Sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.
Jason, un niƱo maltratado por su padrastro, se refugió en el rugby para escapar de su difĆcil vida. A los 17 aƱos huyó de su casa y cayó en la terrible espiral del alcoholismo. Ćl confesó:
āEstaba buscando algo. Buscaba la felicidad en el dinero, en los bienes materiales, el alcohol, las relaciones⦠”Pero nada de esto podĆa llenar el vacĆo que habĆa en mĆ! La bebida se convirtió en un refugio, y cuantos mĆ”s problemas tenĆa, mĆ”s bebĆaā¦
Un dĆa conoció a Inga, un jugador de rugby extranjero. Este le habló del gozo que habĆa encontrado al conocer a JesĆŗs, y le dijo que orar a Dios podrĆa ayudarle.
Nota del editor:Ā Este artĆculo es un resumen de las notas paraĀ este sermónĀ predicado en la Iglesia Biblica del SeƱor Jesucristo (RepĆŗblica Dominicana).
Debemos agradecer al Señor por permitirnos vivir en este tiempo de avances tecnológicos durante la pandemia, en el que las iglesias han podido mantener cierto tipo de contacto unos con otros y recibir la enseñanza de la Palabra en cualquier lugar donde se encuentren.
Sin embargo, algo tan bueno puede ser convertido en algo malo por nuestro pecado. En este caso, cuando queremos establecer una excepción como la regla. Me refiero al hecho de haber escuchado que algunos creyentes en diversos lugares se acostumbraron tanto a los cultos virtuales, que ahora no solo no aƱoran las reuniones presenciales, sino que sueƱan con que la iglesia siempre sea virtual por las ācomodidadesā que esto brinda.
La Biblia usa diferentes metĆ”foras para referirse a la iglesia, y una de las mĆ”s usadas es la de un cuerpo cuya cabeza es el SeƱor Jesucristo (1 Co 12:12-27; Ro 12:4-5). De hecho, el apóstol Pablo usó en sus cartas la palabra ācuerpoā mĆ”s de 30 veces para ilustrar a la iglesia funcionando.
Aunque los creyentes somos muchos miembros diferentes y con diversas funciones, pertenecemos a una unidad como cuerpo
Ā Al mismo tiempo, como miembros del cuerpo no somos independientes. Dependemos de la cabeza, quien es Cristo. Ćl es soberano y propietario de la iglesia. Ćl provee al cuerpo de todo lo necesario para subsistir (Col 2:19; Ef 4:15). Es en virtud de nuestra unión con Cristo que podemos crecer como cuerpo. Ćl es quien brinda simetrĆa y dirección al cuerpo, capacitĆ”ndolo para servirle y que le seamos Ćŗtiles.
El deseo de independencia en los miembros es daƱino, pues es contrario al verdadero cristiano. Lamentablemente, es fƔcil ser muy independientes cuando solo nos relacionamos virtualmente con los demƔs.
Queremos escuchar buena predicación de la Palabra, participar del compañerismo de algunos y disfrutar las alabanzas de la iglesia (si ellas nos gustan, pues de lo contrario escuchamos solo el sermón). Todo ello sin comprometernos como miembros.
La visión de la Escritura es otra: cada creyente guarda una relación Ćntima con Cristo y los demĆ”s creyentes. Por eso se nos ordena amarnos unos a otros (Ro 12:10), edificarnos unos a otros (1 Ts 5:11), animarnos unos a otros (1 Tes 5:11), tener preferencia los unos por los otros (Ro 12:10), aceptarnos unos a otros (Ro 15:7), amonestarnos unos a otros (Ro 15:14), saludarnos unos a otros (Ro 16:16), servirnos unos a otros (GĆ” 5:13), sobrellevar las cargas los unos con los otros (GĆ” 6:2), y soportarnos unos a otros (Ef 4:21).
ĀæSe puede hacer todo eso efectivamente de manera virtual?
Gracias a la tecnologĆa, muchas iglesias han estado celebrando sus servicios por Internet, de manera virtual. Aunque esto puede ayudarnos en este tiempo, nunca podrĆ” compararse a las reuniones presenciales. La idea que el SeƱor tiene de su iglesia requiere la interacción y presencia fĆsica de sus miembros, y muchos de los mandamientos āunos a otrosā asumen el roce presencial de los hermanos y son difĆciles de cumplir virtualmente.
SoƱar con una iglesia virtual es fallar en entender la naturaleza de la iglesia
SoƱar con una iglesia virtual es fallar en entender la naturaleza de la iglesia y lo que dice Hebreos 10:24-25: āConsideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortĆ”ndonos unos a otros , y mucho mĆ”s al ver que el dĆa se acercaā.
Las Escrituras ordenan a cada creyente a que se involucre profundamente en la vida de los demĆ”s. Si no consideramos o planeamos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, y hacerlo de todo corazón, entonces estamos desobedeciendo al SeƱor. Necesitamos a los demĆ”s para crecer como Dios espera y para vencer el pecado, y es muy difĆcil hacer esto virtualmente.
Hay hermanos en diferentes partes del mundo que se reĆŗnen clandestinamente sabiendo que ponen en juego sus vidas, mientras muchos de los que viven en paĆses donde hay libertad de culto escogen las reuniones virtuales. Y conocemos a hermanos y familias que cada domingo manejan una hora o mĆ”s con tal de congregarse en una buena iglesia, en lugar de conformarse con ver los cultos por Internet.
Menospreciar la importancia de ser dependiente de una iglesia local no estĆ” en armonĆa con la mente y el corazón de Dios
AsĆ que una cosa es reunirnos virtualmente por razones de salud, y otra muy diferente por comodidad. Menospreciar la importancia de ser dependiente de una iglesia local no estĆ” en armonĆa con la mente y el corazón de Dios. Es por eso que me encantó una carta que el pastor Gerson Morey envió a su iglesia, donde decĆa:
āExtraƱo los abrazos, los saludos, las conversaciones, las bromas, y todo lo que hacemos juntos. Es lo que el salmista describĆa: āHabitar los hermanos juntos en armonĆaā (Sal 133:1). Ese dĆa serĆ” hermoso, como cada domingo o cada vez que nos reunimosā¦
Somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. Por lo tanto, vivamos de acuerdo a esta verdad. Solo asĆ la iglesia de Cristo crecerĆ” saludablemente.
Marcos PeƱa ha sido parte del liderazgo de la Iglesia BĆblica del SeƱor Jesucristo, en RepĆŗblica Dominicana, desde sus inicios. Tiene estudios teológicos formales del Instituto BĆblico Quisqueyano, y ha dado clases de Antiguo Testamento en el Instituto BĆblico Logos. Actualmente sirve como lĆder del grupo de jóvenes en su iglesia, es maestro de Escuela Dominical y predicador. EstĆ” casado con Carmen Julia Linares, y es padre de tres hijas: Ika Marcel, Jennifer y Susan.
Que (las ancianas) enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos.
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo⦠todo lo espera.
Bernardo y Sonia estaban casados desde hacĆa diez aƱos y tenĆan cuatro hijos. Al principio estaban muy enamorados, pero con el paso del tiempo, poco a poco, se fueron alejando uno del otro. Bernardo pasaba mĆ”s tiempo frente al ordenador que con su familia⦠y la responsabilidad del hogar pesaba cada vez mĆ”s sobre Sonia.
Un dĆa ella contó su situación a una amiga cristiana de mĆ”s edad, y terminó diciendo con amargura:
āDe todos modos ya no lo amoā¦
Llena de simpatĆa, su amiga la escuchó y le respondió:
SHEPHERD’S CONFERENCE 2023 | SESIĆN 3Ā Predicador:Ā JosĆas GraumanĀ Tema:Ā El juicio de JehovĆ” Texto:Ā SofonĆas 1ā3Ā
Resumen del mensaje:
El libro de SofonĆas nos ayuda a comprender la idea de un juicio global. Revela la gloria del odio de Dios hacia el pecado y la maravilla de su ira y justicia.
La humanidad es tan malvada que Dios promete aniquilarla por completo. El pecado del hombre trae destrucción, y debido al pecado, Dios promete borrar la creaciónāacabar con todo y con todos.
Las primeras personas a las que JehovÔ se dirige en juicio son su propio pueblo, aquellos que confiesan su nombre. Los mÔs responsables son los que tienen la verdad de la palabra de Dios. De todas las personas en la historia, nosotros somos los mÔs responsables. Tenemos a Jesús, y tenemos la plenitud de la palabra de Dios. Si lo rechazamos, nos enfrentaremos a la terrible realidad de caer en las manos del Dios vivo, quien es un fuego consumidor.
Si tu dios es Ćŗnicamente amor, no es YHWH. Si predicas a un dios que es todo amor y nada de ira, no estĆ”s predicando al Dios de la Biblia. YHWH es un Dios celoso y un dĆa desatarĆ” toda la furia de su ira. En ese dĆa, nadie quedarĆ” en pie, el mundo entero tendrĆ” que rendir cuentas. Necesitamos vivir diariamente a la luz de aquel dĆa: Odiando nuestro pecado. Matando nuestro pecado por cualquier medio necesario. Huyendo de ese juicio.
YHWH promete salvar a personas aun desde los confines de la tierra. Esta es una regeneración futura de todas las cosas, cuando JesĆŗs se siente en su trono en la nueva creación. Nuestra regeneración actual nos estĆ” preparando para la gloriosa regeneración de todas las cosas en la era venidera. En aquel dĆa, Dios nos mirarĆ” y no encontrarĆ” reproche. Estaremos delante del Padre y no tendremos nada que esconder. Esto es purificación absoluta.
En Cristo, eres es soberanamente parte del remanente porque Dios te ha llamado a serlo. Somos un remanente escogido por gracia. No solo somos justificados y perdonados, sino totalmente glorificados. El pueblo de Dios llegarĆ” a ser como su Hijo, y en ese dĆa, le adoraremos perfectamente.
En conjunto, todo el remanente irradiarĆ” la gloria y hermosura de Cristo por todo el mundo. NingĆŗn prisionero, ningĆŗn cojo, ningĆŗn soldado desterrado serĆ” dejado atrĆ”sāYHWH traerĆ” a todos sus hijos a casa.
El Evangelio de YHWH no es sólo ser un remanente librado de su ira, es permanecer para ser el objeto de su amor eterno. El Evangelio es que este Juez perfecto y justo nos declara justos para poder adoptarnos en su familia, darnos la misma herencia que a su eterno Hijo, celebrarnos, cantar sobre nosotros, obrar sus perfecciones en nosotros y disfrutarnos por toda la eternidad. Tan cierto como que viene el dĆa de la ira de JehovĆ” contra el pecado, viene el dĆa en el que YHWH cantarĆ” sobre su remanente. Vivamos hoy a la luz de ese dĆa.