DÍA 5
Salmo 4
Confianza en la adversidad
Dosis: Obediencia
“Sepan que el SEÑOR honra al que le es fiel; el SEÑOR me escucha cuando lo llamo. Si se enojan, no pequen; en la quietud del descanso nocturno examínense el corazón. Ofrezcan sacrificios de justicia y confíen en el SEÑOR.” (Salmo 4:4–5) (NVI)
Este salmo es también una oración intensa de confianza en medio de las dificultades. Es un lamento al experimentar la infamia, la vanidad y la mentira de quienes lo rodean. David se dirige a los hombres que obran sin temer a Dios y los confronta con su pecado.
Nuevamente en medio de la crisis, el salmista busca afirmar su confianza en Dios apelando a su justicia y su misericordia. Recordando que siempre que estuvo en aprietos Dios lo puso en “un lugar espacioso” le dio la libertad “lo hizo ensanchar”. ¿Has experimentado esta hermosa realidad? Sí es así debes conocer esa alegría que tal vez los demás no comprenden, que surge de esa seguridad interior porque podemos confiar en un Dios que defiende a los que han decidido por una vida justa y piadosa. Por una vida de obediencia.
El salmista nos invita a meditar en la soledad, es decir: pensar, reflexionar, analizar, considerando inclusive las consecuencias de nuestras acciones. Nos alerta a evitar el pecado, al punto de “temblar” frente a la posibilidad de desobedecer. ¿Has sentido este tipo de temor? Dios conoce nuestro corazón y nuestros pensamientos y nos fortalece cuando decidimos sinceramente obedecerle y vivir en su voluntad.
El salmista posiblemente examinaba su conciencia cada noche al acostarse para estar seguro que no tenía nada de qué arrepentirse. ¿Cómo sueles terminar tus días? ¿Piensas en Dios al concluir tu jornada? ¿Oras? Esta, es también otro tipo de lucha. Cuando nuestra conciencia nos acusa y tenemos la tentación de pasar por alto la confrontación de su voz.
No sé si tú, pero yo, sí he tenido serias luchas con mi conciencia, y me alienta saber que Dios siempre piensa en nosotras. Me encanta la ternura de sus palabras citadas al inicio: “Sepan que el SEÑOR honra al que le es fiel; el SEÑOR me escucha cuando lo llamo.” Sé que puedo llamarlo y me oirá, pedirle perdón y me restaurará. Él nos ha escogido para sí, anhela protegernos y rodearnos de su amor, Él anhela que experimentemos su paz, para terminar el día con una oración como esta:“En paz me acuesto y me duermo, porque sólo tú, SEÑOR, me haces vivir confiado.”
Oración: Señor enséñame a vivir en tu temor obedeciéndote cada día con todo mi corazón y a examinar mi conciencia a la luz de tus principios. Amén.
De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 20). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.