2/2 – De muerte a vida

Grace en Español

2/2 – De muerte a vida

Henry Tolopilo

Henry se desempeña como pastor asociado en Grace Church, supervisando el Ministerio español. Anteriormente sirvió como misionero en Costa Rica y México, y también trabajó como director de desarrollo curricular para LOGOI International en Miami, Florida. Henry tiene títulos de Biola University (BA), Talbot Theological Seminary (M.Div.) Y Dallas Theological Seminary (STM). Él y su esposa Barbara tienen dos hijos.

Nosotros somos su casa

Soldados de Jesucristo

Noviembre 11

Solid Joys en Español

Nosotros somos su casa

John Piper

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¿Cómo AYUNAR correctamente?

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Razones por las que la controversia es a veces necesaria

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Razones por las que la controversia es a veces necesaria

Albert Mohler

Nota del editor: Esta es la quinta parte de la serie de articulos de Tabletalk Magazine referente al tema de la controversia.

Recientemente observé cómo una joven madre reaccionó rápida y decisivamente para poner fin a la disputa entre dos niños de edad preescolar. Ella actuó con justicia y efectividad, y luego se volteó hacia sus dos acusados y estableció la ley: “¡Pelear nunca es lo correcto!”

Lo siento, querida mamá, entiendo lo que estabas tratando de hacer, pero esa instrucción moral no les servirá de mucho a esos niños a medida que crezcan en madurez. El reto que tienen por delante es el de aprender cuándo es correcto pelear, y cómo pelear la buena batalla de la fe, tal como manda la Biblia.

¿Y qué tal en la Iglesia? ¿Es correcto que cristianos e iglesias se involucren en controversias? Por supuesto, la respuesta es sí; hay momentos en que los creyentes están divididos por asuntos serios y trascendentales, y la controversia es el resultado inevitable. La única manera de evitar toda controversia sería considerando que nada de lo que creemos es lo suficientemente importante como para ser defendido y que ninguna verdad es tan valiosa como para ser comprometida.

Sabemos que Cristo se preocupa mucho por la paz de Su Iglesia. En Su oración por la Iglesia en Juan 17, Jesús pide que Su rebaño sea protegido por el Padre y esté caracterizado por la unidad. Pero, como Cristo también aclara, Su Iglesia debe estar unida y santificada en la verdad. En otras palabras, no hay una unidad genuina fuera de la unidad en la verdad revelada de Dios.

El Nuevo Testamento no es evasivo ya que revela controversias serias y trascendentales entre las congregaciones más antiguas e incluso entre los líderes cristianos. El Apóstol Pablo entró en una controversia con los gálatas mientras defendía el Evangelio no adulterado (Gál 1:6-9). Se metió en una controversia moral al escribirle a los corintios (1 Co 5). Pablo confrontó a Pedro en cuanto a los gentiles y la circuncisión (Gál 2:11-14). Judas advirtió del perpetuo desafío de defender la verdad contra sus enemigos (Jud 3). Juan advirtió sobre una iglesia que era tan tibia y poco comprometida con la verdad que era incapaz de entrar en controversia (Ap 3:14-22).

No hay una unidad genuina fuera de la unidad en la verdad revelada de Dios.

La historia de la Iglesia también nos recuerda la necesidad de la controversia cuando está en juego la verdad del Evangelio. Una y otra vez, vemos momentos en que la verdad debe ser defendida o negada. La Iglesia debe mirar directamente lo que se está enseñando y determinar si la enseñanza es fiel a las Escrituras. Esto suele provocar controversia. Si la Iglesia creyera que la controversia se debe evitar a toda costa, no tendríamos idea de lo que es el Evangelio.

Para nuestra vergüenza, con mucha frecuencia la Iglesia se ha divido por las controversias equivocadas. Hay congregaciones y denominaciones que se han dividido por razones que son irrelevantes a la luz de la Palabra de Dios. Más aún, algunas iglesias parecen prosperar en la controversia, incluso cuando algunos miembros y líderes de la congregación son agentes de desunión. Esto trae vergüenza y reproche a la Iglesia, y distrae a la Iglesia de su tarea de predicar el Evangelio y hacer discípulos.  

Entonces, ¿cómo podemos saber si una controversia es correcta o no? La única manera de responder a esa pregunta es yendo a las Escrituras para evaluar la importancia de lo que se está debatiendo. Todas las preguntas relacionadas con la verdad son importantes, pero no todas son igualmente importantes. Las controversias sobre doctrinas centrales y esenciales no se pueden evitar sin traicionar el Evangelio. Tal como Pablo le advirtió a los gálatas, una iglesia que no esté dispuesta a enfrentar la controversia por doctrinas de vital importancia, pronto estará predicando “otro evangelio”. La Iglesia ha tenido que enfrentar controversias por doctrinas tan esenciales como la deidad y humanidad de Cristo, la naturaleza de la Trinidad, la justificación por la fe sola y la veracidad de las Escrituras. Si se hubieran evitado esas controversias, el Evangelio y la autoridad de las Escrituras se habrían perdido. Estas controversias fueron por doctrinas de “primer nivel”: doctrinas sin las cuales la fe cristiana no puede existir.

Doctrinas en un segundo nivel de importancia no tienen que ver con los aspectos fundamentales del Evangelio, y su llamado al arrepentimiento y fe, pero sí explican el por qué la Iglesia se ha dividido en diferentes denominaciones. Las denominaciones han surgido a raíz de desacuerdos en cuanto al bautismo, el orden de la iglesia y otros asuntos que son inevitables en la vida congregacional.

En un tercer nivel, vemos controversias sobre temas que deben ser discutidos, e incluso debatidos, pero que nunca deben dividir a los creyentes en diferentes congregaciones y denominaciones. Las congregaciones y denominaciones deben desarrollar la madurez bíblica y espiritual necesaria para poder determinar la importancia de los desacuerdos y saber cuando la controversia es correcta y cuando no lo es.

Los políticos son conocidos por instar a sus colegas a no desperdiciar una crisis. De la misma manera, la Iglesia no debe desperdiciar una controversia. La iglesia fiel debe hacer que sus controversias valgan la pena. La controversia, cuando aparece, debe conducir a la Iglesia a Cristo y a las Escrituras a medida que los creyentes buscan conocer todo lo que la Biblia enseña. Las disputas y los debates deben poner a la Iglesia de rodillas en oración mientras los creyentes buscan ser de una sola mente guiada por el Espíritu Santo. La controversia,  manejada apropiadamente, servirá para advertir a la Iglesia del peligro de la apatía doctrinal y de la necesidad de la humildad personal.

En fin, la controversia debe llevar a la iglesia a orar por esa unidad que Cristo logrará solo cuando glorifique a Su Iglesia. Aun así, Señor, ven pronto. Hasta entonces, no nos atrevamos a desperdiciar una controversia.

Este articulo fue publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Albert Mohler
Albert Mohler

El Dr. R. Albert Mohler Jr. es presidente y profesor Joseph Emerson Brown de teología cristiana en The Southern Baptist Theological Seminary [El Seminario Teológico Bautista del Sur] en Louisville, Ky. Es el anfitrión de The Briefing y autor de muchos libros, incluyendo We Cannot Be Silent.

Entrenamiento de Actitudes

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Trece –

Entrenamiento de Actitudes

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Agt 3 – Viviendo la vida por fe

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Habacuc: del temor a la fe

Agt 3 – Viviendo la vida por fe

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/viviendo-la-vida-por-fe/

Carmen Espaillat: Durante el funeral de Kathy Helvey- sus amigos y familiares escucharon estas palabras de Kathy grabadas para Aviva Nuestros Corazones. Kim Wagner estaba en el hospital con su padre cuando se encontró con su amiga Kathy Helvey.

Kathy Helvey: Alguien dijo alguna vez, “Todo lo que nos pasa es filtrado por el Padre, debido a Su providencia y Su maravilloso y soberano amor”.

Al final eso siempre me conforta ya que, cuando empiezo a pensar con cordura en medio de la crisis, o cuando ya la he sobrepasado, entiendo que todo lo que me pasa viene de Su mano, aun lo malo. Lo bueno, lo malo, lo feo es filtrado amorosamente por el Padre. Por lo que puedo beber de esa copa.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: A todas nos sorprendió y nos encantó cuando Kathy apareció durante la última sesión de grabación de Aviva Nuestros Corazones.

Carmen: Esta es parte del mensaje que Nancy grabó para el funeral de Kathy Helvey.

Nancy: Ella estaba tan hambrienta por la Palabra de Dios. Era rápida en responder, en ver la verdad y personalizarla en su propia vida. Siempre estaba impaciente y lista para compartir con otras personas lo que Dios estaba mostrándole.

Me encantó tener a Kathy como invitada en Aviva Nuestros Corazones. Tenía facilidad para contar historias. Nos podía hacer reír y nos podía hacer llorar. Ella siempre estuvo dispuesta a ser transparente y honesta con sus luchas, sus fracasos y sus necesidades.

Ella siempre nos llevaba de vuelta a la Palabra, al carácter y a la gracia de Dios – quizás hasta más que cualquier otra persona que haya conocido. Su corazón siempre estuvo atado a esas realidades inmutables.

Cuando compartió con nuestras oyentes la forma en la que Dios había trabajado en su vida, la gente la escuchó.

Carmen: Sé que hay personas que van a escuchar con atención la grabación que Nancy describió. Por semanas hemos estado estudiando la serie llamada Habacuc: del temor a la fe . Al final de esta serie, Nancy reflexionó sobre este libro con Kim Wagner, María Johnson, Holly Elliff y Kathy Helvey.

En una porción de la conversación que escuchamos anteriormente, Kathy hablaba de su lucha con el autismo de su hija adolescente. Ella continuará haciéndolo un poco más adelante. Primero, ella citó Habacuc 3:19.

Kathy Helvey: “Él ha hecho mis pies como los de las ciervas, y por las alturas me hace caminar”. (Habacuc 3:19b) Lo que pensé es que, aparte de todo lo demás que se dijo, es que Él me levanta. A menudo me encuentro aquí abajo.

Estamos en medio de esto; esto nos arropa y nos hala hacia abajo. Tenemos estos sentimientos y ansiedades que se multiplican en nuestro interior.

De alguna manera -y es Dios, no nosotras que lo hacemos- Él nos da su perspectiva. La situación permanece igual, pero la vemos de otra manera – si es que la estamos viendo.

Nancy Leigh DeMoss: Cuando estás 30,000 pies de altura, todas las cosas que nos parecen aplastantes se ven insignificantes.

Kathy: Quiero llegar al punto de poder ver a Jesús en medio de ello. No pongo mis ojos en la situación. No estoy tratando de ver lo que Dios va a hacer; solo estoy buscando Su rostro en medio de todo ello; estoy buscando verlo a Él más claramente.

María Johnson: Es que la perspectiva de Dios es la eterna, no la del aquí y ahora – no de lo que tenemos encima. Creo que esa fue la perspectiva que Habacuc obtuvo, la eterna.

Nancy: Las cosas que vemos son temporales. Pero las cosas que no podemos ver, excepto por la fe, esas son las que son eternas (ver 2 Corintios 4:6).

Kathy: Porque la vida es como un pestañear.

Kim Wagner: Y hablando de eso yo, me sentí agradecida Nancy: de que terminaras con el testimonio de Horacio Spafford. Cuando él estaba en medio de esa dolorosa situación – de la que yo tan solo puedo imaginarme su lucha, el dolor y la pérdida – probablemente él vivió unos 20 ó 30 años más, como mucho, luego de haber pasado por esa experiencia.

Pero si piensas los últimos 200 años, él ha estado regocijándose con su familia en el cielo. Ese tiempo aquí fue tan breve y tan diminuto en comparación…

Nancy: . . . y a nosotras nos luce como interminable cuando lo estamos viviendo en carne propia.

Kim: Sí, parece muy largo cuando lo estás atravesando, pero ahora – visto 200 años después- su tiempo de lucha y sufrimiento ha sido un gran testimonio; una lección de vida para animar a muchos: “Si él escribió ‘(Estoy Bien Mi Dios), con la pérdida que tuvo en su vida y pudo abrazar y mirar a Cristo en medio de su sufrimiento… si él lo pudo hacer, yo también puedo hacerlo”.

Holly: Nos da esperanza.

Kim: Nos da esperanza y nos anima.

Holly: Sabremos la verdad sobre eso en la eternidad, pero aún tenemos que vivir el ahora hasta que llegue ese momento. Pienso que nuestra esperanza está en el hecho de que Dios será fiel aun en este momento, aun en este día, en este jueves negro, en medio de lo que sea que estemos atravesando. Dios está presente en ese momento, hasta el día en que yo lo pueda ver desde Su perspectiva y cobre sentido (porque ahora no la va a tener).

Kathy: Nancy, ¿No fue John Piper que citaste cuando dijiste que por cada cosa que nos pase en la vida, hay 100 otras que están pasando al mismo tiempo, en términos divinos?

Nancy: Sí, Su providencia. Solamente podemos ver una, dos o tres cosas que Él está haciendo. Él dice que Dios siempre está obrando; hay miles de cosas distintas que Dios está haciendo que no podemos ver y que no conocemos.

Kathy: Y siempre debemos recordar… alguien dijo alguna vez: “Todo lo que nos pasa está filtrado por el Padre, debido a la providencia y al maravilloso y soberano amor de Dios”.

Al final eso siempre me conforta ya que, cuando empiezo a pensar con cordura en medio de la crisis, cuando ya la he sobrepasado, comprendo que todo lo que me pasa viene de Su mano, aun lo malo. Lo bueno, lo malo, lo feo es filtrado amorosamente por el Padre. Por lo que puedo beber de esa copa.

Nancy: El hecho es que estamos escribiendo una canción para la eternidad. Tendremos que vivir con esto por 20, 30 ó quizás 40 años, pero piensa en Horacio Spafford. Kim, la forma en la que lo dices me da una perspectiva fresca: la forma en la que respondo a las circunstancias de mi vida, no solo me está preparando para la eternidad, sino que dentro de unos 200 años o más…

Kim: . . . Es que las personas estarán mirando y escuchando…

Nancy: . . . el testimonio que ha sido dejado.

Kim: Exacto.

Nancy: “Encuéntranos fieles,” como dice la canción. Un testimonio de la fidelidad de Dios. ¿Sería John Wesley quien dijo que “nuestro trabajo en la vida es darle al mundo la opinión correcta de Dios”?

Por lo que cada vez que respondo con quejas, le estoy dando al mundo una opinión de Dios – pero cuando hace mis pies como los de la cierva y me eleva a las alturas – no escapando, sino dejando que Dios me guíe con fe, estoy escribiendo un testimonio en los corazones, aun en los corazones de la próxima generación

Kim: Y todo esto trae gloria a Dios.

Nancy: Que es nuestro objetivo -de eso se trata.

Kim: Por lo que estás viviendo con Sus propósitos en esta vida. Eso le agrada a Dios y ese es un lugar de gozo, cuando le traemos gloria a Dios.

Kathy: Recuerdo que fue un giro importante en mi vida cuando pasé de “aceptar” a “aceptar a Stephanie con su autismo en nuestra vida”. Nuestro pastor había dado un sermón sobre la eternidad en el cielo. Él fue quien dijo “esta vida es un pestañear”. Dio una palmada que nos hizo saltar a todos y dijo… a la luz de la eternidad tu vida es ese pestañear”.

En lo único que pensaba durante el culto – con lágrimas corriendo por mis mejillas – era en lo difícil que era ver la vida de Stephanie. ‘Es un soplo, un pestañear, Kathy’. Puedes pestañear porque por la eternidad la vas a ver como ella estaba supuesta a ser – perfecta y completa, sin que le falte nada.

Luego pensé, “Señor esto es tan difícil porque, como hemos estado diciendo, “esto es lo que conocemos”; necesitaba que me recordaran que en la eternidad vería su cara, como estaba supuesta a ser, frente a Dios y para siempre. Por lo que pensé, “Yo puedo hacer esto. Con Dios yo lo puedo hacerlo. No sola, pero con Él”.

Pestañeamos y ya habrá terminado. Y esperamos -como hemos estado diciendo-que Dios sea glorificado. No hubiese podido perderme de lo que Él quería hacer con y a través de ella.

Holly: Eso no tiene precio. No solo tener la Palabra de Dios para atravesar por esos trechos con fe, sino también el estar sentada aquí escuchando a María, Kathy, Kim y Nancy. Se enriquece mi fe cuando oigo la verdad salir de las vidas de otras mujeres que han pasado por una situación difícil – solo siendo lo suficientemente honestas acerca de dónde estamos y no perder la oportunidad de tener otras mujeres levantando nuestros brazos.

Kim: . . . mujeres que te hablen verdad. Es por eso que Holly es una buena amiga porque puedo hablarle, en medio de mi auto-compasión, y decirle “Dime la verdad”, y confiar en que ella lo va a hacer fielmente. Ella también es comprensiva. Es una buena amiga.

Pero hablando acerca de la eternidad, me ha ayudado el ver la eternidad desde otra perspectiva. Mientras estábamos en un período difícil y de luchas en nuestra iglesia… Tuvimos la oportunidad de irnos en barco en medio del océano. Yo nunca había estado en un lugar donde no podía ver la tierra. Nos rodaba agua por todos lados. Nunca había estado en una situación semejante.

Estaba en la barandilla del barco viendo la profundidad del agua; todo lo que podíamos ver era agua. El Señor nos ilustró la eternidad. “Mira este océano. Mira la inmensa cantidad de agua que te rodea y desde donde no puedes ver nada más. Ahí tienes la eternidad delante de ti”.

“Si tomas una piedrecita y la tiras, esa es tu vida. Eso es por lo que estás atravesando ahora. Ese es el tiempo que vas a vivir, pero mira la eternidad. Es solo una mota cuando lo miras así. Quiero decir, va a pasar pronto. Va a pasar pronto”.

Él también me enseñó que, por el hecho de que la vida es tan corta y de que en la eternidad no vamos a tener ni conflictos ni batallas, mientras esté en este corto tiempo que es mi vida, esta es la única oportunidad que tengo de adorar a Dios en medio de la batalla, en medio de la lucha.

Por lo que yo quiero aprovechar todas las oportunidades que tenga, en esta corta vida, para corresponderle en adoración, en alabanzas y en glorificarlo porque cuando pase la eternidad no voy a tener la oportunidad de alabarle de la misma forma, en medio de la batalla.

Kathy: Eso es tan grandioso, Kim. ¿No mencionaste una referencia en las Escrituras donde Dios dejó la batalla para venirnos a consolar?…

Nancy: En Daniel, ¿verdad?

Kathy: Eso verdaderamente me impresionó. Dios…

Nancy: . . . Estaba batallando contra el príncipe de Persia; pero vino al lado de Daniel para fortalecerlo y le dijo “Ahora voy de vuelta a la batalla” (ver Daniel 10). Que el Salvador haya tenido un corazón tan bondadoso para con este siervo en su momento de debilidad, nos ilustra una increíble imagen del corazón de Dios.

Kathy: Amo lo que dicen las Escrituras en el Salmo 34 versículo 17, “Claman los justos, y el Señor los oye, y los libra de todas sus angustias”.

Eso era lo que estaba pensando cuando estabas hablando de Daniel. Pensé, “Él tiene cosas importantes que hacer, Kathy; pero Él va a dejarlas y va a venir a tu “fiestecita de auto-compasión” y te va a mostrar Su rostro y te va a levantar; a levantarte sobre esto, a darte pies de cierva…” si estoy dispuesta a querer esperar y a escuchar. Yo quiero subir a esa torre de vigilia.

Veo a Habacuc en tres partes. La primera es cuando está deprimido y se va a la torre de vigilia. “Ok, esperaré. Ya veremos”.

Luego, pasa a confiar. Tiene una vida de fe. Pienso en que quiero que Dios me saque “de sentirme deprimida” y me lleve a tener una fe así.

Nancy: Pero no queremos pasar por el proceso que se toma.

Kathy: Quiero estar quieta, esperar y saber que Él es Dios. No importa el tiempo que se tome, Señor haz lo que quieras hacer. Pero cuando salga de este salón quiero que Dios lo haga real en mi vida.

Holly: Quizás algún día lleguemos al punto donde el proceso nos sea precioso, hasta más que el resultado de estar en ese lugar alto. Yo no sé si llegaremos al punto de añorar el proceso porque sabemos el resultado.

Kim: Bueno porque el proceso nos lleva a Su corazón. ¿Y qué mejor que estar allí? El proceso es para hacernos a la imagen de Cristo y así poder glorificarlo.

Yo recuerdo estar una noche en cama, con todas mis luchas frente a mí, y caer en cuenta de que “Está bien -si el Señor quiere moldearme a la imagen de Cristo en esto- ¿qué privilegio que el estar siendo moldeada a la imagen de Cristo? ¿Que Él esté dispuesto a hacer esto? Si eso es lo que se necesito para poder ser moldeada a la imagen de Cristo, eso es lo que deseo”.

Nancy: También teniendo en cuenta, que aunque demos un paso atrás con lo que hemos estado diciendo, nuestro proceso no es la meta. Porque no se trata de mí. Todo obra para la gloria de Dios.

Kim: Así es.

Nancy: Se trata de que el reino de Dios avance. Nosotras somos pequeñas, una mota, un punto en el grandioso plan redentor de Dios.

Por lo que – aunque no tenga nada que ganar durante este proceso, aunque no obtenga ningún beneficio, o un gran resultado – si supiera que eso agrada a Dios -el que mi vida sea prescindible- para ser de testimonio, para ser usada de alguna manera que le glorifique, aunque no haya cielo que ganar; ni eternidad que disfrutar, ¿todavía afirmaría que “abrazo el proceso; que estoy dispuesta a ser solamente un ejemplo en la lección de Su gracia, aunque no obtenga nada a cambio”?.

Ahí es cuando llegas al punto -y pienso que Habacuc lo hizo- de que lo que nos importe sobre todas las cosas sea glorificar a Dios. “Señor, aviva Tu obra; hazte presente; dala a conocer” (Habacuc 3:2 parafraseado). Ahí es cuando somos libres. Es decir, nunca vamos a llegar a ese punto en su totalidad, pero mientras más cerca estemos de esa forma de pensar, más libres seremos de nosotras mismas.

María: Es llegar al punto de realización, como dije hace un rato, de que todo -los tiempos difíciles, los tiempos buenos, los tiempos de espera, todo el proceso – es la provisión de Dios para Su gloria. Así como la situación de Habacuc que no cambió, pero él aprendió. Su corazón cambió. Esa fue la provisión de Dios para Su gloria.

Siempre pensamos que la provisión de Dios para Su gloria es una misión o un viaje. Pero no, es la vida. Él dijo “vive”.

Nancy: “Los justos vivirán…”

María: Vivirán. Vivir. No dice ‘soportarán’. Dice vivir por fe. Eso incluye los tiempos buenos, los malos, los difíciles, los tiempos de “clama y ruégale-a-Dios” y los de soledad también.

Pero hasta en eso, Dios nos hace provisión para Su gloria. Cuando empiezas diciendo, “Dios no vino; Dios no estuvo…” Sí, Él estuvo allí. Él estuvo allí aun cuando tú no podías sentirlo, verlo o entenderlo. Él te mostrará más tarde que si estuvo allí.

Kathy: Y yo sabía que Él estaba ahí, pero fui demandante.

Holly: Querías sentir que Él estaba ahí.

Kathy: Quería sentirlo; quería que Él me consolara; quería que Él cambiara a mi hija; quería que cambiara la situación y me diera una luz de esperanza tenue.

Recuerdo sentir la vergüenza de “sentirme desesperanzada, de sentirme abandonada” y de admitírselo a Dios sabiendo que Él estaba escuchando afuera… o a mi lado. Él estaba afuera en los árboles ese día. Tan lejano (risas).

Pero sabiendo que lo conocía lo suficiente, que lo amaba lo suficiente y que Él me amaba, le podía decir todo eso; podía ser genuina con Él. Es por eso que este librito me es más precioso después de que en estos dos días entendí que Habacuc era genuino. Él nos enseña que vamos a ir allí, que vamos a estar allí y esa es la forma en la que Dios quiere que lo recordemos cuando estemos allí. ¡Y nos regocijemos!

Y para que conozcan el final de la historia, (si quiere saber el inicio de la misma escucha el programa anterior). Esto fue un tiempo horroroso y llegué a pensar “pero, ¿qué vamos a hacer? ¿La vamos a poner en un centro especial?” (Lo cual yo dije que nunca haría), pero después de todo lo que habíamos pasado, de casi tenerla que hospitalizar, y ahora esto. Ella no estaba cooperando y ¿qué iba a decir la gente del Servicio Social? y las demás personas etc., etc., etc.. Unido a como yo me sentía acerca de ella.

Bueno, esa noche y muy a mi disgusto, le dije a la familia:

– “Pueden prepararse su cena. Me voy a encerrar en mi habitación. Soy esa indigente”. Me levanté, al otro día, y ella estaba supuesta a hacer su rutina. No sabía yo qué esperar. Ella bajó y preguntó: ¿Mamá, qué hay de desayuno? Preparó el desayuno. Se vistió y dijo:

– ¿me voy a ir al golf hoy por la mañana?

– Sí, vas a ir.

– Más tarde, ¿a comer?

-Sí.

– Luego, ¿a la biblioteca?

-Sí, vas a ir, Stephanie.

-Ok

Y salió con esta terapista nueva con la que nunca había estado. Mucho de esto, cuando miro hacia atrás, eran muchos cambios para ella al mismo tiempo. A las personas autistas no les gusta el cambio, mucho menos todos al mismo tiempo, pero -a la mañana siguiente- estaba bien y se ha mantenido así hasta el sol de hoy.

Judy es una de mis terapistas tres veces por semana. Dios proveyó con la maravilla que es Judy. Aún no se ha presentado otra situación. Quizás las haya, pero Bob y yo -esto me ha ayudado a entender por qué debía pasar por esa situación- mi esposo y yo hemos hablado.

Él decía, “No entiendo por qué tuviste que pasar por eso”. Y yo no lo sé tampoco, solo que el Salmo es más real ahora; y el versículo para mi vida este año -estoy firme en ese versículo. Pase lo que pase, lo voy a hacer, pero Habacuc me ha ayudado a entender por lo que pasé y de qué manera fallé en la prueba.

Kim: Kathy, pienso que al tocar fondo, ha surgido algo bueno. Has llegado a conocer a Dios de una forma más profunda y a un nivel más real. La próxima vez que te veas ante una crisis, vas a recordar el punto en el que estabas cuando (en medio de esta crisis) tú sentías que Dios no estaba ahí y que llegaste a decirle “¿dónde estás? me has rechazado”.

Y con todo esto viste…

Holly: Es como cuando Jesús le dijo a Pedro, “pero yo he rogado por ti para que tu fe no falle” (Lucas 22:32). Aún así, Pedro lo negó. Pero Jesús sabía eso.

Nancy: “Y le dijo cuando seas restaurada”, ¿qué dice?

María: Vas a darle ánimo a tus hermanos.

Nancy: Vas a animar a otros.

Holly: Ahora sabes mejor que antes, cómo acudir a Dios en esos momentos difíciles.

Kathy: Yo no quiero estar en ese lugar nunca más. Me dio miedo estar allí siendo cristiana. Yo sabía que no había abandonado mi fe, pero fue como… no puedo expresarlo con palabras. Fue como… ¿Alguna vez has estado ahí? ¿O soy yo?

Holly: No, no eres tú.

Kathy: ¡Daba miedo! ¡Daba miedo! Ahora, poniendo la vergüenza y la culpa a un lado, miro atrás y esa fue la profundidad del fondo que me tocó. Pero, ¡daba miedo! El Señor de mi vida, el amor de mi vida no estaba ahí (aunque sí estaba). Todavía no logro encontrar palabras para describir esa experiencia. Lo que sé, es que fue horrorosa. Nunca quiero volver a estar en una situación semejante.

Espero que cuando empiece, lo reconozca como lo que es.

Nancy: Pero ahora tienes una canción.

Kathy: Oh, sí.

Nancy: Una nueva estrofa, quizás la canción de vida que no tenías escrita. “Para el director del coro, con mis instrumentos de cuerda”. (Habacuc 3:19)

Kathy: Sí, sí.

Carmen Espaillat: El profeta Habacuc pasó por un tiempo horroroso y, luego, recibió una nueva canción. La fenecida Kathy Helvey le describió una experiencia similar a Nancy Leigh DeMoss y la forma en la que Habacuc la tocó. Otras amigas han estado respondiendo con el estudio de Habacuc. Escuchamos de María Johnson, Holly Elliff y Kim Wagner.

Si la conversación de hoy te ha dejado intrigada acerca del libro de Habacuc, excelente. Nancy nos ha estado guiando en su estudio y ofrece ideas que pueden ser aplicadas en la vida de cualquier mujer.

¿Quisieras estudiar la Palabra de Dios más profunda y efectivamente para poder enseñarla a otras mujeres? Entonces este evento es para ti, Revive 15, contaremos con la presencia de Nancy Leigh DeMoss, Jen Wilkin y Lauren Chandler, dirigiendo la alabanza.

Si estás interesada en enseñar o hablar a las mujeres uno de tus mayores recursos puede ser aprender de otros que han profundizado en preciosas verdades de la Palabra de Dios.

Si has estado hay confundida desesperada, temerosa, hasta que las palabras de otra mujer te han infundido gracia y esperanza renovada, ahora es tu oportunidad de ayudar a otras mujeres con tus palabras, ven a escuchar porque es importante que tú escribas y compartas lo que Dios ha hecho contigo y cómo puedes hacerlo mejor, inspírate y recibe ayuda de otras mujeres como tú, conoce a Lore Ferguson, Erin Davis y Jennifer Lyell durante tres horas de ideas prácticas y mucho más.

Revive 15 | Mujeres enseñando mujeres, Indianápolis Septiembre 25 y 26, acompáñanos no te lo pierdas.

Y mañana Nancy iniciará una nueva serie. Te esperamos – ¡no dejes de sintonizar Aviva Nuestros Corazones!

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Fundido en el cañón

Miércoles 11 Noviembre

(Jesús dijo a sus discípulos:) Aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí.Juan 16:2-3

No envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.Juan 3:17

Fundido en el cañón

Si usted visita el castillo de Haut-Koenigsbourg en Alsacia (Francia), verá varios cañones del siglo XVI (16). En uno de ellos, muy cerca del orificio por donde se introducía la mecha, se puede ver, fundida en relieve, una representación del Cristo crucificado. ¿Era un amuleto para una batalla en la que se temía perder la vida? ¿O se pretendía tener a Cristo de su lado? ¡Qué incoherencia asociar a Cristo crucificado con tal instrumento de muerte!

Durante toda su vida, Jesucristo mostró concretamente un amor y una gracia que la maldad de los hombres no pudo quebrantar. Ni siquiera se defendió cuando fue clavado en la cruz. Un cañón está hecho para matar y destruir, pero la misión de Jesucristo fue salvar y sanar.

Un crucifijo fundido en la masa de un cañón evoca las «guerras santas» llevadas a cabo en el nombre de Cristo. Todas ellas mostraron un total desconocimiento del carácter y misión de Cristo. Durante su vida en la tierra, Jesús nunca se involucró en los conflictos que sacudían a Israel. Su vida fue, constantemente, la expresión del amor divino hacia todos. No puso resistencia cuando fueron a prenderlo. Se dejó clavar en la cruz, pues sabía que su muerte era necesaria para que nosotros pudiésemos tener la vida eterna.

El mensaje de Jesús fue: “Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian” (Lucas 6:27-28). “Como yo os he amado, que también os améis unos a otros” (Juan 13:34).

Deuteronomio 34 – Hebreos 3 – Salmo 120 – Proverbios 27:11-12

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