DÍA 1

Salmo 1
Una invitación a la piedad
Dosis: Perfección Integridad
“Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en la senda de los pecadores ni cultiva la amistad de los blasfemos, sino que en la ley del SEÑOR se deleita, y día y noche medita en ella. Es como el árbol plantado a la orilla de un río, que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera!” (Salmo 1:1–3) (NVI)
Me encanta recibir invitaciones. Siempre pensé que algunas tarjetas plasman de manera especial la importancia del evento y hasta la personalidad del emisor. La invitación a una boda, a un cumpleaños, a una ceremonia especial. Dios también nos hace invitaciones de distinto tipo y de variadas formas. ¿Alguna vez escuchaste su voz invitándote a experimentar su paz? ¿Descifraste ya la invitación a experimentar su salvación? En este Salmo Él nos invita a una vida piadosa contrastando la conducta de los justos y los malos.
El Salmo se inicia con una palabra muy importante “Dichoso”, describe a una persona bienaventurada, feliz, y alegre. El motivo de esta inmensa alegría no es sólo meditar en la ley del Señor sino llevarla a la práctica diariamente. ¿Te has sentido dichosa al cumplir sus mandamientos y sentirte en el centro de su voluntad? Somos felices en la medida que intimamos con nuestro Dios y bebemos de Él como lo hace el árbol plantado junto a corrientes de aguas.
Este salmo nos alienta a ser parte de ese ejército de personas que han decidido meditar en la ley del Señor cada día y deleitarse en ella. Justamente lo que intentamos hacer juntas con este libro devocional; porque estamos convencidas que para vivir con fundamentos éticos y morales es necesario leer, aprender y poner en práctica sus mandamientos. Dios utiliza la metáfora del árbol, para mostrarnos la calidad de vida que es capaz de darnos si aceptamos su invitación: “Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.”
Es interesante resaltar el contraste que hace el Salmo de quienes asumen la piedad y la justicia como un estilo de vida, con las consecuencias de aquellos que eligen la maldad y el pecado3. Estos últimos dice que “serán como el tamo que arrebata el viento”, no echarán raíces, serán siempre inestables y tendrán un destino efímero. ¿Conoces personas que se dejan llevar por cualquier viento? Ya sean doctrinas, filosofías, estilos de vida que no les permiten crecer como seres humanos.
Este primer Salmo nos confronta con nuestras decisiones. Dios nos invita a vivir una vida piadosa y justa, basada en fundamentos éticos morales que surgen de su Palabra. Acepta esta invitación. Es un tremendo desafío para nosotras en este tiempo de relativismo moral donde tenemos que aprender a ser firmes y consecuentes. ¡Decide ser una mujer íntegra! ¡Decide ser un árbol firme y frondoso! El resultado será una vida dichosa.
Oración: Señor ayúdame y enséñame a caminar en tu ley para ser una mujer íntegra. Haz de mí un árbol frondoso. Amén.
De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 16). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.