//
estás leyendo...
Devocional, Familia, Todos los Artículos, Vida Cristiana

1 Crónicas 15 | Santiago 2 | Amós 9 | Lucas 4

20 NOVIEMBRE

1 Crónicas 15 | Santiago 2 | Amós 9 | Lucas 4

En 1 Crónicas 15, vemos elementos del razonamiento de David que no encontramos en el pasaje paralelo de 2 Samuel 6.

Después de conquistar Jerusalén, David decidió traer el arca del pacto a la nueva capital. De camino, Uza extendió su mano para sostener el arca mientras el carro en el que la llevaban iba dando tumbos por el camino. Inmediatamente cayó muerto. David se enojó contra Dios y le tuvo miedo (1 Crónicas 13:11–12), y abandonó su misión. Instalaron el arca en casa de Obed Edom el geteo. Durante los tres meses en que el arca estuvo allí, el hogar de Obed Edom fue bendecido tan abundantemente, que todo el mundo lo notó. Así que, a su debido tiempo, David hizo otro intento de transportar el arca a Jerusalén.

Todo esto se puede concluir tanto de 2 Samuel como de 1 Crónicas. Lo que 1 Crónicas 15:1–24 añade es algo del razonamiento de David y los arreglos que hizo. Me centraré en un aspecto.

Aparentemente, calmado tras la pérdida chocante de Uza, David regresa a las Escrituras. Es cierto que Uza no debió haber tocado el arca. Pero, ¿estaban David y su pueblo violando alguna otra disposición legal en la manera como la estaban tratando? Su lectura de la Biblia le recuerda a David que sólo se permite transportarla a los levitas y le explica cómo deben hacerlo. Por tanto les dice a los levitas que se preparen bien para la tarea y argumenta el porqué: “pues por no haberlo hecho así vosotros la primera vez, el Señor nuestro Dios nos quebrantó, por cuanto no le buscamos según su ordenanza” (15:13). En otras palabras, David concluye que la ira de Dios en el asunto del descuido de Uza fue la manifestación de un desagrado mayor. Transportar el arca no debía hacerse de cualquier manera. Dios esperaba que le obedecieran, y el símbolo de su presencia debía ser tratado conforme a las estipulaciones del pacto.

De manera que así lo hicieron los levitas: “Y los hijos de los levitas trajeron el arca de Dios puesta sobre sus hombros en las barras, como lo había mandado Moisés, conforme a la palabra del Señor” (15:15).

Aquí hay una lección profunda. Sin duda, Dios aprueba la alabanza infantil y el celo entusiasta, si bien espera que quienes gozan de autoridad en su pueblo conozcan lo que dice su Palabra y la obedezcan. Ningún celo ni entusiasmo puede compensar dejar de hacer esto. El celo que toma una dirección equivocada, nunca llega a la meta. Debe ser redirigido hacia la meta establecida en la Palabra de Dios o, no importa su entusiasmo, sigue estando desviado e incorrecto. No hay sustituto para una fe que se trabaja mediante la obediencia informada.

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 324). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Las Bienaventuranzas

Mateo 5:3-12 “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia. “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Twitter

A %d blogueros les gusta esto: