Nos lleva en triunfo

Mayo 2

Nos lleva en triunfo

A Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. (2 Corintios 2:14)

Hay muchas posibilidades que surgen del sufrimiento injusto por el nombre de Cristo. Dios pudiera usar el sufrimiento de usted para guiar a alguien a Cristo. Pudiera usarlo para ayudarlo a triunfar sobre la persecución demoníaca, o pudiera hacer que otros vean la actitud de usted ante la persecución y reaccionen de la misma manera.

Cualquiera que sea el triunfo de su sufrimiento, puede estar seguro de una cosa: Si usted sufre por el nombre de Cristo, Dios lo levantará y exaltará a su presencia misma. Cristo siempre nos hará triunfar aunque suframos injustamente. No menosprecie la potencialidad del sufrimiento injusto por el nombre de Cristo. ¡Así que soporte cualquier sufrimiento que se le presente teniendo en cuenta su triunfo venidero en Cristo!

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Jesucristo anunciado por el profeta Isaías

Jueves 2 Mayo

Reposará sobre él el Espíritu del Señor; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor del Señor.

Isaías 11:2

Jesucristo anunciado por el profeta Isaías

Leamos el Antiguo Testamento

En la Biblia, varios siglos antes del nacimiento de Jesucristo, el profeta Isaías anunció quién sería el Cristo.

– Su nacimiento: “la virgen concebirá, y dará a luz un hijo”. Su nombre será “Emanuel”, es decir, “Dios con nosotros” (Isaías 7:14).

– Su apariencia: “como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura” (Isaías 53:2).

– Su ministerio: “los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos” (Isaías 9:2). “Enviado… a vendar a los quebrantados de corazón” (Isaías 61:1). “El Señor se complació por amor de su justicia” (Isaías 42:21).

– Sus sufrimientos y su muerte: “Llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores… como cordero fue llevado al matadero… el Señor cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:4-7).

– Su resurrección y los resultados de su obra: “Verá linaje, vivirá por largos días… Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho” (Isaías 53:10-11).

Conducido por el Espíritu de Dios, Isaías despliega ante nosotros toda la vida de Jesucristo. Después de su resurrección, Jesús recordó a sus discípulos todo lo que había sido escrito de él “en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos”, y concluyó: “Fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones” (Lucas 24:44-47).

1 Reyes 2:1-25 – Marcos 6:1-29 – Salmo 51:1-5 – Proverbios 14:27-28

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