ST500S Teología Sistemática, Lección 2.3

Serie: Introducción a la Teología Sistemática

Plan de estudio: https://drive.google.com/file/d/1-Al6rOq6Tox4zb4wBU2nWqekLnhk6l9W/view

ST500S Teología Sistemática, Lección 2.3

 

Biblia y Teología es un podcast del Dr Larry Trotter, dedicado a la exposición bíblica y la enseñanza teológica.  Larry es pastor de Florida Coast Church en Pompano Beach, Florida y profesor adjunto de Knox Theological Seminary en Fort Lauderdale, Florida.

Vivió veinticuatro maravillosos años como pastor en México y conferencista en distintos países de Latinoamérica. El propósito de Biblia y Teología es proporcionar enseñanza avanzada y en una forma accesible.

http://www.seminarioreformado.org

Dios se hizo hombre

Domingo 7 Junio
A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.
Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos.
Dios se hizo hombre

Un libro recientemente publicado tiene por título: «Cómo Jesús se hizo Dios». Este título presenta a Jesucristo de una manera completamente falsa. La Biblia dice lo contrario: Dios se hizo hombre en Jesús, su Hijo unigénito. Efectivamente, “aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” (Juan 1:14). Este versículo, base de la fe cristiana, contiene una verdad sorprendente y misteriosa: Jesucristo fue designado como siendo “la Palabra” (“el Verbo”), porque él es la expresión de los pensamientos de Dios (Juan 1:2). Él es la “la imagen del Dios invisible” (Colosenses 1:15). Él era la Palabra.

Él es Dios y se hizo hombre, concebido por el Espíritu Santo. Jesús, quien existe eternamente, tomó un cuerpo. Este es un misterio revelado a la humanidad: “Grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne” (1 Timoteo 3:16).

Verdaderamente se hizo hombre y vivió entre nosotros. En Cristo “habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Colosenses 2:9Verdaderamente se hizo hombre y vivió entre nosotros. En Cristo “habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Colosenses 2:9). Esta gloria divina brilla con tal resplandor en la vida de Jesucristo hombre, que desde hace más de 2000 años lleva pecadores, como somos todos, a la convicción de que Jesús es mucho más que un hombre.

Perfectamente Dios y perfectamente hombre, él es el Hijo unigénito de Dios, el Salvador que vino a traer el perdón divino, la salvación y la vida eterna. Él quiere revelarse a usted, como lo hizo con su discípulo Pedro, quien exclamó: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mateo 16:16).