Dios exige lealtad

Grace en Español

 Dios exige lealtad

Josías Grauman

Josías Grauman

Josías es licenciado en idiomas bíblicos por The Master’s University y con Maestría en Divinidad por The Master’s Seminary. Sirvió durante cinco años como capellán del Hospital General de Los Angeles (California), y sirvió como misionero por dos años en la Ciudad de México. En la actualidad , está encomendado como anciano de la iglesia Grace Community Church donde sirviendo en el ministerio hispano. Josías y su esposa Cristal tienen tres hijos.

https://www.gracechurch.org/espanol

Mateo 7:14 dice que estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida

CONSULTORIO BÍBLICO

Mateo 7:14 dice que estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida

DAVID LOGACHO

 

Es un gozo saludarle mi amiga, mi amigo. Bienvenida o bienvenido a nuestro Consultorio Bíblico. Damos gracias a Dios por la oportunidad de estar juntos a través de las ondas radiales de esta emisora amiga. Gracias sinceras a todos los amigos oyentes que nos apoyan de diversas maneras. Apreciamos mucho sus oraciones por nosotros. Sus ofrendas nos han sido de mucha bendición y ¿qué decir de aquellos que nos han hecho llegar sus consultas para este programa? Solo podemos decir: Gracias amigos oyentes. En instantes más estará David Logacho respondiendo las consultas de hoy. Y no olvide que está abierta la posibilidad para que Usted reciba gratuitamente una copia del librito que lleva por título: ¿Qué habría ocurrido si Cristo no hubiera nacido? Escrito por Ord. L. Morrow. Este librito es ideal para la época navideña. Usted se beneficiará de este librito al meditar en lo grandioso que es el hecho que el Hijo de Dios se hizo carne. Y si Usted tiene algún conocido que necesita saber lo que Dios ha hecho por él, este librito le hará mucho bien. Obséquielo por Navidad. Se lo agradecerá. Para pedidos por correo escriba una carta con su nombre completo, su dirección postal y el nombre de la emisora por la cual escucha este programa y envíela a la siguiente dirección postal: La Biblia Dice… casilla 1701-3715 Quito, Ecuador. Para pedidos por fax o por teléfono, marque cualquiera de estos números: 475563, o 475564 o 472292, todos en Quito, Ecuador. Si desea hacer su pedido por Internet, venga a nuestro web site en la siguiente dirección: HYPERLINK «http://www.labibliadice.org» http://www.labibliadice.org

Abrimos el Consultorio para dar respuesta a preguntas de un amigo oyente quien se ha comunicado con nosotros por Internet. La primera dice así: Mateo 7:14 dice que estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan, pero Lucas 3:6 dice que toda carne verá la salvación de Dios. También en Juan 12:32 Jesús dice que atraerá a todos a él. Parece que hubiera algún tipo de contradicción porque por un lado Jesús dice que son pocos los que se salvan, pero por otro lado la Biblia dice que todos verán la salvación o que todos serán atraídos por Jesús. Deme su opinión.

Con mucho gusto amigo oyente. Demos lectura al texto que se encuentra en Mateo 7:13-14 para incluir el contexto. Dice así: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” La enseñanza presentada por el Señor Jesucristo es muy sencilla y a la vez, en extremo profunda. Jesús habló de dos destinos. El uno es perdición. O lo que llamaríamos el infierno o la condenación eterna. El otro es la vida. O lo que llamaríamos el cielo o la vida eterna. Jesús habló también de dos caminos. El que conduce a la perdición es espacioso. No tiene restricciones. El que conduce a la vida es angosto. Tiene sus limitaciones. Jesús habló además de dos puertas. La puerta que lleva a la perdición por el camino espacioso es ancha. Mientras que la puerta que lleva a la vida por el camino angosto es estrecha. También existen dos grupos de personas. Los que entran por la puerta ancha y transitan por el camino espacioso que lleva a la perdición son muchos. Los que entran por la puerta estrecha y transitan por el camino angosto que lleva a la vida son pocos. De esta manera el Señor Jesucristo mostró con claridad que mientras que son muchos los que atraviesan por la puerta ancha y el camino espacioso pero que conduce a la condenación eterna, son pocos los que atraviesan por la puerta estrecha y el camino angosto que conduce a la vida eterna. La puerta ancha y el camino espacioso son una manera figurada de hablar del intento del hombre por entrar al cielo sobre la base de sus propias obras y sobre la base de la religión cualquiera que sea. La mayoría de la gente atraviesa por esta puerta y transita por este camino, sin saber que conduce a la condenación eterna. En contraste, la puerta estrecha y el camino angosto son una manera figurada de hablar de la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús. Es un camino que conduce a la vida eterna y son pocos los que transitan por él. Pero ahora consideremos los textos que Usted piensa que afirman que todos son salvos. El primero, se encuentra en Lucas 3:6. Vamos a leer desde el versículo 4 para no dejar de lado el contexto. Dice así: “como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; enderezad sus sendas. Todo valle se rellenará, y se bajará todo monte y collado; los caminos torcidos serán enderezados, y los caminos ásperos allanados; y verá toda carne la salvación de Dios.” Este pasaje bíblico es citado por Lucas, el autor del evangelio que lleva su nombre, para poner en la perspectiva correcta la obra de Juan el bautista, el ilustre precursor de Jesús, el Cristo. Lucas cita textualmente la profecía de Isaías 40:3-5. Cuando el profeta dijo que toda carne verá la salvación de Dios, no está dando a entender que todo ser humano llegará a ser salvo por el solo hecho de que el Hijo de Dios estaba en forma humana en el mundo. Lo que está diciendo Isaías es que todo el mundo, tanto judíos como gentiles, verán con sus propios ojos a Jesús, por medio de quien Dios está en capacidad de salvar al mundo. Pero obviamente, para apropiarse de esa salvación es necesario primeramente creer en Jesucristo como Salvador. Juan 3:36 dice: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.” Ahora veamos el otro texto que Usted mencionó. Se encuentra en Juan 12:32 donde dice: “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.” Unos griegos habían manifestado gran deseo de ver a Jesús. Jesús dijo por tanto que había llegado su hora. En clara alusión a su muerte en sacrificio por el pecado del mundo. Cuando Jesús dice que va a ser levantado de la tierra está refiriéndose a su muerte por crucifixión. Cuando eso pase, Jesús será el único medio para que tanto judíos como gentiles puedan llegar a ser salvos. Es a esto a lo que se refieren esas palabras: A todos atraeré a mí mismo. Igualmente aquí, si bien es cierto que la muerte de Cristo es suficiente para salvar a todo el mundo, sin embargo no todo el mundo es automáticamente salvo, porque como señalamos antes, para ser salvo es necesario primeramente poner la confianza en Cristo como Salvador o creen en Jesucristo.

La segunda consulta del amigo oyente que hizo la consulta anterior dice así: En Mateo 7:21 dice que no todo el que dice Señor, Señor entrará en el reino de los cielos, mientras que en Hechos 2:21 y Romanos 10:13 dice que el que invocare el nombre del Señor será salvo. ¿Cómo es esto?

Vamos a leer Mateo 7:21-23. Dice así: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.” Impresionante amigo oyente. Estas personas, incrédulas todas, se llenaban la boca diciendo que son del Señor. Inclusive, profetizaron en el nombre del Señor, echaron fuera demonios en el nombre del Señor e hicieron muchos milagros en el nombre del Señor, pero tristemente no conocían al Señor. Eran falsos creyentes. Jesús los llamó falsos profetas, lobos rapaces vestidos de ovejas. Jamás había hecho la voluntad del Padre, lo cual es recibir por la fe a Jesucristo como Salvador. Por este motivo es que no pudieron entrar al reino de los cielos. Pero ahora consideremos Hechos 2:21 donde dice: “ Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.” Exactamente lo mismo leemos en Romanos 10:13. Ambas citas han sido tomadas del Antiguo Testamento, en el libro de Joel capítulo 2 versículo 32 donde dice: “Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo” Cuando en estos textos se habla de invocar al Señor o a Jehová, no se está dando a entender una mera articulación de la palabra. No está hablando solo de pronunciar la palabra como lo hicieron los falsos creyentes de quienes habló Jesús. Está hablando de abandonar cualquier esperanza que uno haya tenido para ser salvo y abrazar con todas las fuerzas la única esperanza válida para ser salvo, la fe en Cristo como Salvador. Solo este tipo de personas son genuinamente salvas. El resto, aunque se maten pronunciando la palabra Señor, no serán salvos jamás.

 

PRESENTADO POR

Ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones, trabajó por años para la NASA, decidió abandonar su carrera profesional para prepararse para servir al Señor en un Instituto Bíblico en Argentina. Dirigió el Ministerio La Biblia Dice… durante más de 2 décadas hasta su retiro en 2015.

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
La Biblia Dice
Av.Galo Plaza Lasso N63-183 y de los Cedros
Telf. 00593-2-2475563
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¿Qué significa SOLA SCRIPTURA?

Teología Express

¿Qué significa SOLA SCRIPTURA?

Javier Pérez

Javier Pérez es pastor en la Iglesia Bíblica Evangélica de Sabadell, cerca de Barcelona. Para más información pueden consultar nuestra web:
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¿Qué significa Sola Scriptura?
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Música: Samuel Barceló – Vida Eterna (CD Vida Eterna)

Dios les bendiga. Soli Deo Gloria

Juan 3:16 y la capacidad del hombre para elegir a Dios

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Juan 3:16 y la capacidad del hombre para elegir a Dios

 R.C. Sproul

Es irónico que en el mismo capitulo en el cual nuestro Señor enseña la necesidad absoluta del nuevo nacimiento para ver el Reino, o siquiera poder escogerlo, aquellos que no son reformados encuentran uno de los textos principales que “apoyan” que el hombre caído retiene una pequeña capacidad de escoger a Cristo. Me refiero al versículo de Juan 3:16 que dice, “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquél que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna”.

¿Qué enseña este famoso versículo de la capacidad que tiene el hombre caído para elegir a Cristo? La repuesta sencilla es que no enseña nada. El argumento usado es que el texto enseña que todas las personas en el mundo tienen el poder para aceptar o rechazar a Cristo. Pero una vista cuidadosa del texto revela que no enseña nada de eso. Lo que el texto enseña es que todos los que creen en Cristo serán salvos. Quienquiera que haga lo primero (creer) recibirá lo segundo (la vida eterna). El texto no dice nada, absolutamente nada, de quiénes creerán. No dice nada de la capacidad moral natural del hombre caído. Tanto la gente reformada como la gente no-reformada están de acuerdo que todos los que creen serán salvos; donde no están de acuerdo es sobre quién tiene la capacidad de creer.

El hombre caído está en la carne; en ese estado él no puede hacer nada para complacer a Dios.

Algunos pueden decir “Está bien. El texto no enseña explícitamente que el hombre caído tiene la capacidad de elegir a Cristo sin primero haber nacido de nuevo, pero eso es lo que insinúa”. No estoy diciendo explícitamente que el texto insinúa algo así. Sin embargo, aun si lo hiciera no marcaría una diferencia en el debate. ¿Por qué no? Nuestra regla de interpretar las Escrituras es que las implicaciones que vienen de las Escrituras siempre necesitan ser subordinadas a la enseñanza explicita de las Escrituras. Nunca, nunca, nunca tenemos que revertir este orden para subordinar la enseñanza explicita de las Escrituras a las implicaciones posibles que vienen de las Escrituras.

Si el versículo de Juan 3:16 mostrara una capacidad humana natural y universal del hombre caído de elegir a Cristo, esta implicación sería arrasada por la enseñanza explicita de Jesús en sentido contrario. Jesús enseñó explícitamente y sin ambigüedad que el hombre no tiene la capacidad de venir a Él excepto si Dios hace algo para darle esa capacidad, a menos que lo atraiga a Él.

El hombre caído está en la carne; en ese estado él no puede hacer nada para complacer a Dios. Pablo declara, “la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, y ni siquiera puede hacerlo. Y los que están en la carne no pueden agradar a Dios” (Romanos 8:7,8).

Preguntamos, entonces, “¿Quienes son los que están ‘en la carne’?” Pablo continúa declarando: “Sin embargo, ustedes no están en la carne sino en el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en ustedes. Pero si alguien no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de El” (Romanos 8:9). La palabra crucial aquí es “si”. Lo que distingue a los que están en la carne de los que no están es la presencia del Espíritu Santo. Nadie que no ha nacido de nuevo tiene la presencia del Espíritu Santo que mora en ellos. La gente que está en la carne no ha nacido de nuevo. A menos que primero hayan nacido de nuevo, nacido del Espíritu Santo, no pueden someterse a la ley de Dios. No pueden complacer a Dios.

Dios nos manda a creer en Cristo. Él se complace con los que eligen a Cristo. Si la gente no regenerada pudiera elegir a Cristo, pudiera someterse por lo menos a uno de los mandamientos de Dios y por lo menos pudieran hacer algo agradable a Dios. Si esto es verdad, el apóstol ha errado aquí cuando insiste que los que están en la carne no pueden someterse a Dios ni complacerle.

Llegamos a la conclusión de que el hombre caído todavía está libre para escoger lo que desea, pero ya que sus deseos son absolutamente malvados, le falta la capacidad moral para venir a Cristo. En tanto que permanece en la carne, el no regenerado nunca elegirá a Cristo. No puede elegir a Cristo precisamente porque no puede actuar en contra de su propia voluntad. No tiene ningún deseo para Cristo. No puede elegir a lo que no desea. Su caída es grande. Es tan grande que solo la gracia eficaz de Dios, obrando en su corazón, puede traerlo a la fe.

Publicado originalmente en Ligonier. Traducido por la Coalición por el Evangelio.

R.C. Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue el fundador de Ligonier Ministries, co-pastor de Saint Andrew’s Chapel [Capilla de San Andrés] en Sanford, Florida, y el primer presidente del Reformation Bible College. Fue el autor de más de cien libros, incluyendo La Santidad de Dios.

2/18 – Casada con un alcohólico

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

2/18 – Casada con un alcohólico

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/casada-con-un-alcoholico/

Carmen Espaillat: A Ester le estuvo sucediendo una cosa tras otra, pero Dios estuvo con ella…

Nancy Leigh DeMoss: En Su providencia, Dios tomó el control de una situación trágica, por el bien de Su pueblo y para cumplir el propósito de Su plan redentor. Dios se especializa precisamente en esto.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Si alguna vez te ves tentada a enfocarte en los errores de tu esposo, imagínate si te hubieras casado con un dictador borrachín con varias esposas. Esta es la historia sobre la que Nancy ha venido hablando. Es una historia que nos va a permitir poner nuestra esperanza en Dios sin importar con quien estemos casadas, o como se vea nuestro futuro, o a qué tipo de oposición estemos enfrentando.

Con ustedes Nancy en la Serie de Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios.

Nancy: Bien, aún estamos en el primer párrafo del libro de Ester, y estamos leyendo el primer capítulo, el cual nos presenta el escenario en donde ella llega a convertirse en una reina.

Hasta ahora hemos estamos viendo que el personaje central es el rey Asuero, o Jerjes;

En este primer capítulo estaremos viendo palabras como mandato, orden, decretos; reyes, reinando sobre, gobernante, grandeza, palacio— y todas esas palabras que implican poder. Este es un hombre que piensa que el es un hombre verdaderamente grande.

Pero es interesantemente, que se nos recuerda que Dios no está en nada de esto. Dios no está en medio de todo ese esfuerzo, de toda esa maquinación; en toda esa intriga.

Ya te puedes imaginar todas estas personalidades tratando de llegar a la mesa del rey, tratando de ser vistos, tratando de ser reconocidos, dándose codazos unos a otros, tratando de llegar a ser alguien en esa tierra. Dios no está en nada de eso; ni en aquel entonces, ni ahora.

Dios habita en las pequeñas cosas, en lo humilde, en los lugares despreciados —en el pesebre donde nació el Hijo de Dios. Es en medio de las pequeñas cosas, en medio de las personas insignificantes y con los humildes de corazón, donde Dios está presente.

El rey Asuero por su lado no tiene conciencia de Dios, ni conocimiento de Dios. Él es el centro de su propio universo, y piensa que él es el centro del universo.

Nosotras hemos visto su autoridad, su arrogancia, sus riquezas, y hoy veremos su uso del alcohol y su ira —que son dos cosas que sobresalen en este capítulo.

Y comencemos leyendo el versículo 7, y aquí nos encontramos en medio de la fiesta más grande en la ciudad capital. Dicen los versículos 7 y 8:

 Las bebidas se servían en vasijas de oro de diferentes formas, y el vino real abundaba conforme a la liberalidad del rey. Y se bebía conforme a la ley, no había obligación, porque el rey así había dado órdenes a todos los oficiales de su casa para que hicieran conforme a los deseos de cada persona”.

La razón por lo que esta orden era importante durante esta fiesta de seis meses (más una semana) era que había una ley persa que disponía que cada vez que el rey tomaba una copa, las demás personas tenían que tomar una copa también. Este rey era dado a la bebida, así que él no quería que la gente sintiera que tenía que beber cada vez que él bebía, por lo que esta ley no aplicó específicamente en esta fiesta.

La palabra fiesta, como aparece en este capítulo—la palabra banquete, en algunas traducciones quizás está relacionada a la palabra hebrea que se usa para “bebida”. Las dos palabras van juntas.

En el libro de Ester hay ocho referencias a la bebida, y vamos a ver el impacto significativo que el alcohol tenía en la conducta de las personas —produjo un impacto entonces, y aún lo produce ahora. Aun hoy no trae ningún resultado positivo.

Ahora, al llegar al versículo 9, se nos introduce a un segundo personaje a este elenco, y es la reina Vasti. Su nombre significa “una que es deseada” o “amada” Eso es un poco irónico, ¿verdad? Especialmente al ver que la que era deseada se convirtió en una no deseada. Pero ¿Cómo sucedió esto?

Bien, en el versículo 9, “La reina Vasti también hizo un banquete para las mujeres en el palacio que pertenecía al rey Asuero”. Ahora, en las fiestas y los banquetes de aquellos días había segregación; es decir los hombres estaban en un lado y las mujeres en otro. En aquellos días las mujeres no entraban a los lugares donde los hombres tenían sus fiestas—eso era contrario a la etiqueta y el protocolo.

Así que la reina Vasti, siendo la reina, está asumiendo y cumpliendo con su rol de reina. Ella está entreteniendo a las mujeres mientras el rey está entreteniendo a los hombres.

Ahora vemos en los versículos 10 y 11 que:

“Al séptimo día, cuando el corazón del rey estaba alegre por el vino, él ordenó a Mehumán, a Bizta, a Harbona, a Bigta, a Abagta, a Zetar y a Carcas, los siete eunucos que servían en la presencia del rey Asuero, que trajeran a la reina Vasti a la presencia del rey con su corona real…”

Estos eunucos eran oficiales en las tareas de la casa del rey, estaban asignados a guardar y a manejar el harem de las mujeres. A menudo eran castrados. No siempre, pero usualmente estos eunucos lo eran. Él envió estos siete eunucos, que estaban a cargo del harem del rey para…

“que trajeran a la reina Vasti a la presencia del rey con su corona real, para mostrar al pueblo y a los príncipes su belleza, porque era muy hermosa. Pero la reina Vasti rehusó venir al mandato del rey transmitido por los eunucos. Entonces el rey se enojó mucho y se encendió su furor en él.”

Así que ya hemos visto la arrogancia de Asuero; y desde la perspectiva humana, creo que toda esta serie de eventos fueron provocados precisamente por su orgullo —el deseo de Asuero en parte era mostrar todas sus riquezas, y por otra parte mostrar todos sus logros.

Recordemos, que leímos en el versículo 4 que por 180 días él estuvo exhibiendo la inmensa riqueza de su reino y el esplendor y la gloria de su majestad. ¿No te suena como un hombre arrogante?

Él está exhibiendo sus juguetes, exhibiendo sus posesiones, exhibiendo sus cosas; y el pecado del orgullo siempre, siempre, siempre lleva a otro pecado. Siempre viene antes de la caída (ver Prov. 16:18).

Por lo tanto, aquí vemos un rey que es inseguro. Tú puede ver esto en la medida en que meditamos en este pasaje. Él tiene un increíble deseo de impresionar a los demás con su poder, su riqueza y su poder, y esto lo lleva a buscar la aprobación de los demás.

Como resultado podemos ver que él es impetuoso. Se deja influenciar fácilmente por las ideas y por las opiniones de los demás. Así, después de seis meses de actividades y todo este despliegue de arrogancia, él decide mostrar lo único que no ha tenido todavía la oportunidad de mostrar —a su reina, a Vasti.

Observen que él está bajo la influencia de alcohol en ese momento, que tiene una influencia negativa en su vida, como ocurre con muchos.

Hay diferencias de opinión sobre lo que el rey estaba demandando exactamente, o de por qué Vasti respondió de la forma que lo hizo. Es seguro asumir —siendo esta una fiesta de hombres; hombres que habían estado bebiendo libremente, donde el alcohol había sido provisto en abundancia por semanas y meses— es seguro asumir que seguramente los hombres estaban en un estado de lujuria y ebrios.

Lo que sí sabemos es que el rey demandaba que Vasti saliera para ser exhibida delante de todos sus oficiales. Sabemos, que en el mejor de los casos, se habría violado la costumbre de mantener a los hombres ya las mujeres separados.

Por alguna razón, Vasti se niega, y observa cómo responde el rey. Él se enfurece. Está furioso.

Es importante destacar, que los reyes persas eran considerados como una deidad. El rey es dios. De manera que Asuero está a cargo de todo —por lo menos así lo cree él. Todo el mundo está asombrado ante él.

Durante seis meses todas las personalidades del mundo le han estado rindiendo pleitesía; se han rebajado ante él; han doblado sus rodillas delante de él: “Sí, señor”, rendidos, reverentes. “Sí, su majestad” …Y ahora de repente su esposa dice: “No, su majestad.”

Aquí vemos a un hombre acostumbrado a conseguir todo lo que quiere, el hombre que habla y todo el mundo salta, el hombre más poderoso del planeta, y ahora no puede salirse con la suya. De hecho, ha sido avergonzado delante de la misma gente a quien él ha estado tratando de impresionar durante 6 meses. Él ha sido humillado.

Así que, ¿qué es lo que él hace? Él explota. Su rabia explota. En los versículos 13-14 dice:

 Y el rey dijo a los sabios que conocían los tiempos (pues era costumbre del rey consultar así a todos los que conocían la ley y el derecho, y estaban junto a él Carsena, Setar, Admata, Tarsis, Meres, Marsena y Memucán, los siete príncipes de Persia y Media que tenían entrada a la presencia del rey y que ocupaban los primeros puestos en el reino)”…

Yo no mencioné todos los nombres que aparecen allí, pero había siete nombres de hombres sabios que fueron consultados por el rey también. Ellos eran sus asesores, y consejeros.

Probablemente eran astrólogos. Y aquí dice que eran conocedores de los tiempos. En ese reino. En esa era probablemente consultaban las estrellas y usaban otras formas de adivinación para ofrecer dirección al rey.

Así que el rey les dice a ellos en el versículos15 y 16:

“Conforme a la ley, ¿qué se debe hacer con la reina Vasti, por no haber obedecido el mandato del rey Asuero transmitido por los eunucos? Y en la presencia del rey y de los príncipes, Memucán dijo: La reina Vasti no sólo ha ofendido al rey sino también a todos los príncipes y a todos los pueblos que están en todas las provincias del rey Asuero.”

Nota la palabra todos en este párrafo. “Ella ha hecho un daño no solo a ti, oh rey”, pero ella ha hecho mal a “todos los príncipes y a todos los pueblos que están en todas las provincias del rey Asuero.” Eso era cerca de 100 millones de personas. Ella ha perjudicado a todas estas personas al negarse a asistir a su banquete.

“Porque la conducta de la reina llegará a conocerse por todas las mujeres y hará que ellas miren con desdén a sus maridos, y digan: “El rey Asuero ordenó que la reina Vasti fuera llevada a su presencia, pero ella no fue.”Y desde hoy las señoras de Persia y Media que han oído de la conducta de la reina hablarán de la misma manera a todos los príncipes del rey, y habrá mucho desdén y enojo.” (V. 17-18)

Ahora, yo diría que la conclusión a la que ellos llegaron aquí puede ser un poco exagerada. Mientras leo esto pienso que estos funcionarios no son hombres de integridad. Ellos solo quieren decir lo que ellos piensan que el rey quiere escuchar.

Él está furioso. Ellos están respondiendo a su ira. Así que dicen en el versículo 19,

“Si le place al rey, proclame él un decreto real y que se escriba en las leyes de Persia y Media para que no sea revocado, que Vasti no entre más a la presencia del rey Asuero…”

Sal de ella, divórciate, elimínala…

“…Y que el rey dé su título de reina a otra que sea más digna que ella. Y cuando el decreto que haga el rey sea oído por todo su reino, inmenso que es, entonces todas las mujeres darán honra a sus maridos, a mayores y a menores.” (v. 20)

Quisiera hacer algunas observaciones en este respecto. Primero en el versículo 19, en cuanto a la ley de los medas y los persas—esta era una ley que no podía ser revocada. No podía ser revocada ni derogada, ni siquiera por el mismo rey.

Verás, en aquellos días los reyes podían hacer leyes precipitadas. Si ellos lo determinaban.. ¡Wao! ¡Así se hacía! Pero ellos no podían echar estas leyes para atrás; no podían cambiarlas. Aparentemente el pueblo sentía que era mejor que estuvieran gobernados por reyes que hacían leyes precipitadas, pero que por lo menos estas no se pudieran estar cambiando a cada rato.

Así que este hecho viene a ser bastante significativo más tarde en la historia. Ellos están diciendo: “Emite un decreto, una ley de medos y persas que no pueda ser revocada”.

De hecho, cuando el rey sale de su estupor y de su borrachera llega a extrañar a la reina, y dice, “¿Dónde está ella?” Y ellos le contestan, “Oh, rey, no puedes traerla de vuelta. Usted firmó una ley, usted firmó un decreto, ella se ha ido”. No podría traerla de vuelta después de haber sido emitida esa ley…

Ahora, al ver los consejos que le dan estos hombres sabios al rey, se ve que están animando a los hombres a gobernar en sus hogares como autócratas, como dictadores. Ese es el concepto pagano del matrimonio, el concepto pagano de la autoridad. Estos hombres gobernaban sobre sus esposas como reyes, como autoridades, como autócratas.

¡Qué diferente es esta imagen, esta descripción, del tipo de amor y respeto que debe existir entre un esposo y una esposa, tal y como se enseña en el Nuevo Testamento! A lo largo de este libro de Ester, podemos ver la perspectiva tan diferente que el mundo tiene de los hombres y las mujeres dentro del matrimonio, en cuanto a sus roles. Es tan diferente a lo que enseña el Nuevo Testamento, y todas las Escrituras..

“Esta palabra pareció bien al rey y a los príncipes, y el rey hizo conforme a lo dicho por Memucán. Y envió cartas a todas las provincias del rey, a cada provincia conforme a su escritura y a cada pueblo conforme a su lengua, para que todo hombre fuera señor en su casa y que en ella se hablara la lengua de su pueblo.” (V. 21-22)

Así que estos asesores le dijeron al rey lo que él quería oír. Lo motivaron a actuar precipitadamente. Reforzaron o apoyaron su ego y su comportamiento irracional en lugar de decir lo que el rey necesitaba escuchar en ese momento de estupor.

Él necesitaba una voz que le hablara razonablemente, pero, ¿no es difícil a veces ser honestos con personas como el rey Jerjes, con personas que son autocráticas? Estas personas están en control; son crueles, estas personas están gobernando; tienen el poder. Era difícil ser honesto.

Al pensar en este rey Asuero y lo difícil que fue para las personas el hablarle con honestidad, puedo ver el contraste con el texto de Santiago capítulo 3, que nos habla de la sabiduría que proviene de lo alto, de la sabiduría de Dios. Estos hombres solo le ofrecieron consejo humano.

Pero la sabiduría de Dios, dice, es condescendiente. Está llena de misericordia. Está llena de mansedumbre [véase Santiago 3:17]. Ese es el tipo de sabiduría que viene de lo alto, de Dios, y no la clase de sabiduría que estos hombres le dieron a su rey.

Así que Asuero toma una decisión muy tonta en relación a su reina, y creo que él lo hace bajo la influencia combinada de su arrogancia, el alcohol, y la ira. Cuando ponemos estas tres cosas juntas, tomaremos algunas decisiones realmente estúpidas. Y eso fue exactamente lo que él hizo.

Ahora, esta decisión de desterrar a Vasti, para divorciarse de ella, plantea dos preguntas. En primer lugar, ¿hizo Vasti lo correcto al desafiar la orden de su marido? En segundo lugar ¿es siempre adecuado para una mujer a desobedecer a su marido? No se puede estudiar el libro de Ester sin abordar estas dos preguntas.

En primer lugar, ¿hizo Vasti lo correcto? Bueno, yo solo diré esto: Si estudiamos todos los comentarios (y te voy a ahorrar un poco de tiempo aquí), algunos dicen que sí, y algunos dicen que no. Algunos grandes comentaristas, que van desde Matthew Henry, Charles Spurgeon hasta Warren Wiersbe, y otros —algunos dicen que sí, y algunos dicen “no”.

El hecho es que no sabemos por qué se negó a ir, y no sabemos de qué forma se negó. No sabemos acerca de su verdadero carácter. No sabemos acerca de su corazón. No sabemos acerca de sus motivaciones. No sabemos cómo se manejó la situación. Las Escrituras no nos dicen lo suficiente para poder saber.

Creo que es importante recordar que ella era una reina pagana. Ella estaba viviendo sin el conocimiento bíblico que tenemos hoy.

Lo que ella hizo en esta situación es solo una muestra de los varios comportamientos y elecciones controversiales que encontramos en el libro de Ester. No solo esta desobediencia de Vasti, sino también el que Ester fuera al harem de Jerjes.

Hay otras cosas a lo largo de este libro que no pueden justificarse o explicarse sin saber más antecedentes que los que ofrecen las Escrituras. Las Escrituras no nos ofrecen suficiente luz sobre algunos de estos asuntos, por lo que pudiéramos debatir entre lo correcto y lo incorrecto de cada una de ellas. Pero es mejor no sacar conclusiones en asuntos donde realmente Dios no nos muestra todos los hechos.

Lo que sí sabemos es que Dios usó la situación de Vasti para posicionar a Ester en el palacio “para un tiempo como este,” y sabemos que en la providencia de Dios, Él invalidó lo que pudo ser una situación trágica por el bien de Su pueblo y para el cumplimiento de Su plan de redención.

Eso es lo que Dios se especializa en hacer —en tus circunstancias, en tu situación. En Su providencia, Dios es capaz de invalidar incluso la peor de las situaciones. No importa lo equivocado que esté el rey, no importa lo equivocada que esté la reina, Dios es capaz de ir por encima de todo esto por el bien de Su pueblo y para el cumplimiento de Su plan.

Entonces surge la pregunta, ¿es correcto para una mujer que en algún momento desobedezca una orden de su marido? Permíteme decirte algo, si estás buscando una razón para no ser sumisa a tu esposo o a otra autoridad ordenada por Dios, no encontrarás esa respuesta en este pasaje. Querrás hacer un razonamiento, pero no vas a poder encontrar las respuestas aquí.

Mientras la historia se va desarrollando podremos ver en la Reina Esther algunas buenas ilustraciones sobre cómo apelar a una autoridad que ha hecho una mala decisión o algunas elecciones impías, pero no podremos sacar conclusiones sobre el matrimonio y la sumisión basándonos en este pasaje del Antiguo Testamento. Hay otros textos, especialmente en el Nuevo Testamento, que claramente abordan estos temas, y ahí es donde tenemos que ir a buscar esas respuestas.

Por el Nuevo Testamento sabemos que existe un equilibrio entre la autoridad bíblica amorosa y la sumisión respetuosa. También sabemos que hay extremos que deben evitarse; como la agresividad en un extremo y la pasividad en el otro; extremos donde la mujer se convierte en un limpiapiés o el marido se convierte en un dictador abusivo y se enseñorea sobre su esposa .

Sabemos que estos no son los patrones bíblicos que Dios ideó. Debe haber autoridad amorosa y debe haber sumisión respetuosa a la autoridad.

Por lo tanto, si te vas a resistir a los deseos de tu marido, a las directrices de su autoridad, es mejor que estés segura de que no es en referencia a algún asunto de preferencia personal, sino que sea en relación a algo claramente contrario a las Escrituras . Esto es muy importante.

Algunas mujeres nos han llamado o nos han escrito, sobre las cosas que sus maridos quieren que ellas hagan, y dicen: “Eso no lo voy a hacer”. Pero es porque no quieren hacerlo. No es porque sea claramente contrario a la Escritura, es solo que no quieren estar bajo la autoridad. O también dicen: “Es que mi esposo no es cristiano”.

Realmente no importa. Dios puso a los maridos allí, y les dio un papel de autoridad, así que si vas a desobedecer a sus directrices, es mejor que estés segura que es en relación a algo que está claramente violando las Escrituras.

Y si vas a ir en contra de su dirección, aun en asuntos que sean claramente contrarios a lo señalado en las Escrituras, debes asegurarte de que lo haces con un espíritu correcto delante de Dios —con respeto, con mansedumbre, con un espíritu de humildad— no con un espíritu rebelde, terco, resentido o resistente.

Este pasaje no autoriza a las mujeres a desobedecer a sus maridos. Lo que sabemos es que el Nuevo Testamento enseña que Dios ha ordenado una autoridad y que debemos obedecer y someternos a ella a menos que claramente esta vaya en contra de la Palabra de Dios. Entonces, cuando decimos “no”, esto debe ser comunicado con un espíritu manso con un espíritu humilde, no con un espíritu rebelde.

Ahora, déjame regresar aquí por un momento al versículo 16 y los siguientes, donde los hombres sabios del rey hicieron esta gran exageración al dirigirse al rey, ellos dijeron:

“Si permites que Vasti se conduzca de esa forma esto “llegará a conocerse por todas las mujeres y hará que ellas miren con desdén a sus maridos…”

Esto es una exageración obvia, pero el hecho es que otras personas van a ser influenciadas por la forma en cómo nosotras respondamos a la autoridad. Así como me ven responder a mí, así como te ven responder a ti, —ya sea ante una autoridad humana o ante la autoridad del mismo Dios— las personas serán influenciadas.

Yo quiero que mi vida sea una vida de sumisión, una vida que influencie a otras mujeres que me vean y puedan decir: “quiero estar bajo la autoridad de Dios. Quiero obedecer la autoridad”.

El corazón del rey está en las manos del Señor. Puedes confiar en Dios aun cuando dicha autoridad tome una decisión que no parezca sabia o que no sea la mejor. Puedes confiar en que Dios está en control, su protección está sobre ti, Dios interviene en tu defensa desde el mismo instante en que te colocas bajo Su autoridad, y cuando demuestras esto colocándote debajo de las autoridades humanas que Él ha puesto en tu vida.

Señor, te ruego que nos des esa clase de sabiduría que es fácil de persuadir, que está llena de mansedumbre y de misericordia, de buenos frutos, y que nos des un corazón de sumisión, un corazón obediente, que nuestras vidas puedan influenciar a los demás a querer obedecer.

Señor, danos esa sabiduría que está llena de mansedumbre, misericordia y buenos frutos. Pon en nosotras un corazón de sumisión; un corazón de obediencia, que nuestras vidas puedan ser de influencia para que otros lleguen a obedecerte.

Danos ese equilibrio. Ayúdanos a saber cuándo hay que decir que sí y cuando que no, y siempre ayúdanos a ser mujeres que viven en obediencia a Tu autoridad máxima, suprema, sobre nuestras vidas. Pido todo esto en el nombre de Jesús, Amén.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss ha estado ayudando a ver por qué el libro de Ester es tan relevante aun para nosotras hoy.

Una de nuestras oyentes respondió a nuestro programa anterior. El programa introducía el libro de Ester y tocaba algunos de los temas prácticos que este estudio abarca.

Esta oyente trabaja en una misión y comentó cómo disfrutaba de esta serie sobre Ester, debido a “los hombres y mujeres con los que tiene que relacionarse.” Ella trabaja con adictos, con asuntos emocionales y con personas sin hogar. Esta oyente se da cuenta cuán práctica y confiable puede ser la Palabra de Dios al tratar estos asuntos.

Ya sea que el problema que estés enfrentando sea alcoholismo, ira o temor, encontrarás este estudio de Ester enriquecedor y práctico.

Para ver más recursos como estos puedes visitar nuestra página: AvivaNuestrosCorazones.com.

Hasta ahora no hemos llegado a conocer a Ester, pero llegaremos a conocerla en nuestro próximo programa. En Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance Life Action Ministries…

Toda la Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

¿La felicidad consiste en dar o en recibir?

Miércoles 27 Mayo
Dad, y se os dará… porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.
De hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.
¿La felicidad consiste en dar o en recibir?

A lo largo del siglo XX (20) los hombres imaginaron que la mejoría de las condiciones de vida haría que la gente fuese más feliz y fraternal. Hoy fácilmente constatamos que eso no basta.

La Biblia nos enseña que la felicidad no consiste en amontonar riquezas materiales, sino en tener una buena relación con Dios y, por lo tanto, con nuestros semejantes. Tales relaciones, basadas en la justicia y el amor, dan a la vida su verdadero sentido. No están marcadas por la posesión, sino por la acción de compartir y dar.

Para vivir relaciones así, Jesús nos dice que es necesario nacer de nuevo (Juan 3:3). Solo esta nueva vida nos permite entrar en el ámbito del amor divino. Dios nos concedió esta entrada mediante el don más extraordinario: su Hijo unigénito, y el Hijo dio su propia vida para expiar nuestros pecados.

Este regalo tiene algo especial: es universal, pero al mismo tiempo va dirigido a cada uno de nosotros personalmente. “Lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gálatas 2:20). Entonces se crea una relación verdadera y feliz con Dios, conocido no como el que exige, sino como aquel que da y a quien nos entregamos.

Nuestras relaciones con nuestros semejantes se benefician de esta actitud dictada por el amor divino. Entonces tratamos de descubrir las necesidades materiales (y espirituales) de nuestro prójimo y procuramos ayudarle sin esperar nada a cambio.