tiempo- espacio.

Compartimos algunas características biológicas con el resto de las criaturas. Todos fuimos diseñados por Dios para vivir juntos en un ambiente en común. Tenemos que compartir características biológicas porque decimos que compartimos el ambiente biológico. Tenemos cierta reciprocidad biológica con las plantas, ¿no es cierto? Nosotros creamos dióxido de carbono y ellas crean oxígeno, lo cual nosotros necesitamos. Tenemos una reciprocidad con las plantas porque nos las comemos. Tenemos una reciprocidad con los animales. Tenemos una reciprocidad con el agua. Tenemos una reciprocidad con el Sol y la Luna y todas las demás características de nuestro mundo. Entonces, debemos encajar en un ambiente biológico; y por lo tanto somos hechos del mismo material físicamente. Pero no somos simios altamente evolucionados. Hemos trascendido nuestra significancia porque hemos sido literalmente formados y tallados en la imagen de Dios.

Esto debe describir algunos aspectos de la naturaleza humana que no son compartidos por los animales… Tales como la conciencia de uno mismo. Los animales son conscientes, pero no son conscientes de sí mismos. Esto es decir que son conscientes, reaccionan a su ambiente, pero no saben razonar, no tienen la capacidad de pensar de manera abstracta, los animales no pueden hacerlo; y eso ha sido probado de manera repetida. No valoran la belleza, lo estético. Sentimientos tales como sentir emoción, ser sensible en términos morales y estar consciente en términos morales. Y aquí está por sobre todo lo demás… por sobre todo lo demás, entienda esto, sobre todo la imagen de Dios indica la capacidad de relacionarse de manera personal con alguien más, especialmente con Dios mismo. Poder conocerlo, poder amarlo, poder obedecerlo, poder adorarlo.

Permítame decirle esto. La médula de la imagen de Dios puede ser resumida por la palabra personal. Nosotros somos personas… Somos personas. Vivimos y nos movemos en base a relaciones… relaciones. Entendemos la comunión. Entendemos el amor. Entendemos la comunión. Entendemos la convivencia. Entendemos la conversación. Entendemos lo que es compartir pensamientos y compartir actitudes y compartir ideas y compartir experiencias con otros. Y esa es la razón por la que cuando Dios creó al hombre, inmediatamente dijo que no era bueno que el hombre estuviera solo. ¿Por qué? Porque la imagen de Dios es personalidad y la personalidad sólo puede funcionar en una relación. Esto es la naturaleza de ser personal. La imagen de Dios en la capacidad de tener relaciones personales. Y sobre cualquier otra cosa de tener una relación personal con Dios.

Y entonces, es importante comprender que cuando Dios dijo hagamos al hombre a Nuestra imagen, Él nos presenta en ese punto el concepto de que Él es un Dios de relación y después nos crea a esa imagen de tal manera que somos criaturas de relación. Ése es el punto. La imagen de Dios es la capacidad de tener una relación personal. Dios mismo nunca ha existido como un individuo solitario, que está sólo. Él siempre ha existido en una familia. Él es el Padre, el segundo Miembro es el Hijo, el tercer Miembro es el Espíritu. Tal como solía decir el gran San Atanasio en el siglo cuarto, y cito: “El Padre nunca ha estado sin el Hijo.” Fin de la cita.

El asombroso misterio del origen de ser una persona, de tener naturaleza de persona, del origen de la personalidad es que el único Dios existe como tres personas en un ser o sustancia o esencia o realidad. Y esa única sustancia, esa única esencia, ese único ser de Dios involucra ser una persona. Y cuando Dios nos hizo a Su imagen, Él nos hizo como personas; y eso es que nos hizo para tener relaciones.

Ahora, ser personas, tener conciencia de nosotros mismos, por lo tanto ser también capaces de tener relaciones, si yo soy un animal y ni siquiera estoy consciente de que existo,  ¿cómo puedo ser consciente de que existe alguien más? Pero si soy una persona y sé que existo, sé que usted existe, sé que Dios existe. Dios es una pluralidad. Dios existe una relación Trinitaria; y yo he sido creado para tener relaciones con otros. Ese es el aspecto ontológico, el aspecto de la naturaleza que es la imagen de Dios… Personalidad y relación.

También hay algunas cosas éticas a las cuales se ha hecho referencia. Como una persona que tiene conciencia de sí misma, hay características éticas. Sé lo que está bien y lo que está mal. Entiendo la virtud. Entiendo la moralidad. Entiendo la justicia. Entiendo el pecado. Entiendo la santidad. Entiendo la desobediencia y la rebelión. Tengo la capacidad de hacer lo que está bien. Tengo la capacidad de hacer lo que está mal. Tengo la capacidad para tener una comunión santa y amorosa con mi Padre celestial. Tengo la capacidad de conocer a Dios, de conocer a Cristo, de conocer al Espíritu Santo. También tengo la capacidad como persona en la imagen de Dios, de saber lo que está bien, de saber lo que está mal, de saber lo que es bueno y de saber lo que es malo.

Es verdad que como un ser humano, yo reflejo a las criaturas en mi forma física corporal. Estoy constituido de carne. Estoy formado por los mismos componentes. Estoy formado por el mismo material atómico, los mismos materiales en bruto. Pero lo que me hace diferente es mi parte invisible. Es la parte que no puede encontrar en mi ADN. Es la parte que no está en los cromosomas. Es ese yo invisible. Es esa verdadera persona que me hace como Dios, que es capaz de relacionarse con usted y con Dios.

Y la pregunta se ha hecho a lo largo de los siglos… ¿Acaso el cuerpo del hombre lleva la imagen de Dios? No, no en el sentido más puro y verdadero. No quiero hilar fino, pero somos polvo a polvo; eso no es ser como Dios. La personalidad es eterna; y eso es como Dios. Y nosotros somos capaces y disfrutaremos de relaciones personales para siempre entre nosotros en el reino de Dios y con Dios mismo. Pero mientras que el cuerpo no es tanto la expresión de la imagen de Dios, el cuerpo si sirve como un vehículo a través del cual la imagen de Dios es manifiesta. Para decirlo de este modo, si yo no tuviera un cuerpo, tendría dificultad en relacionarme con usted. Entonces, mientras que el cuerpo no es la imagen de Dios, debido a que Dios es Espíritu y no tiene un cuerpo; mi cuerpo me da el vehículo en un mundo corpóreo, en un mundo físico, para que la imagen de Dios se manifieste a sí misma.

Agustín solía decir, y cito: “El cuerpo del hombre es apropiado para su alma racional no por sus características faciales y la estructura de sus extremidades; sino más bien por el hecho de que él se pone de pie, está erecto y puede ver al cielo y mirar las regiones más altas.” Fin de la cita. Y Juan Calvino pensó en cierta manera lo mismo, que Dios nos hizo para que nos pudiéramos poner de pie para que pudiéramos vernos el uno al otro y para que pudiéramos mirar hacia arriba y verle, en cierta manera emblemático y simbólico de nuestra habilidad de tener relaciones. El cuerpo no es la imagen de Dios pero el cuerpo es un vehículo.

Henry Morris escribió esto acerca de eso, y cito: “Sólo podemos decir que a pesar de que Dios mismo no tiene cuerpo físico, Él diseñó y formó el cuerpo del hombre para permitirle funcionar físicamente en maneras en las que él mismo pudiera funcionar sin cuerpo. Dios puede ver, oír, oler… de acuerdo a Génesis 8:21… Él puede tocar y hablar tenga o no ojos físicos, oídos, nariz, manos o boca. Aún más, cuando Él ha determinado aparecer de manera visible a los hombres, lo ha hecho en la forma de un cuerpo humano, tal como en Génesis capítulo 18; y lo mismo sería el caso de los ángeles. Ellos son espíritus y hay ocasiones en las que se manifiestan en cuerpos. Hay algo… dice Morris… acerca del cuerpo humano que es apropiado de manera única para que Dios se manifieste a sí mismo en ocasiones. Él debe haber diseñado el cuerpo del hombre con esto en mente.

Y de la misma manera, Él lo diseñó no como los animales sino con una postura erecta, con un semblante que puede mirar hacia arriba, capaz de expresar en su rostro los sentimientos correspondientes; y con un cerebro y una lengua capaz de articular conversación. Él sabía, por supuesto, que en la plenitud del tiempo, Él se convertiría en hombre. Y en ese día, Él prepararía un cuerpo humano para Su Hijo y sería hecho a semejanza de los hombres así como el del hombre había sido hecho a semejanza de Dios.” Fin de la cita. Bien dicho.

Entonces, somos creados a imagen de Dios, personalidad, relación y entendimiento de lo que está bien y moralidad; lo cual es crítico at para todas nuestras relaciones, particularmente nuestra relación con Dios. Por cierto, aquí en el versículo 26 hay un interesante uso de singulares y plurales: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza.”¿No es interesante que el hombre que aquí es singular se le da un pronombre en plural? “Hagamos al hombre conforme a Nuestra semejanza y señoree…”. Versículo 27: “Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen de Dios lo creó.” Ahí se hace referencia al hombre con un pronombre singular. Entonces, se puede hacer referencia al hombre de manera singular o en un sentido general y plural. El hombre se refería a la humanidad. Dios creó a la humanidad, pero creó a la humanidad al crear al hombre primero y después a una mujer; y los dos entonces se multiplicaron para hacer el resto de la raza humana. El hombre se refería a un solo hombre, tal como muestra el capítulo 2. Adán fue creado primero.

Pero Adán es un término genérico que se refiere al hombre y a la mujer, varón y hembra; ésa es la razón por la que ahí es usado el pronombre plural. Vemos las creaciones distintivas de cada uno en el capítulo 2. Primero vino el hombre, luego él nombró a los animales, alguien dijo que la razón por la que Dios no le dio al hombre una esposa sino hasta que hubiera terminado de darle nombre a los animales es obvia. No tuvo que estar lidiando con una segunda opinión. No sé si eso es verdad o no. Podría haber enlentecido el proceso, así lo diré. Nada que ver con algo femenino, simplemente otra opinión.

Ahora regresemos al texto; y aquí terminaremos. Hay tanto para cubrir aquí. Cuando Dios creó al hombre, al final del versículo 27, dice que Él los creó. Y luego dice que varón y hembra los creó. Varón y hembra los creó. Eso nos lleva al segundo punto, y creo que probablemente es mejor esperar para desarrollar eso la próxima vez. Es fascinante. Pero sólo permítame decirle cuáles son las cuatro cosas que son distintas acerca de la creación del hombre. Primero que nada, él fue hecho a imagen de Dios. Eso es lo primero. Él fue hecho para tener personalidad y relación. En segundo lugar, él fue hecho como rey de la tierra, para gobernar y someter a la Creación. En tercer lugar, él fue hecho como un propagador de la raza humana, para poblar la tierra. Y en cuarto lugar, él fue hecho para ser el destinatario de toda la riqueza y abundancia a su alrededor. Muy por encima de los animales.

Una última característica distintiva. Si va a hablar de personalidad, si va a hablar de relación, escuche con atención, usted tiene que hablar acerca del lenguaje. ¿No es cierto? ¿Cuántas relaciones va usted a tener si todo lo que puede hacer es gruñir? Usted dirá que está trabajando en eso con su marido. Bueno, eso está bien. Las relaciones tienen que ver con la comunicación, ¿no es cierto? Los animales no se pueden relacionar. Ellos no tienen conciencia de sí mismos. No tienen personalidad. No tienen relaciones. Hacen lo que necesitan hacer de manera instintiva para alcanzar un fin en la vida; y eso es alimento y preservación.

Pero cuando usted llega a la humanidad, llega la capacidad de hablar un lenguaje. Y esto sorprendente. Y le dije hace algunas semanas atrás que hay un artículo en la revista Newsweek, los científicos están tratando desesperadamente de descubrir cómo es que el hombre evolucionó y llegó a tener la capacidad de hablar idiomas… de hablar de manera abstracta, de razonar de manera abstracta. Los estudios lingüísticos como los de Oller y Omdahl, dos lingüistas, demuestran y han dicho, y cito: “Aparentemente los seres humanos y sólo los seres humanos están diseñados de manera específica para adquirir simplemente un rango de sistemas de idiomas, simplemente un rango de sistemas de idiomas que vemos manifiestos en los más de 5000 idiomas del mundo.” Fin de la cita. Interesante, existen cerca de 5000 idiomas en el mundo. Y sólo los seres humanos pueden adquirir esos idiomas.

Usted preguntará qué sucede con los delfines. ¿Acaso ellos no saltan cuando usted les indica que lo hagan? Ellos no saltan porque usted dice que lo hagan y comprenden eso de manera abstracta, que esas letras forman una palabra que significa que salten por el aire. Existe un sonido que como resultado determina que un pez llega a su boca. Eso es lo que ellos han aprendido.

Oller y Omdahl han dicho, y cito: “La velocidad de la adquisición de vocabulario es tan elevada en ciertos momentos de la vida; y la precisión y la delicadeza de los conceptos adquiridos es tan asombrosa que parece necesario concluir que de alguna manera el sistema conceptual con el cual los ítems léxicos están conectados ya está sustancialmente en su lugar.” Fin de la cita. ¡Asombroso! Eso es lenguaje técnico para decir que hay algo que está sucediendo en la capacidad de razonamiento abstracto de un cerebro humano que demanda la adquisición del lenguaje para satisfacerla. Y todos comenzamos a ver eso con los niños, ¿no es cierto? Comienzan a hablar y comienzan a adquirir la complejidad de comunicación en el lenguaje.

Noam Chomsky, un gran lingüista judío, ha mostrado que la capacidad de aprender un idioma es dada al ser humano. Él demuestra que inclusive los monos más desarrollados son incapaces de lidiar con el sistema numérico o con cualquier propiedad abstracta del espacio o en general con cualquier sistema abstracto de expresiones. Chomsky habla en otros lugares de que inicialmente se les dan a los humanos estructuras de mente y estructuras profundas que dan lugar a la gramática universal… escuche esto… la cual es invariable entre los humanos. Y eso verdad. Usted puede tomar cualquier idioma que existe y traducirlo en otro idioma que existe porque los componentes estructurales del idioma son idénticos. Literalmente, son parte de la tela de la imagen de Dios de tal manera que aquellos de nosotros, los seres humanos, que somos seres relacionales, con personalidad, pueden conectarse, pueden relacionarse. Todo el diseño está ahí.

Por cierto, la investigación de Noam Chomsky, acerca de la identidad única de las especies humanas con respecto al idioma es tan convincente que no es bienvenido en círculos evolucionistas. Lo han etiquetado como un creacionista, lo cual él niega. A diferencia de los monos y otros seres vivientes, la capacidad humana del idioma es una puerta a la esfera eterna. Es una puerta a la presencia de Dios. Y demanda el reconocimiento de que hemos sido creados de acuerdo a un patrón celestial para la comunicación el uno con el otro y la comunicación con nuestro Creador, quien nos hizo a Su imagen.

Oller y Omdahl escriben, y cito: “Nuestra capacidad para el lenguaje no pudo haberse originado dentro de los confines estrechos de cualquier duración finita de la experiencia. Si toda la época del mundo espacio-tiempo pudiera ser multiplicada hasta el infinito, el mundo material aún no podría explicar las concepciones abstractas que cualquier ser humano puede concebir de manera fácil a través del don del idioma,” fin de la cita. Asombroso. Sólo un Dios que habla pudo haber hecho personas que hablan, ¿verdad? Dios se comunica y nosotros también. Y entonces somos hechos a Su imagen. La semana próxima, veremos los puntos que nos quedan. El hombre, siendo el rey de la tierra, propagador de la vida y destinatario de bendiciones abundantes.

Señor, ha sido un día maravilloso y una tarde maravillosa considerando todas estas cosas. Te agradecemos por el poder de la Palabra para aclarar y quitar las telarañas y la confusión de las mentes que son plantadas con frecuencia ahí por gente incrédula. Te damos gracias porque Tu Palabra es clara. Y queremos ser fieles a ella en todo sentido. Y reconocerte como el Creador que creó todo de la manera en la que está descrita en las Escrituras. Que Tú nos has hecho para tener una relación contigo. Nos has hecho para ti mismo; y no descansamos hasta que esa relación es hecha. Y te damos gracias porque es posible conocerte así como también conocernos unos a otros. Gracias porque lo mejor de la vida se encuentra en relaciones personales y lo mejor de todo es tener una relación personal contigo, nuestro Creador y nuestro Salvador. Somos tan privilegiados, estamos tan bendecidos y estamos tan agradecidos. Amén.

John MacArthur

Es el pastor-maestro de Grace Community Church en Sun Valley, California, así como también autor, orador, rector emérito de The Master’s University and Seminary y profesor destacado del ministerio de medios de comunicación de Grace to You.

Desde que completó su primer libro que fue un éxito en ventas, El Evangelio según Jesucristo, en el año 1988, John ha escrito cerca de 400 libros y guías de estudio, incluyendo Fuego Extraño, Avergonzados del Evangelio, El Asesinato de Jesús, El Hijo Pródigo, Doce Hombres Inconcebibles, Verdad en Guerra, El Jesús que no Puedes Ignorar, Esclavo, Una Vida Perfecta y la serie de Comentarios MacArthur del Nuevo Testamento. Los títulos de John han sido traducidos a más de dos docenas de idiomas. La Biblia de estudio MacArthur, el recurso que es la piedra angular de su ministerio, está disponible en el idioma inglés (NKJ, NAS y ESV), español, ruso, alemán, francés, portugués, italiano, árabe y chino.

John y su esposa, Patricia, viven en el sur de California y tienen cuatro hijos casados: Matt, Marcy, Mark y Melinda. Ellos también disfrutan de la alegre compañía de sus 15 nietos.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org
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58/63 – La vergonzosa humillación del Rey de Gloria | Marcos 15:16-21 

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

58/63 – La vergonzosa humillación del Rey de Gloria | Marcos 15:16-21

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

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¿Qué es un CRISTIANO CARNAL?

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¿Qué es un CRISTIANO CARNAL?

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David Barceló es pastor en la Iglesia Evangélica de la Gracia, en Barcelona (España). Para más información pueden consultar nuestra web:
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¿Cuál es nuestra respuesta?

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El Blog de Ligonier

John W. Tweeddale

¿Cuál es nuestra respuesta?

Nota del editor: Esta publicación es la séptima parte de la serie «El corazón del evangelio«, publicada por la Tabletalk Magazine.

Las buenas obras no son malas, son buenas. Como cristianos, deberíamos querer hacerlas. El hecho de que no seamos salvos por nuestras obras no significa que no debemos preocuparnos por vivir una vida de obediencia gozosa a la Palabra de Dios. Jesús declara enfáticamente: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos» (Jn 14:15). La obediencia, por frágil y débil que sea, es evidencia de nuestro amor por Cristo. Lejos de socavar el evangelio de la gracia, las buenas obras son el complemento perfecto para el evangelio.

Salvos, no por buenas obras

Para estar claros, las buenas obras son malas cuando se les considera como la base de la salvación. Una persona no es salva por sus obras sino por la gracia de Dios a través de la fe en Cristo. El apóstol Pablo explica:

Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas (Ef 2:8-10).

Las obras no son meritorias. La salvación «no es de vosotros» y «no es por obras». Incluso la fe a través de la cual recibimos la salvación es un don generoso de Dios. Como criaturas caídas, nuestros mejores esfuerzos están llenos de pecado. Tomando prestado de Francis Schaeffer: ¿Cuántos cubos finitos de buenas obras se necesitarían para llenar el abismo infinito que existe entre Dios y nosotros debido a nuestro pecado? Las buenas obras no proporcionan ninguna base para jactarse porque son completamente inútiles para salvar. El único fundamento de la salvación es Cristo. Somos salvos por Sus obras, no las nuestras.

Salvos para buenas obras

Las buenas obras no son malas cuando son vistas como el objetivo de la salvación, no su base. Si bien las buenas obras no son meritorias para la salvación, son un componente necesario de la fe cristiana. Como dice Santiago, «la fe sin las obras está muerta» (Sant 2:26). Pablo hace esta misma observación cuando afirma que no somos salvos por buenas obras, sino que somos salvos para buenas obras.

Cada palabra en Efesios 2:10 es importante para poder explicar el papel que juegan las buenas obras en la vida cristiana. Aprendemos que las buenas obras son el resultado, no la causa, de que seamos nuevas criaturas, y ellas atestiguan el hecho de que hemos sido redimidos para que nuestras vidas puedan reflejar las cualidades y el carácter de Dios. Las buenas obras son también el resultado de estar unidos a Cristo. Fuera de Él, no podemos hacer nada que agrade a Dios. Pero en Cristo, fuimos creados para realizar actos de obediencia que honran a Dios. En Cristo, podemos estar seguros de que Dios acepta nuestros débiles e inestables esfuerzos . Pablo declara además que las buenas obras son el resultado del patrón de Dios para la vida cristiana. No necesitamos preguntarnos qué es lo que Dios requiere de nosotros. Él nos lo dijo en Su Palabra. Las buenas obras son actos hechos en conformidad con la Palabra de Dios.

Una fe que nunca está sola

Las buenas obras son buenas porque no surgen de una fe muerta sino de una «fe viva y verdadera» (Confesión de Fe de Westminster, 16.2). Somos justificados solo por gracia a través de la fe en Cristo solamente; sin embargo, la fe que salva nunca está sola, sino que va acompañada de vida espiritual y obediencia amorosa . Cristo es el fundamento de nuestra salvación, la fe es el instrumento de nuestra salvación, y las obras son el fruto de nuestra salvación. Cada vez que el evangelio echa raíces en nuestras vidas, siempre produce frutos del Espíritu (Gal 5:16-26). El Espíritu nos permite caminar de una manera digna de nuestro llamado a seguir vidas que reflejen a Cristo (Ef 4:1-7).

El valor de caminar por el camino de la obediencia es múltiple. La Confesión de Fe de Westminster establece que hay al menos seis beneficios de las buenas obras. Primero, las buenas obras manifiestan nuestra gratitud a Dios por el regalo de Su Hijo (Col 2:6). Segundo, las buenas obras refuerzan la seguridad de la fe (1 Jn 2:1-6). Tercero, las buenas obras son un medio para motivar a otros cristianos a hacer mayores actos de amor centrado en Cristo (Heb 10:24). Cuarto, las buenas obras son vías concretas para engalanar la doctrina de Dios nuestro Salvador en la vida y el ministerio (Tito 2:7-10). Quinto, las buenas obras silencian a los críticos que devalúan la bondad del cristianismo bíblico (1 Pe 2:1215). Sexto, las buenas obras glorifican a Dios al mostrar Su obra de amor en nuestras vidas (Jn 15:8-11).

¿Cuál es nuestra respuesta al evangelio? Un antiguo himno lo expresa muy bien: «Obedecer, cumple a nuestro deber. Si queréis ser felices, debéis obedecer».

Publicado originalmente en la Tabletalk Magazine.

John W. Tweeddale

John W. Tweeddale

El Dr. Tweeddale es decano académico y profesor de teología en Reformation Bible College en Sanford, Florida, y anciano docente en la Iglesia Presbiteriana en los Estados Unidos.

18/27 – Sonriéndole al Futuro

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

18/27 – Sonriéndole al Futuro

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/sonriendole-al-futuro/

Annamarie Sauter : Hoy le estamos preguntando a las mujeres, «¿Qué es lo que más temes?»

Mujer 1 : Como mujer soltera, lo que más temo es que quedarme sola.

Mujer 2: A lo que le pueda pasar a mis hijas cuando yo no estoy presente.

Mujer 3 : Como esposa y madre siempre he tenido temor de perder la salud y no poder cumplir con mis obligaciones y mis responsabilidades.

Mujer 4 : Que a alguno de mis hijos o de mis nietos les pase algo o en el peor de los casos muera.

Mujer 5 : Que mis oraciones delante de Dios no sean escuchadas

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Terrorismo, los precios de los combustibles, el medio ambiente, el SIDA, las guerras. Ponte al día con las noticias de hoy y seguro que te llenarás de temores.

Nancy ha estado enseñando versículo a versículo a través de Proverbios 31 y explicando por qué la mujer descrita aquí es tan contra-cultura.

Nancy Leigh DeMoss: En el día de hoy hemos llegado al versículo 25 y de paso, permítanme recordarles que hemos estado animando a las mujeres a través de esta serie a que lean Proverbios 31 cada día durante 31 días. De hecho, una mujer que estuvo en nuestra última sesión compartió conmigo algo al final de cómo Dios le había hablado a ella acerca de cómo aplicar de manera específica este pasaje en su hogar. Ella regresó a su casa y comenzó a hacer cambios muy prácticos y quizás en algún momento ella misma pueda compartir aquí ese testimonio con ustedes. Espero que estén haciendo esto mientras estudiamos este pasaje.

Y estamos en el versículo 25, que nos habla de la vestimenta de esta mujer. Pero no es la descripción del tipo de vestimenta que uno esperaría ver. Este versículo dice: «Fuerza y dignidad son su vestidura, y sonríe al futuro».

En la última sesión hablamos de cómo esta mujer está vestida de fuerza y dignidad que vienen de la presencia de Dios. Ella ha estado viviendo en la presencia de Dios, viviendo en la Palabra de Dios. Y como resultado, ella está capacitada para responder a los desafíos y a las presiones y a los afanes y a las realidades del día a día en el poder y bajo el control del Espíritu Santo de Dios.

Y yo pienso en la historia de Rut. Rut perdió a su esposo, ella perdió a su cuñado y luego también a su suegro. Y luego ella y su amargada suegra se mudaron de Moab a Israel donde ella sabía que tendría que enfrentar prejuicios raciales porque a los judíos no les agradaban los moabitas. Ella sabía que tendría que enfrentarse a un futuro incierto como una viuda en una cultura que no tenía lugar para las viudas.

Rut era una mujer pobre. Esto lo vemos en el hecho de que ella laborara en la siega de la cebada — porque esa era la cosecha de una persona pobre, y encima ella era solo una segadora. Solo para poder subsistir a duras penas, ella tenía que trabajar muy, muy duro. Y nos imaginamos que Rut quizás lucía como una modelo, como una mujer bella. Pero muy probablemente ella tenía las manos ásperas, la piel áspera porque había estado trabajando duro en ese campo de cebada.

Ella era una mujer vestida de fuerza y honor porque ella conocía a Jehová. Ella conocía a Dios. Ella sabía que se podía confiar en Él, y esa es la clave de la segunda parte de este versículo que veremos hoy. «Fuerza y dignidad son su vestidura, y sonríe al futuro».

Si estás leyendo de la Nueva Versión Internacional, dice que ella afronta segura el porvenir. Varias de las traducciones contienen la palabra «sonríe» ahí. ¿Y no te alegras de saber que la risa es parte de ser una mujer virtuosa? Poder disfrutar la vida, poder reírse de las cosas que son divertidas y que son agradables.

Una de las traducciones dice que ella está gozosa de lo por venir. Y me gusta esa palabra gozosa. Creo que es algo que debemos recordar constantemente como mujeres. Nos vemos atrapadas en nuestras frustraciones diarias y en las realidades de lo que estamos enfrentando en la vida y tendemos a convertirnos en psicorrígidas. Ahora, quizás yo solo deba hablar aquí por mi misma. Quizás ustedes nunca hacen eso, pero yo encuentro que cuando estoy con fechas de entrega y bajo presión…

Por ejemplo, en las ultimas semanas he estado trabajando en un libro y enfrentando algunas fechas de entrega y preparándome para estas sesiones de grabación y encuentro que cuando estoy siendo presionada y exprimida a menudo no soy alguien agradable para tener cerca. Me torno psicorrígida y me consumen mis circunstancias y todo lo que sucede a mi alrededor. Pienso que a veces cuando las personas me ven , especialmente si no conocen al Señor, deben pensar: «Bueno… si de eso se trata el ser cristiana, no estoy segura que realmente quiera ser una».

Pero yo quiero ser la clase de mujer que hacen que otras personas piensen que conocer a Cristo y servir a Cristo es la cosa más maravillosa del mundo. Y al pensar en este versículo recuerdo cuán importante es esto.

Algunas de ustedes tienen muchos niños pequeños, algunas tienen adolescentes, y además otras están enseñando en el hogar, algunas están llevando una verdadera carga en su corazón por sus hijos ya adultos y por su condición espiritual, y debemos llevar esas cargas. Pero asegúrate de que al llevar esas cargas tú estás en el yugo con Cristo y estás permitiéndole a Él llevar esa carga contigo para que la gente no comience a mirarte y a pensar: «Hombre, si de eso se trata ser mamá, no creo que quiera ser mamá jamás».

Es importante para tu esposo y para tus hijos tener una esposa y una mamá que mira la vida con gozo. Ahora, eso no quiere decir que todo en la vida es gozoso, divertido o feliz. Hay muchas cosas en la vida que son tristes, y hay muchas cosas en la vida que son difíciles. Así que hay un balance para todo esto. Pero pienso que muchas de nosotras nos tornamos tan serias y tan cargadas.

Quizás esté hablando por mi propia tendencia al tener que recordar que la mujer que esta vestida de fuerza y dignidad puede regocijarse al mirar al futuro. Ella puede estar gozosa mientras piensa en lo por venir. Yo tiendo a preocuparme y a presionarme por las cosas que aun no han sucedido. Si estoy vestida de fuerza y honor que vienen de estar en la presencia del Señor, entonces podré mirar al futuro con calma, con paz, con gozo y con expectativa.

Déjame repetirte esto de nuevo, tu esposo y tus hijos necesitan una esposa y una madre gozosa en el hogar. Así que aquí está una mujer que es confiada. Ella está libre de temor. Ella está libre de temor al futuro, ella está libre de ansiedad y de preocupación.

Recientemente recibí un correo electrónico de una mujer que me dijo, «Soy una madre muy protectora. Soy una mamá sobreprotectora. Te escuché en Aviva Nuestros Corazones recientemente citando el versículo de que si Dios no guarda la ciudad, entonces velamos en vano (Salmo 127:1, parafraseado) y que lo mismo aplica para nuestros hijos.» Y ella dijo «¡Wow, eso encendió un bombillo para mi! No he estado confiando en Dios en lo relativo a la seguridad de mis hijos y me he arrepentido de ese pecado.»

Y lo más sorprendente es que ella le llamó “pecado”. Ella lo reconoció por lo que era. Ella dijo, «Me siento mucho más relajada, me he dado cuenta de que Dios es mucho más grande que yo y que Él puede proteger a mis hijos mucho más allá de lo que yo jamás podría.» ¿Ustedes ven? Aquí está una mamá que cuando se vio a sí misma y vio sus circunstancias, ella se volvió temerosa;, se convirtió en sobre-protectora.

Ciertamente, ustedes tienen un rol protector en la vida de sus hijos. Pero hay un punto en el que por protegerlos tanto llegan a sofocarlos y a controlarlos. Cuando tienes temor, la tendencia es a convertirte en controladora. Pero la mujer piadosa, la mujer de Dios que es una mujer virtuosa, que es una mujer noble es una mujer que teme al Señor, así que ella no tiene por qué temer al futuro.

Ella está libre de temor. Ella está libre de ansiedad. Ella está libre de preocupación, así que no tiene que estar todo el tiempo queriendo arreglarlo todo (y a todos) a su alrededor. Ella no tiene que estar controlando sus circunstancias porque ella sabe que Dios está en control de sus circunstancias.

Hay mujeres que conozco que son mujeres temerosas. Ahora, todas nosotras tenemos momentos en los que nos volvemos temerosas, pero conozco algunas mujeres que simplemente están caracterizadas por el temor. Tienen temor del clima, así que siempre tienen que estar pendientes de que no venga una tormenta o un tornado o un huracán, o lo que sea.

Tienen miedo a un desastre financiero y vivimos en días de incertidumbre económica y hay muchos despidos y hay muchas empresas grandes recortando personal. Hay mujeres viviendo en temor de si ellas y sus familias van a poder sobrevivir financieramente. También hay temor por la seguridad de los niños.

Pero la mujer que está vestida con fuerza y honor que vienen de Dios no tiene que vivir con esos temores. Ahora, eso no quiere decir que los problemas no vendrán. Por supuesto que vendrán.

Pero quiere decir que ella sabe que hay un Dios en el cielo que está en control del clima, en control del medio ambiente, en control de sus circunstancias, que está mejor capacitado para cuidar de ella, de su esposo y de sus hijos, y mejor capacitado para llenar sus necesidades, de lo que ella pudiera estarlo. Y como resultado, ella puede relajarse. Ella puede sonreír. Ella puede mirar con gozo hacia el futuro.

Annamarie: Relajarse, sonreír, mirar con gozo. ¿Cuán a menudo como mujeres hacemos estas cosas? Nancy Leigh DeMoss ha estado recordándonos que ser piadosas no es equivalente a ser psicorrigídas. Ella estará de vuelta para continuar con este tema del temor.

La Biblia es tan práctica. ¿Alguna vez te has dado cuenta de que puedes estudiar la Biblia y aprender a reír más? El estudio de Nancy de Proverbios 31 incluye todo tipo de enseñanzas prácticas como éstas.

No creo que ninguna de nosotras logremos alcanzar el estándar de Proverbios 31 en esta vida. Es un capítulo que las mujeres necesitan volver a estudiar una y otra vez. Espero que añadas la serie de Nancy, La mujer contra-cultura a los recursos que repasas una vez al año. Asegúrate de estar creciendo hacia la feminidad bíblica y repasa esta enseñanza práctica durante cada etapa de la vida.

Volvamos con Nancy, quien nos ha estado enseñando a escoger la risa sobre el temor.

Nancy: Creo que una de las cosas que las mujeres más temen hoy en día es al futuro. ¿Qué va a pasar? ¿Va el mundo a girar fuera de control? Vemos el terrorismo y vemos los eventos mundiales siendo tan tensos y tan drenantes y muchas de nosotras como mujeres, especialmente las que son madres, se preocupan acerca del mundo en el que les tocará a sus hijos crecer. Hay una tendencia a vivir con ese temor.

Temor al futuro. Temor a la muerte del esposo. Temor a perder un hijo. Pero cuando llegamos al versículo 25, vemos que esta es una mujer que está vestida con fuerza y honor, con dignidad. Ella es una mujer que no está sobrecogida por el temor. Las Escrituras dicen en la segunda parte de este versículo, que ella “sonríe al futuro”.

Una traducción dice que ella está gozosa del futuro. Ella mira al futuro, no con temor, sino con esperanza. La razón por la que ella puede hacer eso, dijimos en la última sesión, es porque su esperanza está en Dios y su temor está en Dios porque ella reverencia a Dios. Ella tiene confianza en Dios y ella sabe que Él está en control. Ella sabe que ella no puede controlar sus circunstancias ni su futuro.

¿Y no es increíble cómo tratamos de controlar cosas que realmente no podemos controlar? Así que ella le cede el control. Ella le entrega el control al Dios del universo, como diciendo «Señor, yo sé que Tú puedes manejar esto».

¿Y no es insensato permanecer despiertos de noche preocupándonos por cosas, algunas de las cuales ni siquiera han sucedido, y otras que quizás nunca sucederán? Es increíble estar haciendo eso, cuando las Escrituras dicen que el Dios que es el Creador del Cielo y de la Tierra nunca duerme. Él está despierto. Él está pensando en eso. Él está lidiando con todo lo que nos preocupa. Su Palabra promete en el Salmo 138, «El SEÑOR cumplirá su propósito en mí» (versículo 8).

Así que aquí tenemos una mujer que no tiene temor de lo por venir. Ella puede mirar al futuro con confianza, con paz, y con calma en su corazón. Y creo que una de las cosas que muchas mujeres han sido programadas para temer hoy acerca del futuro es todo esto del envejecimiento porque nuestra cultura está tan inclinada hacia la juventud, hacia lo bello y hacia la preservación de esa juventud. Ves los anuncios de los productos para mujeres… Y espero que no pases mucho tiempo leyendo esas revistas y mirando esos anuncios porque pueden realmente hacerte sentir inadecuada e inferior.

Y podrás notar, por ejemplo, si entras hoy a un grupo de mujeres, que raramente verás muchas mujeres con canas. Ahora, notarás que yo tengo canas. Y sabes que, hubo un período de tiempo cuando yo estaba en los 20 años cuando me teñía el pelo porque me comenzaron a salir canas al principio de mis 20 años, pero llegó un punto cuando dije, «¿Sabes que?, está bien tener estas canas. Soy lo suficientemente vieja como para tener canas, y he trabajado por estas canas. Creo que me quedaré con ellas».

Y una de las metas en mi vida siempre ha sido—y algunos de ustedes me han escuchado decir esto antes…Desde que yo era una niña pequeña, he querido ser una anciana piadosa. Y tengo esta imagen mental acerca de cómo se ve esa mujer, y ella tiene canas. Así que pensé, si me quedo con estas canas, estaré acercándome un poquito más hacia esa meta. Aunque debo decirles que la parte de la vejez viene más fácil que la parte de ser piadosa.

¿Y cómo es que me desvié tanto? Aquí es a donde me dirigía. Recientemente me pidieron que recomendara un libro que un hombre, maduro y piadoso, ha escrito sobre el tema del envejecimiento. No sé por qué me pidieron a mí que recomendara este libro, pero en realidad, estaba contenta de poder revisar este libro escrito por un hombre que realmente va a terminar bien su carrera cristiana. Es un libro sobre cómo terminar bien y cómo envejecer de una manera llena de gracia.

Y yo quiero estar leyendo esas cosas ahora, y no esperar hasta que sea mayor y no esté terminando bien. Quiero leerlo ahora en mis 50 para aprender lo que se necesita para terminar bien. Pero una de las cosas que me di cuenta mientras revisaba este libro es que la persona que camina con Dios y teme al Señor, hombre o mujer, puede mirar hacia el envejecimiento sin temor.

Ahora, yo tengo un grupo de amigos cercanos que ahora son mayores –ellos están al final de sus 80, y ahora en camino hacia sus 90— y los más piadosos de ellos te dirán que hay ciertas cosas acerca de ser anciano o anciana que son más difíciles que cuando se es joven. Algunos de mis amigos cercanos están realmente luchando con algunos temas serios de salud y hay cosas que son más difíciles.

Pero por otro lado estoy viendo cosas hermosas en el carácter, en los corazones, en los matrimonios y en las vidas de aquellas personas que me hacen ver que realmente es posible enfrentar aun el envejecimiento con gozo, con paz, con confianza en el Señor, sabiendo que aun esas etapas de la vida cuando no tenemos la fuerza física que quizás tuvimos en algún momento, puede haber entonces una fortaleza espiritual.

Pablo dice en 2da a los Corintios, capítulo 4 cómo nuestro hombre exterior se va desgastando. Hablando de rebasar cierta edad, yo sé que cuando cumplí 50, comencé a experimentar cosas en mi cuerpo que no había experimentado en mis 40 ni en mis 30. Cuando tenía 30 años y podía correr. Hoy estoy decidida a ejercitarme y continuo tratando cuando salgo a caminar. Pero hay cambios que se están dando y mi cuerpo que se está deteriorando. No hay forma de que una persona que tenga 80 años pueda lucir en su cuerpo como una persona que tiene 30 años.

Pablo nos dice en 2 Corintios, capítulo 4, que aunque nuestro hombre exterior se va desgastando, nuestro hombre interior está siendo fortalecido. Está siendo renovado día a día. Esa es nuestra esperanza si tememos al Señor (ver los versículos 16-18).

Entre nuestros oyentes tenemos una abuela de 89 años— una bisabuela probablemente— quien quizás en el día de hoy nos está escuchando. Sé un poco acerca ella y sé que ella aún está creciendo espiritualmente. Ella aún está buscando al Señor y buscando Su Palabra y creciendo espiritualmente. Ella no es muy anciana para eso y eso se llama envejecer con gracia.

Así que mientras miramos hacia el futuro, podemos hacerlo con esperanza. Pero quiero recordarte que son nuestras decisiones del día de hoy las que nos permiten ver el futuro con esperanza. Un carácter virtuoso y un corazón virtuoso en una mujer en sus 40 o en sus 50 es lo que la prepara a esta mujer para que cuando ella tenga 89 años ella sea una mujer llena de gracia.

Escucha, hace unos años me di cuenta de que no iba a levantarme a los 80 años siendo una mujer con gracia, dulce, amable, cariñosa, o piadosa, la mujer que siempre he querido ser. Y me di cuenta que es un proceso, yo estoy en ese proceso ahora mismo. Las decisiones que tomo hoy —mi disposición de someterme a la Palabra y a los caminos de Dios hoy— es lo que está determinando el tipo de anciana que seré.

He conocido algunas mujeres mayores que son….son ásperas. Están amargadas, son mujeres llenas de ira, negativas, irritables… He conocido algunas personas mayores así. Y yo no quiero ser ese tipo de mujer. Pero sé que si me permito ser una mujer irritable hoy y no estoy apercibida de esos impulsos en mi carne y no aprendo a caminar hoy en el Espíritu, mientras tengo la fortaleza física, cuando tenga 80 años y tenga algunas cosas de que quejarme, voy a ser una mujer quejumbrosa. Voy a ser una mujer quejona si no he estado desarrollando estas gracias y estas cualidades de virtud ahora, cuando todavía soy una mujer más joven.

Así que la mujer que teme al Señor, la mujer que confía en el Señor, que está caminando como una mujer de virtud, vestida con fuerza y honor, esa mujer se puede regocijar en el por venir. Ella puede mirar al futuro con esperanza y podrá ser esa mujer que será de ejemplo para las mujeres más jóvenes y que aún están en ese proceso. ¡Cuánto tenemos para mirar hacia adelante!

Y ahora, permítanme recordarles que necesitamos tomar el tipo de decisiones que nos van a permitir en el futuro mirar hacia atrás sin remordimientos las tenemos que tomar hoy. Todas nosotras estamos tomando decisiones hoy en la forma como reaccionamos a las circunstancias, en la forma como le hablamos a las personas que nos molestan y nos irritan, en las decisiones que tomamos acerca de nuestro trabajo, nuestra labor, la forma como gastamos el dinero, lo que hacemos con nuestro tiempo.

Escucha, si estás perdiendo tiempo hoy en cosas que no tienen un significado eterno, entonces te verás en el futuro mirando hacia atrás con remordimiento. Yo quiero vivir de tal manera hoy que en 10, 15, 20, 30, 40 años —cuantos años a Dios le plazca darme— pueda mirar hacia atrás sin remordimientos.

Algunas de ustedes están luchando en un matrimonio difícil. No conozco los detalles. No conozco las circunstancias pero sé que hay algunas que están listas para dejar sus matrimonios.

Ayer recibí un correo electrónico de una mujer que me decía, «¿Debo simplemente irme con mis hijos y dejar esta situación?» Y es una situación horriblemente difícil. Ahora bien, mi corazón gime con esta mujer. No me puedo imaginar enfrentando las cosas que ella está enfrentando. No puedo ni siquiera imaginarme enfrentando las cosas que tú estás afrontando.

Pero al tomar decisiones como estas, asegúrate de que no estás tomando decisiones que en unos años, al mirar hacia atrás digas: «Si solo lo hubiese hecho diferente. Hubiera deseado haber sido fiel. Hubiera deseado haberme quedado ahí. Hubiera deseado que hubiera confiado en Dios para que interviniera en mis circunstancias en vez de tomar las cosas en mis propias manos y tratar de arreglarlas por mí misma».

La mujer virtuosa toma decisiones hoy que la guardaran libre de remordimientos en el futuro.

Annamarie: ¿Qué clase de mujer serás cuando tengas 80 años? Esa pregunta depende mucho de la manera en que inviertas en las cosas espirituales ahora. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado recordando lo importante de esto y ella estará de vuelta para orar.

Toda la semana Nancy ha estado pintando el retrato de una mujer sabia y piadosa. Y quizás alguien ha venido a tu mente que encaja esa descripción. Mañana escucharemos de radioyentes que describen la sabiduría que han aprendido de sus madres y de otras mujeres piadosas. No te pierdas ese conmovedor programa.

Ahora oremos con Nancy.

Nancy: Señor, en cada etapa de la vida, nosotras queremos ser mujeres que traigamos gloria a Tu Nombre. Quiero darte las gracias porque podemos mirar al futuro con esperanza porque Tú eres Dios y porque tú estás a cargo y porque Tú estás en control y porque Tú eres bueno. Podemos estar gozosas al mirar al futuro. Podemos ser mujeres de gozo.

Que nuestras vidas estén tan llenas de Tu Espíritu que otros puedan vernos y decir, “Ser mujer es algo gozoso. Ser una mujer piadosa es una razón para regocijarse.» Y ellos querrán eso por lo que ven en nosotras. Lo pido en el Nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

¿Hay prescripción?

Miércoles 8 Abril

Vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos… y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.

Apocalipsis 20:12-13

¿Hay prescripción?

En las leyes de algunos países existe el plazo de prescripción. Este se refiere al período más allá del cual una acción legal, civil, penal o tributaria, ya no es admisible. Los plazos de prescripción son muy variables y van desde uno hasta treinta años. Eso quiere decir que, en materia penal, muchas infracciones o delitos no son y nunca serán juzgados por los hombres.

Pero Dios nos dice que él no actúa así. “Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala” (Eclesiastés 12:14). Ni siquiera la muerte podrá anular la acción del juicio divino. El versículo de hoy nos lo prueba. No solo nuestras obras serán juzgadas, sino también nuestras palabras: “De toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio” (Mateo 12:36), y también nuestros pensamientos más secretos: “Nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz” (Lucas 8:17).

Dios no nos engaña, no nos hace creer que nuestras faltas pueden quedar impunes. Pero por amor, su Hijo Jesucristo quiso cargar con nuestros pecados, como si él los hubiese cometido, y sufrir en nuestro lugar el castigo que nosotros merecíamos.

El juicio de los pecados de los creyentes cayó sobre su Salvador, quien lo llevó en lugar de ellos. Sin embargo, para todo el que rehúsa creer en Jesucristo, “la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:36), sin prescripción.

Isaías 14 – 1 Tesalonicenses 3 – Salmo 40:13-17 – Proverbios 13:5-6

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

¿Qué son la justificación y la santificación?

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

¿Qué son la justificación y la santificación?

Guy Prentiss Waters

Nota del editor: Esta publicación es la sexta parte de la serie «El corazón del evangelio«, publicada por la Tabletalk Magazine.

Las palabras justificación y santificación han caído en gran medida fuera de uso en la cultura occidental. Lamentablemente, también están desapareciendo en la iglesia cristiana. Una razón por la cual esta decadencia es angustiante es que la Biblia usa las palabras justificación y santificación para expresar la obra salvadora de Cristo por los pecadores. Es decir, ambos términos se encuentran en el corazón del evangelio bíblico. Entonces, ¿qué enseña la Biblia acerca de la justificación y la santificación? ¿Cómo se diferencian entre sí? ¿Cómo estas nos ayudan a comprender mejor la relación del creyente con Jesucristo?

La justificación es tan simple como el A-B-C-D. La justificación es un acto de Dios. Esta no describe la forma en que Dios interiormente renueva y cambia a una persona, sino más bien es una declaración legal en la que Dios perdona al pecador de todos sus pecados y lo acepta y considera como justo ante Sus ojos. Dios declara al pecador justo en el momento en que el pecador pone su confianza en Jesucristo (Rom 3:21-265:162 Cor 5:21).

¿Cuál es la base de este veredicto legal? Dios justifica al pecador únicamente sobre la base de la obediencia y muerte de Su Hijo, nuestro representante, Jesucristo. La perfecta obediencia de Cristo y la plena satisfacción de la deuda del pecado son el único fundamento sobre el cual Dios declara al pecador justo (Rom 5:18-19Gál 3:13Ef 1:7Fil 2:8). No somos justificados por nuestras propias obras; somos justificados únicamente en base a la obra de Cristo a nuestro favor. Esta justicia es imputada al pecador. En otras palabras, en la justificación, Dios pone la justicia de Su Hijo en la cuenta del pecador. Así como mis pecados fueron transferidos o puestos sobre Cristo en la cruz, así también Su justicia me es contada (2 Cor 5:21).

¿De qué manera es justificado el pecador? Los pecadores son justificados solo por la fe cuando confiesan su confianza en Cristo. No somos justificados por ningún bien que hayamos hecho, estemos haciendo o hagamos. La fe es el único instrumento de justificación. La fe no agrega nada a lo que Cristo ha hecho por nosotros en la justificación. La fe simplemente recibe la justicia de Jesucristo ofrecida en el evangelio (Rom 4:4-5).

Finalmente, la fe salvadora debe demostrarse a sí misma como genuina al producir buenas obras. Es posible profesar fe salvadora pero no tener fe salvadora (Stgo 2:14-25). Lo que distingue a la verdadera fe de una simple profesión de fe es la presencia de buenas obras (Gal 5:6). De ninguna manera somos justificados por nuestras buenas obras. Pero nadie puede considerarse a sí mismo como una persona justificada a menos que vea en su vida el fruto y la evidencia de la fe justificadora; es decir, buenas obras.

Tanto la justificación como la santificación son gracias del evangelio; siempre se acompañan mutuamente y tratan con el pecado del pecador. Pero difieren en algunos puntos importantes. Primero, mientras que la justificación se dirige a la culpa de nuestro pecado, la santificación aborda el dominio y la corrupción del pecado en nuestras vidas. La justificación es Dios declarando al pecador justo; la santificación es Dios renovando y transformando todo nuestro ser: nuestras mentes, voluntades, afectos y conductas. Unidos a Jesucristo en Su muerte y resurrección y siendo habitados por el Espíritu de Cristo, estamos muertos para el reino del pecado y vivos para la justicia (Rom 6:1-238:1-11). Por lo tanto, estamos obligados a matar el pecado y presentar nuestros «miembros a Dios como instrumentos de justicia» (6:13; véase 8:13).

Segundo, nuestra justificación es un acto completo y terminado. La justificación significa que cada creyente ha sido finalmente liberado por completo de la condenación y la ira de Dios (Rom 8:133-34Col 2:13b-14). La santificación, sin embargo, es un trabajo continuo y progresivo en nuestras vidas. Aunque cada creyente es sacado de una vez y por todas de la esclavitud del pecado, no somos inmediatamente hechos perfectos. No seremos completamente liberados del pecado hasta que recibamos nuestros cuerpos de resurrección en el día final.

Cristo ha ganado la justificación y la santificación para Su pueblo. Ambas gracias tienen que ver con la fe en Jesucristo, pero de diferentes maneras. En la justificación, nuestra fe resulta en que seamos perdonados, aceptados y justificados a los ojos de Dios. En la santificación, esa misma fe acepta activa y ansiosamente todos los mandamientos que Cristo le ha dado al creyente. No osamos separar o mezclar la justificación y la santificación. Sabemos cómo distinguirlas. Y, en ambas gracias, entramos en la riqueza y el gozo de la comunión con Cristo por medio de la fe en Él.

Publicado originalmente en la Tabletalk Magazine.

Guy Prentiss Waters

Guy Prentiss Waters

El Dr. Guy Prentiss Waters es el profesor James M. Baird, Jr. del Nuevo Testamento en el Reformed Theological Seminary in Jackson, Miss., con un interés particular en las cartas y la teología de Pablo, el uso de las Escrituras en el Nuevo Testamento y los Evangelios sinópticos.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es