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Devocional, Familia, Todos los Artículos, Vida Cristiana

Los redimidos del Señor

Isha – Salmos

DÍA 144 – Salmo 107

Dosis: Gracia

Los redimidos del Señor

“Que lo digan los redimidos del Señor, a quienes redimió del poder del adversario, a quienes reunió de todos los países, de oriente y de occidente, del norte y del sur.” (Salmo 107:2–3) (NVI)

¿Quiénes son los redimidos del Señor? A veces pensamos en ellos como gente bien vestida que se sienta en las bancas de una iglesia los domingos para adorar. Pero los redimidos son de todas las naciones y circunstancias. En este salmo encontramos por lo menos cuatro ejemplos de ellos.

Primero están los vagabundos. ¿Los conoces? Están perdidos y sin hogar. Padecen de hambre y de sed. Pero cuando claman a Dios, él los rescata de su aflicción y los lleva a un lugar seguro donde puedan vivir. ¿Has sido vagabunda en esta vida? ¿Qué haces por los vagabundos en tu barrio y tu ciudad?

Están también los prisioneros. Se encuentran con cadenas de hierro pues se rebelaron contra las palabras de Dios y se burlaron del Altísimo, pero clamaron a Dios y él les rompió las cadenas. ¿Estabas presa por tus pecados? ¡Disfruta hoy tu libertad! Pero pide en oración también por la gente que se encuentra hoy en la cárcel. Pide por aquellos que visitan las prisiones. Jesús quiere dar a todos libertad.

Están los necios. Éstos se rebelaron y sufrieron por sus pecados. En pocas palabras, echaron a perder sus vidas. Entonces clamaron al Señor y él les envió su Palabra. ¿Te identificas con ellos? Quizá hoy muchos lamentan decisiones del pasado, y por eso hoy tienen sida, o se han divorciado, o lamentan un aborto pasado, o han alejado a sus seres queridos, pero para todos hay una segunda oportunidad. Oremos por ellos.

Finalmente, están los que buscaban dinero y se toparon con tormentas. Como marineros se acobardaron ante las olas y gritaron con terror, pero Dios calmó la tormenta hasta convertirla en un susurro. ¿Recuerdas cómo era tu vida antes de conocer a Jesús? Como el salmista, alabemos al Señor por su gran amor y por lo que ha hecho a favor de nosotras. Entre más se ha sufrido, más se puede alabar. Como dice el salmista: “Los sabios tomarán todo muy en serio; verán en nuestra historia el fiel amor del Señor.” ¿Cuál es tu historia?

Oración: Señor, gracias por tu gran redención. Oro por los que necesitan de ti. Que vengan pronto a tus pies

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 160). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

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