27/27 – La mujer contra-cultura

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

27/27 – La mujer contra-cultura

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Annamarie Sauter: Aquí está Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Estamos corriendo una carrera de relevo, y tenemos una batón (un testigo) en las manos. Es el testigo de la fe en Jesucristo. Tenemos la enorme responsabilidad de pasar ese testigo de la fe a la siguiente generación, a aquellos que correrán la siguiente etapa de la carrera.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Realmente muchos de nosotros vamos a echar de menos escuchar acerca de Proverbios 31. Ha sido de mucha iluminación para mí. Hoy no será diferente a medida que aprendamos cómo transmitir lo que hemos aprendido a la siguiente generación. Esta es Nancy en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Bueno, hemos tenido un buen viaje durante las pasadas semanas a través de Proverbios capítulo 31, y espero que hayas obtenido una nueva perspectiva sobre este pasaje maravilloso, y un sentido del corazón de Dios y de Su propósito para nuestras vidas como mujeres. ¡Qué enorme influencia tenemos en la gente que nos rodea, no solo en nuestra propia generación, sino en las generaciones por venir! Es aquí donde quiero que nos enfoquemos en esta última sesión de la serie de Proverbios 31.

Quiero volver al contexto original de Proverbios 31. Hablamos de esto hace varias semanas. Si has estado siguiendo el programa durante este tiempo, recordarás que este pasaje contiene enseñanzas provenientes de un Rey. Pero, ¿cómo aprendió estas palabras? ¿Dónde aprendió él estos conceptos?

El versículo 1 de Proverbios 31 dice: “Palabras del rey Lemuel, oráculo que le enseñó su madre”.

Estas fueron las cosas que aprendió de la sabiduría, del corazón, y de la mente de su madre, posiblemente desde que estaba en su regazo. Ella le decía incluso, probablemente desde sus primeros años, “¿Qué, hijo mío? ¿Qué, hijo de mis entrañas? ¿Qué, hijo de mis votos? No des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes.” (Versículos 2 y 3).

Ella sigue describiéndole a su hijo el tipo de cosas que son necesarias para ser un líder sabio, bueno y piadoso. Ella le advierte sobre las áreas en que necesita guardar su corazón y los principios que necesita comprender; sobre asuntos de dominio propio, y demás. Luego, en los versículos dónde nos hemos concentrado más recientemente, ella le hace algunas recomendaciones sobre lo que debe buscar en la mujer con la que se casará.

Ella le dice: “La elección de una esposa, de una compañera de por vida, es tan importante. Así que he aquí algunas de las cosas que debes buscar.” Hemos estado tratando de aprender para nuestras propias vidas como mujeres acerca el corazón de Dios, ¿cuáles son las características que queremos tener como mujeres contra-cultura?

Pero hoy quiero dar un paso atrás y recordar que este mensaje no es solo para nosotras en nuestra generación, sino que son los conceptos y las palabras y las verdades que tenemos que pasar a la siguiente generación—a nuestras hijas a nuestros hijos y a nuestros nietos.

Yo digo esto a pesar de que soy una mujer soltera. No tengo mis propios hijos biológicos. Pero como familia de Dios, como Cuerpo de Cristo, somos responsables de transmitir la verdad de los caminos de Dios, la verdad del Evangelio, y la verdad de la pureza— hay que pasarla a la próxima generación.

Estamos corriendo una carrera de relevo, y tenemos un batón en las manos. Es el testigo de la fe en Jesucristo. Tenemos la enorme responsabilidad de pasar esa antorcha de la fe a la siguiente generación, a aquellos que correrán la siguiente etapa de la carrera.

Así que es aquí dónde queremos enfocarnos hoy. Quiero hacer esto por medio de una conversación con una amiga de mucho tiempo, muy estimada para mí, quién está de visita en nuestra oficina de Michigan esta semana. Susan Henson y yo hemos estado juntas desde hace ya muchos años —hace casi veinticinco años. Hemos sido amigas del alma almas, hermanas en Cristo, y ambas hemos influido, una la vida de la otra de maneras significativas.

Susan es parte de nuestro equipo en Aviva Nuestros Corazones. Está casada con el Pastor Al Henson. Y viven en el área de Nashville, Tennessee, en los Estados Unidos y él es pastor de la Iglesia Lighthouse allí. Susan tiene un gran corazón para ayudar a transmitir la verdad de los caminos de Dios a la siguiente generación. Ella está aquí en Michigan con nosotros en Aviva Nuestros Corazones, junto a su esposo, para algunas reuniones.

Susan, gracias por tu disposición a sentarte para tener esta conversación sobre algo que yo sé que está en tu corazón.

Susan Henson: Gracias, Nancy, por invitarme. Sí, esta es una carga profunda de mi corazón. Tengo el ferviente deseo de que en esta generación vivamos apasionadas por llevar la verdad que Dios nos ha dejado y de que seamos capaces de pasar el batón de la fe y de la verdad a la siguiente generación. Si nosotras no lo hacemos, entonces ¿quién lo hará?

Nancy: Claro dices eso, por supuesto, como mujer de Dios, una mujer que ama la Palabra de Dios y los caminos de Dios. Susan, tienes el corazón de una madre. Esa es una de las cosas que tanto aprecio de ti. Durante nuestras reuniones aquí esta semana hemos estado hablando acerca de algo que carga bastante nuestros corazones.

Hemos estado hablando sobre tantos de nuestros hijos que crecen en hogares cristianos, en nuestras iglesias evangélicas de predicación doctrinal bíblica y solida, y que abandonan su fe en el momento en que se van de sus casas al graduarse de la secundaria o al transcurrir sus años de universidad y durante sus años de juventud, para jamás volver a retomar el camino de la fe.

Susan: Sí, ¡las estadísticas son asombrosas!

Nancy: Sí, he visto en las estadísticas que quizás hasta un 80% de estos hijos está creciendo sin interesarse en la fe de sus padres. Nos hemos estado preguntando “¿Por qué es esto así?” Porque esto es algo serio.

Me senté con nuestro equipo de Aviva Nuestros Corazones en una reunión que tuvimos ayer por la noche, y les dije: “Tarde o temprano, ninguno de nosotros va a estar aquí.” Queremos vivir la verdad de Dios en nuestra generación. Sin embargo, la pregunta es: ¿Quién va a vivir la verdad en la próxima generación? Tenemos que preocuparnos acerca de lo que sucederá con esa generación.

Este pasaje que hemos estado viendo, dice que hay algunas verdades, algunos principios; hay cierta comprensión de los caminos de Dios que las madres tienen que pasar a sus hijos, no solo con palabras, sino con sus vidas.

Yo sé, Susan, que hay otros pasajes de las Escrituras que nos hablan de este tema de la transmisión de la verdad a la siguiente generación.

Susan: Así es Nancy creo que Tito capítulo 2 los versículos 4-5 nos dan la indicación y el mandato de que debemos entrenar a la generación más joven —a las mujeres más jóvenes. Las mujeres mayores deben hacer esto, y enseñarles no solo a ser amantes de Dios, amantes de sus maridos, amantes de sus hijos, sino también enseñarles a tener dominio propio y a ser puras.

No es una opción. Dios nos ha dado ese mandato. Esto es algo que nosotras, como abuelas y como madres necesitamos pasar a la siguiente generación. Como abuela, creo que a veces pensamos: “Bueno, eso es responsabilidad de nuestros hijos.”

Pero, yo creo que puedo tener una influencia increíble en la vida de mis nietos, sobre todo cuando ellos son pequeños. Cuando están en esa etapa moldeable es que podemos plantar semillas pequeñas en el camino; cuando los tenemos a nuestro cuidado, cuando los amamos y cuando están bajo nuestra ala.

A veces, como abuela, he encontrado que mis nietos abrazan y escuchan lo que he dicho en un momento. De hecho, lo toman muy en serio, aun más de lo que hacen con lo que le dice su mamá, como yo no soy la persona encargada de su disciplina en la vida, creo que ellos me escuchan con más detenimiento.

Nancy: Entonces cuando piensas acerca de tu influencia como abuela, sobre tus nietos, Susan, ¿cuáles son algunas de las formas, o algunas de las oportunidades que tienes para hablarle sobre esas verdades a sus vidas?

Susan: Hace unos meses atrás asistí a una pre-conferencia y llevé a mi nieta, Leah, conmigo. Intencionalmente y antes de salir me llevé un libro— era solo un libro de cuentos para colorear— pero era la historia sobre una experiencia de salvación, de cómo un joven conoció al Señor.

Dios incluso orquestó algunos eventos esa noche antes del evento —ella hizo algunas preguntas sobre el libro y tuvimos la oportunidad de hablar acerca de la salvación y de plantar esas semillas. Hubo momentos en que las lágrimas inundaron sus ojos. Ella se acurrucó tan cerca de mí esa noche.

Es importante que las abuelas siembren desde temprano las semillas de salvación y de pureza en la vida y en el corazón de nuestros nietos. Tenemos que ser intencionales. Si no somos intencionales en eso, entonces el mundo estará encantado de tomarlos de la mano y de llevarles sus verdades. Realmente estamos viviendo el libro de los Jueces, en un sentido que todo el mundo hace lo que le parece bien ante sus propios ojos.

Tenemos que empezar a enseñarles a nuestros hijos las verdades a una edad temprana para que ellos puedan ser capaces de combatir las mentiras de la cultura que viene contra ellos —para que ellos puedan saber qué es verdad y qué es mentira. ¿Qué dice la cultura acerca de esto? ¿Cuál es la verdad según la Palabra de Dios? Eso es tan importante en los tiempos en que vivimos.

Nancy: Estoy totalmente de acuerdo y es interesante que mencionas el libro de los Jueces, en el que cada uno hacía lo que le parecía bien ante sus propios ojos. Había un estado de la anarquía moral y de caos en la nación de Israel. Si nos remontamos al libro del Deuteronomio, donde Moisés habló a los padres de esa generación, él les dijo, «el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR uno es. Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza (6:4-5). »

Luego les dijo: “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos.” Escríbelas en tu casa. Escríbelas en todas partes dónde puedas verlas. Habla de ellas cuando se acuesten y cuando se levanten, durante todo el día. (6:6-8, paráfrasis).

Bueno se preguntaran y ¿qué pasó entre esas palabras en Deuteronomio y el libro de los Jueces, donde toda una nación había caído en una anarquía moral? Lo que pasó es que los padres no enseñaron a sus hijos.

Susana: Sí Nancy y es que esto puede suceder en tan solo una generación.

Nancy: Sí, en una generación— cuando los padres se olvidan de enseñar a sus hijos acerca de Dios, entonces los niños se olvidan de Dios. Eso es lo que vemos en Jueces capítulo 2 versículo 10. Que dice: «Se levantó otra generación después de ellos que no conocía al SEÑOR, ni la obra que Él había hecho por Israel. Creo que ese es uno de los versículos más tristes de toda de la Palabra de Dios.

Quiero insertar algo aquí, sé que tenemos una gran cantidad de oyentes que no tienen sus propios hijos, muchas mujeres solteras, mujeres que no son madres ni abuelas. Permítanme decirles que esta es una responsabilidad de todas de nosotras. Estamos unidas en una lucha. Y eso significa que tenemos que orar por los niños de otros, participar en las vidas de los niños de otros, y rogar a Dios para que Él haga lo que sólo Él puede hacer para “conectar los puntos”.

Tú sabes que los padres pueden “hacerlo todo bien”, pero todavía se necesita la gracia de Dios para encender la luz y hacer que esto se haga una realidad en las vidas de tus hijos.

Permíteme volver por un momento a algo que dijiste, Susan, y es que deseas que tu pequeña nieta, Leah, llegue a conocer la salvación en Cristo. Por supuesto, eso es fundamental para su vida aquí en la tierra y para su vida eterna.

Pero también mencionaste un par de veces tu carga por la siguiente generación porque la siguiente generación entienda lo que es la pureza del corazón. Se nos dice en Tito capítulo 2 que las mujeres mayores deben enseñar a las mujeres más jóvenes. Una de las cosas que hay que enseñar en ese círculo es que deben ser puras y que deben tener corazones puros.

Sé que esto ha sido una enorme carga en tu corazón a través de los años. ¿De qué forma te puso Dios esa carga en tu corazón y por qué es tan fuerte?

Susan: Bueno, esto se remonta a una época en que tú y yo estábamos juntas con otras dos esposas de pastores. Tú estabas compartiendo sobre la carga que tenías y sobre tu oración para que Dios levantara una generación contra cultura, y de cómo Aviva Nuestros Corazones podría ser parte de eso. Dios también puso esa misma carga en mi corazón, y yo comencé a orar por eso.

Estábamos hablando sobre recursos que ya estaban en el mercado y que eran «contra-cultural.» Una de las mamás mencionó un pequeño cuento de hadas, una parábola, llamada La princesa y el beso. Ella simplemente estaba compartiendo un poco sobre eso, y sobre cómo enseñaba sobre la pureza. Yo no podía esperar a llegar a casa para comprar ese libro y leérselo a mis nietos. Eran mucho más pequeños en ese entonces.

Pero, cuando yo comencé a leer esa historia descubrí que Dios le había dado a esta pequeña princesa un regalo especial. Sus padres se lo entregaron cuando ella estaba un poco más grande. Lo ilustraron como un resplandor hermoso y dorado, y era el regalo de su primer beso. Era un beso físico, pero fue ilustrado— y daba la ilusión de algo que tenía gran valor.

Después de presentarle el regalo, el rey le da algunas instrucciones. Él le dice: “Sé prudente y guarda tu beso para el hombre con quien te vayas a casar. No se lo des a un desconocido.” Estaba leyendo esta historia y había leído ya tres cuartas partes de ella. Entonces, mi nieto, que en ese momento tenía tan solo cinco años —se sienta en la cama, me mira muy serio y me dice, “¡Pero Abuelita, Ana, que está en mi clase de kindergarten no guardó su beso! Ella me lo dio a mí!”

Nancy: Susan, recuerdo cuando el Señor acababa de poner ese recurso, La princesa y el beso, en tus manos y recuerdo lo emocionada que estabas sobre la reacción de tus nietos; incluso de tu nieto más pequeño que tenía cinco años. Dios puso en tu corazón el deseo de desarrollar un recurso que acompañara ese libro para ayudar a las madres y a las abuelas a dejar estas verdades impresas en la vida de los niños.

Entonces desarrollaste una herramienta complementaria junto a la autora, Jenny Bishop, llamado Lecciones para la vida de la princesa y el beso (que está en inglés solamente). El Señor también ha proporcionado un recurso para los varones.

Susan: Sí así es se trata del El E scudero y el Pergamino . Jenny Bishop, la autora, es una escritora increíble. Ella escribe de una manera parecida a CS Lewis. Ella hizo un trabajo increíble al escribir esta parábola.

En la historia, el farol de la luz más pura ha sido robado del reino. El rey envía a su último caballero en un viaje para recuperar el farol. Ninguno de los caballeros que el rey envió anteriormente en este viaje regresó.

Esa es una imagen increíble de nuestra cultura de hoy —cómo la inocencia no solo ha sido robada de nuestros jóvenes, sino también de nuestra cultura. Tenemos que ir deliberadamente a buscar maneras de recuperar ese camino de pureza en nuestra cultura y para la vida de nuestros hijos —traerlos de nuevo al reino.

Nancy: En Aviva Nuestros Corazones esto nos carga y somos muy intencionales a la hora de producir recursos como estos, y otros más que estamos poniendo a su disposición, para que puedan ser herramientas para las mamás y para las abuelas para hacer lo que hizo esta mujer de Proverbios 31. Ella entrenó a su hijo antes de que él fuera rey —cuando todavía era un niño. Tenemos que enseñar a nuestros hijos a guardar sus corazones, a amar las cosas que son verdaderas, como ser inocentes en cuanto a la maldad, pero sabios acerca de lo que es bueno.

Además, el Señor nos ha dado una visión para usar estos instrumentos y estos recursos, que les sirven a las mujeres como una pista donde correr. Sé que tú has estado involucrada en otras cosas, como son los Clubes de la Princesa y los Clubes del Escudero y el Rollo, para líderes ministeriales y para ayudar a las mujeres que tienen un corazón dispuesto para hacer esto en sus iglesias. Estos recursos solo están disponibles en inglés.

Susan: Bueno, en realidad es proveer a la iglesia, para equipar a los padres, para que los padres a su vez puedan ser capaces de tener una manera sencilla, no amenazante, de aplicar estas verdades y de plantar las semillas en las vidas de sus hijos.

Una de las formas que hemos tratando de hacer esto, simplemente, es simplemente diciendo, “Bueno, mamás, hagan dos lecciones en casa. Y cada vez que les toque la tercera lección reúnanse en un grupo pequeño y de esta manera pueden facilitar la conversación de grupo pequeño de una manera general” —de ninguna manera entrarían allí en detalles que pudieran ser ofensivos. La idea es de estos clubes es enfocarse en la pureza del corazón y de la vida … para tomar estos principios y la historia combinándolo junto con otras actividades, preguntas, y algunos tiempos de artesanía.

Nancy: Es realmente crear un clima positivo de presión de grupo en cuanto a la pureza.

Susan: Sí, y no solo para los niños, sino para los también porque les da fortaleza. Les da el valor a los padres para decir «sí.» Además, ellos aprenden de los otros padres en su interacción. Se sorprenderían de lo que puede salir de todo esto. Creo que una de las cosas que hemos visto es que suelen llevar esto por diez o doce semanas. Las madres y los padres siempre salen diciendo, “No puedo parar aquí. Tengo que seguir haciendo esto”.

Nancy: También estamos viendo a Dios utilizar estos materiales y las ideas del club.

Pero Dios lo está usando también en la vida de estos padres, algunos de los cuales tienen sus propios problemas y su propio equipaje de su pasado, cuando no conocían los caminos de Dios o no siguieron los caminos de Dios. Estamos viendo que Dios realmente también libera algunos de estos padres y madres que están llevando a sus hijos y a sus a hijas a través de recursos como éstos.

Susan: Sí, y yo creo que están encontrando la fortaleza para darse cuenta de que quieren más para sus hijos de lo que recibieron ellos mismos. Y les da el deseo de “Yo voy a invertir en la vida de mis niños. Yo no lo recibí, pero puedo tomar estas herramientas, y puedo tomar estos recursos, y puedo por lo menos plantar estas semillas en la vida de mis hijos. Yo puedo dar”.

Les da la esperanza de que al menos han cubierto algunas áreas con esta información. Ellos les han dado las herramientas para tomar el siguiente paso hacia la edad adulta y abrazar la feminidad bíblica.

Nancy: Al ser tan contra-cultura, encontramos que es útil para las mamás reunirse con otras mamás que tienen este mismo corazón y así poder reunirse y buscar fortaleza al ser muchas —en hacer esto en comunidad con otras .

Una de las maneras en que hemos animado este tipo de comunicación es a través de unas conferencias que se llevan a cabo en los Estados Unidos y que estamos desarrollando y se llaman, las Conferencias «Puras de Corazón». Tuvimos la primera en otoño del año pasado, y estamos en el proceso de lanzar otras.

Susan cuéntanos un poco sobre esa conferencia Puras de Corazón, yo tuve el privilegio de estar allí, y fue realmente una cosa preciosa ver los cientos de madres e hijas reunirse durante todo ese sábado. ¿Cuéntanos un poco como fue? Para aquellos que no estaban allí.

Susan: Bueno es tan difícil describirlo en palabras. Fue una bendición ver a estas madres e hijas unidas y ver a estas chicas jóvenes acurrucadas bajo las alas de sus madres —verlas tener ese tiempo de conexión allí.

Muchas salieron comentando acerca de lo que Dios hizo en sus vidas y en la vida de sus madres. Creo que les dio una visión a las madres que las ayudó a darse cuenta de que deben ser intencionales. Ahora tienen algo con lo que pueden irse a casa y ser capaces de plantar las semillas y continuar en este proceso. Fue tan maravilloso ver a estas madres e hijas unirse.

Nancy: Esa es la carga de estas conferencias, y es la carga de estos recursos. Para nuestros oyentes que quisieran saber más acerca de estos recursos o sobre la posibilidad de asistir a estas conferencias pueden visitar nuestra página AvivaNuestrosCorazones.com. Porque hay un enlace allí que las llevará a más información acerca de estas conferencias y recursos. Recuerden que estas páginas solo están disponibles en inglés.

Eso trae a la mente, un pasaje que he citado antes en Aviva Nuestros Corazones. Pero que quiero simplemente hoy citarlo de nuevo. Creo que es una parte tan importante de nuestra misión y de nuestro ministerio aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Viene del Salmo 78: El salmo donde el salmista dice:

«Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. En parábolas abriré mi boca; hablaré proverbios de la antigüedad, que hemos oído y conocido, y que nuestros padres nos han contado. No lo ocultaremos a sus hijos, sino que contaremos a la generación venidera las alabanzas del SEÑOR, Su poder y las maravillas que hizo. Porque Él estableció un testimonio en Jacob, y puso una ley en Israel, la cual ordenó a nuestros padres que enseñaran a sus hijos; para que la generación venidera lo supiera, aun los hijos que habían de nacer; y éstos se levantaran y lo contaran a sus hijos» (versículos 1 -6).

Entonces, ¿cuántas generaciones están en esta lista? Tres o cuatro o cinco tal vez. Una generación a la siguiente. ¿Por qué?

“Para que ellos pusieran su confianza en Dios, y no se olvidaran de las obras de Dios, sino que guardaran sus mandamientos; y no fueran como sus padres, una generación porfiada y rebelde, generación que no preparó su corazón,y cuyo espíritu no fue fiel a Dios.” (Versículos 7-8).

Entonces, amigas, realmente tenemos una vocación enorme y la responsabilidad no solo de ser fieles a Dios, nosotras mismas, sino de orar y de influir y de compartir la verdad. Pasen ese batón a la siguiente generación. Debemos darnos cuenta de que, en una medida muy importante, realmente tenemos influencia en cuanto a si esa generación siguiente y la siguiente a esa, sean de las que aman al Señor y le obedecen y brillan como luces brillantes para Él o si serán generaciones obstinadas y rebeldes cuyo corazón no es fiel a Dios.

Señor, te doy gracias por aquellos que nos han enseñado tus caminos. Pienso en mi papá en mi mamá, en una bisabuela que oraba y otros que han influido en mi vida y cuyas vidas hicieron el Evangelio creíble y atractivo. Señor, ahora nos acercamos a Ti en nombre de la próxima generación y de la siguiente.

Clamamos a Ti en nombre de nuestros hijos, de nuestros nietos, e incluso los niños que están por nacer. Nosotros decimos: «Oh Señor, ¿danos la sabiduría y la fe y la pureza y el coraje? Ayúdanos a ser intencionales. Ayúdanos a ser valientes y audaces y a no abandonar la causa y decir: «¡Oh, qué trágico es el camino de los niños hoy en día!»

Ayúdanos a no mantenernos al margen o a criticar, sino Señor, a arremangarnos las mangas y a ponernos de rodillas, a clamar a Ti, para apoderarnos de Ti y decir: “Señor, no vamos a soltar hasta que nos des los corazones de estos niños”.

Te pido, Señor, que Tú nos ayudes a utilizar los recursos que nos has dado. Gracias por Susan y por su ministerio y por La princesa y el beso y El escudero y el pergamino , y gracias por Jenny Bishop que escribió esos instrumentos maravillosos. Gracias por los Clubes de princesa y los Clubes del escudero y el rollo que están empezando en todas partes, y por las conferencias Puras de corazón.

Señor, te pedimos que se produzca un movimiento de pureza, de gracia, de feminidad bíblica contra-cultura. Señor, ojalá que seamos capaces, al final de nuestras vidas, de ver la próxima generación y ver que han avanzado espiritualmente más de lo que jamás pudimos haber soñado. Que sean luces brillantes y puras que representen el corazón puro de Jesús para las generaciones futuras. Te lo pedimos en el Nombre de Jesús, Amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries. Y mi mamá es una mujer verdadera.

Todas la Escrituras fueron tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Muerto al Pecado

Alimentemos El Alma

Desatando la Verdad de Dios un día a la vez

Serie: Las lecturas diarias de MacArthur

Muerto al Pecado

John MacArthur

Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez y por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Romanos 6:10

Los cristianos han muerto al pecado. Por tanto, es inconcebible para Pablo que podamos seguir viviendo en el pecado del que fuimos librados por la muerte de Cristo. Solo una mente corrupta usando la lógica pervertida podría argumentar que continuar en pecado magnifica la gracia de Dios. Es evidente que la muerte termina la vida, es igualmente obvio que la muerte al pecado debe poner fin a una vida de continua transgresión.

[ Muerto al pecado ]habla de un hecho histórico que se refiere a nuestra muerta en la muerte de Cristo. Ya que estamos [ en Cristo ] (Romanos 6:11; 8.1) y Él murió en nuestro lugar (Romanos 5.6-8), somos contados como muertos con Él. Por tanto, estamos muertos a la pena y dominio del pecado. La muerte es permanente. La muerte y la vida son incompatible. Así que la persona que ha muerto al pecado no puede seguir viviendo en pecado. Ciertamente podemos cometer pecados, pero no vivimos más en la dimensión del pecado y bajo el dominio del pecado (cp. Romanos 8.2-4). No es solo que no debemos seguir viviendo en pecado continuo, sino que no podemos.

La frase [ los que hemos muerto al pecado ] no describe una clase avanzada de los cristianos. Pablo está hablando aquí de todos los creyentes. Su argumento es que una vida justificada debe ser una vida santificada. Santidad práctica en tanto la obra de Dios como cualquier otro elemento de la redención. Cuando nacemos de nuevo, Dios no solo nos declara justos, sino que también comienza a cultivar la justicia en nuestras vidas. No hay tal cosa como un verdadero convertido a Cristo que es justificado pero que no está siendo santificado.

¿Qué le resulta más difícil acerca de la noción de [ morir al pecado ]?

The Gospel According to the Apostles, pp.113-114 

John MacArthur

 

10/62 – El poder de Dios en acción

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Hasta los confines de la tierra

10/62 – El poder de Dios en acción

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

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Discipulando durante la cuarentena

The Master’s Seminary

Discipulando durante la cuarentena

Joseph Grewe

Durante esta crisis global, muchas actividades de la sociedad se han detenido. Sin embargo, la Gran Comisión de Jesucristo a su Iglesia de «[hacer] discípulos de todas las naciones», sigue vigente «hasta el fin del mundo» (Mt. 28:18–20). Cristo dejó instrucciones claras y precisas. La misión de la Iglesia no se detiene ni se detendrá a pesar de alguna catástrofe o virus global.

La capacitación de la Iglesia

Efesios 4:11–12 afirma que Cristo dio hombres calificados a la Iglesia para ser apóstoles, profetas, evangelistas y, en nuestros tiempos, pastores y maestros, «a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio». Gracias a Dios, aún en medio de la crisis, los pastores y maestros siguen predicando la palabra de Dios con relativa facilidad. Por medio de sermones en Facebook o estudios bíblicos en Zoom, los pastores y maestros siguen cumpliendo con la responsabilidad de capacitar a los santos. Sin embargo, eso no es todo lo que debe hacerse para capacitar a los santos.

La edificación de la Iglesia

En el plan que Cristo dejó, los miembros del cuerpo son capacitados «para la obra del ministerio», es decir, para «la edificación del cuerpo de Cristo» (Ef. 4:12). Pablo subraya la maravillosa realidad que el crecimiento espiritual, marcado por la conformidad de cada miembro de la Iglesia a la imagen de Cristo (4:13), no depende solo de la actividad de los pastores y maestros, sino también de la participación de cada miembro del cuerpo. Van de la mano. La edificación de la Iglesia ocurre también cuando cada miembro «[habla] la verdad en amor» y sirve «conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro» (4:15–16). ¡La edificación de la Iglesia no es la obra de un puñado de hombres, sino de todos funcionando según los dones que el Señor otorga! La implicación es evidente: El trabajo de discipular a hombres y mujeres a la madurez en Cristo (4:13–14) requiere la ardua labor (Col. 1:29) de toda la iglesia aun durante la cuarentena.

La advertencia

Sin embargo, hay un peligro para el creyente: La tentación de acomodarse. El peligro presentado por la crisis es la tentación de dejar que los pastores y maestros hagan todo. Es natural pensar así y acomodarse, particularmente durante una crisis. Temporalmente, la Iglesia no tiene los medios normales de discipulado y ministerio interpersonal que naturalmente se dan al estar juntos. No se puede animar al hermano decaído después del servicio dominical, tampoco se puede aconsejar a la nueva pareja mientras cenan juntos en casa, ni mucho menos tomar un café con el hermano que está luchando con un pecado personal. Sin estas oportunidades habituales, el creyente puede acomodarse por pereza o por una simple falta de costumbre o adaptación, dejando a los pastores y maestros con toda la responsabilidad. Esta manera de pensar y actuar —o de no actuar— debe ser rechazada. El mandato de Cristo es claro, y todo creyente tiene la responsabilidad de edificar a sus hermanos.

El plan de acción

Es necesario y vital que el creyente sea proactivo, sabiendo cuál es su responsabilidad como miembro del cuerpo de Cristo. Ante la imposibilidad de reunirse con otros, el creyente debe recurrir a medios no tradicionales, pero igualmente útiles, para ministrarse mutuamente. No importa cómo. El punto es hacerlo. Presentar a todo hombre completo en Cristo es una tarea ardua (Col. 1:29), y mucho más en las circunstancias actuales. El creyente debe ser intencional en su labor y hacer de sus conversaciones algo más que simplemente hablar de noticias, enfermos, o el virus. Pablo brinda un patrón ejemplar, ya que tiene la misma meta: La edificación del cuerpo «a fin de presentar a todo hombre completo en Cristo» (Col. 1:28). Los principios esbozados por Pablo en Colosenses 1:28 sirven de guía práctica para el creyente en estos momentos.

Proclama a Cristo

En primer lugar, Pablo proclamaba a Cristo para presentar a todo hombre perfecto en Cristo (1:28). El crecimiento del creyente en semejanza a Cristo ocurre al mirar a Cristo y contemplarlo, mientras el Espíritu lo transforma (2 Co. 3:18). Por eso el apóstol hablaba de la supremacía de Cristo (Col. 1:15–19), la obra de Cristo (1:20–22), las riquezas sobreabundantes de Cristo (2:1–3), la suficiencia de Cristo (2:10), y la centralidad de nuestra unión con Cristo en la santificación (2:23–3:10). Si vas a ministrar y edificar a tu hermano en estos días difíciles, comienza con proclamarle a Cristo.

Amonesta

Segundo, Pablo amonestaba a todo hombre (1:28). Esto tiene que ver con aconsejar, advertir e instruir. Tu corazón (Jer. 17:9), el diablo (Jn. 8:44; Ap. 12:9) y el pecado (He. 3:13) son engañosos, y por eso deben «[exhortarse] los unos a los otros cada día […] no sea que alguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado» (3:13). Busca amonestar —aconsejar, advertir e instruir— y ser amonestado de maneras prácticas haciendo preguntas como la siguiente: «¿Con qué pecados estás luchando esta semana?». Tienes que estar listo para abrirte también (Prov. 28:13). Además, sé humilde y amoroso al exhortar a tu hermano.

Enseña con sabiduría

Tercero, Pablo enseñaba con sabiduría (Col. 1:28). Durante esta crisis abundan los recursos en redes sociales; sin embargo, no todo es bueno. Hay mucha falsa enseñanza también. La falsa enseñanza inhibe el crecimiento y madurez (Ef. 4:14). Por eso, en amor y con toda sabiduría, debes corregir a tu hermano cuando caiga en la trampa de falsas enseñanzas y enseñarle la sana doctrina «que de una vez para siempre fue entregada a los santos que de una vez para siempre fue entregada a los santos» (Jud. 3).

La responsabilidad

La responsabilidad es de todos. No te acomodes. Usa tu tiempo diligentemente. No descuides el plan de Cristo para el cuidado y crecimiento de su esposa, la Iglesia. El plan de Cristo involucra a cada creyente ministrando para la edificación del cuerpo; es decir, para «poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo» (Col. 1:28).

Estos son tiempos diferentes, muy particulares y difíciles, pero con una gran oportunidad. Busca comunicarte con tu hermano por teléfono o por medios electrónicos, aún y cuando no sea lo más cómodo o placentero para ti. Cristo te llama a negar tus deseos egoístas o tu comodidad y a sacrificarte para servir a su Iglesia. Obedece gozosamente a tu Señor y busca edificar activamente a tus hermanos. Proclama a Cristo y, en amor, humildad y con toda sabiduría, exhorta y enseña. Al hacer esto, Cristo será glorificado (Jn. 15:8) y su iglesia edificada (Ef. 4:11–16).

Joseph Grewe

Joseph Grewe

Joseph Grewe es oriundo de Spokane, WA. (M.Div. Candidate) y sirve en el ministerio

hispano de Grace Community Church en Los Angeles, CA. Actualmente está terminando

suentrenamiento en The Master´s Seminary para servir como misionero de Grace

Community Church en León, España. Joe, como cariñosamente se le conoce, está

Casado con Hannah desde el 2017, y juntos tienen una hija, Pearl Mae.

Tomado de: The Master’s Seminary Blog

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.tms.edu/es/

La falsa enseñanza adentro y afuera | 3ra parte

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

La falsa enseñanza adentro y afuera | 3ra parte

Sean Michael Lucas

Nota del editor: Esta es la tercera parte del articulo «La falsa enseñanza adentro y afuera«, que es el segundo capítulo en la serie «Falsos maestros«, publicada por la Tabletalk Magazine.

El peligro de afuera

Existen fuerzas culturales que ejercen presión sobre el mensaje y la misión de la iglesia, provocando que se desvíe del camino. Cuando la iglesia comienza a acomodar su mensaje a las normas culturales imperantes, inevitablemente su mensaje se convierte en una falsa enseñanza que aleja a los fieles del evangelio de Jesús.

Para muchas iglesias evangélicas aquí en los Estados Unidos, una forma de falsa enseñanza sería esa especie de evangelio engañoso de “Dios y patria». Tal vez hayas visto esas placas de carros y camisetas que unen la bandera cristiana y la bandera estadounidense, como si estas dos banderas se reforzaran mutuamente y nunca compitieran entre sí. O quizás te has encontrado con iglesias que ven a los Estados Unidos como una «nación redentora», que tiene un papel importante en la profecía o la historia de la redención.

Las presiones de nuestra cultura política conservadora de bautizar a los Estados Unidos como una «nación cristiana», sin ninguna calificación o requisito, en realidad representan una forma de falsa enseñanza. El reino de Dios no se identifica con ningún orden político o estado-nación, sino que es juez sobre todos ellos. Después de todo, el gobierno y el reinado de Dios son la roca que aplasta a las naciones y llena el mundo (Dan 2:44-45). Los reinos de este mundo se convertirán en los reinos de nuestro Dios y de Su Cristo (Ap 11:15). No hacer distinción entre el reino de Dios y nuestro país es una forma de falsa enseñanza.

Otro género de falsa enseñanza que está «allá afuera» es una forma de enseñanza tipo “familiares y amigos”: uno que le da preferencia a una raza o color de piel sobre otras razas o etnias. Algunos evangélicos reformados han argumentado que la ley de Dios requiere la separación de las razas y una lealtad primaria a la herencia étnica propia. Si bien tal enseñanza se basa en motivos bíblicos muy inestables, esto no le impide a muchos que con el motivo de tener familias sólidas aceptan una forma de falsa enseñanza que se opone al mensaje general de la Biblia: que la cruz de Jesús derrumba el muro divisorio entre las razas para hacer una nueva humanidad en Él (Efe 2:14-16).

Estas dos primeras formas de falsa enseñanza en nuestra cultura tienen una orientación más «derechista». Pero, por supuesto, hay tensiones peligrosas desde el otro lado que buscan cambiar la enseñanza de la iglesia. A medida que nuestra cultura promueve la legitimidad de los matrimonios homosexuales, el cambio de sexo y otros estilos de vida y creencias alternativos, aumenta la presión sobre las iglesias evangélicas para que acomoden el mensaje bíblico. Algunos evangélicos profesantes argumentan que Jesús nunca habló de la homosexualidad, por lo que es un tema abierto para los cristianos; otros aceptan la afirmación o creencia errónea de que el apóstol Pablo no tenía en mente matrimonios homosexuales «monógamos» cuando escribió Romanos 1. Algunas iglesias, por otro lado, no abrazan tales puntos de vista, pero nunca hablan de ellos tampoco. Sin embargo, al permanecer en silencio sobre temas relacionados con la homosexualidad o el cambio de sexo, estas iglesias dejan la puerta abierta para que sus feligreses tracen su propio camino, fuera de la sabiduría bíblica disponible sobre estos temas.

Hay mucho que los pastores y maestros evangélicos pueden y deben decir acerca de la belleza y excelencia del amor sexual dentro de los límites del matrimonio bíblico.

Ese es especialmente el caso con respecto a otras premisas culturales relacionadas con la sexualidad. Fue impactante para mí cuando un maestro de Biblia en una escuela cristiana me dijo en una ocasión que tal vez el 60 por ciento de sus estudiantes de secundaria creía que la convivencia antes del matrimonio es una forma aceptable de resolver la «compatibilidad». Por supuesto, sus iglesias no les enseñaban eso explícitamente, pero no les estaban enseñando nada sobre sexualidad más allá de un simple (y básicamente negativo) mensaje de abstinencia. Hay mucho más que los pastores y maestros evangélicos pueden y deben decir acerca de la belleza y excelencia del amor sexual dentro de los límites del matrimonio bíblico, pero a menudo nuestros jóvenes son dejados a la deriva, navegando las aguas de esta sociedad con las premisas básicas de la cultura.

Al final, sin embargo, el peligro más importante que nos presenta nuestra cultura es su constante ritmo de autonomía. Como occidentales, suponemos que somos individuos autosuficientes y autodeterminantes, y que podemos crear nuestras propias identidades y nuestro propio futuro. Como resultado, asumimos que nadie realmente tiene el derecho de decirnos cómo usar nuestros cuerpos o incluso pedirnos cuentas. Y así, en áreas de la sexualidad, definimos nuestras propias prácticas sexuales o de género; en áreas de concepción, racionalizamos el aborto; en las áreas de matrimonio, justificamos el divorcio fácil, el adulterio, el matrimonio abierto o el poliamor.

Pero esta autonomía también se desarrolla de otras maneras. Debido a que nosotros mismos determinamos lo que somos y nuestro destino, no hay un Dios que pueda o que en verdad pudiera enviar personas al infierno. De hecho, de todos modos no existe una verdadera religión; todas las religiones son simplemente medios privados por los cuales podemos funcionar en este mundo. Hacer proselitismo (predicar el evangelio y el peligro del infierno) no solo es de mala educación, sino que es una mala política ya que contradice la autonomía fundamental que cada uno de nosotros tiene para elegir nuestros propios caminos. Desde el jardín del Edén, seguimos la promesa del enemigo: «Serás como Dios», y hacemos la pregunta del enemigo: «¿En verdad ha dicho Dios eso?»

Si bien las formas de autonomía de nuestra cultura pueden no encontrar su camino directamente en una iglesia evangélica local, eso no significa que estemos libres de las tentaciones de la autonomía. Cuando las personas se rehúsan a unirse a una iglesia local que cree en la Biblia porque quieren permanecer independientes, esa es una forma de autonomía peligrosa, una que está alineada con las premisas fundamentales de nuestra cultura. Cuando otros huyen de sus iglesias en lugar de someterse al gobierno y la disciplina de la iglesia, eso también es obra de la autonomía. Cuando pastores o ancianos mantienen una reunión secuestrada con «su visión» para la iglesia en lugar de someterse a los demás hermanos, ese es un ejemplo de la peligrosa autonomía de nuestra cultura en acción.

Cuando fallamos en reconocer y señalar estos peligros culturales, o cuando nos acomodamos o conformamos, nuestra cultura—cualquiera que sea su forma—termina corrompiendo el mensaje de la iglesia y llevándonos a la falsa enseñanza. Como pastores y ancianos, tenemos que ser conscientes de la manera en que nuestra enseñanza y predicación pueden llegar a ser culturalmente prisioneras de derecha o de izquierda, porque almas preciosas están en juego.

Nota del editor: En la cuarta y última parte de este articulo, “La falsa enseñanza adentro y afuera”, veremos como la única esperanza de preservarnos a nosotros mismos y a nuestros feligreses es a través de la enseñanza y predicación fiel de todo el consejo de Dios.
Este articulo fue publicado originalmente en la Tabletalk Magazine. Lo hemos dividimos en 4 partes para facilitar la lectura:
1ra parte: Introducción
2da parte: El peligro de adentro
3ra parte: El peligro de afuera
4ta parte: Pastoreando con la Palabra
Sean Michael Lucas

Sean Michael Lucas

El Dr. Sean Michael Lucas es pastor principal de Independent Presbyterian Church en Memphis, Tennessee, y profesor principal de Historia de la Iglesia en el Reformed Theological Seminary.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

26/27 – El fruto de sus manos

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

26/27 – El fruto de sus manos

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/el-fruto-de-sus-manos/

Lo que decidimos hoy puede afectar de muchas formas la forma en que viviremos en el futuro. Aquí tenemos a Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: En muchos momentos de la vida, nos aferramos a ella: mis derechos, mi tiempo, mi privacidad, mi paz mental, mi espacio. Si hoy vivimos vidas egoístas, cosecharemos el fruto de nuestras manos.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Durante las últimas semanas, Nancy nos ha enseñado sobre la mujer de Proverbios 31. Esta mujer es ahorrativa, inteligente, una mujer de negocios sabia que trabaja en su casa y concentra su energía en la familia. Aquí tenemos a Nancy con la serie titulada La m ujer c ontra-cultura .

Nancy: ¿No te alegra que Dios nos haya dado un patrón a seguir en las Escrituras? Algunas de ustedes cosen y sé que hay gente que puede coser sin utilizar un patrón. Pero a nosotras, las que no tenemos ese tipo de habilidad o de experiencia, nos ayuda mucho tener un patrón, algo que podamos ver, trazar, seguir y que nos permita medir nuestro progreso.

En Proverbios 31 tenemos el patrón que Dios diseñó para la mujer en su creación. Durante esta serie, hemos dicho una y otra vez que no son todas las habilidades domésticas y las cosas que esta mujer puede hacer las que la hacen una gran mujer. Es su amor a Dios y hacia los demás. En realidad, es un retrato del Señor Jesús y en última instancia todas estamos llamados a ser como Él.

Ahora, quiero decirte esto: Si tú eres hija de Dios, hacia allí es hacia donde te diriges. Lo que hemos estudiado, la mujer que hemos visto, la mujer que teme a Dios y cómo esa relación con Dios se despliega en la práctica, en su vida diaria, ahí es donde queremos llegar. Dios nos moldea. Y si tú eres hija de Dios, él se comprometió a llevarte por este proceso y no dejará de hacerlo hasta que termine Su obra. Ya sea en mi vida o en la tuya, Él se comprometió a conformarnos a la imagen de su Hijo Jesucristo.

Podemos cooperar con Él en ese proceso o podemos hacer lo que muchas veces hacemos, resistirnos, patalear y rechistar en el camino. Pero si le perteneces a Cristo, es allí hacia donde te diriges. Sería mucho mejor cooperar con el Señor, permitirle que haga las cosas a Su manera, que nos moldee conforme a Su voluntad, a Su patrón y a Sus propósitos.

Ahora bien, quisiera hacer un pequeño paréntesis en esta sesión antes de llegar al último versículo para hablar de cómo responder a un pasaje como Proverbios 31. Lo que voy a decir en realidad se aplica a cualquier pasaje confrontador que leas en la Palabra de Dios. En cualquier pasaje que da convicción de pecado. Que establece un estándar que está muy por encima de lo que podemos hacer naturalmente.

Esta mañana cuando abrí la Palabra de Dios, Dios habló a mi corazón sobre un asunto en particular. Sentí convicción de que mi vida no llenaba los estándares de lo que yo estaba leyendo. Cuando Dios nos da convicción de pecado, podemos responder de diferentes maneras. Las voy a clasificar en tres categorías y luego las voy a relacionar con el pasaje de Proverbios 31. Quizás tú las puedas aplicar a otras áreas en las que Dios te ha hablado a ti.

La primera respuesta a un pasaje de las Escrituras que nos reta es a rechazarlo. Muchas veces es así cuando se trata de pasajes como Proverbios 31. Esta mujer virtuosa tiene todas las cualidades de la santidad y es un retrato increíble de lo que significa ser una mujer de Dios. Muy a menudo, lo primero que hacemos al ver ese retrato es rechazarlo.

Lo que el mundo dice es: «No me gusta». Muchos supuestos creyentes, creyentes profesantes que asisten a la iglesia hoy, ven el retrato que Dios pinta de lo que es una mujer a través de todas las Escrituras, como lo hace en Proverbios 31 y dicen «Eso está pasado de moda». Nuestra cultura nos ha programado (si tienes menos de 50 años de seguro que te han programado durante toda la vida). El aire que respiramos nos lleva a rechazar ese retrato.

El retrato de Proverbios 31 de lo que significa ser una mujer de Dios, una mujer piadosa contradice los conceptos modernos. Va en contra de la corriente de toda nuestra cultura, en contra de la dirección en la que va nuestra sociedad, incluyendo, aunque no me guste decirlo, la dirección de muchos en la iglesia hoy.

Yo estoy asumiendo que si escuchas esta serie sobre Proverbios 31 es porque no estás dispuesta a rechazar este retrato. Si lo has rechazado, quiero que sepas que se trata de una batalla perdida. Si tú eres hija de Dios, al final este es el plan que Dios tiene para tu vida.

Pero también podemos caer en una segunda trampa. No rechazamos el retrato de plano. Lo que hacemos es decir: «Voy a ser como esa mujer aunque me cueste la vida». Comenzamos a hacer, a luchar y a tratar de alcanzarlo mientras nos decimos a nosotras mismas: «Quiero ser una buena cristiana. Quiero ser una mujer piadosa.»

Una mujer me dijo anoche que se convirtió al Cristianismo cuando era una joven esposa y estaba decidida a ser la esposa modelo. Se iba a someter a su marido, iba a ser humilde y a tener un espíritu apacible. Me dijo, «me fui a casa y traté y traté». Pero dos semanas después, podíamos verle en la cara que estaba agotada. Y ella me dijo: «Me di cuenta de que no podía hacerlo.»

Permíteme decirte que en el momento en que te das cuenta de que no puedes hacer por ti misma lo que Dios te ha llamado a hacer, acabas de hacer uno de los más grandes descubrimientos de tu vida. Allí es donde comienza la victoria.

Pero luchamos y batallamos por hacerlo, y para eso es que vamos al monte Sinaí. ¿Recuerdas lo que sucedió en el Monte Sinaí en el libro de Éxodo? Allí fue donde Dios dio la Ley. Dijo que no la íbamos a poder cumplir. Pero el pueblo dijo «No, la cumpliremos» (ver Éxodo 24:3). ¿Sabes de qué se trata el resto del Antiguo Testamento? De probar que ellos no podían cumplir la ley, que Dios tenía razón.

Dios nos dio la ley sabiendo que no la podríamos cumplir, pero nos la dio para demostrarnos que no la podíamos cumplir, que no podíamos llenar los estándares de Dios. El propósito de la Ley es que nos veamos a nosotras mismas fracasadas. La palabra chapada a la antigua que se usa para describir esto es pecadores… Para apuntarnos a Cristo, quien es el único que puede cumplir la ley. Cristo es la única persona que haya vivido que pudo cumplir la justicia de la ley de Dios. El propósito de la Ley es llevarnos a Cristo, ayudarnos a ver nuestra condición de impotencia.

El propósito de Proverbios 31 no es que nos vayamos de aquí y digamos: «Voy a ser esa mujer piadosa. Sé que puedo hacerlo. Sé que puedo hacerlo». Y por supuesto, ya para las diez de la mañana, fracasamos. El propósito de este retrato es, en parte, ayudarnos a ver que no podemos cumplirlo, que no podemos llenar esos estándares.

Es un día glorioso cuando venimos delante de la presencia del Señor y decimos «Señor, no puedo ser la mujer que me pides que sea. No Puedo». Pablo dijo en el Nuevo Testamento, en el libro de Romanos, «Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno.» (Romanos 7:18). No puedo ser esa persona en mis propias fuerzas.

Así que puedes rechazar el retrato, o puedes luchar para lograrlo en tus propias fuerzas. Puedes ir al Monte Sinaí y vivir allí y crujir los dientes, apretarte los cinturones y decir: «Voy a ser esa mujer». Te sentirás exhausta del esfuerzo y cansarás a los demás también. Serás una cristiana tensa y nerviosa.

Pero aquí tenemos la tercera alternativa: No el Monte Sinaí, sino el Monte Calvario. Ve al lugar donde recibes la gracia de Dios. Ve al Calvario y di: «Señor, no puedo ser esa mujer, pero sé que tú vives en mi. No soy yo quien vive en mí, sino que Cristo vive en mí. La vida que ahora vivo [Gálatas 2:20], no la vivo sola, sino por el poder de Cristo que vive en mí. Así que Señor, sé tú en mí lo que yo nunca podría ser si me apartara de ti».

Es una vida de fe; es una vida de dependencia, no de luchar y luchar, sino de decir: “No puedo hacer esto; pero Jesús, se tú en mí. No puedo amar a mi esposo. No puedo amar a estos niños. No puedo tener un espíritu industrioso, trabajador, diligente. Me voy a desgastar de tanto esfuerzo. No puedo hablar palabras bondadosas y sabias todo el tiempo. La lengua se escapa de mi control. Si me dejas, Señor, va a ser muy desagradable vivir conmigo. Pero Señor, yo sé que Tú vives en mí y que puedes hacer esta obra en mí y a través de mí. Y por fe, quiero que Tú vivas esa vida en mí. Lléname de tu Espíritu Santo y se en mí y a través de mí lo que yo nunca podría ser”.

Eso es lo que significa creer y recibir y vivir el Evangelio. El Evangelio no es algo que necesitaste solo hace 23 años cuando te convertiste. Es algo que necesitas hoy para vivir como una mujer de Dios. Es la suficiencia del sacrificio de Cristo en la cruz por mí. Significa que la obra está terminada. Que no tengo que luchar. No tengo que batallar. Porque el precio ha sido pagado por mi pecado. Ahora vive en mí para cumplir la justicia de Su ley.

Así que este pasaje es un llamado, como lo es toda la Palabra de Dios, a caminar en dependencia del poder del Espíritu Santo. Y quizás dirás, “¿Significa eso que no voy a volver a caer en lo mismo?” No, porque tendemos o a volver al Monte Sinaí para tratar de lograrlo en nuestras propias fuerzas o tendemos a rechazar el retrato.

Pero cuando te des cuenta de que estás rechazando el retrato que nos pinta la ley de Dios o que has vuelto a caer en el ciclo de luchar y luchar para lograrlo, detente, para. Ve tranquila ante el Señor y dile: “Señor, lo siento mucho. Me arrepiento de tratar de lograr esto por mí misma”. Es igual de pecaminoso tratar de lograrlo por ti misma que rechazar el retrato, porque de cualquier manera, estás tratando de lograrlo separada de Cristo. Lo que no proviene de fe es pecado.

Annamarie: Nancy Leigh DeMoss volverá en unos momentos para impartirnos la segunda mitad del estudio de hoy. Es parte de un estudio profundo de Proverbios 31. Quizás te gustó lo que acabas de oír y te sientes decepcionada al descubrir que este estudio versículo, ya se encuentra en el último versículo y que te perdiste gran parte de esta enseñanza tan práctica.

Bueno, no te preocupes. Puedes escuchar los audios de esta serie completa al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

Volvamos con Nancy para oír el tan esperado versículo final de Proverbios 31.

Nancy: Hemos visto que en el último párrafo de Proverbios 31 está la idea de que recibiremos una recompensa. “Sus hijos se levantan y la llaman bienaventurada”. Las vidas de sus hijos reflejan que ella ha invertido su corazón en ellos y en su hogar. Su esposo la alaba. Dice: “Muchas mujeres han obrado con nobleza, pero tú las superas a todas” (versículo 29).

Dijimos que al final, quizás tu recompensa no venga de ningún hombre ni de tus hijos. Pero más allá, el Señor te dirá “bien, sierva buena y fiel”. En eso es que nos concentraremos en este último versículo.

Comencemos en el versículo 30 de Proverbios 31: “Engañosa es la gracia y vana la belleza”, es decir la belleza externa, la belleza física, “pero la mujer que teme al Señor, ésa será alabada”. Hay una recompensa. El resultado de esta forma de vida hace que valga la pena todo lo que tengas que sufrir aquí. “Esa será alabada”. Versículo 31: “Dadle el fruto de sus manos, y que sus obras la alaben en las puertas” (Proverbios 31:30–31).

Ahora, aquí tenemos un pasaje, Proverbios capítulo 31, que al principio nos permite ver las cosas que esta mujer hace, todas las habilidades que tiene, todas las maneras en que demuestra su compromiso con su familia. Podemos sentirnos agobiadas por todo lo que hay que hacer para ser una mujer de Dios. Vimos algunas de esas características durante las últimas semanas de esta serie.

Vimos que es digna de confianza, leal, confiable, diligente, trabajadora, industriosa. Ella no es ociosa, no pierde tiempo, es una mujer que trabaja con entusiasmo. Vimos que trabaja con sus manos voluntariamente y con entusiasmo. Trabaja por largas horas. Se levanta temprano, tiene un espíritu de servicio, es una mujer práctica. Llena las necesidades prácticas y físicas de su familia, de ropa, de comida.

Se encarga de los asuntos diarios, es ahorrativa; sabe administrar el dinero y los recursos que su esposo le provee a través de su trabajo; sabe lo que es la calidad; reconoce cuando algo es una ganga (Y algunas de ustedes dirán: «Bueno, si ese es uno de los requisitos, ¡definitivamente yo soy una mujer virtuosa!».)

Es una mujer compasiva, generosa, tiene un corazón dispuesto a ayudar al pobre y al necesitado, actúa con misericordia, extiende su mano a los pobres. Es una mujer que piensa y planifica, anticipa las necesidades de su familia. Está preparada para llenar sus necesidades futuras.

Su carácter, según vimos en la segunda mitad de este capítulo, aumenta la buena reputación de su esposo fuera del hogar: los demás piensan mejor de él porque tiene una buena esposa en casa. Ella es habilidosa y ha desarrollado esas habilidades. No nació sabiendo cómo hacer todas esas cosas. Ha desarrollado las destrezas que necesita para servir a su familia con eficacia.

Hemos visto su corazón, que siente reverencia por el Señor, que teme al Señor, que tiene una mentalidad espiritual. Hemos visto sus prioridades: que da prioridad a las necesidades y a los deseos de su familia y de las personas que la rodean. Pone las necesidades de los demás por encima de las suyas. Hemos visto cómo habla, su lengua, sus palabras, que dice palabras llenas de bondad y sabiduría, que está al tanto de las necesidades de su familia y de las condiciones de su hogar. Ella vigila cómo marcha su casa.

Es toda una lista y puede ser un poco abrumadora, ¿no es así? Pero lo que ves es la obra de sus manos. Es una inversión que hace durante toda una vida y ahora las Escrituras dicen: “Dadle el fruto de sus manos, y que sus obras la alaben en las puertas”.

¿Cuáles son sus propias obras? ¿Qué ha hecho con sus manos? Es la lista que acabamos de leer. Son las cosas que hemos estado viendo en este pasaje. Y puedes leer todas esas cosas y decir: Pero «Parece un estilo de vida muy sacrificado. Esta mujer no tenía vida propia». ¿Sabes lo que dijo Jesús? «El que ama su vida, la perderá». Esta es una mujer que entiende la paradoja de los caminos de Cristo. Si entregas tu vida, te la devolverán. Tienes que estar dispuesta a renunciar a ella para tenerla verdaderamente (ver Juan 12:25).

Hoy día, muchas mujeres, y muchas veces en nuestras vidas, nos aferramos a nuestros derechos: mi tiempo, mi privacidad, mi paz mental, mi espacio. Nos autoprotegemos, buscamos lo propio y entonces, ¿qué sucede? Nos quedamos solas y nos sentimos miserables. Relaciones rotas, hogares rotos, nadie que nos cuide en la vejez, vemos que eso sucede mucho con las personas mayores hoy.

Si vivimos hoy vidas egoístas, cosecharemos el fruto de nuestras manos. A largo plazo, tendremos que vivir con nuestras propias obras. Esta mujer no es egoísta, Es bondadosa, abnegada, servicial, sacrificial, pero cuando lees este pasaje, no hay ni una sola señal de que esta mujer se sienta miserable. ¡Solo mírala! Tiene ropa buena; come bien. Tiene un esposo que está loco por ella. Él se jacta de ella con sus amigos. Tiene hijos que se levantan y la llaman bienaventurada. ¿Quién puede pedir más? Pero ella renunció a su vida y será alabada.

Permíteme decir, por cierto, que cosechamos lo que sembramos. Esta mujer cosechó lo que había sembrado durante toda una vida de temer al Señor y vivir conforme a dicho temor. Pero el principio del libro de Proverbios nos habla sobre otro tipo de semilla que podemos sembrar. En Proverbios capítulo uno, leemos, comenzando en el versículo 29, “porque odiaron el conocimiento, y no escogieron el temor del SEÑOR”. Proverbios 31 dice que esta mujer escogió el temor del Señor.

Pero Proverbios capítulo uno dice que algunas personas no eligen el temor del Señor. “Ni quieren aceptar su consejo, y desprecian toda su reprensión”. Aquí habla la Sabiduría y el Señor habla, y Él dice que aquellos que no aceptan su consejo, que no aceptan su instrucción, ni escogen el temor del Señor, versículo 31, “comerán del fruto de su conducta, y de sus propias artimañas se hartarán” (Proverbios 1:29-31).

Permítanme decirles que de una forma u otra, comeremos el fruto de nuestra conducta o de lo que hagamos con nuestras manos. La persona simple, Proverbios capítulo uno, no presta atención al consejo de Dios, no acepta el retrato que Dios nos ha dado de lo que significa ser una mujer piadosa, rechaza el temor del Señor y comerá el fruto de sus propias manos, el fruto de sus obras.

Nuestras familias están cayéndose a pedazos, nuestras finanzas están cayéndose a pedazos, nuestra salud está cayéndose a pedazos y en muchos casos, es porque hemos rechazado el consejo de Dios en nuestras vidas. Cosechamos el fruto de nuestras propias manos.

Pero al final de Proverbios, tenemos el retrato de una mujer sabia. Ella escoge el temor del Señor. Acepta los caminos de Dios. Acepta el consejo de Dios. Acepta el conocimiento de los caminos de Dios. Ella entrega su vida. No se aferra a ella. Renuncia a ella por Cristo y por los demás y ¿cuál es el resultado? “Dadle el fruto de sus manos, y que sus obras la alaben en las puertas”.

H.A. Ironside fue un maestro bíblico maravilloso de hace mucho tiempo. En su comentario sobre el libro de Proverbios, cierra esta porción diciendo que en este último versículo de Proverbios 31, “Hay más de una pista de lo que espera a los cristianos cuando se presenten ante el tribunal de Cristo”. Permítanme decirles que si solo les interesa esto a corto plazo, no recibirán el salario a tiempo. Se darán por vencidas. Se sentirán desalentadas.

Así que, Ironside dice que fijemos la vista en lo que nos espera cuando nos encontremos ante el tribunal de Cristo. Mira hacia el final del camino Él dice: “Cuando la bruma de la tierra haya desaparecido para siempre, una mujer como esta”, el tipo de mujer del que hemos venido hablando en Proverbios 31, “ese tipo de mujer comparecerá ante la misma presencia del Señor con gozo y llevará sus espigas consigo”. A sus pies, echará el fruto de sus manos y las obras realizadas a través de Su gracia para que Cristo las vea todas. Cuán dulce será oír sus palabras de aprobación a las puertas del cielo”. 1

Permíteme decir que aunque nunca hayas oído palabras de aprobación de la boca de un hombre de este lado del cielo, si vives tu vida de esta forma por el poder del Espíritu Santo, un día oirás esas palabras de aprobación en las puertas del cielo, “Bien, siervo bueno y fiel. Entra en el gozo de tu Señor” (Mateo 25:23).

Ironside continúa diciendo, «En ese momento, ¿quién lamentará los días laboriosos y las noches de vigilia? ¿Quién intercambiará entonces el sendero y la porción de los santos, con todas sus responsabilidades y privilegios, por una vida fácil y por el disfrute descuidado de unas cuantas horas pasajeras en la tierra? Nadie. Con la vista puesta en esa hora sagrada cuando todas nuestras obras serán inspeccionadas por Aquél quien es dueño de nuestros más profundos afectos, aferrémonos a Cristo con propósito y de todo corazón. Aferrémonos a Su fiel Palabra, no neguemos Su Nombre, mientras esperamos Su regreso.

Annamarie: Nancy Leigh DeMoss volverá en un momento a orar. Acaba de terminar de enseñar el último versículo de Proverbios 31. Antes de estudiar este material con Nancy, sabía que este capítulo contenía mucha información importante para las mujeres, pero no me daba cuenta de lo práctico que sería ni del alcance que tendría. Dios ha estado trabajando en las vidas de las mujeres durante la serie La mujer contra-cultura .

¿Cómo ha obrado Dios en tu propia vida a través de esta serie? ¿Qué cosas te ha mostrado Dios? ¿Por qué no lo compartes con nosotros? Te animamos a escribirnos a info@avivanuestroscorazones.com con tu testimonio de cómo Dios ha usado esta serie para edificar o confrontar tu vida.

Aquí está Nancy para cerrar en oración.

Nancy: ¡Gracias, Padre, por la promesa de la recompensa que nos espera y la verdadera recompensa de la fidelidad aquí en la tierra es que tú te complacerás en nosotras en el cielo! Que tendremos algo que ofrecerte a Ti de verdadero valor, vidas entregadas a Tu servicio por amor y devoción a Ti. Tendremos algo que darte para expresar ese amor. Queremos que te complazcas en nosotras así que Señor, ayúdanos a escoger hoy entregar nuestras vidas, ofrecernos como sacrificio vivo, que cuando estemos delante de ti ante las puertas del cielo en ese día final, podamos oírte decir: «Bien, buena sierva y fiel.» En el Nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

1 H. A. Ironside, Proverbios (Neptune, NJ: Loizeaux, 1995), 273.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Job

Jueves 23 Abril

Yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. Oye, te ruego, y hablaré; te preguntaré, y tú me enseñarás. De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.

Job 42:3-5

Job

La historia de Job, relatada en la Biblia en el libro que lleva su nombre, es extraña. Era un hombre de una conducta ejemplar, recto, generoso y lleno de compasión por los pobres. También era “temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 2:3). Y súbitamente perdió no solo todos sus bienes, sino también a sus hijos y su salud. A todos estos sufrimientos se añadieron los causados por las insinuaciones y las acusaciones de sus amigos.

Hoy nuestras palabras también pueden ser habladurías para los que sufren. ¡Cuántas palabras se dicen para romper el silencio! Job, herido en su espíritu, proclamaba su inocencia en medio de sus desgracias. Sus amigos le repetían: Dios te castigó porque lo mereces, pues Dios recompensa a los buenos y castiga a los malos. Job rechazó esta visión de las cosas. Él no solo no había cometido una falta particular, sino que también constató que otros justos sufren (cap. 12:4), y que mucha gente mala tiene una vida próspera (cap. 12:6; 21:7-15).

Job sabía que Dios existe y trataba de obedecerle. Entonces, ¿por qué recibió este mal, este sufrimiento? ¿Por qué Dios se mantuvo en silencio? Job interpeló a Dios y le pidió que le mostrara el porqué de esta situación. Dios respondió personalmente a Job y le mostró que Él, el Creador, se ocupa de cada una de sus criaturas. Job lo conoció más de cerca y experimentó que Dios “es muy misericordioso y compasivo” (Santiago 5:11). A veces Dios guarda silencio, pero no está ausente en nuestros días sombríos. ¡A veces hay que callar para conocerlo mejor!

Isaías 34 – 2 Pedro 3 – Salmo 47 – Proverbios 14:9-10

Imita a tu Padre celestial

Grace en Español

Imita a tu Padre celestial

Josías Grauman

Josías Grauman

Josías es licenciado en idiomas bíblicos por The Master’s University y con Maestría en Divinidad por The Master’s Seminary. Sirvió durante cinco años como capellán del Hospital General de Los Angeles (California), y sirvió como misionero por dos años en la Ciudad de México. En la actualidad , está encomendado como anciano de la iglesia Grace Community Church donde sirviendo en el ministerio hispano. Josías y su esposa Cristal tienen tres hijos.

 

61/63 – La Providencia Divina en la Sepultura de Jesús | Marcos 15:42-47

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

61/63 – La Providencia Divina en la Sepultura de Jesús | Marcos 15:42-47

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

¿Qué significa ser LLENO del ESPÍRITU?

Teología Express

¿Qué significa ser LLENO del ESPÍRITU?

Paul Washer

Paul Washer es maestro en la iglesia Christ Church, en Virginia (EUA) y además es el fundador-director de «HeartCry Missionary Society» internacionalmente. Para más información pueden consultar nuestra web:
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¿Qué significa ser lleno del Espíritu?
Ser lleno del Espíritu Santo

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Música: Samuel Barceló – Vida Eterna (CD Vida Eterna)

Dios les bendiga. Soli Deo Gloria