Motivados por la venida de Cristo

Mayo 29

Motivados por la venida de Cristo

De donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo. (Filipenses 3:20)

Esperar la venida de Cristo es el mayor recurso de motivación espiritual, responsabilidad y seguridad. Eso da una gran motivación en la búsqueda de Cristo porque usted deseará estar preparado cuando Él venga. Deseará haber sido fiel en su servicio. Usted puede hallar motivación con la esperanza de que un día Cristo lo recompense y usted oiga: “Bien, buen siervo y fiel… Entra en el gozo de tu señor” (Mt. 25:23).

La venida de Cristo da responsabilidad porque es cuando “cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí” (Ro. 14:12).

Y su venida lo hará sentirse seguro, sabiendo que Jesús dijo: “Esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero” (Jn. 6:39).

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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La Palabra de Dios memorizada

Miércoles 29 Mayo

En mi aflicción… tu dicho me ha vivificado.

Salmo 119:50

Tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón.

Jeremías 15:16

La Palabra de Dios memorizada

A principios del siglo 20, Russell Morse, misionero en la China, fue arrestado y encarcelado durante dos años aproximadamente. Encerrado y aislado en una minúscula celda, sin ningún contacto con el exterior, tuvo que vivir sin su Biblia ni ningún otro libro. Su alimento era introducido dos veces por día a través de una rendija en la puerta. Así permaneció casi todo el tiempo, sin escuchar ni ver a nadie, incluso ignorando si alguien sabría que aún estaba vivo y dónde se encontraba.

Más tarde declaró que indudablemente habría perdido la razón si no hubiera recordado los versículos de la Biblia que había memorizado en el transcurso de los años pasados. Esto mantenía su espíritu activo. Por supuesto, Dios jamás lo abandonaría, pero para él fue un consuelo extraer a cada instante los recursos de la Palabra de Dios conservados en su memoria.

Nosotros que tenemos el privilegio de poseer libremente la Biblia, ¿hemos pensado en lo que nos sucedería si tuviéramos que ser privados de ella por algún motivo? Tenemos una necesidad constante y absoluta de esta Palabra. Aprovechemos ese tesoro que Dios conservó. Consultémosla diariamente, leámosla con cuidado, asiduidad y oración. Ella tiene el poder de grabarse en nuestra alma y nuestra memoria para alimentarnos permanentemente de la Persona de Cristo. No dudemos en memorizar versículos y copiarlos en nuestra agenda personal.

1 Reyes 22:29-53 – Romanos 7 – Salmo 65:5-8 – Proverbios 16:11-12

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