Sea constante

Mayo 14

Sea constante

En aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla. (Filipenses 3:16)

No se puede ganar una carrera sin un esfuerzo constante porque la semejanza a Cristo es una búsqueda constante. El verbo griego para “sigamos” se refiere a caminar en fila. Pablo estaba diciendo que tenemos que permanecer espiritualmente en la fila para seguir hacia adelante por los mismos principios que nos han llevado hasta aquí.

¿Está yendo hacia adelante? ¿O está detenido en un sitio mirando hacia atrás y defendiéndose? Tal vez necesite renovar su compromiso. Si usted no conoce a Jesucristo, entonces comience a crecer al recibirlo como Señor y Salvador. Si usted lo conoce pero no ha estado creciendo espiritualmente, pídale a Dios que lo perdone y lo ayude a seguir hacia la perfección. ¡Qué todos nos consagremos a la meta de ser tan semejante a Cristo como podamos hasta que lo veamos cara a cara!

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

El compromiso de Josías

Martes 14 Mayo

Siendo aún muchacho (Josías), comenzó a buscar al Dios de David su padre.

2 Crónicas 34:3

Dios… es galardonador de los que le buscan.

Hebreos 11:6

El compromiso de Josías

Leamos el Antiguo Testamento

La historia del rey Josías (alrededor del año 650 a. J. C.) da a los cristianos de hoy el ejemplo de una vida feliz consagrada a Dios. Siendo aún muy joven, Josías sustituyó a su padre Amón, cuya corta vida fue una larga sucesión de desobediencias a Dios, y quien murió asesinado por sus siervos. Josías también conoció a su abuelo Manasés, quien después de haber sido infiel a Dios, se arrepintió y lo honró en su vejez. ¿Cuál sería la elección del joven rey ante esos dos ejemplos? “Hizo lo recto ante los ojos del Señor… sin apartarse a la derecha ni a la izquierda” (2 Crónicas 34:2).

A la edad de 16 años, “siendo aún muchacho” (v. 3), tomó la decisión de buscar a Dios. ¿Tenemos nosotros ese deseo de amar a Jesús, nuestro Salvador, de conocerlo mejor leyendo la Biblia y orando regularmente?

A los 20 años se dio cuenta de que el pueblo al cual gobernaba se había dejado pervertir adorando a los ídolos. El rey comprendió su responsabilidad y dio el ejemplo con su compromiso personal. Como él, comprometámonos a quitar todo lo que en nuestras vidas toma el lugar del Señor.

A los 26 años, consciente de la importancia que Dios da al culto que se le ofrece, comenzó a reparar la casa donde se adoraba al Señor, el verdadero Dios. ¿Procuramos el bien de la Iglesia de Cristo, esa casa espiritual constituida por todos los creyentes?

Leamos toda la Biblia. El ejemplo de ese joven rey, ¿no nos motiva a servir a nuestro Dios con celo?

1 Reyes 11:1-22 – Marcos 12:1-27 – Salmo 57:6-11 – Proverbios 15:15-16

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch