Un corazón dispuesto

Isha – Salmos

DÍA 145 – Salmo 108

Dosis: Sumisión

Un corazón dispuesto

“Firme está, oh Dios, mi corazón; ¡voy a cantarte salmos, gloria mía! ¡Despierten, arpa y lira! ¡Haré despertar al nuevo día! Te alabaré, SEÑOR, entre los pueblos; te cantaré salmos entre las naciones. Pues tu amor es tan grande que rebasa los cielos; ¡tu verdad llega hasta el firmamento!” (Salmo 108:1–4) (NVI)

En este salmo David está listo para ir a la guerra. Desde siempre, antes de que un soldado salga a la batalla se encomienda a sus dioses, sean estos ídolos, ideales o personas. Pero David clama a su Dios, al verdadero Rey, y sostiene su bandera. ¿Y cómo empieza el día? Con un corazón dispuesto.

Aunque vengan muchas batallas en el día, muchas preocupaciones que nos abrumen, oremos como David. Que nuestro corazón esté firme en él, confiado de que vamos en el nombre del Señor de los ejércitos. Para entender mejor este concepto veamos algunas ilustraciones.

La palabra hebrea que significa “estar listo y preparado”, se usaba en relación a una herramienta que se prepara, se pule, la clavamos al suelo y luego la afirmamos. Esto implica que nuestro corazón debe estar preparado para escuchar, pulido al leer la Palabra de Dios y afirmado de ese modo para enfrentar el día.

Otro ejemplo lo encontramos en las ruedas de una carreta. Aunque las ruedas giran, no lo hace el eje. Las aspas del molino también giran, pero no el molino en sí mismo. La tierra gira en su órbita, pero su centro está firme. Del mismo modo, se pueden mover las ruedas de nuestras emociones o las aspas de nuestros pensamientos o la órbita de nuestras circunstancias, pero nuestro corazón permanece firme. ¿Y cómo se logra esto?

Meditando en la Palabra de Dios. La meditación no es rotativa, aunque nuestros pensamientos suelen dar miles de vueltas cuando nos sentamos a leer la Biblia. Pero debemos usar de la meditación para encadenarlos. Separemos un tiempo para leer la Escritura, pidamos a Dios un corazón quieto y dispuesto, y Él, a través de su palabra, lo afirmará, lo clavará al suelo y lo sujetará. Al ir haciendo de esto un hábito y una práctica veremos que resulta más sencillo lanzar fuera los pensamientos vagabundos y concentrarnos en Dios. De ese modo, antes de ir a la guerra, nuestro corazón estará dispuesto.

Oración: Señor, gracias por tu gran redención. Dame un corazón dispuesto para acercarme a ti, aceptar tu instrucción y amar tu Palabra. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 161). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

 

 

Actitud hacia nuestros padres (2)

Miércoles 12 Febrero

Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.

Colosenses 3:20

Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.

Efesios 6:2-3

Actitud hacia nuestros padres (2)

Tratemos de hacer lo que Dios espera de los hijos en una familia cristiana. Para quienes aún son niños, él les pide, en primer lugar, obedecer a sus padres. Hijos que leen estas líneas, si ustedes desean agradar al Señor Jesús, recuerden que al obedecer a sus padres estarán haciendo algo que le agrada.

Naturalmente, ustedes crecerán y serán cada vez más autónomos. Sus padres no les darán más órdenes y ya no decidirán por ustedes. Quizá tendrán la sensación de que ellos ya no «están al día», o que se les dificulta ayudarlos en un mundo que cambia tan rápido. No obstante, tengan en cuenta los consejos de Salomón, el hombre más sabio de todos los tiempos: “Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre”. “Oye, hijo mío, y sé sabio… Oye a tu padre, a aquel que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies” (Proverbios 1:823:1922).

También llegará el tiempo en que ustedes serán adultos y quizá tendrán múltiples ocupaciones. A pesar de ello, no se olviden de sus padres. Ellos habrán “envejecido”. ¡Sean su sostén moral! Habrán perdido fuerzas. ¡Ayúdenles en las tareas que ya no pueden realizar solos! Su memoria fallará; no los abrumen por ello. Todo se resume en esta frase: “Honra a tu padre y a tu madre”.

Recordemos que fue Dios quien instauró el marco y el contexto de la vida familiar, y cumplamos con el rol que él espera de nosotros en todas las etapas de la vida.

Génesis 46 – Mateo 26:47-75 – Salmo 22:6-11 – Proverbios 8:32-36

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Los redimidos del Señor

Isha – Salmos

DÍA 144 – Salmo 107

Dosis: Gracia

Los redimidos del Señor

“Que lo digan los redimidos del Señor, a quienes redimió del poder del adversario, a quienes reunió de todos los países, de oriente y de occidente, del norte y del sur.” (Salmo 107:2–3) (NVI)

¿Quiénes son los redimidos del Señor? A veces pensamos en ellos como gente bien vestida que se sienta en las bancas de una iglesia los domingos para adorar. Pero los redimidos son de todas las naciones y circunstancias. En este salmo encontramos por lo menos cuatro ejemplos de ellos.

Primero están los vagabundos. ¿Los conoces? Están perdidos y sin hogar. Padecen de hambre y de sed. Pero cuando claman a Dios, él los rescata de su aflicción y los lleva a un lugar seguro donde puedan vivir. ¿Has sido vagabunda en esta vida? ¿Qué haces por los vagabundos en tu barrio y tu ciudad?

Están también los prisioneros. Se encuentran con cadenas de hierro pues se rebelaron contra las palabras de Dios y se burlaron del Altísimo, pero clamaron a Dios y él les rompió las cadenas. ¿Estabas presa por tus pecados? ¡Disfruta hoy tu libertad! Pero pide en oración también por la gente que se encuentra hoy en la cárcel. Pide por aquellos que visitan las prisiones. Jesús quiere dar a todos libertad.

Están los necios. Éstos se rebelaron y sufrieron por sus pecados. En pocas palabras, echaron a perder sus vidas. Entonces clamaron al Señor y él les envió su Palabra. ¿Te identificas con ellos? Quizá hoy muchos lamentan decisiones del pasado, y por eso hoy tienen sida, o se han divorciado, o lamentan un aborto pasado, o han alejado a sus seres queridos, pero para todos hay una segunda oportunidad. Oremos por ellos.

Finalmente, están los que buscaban dinero y se toparon con tormentas. Como marineros se acobardaron ante las olas y gritaron con terror, pero Dios calmó la tormenta hasta convertirla en un susurro. ¿Recuerdas cómo era tu vida antes de conocer a Jesús? Como el salmista, alabemos al Señor por su gran amor y por lo que ha hecho a favor de nosotras. Entre más se ha sufrido, más se puede alabar. Como dice el salmista: “Los sabios tomarán todo muy en serio; verán en nuestra historia el fiel amor del Señor.” ¿Cuál es tu historia?

Oración: Señor, gracias por tu gran redención. Oro por los que necesitan de ti. Que vengan pronto a tus pies

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 160). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Actitud hacia nuestros hijos (1)

Martes 11 Febrero

Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

Proverbios 22:6

Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Efesios 6:4

Actitud hacia nuestros hijos (1)

En un mundo donde las relaciones familiares son cada vez más relajadas, los cristianos, hijos de Dios que conocen al Padre, son felices de fundar su vida familiar en las enseñanzas bíblicas. La familia es esa institución creada por Dios en la cual se forman los futuros adultos, nuestros hijos. Promovamos buenas costumbres, abramos la Biblia con ellos cada día, poniéndola a su alcance. Aprovechemos las oportunidades para instruirlos: “Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes” (Deuteronomio 6:6-7). Aprendamos en familia a escuchar la Palabra de Dios que enseña a los hijos a obedecer a los padres, logrando una disciplina justa y constructiva, como la que Dios nuestro Padre ejerce con nosotros. Dejar a nuestros hijos hacer lo que quieren, con el pretexto de respetar su libertad, sería abandonarlos a la esclavitud de sus pasiones.

Animémoslos también. No les impongamos exigencias inútiles o excesivas. Y recordemos que el ejemplo es primordial. La mejor enseñanza no tendrá ningún resultado si ellos ven –y son muy hábiles para esto– que nosotros no ponemos en práctica lo que decimos.

Y sobre todo, oremos sin cesar por ellos, primero por la salvación de sus almas, y luego por su compromiso en la vida cristiana… No tenemos ninguna fuerza para guardarlos del mal, así que recurramos a la de Dios: él los ama mucho más que nosotros.

(mañana continuará)

Génesis 45 – Mateo 26:14-46 – Salmo 22:1-5 – Proverbios 8:28-31

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

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Aprendamos de ellos

Isha – Salmos

DÍA 143 – Salmo 106

Dosis: Obediencia

Aprendamos de ellos

“No destruyeron a los pueblos que el SEÑOR les había señalado, sino que se mezclaron con los paganos y adoptaron sus costumbres. Rindieron culto a sus ídolos, y se les volvieron una trampa. Ofrecieron a sus hijos y a sus hijas como sacrificio a esos demonios. Derramaron sangre inocente, la sangre de sus hijos y sus hijas Al ofrecerlos en sacrificio a los ídolos de Canaán, su sangre derramada profanó la tierra.Tales hechos los contaminaron; tales acciones los corrompieron.” (Salmo 106:34–39) (NVI)

Continúa el repaso de Historia. Si el salmo 105 nos enumeró los milagros y bondades de Dios para su pueblo, este salmo enlista los pecados que el pueblo cometió contra su Dios. Después de contarnos la infidelidad de los israelitas camino a la Tierra Prometida, el salmista nos recuerda que una vez que allí llegaron continuaron pecando. Aprendamos de sus errores para no cometerlos hoy.

Desobediencia. No destruyeron a los pueblos que el Señor les había señalado. ¿Por qué Dios les ordenó algo así? Porque sabía hasta qué punto éstos iban a influenciar en ellos hasta degradarlos. Quizá no hemos eliminado de nuestras vidas esos hábitos que aún nos esclavizan. Tal vez no son hábitos como ingerir sustancias nocivas o practicar ciertas actividades, pero sí son prácticas que nos van debilitando y finalmente es desobediencia. Pensemos en los mandamientos tan sencillos que pasamos por alto: “ama a tu prójimo”, “ora sin cesar”, “no tengas dioses ajenos delante de mí”. La obediencia parcial es desobediencia. Tengamos cuidado.

Identificación. Los israelitas se mezclaron con los paganos y adoptaron sus costumbres. ¡Cuánto nos cuesta separarnos de aquellos que practican lo malo! Nuevamente, pensemos en las pequeñas cosas. Acudimos a lugares que no son los mejores. Vemos lo que no edifica. Adquirimos el mismo modo de hablar y comportarse de otros. Adoptamos sus costumbres en celebraciones y ritos. Nos dejamos influenciar por las modas tanto de vestir como de pensamiento. Oremos que Dios nos muestre dónde estamos fallando para así agradarle solo a Él.

Idolatría. Los israelitas rindieron culto a ídolos y ofrecieron a sus hijos y a sus hijas como sacrificio a esos demonios. ¿Cómo pudieron caer tan bajo? Fue una caída gradual. No despertaron un día con la idea de matar a sus hijos. Poco a poco se dejaron influenciar de modo que creyeron verdad lo que las religiones falsas les decían. Lo mismo sucede hoy. Si dejamos que como gotas las ideas contrarias a Dios nos vayan haciendo dudar, un día cometeremos una tontería. Analicemos delante de Dios nuestra opinión sobre temas como el aborto, los matrimonios homosexuales y el relativismo moral. Si cedemos hoy, mañana podemos derramar sangre inocente.

Aprendamos de los israelitas. Apartémonos de todo aquello que nos corrompe y contamina. Procuremos la santidad porque Dios es santo.

Oración: Señor, no permitas que cometa hechos que me contaminen y corrompan. Apártame de la desobediencia y la idolatría. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 159). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

 

Abrir el corazón a Jesús

Lunes 10 Febrero

Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa… Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa… porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Lucas 19:59-10

Abrir el corazón a Jesús

Zaqueo ocupaba un puesto importante entre los publicanos (los recaudadores de impuestos), quienes eran despreciados por los judíos porque estaban al servicio de la ocupación romana. Zaqueo procuró ver a Jesús porque había oído hablar de él, de su enseñanza y sus milagros. Su pequeña estatura le impidió acercarse al Señor, quien caminaba entre la multitud. Pero este hombre tan conocido no tuvo vergüenza de hacer como los niños: se subió a un árbol y esperó a que Jesús pasase por allí. Jesús, quien lee los pensamientos de todos, conoció el deseo de Zaqueo y le concedió mucho más que una mirada furtiva: Le dijo: “Hoy es necesario que pose yo en tu casa”.

Notemos la actitud de Jesús, quien demostró a Zaqueo mucho más que interés: le mostró el amor que tenía por él. Este amor invita a cada uno a no dejar para mañana la decisión de acercarse al Señor. Recibir a Jesús en mi corazón también es aceptar que su luz ilumine todos los rincones de mi ser interior. Asimismo, es llevar el nombre de Cristo externamente. El hecho de ser cristiano puede conducir a padecer persecuciones en un medio hostil y dispuesto a burlarse de Dios. Pero nada de esto es comparable con la felicidad de conocer a Jesús de cerca.

Por ello la salvación a través de la fe en Cristo aún es ofrecida a todos. Si alguien cree en Jesús, él le da la vida eterna y va a morar con él.

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).

Génesis 44 – Mateo 25:31-26:13 – Salmo 21:8-13 – Proverbios 8:22-27

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

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Solución para el Medio Oriente

Domingo 9 Febrero

Con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación.

Apocalipsis 5:9

Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

Gálatas 3:28

Solución para el Medio Oriente

Hace algunos años el hijo de un jeque beduino del sur de Israel pidió una visa a los Estados Unidos. El pedido fue rechazado en primera instancia. Más tarde un cristiano acompañó al joven para recomendarlo a la persona responsable de la expedición de las visas en la embajada. El funcionario hizo una serie de preguntas al joven; este describió la situación en el Neguev, habló de su familia y de su historia personal. Luego se refirió detalladamente a su fe. Para gran sorpresa del funcionario, el joven mencionó lo que Cristo había hecho por él, y lo que representaba para él. Al finalizar, tuvo el coraje de decir: «Esta es la historia de mi vida. Ahora, ¿puede usted hablarme de la suya?». Su interlocutor le respondió: «Yo también soy cristiano, nacido de nuevo».

El funcionario era un judío que también se había convertido a Cristo. ¡Así que árabe y judío se dieron la mano como hermanos en Cristo! El joven hizo el siguiente comentario: «Esta sería la verdadera solución a los problemas del Medio Oriente: ¡creer en Jesucristo nuestro Señor! Solo él puede ayudarnos».

Jesucristo es el verdadero “Príncipe de Paz” (Isaías 9:6). Para todos los asuntos concernientes al futuro, y aun para la eternidad, “nuestra esperanza” reposa en Jesucristo (1 Timoteo 1:1).

“Ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación” (Efesios 2:13-14).

Génesis 43 – Mateo 25:1-30 – Salmo 21:1-7 – Proverbios 8:17-21

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Hombres y Mujeres Falibles

Isha – Salmos

DÍA 142 – Salmo 105

Dosis: Misericordia

Hombres y Mujeres Falibles

“Es el pacto que hizo con Abraham, el juramento que le hizo a Isaac. Se lo confirmó a Jacob como un decreto, a Israel como un pacto eterno, cuando dijo: «Te daré la tierra de Canaán como la herencia que te toca.»” (Salmo 105:9–11) (NVI)

Si el pasado salmo fue una lección de Biología, este salmo es un repaso de Historia. En él, el salmista da un recorrido por la historia de Israel, desde Abraham hasta su entrada a Canaán, y enumera algunos de los milagros hechos en el trayecto. Pero todo comenzó con tres hombres, los fundadores de esta nación. ¿Qué recordamos de ellos?

Abraham vivió en un pueblo pagano hasta que Dios le ordenó salir de allí. Obedeció y anduvo mucho tiempo hasta llegar a la Tierra que Dios le había prometido, solo para toparse con más problemas: un hijo que no nacía, un sobrino que le quitó la mitad de su territorio, un hijo con una esclava que le trajo dolores de cabeza y una esposa que lo metió en problemas. Además, lo vemos como un hombre mentiroso y miedoso, que solo cuando confió en Dios logró rescatar a su sobrino de unos maleantes.

Isaac, su hijo, no sobresale tanto como su padre, pero aprendió bien la lección de la mentira, pues la ocupó para evitarse problemas debido a la belleza de su esposa. Más tarde, hizo preferencia entre sus hijos, y eso provocó que ellos pelearan. Terminó ciego y solo, sin su hijo Jacob. Su hijo Esaú se casó con mujeres que no convenían y se separó de él. Solo leemos en una ocasión que oró por su esposa que era estéril y de ese modo ella concibió.

Jacob, el nieto, nos causa asombro. No encontramos un personaje más contradictorio en toda la Biblia. Desde el principio le gustó el engaño. Tomó la primogenitura de su hermano y lo usurpó para recibir la bendición. Huyó hacia donde vivía su tío materno, y allí siguió una vida de duplicidad y mentiras. Tuvo cuatro mujeres —dos esposas y dos concubinas— y doce hijos que no sobresalieron por su conducta, salvo José. Al final de sus días en Egipto, incluso dijo que sus días habían sido malos.

Sin embargo, estos tres fundadores tuvieron algo que los hace especiales hasta el día de hoy: fe. Por la fe Abraham estuvo dispuesto a sacrificar su hijo. Por la fe Isaac prometió futuras bendiciones a sus hijos. Por la fe Jacob bendijo a los hijos de José y adoró a su Dios. Quizá nuestras vidas están llenas de altos y bajos como los de estos patriarcas, pero Dios solo nos pide fe en él para honrarlo. ¿Le daremos nuestra total confianza el día de hoy?

Oración: Señor, dame esa fe total en ti de que todo lo que has dicho sucederá y que las cosas que hoy no veo son una realidad en ti. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 158). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Pedro camina sobre las aguas con Jesús (3)

Sábado 8 Febrero

(Pedro) dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Mateo 14:30-31

Pedro camina sobre las aguas con Jesús (3)

Leer Mateo 14:22-34

En este tercer relato de los discípulos en una barca, las circunstancias son un poco diferentes de las dos anteriores, porque Jesús no se encontraba con ellos. Por orden suya partieron, pero el viento les era contrario. Esta circunstancia es una imagen de la adversidad que podemos encontrar, aun cuando estemos cumpliendo la voluntad de Dios.

En esta asombrosa escena los discípulos ven a alguien caminando sobre el mar hacia ellos. Están turbados y gritan de miedo. Pero enseguida Jesús los tranquiliza: “¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!”.

Esta expresión halla un eco en el corazón de Pedro quien pide a Jesús: “Manda que yo vaya a ti sobre las aguas”. Su solicitud manifiesta una gran confianza en Aquel a quien él reconocía como Dios. ¡Debía atreverse a dar ese paso fuera de la barca!

La actitud de Pedro ilustra lo que es la vida de fe. A menudo el creyente debe andar “sobre las aguas”, es decir, tomar decisiones que sobrepasan sus propios recursos pero que le hacen apoyarse en Dios.

Pedro comenzó a hundirse cuando puso su mirada en el fuerte viento, en lugar de confiar en la palabra que Jesús le había dicho: “Ven”.

En nuestras vidas, quizá tenemos la convicción de que el Señor nos está pidiendo algo, y luego esto nos parece demasiado difícil: nos hundimos. Entonces, como Pedro, clamemos al Señor. Él nos dirá: “Ven”, extenderá su mano y nos salvará.

Génesis 42 – Mateo 24:29-51 – Salmo 20:6-9 – Proverbios 8:12-16

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Lecciones de la Creación

Isha – Salmos

DÍA 141 – Salmo 104

Dosis: Poder

Lecciones de la Creación

“Oh Señor, ¡cuánta variedad de cosas has creado! Las hiciste todas con tu sabiduría; la tierra está repleta de tus criaturas.” (Salmo 104:24) (NTV)

Este es un salmo didáctico. No solo alaba a Dios sino que nos ofrece un repaso sobre el tema de la Creación. Enumera las cosas por orden y días en que fueron creadas, proveyendo ejemplos poéticos que nos maravillan. ¡Qué hermoso sería contar con más himnos y canciones de este tipo en nuestras iglesias!

El salmista comienza por el principio. Dios se ha envuelto en un manto de luz. ¿Qué fue lo primero que Dios creó? Su orden: “Sea la luz”. Todo comienza en ese vasto y desordenado caos que recibe la presencia iluminadora de Dios. Después, vienen los cielos y el mar. En palabras del salmista: “Despliegas la cortina de estrellas de los cielos… cabalgas sobre las alas del viento.” “Desde tu hogar celestial, envías lluvia sobre la montañas”.358 Si te gusta dibujar, o si tienes hijos en edad escolar, invítalos a elegir una de estas hermosas frases y traten de ilustrarla. ¡Será enriquecedor!

El tercer día Dios se ocupó de la tierra y la vegetación: “Desde tus altos aposentos riegas las montañas; la tierra se sacia con el fruto de tu trabajo. Haces que crezca la hierba para el ganado, y las plantas que la gente cultiva para sacar de la tierra su alimento: el vino que alegra el corazón, el aceite que hace brillar el rostro, y el pan que sustenta la vida. Los árboles del SEÑOR están bien regados, los cedros del Líbano que él plantó. Allí las aves hacen sus nidos; en los cipreses tienen su hogar las cigüeñas. ¡Qué belleza!

El cuarto día, “creaste la luna para que marcara las estaciones, y el sol sabe cuándo ponerse.” ¡Toda una lección de Astrología, Biología y Geografía! Pero aún no acaba. El día quinto vinieron las aves y los peces. “Allí está el océano, ancho e inmenso, rebosando de toda clase de vida, especies tanto grandes como pequeñas.”361 Y el sexto día, Dios hizo los animales y al hombre. “Cuando les das tu aliento, se genera la vida y renuevas la faz de la tierra.”

¡Cuántas razones para glorificar a Dios! ¡Cuánta variedad ha hecho! ¿Y qué espera de nosotros? El salmista se humilla y dice: “Que todos mis pensamientos te agraden”. Llenemos nuestras mentes de sus maravillas y no erraremos. Seguramente complaceremos a nuestro Creador.

Oración: Señor, gracias por todo lo que has creado. ¡Te alabo y me maravillo ante tus obras! Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 157). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.