Deleitándonos en Él

Isha – Salmos

DÍA 60 – Salmo 37

Dosis: Llenura Espiritual

Deleitándonos en Él

“Confía en el SEÑOR y haz el bien; establécete en la tierra y mantente fiel. Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón. Encomienda al SEÑOR tu camino; confía en él, y él actuará. Hará que tu justicia resplandezca como el alba; tu justa causa, como el sol de mediodía.” (Salmo 37:3–6) (NVI)

Este es uno de mis salmos preferidos. Un poema sapiencial. Y la verdad no hallo la forma de resumir tanta riqueza. Este hermoso poema trata un tema controversial, el sufrimiento de la gente justa e inocente frente a la prosperidad de los que no temen a Dios. Nos enseña a no envidiar la prosperidad de otros.

Lo primero que nos dice el salmista es: no te impacientes, no te irrites. Apunta a nuestro carácter que debe contrastar con el carácter de quien se conduce injustamente: “No te irrites a causa de los impíos ni envidies a los que cometen injusticias; porque pronto se marchitan, como la hierba; pronto se secan, como el verdor del pasto.” Estas palabras apelan a un examen personal. ¿Envidias la prosperidad de otros? ¿Tienes contentamiento? Y a la vez nos recuerda que la prosperidad material es efímera y nos insta a mirar con los ojos de la fe confiando, esperando y deleitándonos en el Señor. Él sabe lo que queremos y necesitamos y Él nos concederá las peticiones de nuestro corazón.141

David había aprendido a vivir alimentándose de las promesas de Dios, por eso nos anima a vivir una vida de plena confianza en Él: “Guarda silencio ante el SEÑOR, y espera en él con paciencia; no te irrites ante el éxito de otros, de los que maquinan planes malvados. Refrena tu enojo, abandona la ira; no te irrites, pues esto conduce al mal. Porque los impíos serán exterminados, pero los que esperan en el SEÑOR heredarán la tierra.”

Frente a los placeres humanos, el salmista describe un deleite diferente. Nos insta a “deleitarnos en el Señor” a saborear nuestra comunión con Él, a vivir agradándole y agradándonos en Él, quien finalmente es el único capaz de conceder los deseos más íntimos de nuestro corazón. Amada yo he experimentado esta verdad de una manera maravillosa, a veces no he llegado a pronunciar mi oración, sólo he deseado algo en mi corazón y Dios me lo ha concedido como una evidencia de su amor. Pero antes aprendí que solamente Él puede llenar mi alma, Él satisfizo mi corazón, lo llenó por completo. Experimenté el placer y la satisfacción más grande deleitándome en su presencia, amándolo y aprendiendo a vivir agradándole. ¡Cristo llena!

Permitamos que sea nuestro guía, encomendándole nuestros caminos, sometiendo a su dirección todos nuestros asuntos y deseos. Confiando en la promesa que Él actuará, hará que resplandezca nuestra justicia como el alba y nuestra causa justa como el sol del mediodía. ¡Qué más podemos desear!

Oración: Señor enséñame a deleitarme en tu presencia y a llenarme de ti. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 75). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Un río de deleites

Isha – Salmos

DÍA 59– Salmo 36

Dosis: Amor y Fidelidad

Un río de deleites

“Dice el pecador: «Ser impío lo llevo en el corazón.» No hay temor de Dios delante de sus ojos. Cree que merece alabanzas y no halla aborrecible su pecado. Sus palabras son inicuas y engañosas; ha perdido el buen juicio y la capacidad de hacer el bien. Aun en su lecho trama hacer el mal; se aferra a su mal camino y persiste en la maldad.” (Salmo 36:1–4) (NVI)

Este Salmo describe las características del pecador, cómo son sus palabras, pensamientos y motivaciones. Cómo maquina maldad aún estando en su cama y en su arrogancia piensa que actúa sabiamente y no recibirá castigo. ¿Conoces a personas que se jactan de su habilidad para el mal?

Luego de describir la raíz y los frutos de la impiedad, David se anima a orar enfatizando varios de los atributos de Dios, como su amor, misericordia, bondad y justicia: “Tu amor, SEÑOR, llega hasta los cielos; tu fidelidad alcanza las nubes. Tu justicia es como las altas montañas; tus juicios, como el gran océano. Tú, SEÑOR, cuidas de hombres y animales; ¡cuán precioso, oh Dios, es tu gran amor! Todo ser humano halla refugio a la sombra de tus alas.

No sé si has experimentado este mismo fervor que describe el salmista alguna vez contemplando la naturaleza. Yo suelo caminar por la orilla del mar cada año entonado ese cántico que dice: “Dios grande es tu amor, tu gran amor por mí, admirable amor, que durará sin fin, es sublime y santo, ancho cual es el mar, alto más que los cielos es tu amor por mí…” Me uno al cántico del mar para alabarle. Y aunque siempre es la misma canción, cada año llevo hasta la orilla de su gracia nuevos motivos de alabanza y gratitud. Cada año reconozco su misericordia y fidelidad y me amparo a la sombra de sus alas sintiéndome amada y protegida.

David destilaba gozo y alabanza, se deleitaba en Dios y reconocía todas las evidencias de su amor. Por eso cantaba y dejó escrito: “Se sacian de la abundancia de tu casa; les das a beber de tu río de deleites. Porque en ti está la fuente de la vida, y en tu luz podemos ver la luz. Extiende tu amor a los que te conocen, y tu justicia a los rectos de corazón.”

Oración: Señor enséñame a reconocer el río de deleites que tienes para mí y a saciarme de la fuente de tu luz. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 74). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Poderoso defensor

Isha – Salmos

DÍA 58 – Salmo 35

Dosis: Justicia

Poderoso defensor

”Defiéndeme, SEÑOR, de los que me atacan; combate a los que me combaten. Toma tu adarga, tu escudo, y acude en mi ayuda. Empuña la lanza y el hacha, y haz frente a los que me persiguen. Quiero oírte decir: «Yo soy tu salvación.» (Salmo 35:1–3) (NVI)

¿Alguna vez te sentiste tan vulnerable al punto de necesitar que alguien te defienda? Parece ser que David era víctima de persecución, ataques e injusticias por parte de enemigos que él no había buscado. Entonces apela al Juez justo de los cielos con una súplica conmovedora, que vindique su inocencia. En su oración le pide a Dios que sea Él quien pelee a su favor y que frustre los planes malvados que quieren terminar con su vida:

“Queden confundidos y avergonzados los que procuran matarme; retrocedan humillados los que traman mi ruina. Sean como la paja en el viento, acosados por el ángel del SEÑOR; sea su senda oscura y resbalosa, perseguidos por el ángel del SEÑOR. Ya que sin motivo me tendieron una trampa, y sin motivo cavaron una fosa para mí, que la ruina los tome por sorpresa; que caigan en su propia trampa, en la fosa que ellos mismos cavaron.”

Este es una oración imprecatoria y extraña, en boca de alguien que intenta cumplir el principio de paz y “amor a los enemigos”. Pero nos confirma que no debemos tomar la venganza o la revancha en nuestras manos sino “estad quietos” y esperar en fe que sea Dios quien obre la liberación que necesitamos. Una vez que David encomienda su causa a Dios no duda que éste lo ayudará: “Así mi alma se alegrará en el SEÑOR y se deleitará en su salvación; así todo mi ser exclamará: «¿Quién como tú, SEÑOR? Tú libras de los poderosos a los pobres; a los pobres y necesitados libras de aquellos que los explotan.»

Pero tal vez lo que más conmueve es el lamento de David, por sus adversarios, ya que éstos antes fueron sus amigos, o personas a las que él les había dado pruebas de amistad y solidaridad: “Se presentan testigos despiadados y me preguntan cosas que yo ignoro. Me devuelven mal por bien, y eso me hiere en el alma; pues cuando ellos enfermaban yo me vestía de luto, me afligía y ayunaba. ¡Ay, si pudiera retractarme de mis oraciones! Me vestía yo de luto, como por un amigo o un hermano. Afligido, inclinaba la cabeza, como si llorara por mi madre.”

Si te has sentido traicionada a este extremo, si personas que cobijaste o ayudaste te dieron la espalda, aprende a confiar como David en la acción de Dios, Él puede desbaratar cualquier complot contra tu vida. Si lees el salmo completo, comprobarás que David describe todas las maldades que le hacen pero finalmente alaba a Dios anticipándose a la victoria que Él le dará: “Pero lancen voces de alegría y regocijo los que apoyan mi causa, y digan siempre: «Exaltado sea el SEÑOR, quien se deleita en el bienestar de su siervo.»

Con mi lengua proclamaré tu justicia, y todo el día te alabaré.”

Oración: Señor enséñame a confiar en ti en mis batallas personales y líbrame de injusticias. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 73). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

CORAZONES CONFIADOS

DÍA 57

Salmo 34

Dosis: OBEDIENCIA Y SABIDURÍA

CORAZONES CONFIADOS

“Los leoncillos se debilitan y tienen hambre, pero a los que buscan al SEÑOR nada les falta. Vengan, hijos míos, y escúchenme, que voy a enseñarles el temor del SEÑOR. El que quiera amar la vida y gozar de días felices, que refrene su lengua de hablar el mal y sus labios de proferir engaños; que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga.” (Salmo 34:10–14) (NVI)

¿Qué relación encuentras entre cosechar bendición y vivir una vida recta? Esta parte del Salmo es didáctica. El salmista confiando en los atributos divinos exhorta a la comunidad a que reverencien, teman y respeten a Dios reconociendo su misericordia divina.

La primera aseveración de esta parte, es que los que confían en el Señor no carecerán de nada, utilizando una vez más una hermosa figura de la naturaleza. La leona sale a buscar el alimento para sus cachorros y a veces tarda en encontrarlo. Los leoncillos jóvenes son hábiles para la caza, pero muchas veces pasan hambre. Sin embargo, los que confiamos en Dios tendremos todo lo que necesitamos. ¡Dios es nuestro sustentador y proveedor! Podemos confiar en Él más que en nuestras fuerzas humanas, porque: “Los ojos del SEÑOR están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones el rostro del SEÑOR está contra los que hacen el mal, para borrar de la tierra su memoria.”…

La gran enseñanza de este Salmo es que la sabiduría para nuestra vida va a provenir del temor a Dios, de nuestra reverencia a Él, del reconocimiento de sus demandas y nuestra obediencia, para en base a sus mandamientos tengamos los principios éticos necesarios para triunfar en la vida. David nos exhorta por ejemplo a “hablar verdad”, “apartarnos del mal” y “seguir la paz”, un estilo de vida que agrada a Dios.

Dios desea librarnos de todas nuestras angustias, y este Salmo confirma esta hermosa verdad: “Los justos claman, y el SEÑOR los oye; los libra de todas sus angustias. El SEÑOR está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido. Muchas son las angustias del justo, pero el SEÑOR lo librará de todas ellas; le protegerá todos los huesos, y ni uno solo le quebrarán.” Hay esperanza en la seguridad divina por más que tengamos que enfrentar aflicciones. ¡Podemos vivir confiadas!

Por último se resalta el contraste con la gente que se contrapone a los justos, los malvados, serán arruinados por su propia maldad: “La maldad destruye a los malvados; serán condenados los enemigos de los justos. El SEÑOR libra a sus siervos; no serán condenados los que en él confían.

Oración: Señor te agradezco los principios que has puesto en mi corazón para poder alabarte con integridad. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 72). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

 

 

 

En todo tiempo es el mejor tiempo

Isha – Salmos

DÍA 56 – Salmo 34

Dosis: Alabanza

En todo tiempo es el mejor tiempo

“Bendeciré al SEÑOR en todo tiempo; mis labios siempre lo alabarán. Mi alma se gloría en el SEÑOR; lo oirán los humildes y se alegrarán. Engrandezcan al SEÑOR conmigo; exaltemos a una su nombre.” (Salmo 34:1–3) (NVI)

Sólo podemos animar a otros a alabar y a confiar en Dios cuando hemos experimentado las evidencias de su gracia y su bondad. En este Salmo David anima a alabar al Señor en todo tiempo, es decir en toda circunstancia ya sea favorable o adversa porque él ha experimentado en su propia vida todas las bondades que describe de Dios. Por eso dice que su alabanza será continua, que no cesará. Esa alabanza es auténtica, brota del corazón y de una relación personal con Dios. ¿Alabas cada día al Señor? ¿Aprendiste a alabarlo “en todo tiempo”? ¿Contagias a otros de tu gratitud y devoción?

David reconoce la importancia de una actitud de humildad y gratitud por eso convoca a otros a que lo alaben con él. Guía con su ejemplo al pueblo a una adoración genuina y les enseña lo que significa “gloriarse en Dios” y no en uno mismo. David alaba a Dios porque escuchó sus oraciones, porque le ha respondido y le ha librado de todo temor, aún del temor a la muerte: “Busqué al SEÑOR, y Él me respondió; me libró de todos mis temores.”

David está seguro que cualquiera que acuda a este Dios recibirá respuesta, será “alumbrado”, por eso anima a otros a acercarse a Dios a buscar su protección y liberación: “Radiantes están los que a él acuden; jamás su rostro se cubre de vergüenza. Este pobre clamó, y el SEÑOR le oyó y lo libró de todas sus angustias. El ángel del SEÑOR acampa en torno a los que le temen; a su lado está para librarlos.”

David ha saboreado tanto las evidencias de la gracia de Dios, sus favores y bondades, que anima a otros a que saboreen y prueben el amor del Señor: “Prueben y vean que el SEÑOR es bueno; dichosos los que en Él se refugian.” ¿Tienes también tú un potaje divino que puedas compartir con otros? ¡No te quedes callada!

Esta primera sección del Salmo culmina con un llamado a temer y exaltar al Señor, reconociendo su santidad y confiando en su provisión: “Teman al SEÑOR, ustedes sus santos, pues nada les falta a los que le temen.”

Oración: Señor enséñame a confiar en ti y a alabarte en todo tiempo. Y a guiar a otros a alabarte. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 71). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Como un océano de la gracia

Isha – Salmos

DÍA 55 – Salmo 33

Dosis: Soberanía

Como un océano de la gracia

“Por la Palabra del SEÑOR fueron creados los cielos, y por el soplo de su boca, las estrellas. Él recoge en un cántaro el agua de los mares, y junta en vasijas los océanos.” (Salmo 33:6–7) (NVI)

El gran deseo del salmista es que Dios sea alabado. Por eso, exalta el poder de un Dios Creador, que a su sola palabra crea el universo. ¿Crees es un Dios capaz de recoger el agua de los mares en un cántaro y juntar en vasijas los océanos? Otra versión dice: “El junta como montón las aguas del mar; él pone en depósitos los abismos”. Estas no son solamente hermosas metáforas, sino aseveraciones sobre el origen del mundo y de la humanidad. ¿Crees en un Dios creador? ¿La inmensidad del mar te recuerda su poderío?
El salmista nos asegura que un Dios tan grande que manifiesta su autoridad y dominio sobre la naturaleza, es a la vez un Dios que nos ama y en el que podemos confiar en cualquier circunstancia y por eso ¡merece nuestra alabanza! Dios primeramente se manifiesta en la naturaleza pero, a la vez, ama la justicia y está comprometido con la humanidad a través de su misericordia: “Tema toda la tierra al SEÑOR; hónrenlo todos los pueblos del mundo; porque él habló, y todo fue creado; dio una orden, y todo quedó firme.”
Además de la creación, Dios tiene el control de la historia. El salmista enfatiza que podemos confiar en su justicia: “El SEÑOR frustra los planes de las naciones; desbarata los designios de los pueblos. Pero los planes del SEÑOR quedan firmes para siempre; los designios de su mente son eternos. Dichosa la nación cuyo Dios es el SEÑOR, el pueblo que escogió por su heredad.”
Me alienta pensar que en la historia de la humanidad y en mi historia personal prevalecerá su bondad, fidelidad, justicia, rectitud y misericordia. Cómo un océano cuyas aguas pueden mojarnos a todos los que nos acercamos confiadamente a la orilla de su gracia.
Este Salmo nos recuerda que cada día debemos alimentar nuestra fe y esperanza, alabanza y gratitud.
Como respuesta a un Dios justo, poderoso, sabio, bondadoso que gobierna el mundo y las vidas de sus hijos: “Esperamos confiados en el SEÑOR; Él es nuestro socorro y nuestro escudo. En Él se regocija nuestro corazón, porque confiamos en su santo nombre. Que tu gran amor, SEÑOR, nos acompañe, tal como lo esperamos de ti.”

Oración: Señor enséñame a admirar y alabarte por tu creación y por tu señorío en la historia de la humanidad y en mi vida. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 70). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Una Orquesta Milenaria

Isha – Salmos

DÍA 54 – Salmo 33

Dosis: Gratitud y Alabanza

Una Orquesta Milenaria

“Canten al SEÑOR con alegría, ustedes los justos; es propio de los íntegros alabar al SEÑOR. Alaben al SEÑOR al son del arpa; entonen alabanzas con el decacordio. Cántenle una canción nueva; toquen con destreza, y den voces de alegría.” (Salmo 33:1–3) (NVI)

¿Recuerdas haber entrado a una iglesia dónde la alabanza era casi nula? Es decir, ¿dónde los fieles no cantaban? ¿Y conoces alguna otra dónde la alabanza era tan potente que retumbaba en las paredes del templo? La alabanza siempre surge de un corazón agradecido. En esta ocasión el salmista invita a los justos a alabar a Dios, a dar la honra debida a su nombre, es decir, hablar bien de él, proclamar sus hechos con alegría, ¡a viva voz!. Este santo gozo debe ir acompañado con cánticos, e instrumentos, ya sea de cuerda, viento y percusión. A través de los siglos Dios se ha deleitado en escuchar las alabanzas de sus fieles como una orquesta milenaria.

¿Cuáles son los motivos que te impulsan a alabar a Dios? En este salmo son muchos: su justicia, su bondad, su verdad, sus obras, su palabra, su poder, su soberanía, su providencia y los cuidados especiales hacia su pueblo. Parece mentira que en un solo salmo haya tanto por agradecer. Si haces una revisión rápida a tu vida ¿cuántos motivos hallarías? El salmista nos recuerda que todos ellos deben ser motivos de alegría.

Es interesante notar la profunda base teológica de este Salmo. El salmista menciona varios de los atributos de Dios que afectan directamente nuestras vidas, por los cuáles él merece ser alabado:” La palabra del SEÑOR es justa; fieles son todas sus obras. El SEÑOR ama la justicia y el derecho; llena está la tierra de su amor.”

Un gran motivo de regocijo es la eficacia y la justicia de la palabra de Dios. Se refiere también a sus bondadosas obras, realza su fidelidad y su amor. El Señor merece ser alabado porque es un Dios de justicia. Pero además añade: El SEÑOR observa desde el cielo y ve a toda la humanidad; él contempla desde su trono a todos los habitantes de la tierra. Él es quien formó el corazón de todos, y quien conoce a fondo todas sus acciones.”

Esta última afirmación puede ser motivo de temor y a la vez de confianza. Temor porque sabemos que nada escapa a su conocimiento, ni nuestros más íntimos pensamientos. Y cuando esos pensamientos no son buenos ni están conforme a su voluntad Dios lo sabe. Pero a la vez nos asegura que positivamente Dios sabe cuando nuestras motivaciones le agradan. Que Dios lee y conoce nuestra integridad. Y que cuando sus ojos se posan en la humanidad no ve una gran masa de gente, sino te ve a ti y a mí personalmente.

Oración: Señor enséñame a alabarte con alegría e integridad de corazón y a valorar tu justicia y fidelidad en mi vida. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 69). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

El arquitecto de nuestras vidas

Isha – Salmos

DÍA 53 – Salmo 32

Dosis: Dirección Divina

El arquitecto de nuestras vidas

“El SEÑOR dice: «Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti. No seas como el mulo o el caballo, que no tienen discernimiento, y cuyo brío hay que domar con brida y freno, para acercarlos a ti.» (Salmo 32:8–9) (NVI)

Dios no sólo perdona sino guía nuestras vidas. Nos hace entender, nos muestra el camino que debemos seguir. Es maravilloso saber que al perdón, Dios añade su protección y dirección. David asegura que Dios fija sobre nosotras sus ojos. ¿Imaginas la mirada de Dios sobre ti cada día?

Esta es una de las promesas que más ha bendecido mi vida. Pues saber que Dios está dispuesto a guiarme, a direccionar mi vida, a mostrarme su voluntad, es alentador.

David registra una voz tierna diciéndonos “te haré entender y te enseñaré”…Es como si Dios nos susurrara al oído: “Hija ya te he perdonado, eres libre, no volveré a acordarme ni a mencionarte tu desobediencia, pero ahora déjame ser yo quien te guíe. Cuando tomaste tus propias decisiones sin considerar mi voluntad erraste y sufriste. Permite que ahora sea yo quien te muestre el plano que diseñé para tu vida.”

Dios nos ha dado entendimiento y razón para poder obrar pero a veces ha tenido necesidad de sujetarnos para evitar que nos hagamos daño a nosotras mismas. ¿Recuerdas alguna ocasión dónde él tuvo que encender una luz roja en tu vida?

Errar, desobedecer, rebelarse contra sus principios está en nuestra naturaleza. Por eso David utiliza un símil donde compara a quienes actúan así, con las actitudes irracionales de los animales que deben ser sujetados y movidos por cabestro y freno, pues ni obedecen ni tienen capacidad de pensar.

La actitud de desobediencia y hostilidad traerá consecuencias dolorosas a las personas infieles. David dice: “Muchos dolores habrá para el impío; mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia. Alegraos en Jehová y gozaos, justos; Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.”

David culmina el Salmo asegurando que quienes confiamos en Dios, viviremos rodeadas de su misericordia, su favor y su protección. ¿No es maravilloso?

Oración: Señor, enséñame a reconocer tu guía y dirección cada día de mi vida. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 68). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

 

Lágrimas de la Vida

Isha – Salmos

DÍA 52 – Salmo 32

Dosis: Restauración

Lágrimas de la Vida

“Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad. Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al SEÑOR», y tú perdonaste mi maldad y mi pecado. Por eso los fieles te invocan en momentos de angustia, caudalosas aguas podrán desbordarse, pero a ellos no los alcanzarán. Tú eres mi refugio; tú me protegerás del peligro y me rodearás con cánticos de liberación. (Salmo 32:5–7) (NVI)

Como estamos viendo, este salmo constituye una oración de gratitud de una persona que reconoce humildemente sus pecados, recibe el perdón de Dios y lo adora. Puedo recordar con claridad las veces en que estuve de rodillas gimiendo en un mar de lágrimas, arrepentida ante el trono de la gracia. Recuerdo que solía identificarme con aquella mujer desconocida, que enjugó los pies de Jesús con sus lágrimas y secó con sus cabellos. Al igual que ella supliqué en varias ocasiones perdón y siempre hallé una respuesta de gracia.

Me identifico también con David, pues como él aprendí, que solo Dios tiene la capacidad de salvar, sanar, restaurar, restablecer y rehabilitar al ser humano. Y al experimentar la dicha del perdón comprobé que la genuina felicidad procede del favor de Dios y sus bendiciones espirituales.

David nos describe su grave situación antes de la confesión para animarnos a hacer lo mismo: “Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado”, anima así al arrepentimiento y la confesión en el momento oportuno y adecuado que podemos hallar a Dios, para no sucumbir antes las crisis de la vida ni en las consecuencias de nuestros errores. Inmediatamente registra una promesa: “Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él”. ¿Reconoces que Dios te libró de una gran inundación en tu vida? Yo sí soy muy consciente de terribles consecuencias que hubiera experimentado si no me arrepentía a tiempo y decidía obedecer su palabra.

Inmediatamente después David declara la esperanza y seguridad que tenemos en Dios: “Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me rodearás.” Tremendas expresiones de confianza, donde David le dice literalmente a Dios, tú eres mi “escondedero”, en ti tengo paz, y estoy fuera del alcance del mal. Soy libre, me rodeas de tu favor, de tu gracia y misericordia. Tu perdón es maravilloso, te alabo por la maravillosa liberación que me has dado.”

Todas hemos sido perdonadas. Aprendamos a glorificar a Dios por su misericordia, a ser agradecidas y a confiar en su dirección divina.

Oración: Señor enséñame a orar reconociendo mis pecados y a confiar en tu gracia y misericordia.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 67). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Valles y Huesos Secos

Isha – Salmos

DÍA 51 – Salmo 32

Dosis: Sanidad Espiritual

Valles y Huesos Secos

“Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de todo el día. Mi fuerza se fue debilitando como al calor del verano, porque día y noche tu mano pesaba sobre mí.” (Salmo 32:3–4) (NVI)

¿Alguna vez callaste y ocultaste algo que te avergonzaba? ¿Cómo te sentiste?

En estos versículos David describe la miseria de una conciencia culpable por el pecado escondido o no confesado. Mientras calló y ocultó su pecado David no prosperó. Es tanto el dolor que siente, que afecta lo más profundo y supuestamente insensible del cuerpo humano como son los huesos, hasta estos fueron afectados y por eso llora y gime. Cuando dice: “Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano”, se está refiriendo a lo que él siente como el juicio de Dios. A veces Dios agrava su mano sobre nosotras para hacernos reaccionar, permite enfermedades o que suframos otras consecuencias del mal que estamos permitiendo en nuestras vidas.

Dios nos ha dado una conciencia que no puede ser fácilmente atropellada y seguir viviendo feliz ocultando el pecado. No hay estrategia psicológica que produzca una verdadera salud mental y espiritual sin arrepentimiento. David sentía culpa porque le había fallado a Dios y a los que lo rodeaban. Por eso confiesa su pecado, Dios lo perdona y sana su cuerpo, su alma y su espíritu.

Este salmo nos enseña que podemos estancar nuestro crecimiento espiritual si intentamos mantener una apariencia. Debemos ser honestas y reconocer que no somos perfectas. Si pecamos y nos equivocamos y reconocemos nuestra condición y necesidad de perdón y creemos y esperamos en la misericordia de Dios, vamos a ser verdaderamente libres. Todas somos vulnerables, debemos quitarnos la máscara de la espiritualidad y ser muy honestas con el Señor si queremos experimentar su misericordia divina.

David llegó a este punto en su vida. Mientras calló, el silencio sólo produjo dolor y angustia, la confesión lo libera y lo lleva a experimentar la misericordia y la gracia de Dios.

Dios quiere que el valle de nuestra vida siempre esté fresco y fértil, conserve su verdor y sea una eterna primavera. Por eso dijo que de nuestro interior correrían ríos de agua viva. No permitamos que ningún pecado escondido lo eche a perder. Podemos elegir languidecer en nuestra necedad o hallar el verdadero descanso espiritual y la paz interior que necesitamos para enfrentar la vida cada día.

Oración: Señor ayúdame a ser honesta conmigo misma y contigo y jamás ocultar mi pecado. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 66). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.