CORAZONES CONFIADOS

DÍA 57

Salmo 34

Dosis: OBEDIENCIA Y SABIDURÍA

CORAZONES CONFIADOS

“Los leoncillos se debilitan y tienen hambre, pero a los que buscan al SEÑOR nada les falta. Vengan, hijos míos, y escúchenme, que voy a enseñarles el temor del SEÑOR. El que quiera amar la vida y gozar de días felices, que refrene su lengua de hablar el mal y sus labios de proferir engaños; que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga.” (Salmo 34:10–14) (NVI)

¿Qué relación encuentras entre cosechar bendición y vivir una vida recta? Esta parte del Salmo es didáctica. El salmista confiando en los atributos divinos exhorta a la comunidad a que reverencien, teman y respeten a Dios reconociendo su misericordia divina.

La primera aseveración de esta parte, es que los que confían en el Señor no carecerán de nada, utilizando una vez más una hermosa figura de la naturaleza. La leona sale a buscar el alimento para sus cachorros y a veces tarda en encontrarlo. Los leoncillos jóvenes son hábiles para la caza, pero muchas veces pasan hambre. Sin embargo, los que confiamos en Dios tendremos todo lo que necesitamos. ¡Dios es nuestro sustentador y proveedor! Podemos confiar en Él más que en nuestras fuerzas humanas, porque: “Los ojos del SEÑOR están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones el rostro del SEÑOR está contra los que hacen el mal, para borrar de la tierra su memoria.”…

La gran enseñanza de este Salmo es que la sabiduría para nuestra vida va a provenir del temor a Dios, de nuestra reverencia a Él, del reconocimiento de sus demandas y nuestra obediencia, para en base a sus mandamientos tengamos los principios éticos necesarios para triunfar en la vida. David nos exhorta por ejemplo a “hablar verdad”, “apartarnos del mal” y “seguir la paz”, un estilo de vida que agrada a Dios.

Dios desea librarnos de todas nuestras angustias, y este Salmo confirma esta hermosa verdad: “Los justos claman, y el SEÑOR los oye; los libra de todas sus angustias. El SEÑOR está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido. Muchas son las angustias del justo, pero el SEÑOR lo librará de todas ellas; le protegerá todos los huesos, y ni uno solo le quebrarán.” Hay esperanza en la seguridad divina por más que tengamos que enfrentar aflicciones. ¡Podemos vivir confiadas!

Por último se resalta el contraste con la gente que se contrapone a los justos, los malvados, serán arruinados por su propia maldad: “La maldad destruye a los malvados; serán condenados los enemigos de los justos. El SEÑOR libra a sus siervos; no serán condenados los que en él confían.

Oración: Señor te agradezco los principios que has puesto en mi corazón para poder alabarte con integridad. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 72). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

 

 

 

En todo tiempo es el mejor tiempo

Isha – Salmos

DÍA 56 – Salmo 34

Dosis: Alabanza

En todo tiempo es el mejor tiempo

“Bendeciré al SEÑOR en todo tiempo; mis labios siempre lo alabarán. Mi alma se gloría en el SEÑOR; lo oirán los humildes y se alegrarán. Engrandezcan al SEÑOR conmigo; exaltemos a una su nombre.” (Salmo 34:1–3) (NVI)

Sólo podemos animar a otros a alabar y a confiar en Dios cuando hemos experimentado las evidencias de su gracia y su bondad. En este Salmo David anima a alabar al Señor en todo tiempo, es decir en toda circunstancia ya sea favorable o adversa porque él ha experimentado en su propia vida todas las bondades que describe de Dios. Por eso dice que su alabanza será continua, que no cesará. Esa alabanza es auténtica, brota del corazón y de una relación personal con Dios. ¿Alabas cada día al Señor? ¿Aprendiste a alabarlo “en todo tiempo”? ¿Contagias a otros de tu gratitud y devoción?

David reconoce la importancia de una actitud de humildad y gratitud por eso convoca a otros a que lo alaben con él. Guía con su ejemplo al pueblo a una adoración genuina y les enseña lo que significa “gloriarse en Dios” y no en uno mismo. David alaba a Dios porque escuchó sus oraciones, porque le ha respondido y le ha librado de todo temor, aún del temor a la muerte: “Busqué al SEÑOR, y Él me respondió; me libró de todos mis temores.”

David está seguro que cualquiera que acuda a este Dios recibirá respuesta, será “alumbrado”, por eso anima a otros a acercarse a Dios a buscar su protección y liberación: “Radiantes están los que a él acuden; jamás su rostro se cubre de vergüenza. Este pobre clamó, y el SEÑOR le oyó y lo libró de todas sus angustias. El ángel del SEÑOR acampa en torno a los que le temen; a su lado está para librarlos.”

David ha saboreado tanto las evidencias de la gracia de Dios, sus favores y bondades, que anima a otros a que saboreen y prueben el amor del Señor: “Prueben y vean que el SEÑOR es bueno; dichosos los que en Él se refugian.” ¿Tienes también tú un potaje divino que puedas compartir con otros? ¡No te quedes callada!

Esta primera sección del Salmo culmina con un llamado a temer y exaltar al Señor, reconociendo su santidad y confiando en su provisión: “Teman al SEÑOR, ustedes sus santos, pues nada les falta a los que le temen.”

Oración: Señor enséñame a confiar en ti y a alabarte en todo tiempo. Y a guiar a otros a alabarte. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 71). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Como un océano de la gracia

Isha – Salmos

DÍA 55 – Salmo 33

Dosis: Soberanía

Como un océano de la gracia

“Por la Palabra del SEÑOR fueron creados los cielos, y por el soplo de su boca, las estrellas. Él recoge en un cántaro el agua de los mares, y junta en vasijas los océanos.” (Salmo 33:6–7) (NVI)

El gran deseo del salmista es que Dios sea alabado. Por eso, exalta el poder de un Dios Creador, que a su sola palabra crea el universo. ¿Crees es un Dios capaz de recoger el agua de los mares en un cántaro y juntar en vasijas los océanos? Otra versión dice: “El junta como montón las aguas del mar; él pone en depósitos los abismos”. Estas no son solamente hermosas metáforas, sino aseveraciones sobre el origen del mundo y de la humanidad. ¿Crees en un Dios creador? ¿La inmensidad del mar te recuerda su poderío?
El salmista nos asegura que un Dios tan grande que manifiesta su autoridad y dominio sobre la naturaleza, es a la vez un Dios que nos ama y en el que podemos confiar en cualquier circunstancia y por eso ¡merece nuestra alabanza! Dios primeramente se manifiesta en la naturaleza pero, a la vez, ama la justicia y está comprometido con la humanidad a través de su misericordia: “Tema toda la tierra al SEÑOR; hónrenlo todos los pueblos del mundo; porque él habló, y todo fue creado; dio una orden, y todo quedó firme.”
Además de la creación, Dios tiene el control de la historia. El salmista enfatiza que podemos confiar en su justicia: “El SEÑOR frustra los planes de las naciones; desbarata los designios de los pueblos. Pero los planes del SEÑOR quedan firmes para siempre; los designios de su mente son eternos. Dichosa la nación cuyo Dios es el SEÑOR, el pueblo que escogió por su heredad.”
Me alienta pensar que en la historia de la humanidad y en mi historia personal prevalecerá su bondad, fidelidad, justicia, rectitud y misericordia. Cómo un océano cuyas aguas pueden mojarnos a todos los que nos acercamos confiadamente a la orilla de su gracia.
Este Salmo nos recuerda que cada día debemos alimentar nuestra fe y esperanza, alabanza y gratitud.
Como respuesta a un Dios justo, poderoso, sabio, bondadoso que gobierna el mundo y las vidas de sus hijos: “Esperamos confiados en el SEÑOR; Él es nuestro socorro y nuestro escudo. En Él se regocija nuestro corazón, porque confiamos en su santo nombre. Que tu gran amor, SEÑOR, nos acompañe, tal como lo esperamos de ti.”

Oración: Señor enséñame a admirar y alabarte por tu creación y por tu señorío en la historia de la humanidad y en mi vida. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 70). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Una Orquesta Milenaria

Isha – Salmos

DÍA 54 – Salmo 33

Dosis: Gratitud y Alabanza

Una Orquesta Milenaria

“Canten al SEÑOR con alegría, ustedes los justos; es propio de los íntegros alabar al SEÑOR. Alaben al SEÑOR al son del arpa; entonen alabanzas con el decacordio. Cántenle una canción nueva; toquen con destreza, y den voces de alegría.” (Salmo 33:1–3) (NVI)

¿Recuerdas haber entrado a una iglesia dónde la alabanza era casi nula? Es decir, ¿dónde los fieles no cantaban? ¿Y conoces alguna otra dónde la alabanza era tan potente que retumbaba en las paredes del templo? La alabanza siempre surge de un corazón agradecido. En esta ocasión el salmista invita a los justos a alabar a Dios, a dar la honra debida a su nombre, es decir, hablar bien de él, proclamar sus hechos con alegría, ¡a viva voz!. Este santo gozo debe ir acompañado con cánticos, e instrumentos, ya sea de cuerda, viento y percusión. A través de los siglos Dios se ha deleitado en escuchar las alabanzas de sus fieles como una orquesta milenaria.

¿Cuáles son los motivos que te impulsan a alabar a Dios? En este salmo son muchos: su justicia, su bondad, su verdad, sus obras, su palabra, su poder, su soberanía, su providencia y los cuidados especiales hacia su pueblo. Parece mentira que en un solo salmo haya tanto por agradecer. Si haces una revisión rápida a tu vida ¿cuántos motivos hallarías? El salmista nos recuerda que todos ellos deben ser motivos de alegría.

Es interesante notar la profunda base teológica de este Salmo. El salmista menciona varios de los atributos de Dios que afectan directamente nuestras vidas, por los cuáles él merece ser alabado:” La palabra del SEÑOR es justa; fieles son todas sus obras. El SEÑOR ama la justicia y el derecho; llena está la tierra de su amor.”

Un gran motivo de regocijo es la eficacia y la justicia de la palabra de Dios. Se refiere también a sus bondadosas obras, realza su fidelidad y su amor. El Señor merece ser alabado porque es un Dios de justicia. Pero además añade: El SEÑOR observa desde el cielo y ve a toda la humanidad; él contempla desde su trono a todos los habitantes de la tierra. Él es quien formó el corazón de todos, y quien conoce a fondo todas sus acciones.”

Esta última afirmación puede ser motivo de temor y a la vez de confianza. Temor porque sabemos que nada escapa a su conocimiento, ni nuestros más íntimos pensamientos. Y cuando esos pensamientos no son buenos ni están conforme a su voluntad Dios lo sabe. Pero a la vez nos asegura que positivamente Dios sabe cuando nuestras motivaciones le agradan. Que Dios lee y conoce nuestra integridad. Y que cuando sus ojos se posan en la humanidad no ve una gran masa de gente, sino te ve a ti y a mí personalmente.

Oración: Señor enséñame a alabarte con alegría e integridad de corazón y a valorar tu justicia y fidelidad en mi vida. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 69). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

El arquitecto de nuestras vidas

Isha – Salmos

DÍA 53 – Salmo 32

Dosis: Dirección Divina

El arquitecto de nuestras vidas

“El SEÑOR dice: «Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti. No seas como el mulo o el caballo, que no tienen discernimiento, y cuyo brío hay que domar con brida y freno, para acercarlos a ti.» (Salmo 32:8–9) (NVI)

Dios no sólo perdona sino guía nuestras vidas. Nos hace entender, nos muestra el camino que debemos seguir. Es maravilloso saber que al perdón, Dios añade su protección y dirección. David asegura que Dios fija sobre nosotras sus ojos. ¿Imaginas la mirada de Dios sobre ti cada día?

Esta es una de las promesas que más ha bendecido mi vida. Pues saber que Dios está dispuesto a guiarme, a direccionar mi vida, a mostrarme su voluntad, es alentador.

David registra una voz tierna diciéndonos “te haré entender y te enseñaré”…Es como si Dios nos susurrara al oído: “Hija ya te he perdonado, eres libre, no volveré a acordarme ni a mencionarte tu desobediencia, pero ahora déjame ser yo quien te guíe. Cuando tomaste tus propias decisiones sin considerar mi voluntad erraste y sufriste. Permite que ahora sea yo quien te muestre el plano que diseñé para tu vida.”

Dios nos ha dado entendimiento y razón para poder obrar pero a veces ha tenido necesidad de sujetarnos para evitar que nos hagamos daño a nosotras mismas. ¿Recuerdas alguna ocasión dónde él tuvo que encender una luz roja en tu vida?

Errar, desobedecer, rebelarse contra sus principios está en nuestra naturaleza. Por eso David utiliza un símil donde compara a quienes actúan así, con las actitudes irracionales de los animales que deben ser sujetados y movidos por cabestro y freno, pues ni obedecen ni tienen capacidad de pensar.

La actitud de desobediencia y hostilidad traerá consecuencias dolorosas a las personas infieles. David dice: “Muchos dolores habrá para el impío; mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia. Alegraos en Jehová y gozaos, justos; Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.”

David culmina el Salmo asegurando que quienes confiamos en Dios, viviremos rodeadas de su misericordia, su favor y su protección. ¿No es maravilloso?

Oración: Señor, enséñame a reconocer tu guía y dirección cada día de mi vida. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 68). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

 

Lágrimas de la Vida

Isha – Salmos

DÍA 52 – Salmo 32

Dosis: Restauración

Lágrimas de la Vida

“Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad. Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al SEÑOR», y tú perdonaste mi maldad y mi pecado. Por eso los fieles te invocan en momentos de angustia, caudalosas aguas podrán desbordarse, pero a ellos no los alcanzarán. Tú eres mi refugio; tú me protegerás del peligro y me rodearás con cánticos de liberación. (Salmo 32:5–7) (NVI)

Como estamos viendo, este salmo constituye una oración de gratitud de una persona que reconoce humildemente sus pecados, recibe el perdón de Dios y lo adora. Puedo recordar con claridad las veces en que estuve de rodillas gimiendo en un mar de lágrimas, arrepentida ante el trono de la gracia. Recuerdo que solía identificarme con aquella mujer desconocida, que enjugó los pies de Jesús con sus lágrimas y secó con sus cabellos. Al igual que ella supliqué en varias ocasiones perdón y siempre hallé una respuesta de gracia.

Me identifico también con David, pues como él aprendí, que solo Dios tiene la capacidad de salvar, sanar, restaurar, restablecer y rehabilitar al ser humano. Y al experimentar la dicha del perdón comprobé que la genuina felicidad procede del favor de Dios y sus bendiciones espirituales.

David nos describe su grave situación antes de la confesión para animarnos a hacer lo mismo: “Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado”, anima así al arrepentimiento y la confesión en el momento oportuno y adecuado que podemos hallar a Dios, para no sucumbir antes las crisis de la vida ni en las consecuencias de nuestros errores. Inmediatamente registra una promesa: “Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él”. ¿Reconoces que Dios te libró de una gran inundación en tu vida? Yo sí soy muy consciente de terribles consecuencias que hubiera experimentado si no me arrepentía a tiempo y decidía obedecer su palabra.

Inmediatamente después David declara la esperanza y seguridad que tenemos en Dios: “Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me rodearás.” Tremendas expresiones de confianza, donde David le dice literalmente a Dios, tú eres mi “escondedero”, en ti tengo paz, y estoy fuera del alcance del mal. Soy libre, me rodeas de tu favor, de tu gracia y misericordia. Tu perdón es maravilloso, te alabo por la maravillosa liberación que me has dado.”

Todas hemos sido perdonadas. Aprendamos a glorificar a Dios por su misericordia, a ser agradecidas y a confiar en su dirección divina.

Oración: Señor enséñame a orar reconociendo mis pecados y a confiar en tu gracia y misericordia.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 67). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Valles y Huesos Secos

Isha – Salmos

DÍA 51 – Salmo 32

Dosis: Sanidad Espiritual

Valles y Huesos Secos

“Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de todo el día. Mi fuerza se fue debilitando como al calor del verano, porque día y noche tu mano pesaba sobre mí.” (Salmo 32:3–4) (NVI)

¿Alguna vez callaste y ocultaste algo que te avergonzaba? ¿Cómo te sentiste?

En estos versículos David describe la miseria de una conciencia culpable por el pecado escondido o no confesado. Mientras calló y ocultó su pecado David no prosperó. Es tanto el dolor que siente, que afecta lo más profundo y supuestamente insensible del cuerpo humano como son los huesos, hasta estos fueron afectados y por eso llora y gime. Cuando dice: “Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano”, se está refiriendo a lo que él siente como el juicio de Dios. A veces Dios agrava su mano sobre nosotras para hacernos reaccionar, permite enfermedades o que suframos otras consecuencias del mal que estamos permitiendo en nuestras vidas.

Dios nos ha dado una conciencia que no puede ser fácilmente atropellada y seguir viviendo feliz ocultando el pecado. No hay estrategia psicológica que produzca una verdadera salud mental y espiritual sin arrepentimiento. David sentía culpa porque le había fallado a Dios y a los que lo rodeaban. Por eso confiesa su pecado, Dios lo perdona y sana su cuerpo, su alma y su espíritu.

Este salmo nos enseña que podemos estancar nuestro crecimiento espiritual si intentamos mantener una apariencia. Debemos ser honestas y reconocer que no somos perfectas. Si pecamos y nos equivocamos y reconocemos nuestra condición y necesidad de perdón y creemos y esperamos en la misericordia de Dios, vamos a ser verdaderamente libres. Todas somos vulnerables, debemos quitarnos la máscara de la espiritualidad y ser muy honestas con el Señor si queremos experimentar su misericordia divina.

David llegó a este punto en su vida. Mientras calló, el silencio sólo produjo dolor y angustia, la confesión lo libera y lo lleva a experimentar la misericordia y la gracia de Dios.

Dios quiere que el valle de nuestra vida siempre esté fresco y fértil, conserve su verdor y sea una eterna primavera. Por eso dijo que de nuestro interior correrían ríos de agua viva. No permitamos que ningún pecado escondido lo eche a perder. Podemos elegir languidecer en nuestra necedad o hallar el verdadero descanso espiritual y la paz interior que necesitamos para enfrentar la vida cada día.

Oración: Señor ayúdame a ser honesta conmigo misma y contigo y jamás ocultar mi pecado. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 66). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Confesar para ser Libres

Isha – Salmos

DÍA 50 – Salmo 32

Dosis: Perdón

Confesar para ser Libres

“Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados. Dichoso aquel a quien el SEÑOR no toma en cuenta su maldad y en cuyo espíritu no hay engaño.” (Salmo 32:1–2) (NVI)

En este Salmo David expresa una experiencia de vida que le hizo conocer la dicha del perdón divino. El Salmo destaca el perdón como una fuente de alegría y seguridad. David nos enseña que la verdadera felicidad consiste en contar con el favor, la gracia y la misericordia de Dios. David pecó, y mientras no confesó su pecado a Dios, sintió que se secaba espiritualmente. El pecado oculto, afectó sus emociones y hasta su salud física. Arrepentirse y confesar su transgresión no sólo lo liberó sino lo sanó y restauró. Sólo entonces obtuvo paz en su conciencia.

David utiliza cuatro palabras o nombres para referirse en forma completa al pecado del hombre: transgresión, pecado, iniquidad y engaño. Conocer el significado de estas palabras nos ayudarán a examinar nuestro corazón:

Transgresión significa: rebelión. Denota violación de la ley de Dios, mediante un acto consciente que se opone al mandato divino. Es desobediencia e incluye todos los actos de pecado, ya sean hechos, palabras y pensamientos contra los preceptos de Dios. Pecado significa “faltar a la voluntad y a la ley de Dios, errar el blanco”. Ya sea de pensamiento, palabra u obra. Iniquidad se refiere a algo que es torcido, pervertido o tornado de las intenciones divinas. Expresa la entera depravada naturaleza del hombre. Representa la profunda fuente de corrupción de donde proceden transgresiones y pecados. Engaño es un elemento sutil falso, torcido, deshonesto. ¿Erraste en el blanco, te rebelaste a la ley de Dios?

Pero lo interesante es que Dios proveyó una solución para cada una de estas situaciones. Por eso David puede decir que seremos bienaventuradas, felices y dichosas si experimentamos su misericordia manifiesta en: Perdón: Frente a la transgresión. Cuando Dios nos perdona, nos absuelve, nos libra de culpa por la sangre que Cristo derramó en la cruz por nosotras y nos trata como si no hubiéramos cometido el pecado.

Cubierto: Cristo es la propiciación por nuestros pecados. Él es la cubierta sobre la que nos protegemos. De la misma forma en que se cubre la desnudez para que no aparezca nuestra vergüenza. Nuestro pecado es cubierto por la justicia de Cristo.116 No culpa de iniquidad: Significa “no imputar” la palabra en el original significa literalmente “no pensar en ello”. Significa que al perdonarnos Dios olvida, nos justifica y nos trata como si fuéramos dignas de confianza. Por último la expulsión del engaño a la que hace referencia David es el limpiamiento. Dios quiere quitar el mal de nuestro corazón y darnos un espíritu nuevo. Si quieres experimentar la dicha del perdón examina tu corazón y confiésale a Dios aquello que te avergüenza.

Oración: Señor enséñame a reconocer mis transgresiones y pecados, y líbrame de iniqudad y engaño. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 65). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Boca y Refugio

DÍA 49

Salmo 31

Dosis: Seguridad

Boca y Refugio

“En ti, SEÑOR, busco refugio; jamás permitas que me avergüencen; en tu justicia, líbrame. Inclina a mí tu oído, y acude pronto a socorrerme. Sé tú mi roca protectora, la fortaleza de mi salvación. Guíame, pues eres mi roca y mi fortaleza, dirígeme por amor a tu nombre.” (Salmo 31:1–3) (NVI)

Este Salmo es una conmovedora declaración de confianza, en el cual el poeta declara la seguridad que tiene en Dios como su roca y su refugio. En tiempos de persecución y angustia, su estabilidad y confianza está en Dios. Una vez más la fe y la oración van de la mano en tiempos de crisis.

Se cree que David escribió este Salmo cuando era perseguido por Saúl por eso dice: “Líbrame de la trampa que me han tendido, porque tú eres mi refugio. En tus manos encomiendo mi espíritu; líbrame, SEÑOR, Dios de la verdad.”

Con total sinceridad David describe sus apuros y la condición en que se encuentra: “Tenme compasión, SEÑOR, que estoy angustiado; el dolor está acabando con mis ojos, con mi alma, ¡con mi cuerpo! La vida se me va en angustias, y los años en lamentos; la tristeza está acabando con mis fuerzas, y mis huesos se van debilitando. Por causa de todos mis enemigos, soy el hazmerreír de mis vecinos; soy un espanto para mis amigos; de mí huyen los que me encuentran en la calle. Me han olvidado, como si hubiera muerto; soy como una vasija hecha pedazos. Son muchos a los que oigo cuchichear: «Hay terror por todas partes.» Se han confabulado contra mí, y traman quitarme la vida.”

¡Terrible descripción! ¿Alguna vez te sentiste como una vasija hecha pedazos? Sin embargo, David declara que Dios es su única esperanza y está seguro que Dios conoce las angustias de su alma. Por eso compone un salmo que es a la vez oración y clamor, acción de gracias y alabanza: “Me alegro y me regocijo en tu amor, porque tú has visto mi aflicción y conoces las angustias de mi alma. No me entregaste al enemigo, sino que me pusiste en lugar espacioso.”

¿Cuántas de nosotras podríamos decir palabras semejantes en tiempos de crisis? En medio de la aflicción, cuando todo parece oscuro y deprimente. Aunque como ser humano David tenía los mismos temores que nosotras en tiempos de debilidad, él se aferra a la fidelidad y a la misericordia de un Dios que conoce y lo tiene por hijo; por eso puede decirle: líbrame, sálvame, en ti espero y confío: “Pero yo, SEÑOR, en ti confío, y digo: «Tú eres mi Dios.» Mi vida entera está en tus manos; líbrame de mis enemigos y perseguidores.

Que irradie tu faz sobre tu siervo; por tu gran amor, sálvame.”

Oración: Señor enséñame a confiar en ti como mi roca y mi justicia cuando la angustia y el dolor me atormenten. Amén

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 64). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Libradas por ÉL

DÍA 48

Salmo 30

Dosis: Gozo

Libradas por ÉL

“Te exaltaré, SEÑOR, porque me levantaste, porque no dejaste que mis enemigos se burlaran de mí. SEÑOR mi Dios, te pedí ayuda y me sanaste. Tú, SEÑOR, me sacaste del sepulcro; me hiciste revivir de entre los muertos.” (Salmo 30:1–3) (NVI)

¿Cuál fue la peor experiencia de la que Dios te libró? ¿Una penosa enfermedad, depresión, amenaza de muerte? Recuerdo una tarde en que iba a ser atacada por dos delincuentes que inexplicablemente huyeron en el momento de acercarse a mí. Volteé para mirar y agradecer a quien creía me había defendido y la calle seguía desierta. Ese día tuve la certeza que Dios había enviado a un ángel para protegerme.

En este Salmo, David da gracias a Dios por haber recobrado la salud o haber sido librado de algún peligro de muerte. El exalta a Dios porque clamó y Dios no solamente lo escuchó, sino lo sanó y lo libró de la muerte. En base a esta experiencia de vida, David anima y convoca a otros para que juntamente con él, alaben su nombre: “Canten al SEÑOR, ustedes sus fieles; alaben su santo nombre. Porque sólo un instante dura su enojo, pero toda una vida su bondad. Si por la noche hay llanto, por la mañana habrá gritos de alegría.”

¡Qué hermosas figuras para describir la gracia y la misericordia de un Dios cuyo enojo dura un instante pero su bondad toda la vida! Este Salmo me anima particularmente a contar las maravillas que Dios ha hecho en mi vida, a consolar a otros, a sembrar fe y esperanza en el que sufre, a confesar y esperar la liberación de un Dios bueno que quiere rescatarnos, aún de experiencias tan dolorosas como la muerte.

Hay mucha instrucción en este Salmo, pues David reconoce que cuando todo le iba bien, vivía confiado en que jamás sería conmovido, cuando repentinamente le vino la aflicción: “Cuando me sentí seguro, exclamé: «Jamás seré conmovido.» Tú, SEÑOR, en tu buena voluntad, me afirmaste en elevado baluarte pero escondiste tu rostro, y yo quedé confundido.” ¡Cuántas personas confían en su prosperidad y bienestar! Permitiendo que el orgullo y la arrogancia aniden en sus corazones. Pero de pronto las situaciones cambian, entonces David hace lo correcto, clama a Dios desde lo profundo de su dolor y la respuesta que obtiene es maravillosa: “Convertiste mi lamento en danza; me quitaste la ropa de luto y me vestiste de fiesta, para que te cante y te glorifique, y no me quede callado. ¡SEÑOR mi Dios, siempre te daré gracias!”

Sólo Dios tiene la capacidad de transformar nuestras circunstancias a este nivel, de cambiar nuestro llanto en alegría, y nuestro luto en fiesta. ¡Sólo Él puede transformar nuestras quejas y lamentos en alabanza!

Oración: Señor gracias porque tú nos libras de temores, dolores y conviertes nuestros lamentos en alabanzas. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 63). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.