Bildad niega que el hombre pueda ser justificado delante de Dios

Job 25-27

Bildad niega que el hombre pueda ser justificado delante de Dios

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a125:1  Respondió Bildad suhita, y dijo:

2 El señorío y el temor están con él;
El hace paz en sus alturas.

3 ¿Tienen sus ejércitos número?
¿Sobre quién no está su luz?

4 ¿Cómo, pues, se justificará el hombre para con Dios?
¿Y cómo será limpio el que nace de mujer?

5 He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente,
Ni las estrellas son limpias delante de sus ojos;

6 ¿Cuánto menos el hombre, que es un gusano,
Y el hijo de hombre, también gusano?

Job proclama la soberanía de Dios

26:1  Respondió Job, y dijo:

2 ¿En qué ayudaste al que no tiene poder?
¿Cómo has amparado al brazo sin fuerza?

3 ¿En qué aconsejaste al que no tiene ciencia,
Y qué plenitud de inteligencia has dado a conocer?

4 ¿A quién has anunciado palabras,
Y de quién es el espíritu que de ti procede?

5 Las sombras tiemblan en lo profundo,
Los mares y cuanto en ellos mora.

6 El Seol está descubierto delante de él, y el Abadón no tiene cobertura.

7 El extiende el norte sobre vacío,
Cuelga la tierra sobre nada.

8 Ata las aguas en sus nubes,
Y las nubes no se rompen debajo de ellas.

9 El encubre la faz de su trono,
Y sobre él extiende su nube.

10 Puso límite a la superficie de las aguas,
Hasta el fin de la luz y las tinieblas.

11 Las columnas del cielo tiemblan,
Y se espantan a su reprensión.

12 El agita el mar con su poder,
Y con su entendimiento hiere la arrogancia suya.

13 Su espíritu adornó los cielos;
Su mano creó la serpiente tortuosa.

14 He aquí, estas cosas son sólo los bordes de sus caminos;
!!Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él!
Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?

Job describe el castigo de los malos

27:1  Reasumió Job su discurso, y dijo:

2 Vive Dios, que ha quitado mi derecho,
Y el Omnipotente, que amargó el alma mía,

3 Que todo el tiempo que mi alma esté en mí,
Y haya hálito de Dios en mis narices,

4 Mis labios no hablarán iniquidad,
Ni mi lengua pronunciará engaño.

5 Nunca tal acontezca que yo os justifique;
Hasta que muera, no quitaré de mí mi integridad.

6 Mi justicia tengo asida, y no la cederé;
No me reprochará mi corazón en todos mis días.

7 Sea como el impío mi enemigo,
Y como el inicuo mi adversario.

8 Porque ¿cuál es la esperanza del impío, por mucho que hubiere robado,
Cuando Dios le quitare la vida?

9 ¿Oirá Dios su clamor
Cuando la tribulación viniere sobre él?

10 ¿Se deleitará en el Omnipotente?
¿Invocará a Dios en todo tiempo?

11 Yo os enseñaré en cuanto a la mano de Dios;
No esconderé lo que hay para con el Omnipotente.

12 He aquí que todos vosotros lo habéis visto;
¿Por qué, pues, os habéis hecho tan enteramente vanos?

13 Esta es para con Dios la porción del hombre impío,
Y la herencia que los violentos han de recibir del Omnipotente:

14 Si sus hijos fueren multiplicados, serán para la espada;
Y sus pequeños no se saciarán de pan.

15 Los que de él quedaren, en muerte serán sepultados,
Y no los llorarán sus viudas.

16 Aunque amontone plata como polvo,
Y prepare ropa como lodo;

17 La habrá preparado él, mas el justo se vestirá,
Y el inocente repartirá la plata.

18 Edificó su casa como la polilla,
Y como enramada que hizo el guarda.

19 Rico se acuesta, pero por última vez;
Abrirá sus ojos, y nada tendrá.

20 Se apoderarán de él terrores como aguas;
Torbellino lo arrebatará de noche.

21 Le eleva el solano, y se va;
Y tempestad lo arrebatará de su lugar.

22 Dios, pues, descargará sobre él, y no perdonará;
Hará él por huir de su mano.

23 Batirán las manos sobre él,
Y desde su lugar le silbarán.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.


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