//
estás leyendo...
Devocional, Familia, Todos los Artículos, Vida Cristiana

Números 30 | Salmo 74 | Isaías 22 | 2 Pedro 3

21 MAYO

Números 30 | Salmo 74 | Isaías 22 | 2 Pedro 3

Pedro insta a sus lectores a tener “un limpio entendimiento” (2 Pedro 3, especialmente v. 1), en particular acerca del regreso del Señor. Estas palabras presuponen que estaban circulando teorías malsanas sobre el mismo, algo que prolifera aún más en la actualidad que en el primer siglo. Pablo hace hincapié en que:

(1) En cada generación, existirán personas que se mofen de la idea del retorno de Cristo (3:3). Algunas veces, estas burlas tendrán su base en una visión del mundo profundamente anticristiana. En nuestros días, es obvio que el naturalismo filosófico no deja lugar a una visita sobrenatural definitiva en el planeta Tierra, ni siquiera para un final de la historia provocado por Dios mismo. La postura puede estar vinculada con alguna perspectiva que defienda la uniformidad (3:4). Nunca deberíamos olvidar que tales perspectivas tienen frecuentemente dimensiones morales. Negar el juicio final es mucho más conveniente para aquellos que aman su autonomía moral (3:3).

(2) No deberíamos pasar por alto el hecho de que Dios no se ha quedado sin testigos a su favor a este respecto. No sólo ha impuesto duros juicios sobre naciones e imperios poderosos (muchas veces, a través de medios “naturales”), sino que dos acontecimientos dan testimonio de su intervención cataclísmica en el transcurso en los anales de la existencia de la tierra: la creación y el diluvio (3:5–7). Aquí, nuestra sociedad suprime, por ejemplo, los argumentos extremadamente claros que demuestran su intervención: “ignoramos voluntariamente” lo que Dios ha hecho. Nuestra valoración de estos asuntos está vinculada a nuestro distanciamiento de Dios nuestro Hacedor.

(3) El retraso del retorno de Cristo no sólo refleja que Dios maneja los tiempos de forma muy diferente (3:8), sino su paciencia sin igual: “Él tiene paciencia con vosotros, porque no quiere que nadie perezca, sino que todos se arrepientan” (3:9). Pablo dice algo parecido: “¿No ves que desprecias las riquezas de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, al no reconocer que su bondad quiere llevarte al arrepentimiento?” (Romanos 2:4).

(4) Cuando Cristo vuelva finalmente, sin embargo, su regreso será repentino, inequívoco y cataclísmico (3:10). Señalará el fin del universo tal como lo conocemos. Durante la década de los 50, en ocasiones se pidió a los residentes en Norteamérica que construyesen refugios nucleares para protegerse del holocausto que amenazaba. Pregunté a mi padre si debíamos construir uno. Él me dijo con calma: “¿Por qué? Cuando Jesús venga, todos los elementos serán destruidos [cp. 3:10, 12]. Prepárate para él, y no temas a ninguna otra cosa”.

(5) Este es el sentido. A la luz de todo ello, “¿No deberíais vivir como Dios manda, siguiendo una conducta intachable y esperando ansiosamente la venida del día de Dios?” (3:11–12). La prueba de la escatología es la ética.

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 141). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Las Bienaventuranzas

Mateo 5:3-12 “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia. “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Twitter

A %d blogueros les gusta esto: