39/63 – La autoridad de Jesús cuestionada | Marcos 11:27-33

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

39/63- La autoridad de Jesús cuestionada | Marcos 11:27-33

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

1/2 – ¿Acaso no hay una causa? 

Ravi Zacharias Ministerios Internacional

Pensemos

1/2 – ¿Acaso no hay una causa?

“Pensemos con el Dr. Ravi Zacharias” es una producción de RZIM y es un excelente recurso para los cristianos que anhelan entender la fe y testificar con inteligencia.

http://www.rzim.org

JOHN NEWTON

BITE

JOHN NEWTON

El comerciante de esclavos rescatado

John Newton nació en Londres el 24 de julio de 1725.

Newton fue criado por una madre cristiana que le enseñó la Biblia a una edad temprana. Pero ella murió de tuberculosis cuando Newton tenía 7 años y la segunda esposa de su padre no tenía ningún interés espiritual. A la edad de once años comenzó a navegar con su padre, que era capitán de barco, y realizó cinco viajes al Mediterráneo hasta los 18 años.

Hasta los 23 años, su vida fue en decadencia. John era un joven con una lengua profana y un carácter rebelde que lo metió en muchos problemas, trayendo sobre sí duras aflicciones que en más de una ocasión casi acaban con su vida.

Newton perdió su primer empleo en una oficina mercantil, debido a su comportamiento inestable. Pasó sus últimos años de adolescencia en el mar antes de ser reclutado a la fuerza en el HMS Harwich en 1744. Newton se rebeló contra la disciplina de la Royal Navy y desertó, pero lo atraparon, lo pusieron bajo custodia y lo azotaron. Eventualmente convenció a sus superiores para que lo dejaran subir a un barco de esclavos.

Finalmente terminó siendo empleado de un traficante de esclavos que era dueño de una plantación de limoneros en una isla frente a África occidental. Pero era tratado cruelmente y terminó vistiendo harapos y suplicando por comida. Providencialmente un barco fondeó en la isla, y para sorpresa de Newton resultó ser el barco de un hombre que conocía a su padre y éste logró liberarlo de su esclavitud.

El barco navegó durante más de un año por distintos puertos. Pero el 21 de marzo de 1748, en su camino a Inglaterra, sucedió lo inesperado. Durante su viaje de regreso, el barco fue alcanzado por una enorme tormenta.

Newton se despertó en la noche cuando su habitación comenzó a llenarse de agua. Mientras corría hacia la cubierta, el capitán lo detuvo y le pidió que buscara un cuchillo y lo asignó a las bombas. En ese momento dijo: “Si esto no sirve, el Señor tenga misericordia de nosotros”.

Trabajó en las bombas desde las tres de la mañana hasta el mediodía, durmió durante una hora y luego tomó el timón y condujo la nave hasta la medianoche. Al volante tuvo tiempo de pensar sobre su vida y su condición espiritual. Alrededor de las seis de la tarde siguiente parecía que podía haber esperanza. “Pensé que vi la mano de Dios a nuestro favor. Comencé a orar pero no podía pronunciar la oración de fe; no pude acercarme a Dios ni llamarlo Padre.”

Pasó todo el resto del viaje con profunda seriedad mientras leía y oraba sobre las Escrituras. El 8 de abril anclaron en Irlanda.

Pero Newton aún no había entendido la grandeza de su nueva fe. Nunca tuvo a nadie que le brindara un discipulado ni que lo ayudará a dar los primeros pasos en Cristo. Así que se convirtió en el capitán de un barco de comercio de esclavos y volvió a la mar.

El peso moral del tráfico de esclavos lo llevó de nuevo a tierra firme.

Después de dejar el mar para un trabajo de oficina en 1755, Newton realizó estudios bíblicos en su casa de Liverpool. Influenciado por Wesley y especialmente por George Whitefield empezó a sentir vergüenza por su pasado como traficante de esclavos al conocer a su Salvador de una manera más genuina. Se ordenó al ministerio y en 1764 y empezó a liderar en una iglesia en Olney en Buckinghamshire.

En 1769, Newton comenzó un servicio de oración el jueves por la noche. Para el servicio escribía himnos que se cantaban cada semana. Newton desafió a William Cowper, un poeta que se mudó a Olney para ayudar a Newton en su labor pastoral, también a escribir himnos para estas reuniones, lo cual hizo hasta que cayó gravemente enfermo en 1773. Newton más tarde combinó 280 de sus propios himnos con 68 de Cowper en lo que se convertiría en los populares Olney Hymns.

Su himno más famoso, “Sublime Gracia” fue concebido por Newton a finales de diciembre de 1772, cuando preparaba el sermón que predicaría en su iglesia el 1 de enero de 1773. Ese fue el día en el que el himno más famoso del mundo fue cantado públicamente por primera vez.

Pero Newton quería enmendar los errores de su pasado, para esto se propuso ayudar a William Wilberforce a impulsar la eliminación de la industria de esclavos en el Imperio Británico.

En 1787 Newton escribió “Pensamientos sobre el comercio de esclavos africanos” con el propósito de ayudar a Wilberforce en su campaña de poner fin a esta práctica. El recuerdo de ese capítulo en su vida nunca lo abandonó.

Pero aparte de su trabajo como activista social, John Newton siempre fue considerado un pastor dedicado a su rebaño, fiel a la Escritura, tierno y amoroso con todos; tanto, que convirtió su casa en un asilo para aconsejar a los desanimados y dar consuelo a los afligidos.

Puedes seguirnos en nuestras redes sociales:

Instagram: https://www.instagram.com/biteproject/
Facebook: https://www.facebook.com/biteproject/
Inscríbete a nuestro newsletter: http://biteproject.com

Voz en off: Josué Castellón (https://twitter.com/josuekstellon)

13/17 – Evangelio del Reino

El Proyecto Biblia

Serie: Temas Bíblicos

13/17 – Evangelio del Reino

En este video, rastreamos los orígenes de la palabra “evangelio” y cómo relaciona la historia del Antiguo Testamento con la historia de Jesús y con su anuncio del reino de Dios. Jesús trajo al mundo el gobierno de Dios y su reino de una manera muy inesperada, lo cual es la mejor noticia que podrías pedir.

El Proyecto Biblia – Spanish

El temor del Señor

Isha – Salmos

DÍA 148 – Salmo 111 & 112

Dosis: Reverencia

El temor del Señor

“El principio de la sabiduría es el temor del Señor, buen juicio demuestran quienes cumplen sus preceptos…” “Dichoso el que teme al Señor, el que halla gran deleite en sus mandamientos.” (Salmo 111:10, 112:1) (NVI)

Tanto en Proverbios como en Salmos leemos esta declaración: el principio de la sabiduría es el temor del Señor. Así que estamos delante de un principio, una constante que haríamos bien en escuchar. Existe un temor incorrecto, humano, mundano. Es la ansiedad por el futuro y la falta de control. Este miedo debilita, paraliza y mina nuestra fe. Este temor no tiene cabida en el reino de Dios, y no es al que se refieren estos salmos. ¿Entonces cómo debemos temer a Dios? Pensemos en dos aspectos.

Temer el juicio de Dios sobre el pecado porque él es santo es bueno. Este es el tipo de temor que nos llevará a confesar nuestros pecados y dolernos porque le fallamos. Este temor nos guía a vivir como Dios quiere, nos pide que seamos honestas en nuestro diario andar y nos conduce a una conducta recta. Durante la adolescencia, me preguntaba por qué no podía hacer ciertas cosas. Quería probar experiencias y diversiones. Pero la mayoría de las veces me detuve por temor. ¿Temor a qué o a quién? Temor a ofender a mis padres, a mis abuelos, a Dios. No podía concebir que ellos se avergonzaran por mi conducta. Del mismo modo, existe un temor natural que impide que conduzcamos a exceso de velocidad o nos crucemos un alto. Este es el tipo de temor al que nos referimos. Para evitar consecuencias negativas, este temor nos detiene.

El segundo aspecto del temor a Dios es un asombro reverente que nos hace temblar frente a su majestad. Recuerdo cuando en cierta ocasión alguien me dijo que el rector de la universidad quería hablar conmigo. No sentí el primer tipo de temor, pues no había hecho nada malo. Sin embargo, mis piernas temblaban. Es el temor que surge de enfrentarnos con alguien de rango superior. Nuestra fe en Cristo es consistente con este temor reverente que nos hace postrarnos al tratar de entender la profundidad de su amor y todo lo que tuvo que padecer por salvarnos. Como bien dice un antiguo himno: “¿Te imaginas en la cruz a mi Señor? Al recordar la cruz yo tiemblo, tiemblo, tiemblo”. ¡Cómo no vamos a temblar ante un Dios tan grande y verdadero!

Cultivemos este temor espiritual pues como dice el salmo, seremos dichosas si lo hacemos. Habrá bendición en nuestros hogares, nuestros corazones estarán firmes y nuestro carácter será purificado, pero sobre todo, hallaremos la sabiduría. ¡Cuánto hace falta la sabiduría en estos días! ¿Cómo empezar a conseguirla? Temiendo al Señor. Y como dice el salmista hallaremos deleite en cumplir sus mandamientos.

Oración: Señor, quiero ser sabia. Enséñame a temerte y a obedecerte con reverencia y gozo. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 164). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

El siervo hebreo (1)

Sábado 15 Febrero

Comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.

Lucas 24:27

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí (Jesucristo).

Juan 5:39

El siervo hebreo (1)

El Antiguo Testamento aclara el Nuevo

La ley dada a Moisés para el pueblo de Israel incluía mandamientos relacionados con la vida social y familiar. He aquí, entre otros, lo que Dios le ordenaba a un amo con respecto a su siervo:

“Estas son las leyes que les propondrás. Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; mas al séptimo saldrá libre, de balde. Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él. Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le diere hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo. Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre; entonces su amo lo llevará ante los jueces, y le hará estar junto a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre” (Éxodo 21:1-6).

Detrás de la imagen del siervo hebreo reconocemos al Señor Jesús. Fue el único Hombre obediente que cumplió perfectamente la ley: amaba a su Dios. Como Siervo perfecto, hubiese podido salir libre, es decir, subir al cielo sin pasar por la muerte, pero entonces estaría solo. No habría tenido la compañía de una esposa, la Iglesia, conjunto de todos los verdaderos creyentes. Por lo tanto se dejó clavar en la cruz por amor: él pagó el precio. Dios cargó sobre él los pecados de todos los que creen.

1500 años antes de la venida de Jesús a la tierra, ese texto de Éxodo 21 nos remite a lo que Cristo hizo por la Iglesia.

Génesis 49 – Mateo 28 – Salmo 22:22-24 – Proverbios 9:10-12

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch