¿Cuándo una iglesia deja de ser iglesia?

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¿Cuándo una iglesia deja de ser iglesia?

R.C.Sproul

¿Cuándo una iglesia deja de ser iglesia? Esta pregunta ha recibido varias respuestas a lo largo de la historia, dependiendo de la perspectiva y evaluación de ciertos grupos. No existe una interpretación rígida sobre lo que constituye una iglesia verdadera. Sin embargo, en la ortodoxia cristiana clásica han surgido ciertos estándares que definen lo que llamamos el cristianismo “católico” o universal. Este cristianismo universal apunta a las verdades esenciales que han sido expresadas históricamente en los credos del primer milenio y son parte de la confesión de prácticamente cada denominación cristiana en la historia. Entonces, hay al menos dos formas en las que un grupo religioso falla en cumplir con los estándares de ser una iglesia.

‪La primera es cuando caen a la apostasía. La apostasía ocurre cuando una iglesia deja sus amarres históricos, abandona su posición confesional histórica, y se degenera a un estado en el cual las verdades cristianas esenciales son negadas descaradamente, o la negación de tales verdades es ampliamente tolerada.

La caída de una iglesia a la apostasía debe diferenciarse de aquellos grupos que nunca alcanzaron en realidad el estatus de una iglesia viable.

Otra prueba de la apostasía es a nivel moral. Una iglesia se convierte en apóstata de facto cuando sanciona y fomenta pecados graves y atroces. Tales prácticas se pueden encontrar hoy en ciertos sistemas de denominaciones controversiales, tales como los conocidos episcopalismo y presbiterianismo tradicionales, los cuales se han alejado de sus amarras confesionales históricas, así como su posición confesional sobre cuestiones éticas básicas. (Nota del editor: Estas denominaciones han apoyado el matrimonio homosexual y aun permitido la ordenación de homosexuales hombres y mujeres).

La caída de una iglesia a la apostasía debe diferenciarse de aquellos grupos que nunca alcanzaron en realidad el estatus de una iglesia viable. De manera particular, nos referimos a las sectas heréticas. Aquí una vez más no encontramos ninguna definición rígida universal sobre lo que constituye una secta. El término tiene más de un significado o denotación. Por ejemplo, todas las iglesias que practican ritos y rituales tienen en su núcleo una preocupación por su “cultus” o “culto”. El “cultus” es el cuerpo organizado de la adoración que se encuentra en cualquier iglesia. Sin embargo, esta dimensión puede ser distorsionada a tal grado que el uso del término “culto” es aplicado en su sentido peyorativo. Por ejemplo, el diccionario puede definir el término “culto” como una religión que es considerada falsa, poco ortodoxa, o extremista. Cuando hablamos de cultos en este sentido, lo que viene a la mente son las distorsiones radicales en grupos marginales, como el fenómeno de Jonestown. Allí un grupo de devotos se sometieron a su líder megalómano, Jim Jones, e ilustraron su devoción a tal grado que voluntariamente se sometieron a la orden de Jones de suicidarse. Esto muestra el comportamiento extremista de las sectas.

Vale la pena notar que casi cualquier compendio que trata con la historia de las sectas incluirá dentro de sus estudios las grandes masas de la religión, tales como los mormones y testigos de Jehová. Sin embargo, el tamaño y la permanencia de estos grupos tienden a darles más credibilidad al paso del tiempo y a medida que más gente se asocia con sus creencias. Cuando miramos a grupos, tales como los mormones y los testigos de Jehová, encontramos elementos de verdad en sus confesiones. Sin embargo, al mismo tiempo, expresan claras negaciones de lo que históricamente podrían ser consideradas verdades esenciales de la fe cristiana. Esto ciertamente incluye su descarada negación de la deidad de Cristo. Los testigos de Jehová y los mormones tienen esta negación en común. Aunque ambos colocan a Jesús en algún tipo de posición exaltada en sus respectivos credos, Él no alcanza el nivel de deidad. Los dos grupos consideran a Cristo una criatura exaltada. Siguiendo la línea de pensamiento del antiguo hereje Arrio, los mormones y testigos de Jehová sostienen que el Nuevo Testamento no enseña la deidad de Cristo; más bien, ellos argumentan que enseña que Él es el primogénito exaltado de toda la creación. Dicen que Él es la primera criatura hecha por Dios, a quien luego se le dio poder superior y autoridad sobre el resto de la creación. Aunque Jesús es exaltado en tal cristología, todavía está muy lejos de la ortodoxia cristiana que confiesa la deidad de Cristo. Los pasajes en el Nuevo Testamento que se refieren a Jesús como siendo “engendrado” y “el primogénito de la creación” se utilizan incorrectamente para justificar esta definición de Cristo como criatura.

En los tres primeros siglos de la historia cristiana, el pasaje bíblico que dominó la reflexión sobre la comprensión de Cristo en la iglesia fue el prólogo del Evangelio de Juan. Este prólogo afirma que Cristo es el “Logos”, o la Palabra eterna de Dios. Juan declara en su Evangelio que el Logos estaba “con Dios en el principio, y era Dios”. Este “con Dios” sugiere una distinción entre el Logos y Dios, pero la identificación por el verbo que une “era” indica una identidad entre el Logos y Dios. La forma en que los mormones y los testigos de Jehová y otros grupos niegan esta verdad es por la substitución del artículo determinado en el texto por el artículo indeterminado, lo que hace que el Logos sea “un dios”. Con el fin de forzar esta interpretación del texto, uno debe afirmar previamente alguna forma el politeísmo. Tal politeísmo es totalmente ajeno a la teología judeocristiana, donde la deidad se entiende en términos monoteístas.

La amenaza de las distorsiones de las sectas es algo con lo que la iglesia tendrá que luchar en cada generación y en cada época. También es importante entender que incluso las iglesias legítimas pueden encontrar en su interior prácticas que reflejan el comportamiento de las sectas. Las sectas pueden surgir dentro de las estructuras de ciertas iglesias. En la comunión romana, por ejemplo, vemos en Haití una mezcla de teología católica romana con las prácticas del culto vudú. También en esa misma comunión no hay duda de que grandes grupos de personas veneran a María a un grado que va más allá de los límites defendidos por la propia iglesia, degenerando su adoración en una mentalidad de secta. Pero tal puede ser el caso entre los luteranos, presbiterianos, o cualquier grupo, cuando la ortodoxia es sacrificada por la devoción a los ídolos.

R.C. Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue el fundador de Ligonier Ministries, co-pastor de Saint Andrew’s Chapel [Capilla de San Andrés] en Sanford, Florida, y el primer presidente del Reformation Bible College. Fue el autor de más de cien libros, incluyendo La Santidad de Dios.

1/5 – Un estado de cautiverio

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Primero lo primero

1/5 – Un estado de cautiverio

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/un-estado-de-cautiverio/

Annamarie Sauter: En estas primeras semanas del año estamos emocionadas, contando los días y anticipando lo que Dios hará durante nuestra primera conferencia de Mujer Verdadera para América Latina, que se celebrará en Febrero. ¿Ya aseguraste tu entrada? Asegúrate de hacerlo pronto. Visita AvivaNuestrosCorazones.com

¿Consideras que es importante la manera como usas tu tiempo?

Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Nosotros tenemos un enemigo y ese enemigo nos ha engañado. Nos ha mentido acerca de nuestras prioridades; acerca de lo que es realmente importante en la vida, y como resultado de esto, ha esclavizado a la mayoría de nosotras.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

El diccionario define esclavitud como: un estado de atadura, estar bajo un sistema de seguridad, servidumbre involuntaria, esclavitud y cautiverio. Es posible que puedas cambiar la forma en que inviertes tu tiempo… Nancy te enseñará cómo.

Nancy: Hace algunas semanas estuve en una conferencia para mujeres. La primera noche le preguntamos cómo podíamos orar por ellas. Con esto en mente les pedimos que escribieran sus peticiones en unas tarjetitas de oración. Hubo varias peticiones sobre una misma categoría en particular. Me di cuenta de que es un tema que afecta muchas mujeres hoy en día. Les voy a leer lo que escribieron en algunas de esas tarjetitas.

Una de las mujeres dijo, “Yo me siento que estoy corriendo en 16 direcciones distintas y sin poder resolver mucho”.

Otra mujer escribió. “Yo tengo tres niños pequeños, y estoy educando mis hijos en el hogar. Me siento cargada con las responsabilidades diarias, además de tener que lavar los platos, lavar la ropa, y la limpieza de la casa.

Otra mujer, la esposa de un pastor, nos dijo, “Batallo entre el trabajo en la iglesia y las ocupaciones del cuidado de mi familia, aparte de tener que cuidar de mi cordura. Hay mucho que hacer. Constantemente estoy cansada, y siempre tengo la sensación de no poder lograr nada.

Y aquí vemos esta otra etapa de la vida. Esta mujer escribió,

“Mi suegro, tiene Alzheimer, vive con nosotros, con mi esposo y con mis cuatro hijos, sus edades oscilan entre seis meses y 16 años. Siento que alguien siempre necesita algo de mí las 24 horas del día, los siete días de la semana. No sé cómo mantenerme física y espiritualmente viva”.

Otra escribió,

“Acabo de cambiar de trabajo, por lo que estoy trabajando muchas horas. No sé cómo salir de mis compromisos. Por favor oren de manera que pueda tener la sabiduría necesaria, ya que esto está afectando las mujeres que ministro en la iglesia – y es que no tengo tiempo suficiente”.

Nosotros tenemos un enemigo, y ese enemigo nos ha engañado. Nos ha engañado con respecto a nuestras prioridades; con lo que realmente es importante en la vida, y como resultado de esto, nos hemos sido esclavizadas.

La mayoría de nosotras estamos viviendo vidas que son más agotadoras y frenéticas de lo necesario, si solo hubiéramos entendido la verdad.

Cuando pienso en los horarios y las demandas del tiempo, en las prioridades, en sentirme abrumada; agradezco tanto que tengamos un Salvador que se identifica con nuestra situación. En esta tierra no pudo haber nadie que durante toda su existencia tuviera más cosas que hacer que el Señor Jesucristo.

Piensa esto —a Él solo se le dieron 33 años en esta tierra, y tres años y medio de esos años fueron dedicados al ministerio público. En esos tres años y medio, Su descripción de trabajo era llevar a cabo el plan de redención de todo el mundo. Así que estamos hablando de una lista larga de “cosas por hacer”. Jesús supo durante esos años lo que significó tener presión, demandas, necesidades por resolver. Es por eso que Él nos comprende.

Hace algunos días, comencé a leer de nuevo el Evangelio de Marcos. Mientras leía este Evangelio, comencé a anotar cada vez que Jesús tenía personas a Su alrededor presionándolo con diferentes situaciones.

Escucha algunas de estas frases de estos episodios comenzando en el Evangelio de Marcos capítulo uno, este es un día en la vida de Jesús.

Él comenzó el día enseñando en la sinagoga. Mientras estaba ahí, entró un hombre con un espíritu inmundo que interrumpía el servicio. Jesús echa fuera el espíritu inmundo, y luego, después de un día de ministerio, se va a casa con dos de Sus discípulos, Pedro y Andrés. Entonces, en lugar de recostarse y descansar, tuvo que resolver la situación de la enfermedad de la suegra de Pedro, que necesitaba ser sanada.

Entonces llegamos al versículo 32 del capítulo 1, que dice, “A la caída de la tarde, después de la puesta de sol, le trajeron todos los que estaban enfermos y los endemoniados; y toda la ciudad se había amontonado a la puerta” (versículos 32-33). ¿Alguna vez has sentido que tienes a todo el mundo demandando algo de ti?

Luego, muy temprano la próxima mañana, el pasaje nos dice cómo Él salió a orar, y en el versículo 33 dice que, “Y Simón y sus compañeros salieron a buscarle; le encontraron y le dijeron: “Todos te buscan” (versículo 37).

Jesús va al siguiente pueblo al final del capítulo 1. Sana al leproso y le dice, “No se lo digas a nadie”. Pero claro el leproso le dice a todo el mundo. La noticia del poder de Jesús corre y en el versículo 45 nos dice que, “Jesús ya no podía entrar públicamente en ciudad alguna, sino que se quedaba fuera en los lugares despoblados; y venían a Él de todas partes”.

Capítulo 2, versículo 1 dice, “Habiendo entrado de nuevo en Capernaúm varios días después, se oyó que estaba en casa. Y se reunieron muchos, tantos que ya no había lugar ni aun a la puerta… (Versículos 1-2). Versículo 13, capítulo dos: “Y Él salió de nuevo a la orilla del mar; y toda la multitud venía a Él”. También, en el capítulo 3, Jesús se retiró al mar con sus discípulos, y le siguió una gran multitud de Galilea.

Capítulo 3, versículo 31- Vemos que Jesús también tenía relaciones familiares; responsabilidades familiares que le presionaban. “Entonces llegaron su madre y sus hermanos, y quedándose afuera, le mandaron a llamar. Y había una multitud sentada alrededor de Él, y le dijeron: He aquí, tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan”.

Que tú haces cuando la multitud te busca, tu madre te busca, tus hermanos te buscan, tu esposo te busca, tus hijos te buscan.

En el capítulo 6, vemos otro momento. Jesús acababa de perder a su primo Juan el Bautista, quien había sido decapitado por el rey Herodes. Los discípulos acababan de llegar de una excursión ministerial, y Jesús les dice, en el versículo 31 del capítulo 6 de Marcos: “Venid, apartaos de los demás a un lugar solitario y descansad un poco. (Porque habían muchos que iban y venían, y ellos no tenían tiempo ni siquiera para comer). Y se fueron en la barca a un lugar solitario, apartado. Pero la gente lo vio partir, y muchos los reconocieron y juntos corrieron allá a pie de todas las ciudades, y llegaron antes que ellos”. (Versículos 32-33).

Cuando Jesús se retiró para sus vacaciones, se encontró con una gran multitud. Él nunca pudo escapar de la multitud, de las personas, los enfermos, los poseídos, de Su familia y de los discípulos— sin embargo, la noche antes de Su crucifixión, Él oró y dijo a Su Padre, “Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me diste que hiciera”. (Juan 17:4)

Si yo pudiera expresar la meta de mi vida en un solo un versículo, probablemente sería este; el poder decir “Oh Dios, te he glorificado aquí en la tierra. He acabado el trabajo que me diste que hiciera”.

Ahora bien, ¿cómo es posible que Jesús pudiera decir eso con tanta certeza? Todavía había personas que necesitaban ser sanadas. No todos los enfermos, no todos los endemoniados, no todos los perdidos se habían convertido al Evangelio de Jesucristo; no habían encontrado lo que necesitaban. Y aun así Jesús podía decir,

“Yo he terminado el trabajo que Tú me diste para hacer.”

Difícilmente ha habido un día— es más, no puedo pensar en el día que yo pueda irme a la cama pensando, “yo he terminado todo el trabajo que hay que hacer”.

Pues bien, la clave está en la próxima frase: “…el trabajo que Tú me diste para hacer”. No el trabajo que todos los demás me dieron para hacer; no lo que yo pensé que yo debía hacer; no todo lo que tenía que hacerse; sino, “Dios, yo he terminado el trabajo que Tú me has dado para que hiciera”. Es un gran alivio para mi saber que:

● No tengo que hacer todo lo que hay que hacer.

● No tengo que hacer todo lo que yo quiero hacer.

● No tengo que hacer todo lo que yo creo que necesita hacerse.

● No tengo que hacer todo lo que tú y todos los demás piensan que yo debo hacer.

Lo único que tengo que hacer es saber cuál es el trabajo que Dios me ha dado para hacer y hacerlo.

Quizás lo que yo deba hacer no es lo mismo que tú debas hacer en esta etapa de la vida en que te encuentras. Su “lista de cosas por hacer” para mi vida en esta etapa es diferente a la lista que Él tenía hace diez años atrás para mí. En los próximos diez años, es muy probable que también esté en otra etapa.

Es por esto que en cada etapa de nuestras vidas tenemos que detenernos y decir, “Señor, ¿qué es lo que Tú quieres que yo haga hoy? ¿Durante esta etapa? ¿En este periodo de mi vida? La verdad que me hará libre es reconocer que en las próximas 24 horas que tiene el día solo tendré tiempo para hacer aquello que está en Su lista, en la lista de Dios para mí; en la lista particular que Él ha confeccionado para mí, para mi vida, para ese día.

Anteriormente les he dicho esto a las mujeres, y esas palabras vuelven a perseguirme. Tengo que continuamente ministrar mi corazón conforme a las verdades de la Palabra de Dios. Tengo tiempo hoy para hacer todo el trabajo que Dios me ha dado para hacer HOY. Tendré tiempo, a lo largo de toda mi vida, ya sea que esta breve o que esta sea larga, para hacer todo lo que Dios me ha asignado.

Aquí está la otra verdad que te hará libre: y esto es que yo glorifico a Dios cuando hago el trabajo que Él me ha dado para hacer. Esa es mi meta en la vida. Para esto fuimos creadas para traer gloria a Dios. Jesús dijo, “Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese”.

¿Tú quieres que tu vida traiga gloria a Dios? ¿Tú quieres cumplir el propósito para el cual tú fuiste creada? La verdad es que tú glorificas a Dios cuando haces el trabajo que Él te ha dado para hacer. Él ha ordenado trabajo para que tú hagas. Él ha ordenado trabajo para que yo haga. Nosotros reflejamos la grandeza y la gloria de Dios cuando hacemos lo que Él nos ha diseñado para hacer, lo que Él nos ha asignado para hacer. Estaremos hablando acerca de cómo descubrir cuál es ese trabajo.

Pero ahora hablemos por un momento acerca del significado de la palabra, prioridad. Viene del Latín prior, que quiere decir “primero”. El diccionario dice que prioridad es: ‘algo que amerita la primera atención; algo que merece la atención antes de otras alternativas que se presenten”. Esto sugiere que hay algunas opciones. Hay alternativas en competencia, pero la prioridad es esa cosa que requiere la atención antes que esas otras alternativas.

Otro diccionario dice que “tiene que ver con precedencia, aquello que se establece por orden de importancia”. Algunas cosas son más importantes que otras. Ahora bien, el hecho es que todas vivimos de acuerdo a prioridades. Tenemos tiempo, dinero y energías limitadas. Así que tenemos que elegir cómo utilizamos estos recursos. Debemos saber si gastar el dinero en esto y no en lo otro; así también tenemos que elegir lo que haremos con nuestro tiempo, si usarlo en esta o aquella actividad.

La pregunta no es, si estamos viviendo de acuerdo a prioridades. Ciertamente todas vivimos de acuerdo a un conjunto de prioridades. La pregunta es: ¿Estamos viviendo de acuerdo a las prioridades correctas? ¿Estamos viviendo de acuerdo a las prioridades que Dios tiene para nuestras vidas y para el uso de nuestro tiempo? ¿Estamos usando nuestro tiempo con propósitos definidos, o de manera intencional?

¿O será que simplemente estamos haciendo lo que la mayoría de las personas hacen al pasar por la vida, andar sin un rumbo fijo? Hay personas que solamente reaccionan a las demandas a su alrededor, reacción ante sus circunstancias, reaccionan según vaya su día, en lugar de tener un propósito y ser intencionales en cómo van a utilizar esos momentos.

Vivir una vida basada en las prioridades verdaderamente significa poner primero lo primero. Lo primero es primero. Lo que realmente importa. De todas las opciones que tengo delante de mí— ¿Qué es lo que realmente importa? ¿Qué es lo que más importa ahora mismo? Esta es otra pregunta que tengo que hacerme. Mirando toda la situación en general, ¿Qué es lo que más importa en este momento? Continuamente encuentro que en mi propia vida hay una constante y es que tiendo a darle más valor a las cosas pequeñas en vez de darle valor a la más importante.

La semana pasada alguien me dijo que estaba camino a una de sus clases de maestría. Ella tiene un trabajo de tiempo completo, y aún no se había preparado, es decir, no había leído o escrito todo lo que se le había asignado la semana anterior; algo que debía haber terminado para esta clase. Ella me comentó, “Esta semana todo se ha convertido en prioridad menos lo verdaderamente prioritario. De forma que tenemos la tendencia a enfocarnos en las cosas menos importantes mientras descuidamos aquellas que verdaderamente importan.

Tenemos la tendencia a invertir las prioridades de Dios. Por ejemplo, El orden de Dios es que lo eterno es más importante que lo temporal o que lo inmediato. Pero ¿cuál es nuestra tendencia? Tendemos a invertir las prioridades y le damos más importancia a lo inmediato y temporal; lo hacemos más importante que lo eterno.

Lo que vamos a estar haciendo es tomando la palabra prioridades-p-r-i-o-r-i-d-a-d-e-s– y haremos un acrónimo con cada una de las letras (siguiendo la palabra en inglés: priorities) como forma de ayudarnos a poner en orden nuestras prioridades.

Ahora bien, en primer lugar, quisiera aclarar que no estoy enseñando este material porque entiendo que he alcanzado un gran éxito en el área de mis prioridades o de las prioridades.

Me he encontrado realmente luchando para poder vivir algunos de los aspectos que yo sé que son ciertos acerca de las prioridades. Estoy compartiendo algunos temas que aun me han servido para ministrar a mi propio corazón, debido al proceso que Dios me tiene a mí, en lo particular, aun en este mismo momento.

P-R-I-O-R-I-D-A-D-E-S. Comencemos con La letra “P”- es en esta letra en la que nos queremos enfocar en el día de hoy: perseverando en la oración. La oración.

Orar. Seguramente algunas de ustedes se imaginaban que comenzaríamos por ahí; con la oración. Quizás pensaron que debí haber escogido algo más práctico. Honestamente yo no les hubiera podido recomendar comenzar con algo más práctico que la oración. Porque orar demuestra humildad, y Dios le da gracia a los humildes. ¿Qué es lo que necesitamos cuando sentimos las presiones porque estamos en contra del tiempo y comenzamos a sentirnos abrumadas? Necesitamos de Su gracia.

Cuando yo oro, lo que le estoy diciendo a Dios es, “Yo no puedo manejar esto sin Ti”. El problema está en que nosotras queremos ser capaces de controlar y manejar nuestras vidas, nuestro tiempo, y nuestros horarios. Queremos que todo se ajuste perfectamente, de manera que trabaje a la perfección. Nosotras no queremos pasar por etapas de nuestras vidas cuando estamos siendo estiradas, o cuando estamos siendo presionadas más allá de lo que sentimos que somos capaces de soportar. Pero son precisamente esas presiones, y esos tiempos de estiramiento lo que nos obligan a reconocer nuestra impotencia y nuestra dependencia de Dios. Todo lo que me obligue a ir de rodillas es una gran bendición.

Cuando oramos, estamos pidiéndole a Dios varias cosas. Primero le estamos pidiendo a Dios sabiduría. Estamos diciendo, “Señor, yo necesito sabiduría.” Las Escrituras dicen: “Si tiene falta de sabiduría, pídala a Dios” (Santiago 1:5, parafraseado). Y lo que estamos diciendo es, “Señor, yo necesito sabiduría para manejar mis prioridades, necesito saber cómo ordenar mi tiempo y mi agenda.”

Proverbios capítulo 2 dice, “Porque si clamas a la inteligencia, y alzas tu voz al entendimiento, si la buscas como a plata, y la procuras como a tesoros escondidos, entonces entenderás el temor del Señor, y descubrirás el conocimiento de Dios. Porque el Señor da la sabiduría, de su boca vienen el conocimiento y la inteligencia. (Versículos 3-6)

Así que cuando oro, estoy diciendo, “Señor, yo no sé cómo llevar a cabo todas estas cosas que me están presionando ahora mismo. Ni siquiera sé con certeza cuáles son las que debo lograr. ¿Me darías la sabiduría que proviene de Ti? Porque del Señor viene la sabiduría —el Señor da la sabiduría.

Al orar estoy pidiendo a Dios que me muestre Su agenda y Sus prioridades para mi vida. Le digo: ¿Señor, que es lo que Tú consideras importante para mi vida? ¿Qué es lo que me has dado para hacer? ¿Qué es lo que quieres que yo haga?»

Pablo dice en Hechos capítulo 20, “Toda mi meta en la vida [lo que importa para mí] es poder terminar la carrera y completar la tarea que el Señor Jesús me ha dado: la tarea de dar testimonio acerca del Evangelio de la gracia de Dios”. (Versículo 24, parafraseado)

Pídele a Dios que te de una declaración de la misión de tu vida, para esta etapa que estás viviendo. Pídele que te muestre para que fuiste creada. ¿Cuál es Su agenda para tu vida?

Efesios capítulo 2 nos dice que: “somos hechura de Dios, y fuimos creadas en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas » (versículo 10, paráfrasis). En la eternidad pasada, Dios ordenó una serie de obras, buenas obras, para mi vida. No son el mismo paquete que Él ordenó para tu vida. Cuando estoy orando, estoy diciendo: «Señor, ¿me podrías mostrar qué es lo que has ordenado para mi vida?»

Cuando oramos estamos pidiéndole a Dios que dirija nuestras agendas, que dirija nuestro proceso de toma de decisiones, y que ordene nuestros pasos. Creo que una de las frases más importantes en las Escrituras que se refiere a este tema de las prioridades es una que leemos varias veces en el Antiguo Testamento. Aprenda “a consultar al Señor; y a inquirir en Su trono». Consultar al Señor. Una y otra vez, en la vida de David, vemos que él inquiría al Señor, y le preguntaba a Dios: «¿Cómo puedo dirigir mi agenda? ¿Debo aceptar esta obligación o no? ¿Debo aceptar esta responsabilidad o no? ¿Debo hacer frente a este proyecto o a este otro primero? »

Pidiéndole que ordene mis pasos. . . Una vez que he inquirido, que he estado en su Palabra y en mis rodillas, buscando su corazón y creo que me ha dirigido, entonces puedo confiar en que tendré la gracia para hacer frente a la presión, incluso si esa decisión me abruma.

Cuando fui retada a hacer un ministerio radial dirigido a mujeres, lo que ahora se ha convertido en Aviva Nuestros Corazones, tengo que decirles que me tomó cerca de 18 meses de oración y ayuno. Bueno, yo no ayuné durante 18 meses, pero durante ese período de 18 meses busqué al Señor, estuve en Su Palabra; busqué consejos piadosos durante esos 18 meses. Porque tenía que saber, antes de decir que “SI», que esto era lo que Dios quería que yo hiciera.

Tuve que llegar al punto de estar segura de que este era el plan de Dios para mi vida; que no se trataba del plan de otra persona para mí, sino que era el plan de Dios. Solo así podría estar segura de que cuando las presiones vinieran—como de hecho vinieron y siguen llegando—que yo podía saber a ciencia cierta que habría la gracia para hacer frente a esas presiones, porque estaba segura de que esto era lo que Dios había ordenado para mi vida.

Al mirar la vida de Jesús, vemos a un hombre que era totalmente dependiente de Su Padre celestial, que buscaba a Su Padre para la toma de dirección, para dirección y que se tomaba el tiempo temprano en la mañana para orar, para escuchar a Dios; para preguntarle a Dios lo que debía hacer. Así fue como supo decirles a Sus discípulos en Marcos capítulo 1 “vamos a otro lugar, a los pueblos vecinos”, cuando ellos le dijeron: «Todo el mundo te está buscando». (Versículo 37).

¿Cómo lo supo? Porque Él había estado en oración. Había estado buscando la voluntad de su Padre —había estado recibiendo la dirección de Su Padre. Esto permitió que el Espíritu le guiara en lugar de ser conducido y empujado y tirado por otras personas hacia un centenar de diferentes direcciones.

Cuando oramos, estamos pidiendo a Dios que nos ayude a ser prudentes y disciplinadas y obedientes en la forma en que usamos nuestro tiempo. «Señor, ayúdame a ser diligente, ayúdame a no ser perezosa». Le pedimos que nos dé sabiduría en cuanto a cómo usamos nuestro tiempo.

También le pedimos a Dios que nos muestre cómo hacer malabares con las demandas de cada etapa de la vida, de forma práctica. Debemos pedirle al Señor creatividad. Él no promete que Él hará que sea fácil el hacer frente a esas demandas, pero Él nos promete que Él dará la gracia. A veces pienso que la gracia significa que Dios nos da nuevas ideas y nuevas formas de hacer las cosas que de otra manera nos hubiesen llevado mucho más tiempo. Pídele al Señor que te muestre cómo hacer esto.

El apóstol Pablo nos dice en 2da a los Corintios capítulo 1, «Estábamos bajo una gran presión, más allá de nuestra capacidad de soportar. Pero eso sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios. En Él hemos puesto nuestra esperanza y Él nos librará, en la medida que ustedes nos ayudan con sus oraciones. Entonces muchas personas darán gracias por la gracia concedida a nuestro favor, en respuesta a las oraciones de muchos» (versículos 8-11, parafraseado).

Esto me recuerda una estrofa de este himno:


Oh la paz no encontraría, quien comparta mi dolor, 
 Todo porque no llevamos, todo  a Dios en oración.

Annamarie: La verdad bíblica es increíblemente práctica. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado ayudando a entender el uso del tiempo a la luz de las prioridades bíblicas. Este mensaje es parte de la serie Primero lo primero, que hemos venido escuchando.

¿No sería maravilloso si pudiéramos hacer una cita con Dios, y que en esa reunión Él nos señalara nuestra descripción de trabajo para el resto de nuestra vida? Bueno, quizás Dios no se comunique con nosotros de esta forma, pero Él sí puede mostrarte Sus prioridades. Nancy nos explicará esto en nuestro próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries. Y mi mamá es una mujer verdadera.

Toda las Escritura fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Sucesos

Lunes 18 Mayo
El Señor guarda a todos los que le aman. Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará.
Sucesos

«Milagro: ¡salvado de las balas gracias a su Biblia!». Este es el título de un artículo publicado en un periódico francés y que relata un hecho ocurrido en Estados Unidos el 25 de febrero de 2014. Un conductor de autobús fue agredido por tres jóvenes; el hombre se había estacionado al borde de la carretera para tratar de resolver un problema con ellos. Los adolescentes, que estaban armados, le dispararon tres veces, dos de ellas al pecho. ¡Pero las dos balas fueron detenidas… gracias al Nuevo Testamento que el conductor tenía en el bolsillo de su camisa! Después de una corta lucha, el conductor logró desarmar a sus agresores, quienes huyeron. «Tuvo que haber una especie de intervención divina, pues el conductor normalmente tendría que estar muerto mientras les hablo», declaró un policía a la prensa.

El artículo del periódico no dice que la Biblia sirve cada día para salvar un gran número de personas. No en lugar de un chaleco antibalas, como en este caso, sino porque ofrece a su lector mucho más que un tiempo de vida terrenal: ¡la vida eterna!

Sí, Dios ofrece la vida eterna a todo el que cree en Jesucristo, su Hijo, quien murió en la cruz por el pecado de todos. Por medio de la Biblia nos invita a creer en él por la fe; esta fe nos da certezas para el presente y para el más allá. Y cuando este paso ha sido dado, la lectura de la Biblia y la oración son la base de una relación con Dios, quien manifiesta su amor a los que lo buscan. ¡Sin duda, ese conductor de autobús cultivaba dicha relación!

“Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan” (Salmo 119:2).

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

2/2 – Barro quebradizo en manos tiernas

Ravi Zacharias Ministerios Internacional

Pensemos con Ravi Zacharias

2/2 – Barro quebradizo en manos tiernas

Dios quiere moldearnos, ¿pero estamos dispuestos a permitírselo? Algunas veces cuando Dios nos forma puede ser difícil y nos podemos resistir e incluso ir en la otra dirección pero incluso en medio de las más desafiantes situaciones, Dios nos está moldeando tiernamente. Hoy en Pensemos, Ravi Zacharias comparte similitudes de la vida de Jeremías y cómo podemos aprender de ellas.

“Pensemos con el Dr. Ravi Zacharias” es una producción de RZIM y es un excelente recurso para los cristianos que anhelan entender la fe y testificar con inteligencia.

http://www.rzim.org

6 – Salvos por fe, juzgados por las obras | Romanos 2:6-11 

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Romanos

6 – Salvos por fe, juzgados por las obras | Romanos 2:6-11

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

http://www.ibsj.org/sobre-nosotros/

4/12 – «Humildad: El fariseo y el publicano» (Lc 18:9-14)

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: Parábolas de la Vida Cristiana

4/12 – «Humildad: El fariseo y el publicano» (Lc 18:9-14)

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

http://www.porgracia.es/

17/62 – Sufrir por Su causa es parte de tu llamado

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Hasta los confines de la tierra

17/62 – Sufrir por Su causa es parte de tu llamado

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

Queda prohibida la reproducción total o parcial de este recurso, por cualquier medio o procedimiento, sin para ello contar con nuestra autorización previa, expresa y por escrito. Toda forma de utilización no autorizada será perseguida con lo establecido en las leyes internacionales de Derecho de Autor. Derechos Reservados.

Lo que cambió mi vida

Domingo 17 Mayo
Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.
Lo que cambió mi vida

El novelista ruso Andreï Bitov creció bajo un régimen político ateo. Así cuenta la experiencia que cambió su vida: «Cuando tenía 27 años, yendo en el metro de Leningrado (hoy San Petersburgo), me sentí agobiado por una desesperación tan intensa que creí que mi vida se iba a detener. Parecía como si mi futuro estuviese atascado y nada tuviese sentido. De repente, y sin saber de dónde, una frase resonó en mi cabeza: «Sin Dios, la vida no tiene ningún sentido». Con estupefacción, me repetí estas palabras, que recorrieron mi cabeza como una cinta magnética. Salí del metro y, a partir de ese momento, empecé a caminar en la luz de Dios».

Amigo cristiano, ¿puede dar testimonio de cómo el Señor intervino en su vida? Por supuesto, no todos hemos tenido la experiencia de este novelista… y no todos sabemos dar un testimonio como él. Pero nuestro corazón se llena de paz y de gozo porque sabemos que Jesús es nuestro Salvador. “Hoy es día de buena nueva” (2 Reyes 7:9). ¡No nos callemos!

No dudemos en compartir lo que Jesucristo hizo por nosotros. Él nos prometió la vida eterna y desea acompañarnos cada día de nuestra vida en la tierra. Estamos seguros de que lo cumplirá.

“En aquel tiempo estabais sin Cristo… sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz” (Efesios 2:12-14).

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

1/2 – Barro quebradizo en manos tiernas 

Ravi Zacharias Ministerios Internacional

Pensemos con Ravi Zacharias

1/2 – Barro quebradizo en manos tiernas

 

Dios quiere moldearnos, ¿pero estamos dispuestos a permitírselo? Algunas veces cuando Dios nos forma puede ser difícil y nos podemos resistir e incluso ir en la otra dirección pero incluso en medio de las más desafiantes situaciones, Dios nos está moldeando tiernamente. Hoy en Pensemos, Ravi Zacharias comparte similitudes de la vida de Jeremías y cómo podemos aprender de ellas.

“Pensemos con el Dr. Ravi Zacharias” es una producción de RZIM y es un excelente recurso para los cristianos que anhelan entender la fe y testificar con inteligencia.

http://www.rzim.org

¿Cómo estos PRE-REFORMADORES prepararon el camino para la REFORMA?

BITE

Serie: Biografías

¿Cómo estos PRE-REFORMADORES prepararon el camino para la REFORMA?

Estos cuatro personajes fueron muy diferentes y provenían de diferentes lugares. Vivieron en tiempos y en contexto distintos, pero tuvieron muchas cosas en común.

Sin la inspiración, trabajo, entrega y legado de estos cuatro personajes, quizá la Reforma protestante no se habría dado, o al menos no en las condiciones en las que se dio:

PREDRO VALDO

En 1170, Valdo era un mercader muy rico y conocido en la ciudad de Lyon, Francia. Tenía una esposa, dos hijas, y muchas propiedades. Pero algo pasó. Algunos dicen que fue testigo de la muerte repentina de un amigo, otros dicen que escuchó un canto espiritual de un cantor ambulante, lo que causó en Valdo una conmoción profunda sobre su estado espiritual.

Buscó consejo espiritual de un sacerdote, quien lo dirigió a la historia del joven rico en los Evangelios. Valdo tomó acción, le dio todo lo que tenía a los pobres y desde entonces, determinó vivir en completa dependencia de Dios.

Comenzó a predicar con su Biblia en las calles de Lyon, especialmente a los pobres. Muchos se convirtieron, y para el año 1175 ya contaba con un grupo de seguidores, que también se deshicieron de sus posesiones y comenzaron a predicar.

Después de la muerte de Pedro Valdo en el año 1205, el movimiento Valdense continuó creciendo.

JOHN WYCLIFFE

Nació en el interior de Inglaterra, en una granja de ovejas a 200 millas de Londres. Ingresó a la Universidad de Oxford en 1346. En pocos años ya era considerado el principal filósofo y teólogo de la institución.

Mientras tanto, Roma había exigido apoyo financiero de Inglaterra. Wycliffe aconsejó que no se le diera apoyo a la Iglesia. Argumentó que la iglesia ya era demasiado rica y que Cristo llamó a sus discípulos a la pobreza, no a la riqueza.

Tales opiniones metieron a Wycliffe en problemas, y lo obligaron a responder por cargos de herejía.

Wycliffe siguió estudiando las Escrituras y escribió más acerca de sus conflictos con la enseñanza oficial de la iglesia. También empezó a traducir la Biblia al inglés.

Murió en 1384 antes de que la traducción se completara y antes de que las autoridades pudieran condenarlo por herejía.

JAN HUS

Cerca de 1369, John Huss nació en el reino de Bohemia. Nacido en una familia pobre, entró en el sacerdocio, buscando prestigio y una mejor vida. Llegó a ser un reconocido predicador, pero pasó mucho de su tiempo sirviendo en la academia como decano de la facultad de filosofía de Praga.

Prontamente, empezó a predicar “sermones violentos” en contra de la iniquidad rampante del clero, lo que lo llevó a ser reportado al arzobispo.

Su entendimiento de la autoridad final de las Escrituras fue encendido en la medida que él leía las obras condenadas de John Wycliffe.

Su alianza a las enseñanzas de Wycliffe llevaron a su excomulgación, a ser juzgado como hereje, y a ser condenado a la hoguera en 1415.

GIROLAMO SAVONAROLA

Nació en una familia adinerada en Ferrara, Italia, en 1452. A los 23 años la decisión de unirse a la orden dominicana.

Savonarola llegó a Florencia en 1490, ya reconocido por su gran conocimiento; sin embargo, fue su predicación la que lo llevó al centro de la reforma y política florentina.

Frecuentemente, desde la catedral en Florencia, Savonarola predicaría a miles en el idioma de las personas, no en latín usando poderosas imágenes y lenguaje sencillo de las escrituras.

Hacia la cúspide de estos cambios, organizó a los jóvenes de Florencia para modelar e incitar una reforma, haciendo varias “Hogueras de Vanidades” en las que se quemaban objetos que se consideraban pecaminosos.

Savonarola fue excomulgado por el papa Alejandro VI a quien tanto criticó. Fue juzgado y quemado en la hoguera en 1498.

CIBERGRAFÍA

Pedro Valdo: http://bit.ly/2LNPqJs
John Wycliffe: http://bit.ly/2sp5BEX
Jan Hus: http://bit.ly/2xxmTEU
Girolamo Savonarola: http://bit.ly/2LOlblM

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