¿Es posible la perfección?

Mayo 8

¿Es posible la perfección?

Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos. (1 Juan 1:8)

La falsa doctrina del perfeccionismo enseña que hay algún momento después de la conversión cuando se erradica la naturaleza pecaminosa del creyente. Pero según el versículo de hoy, y sobre todo en el enfoque del apóstol Pablo al tema de Filipenses 3:12-16, la perfección en esta vida es solo una meta, no una realización. Debemos buscarla, pero nunca la alcanzaremos en la tierra.

Pablo rechazó el perfeccionismo al llamarnos a que busquemos el premio que solo se puede obtener plenamente en el cielo. Confesó que él mismo no había alcanzado la perfección, ¡y escribió a los filipenses casi treinta años después de su conversión! Tal vez fuera el cristiano más consagrado que haya vivido. Si después de treinta años no era perfecto, sin duda ninguno de nosotros puede decir que lo sea.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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¡Usted lo vale!

Miércoles 8 Mayo

Cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia.

Tito 3:4-5

No elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias.

Daniel 9:18

¡Usted lo vale!

Este título hace referencia a una publicidad muy conocida de un producto de belleza. Tuvo gran éxito, y podemos preguntarnos a qué se debe. ¿Será porque la expresión alimenta la buena opinión que cada uno tiene de sí mismo?

¿Qué valemos en realidad? Dios creó a cada ser humano a su imagen, según su semejanza (Génesis 1:26-27). Esto habla de la importancia que él da a cada uno de nosotros. Desde lo más bajo hasta lo más alto de la escala social, cada hombre y cada mujer es objeto de la atención especial de su Creador. Y el hecho de que todos hayamos pecado después de la desobediencia de nuestros primeros padres no cambia en nada el interés de Dios por nosotros. Porque Dios es amor, el pecado no puso fin a su deseo de relacionarse con el hombre. Al contrario, “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8).

Debemos comprender esto: Dios no nos ama debido a nuestros supuestos méritos o cualidades. Para él, todo hombre es pecador. A pesar de esto, él nos ama tal como somos, simplemente porque esta es su naturaleza. Quienesquiera que seamos, él nos ama, y esto no cambia aunque tengamos una vida honorable o un pasado desastroso. Dejemos de pensar en lo que creemos valer o no. Aceptemos simplemente el maravilloso regalo del amor de Dios ofrecido a todos. Vayamos a él para recibir su perdón y su gracia.

1 Reyes 7:1-22 – Marcos 9:1-29 – Salmo 55:1-7 – Proverbios 15:3-4

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