//
estás leyendo...
Devocional, Familia, Todos los Artículos, Vida Cristiana

2 Crónicas 27–28 | Apocalipsis 14 | Zacarías 10 | Juan 13

23 DICIEMBRE

2 Crónicas 27–28 | Apocalipsis 14 | Zacarías 10 | Juan 13

En Apocalipsis 13, descubrimos que todos los que estuvieran bajo la autoridad del triunvirato impío tienen una marca en su frente. Esto significa que pueden participar en el orden mundial del dragón y sus bestias, y ser librados de la ira de Satanás. Aquí en Apocalipsis 14, descubrimos que el pueblo de Dios también tiene algo en su frente: el nombre del Cordero y del Padre (14:1). Estas personas están de pie en el monte Sión con el Cordero y todas son libradas de la ira del Cordero. Por otro lado, los que llevan la marca de la bestia se enfrentan ahora a la ira del Cordero, bebiendo “el vino del furor de Dios, que en la copa de su ira está puro, no diluido” (14:10–11).

Las imágenes provienen de una visión muy distinta en Ezequiel 9, en la cual el profeta ve que Dios le pide a un hombre vestido de lino que ponga una marca sobre la frente de todas las personas en Jerusalén que guarden luto por su pecado. Cuando los verdugos angelicales pasan por la ciudad, decididos a la destrucción y a la matanza, pasan por alto a todos los que tienen la marca de Dios sobre su frente. Esta imagen se adapta ahora de dos maneras muy diferentes en Apocalipsis. Ahora todo el mundo tiene una marca en la frente. O tienes la marca de la bestia y eres librado de la ira de la bestia, pero te enfrentas al furor de Dios, o tienes la marca del Cordero, que implica que serás librado de la ira de Dios, pero tendrás que soportar las sanciones de la bestia.

¿Qué ira eliges soportar? Tendrás que enfrentarte a una de las dos. ¿Prefieres toparte con la ira de Satanás o la de Dios?

El Señor Jesús nos enseñó que debemos temer a Aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno (Mateo 10:28). En cuanto a ese tema, pocos pasajes son más aterradores que Apocalipsis 14. Se nos dice muy francamente que “el humo de ese tormento sube por los siglos de los siglos. No habrá descanso ni de día ni de noche para el que adore a la bestia y su imagen, ni para quien se deje poner la marca de su nombre” (14:11). No hay muchos pasajes más explícitos que este en cuanto a la duración eterna de ese castigo. La imagen gráfica final (14:19–20) es inimaginablemente horrenda. En el mundo antiguo, se usaban grandes lagares de piedra con agujeros en la parte de abajo. Estos se llenaban de uvas y jóvenes siervas entraban en ellos y las pisoteaban, exprimiendo el jugo que, a su vez, salía por los hoyos y se recogía para hacer vino. Pero ahora, a la luz de la última cosecha, debemos suponer que son personas las que se arrojan en el recipiente, pues lo que sale del “gran lagar de la ira de Dios” (14:19) es sangre que fluye en trescientos kilómetros.

Entonces, ¿a qué ira prefieres enfrentarte ?

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 357). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Las Bienaventuranzas

Mateo 5:3-12 “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia. “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Twitter

A %d blogueros les gusta esto: