15/17 – Imagen de Dios

El Proyecto Biblia

Serie: Temas Bíblicos

15/17 – Imagen de Dios

Este video traza la idea de los humanos como co-gobernadores al lado de Dios, quienes están encargados de desarrollar el mundo y sus recursos y llevarlo a nuevos horizontes. ¿Cómo ha sido alterada esta vocación humana por nuestro egoísmo y maldad, y cómo abrió Jesús una nueva forma de ser humano, a través de su vida, muerte y resurrección?

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Coronadas y Agradecidas

Isha – Salmos

DÍA 159 – Salmo 119

Dosis: Gratitud

Coronadas y Agradecidas

“A medida que aprendo tus justas ordenanzas, te daré las gracias viviendo como debo hacerlo.” (Salmo 119:7) (NTV)

En mi país gustan mucho de los concursos de belleza, varias coronas han sido otorgadas a venezolanas que en su tiempo marcaron su huella en estas lides femeninas. Recuerdo episodios donde la nación se detuvo por completo para presenciar en vivo el certamen donde figurara una venezolana, en cualquier lugar del mundo. Normalmente una gran emoción inundaba las calles, nadie quería ver el certamen en diferido, todos se esforzaban por verlo en vivo.

Me imagino que todas las participantes hubieran deseado saber los resultados antes de que el certamen terminara. Sin embargo, es necesario vivir la experiencia y entonces al final conocer si ganan o no. Pero nosotras, nominadas al premio de su gracia, convocadas en el certamen de la vida, ya conocemos los resultados, como si siendo parte del concurso pudiéramos vivirlo en diferido.

La Palabra del Señor nos asegura de qué manera hemos vencido, cuál es la clave para ganar esta carrera, cuál es el método para llegar al final antes de que todo termine. Enseñándonos a diario a vivir como conviene, con integridad de corazón, dictándonos las coordenadas un paso a la vez con sus justas ordenanzas. Las cuales producen un hermoso fruto en nuestra vida si las obedecemos.

¡Cómo no estar agradecidas a medida que vamos avanzando viendo los frutos de sus promesas!, sabiendo que nos asiste en cada prueba, haciéndonos resistir no por nuestras fuerzas sino por su Espíritu, para luego entregarnos la corona de la vida, como registró el apóstol Santiago: “Dichoso el que resiste la tentación porque, al salir aprobado, recibirá la corona de la vida que Dios ha prometido a quienes lo aman.”

¿A quién de nosotras no le gustaría calificar, no como la más bella, sino como la más bendecida? En el concurso de la vida no ganará la de medidas perfectas, sino aquella que aprendiendo la Palabra del Señor hará de ella su mejor tesoro, su mayor corona, su más grande bendición.

Oración: Señor enséñame tu Palabra, quiero vivir en ella, dándote gracias por todo. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 176). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Pobre entre los pobres

Sábado 29 Febrero

Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

2 Corintios 8:9

Pobre entre los pobres

Jesucristo, persona divina, es el Hijo de Dios. Por “él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles… todo fue creado por medio de él y para él” (Colosenses 1:16). Aceptó hacerse hombre y venir a la tierra en una extrema pobreza. No siempre tenía un sitio donde dormir. Dedicó su vida a aquellos a quienes quería colmar de sus bondades. No vino para traernos riquezas materiales como oro o plata, sino para tomar sobre sí mismo nuestros sufrimientos, para liberarnos de la esclavitud del mal y darnos la vida eterna. Jesús dijo: “El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11:25).

Esta vida es una relación feliz y real con Dios conocido como Padre. Para darnos la vida eterna gratuitamente, fue necesario que Jesús, el único Justo, sufriera en la cruz el juicio de Dios que nosotros merecíamos a causa de nuestros pecados. Jesús sufrió este castigo en lugar de cada uno de los que creen en él. Así reciben esa gracia inmerecida y descubren que son muy amados. Esta es la gracia de nuestro Señor Jesucristo.

No solo era necesario que él fuera el pobre en medio de los pobres, sino que diera su vida para que nuestros pecados fueran borrados. Luego somos enriquecidos con una relación indestructible con él y con Dios por medio suyo. Entonces podemos mostrar a los demás “las inescrutables riquezas de Cristo” y “las abundantes riquezas” de la gracia de Dios (Efesios 3:82:7).

Ezequiel 34 – Juan 10 – Salmo 23 – 1 Pedro 5:1-4

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