Dios ordena

Martes 18 Agosto
El que cree en el Hijo (de Dios) tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan.
Dios ordena

Dios no solo nos creó, sino que lo hizo con el deseo de tener comunión con nosotros. Ahora bien, todos nosotros hemos vivido alejados de él, hemos tomado decisiones sin preocuparnos por lo que él piensa, hemos hecho cosas que nuestra conciencia reprueba, hemos lastimado a nuestro prójimo. Al hecho de vivir así sin él, Dios lo llama “desobediencia”, “pecado”; esto nos separa de Dios, y hace de todos nosotros seres culpables.

Dios ordena arrepentirse, es decir, reconocer nuestro estado delante de él, con una verdadera contrición y el deseo de cambiar de vida. Él también advierte que su paciencia tiene límites, un día juzgará al mundo. Entonces cada uno tendrá que rendir cuentas individualmente de lo que haya hecho de su vida, nadie tendrá excusas. Nadie podrá justificarse. Toda boca se cerrará (Romanos 3:19; Apocalipsis 20:12).

Pero Dios no quiere dejarnos en este estado desesperado. En lugar de ser nuestro juez un día, nos propone ser nuestro Salvador desde ahora. Porque él nos ama, a pesar de nuestra rebeldía o indiferencia. Nos amó incluso al punto de hallar él mismo el medio de reconciliarnos con él. Castigó a su Hijo, Jesucristo, hombre sin pecado, en nuestro lugar, para no tener que castigar nunca al que cree en él. Este es el Evangelio, la verdadera “buena nueva” anunciada a cada uno, de parte de Dios. A cada uno, por lo tanto a usted también.

Entre los rieles

Lunes 17 Agosto
Así ha dicho el Señor…: Clama a mí, y yo te responderé.
Así reconoceré mis ovejas… Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil.
Entre los rieles
Testimonio

«Hacía poco tiempo me había casado, sin embargo había conservado la costumbre de salir de fiesta con amigos en la noche. En una de esas noches de borrachera estaba tan ebrio que volví a la casa caminando sobre el ferrocarril. En ese estado tropecé y caí entre los rieles, y allí me quedé dormido. Un tren pasó sobre mí y me hirió gravemente. Es un milagro que no esté muerto, pero mi columna vertebral sufrió terribles daños, y nunca más podré caminar bien. Pasé muchos meses en el hospital, luego mi mujer me cuidó en la casa con gran abnegación.

Una mañana, mientras me preguntaba una vez más qué sentido tenía mi vida, escuché en la radio un mensaje cristiano que hablaba de la gracia de Dios ofrecida a todos los hombres. Era exactamente lo que yo necesitaba. Era muy consciente de todas mis faltas. Así, cuando escuché hablar de gracia y de perdón, me puse a llorar por mis pecados. Entonces acepté a Jesucristo como mi Salvador, y él me dio el regalo de la vida eterna».

Carlos

Carlos vivió con su esposa y su hija en condiciones materiales difíciles. Se regocijaba mucho al recibir visitas de creyentes en la fe en su humilde hogar. En sus horas de soledad, estudiaba otras lenguas leyendo con mucha atención la Biblia en estos idiomas. Esos esfuerzos le permitieron mantener correspondencia espiritual con personas de otros países. Hace unos años, el Señor le recogió en el cielo, donde no hay más dolor, enfermedad, ni discapacidad.

35/62 – Jesús es el Evangelio

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Hasta los confines de la tierra

35/62 – Jesús es el Evangelio

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

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Acción divina

Domingo 16 Agosto
Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados
Acción divina

Cristianos, para comprender y vivir el versículo citado hoy, volvamos a leerlo cuidadosamente.

–Sabemos: no es una suposición ni un deseo, sino una certeza concerniente al amor de Dios.

–que a los que aman a Dios: Dios ama a todos los hombres, pero esta promesa se dirige especialmente a los que lo conocen como Padre, a los que lo aman.

–todas las cosas: nuestra vida y las diversas situaciones en las cuales estamos involucrados no son el resultado del azar, puesto que nuestro gran Dios domina sobre todas esas cosas (1 Crónicas 29:12).

–les ayudan: por la maravillosa providencia divina todo encaja o se entremezcla para cumplir Su voluntad perfecta. No hay ningún acto aislado. Los acontecimientos de nuestra vida obran en conjunto para el cumplimiento del plan de Dios.

–a bien: muchas iniciativas de nuestro mundo civilizado son contrarias a la voluntad de Dios, pero él conduce todas las circunstancias de la vida para el bien de los suyos. Los objetivos de Dios sobrepasan nuestra apreciación, nuestra expectativa. Él utiliza nuestros problemas, nuestros sufrimientos… para nuestro bien.

–los que conforme a su propósito son llamados: Dios invita a todos los hombres a creer en su amor; y a los que han creído, los ha llamado para estar eternamente unidos a Cristo, su Salvador.

Todo lo que Dios permite en nuestra vida tiene un objetivo supremo y eterno: hacernos conformes a la imagen de Jesucristo (Romanos 8:29).

¿Fracaso del cristianismo?

Sábado 15 Agosto
Dijo entonces Jesús…: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos.
… Para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él.
¿Fracaso del cristianismo?

Desde hace 2000 años la enseñanza de la Biblia ha inspirado buen número de leyes destinadas a definir un marco justo y armonioso para la vida en sociedad. Pero a menudo esas leyes son ignoradas, transgredidas; la injusticia social, la violencia, la inmoralidad son las características dominantes de la sociedad actual. En ese campo, los países llamados cristianizados dan más bien un triste ejemplo a las otras naciones. Aún más, hoy nuevas leyes autorizan lo que Dios reprueba.

¿Se debe concluir que el cristianismo ha fracasado y que el mal ha triunfado sobre el bien? No, porque no es la enseñanza de Cristo lo que ha fallado, sino los habitantes de esos países. En su conjunto, no han creído, y mucho menos vivido, la enseñanza de Aquel cuyo nombre llevan. Se puede hablar bien de la moral cristiana, pero no se quiere a Cristo quien es la fuente, el modelo y la fuerza de esta.

Nosotros que decimos ser cristianos, ¿somos conscientes de que ese nombre nos vincula a Cristo? (Santiago 2:7). Para ser cristiano no basta figurar en el registro de bautismo de una iglesia. Lo que es vital es tener su nombre escrito en el Libro de la vida, para ser admitido en la presencia del Señor (Apocalipsis 21:27). Este contiene el nombre, que nadie puede borrar, de todos los verdaderos cristianos, los que han sido redimidos con la sangre de Cristo.

Si mi nombre está escrito allí, yo soy responsable de vivir hoy como cristiano, es decir, siguiendo el modelo: Jesucristo.

Navegar hacia la esperanza

Viernes 14 Agosto
Nuestro socorro está en el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra.
Salmo 124:8
En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Señor, no desamparaste a los que te buscaron.
Navegar hacia la esperanza

Durante años, un emigrante afgano deambulaba entre Asia y Europa. Cuando llegó a Francia, quiso ir a Inglaterra en busca de una mejor vida. Entonces, con algunos objetos reciclados, construyó una balsa para atravesar el Canal de la Mancha: tablas para el marco, poliestireno plastificado para el flotador, una pata de mesa y un bastón de pesca para el mástil, una sábana para la vela. El hombre navegaba en su embarcación cuando los equipos de rescate lo interceptaron y lo llevaron a su punto de partida. Entonces explicó que navegaba hacia la esperanza, y que su esperanza acababa de desmoronarse.

Vivir sin esperanza es trágico. Creer que uno no tiene futuro, que la vida no tiene sentido, puede conducir incluso a lo peor. Para atravesar las dificultades de la vida, uno puede «echar mano de lo que pueda», o bien poner su confianza en Dios. Y la diferencia es inmensa. El que cree en Dios y en sus promesas tiene todo lo que Dios es en su amor, su sabiduría, su fidelidad, su poder y su soberanía. Esto es lo que Dios, quien no puede mentir, declara a cada uno:

–Él quiere darle “la esperanza de la vida eterna” (Tito 1:2).

–Está con él todos los días de su vida, tanto en los buenos como en los malos (Mateo 28:20).

–No permitirá que la prueba sobrepase lo que puede soportar (1 Corintios 10:13).

–Todo obedece a su voluntad (Proverbios 21:1).

El Dios que hace tales promesas es un Dios de amor y misericordioso; está presto a revelarse al que le busca. ¿Usted, quizá?

¿Quién está a cargo en la Iglesia?

The Master’s Seminary

¿Quién está a cargo en la Iglesia?

Michael Mahoney

Cristo es la cabeza de la iglesia. Difícilmente alguien se atrevería a decir lo contrario; sin embargo, no siempre es así en la práctica. El Nuevo Testamento usa varios títulos para describir a Jesucristo: abogado (1 Jn 2:1), alfa y mega (Ap 21:6), autor de la vida (Hch 3:15), pan de vida (Jn 6:35), luz del mundo (Jn 9:5) y Señor de gloria (1 Cor 2:8), entre otros. Cristo es la principal piedra del ángulo (1 P 2:6), la cabeza del ángulo de la iglesia (Hch 4:11; Ef 2:20; 1 Pe 2:7) y el Esposo de la iglesia (Mt 9:15; Ap 21:2; 2 Cor 11:2; Ap 21:9). Efesios 1:20 dice que Cristo es “sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero”.  Cristo no tiene rival y Su autoridad está establecida supremamente. Esto es cierto también en la iglesia. La iglesia es de Él y por ello prevalecerá: las “puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mt 16:18). Cristo es quién está a cargo: “Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia” (Col 1:18), y “lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia” (Ef 1:22).

A pesar de los intentos por negar que Cristo es la cabeza de la iglesia, la Escritura no da lugar a ambigüedad. El no aferrarse a esta verdad ha hecho que la iglesia esté perdida y débil hoy en día. Entender esta doctrina es entender la magnitud de la iglesia. Por otro lado, ignorar esta doctrina es alejarse de la autoridad de Cristo sobre Su iglesia. En última instancia,  es la verdad más simple de la iglesia y la más importante. ¡Cristo es la cabeza de la iglesia!

Porque Cristo es cabeza de la iglesia, debemos nuestra fidelidad y
lealtad a Él. Debemos dirigir nuestra atención a Él y evitar distraernos con
diferentes modas y filosofías que han invadido la iglesia y que han tomado
cautiva la atención de los mismos que deberían defender y guardar
fervientemente esta verdad. En ocasiones la iglesia parece importarse más por defender
causas sociales y aspectos socio-políticos que defender que Cristo es la cabeza
de la iglesia. Parece que para el creyente a veces es más importante escuchar filosofías
de vida, charlas amenas y mensajes motivaciones que escuchar Su Palabra siendo
predicada fielmente. ¿Cómo puede ser que la voz de la cabeza de la iglesia ha
sido silenciada por la misma que debería protegerla? Cristo ha perdido Su voz; por
lo tanto, ¡Cristo ha perdido su posición como cabeza! La autoridad de Jesucristo
como cabeza de la iglesia es sin lugar a dudas una verdad esencial para la
salud y efectividad de la iglesia. ¡Hay hombres que han sacrificado su propia
sangre defendiendo a Cristo y Su autoridad! Debemos defender y predicar que cristo
es la cabeza de la iglesia con un celo mucho mayor que nunca antes. Aún más,
debemos vivir a la luz de esta verdad, sometidos a Él en todo.

La caída en Génesis 3 ha producido en la humanidad una aversión a la
sumisión. La humanidad, sin Dios, buscará siempre ser independiente y evitar la
responsabilidad. Desafortunadamente, todo esto se ha adentrado en la iglesia y
socava la autoridad de Cristo como cabeza. La debilidad resultante no es debido
a una falta de conocimiento, sino debido al pecado. Nos resistimos a someternos
por orgullo. El orgullo es un estratega habilidoso. El tema debe ser abordado. En
una cultura donde nadie se somete a nadie y que se jacta en la autonomía,
hablar de que Cristo es la cabeza no puede ser más irrelevante o sin
importancia. De hecho, provoca un rechazo automático. La cultura dicta que no
debemos someternos a nadie. La iglesia lo ha creído y por eso no queremos someternos
a Cristo.

El debate y el rechazo a Cristo como cabeza de la iglesia no solo se
encuentra en la iglesia, sino también
en la arena académica y
teológica. Hay teólogos que levantan su voz contra ese liderazgo y autoridad,
ya que no quieren a Cristo como Señor. Algunos teólogos afirman que cuando la
Escritura dice “cabeza”, no lo hace para significar liderazgo y autoridad. Por
ejemplo, para este grupo, el término “cabeza” en Efesios 5:23 significa
“fuente”: “porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de
la iglesia”. El resultado es que desestiman el significado que Dios quiso
transmitir e imponen al texto sus preconcepciones o agendas. No desean
someterse a Cristo ni a nadie. Lo que desean es traer igualdad a la relación
matrimonial y deshacerse de la idea que el hombre es el líder y cabeza en el
hogar, y por su supuesto, deshacerse de la noción que Cristo es la cabeza de la
iglesia y del hombre. Wayne Grudem, que ha escrito exhaustivamente al respecto,
muestra que el argumento no tiene fundamento:

Aún no hay ejemplos inequívocos [sin ambigüedad] durante el tiempo del Nuevo Testamento o antes en los cuales kephalē tenga el sentido metafórico de “fuente”, y ningún léxico especializado en el período neo-testamentario incluye dicho significado, ni tampoco el léxico de Liddell y Scott incluye dicho significado aplicado a personas o a cosas que no son también el punto final de algo más…Además, incluso si el significado “fuente” o “parte prominente” fueran adoptados para algunos ejemplos de la palabra kephalē, aún no tendríamos ejemplos de “fuente” o “parte prominente” sin el matiz adicional de autoridad o mandato. Incluso en los textos donde se alega que “fuente” o “parte prominente” son el significado correcto, la persona que es llamada “cabeza” está siempre en liderazgo o autoridad. Por lo tanto no hay base lingüística para proponer que los textos del Nuevo Testamento que hablan de Cristo como cabeza de la iglesia o del esposo como cabeza de la esposa pueden ser leídos de manera correcta aparte de la atribución de autoridad al designado como “cabeza”.

John Piper y Wayne Grudem, “Recovering Biblical Manhood & Womanhood” (Wheaton, IL: Crossway Books, 1991) 467–8.

Grudem nos ayuda a ver más allá de la hermenéutica de la ambigüedad. Desafortunadamente, hay muchos hoy que adoptan este tipo de hermenéutica, torciendo las palabras para que signifiquen lo que quieren que signifiquen. La hermenéutica de la ambigüedad lucha solamente para quitar el significado que es claro y obvio. Hoehner, en su comentario de Efesios nos recuerda lo siguiente:

Primero, Dios ha sujetado todo en la creación bajo los pies de Cristo; y segundo, Dios dio a Cristo a la iglesia como cabeza sobre todo, lo que implica que es la cabeza sobre la iglesia. Ciertamente hay una progresión de pensamiento respecto del rol de Cristo.

Harold W. Hoehner, “Ephesians, An Exegetical Commentary”, (Grand Rapids: Baker Academic, 2002), 290.

Hay una claridad inequívoca en la asombrosa verdad del liderazgo de Cristo sobre la iglesia. Debemos obedecer y actuar en consecuencia a lo que Su Palabra revela. Cristo es Señor. Él es la cabeza de la iglesia y Él cuida de ella. No le pertenece a nadie más. Solo Él debe tener el lugar preponderante en la iglesia. Él debe ser adorado y debe tener la primacía. Que Su Palabra guíe nuestra teología y práctica. Sigamos al Maestro, oigamos Su voz únicamente y que Él reciba toda la gloria de principio a fin.

Michael Mahoney se unió al personal de Grace Community Church en 2004 como pastor asociado de Ministerios Españoles. Actualmente se desempeña como pastor de administración en Grace Church (Sun Valley, Los Ángeles, California, Estados Unidos). Michael Mahoney tiene antecedentes misioneros en América Latina y también ha servido como pastor principal de una iglesia durante ocho años en Oxnard, California. Michael recibió su M.Div. de The Master’s Seminary.Mahoney también ha servido como intérprete de himnos cristianos junto al Grupo Musical de Gracechurch. Él y su esposa, Madeline, tienen dos hijas y un hijo.

¿Espejismo o fuente de agua?

Jueves 13 Agosto
Me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.
Bendito el varón que confía en el Señor, y cuya confianza es el Señor.
¿Espejismo o fuente de agua?

El fenómeno de los espejismos es muy conocido por los que viajan en el desierto. Este se debe al reflejo de la luz en las capas de aire caliente por encima de la arena. Se tiene la impresión de ver agua, pero no hay nada.

A menudo la Palabra de Dios compara el mundo donde vivimos con un desierto, porque a pesar de las apariencias –los «espejismos»–, no encontramos nada para satisfacer las aspiraciones profundas del ser humano: necesidad de ser amado, de certezas sobre el sentido de la vida, de verdad, de justicia… y sobre todo, de perdón.

En Jesucristo nosotros tenemos certezas, especialmente ese perdón definitivo de nuestros pecados, porque Cristo pagó el precio en la cruz. Comprendemos que Dios nos ama y nos amará siempre, y nos volvemos hacia él, teniendo así un objetivo. Él está con nosotros en nuestro viaje, atento a cada una de nuestras situaciones. Sí, para cada uno de los que le han confiado su vida, Dios es “fuente de agua viva”.

¿A quién iremos? Fuente siempre nueva
Que refresca nuestros corazones y
alimenta nuestra fe,
Tus palabras, Señor, son la vida eterna:
Las bebemos, felices, reunidos
en torno a ti.
¿A quién iremos? Tu voz amante y serena
Nos dice: ¡No teman, confíen en mí!
Tú consuelas nuestros corazones, y
enjugas nuestras lágrimas:
¿A quién, pues, iremos, si no es a ti?

M6 – Viviendo de manera intencional

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M6 – Viviendo de manera intencional

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/Viviendo-de-manera-intencional/

Carmen Espaillat: Nancy Leigh DeMoss ha leído el pasaje en Tito 2 que habla de cómo las ancianas deben enseñar a las mujeres más jóvenes. Ha sido de mucha convicción.

Nancy Leigh DeMoss : De manera que me hago la pregunta: Si las mujeres a las que me dirijo a través de este ministerio de Aviva Nuestros Corazones y las mujeres con las que me relaciono si esas mujeres hablaran como yo hablo, si compraran como compro, si comieran lo que yo como, u oraran como yo oro, si confiaran como yo confío ¿cómo lucirían sus vidas?

Si sus vidas no superan el ejemplo de mi vida, ¿qué clase de discípulos estoy produciendo? ¿Qué clase de discípulos estas produciendo tú?

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Es tan fácil dejarse llevar por la vida. Hoy les invitamos a ser intencionales, invirtiendo en actividades y relaciones realmente duraderas. Este es el último mensaje práctico de la serie que hemos llamado El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5.

Nancy : Durante las últimas sesiones, hemos estado viendo el perfil que Pablo nos da en Tito capítulo 2 sobre cómo debe lucir una mujer cristiana de edad madura una anciana; hemos visto algunas de las cualidades de carácter que debe manifestar en su vida.

Decíamos que no debemos comenzar a pensar en estas cosas cuando ya somos ancianas —independientemente de cuándo esto sea— sino que es algo que debemos considerar desde nuestra juventud.

Hemos estado estudiando sobre Tito 2. Permítanme tomar el comienzo del capítulo para recapitular. Pablo ha dicho a Tito, “Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina” (versículo 1).

En esos tiempos las personas no se preocupaban por la sana doctrina y sus pensamientos estaban confundidos y sus estilos de vida eran desastrosos —eso es lo que leemos en Tito capítulo 1— una época muy parecida a la nuestra de hoy.

De manera que él dice que así es como luce la sana doctrina (versículo 2) para los hombres mayores: “Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia.”

Y en el versículo 3, dice que así es como luce la sana doctrina que deben lucir las ancianas: “Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas del mucho vino”.

Hemos pasado un poco de tiempo en este versículo en este asunto de ser esclavas de mucho vino; de las adicciones, del abuso de sustancias, y de cómo vivir vidas que no sean auto- indulgentes, sino que estén bajo el control del Espíritu Santo.

Entonces la primera parte del versículo 3 nos habla acerca de quién es esa anciana esa mujer mayor, como luce, su carácter, su vida, su ejemplo, el modelo de su vida.

Mientras nos adentramos en este pasaje bíblico veremos que tu vida –tu ejemplo, tu carácter como una mujer mayor una mujer anciana— es lo que te da la plataforma y la credibilidad para poder influenciar la vida de mujeres más jóvenes. Es exactamente hacia allá que Pablo se dirige porque él dice que no solo es importante quién ella es. Ese es solo el fundamento. Esa es la plataforma.

Pero ahora él se referirá a lo que ella hace, cual es su ministerio —no solo ella como modelo— sino también su ministerio.

Así que él nos dice hacia la mitad de ese versículo en los versículo del 3 al 5

“Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno, que enseñen a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, a ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.”

Esto es quien ella es —su carácter.

● Ella es reverente en su comportamiento.

● Ella no es calumniadora.

● Su lengua esta bajo el control del Espíritu de Dios.

● Ella no es dada a los excesos o a la auto-indulgencia o al abuso en relación al alcohol o a cualquier otra cosa.

● Ella busca a Cristo para satisfacerse y no a los placeres de este mundo.

● Ella no es esclava de pasiones y placeres.

● Ella es una esclava de Cristo.

Esto es quien ella es.

Pero ahora veremos lo que ella hace. ¿Y qué hace ella? Ella es una maestra. Ella enseña a otros. Ella está para “enseñar lo que es bueno y para entrenar a las mujeres más jóvenes”.

Enseñar lo que es bueno. En realidad, esa frase en español viene de una extensa palabra griega la cual no trataré de pronunciar y que significa maestros de buenas cosas. Es una larga palabra compuesta. Esto es lo que ella hace. Ella es una maestra de buenas cosas.

Ella enseña lo que es bueno en oposición a enseñar cosas que están corrompidas o que son inútiles. Encontramos personas que enseñan eso también en nuestra cultura. La mujer cristiana debe distinguirse por enseñar a los demás algo con un contenido y un mensaje que es bueno, sano saludable; un mensaje que edifica y ayude, en lugar de algo corrompido e inútil.

Aquí veo un contraste. A ella se le acaba de decir, en unas frases anteriores, que ella no debe ser una calumniadora. Ella no debe usar su lengua para difundir mentiras. Sino por el contrario, en cambio, ella debe enseñar lo que es bueno.

Ella debe difundir y proclamar la verdad. Ella no debe usar su lengua para destruir a otros, sino para edificar a los demás. Ella no debe hablar cosas corrompidas o inútiles, sino que debe hablar lo que es bueno y lo que ministra gracia a otros.

Mientras medito en este texto de la Escritura pienso en Proverbios capítulo 31 especialmente en el versículo 26 donde Dice que la mujer virtuosa —la sabia, la mujer piadosa, la mujer que teme al Señor—“abre su boca con sabiduría, y hay enseñanza de bondad en su lengua”. O como lo expresa la Nueva Versión Internacional: “la ley de clemencia está en su boca.”

Entonces cuando nos vamos a un pasaje como el que nos referimos hace varias semanas atrás acerca de no calumniar —y he empleado un largo tiempo meditando en este pasaje— es fácil pensar: “bien pues, no abriré mi boca; sencillamente no diré nada.”

Pero Dios dice “no, debes decir ciertas cosas”. Debes usar tu boca —no para calumniar— sino que debes usarla para enseñar lo que es bueno; debes abrir tus labios con sabiduría y tener la enseñanza de clemencia en tu lengua.

Esta enseñanza que Pablo nos da a través de Tito para las mujeres mayores nos sugiere que como mujeres mayores –y esto se refiere a nosotras—debemos ser intencionales. Esto no se trata solo de sentir si lo quieres hacer o no, o de si quieres ser una mujer que tiene el llamado de enseñar o si has sido entrenada en un seminario.

Esto es algo en lo que todas debemos tener la intención de hacer en la medida que vamos creciendo. Tú siempre estás enseñando. Siempre estás enseñando con tu vida. A través de tu ejemplo siempre siempre estás enseñando algo. Tus palabras, tus conversaciones siempre están enseñando algo.

La pregunta aquí es: ¿estás enseñando lo que es bueno o estás enseñando cosas que no son buenas? Estás enseñando. Debes enseñar lo que es bueno con intencionalidad.

Aquí lo vemos otra vez, vemos que esta mujer enseña de dos maneras. Ella enseña a través del ejemplo de su vida y ella enseña con sus palabras de exhortación.

Un poco más adelante en este capítulo Pablo le dirá a Tito “Muéstrate en todo como ejemplo de buenas obras” (versículo 7).

Un modelo. La palabra en español para modelo viene de una palabra griega. Es una palabra que significa “un tipo, un patrón”.

Ustedes las que saben coser sabrán lo que es un patrón. Es un retrato. Es como una plantilla. Es como quieres que luzca esa pieza que estás cortando. Ese patrón te da una idea.

Te estoy diciendo más de lo que realmente se sobre costura. Pero cuando ves la foto en el patrón tú dices “ese es el modelo; ese es el patrón, así es como quiero que esto luzca.”

Pablo le dice a Tito, ‘tu vida debe ser un modelo’. Debe ser una plantilla. Debe ser una foto de cómo las vidas de los demás deben lucir. Pablo le dice lo mismo a las ancianas. Tú enseñas con el ejemplo de tu vida.

Al ser reverente en tu conducta, mientras refrenas tu lengua de la calumnia y del hablar malicioso, mientras mantienes el dominio propio, mientras eres controlada por el Espíritu en tus apetitos y en tus pasiones y no eres indulgente con tu carne, estarás enseñándole a las más jóvenes que vienen detrás y que siguen tus pasos.

Es el corazón del apóstol Pablo cuando le decía a los corintios, “Sean imitadores de mi como lo soy de Cristo.” (1 Cor 11:1). En la medida que envejecemos, nuestra meta es que las mujeres jóvenes vean nuestras vidas y puedan seguir el patrón que ven. Si pueden hacer esto, estarán asemejándose a Jesús, porque nosotras mismas estamos luciendo como Él.

De manera que me hago la pregunta: Si las mujeres a las que me dirijo a través de este ministerio de Aviva Nuestros Corazones y las mujeres con las que me relaciono si estas mujeres hablaran como yo hablo, si compraran como yo compro, si comieran lo que yo como, si oraran como yo oro, sin confiaran como yo confío… ¿cómo lucirían sus vidas?

Si sus vidas no superan el ejemplo de mi vida, ¿qué clase de discípulos estoy produciendo? ¿Qué clase de discípulos estas produciendo tú?

No es algo pequeño si eres auto-indulgente, por ejemplo, o si eres suelta de lengua, si hablas demasiado o si tienes un espíritu crítico. No es algo pequeño. No solo estás pecando sino que estás influenciando a las mujeres más jóvenes que te siguen y les provees un ejemplo a seguir.

Enseñamos por el ejemplo de nuestras vidas y luego también enseñamos exhortando con nuestras palabras. No debemos ser calumniadoras. Es así como debemos usar nuestras lenguas. Debemos usar nuestras lenguas para enseñar lo que es bueno.

Es interesante ver que a Tito, quien era pastor de las iglesias en la isla de Creta, no es a quien se le encarga el enseñarle a las mujeres jóvenes. A él se le dice que enseñe doctrina y que de instrucción a la iglesia. ¿Pero quién debía enseñar a las mujeres más jóvenes? Las ancianas. Esa labor se le manda a las mujeres ancianas de la iglesia.

Tito era un hombre joven también. Aparentemente Pablo se había dado cuenta de que la mejor forma de transmitir la verdad en el día a día no era a través de un joven pastor a las mujeres jóvenes de la iglesia —como vemos que sucede en nuestras iglesias de hoy. En lugar de ello, Tito debía estar instruyendo doctrina e instruyendo a las mujeres mayores, quienes a su vez entrenarían las más jóvenes, siendo ellas las responsables de discipular a las jóvenes en las materias prácticas cotidianas.

Y cuando las mujeres mayores enseñan a las más jóvenes a vivir la sana doctrina ¿qué deben estar haciendo las más jóvenes? Estarán enseñando sus hijos. Ellas estarían pasando estas enseñanzas a la próxima generación.

Algún día esas mujeres jóvenes serán a su vez ancianas quienes también continuarán el ciclo enseñando a las más jóvenes mientras que estas enseñan a sus hijos. Y así vamos pasando el bastón de la verdad a la siguiente generación; una generación instruyendo a la siguiente.

Esas mujeres ancianas a las que Pablo está haciendo referencia presumiblemente habrían criado y habrían entrenado sus propios hijos. Y ahora debían enseñar a aquellas que estaban en años reproductivos.

Las Escrituras nos enseñan que la capacidad de reproducir vida espiritual y verdad en otros es una señal de madurez espiritual. A nivel físico, es una evidencia de madurez si tú tienes la capacidad de reproducirte.

Los niños de tres años no pueden tener bebés. Pero cuando ya tienes 23 años, por ejemplo, —a menos que tengas algún problema o alguna enfermedad o algún mal funcionamiento de tu cuerpo— debes ser capaz de tener hijos.

La capacidad de reproducción es una señal de madurez. De eso se trata la verdadera espiritualidad. Si has conocido al Señor desde hace muchos años y aún no has llegado a reproducirte espiritualmente en la vida de otros, ahí hay algún problema. Debes ser capaz de enseñarle a otros si realmente eres madura en la fe.

Esto es lo que el autor de Hebreos dice en el capítulo 5: “Acerca de esto tenemos mucho que decir, y es difícil de explicar, puesto que os habéis hecho tardos para oír. Pues aunque ya debierais ser maestros [ya has estado en el Señor por largo tiempo; deberías estar enseñando a otros].

Pero el problema es, según lo que continúa diciendo Hebreos capítulo 5 versículo 12, otra vez tenéis necesidad de que alguien os enseñe los principios elementales de los oráculos de Dios, y habéis llegado a tener necesidad de leche y no de alimento sólido.”

¿Qué está diciendo? Aún estás en una guardería espiritual. Nunca has crecido. Si hubieras crecido no necesitarías que alguien te esté llevando de la mano, espiritualmente hablando. Estarías en un lugar donde pudieras tomar la mano de otros. Esa es la señal de haber crecido espiritualmente.

Eso es lo que Pablo él dice a los Colosenses en el capítulo 1 “A Cristo nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo. Y con este fin también trabajo, esforzándome según su poder que obra poderosamente en mí” (versos 28-29).

Pablo dice “te voy a pasar a ti lo que Dios me ha dado a mí para que puedas crecer espiritualmente.” Luego la implicación es que tú también serás capaz de ayudar a otros a crecer espiritualmente.

Dios no deja que simplemente te sientes y te empapes y alimentes tu propio yo espiritual por años, pensando que solo debes engordar y satisfacerte a ti misma espiritualmente. La intención de Dios es que des de ti misma, que te multipliques en otros, que te reproduzcas. El envejecer no es una oportunidad para salirte de la carrera de la vida y dejar que otros hagan el ministerio. Esos son los años en los que estas supuesta a ser más fructífera y pasar la verdad a otros.

De manera que Pablo dice en la 2da carta a Timoteo en el capítulo 2: “lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (v. 2).

De manera que aprendes, recibes, pero no lo guardas para ti sola. Aprendes para poder enseñar a otros, con la meta de que ellas pasarán estas verdades a otros que también continuarán reproduciéndose.

Para poder enseñar a otros, alguien debe haberte enseñado a ti. No puedes ser una buena maestra o una maestra de lo bueno si no eres una buena estudiante. Si no te has sometido a las autoridades ordenadas por Dios y al ministerio de la Palabra de Dios a través de tu vida, entonces no vas a ser una líder muy efectiva ni podrás enseñar adecuadamente a otras mujeres.

En la medida que has aprendido a escuchar a Dios, en la medida que has escuchado Su Palabra a través de Sus siervos; en la medida que tienes un espíritu enseñable, un corazón y un espíritu humilde —en la medida que recibes, meditas y respondes humildemente y mansa y sumisamente a la Palabra de Dios que ha sido proclamada— llegarás a tener una reserva creciente de verdad que podrás usar para pasar más adelante y enseñar a otros.

Allí veo a Kim, en el fondo del salón. Mi querida amiga ella ha estado con nosotras en varias ocasiones para los programas de panel en Aviva Nuestros Corazones y Kim está en la misma estación de vida que estoy yo. Ella se acerca a la etapa del nido vacío. Sus hijos están por salir pronto del hogar. Ella ha estado estudiando la Palabra de Dios por años, ha estado caminando con el Señor, viviendo la sana doctrina en el contexto de su matrimonio, de su familia y de su iglesia local.

Ahora Dios la está usando de maneras hermosas para ministrar las vidas de las mujeres de su iglesia; mujeres que ella está discipulando, mujeres más jóvenes, madres más jóvenes. Ella está tomando esa Palabra que ha estado aprendiendo por años y la está invirtiendo en la vida de las demás.

Eso es lo que se supone que ella debe estar haciendo. Se supone que eso lo haga yo también. Y eso es lo que tú también estás supuesta a hacer. Eso es lo que se supone que debes hacer en la medida que te conviertes en una mujer mayor.

Esta enseñanza toma lugar en el contexto de las relaciones. Las implicaciones de la sana doctrina —de esa manera se vive el Evangelio— se comunica de manera primaria de una vida a otra. Ese es el poder de las relaciones, el poder que tiene la comunidad.

Hace poco tiempo escuché un mensaje del pastor Tommy Nelson, quien es pastor de la iglesia Bíblica de Denton en Texas. El uso una ilustración maravillosa de cómo las mujeres mayores deben ser maestras de lo bueno y enseñar de vida a vida. Lo que sigue es una pequeña sección de ese sermón:

Quiero que escuches esta ilustración sobre una mujer mayor muy especial. Creo que esto te retará a ti tal y como me retó a mí.

Joy tenía —bueno, ella tiene 94 años. Y cuando ella era una “jovencita”, hace 20 años, le pregunté, “Joy, ¿estás haciendo discípulos?”

Bueno, me dijo, “No sé si estoy lista.”

Joy se graduó de la universidad John Brown. Se podría decir que Joy vino a Cristo casi antes de nacer. Ella confió en Cristo desde la matriz de su mamá. Fue una maravillosa esposa. Es una gran madre. Es una gran amiga.

Para este tiempo ella había escrito un libro que ella misma había publicado, titulado “La Gloria de Dios”. Ella amaba la Biblia. Pasaba mucho tiempo en la Biblia. Había escuchado todos los grandes predicadores—había escuchado a Lewis Sperry Chafer, había escuchado a Harry Ironside… Joy lo había hecho todo.

Volví a peguntarle, “Joy, ¿estás haciendo discípulos?”

“No sé si estoy lista.” Esa fue su respuesta

Ella había estado, recibiendo, recibiendo por casi tres cuartos de siglo. Ahora —en sus setenta años— ella se había olvidado mucho más de lo que nosotros sabemos sobre de Dios.

Me acerqué a la hermana que estaba dirigiendo nuestro ministerio de mujeres y les dije, «No quiero que Joy Brown asista a más estudios bíblicos. Ella sabe más que todo el mundo allí. Todo lo que hace es tomar más notas y más notas. Y —sin importar quién esté enseñando— seguramente ella ha escuchado a otras personas que lo enseñan y lo hacen mejor aun. Yo quiero que Joy Brown sea quien imparta clases.»

Le dije, “Joy, prepárate. Estás a punto de entrar al ministerio.”

Uf Joy se volvió loca. Empezó a preparar esto como si fuera un gran evento. Y buscó un grupo de muchachas —todas las que ella enseñaba podían ser sus biznietas— Y Joy —les digo, se pasaba todo el tiempo estudiando. Ella lo tenía todo preparado. Tenía todas las citas listas, todas las notas—ella estaba lista.

Cuando comenzó el estudio con estas chicas ni siquiera tuvo la necesidad de tocar las notas por los próximos seis meses. Estas chicas solamente tenían preguntas acerca del matrimonio, acerca de sus maridos, sobres sus hijos, sobre la vida, sobre el dinero, sobre los padres—en fin, sobre toda la vida. Y Joy simplemente se sentaba allí y ofrecía, no solo verdades bíblicas, sino que también ofrecía aquellas cosas que ella había sufrido y había vivido desde los tiempos en que Truman era presidente de los Estados Unidos.

Y esto fue algo que ella descubrió: “No solo estaba yo preparada para hacer discípulos, ¡sino que estaba preparada para hacerlos desde hace sesenta años!” Pero que pasaba todos seguían enseñándola. Nadie la puso a trabajar.

Bueno, después de un tiempo, a esas pequeñas muchachas que recibían clases de Joy les llamábamos las muchachas de Joy Brown. Le llamábamos “Brownies”. Y la seguían como patitos a su mamá, por todos lados. Se convirtieron en sus niñas en sus hijas.

Y hasta el día de hoy —y todavía ese es el mayor deleite para Joy— ella toma todo lo que sabe como si fuera una semilla, y la siembra en los corazones de la siguiente generación. Y estos son sus sacrificios. ”

Nancy : ¿Y tú? ¿Acaso has estado tomando, recibiendo y recibiendo? ¿Qué le ha dado Dios a tu vida durante todos estos años en los que has caminado con Él y que ahora necesita ser sembrado como una semilla en el corazón de la siguiente generación? Es una responsabilidad enorme. No es una opción. Es una responsabilidad. Pero también es un gran privilegio. ¿Y tú?

● ¿Eres una mujer mayor?

● ¿Quiénes son tus niñas?

● ¿Quiénes son ellas?

● ¿Cómo estas invirtiendo en sus vidas?

Tú dirás, «Pero yo no sé todo lo que Joy Brown sabía. He cometido muchos errores en mi vida. La he desperdiciado.»

Quizás fracasaste en tu matrimonio. Quizás fracasaste con tus hijos. Quizás ni siquiera conocías al Señor durante esos años. Pero,

● ¿Qué has aprendido sobre Su gracia?

● ¿Cómo ha restaurado Dios los años que la langosta ha devorado?

● ¿Qué te ha enseñado Él sobre el fracaso y que has aprendido por los fracasos?

Sé honesta y sé humilde. Y sumérgete en la Palabra junto con las mujeres más jóvenes y diles “Dios me ha enseñado algunas cosas buenas y quiero ser una maestra de lo bueno para ti.”

Carmen: El ser mentora de alguien solo requiere iniciativa. Aprende por qué es tan importante empezar este proceso en el próximo programa deAviva Nuestros Corazones. También puedes aprender mucho leyendo los artículos que están publicados en nuestra página www.AvivaNuestrosCorazones.com.

Aquí esta Nancy para orar que seamos el tipo de mentoras que escuchamos hoy en el programa.

Nancy : Padre, cómo agradezco por las mujeres mayores que invirtieron en mi vida a través de los años, empezando con mujeres como Murielle Gregory cuando estaba en tercer grado de primaria. Ella era una profesora de escuela dominical y ella me enseñó muchas cosas buenas. Y todas las mujeres que Tú has traído a mí vida a lo largo de toda mi vida y que me han pasado su bastón de la fe.

Señor, ahora como mujer mayor yo quiero ser fiel en pasar buenas cosas a la generación que viene.

Ayúdanos a todas, oh Señor, a ser fieles —a entregarnos vida a vida en el contexto de las comunidades y de la iglesia y de las relaciones— a encomendarle a otros aquello que Tú nos has dado a nosotras por tu gracia, que no estemos solo tomando, tomando y recibiendo. Ayúdanos a dar, dar y a dar. Te lo pido en nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Voces adicionales:  Pastor Tommy Nelson, en la voz de Moisés Gómez.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Flores artificiales

Miércoles 12 Agosto
Tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella.
El Señor no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón.
Flores artificiales

Se logra fabricar flores artificiales tan parecidas a las naturales, que una observación atenta no siempre permite distinguir una flor verdadera de una falsa. Sin embargo, los insectos no se equivocan. Usted nunca verá una abeja o un abejorro chupando una flor artificial.

Entre los cristianos también hay falsos y verdaderos. Como las flores artificiales, los «seudo-cristianos» pueden parecerse a los verdaderos cristianos, sin que por ello tengan la vida de Dios. Porque esto es lo que hace realmente la diferencia. Una verdadera flor proviene de una planta viva; alimentada por sus raíces, ha crecido días tras días. Una flor artificial no tiene vida, solo apariencia.

¿Tengo la vida de Dios? ¿Mi cristianismo es el resultado de una relación viva con Dios, o no es más que una fachada hecha de tradiciones, de actitudes y de comportamientos religiosos? Cada uno de los que dicen ser cristianos debe hacerse estas preguntas.

Si los insectos no confunden una verdadera flor con una flor artificial, con mayor razón nadie puede engañar a Dios. Él conoce a los que son suyos. Él sabe lo que hay en cada corazón. Si usted no tiene la vida de Dios, él lo invita a reconocer su estado de muerte espiritual y a recibir la vida: “El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo… Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo” (1 Juan 5:10-11). “Que echen mano de la vida eterna” (1 Timoteo 6:19).