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«Bástale al discípulo ser como su maestro»

10 de noviembre

«Bástale al discípulo ser como su maestro».

Mateo 10:25

Ninguno discutirá esta declaración, porque sería impropio que un siervo se elevara sobre su Maestro y Señor. Cuando nuestro Señor estaba en el mundo, ¿cómo lo trataron? ¿Se reconocieron sus demandas? ¿Se siguieron sus instrucciones? ¿Adoraron aquellos a quienes él había venido a bendecir sus perfecciones? ¡No! Más bien, Jesús fue «despreciado y desechado entre los hombres». Su lugar estaba «fuera del campamento»; su misión consistió en llevar la cruz. ¿Le proporcionó el mundo solaz y descanso? «Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene donde recostar la cabeza» (Lc. 9:58). Esta inhóspita tierra no le dio asilo, sino que lo echó fuera y lo crucificó. Si eres un seguidor de Jesús y mantienes una conducta consecuente y cristiana, esta será la suerte que le ha de tocar a aquella parte de tu vida espiritual cuyo desarrollo exterior está bajo la observación de los hombres. Ellos te tratarán como trataron al Salvador: te despreciarán. No sueñes con que los mundanos te admirarán o que, cuanto más santo y parecido a Cristo seas, la gente te tratará con más consideración. Si no valoraron la joya pulida, ¿cómo estimarán la piedra en bruto? «Si al Padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?». Si fuéramos más semejantes a Cristo, sus enemigos nos odiarían más: constituiría un gran deshonor para un hijo de Dios el ser el favorito del mundo. Es un mal presagio cuando oímos que el mundo malvado bate las manos y le dice al cristiano: «¡Muy bien!». En ese caso, el creyente bien podría examinar su carácter y preguntarse si no ha estado haciendo algo malo, cuando los injustos le dan su aprobación. Seamos leales a nuestro Maestro y no tengamos amistad con un mundo ciego y ruin que le desprecia y rechaza. Lejos esté de nosotros buscar una corona de honor allí donde nuestro Señor encontró una de espinas.

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 325). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

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